"Tito dijo que pronto estarán llegando nuevos nightblood..." Klark giró distraídamente el tallo de una pequeña flor entre su dedo índice y pulgar, con la mirada persistente entre los pétalos blanco y rojo de la flor. Una pequeña sonrisa acarició sus labios, "Se supone que nadie puede saberlo..." Murmuro con un tono de culpabilidad, inclinando la cabeza para mirar a Anya.

Anya puede ver el brillo de felicidad en lo profundo de los ojos azules, para algunos puede resultar extraño el entusiasmo de tener nuevos niños en la torre, pero Anya entiende. Klark a pasado todo estos años en completa soledad, sin contacto alguno con otros niños de su edad, al recibir la noticia que otros niños estar viviendo en la misma torre, es tan impresionante para ella.

Al no tener una respuesta por parte de Anya, la niña suspiro en voz baja, apartando la mirada "Me disculpo sí te e ofendido, Anya..." Murmuro con sinceridad en su voz. "no era mi intención ignorarte, pero mi mentor, Tito, no aprueba una distracción" explicó "Solo puedo reunirme contigo en mi tiempo libre, y desde que la noticia de nuevos nightblood a llegado a Tito, el a sido mas estricto con mis lecciones."

"Por que estaría molesta?" Respondió con indiferencia en su voz. "No me importa en lo absoluto lo que hagas, Klark." La niña frunció los labios, sintiendo como el picor de aquellas simples palabras, se hundían profundamente en su tierno corazón. No podía perder la amistad de Anya, literalmente, era su único amigo en todo el mundo.

Pero Anya tiene que entender.

Tito no era un hombre de tomar a la ligera, el era severo con su entrenamiento y amable en las recompensas, pero nunca aprecia una distracción, su trabajo, era entrenar al siguiente comandante y el trabajo de Klark, era aprender todo para convertirse en un buen comandante y la llama la eligió.

Anya observó a la joven niña sentada junto a ella, son solo niños después de todo, la inocencia sigue brillando en e l interior de los ojos de Klark, la curiosidad infantil, el hambre por aprender es visible entre todo lo que hace, con ojos alerta siempre observando hasta el mas pequeño de los detalles, no consiente de ello, solo siempre curiosa por aprender algo nuevo. La forma en que observa los movimientos de otros guerreros mientras los veía luchar y como ejecuto algunos movimientos de ellos contra su oponente.

Ella a ganado nuevas cicatrices.

Dos meses atrás, Klark no tenia una cicatriz sobre su labio, la ultima vez que la vio, ella no poseía una en su mejilla o sobre su ceja, las blancas cicatrices que salpican los nudillos de la niña, todas ellas, tienen historias que contar, y Anya esta deseosa de saber todo detrás de aquellas cicatrices.

quiere peguntar si fueron a causa de Tito u otro guerrero, si Klark estaba demasiado distraída para esquivar los golpes o su oponente era mucho mas fuerte que cualquiera de ellas.

"te extrañe" murmuró la niña mas joven, su voz es pequeña, como si tuviera miedo de decirlo en voz alta y la debilidad la inundara. "Tito dijo que el comandante estaría viajando a Ton DC pronto, pero ya no puedo acompañarlo... Tito dice que es una distracción para mi formación, una perdida de tiempo que bien podría estar utilizando para aprender nuevas estrategias."

La niña sonrió con tristeza, apartando una vez mas la mirada de la flor para ver los ojos de Anya.

"Solo podremos vernos cuando Indra venga a Polis para entregar informes de general..." Anya suspiro.

"Eres la hija del comandante, Klark. Puedes decidir viajar con tu padre y todos aceptarían."

"Soy un nightblood, Anya. Pertenezco a Polis" respondió Klark.

"...No es justo" murmuró Anya, no es justo en lo absoluto. Klark ofreció la flor magullada a Anya, sosteniéndola en el aire cunado Anya se limitó a ver la flor pequeña, algunos pétalos eran faltantes y el tallo estaba ligeramente doblado y magullado, pero aun así seguía siendo preciosa.

"Por favor ten paciencia..." Susurró Klark, "Heres mi único amigo, ...por favor no me abandones" el grito de voz ronca, erizó la piel de Klark, la niña se congelo por un instante antes de entregar a toda prisa la flor a Anya, levantándose del suelo y comenzar a correr en direcciona la voz sin esperar un a respuesta de Anya.

Anya vio a Tito salir de entre los campos de entrenamiento, el hombre alto, cruzó las manos detrás de la espalda, con la espalda recta, mirando hacia abajo en Klark, la niña imitó su postura, levantando la barbilla con orgullo. Los labios del hombre se movieron y a continuación los de klark en una respuesta, el hombre levantó al mirada, buscando entre el bosque hasta encontrar a Anya, sus ojos fríos permanecieron en ella por un segundo demasiado largo y agonizante para Anya.

Finalmente, el hombre apartó la mirada viendo a su aprendiz. Frunció el ceño y negó en voz baja.

Klark caminó junto a tito, lejos de los campos de entrenamiento, sin dedicar una segunda mirada sobre su hombro.

Anya jugó con la pequeña flor entre sus dedos.

Tal vez, sea Anya quien pida esa promesa en lugar de Klark.

…...

La hora de despedirse no es tan diferente a como Anya imaginó, ella se reúne en la sala del trono, inclinándose en respeto a Heda junto a Indra, en la gran habitación se encuentra Tito, el hombre estoico de pie al lado de su comandante sin decir una sola palabra. En esta ocasión, Klark no esta a la vista. quizás se encuentre en sus lecciones de idioma, o tal vez este demasiado ocupada siendo golpeada por algún guerrero experimentado.

Cuando salen de la gran sala, Anya tiene la esperanza de encontrar a Klark entre los pasillos ajetreados, ella no admite que esta buscando desesperadamente con la mirada entre las multitudes de siervos que camina de un lado a otro, o trata de mirar lo mejor posible cuando una puerta se abre lo suficiente mientras sale un criado, con la esperanza de divisar a la rubia dentro de la habitación.

Al final, ellas suben al ascensor que lentamente las lleva lejos de la superficie, su estomago se contrae en un nudo cuando finalmente llegan a las puertas de la torre y finalmente montan a sus caballos, ella no tuvo la oportunidad de ver alrededor de la ciudad, de visitar los puestos de comercio. Tal vez para la próxima.

"Andando" ínsita Indra desde lo alto de su caballo blanco. Anya monta junto a ella, apresurando los caballos en un trote tranquilo mientras se mueven en las calles de Polis, Indra ofrece un saludo a los guardias de las puertas cuando finalmente salen de la gran Polis.

Se siente molesta e irritada la saber que una vez mas, Klark la a dejado sin un adiós.

El gruñido de molestia se escapa de sus labios en voz alta, llamando la atención de Indra y algunos guerreros.

"Te entiendo Anya" murmura Indra en voz baja "pronto estaremos en casa" Anya es agradecida al darse cuenta de la confusión de Indra, la mujer es ajena al hecho que Anya está molesta por una cierta niña guerrero que no a salido a decir adiós. Pero Anya no esta dispuesta a corregirla, es demasiado avergonzada para admitir cuanto le molesta ese pequeño detalle.

En su lugar, Anya solo asiente sin decir una palabra, siguiendo el trote de Indra que poco a poco se convierte en una carrera.

No han viajado mas de un par de cientos de metros, cuando el silbido constante en voz alta los alerta, Indra levanta su puño, deteniendo a su caballo así como sus acompañantes. Los caballos se mueven nerviosos en sus patas, con el deseo de seguir corriendo por un poco mas de tiempo.

El sonido desbocado de un caballo alerta a los guerreros, Indra desenvaina su espada, orgullosa cuando todos siguen su ejemplo, no tardan en ver a la bestia negra salir de entre los arboles, resoplando con la nariz dilatada y sus patas tronando contra el suelo del bosque.

"Que demonios..." Murmuró Indra entrecerrando los ojos en el jinete del caballo.

"Indra! Pensé que nunca te alcanzaría!" La sonrisa en el rostro de Klark es amplia y brillante, Indra estrecha los ojos, de alguna manera ella duda de las palabras de Klark, al ver a la bestia que se detiene rallando el suelo bajo sus patas y se detiene sin parecer agitado, demuestra que el caballo podía seguir corriendo durante horas y fácilmente se pondría al día con ellos.

"Klark... que haces aquí?" Indra miró a la niña con incredulidad, el caballo debajo de ella no llevaba una silla de montar, y mucho menos un par de riendas, la niña se aferraba a la crin negra de su caballo apretando las piernas para aferrarse a la enorme bestia debajo de ella sin terminar en el suelo por su repentina carrera.

"Indra... m-me di cuenta que pasaran un par de meses hasta que nos volvamos a encontrar... así, y-yo quería desearte un buen viaje y estar a salvo..." Indra apretó los labios, tomando todo su control como un guerrero para mantener su rostro tranquilo y sin exprecion, tratando de ocultar la sonrisa que amenazaba con escapar de sus labios finos, las constantes miradas que Klark lansaba a una Anya demasiado aturdía eran mas que suficientes para Indra.

"...Bueno, gracias, Klark" Indra aclaró su garganta con fuerza, tratando de borrar el tono de burla, la niña asintió un par de veces, sin tener control de su mirada errante que no paraba de deslizarse hacia Anya, su segundo seguía siendo aturdía, con la boca ligeramente entre abierta al ver a la niña.

"Imagino que Tito no esta al tanto de tu falta en la torre... cierto.?" Su pregunta fue respondida con la mueca de malestar de Klark, la niña apartó la mirada por un segundo, mirando mas allá de los bosques.

"Valdrá la pena su castigo..." Murmuro. Indra suspiró en voz alta.

Los niños de ahora...

"Sera mejor que regreses ahora, Enviare a un par de mis guerreros contigo-

"Estoy bien, Indra." Cortó Klark con una sonrisa formándose en sus labios. " ...Que nos volvamos a encontrar... Anya" La nightblood inclino la cabeza en una reverencia silenciosa en dirección a Anya, y sin esperar una respuesta, la niña palmeo el cuello de su caballo inclinándose hacia el para susurrar en su oreja, clavando los talones en la bestia negra, el caballo giro con elegancia alejándose a toda velocidad por donde minutos antes había aparecido.

"...Bueno, eso fue... interesante." Murmuro Indra, "No te parece, Anya?" La mujer sonrió cuando vio el rostro de su segundo teñirse en rojo, aun cuando ella había apartado el rostro, fue demasiado tarde para evitar que Indra lo viera. "ir y asegurase que Klark llegue a salvo a Polis" Ordeno a dos de su guerreros, los hombres asintieron y forzaron a su caballos a correr detrás de la niña y su bestia.

….

Porque Anya y no Lexa?: en esta historia Anya y Clarke son mayor a Lexa, así que, Lexa no aparecerá por un par de capítulos mas. Gracias, me alegra que sea de su agrado.

Donde esta Lexa?: ella esta no aparecerá hasta un par de capítulos en el futuro –no serán demasiados- ella es un nightblood.

No, yo no e cometido un error con los personajes.