Aquí os traigo el segundo capítulo, como les había prometido. Por ahora tengo pensado publicar un capítulo todos los viernes. Pero como ya terminé de rendir parciales, lo más seguro es que tal vez comience a publicar dos veces por semana. Pero por ahora no les prometo nada.
Muchas gracias a todos por las visitas, los favoritos, las alertas y los reviews! Esto hace que el esfuerzo por traducir valga la pena!
Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Kyra4, son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
La mañana siguiente
"Dios, ¿ahora qué?" Murmuró Draco adormecido, ya que fue violentamente arrancado de su sueño – si se podía llamar así.
En realidad, casi no pudo dormir; había quedado apenas adormecido en el frío suelo del aula. Se incorporó lentamente, con sus ojos empañados; y su cuerpo agotado por estar acostado en la misma posición durante tanto tiempo, acurrucado contra la fría humedad que invadía la habitación. Su mano se dirigió a la parte posterior de su cuello, el cual se sentía particularmente dolorido. E hizo una mueca cuando giró la cabeza de un lado al otro.
Jodidos Crabbe y Goyle. Esto era toda su maldita culpa . Y Weasley, maldito su pecoso pellejo, se podía ir directamente al infierno. Esto me lo van a pagar, pensó con furia, por enésima vez esa noche. Debería haber estado en su lujosa cama de seda y brocado, en su habitación privada como Premio Anual, debajo las sábanas teniendo maravillosos sueños venciendo a Potter en el Quidditch .
En su lugar aquí estaba temblando en el suelo del aula de pociones, congelando sus huesos ahora doloridos, y justo cuando sentía que había llegado a algo remotamente parecido a un estado de sueño, había sido sobresaltado por culpa de...
Granger. Gritando, al parecer en medio de una pesadilla.
Miró al otro lado del aula, en el lugar donde ella se encontraba acurrucada debajo de su capa. Sí, la jodida sangre sucia Gryffindor también conocida como Hermione Granger estaba debajo de su maldita capa.
¿Por qué? A estas alturas, no podía ni siquiera empezar a expresarlo. Tan sólo ... le pareció una buena idea en ese momento. Cuando él la había llevado a la habitación, la primera cosa que había hecho era acostarla junto a la puerta y dejarla allí con el fin de recorrer el laboratorio, en busca de cualquier otra entrada que requeriría cerrarse. Ya hecho esto, había observado signos de lucha - al parecer la Premio Anual había logrado hacerle frente a Crabbe y Goyle ... por un tiempo. No estaba nada mal por haber sido emboscada. Había encontrado su varita - en dos piezas en el suelo- y la había reparado fácilmente. Para el momento en el que había regresado a su lado, ella había estado temblando tan fuertemente que sus dientes habían comenzado a castañetear - y un rubor se había instalado en sus mejillas.
Oh, genial, había pensado; esto es simple y jodidamente perfecto. Ahora además la sangre sucia iba a enfermarse.
En cuclillas junto a ella, había sentido inmediatamente una mortal corriente de aire frío ingresando desde el pasillo, debajo de la abertura que se encontraba en la porción inferior de la puerta. Maldiciendo violentamente entre dientes, una vez más, la había tomado en sus brazos (aún sin detenerse a considerar que existían otros métodos de transporte - que requerirían poco o ningún contacto físico entre él y este ser inferior ) y se había dirigido infelizmente junto a ella a una esquina de la habitación; en la zona más alejada posible de esa dichosa corriente.
Allí él había permanecido suavemente en el suelo junto a ella, y luego se había quitado su capa y la había envuelto apretadamente alrededor de ella- no sólo cubriendola, sino que ... acobijandola. Ella era tan delgada, y esta era una capa tan voluminosa; que había un montón de tela para envolver. El efecto que creó fue algo similar al de un saco de dormir muggle. No es que Draco había visto en su vida uno, o habría reconocido tal comparación.
Hecho esto, se había retirado al otro lado de la habitación, murmurando todo el camino acerca de la idiota Premio Anual que pretendía ser tan condenadamente lista, y sin embargo, había ido a patrullar en territorio enemigo sola por la noche, y sin un capa, a mediados de Febrero.
Con el tiempo se había instalado en la otra esquina de la habitación, y ese era el lugar donde se encontraba ahora, su cuerpo adolorido por el frío, su rostro sintiéndose de pronto caliente y enrojecido por lo que cuando él presionó sus manos tentativamente en sus mejillas, los dedos se sentían como hielo .
La cual sólo podía significar una cosa. Que al tratar de evitar que la sangre sucia se enfermara por la bendita corriente, él exitosamente se había condenado.
¡MALDITA SEA!
Y todavía se retorcía y gritaba desde el otro lado de la habitación. Bajando las manos por su enrojecido y febril rostro , escuchó con cierto interés mientras gritaba con la voz quebrada.
"Harry! Ron! ¿Dónde están? Ayúdenme! ¡Ayuda!"
De repente, se enderezó, jadeando. Vio como sus ojos oscuros se abrían considerablemente por el miedo y la desorientación. Con un suave grito de angustia, ella tiró de sus brazos liberándolos de su capa, mirando sin comprender que hacia debajo de esa desconocida prenda. Respiraba con dificultad mientras alzaba los ojos de nuevo y examinaba la habitación.
Pero ella no lo vio, en su sombrío y lejano rincón. Draco decidió que un caballero debería hacer notar su presencia, por lo que tomó un gran cucharón de madera, que se utilizaba para revolver las pociones, que se hallaba cerca y se lo arrojó. "Por aquí, Granger," dijo arrastrando las palabras.
Su cabeza se giró hacia el sonido de su voz justo cuando la cuchara, impactó en la pared junto a su lado. Sus ojos se abrieron mucho mas, y luego se estrecharon furiosamente.
"Malfoy," escupió. "¿Qué está pasando?"
" Buenos días a ti también," dijo Draco con calma. "Seguro que no has olvidado tu encuentro anoche con un par de ... socios míos?"
Observó el juego de emociones en su rostro mientras sus recuerdos regresaban de golpe. Ira, luego consternación, y por último asombro de encontrar que sus manos apretaban sus costillas- esa zona que había sufrido graves daños noche anterior- y se encontraba entera. En realidad , ella hizo una ligera mueca de dolor , pero su expresión permaneció asombrada.
"Malfoy, "dijo de nuevo, pero ahora su tono era vacilante, inseguro." Yo creí… creí que me habían hecho mucho daño. No podía mantenerme en pie, no podía ... no podía ... respirar ... "Se interrumpió, mirándolo con incertidumbre.
"Ellos te hirieron gravemente, "dijo Draco rotundamente," y fue tu culpa, también. Tuya y de la comadreja. Espero que pienses dos veces antes de ir y patrullar de nuevo sola , sólo para que Weasley pueda follar".
La mirada de asombro desapareció de su rostro, para ser reemplazada por una expresión de indignación, y ella abrió la boca para lanzar una calurosa réplica - Probablemente, pensó con disgusto, una exclamación de "cómo te atreves? o "bien, yo nunca!" Sin embargo, continuó antes de que tuviera la oportunidad de decir algo.
"Casi mueres, o eso me pareció," dijo, con la misma voz plana, carente de emociones, su boca se cerró de nuevo con un chasquido. "Debes contarte afortunada de que soy muy hábil en magia médica, y de que no tenía ningún deseo especial en ver a dos de mis amigos (aunque no son realmente amigos, una parte de su mente susurró traicioneramente; no en el sentido literal de la palabra ...) expulsados ".
Ahora ella lo estaba mirando como si le hubiera crecido una segunda cabeza.
" Tú me curaste?" -preguntó finalmente, la incredulidad clara en su voz. Draco no dijo nada, sólo la miró desapasionadamente. No le gustaba repetir lo mismo. Además, la respuesta era obvia . Y ella pretendía ser tan inteligente.
"Pero, " ella dijo"tu no estás en magia curativa. Comó hiciste para-? "
Él suspiró. "Por supuesto que no estoy en esa ridícula clase. No hay una sola cosa que enseñen que yo ya no sepa . Estoy, entrenado en ese campo Granger."
Sus ojos se abrieron. Literalmente vio cuando su mente hizo click. "Mortifago", que respiraba. "Eres- te están entrenando para ser ... alguna especie de Mortífago doctor?"
Draco se molestó con la mirada de disgusto en su rostro. "No me están entrenando", espetó. "Estoy entrenado."
Y se volvió más furioso en el segundo en el que su cara paso del disgusto a la tristeza y luego ella negó la cabeza lentamente, limitándose a decir, "oh, Malfoy."
"Ahórratelo, Granger," gruñó. "No me interesa. No tengo la edad suficiente para luchar, pero aún puedo ayudar a los caídos. Esos malditos Aurores no se andan con rodeos, ya sabes. Son tan feroces en el campo de batalla. ¿ De todos modos, es tan condenadamente malo tener una causa en la cual creer ?No me puedes condenar por esto; tú piensas lo mismo. Lo que pasa es que nuestras causas son diametralmente opuestas, pero yo moriría por la mía y me da la impresión de que tú morirías por la tuya también. "
"Porque la mía es la correcta!" -gritó de repente, con vehemencia, cogiéndolo con la guardia baja . No había esperado tal explosión por parte de ella. Pero sólo le tomó un instante reunir sus ingeniosas palabras y lanzárselas a ella, en un tono de voz burlón.
"Porque la mía es correcta! En serio , Granger, que pobre excusa, todos en esta escuela te tratan como si fueras una especie de prodigio, ¿Pero no debería una persona verdaderamente inteligente ser capaz dar una razón más convincente que esto? Porque la tuya es correcta ". Resopló. "Por supuesto que creerías que es correcta; eres un sangre sucia".
Observó con cierta diversión que lucía lo suficiente enojada como para lanzarse contra él. Era una maldita ingrata. Después de todo, él la había curado. Pero no, ella no había mostrado una pizca de agradecimiento. Probablemente era su crianza muggle, reflexionó. A los niños muggles no se les debe enseñar modales. Sin embargo, no estaba particularmente buscando una discusión con ella. Su frente se arrugó mientras reflexionaba sobre esto. Él nunca había rechazado la oportunidad de tener una buena pelea verbal con ella antes. (En realidad le agradaba, que por lo general, podía mantenerse al día en una discusión con él -motivo por el cual había sido tan desdeñoso con su estallido un momento atrás. Él sabía que ella podía hacerlo mejor)
Así que, ¿por qué no ahora? Oh no. No podía ser que él todavía se sentía protector con ella por el hecho de verla tan vulnerable anoche y después que la curarara, ¿o podría? Había tenido la esperanza de que esos sentimientos habrían desaparecido para este momento. Ya habían causado bastantes problemas - solo había que mirarlo, sentado congelado y adolorido en el duro suelo de piedra en lugar de estar durmiendo en su suave y cálida cama - y, sin embargo, esa débil actitud protectora que lo había obligado a encerrarse en el laboratorio de pociones con ella, en lugar de lavarse las manos y irse a la cama, aún persistía.
Ya sea por esta razón o por cualquier otra, más profunda ni siquiera imaginada hasta ese momento, se encontraba con ganas de suavizar las cosas para Granger. Por lo tanto, le dio el mayor cumplido que conocía.
"Es realmente una lástima que tu eres una sangre sucia. Aunque nunca te lo diré de nuevo, eres inteligente, y anoche demostraste ser fuerte también. Nunca habría adivinado que tan mal herida estabas guiándome por la forma en la que actuabas. (Bueno, pensó, hasta que casi la mato por la forma en la que la levante...) Tú habrías sido muy útil de nuestro lado, Granger. "
Ella lo miró fijamente durante un largo momento asombrada. Abrió la boca, la cerró, y volvió a abrirla nuevamente.
"Es realmente una lástima que seas un maldito bastardo sin corazón, Malfoy," ella finalmente dijo. "Con tus increíbles habilidades curativas habrías sido muy útil de nuestro lado."
Se quedaron en silencio. No parecía haber nada más que decir. Estaban en un callejón sin salida, y ambos lo sabían.
Con el tiempo, Hermione se preguntó la hora, añadiendo, , que ya no tenía una varita con que trabajar.
Draco sacó su varita y dio un casual golpecito . Brillantes números verdes aparecieron en el aire, hasta que se disiparon con otro movimiento de su muñeca.
05:48 am
"Y, por cierto, aquí tienes," dijo, y le arrojó su varita.
Ella la cogió por reflejo, y luego, la miró durante un largo momento completamente asombrada. Los labios de Draco se movieron inconscientemente en lo que sólo podría haber sido el comienzo de una verdadera sonrisa mientras la miraba. Ella era en cierto modo bonita, pensó, cuando su cara estaba con la guardia baja - y no hostil, que era generalmente la forma en la que se encontraba con ella en la escuela.
Pero cuando levantó la vista y se encontró con sus ojos de nuevo, vio que su expresión se había desvanecido; su cara se había quebrado como uno de esos tantos libros que siempre estaba cargando. Su respuesta fue inmediata y reflexiva; cualquier atisbo de sonrisa que tenía se borró de sus facciones.
"De ninguna manera podrías haber sido capaz de arreglarla tan bien"dijo ella. Ella habló de manera uniforme, pero no obstante Draco pudo detectar un pizca de acusación en su voz, en sus ojos. Mientras la observaba, ella se inclinó hacia un lado y colocó la varita suavemente en el suelo, tan lejos de sí misma como pudo. "Has utilizado magia negra", dijo. "Debiste hacerlo. Yo no confió en ella. No quiero tener nada que ver con esto."
Y sus palabras le dolieron. ¿Qué diablos estaba pasando? Estuvo, por un momento, atrapado entre el dolor de su acusación (aunque era cierto que había utilizado un hechizo que no habían enseñado en Hogwarts ¿Y qué? No era como si hubiera saboteado la varita o algo como eso- podría haberlo hecho , por un momento deseo haberlo hecho- pero no lo hizo) y la sorpresa de que le dolía su acusación. No se suponía que debía permitir que las palabras de una sangre sucia - de alguien tan inferior – lo lastimaran.
¿Qué le estaba sucediendo? Tendría que ser el hecho de que fue privado de su sueño y que cada vez se sentía más afiebrado - todo gracias a la maldita ingrata que acababa de lanzar sus buenas intenciones en su rostro.
Esto es lo que sucede, pensó con amargura, por bajar la guardia. Bueno, eso no sucederá de nuevo, eso era seguro. Ni por un maldito segundo.
"Utiliza la varita o no, Granger", espetó. " No me importa. Sera bastante divertido, en realidad, ver como intentas luchar en clases sin ella, hasta las vacaciones de Semana Santa, que es la próxima vez que tendrás la oportunidad de ir al callejón Diagon y reemplazarla. Estaré muy interesado en ver qué tipo de excusa dirás para negarte a manejar una varita perfectamente buena. O tal vez prefieras partirla de nuevo y decirle a todos lo que realmente sucedió ayer ".
Se había puesto de pie mientras hablaba. Feliz de ver la breve pero intensa mirada de pánico pasar rápidamente por su rostro. "¿Qué tal, Granger?" se burló. "¿Vas a ir y enfrentaras las consecuencias?¿Dejaras que Weasley se enfrente a ellas también?"
"Sus desagradables amigos también tendrían que atenerse a las consecuencias," gruñó ella, ocultando su pánico detrás de la ira. "Y las consecuencias para ellos serían mucho peor que las mías o las de Ron."
"Es cierto", admitió, "pero la cuestión es, Granger, que aunque Crabbe y Goyle pueden ser muy útiles a veces, yo no los valoro de la misma forma que tu valoras a Weasley. Los cubrí anoche mientras yo mismo te curaba, en lugar de entregarlos a las autoridades pertinentes, pero no voy a intentar prohibirte que digas lo que sucedió, ni nada por el estilo. Francamente, creo que merecen sufrir algunas consecuencias por lo que te hicieron. No justifico golpear a las mujeres. Eso es bajo ".
Mierda, ¿Había admitido eso? No sólo que pensaba que su amistad con Potter y Weasley era verdadera, no como la suya con Crabbe y Goyle, sino que también consideraba que lo que ellos habían hecho estaba mal? La forma en que sus ojos se ampliaron se lo confirmo.
"Así que la elección es tuya", concluyo. "La varita está como siempre lo ha estado. No ha cambiado en lo absoluto. Si la usas o no, no me importa. En cuanto a mí, estoy adolorido, cansado y con frío, y me voy a la cama."
Se alejó de la pared, y se sorprendió y alarmó cuando él se balanceó brevemente sobre sus pies, como si estuviera mareado.
Oh, no es bueno. No es bueno en lo absoluto.
¿Malfoy? "La voz que , en lo que iba de la mañana, gritó, se quebró, gruñó y lo acusó ahora tenía un nueva tono: preocupación. Le dio a su cabeza una sacudida rápida para despejarse, y levantó sus ojos para encontrarse con los de Hermione, al otro lado de la habitación. Vio que ella también se había levantado. La preocupación que había oído en su voz se reflejaba en su rostro.
"¿Estás bien?" preguntó ella.
Oh, cómo odiaba ser atrapado en un momento de debilidad. Odiaba, odiaba, odiaba esto.
"Estoy bien," dijo entre dientes, pero incluso mientras lo decía sabía que no era así.
Él estaba enfermo.
Incluso mientras estaba allí, podía sentir un sudor frío recorriendolo
Maldición.
Tenía que salir de aquí, alejarse de ella. Se dirigió hacia la puerta, murmurando una contra-hechizo para quitar el bloqueo que había utilizado anteriormente.
Su mano se cerró alrededor del pomo , sin embargo, ella lo detuvo una vez más.
"Malfoy." Su voz era tan suave que apenas lo oyó. Por un momento considero continuar como si no la hubiera escuchado; sólo caminar y dejarla allí sin mirar atrás - pero entonces, casi en contra de su voluntad, se encontró dandose vuelta una vez más para enfrentarla. Todavía estaba de pie en el mismo lugar, pero ahora sostenía su capa hacia él.
"Tú vas a quererlo de vuelta", dijo. No dijo nada, ni se movió para tomar la capa de su mano. Se limitó a mirarla con ecuanimidad - o tan llanamente como pudo, de todos modos; él estaba comenzando a temblar. Esperaba fervientemente que ella no se diera cuenta.
Cambiando de un pie a otro, incómoda por su falta de respuesta. Finalmente dijo, con la misma voz suave y vacilante "Escucha, Malfoy, yo…yo sólo quiero decir que….- bien, gracias, eso es todo. Tú ... um ... realmente me ayudaste y … estoy agradecida. Gracias ".
Una vez más, el silencio reinó durante mucho tiempo. Luego Draco cruzó la habitación para estar de pie directamente delante de ella. Todavía sin decir una palabra, sin analizar sus propias acciones, presionó la punta de su varita suavemente en su mejilla, y luego en su lastimado y ligeramente hinchado labio. Lo miró con ojos muy abiertos. Cuando lo hizo, de nuevo, un momento después, su rostro estaba inmaculado.
"Quédate con la capa, Granger," dijo, su voz traicionando sus cansados huesos. " Todavía esta frío, y tienes un paseo mucho más largo que yo, de regreso a tu dorada Torre. De todos modos-" y se volvió una vez más hacia la puerta- "tengo una docena como esa."
Luego se fue, sin mirar hacia atrás. Nunca vio cuanto tiempo se quedó allí, mirándolo, con emociones contradictorias pasando por su rostro. Nunca vio como se volvió con su capa, y luego se agachó y recogió su varita, deslizándola en su bolsillo antes de salir de la habitación.
En el momento en que Hermione salió del laboratorio de pociones para comenzar su largo viaje hacia su cuarto, Draco había alcanzado el suyo.
Ni bien entro, apuntó su varita a su chimenea privada y murmuró "Incendio". Inmediatamente, un fuego vivo comenzó a brotar en ella. Se sentó en la orilla de la cama, se pasó las manos por su plateado pelo, y se inclinó para quitarse las botas. Una vez hecho eso se levantó y se quitó su ropa, dejándolas en un montón desordenado en el suelo. Había estado pensando en caer directamente en la cama vistiendo sólo sus boxers de seda verde- esa era la forma en la que solía dormir - pero los escalofríos que antes lo habían amenazado lo golpearon en ese momento, en forma repentina y violenta.
"Maldita sea," juró con sus dientes apretados- si no hubieran estado apretados, estarían castañeando –y con un Accio tomo de su armario, un jersey, un pantalón y una camiseta de algodón blanco. Se los puso y se metió en la cama, temblando violentamente mientras ponía las mantas a su alrededor.
Como era domingo,estaba libre hasta las dos de la tarde, cuando se suponía que debía presidir la reunión mensual de la Liga de los Jóvenes Mortífagos. Era el presidente, por supuesto; no realmente por elección, sino simplemente porque era Draco Malfoy. Era lo que esperaba de él su familia, sus malditos compañeros-, probablemente hasta el mismo Dumbledore. Era su trabajo, como ser Premio Anual también lo era, al igual que casarse con Pansy y finalmente producir un heredero Malfoy sangre pura.
Lo que todavía le daba varias horas para descansar y luchar contra esta maldita cosa. Él no sucumbiría, no lo haría! Él era Draco Malfoy; él no se enfermaba. Especialmente no por ayudar a una ingrata - bueno, tardíamente agradecida - sangre sucia.
Ese fue el último pensamiento coherente que tuvo cuando se sumió en un sueño agitado y afiebrado.
Porque, a pesar de sus protestas, no podría luchar contra esto. La batalla ya se había librado – y había perdido. Estaba enfermo. Oh, sí, por supuesto.
Su temperatura aumento cada vez mas a lo largo del día mientras se agitaba, gemía y sudaba, sacudido por los escalofríos a pesar de que el fuego mágico que había comenzado en la chimenea, no disminuyo, y mantuvo toda la habitación sumida en un calor sofocante.
En todos sus extraños y delirantes sueños, la imagen de una persona se destacó más claramente en su mente. Era el rostro de Hermione - su rostro, que podía ser tan bonito cuando no estaba usando esa expresión de hostil desdén que parecía reservar especialmente para él. Su rostro, que había sido tan maltratado cuando él la había encontrado la noche anterior.
Y su sangre - ese delgado hilillo de sangre que había goteado de la comisura de su boca; No sucia en lo absoluto, hasta donde podía ver, pero tan rojo como una joya.
Roja como la suya.
Claramente se perdió la reunión.
Espero que les haya gustado el capítulo. Nos vemos la próxima semana con el siguiente.
Muchos besos y saludos! y espero su opinión. No sean tímidos!
