En la Biblioteca

Pasaron las semanas, y sin embargo Draco tenía motivos para preguntarse si la fiebre realmente se había marchado. Parecía manifestarse una y otra vez, por lo general en forma de escalofríos y esa extraña sensación de debilidad (que había tenido cuando se había despertado la primera vez y se había encontrado con Snape en su habitación) provocado, la mayoría de las veces, por el encuentro de sus ojos con los de Granger en medio del aula en clases, o en el Gran Salón en las comidas.

Era una maldita molestia.

Si tenía algún consuelo, era que veía en esos ojos oscuros, en aquellas ocasiones en las que se encontraban con los suyos, un profundo malestar que igualaba el suyo. Ella se había visto afectado por su encuentro en la noche de San Valentín al al igual que él, al parecer.

Pequeño consuelo.

El hecho era que él no podía lograr quitar a Granger de su mente. Y lo estaba llevando a la la locura. Se había confundido la fecha de entrega de un ensayo importante para Transfiguración, había cometido numerosos pequeños errores en Pociones, normalmente su mejor y favorita materia, y el, sábado pasado,perdió la snitch contra Potter, una vez más, porque su mente, se encontraba en otro lugar. Afortunadamente Slytherin todavía tenía una oportunidad en conseguir la Copa de Quidditch, debido a su sobresaliente desempeño contra las otras casas, pero ... esto era jodidamente ridículo.

Se encontró lanzándole miradas a escondidas cada vez que podía, en perjuicio de su trabajo escolar, en perjuicio de su enfoque en el Quidditch, en perjuicio de su puta cordura, por Dios- intentando encontrarla con la guardia baja con el fin de obtener una vistazo de lo bonita que era cuando no lo estaba mirando. Ella no era hermosa, no en el sentido convencional, como Lavender Brown o Susan Bones, pero lo bonito de Hermione - se metía bajo la piel de un hombre, maldita sea. Y era tan escaso como el agua fresca en el desierto y querido Dios, se encontraba sediento por ella.

Oh y, cómo lucho contra esto. Entrar en un matrimonio concertado era una cosa, aunque nunca había estado feliz por la posibilidad de casarse con Pansy, nunca se había opuesto enérgicamente a ello, porque siempre había aceptado que era un hecho, iba a suceder de todos modos, como inexorablemente el Sol sale cada mañana.

Pero, nunca había sentido este tipo de anhelo (no deseado )por otra antes . Jamás se había permitió sentirlo. No necesitaba más complicaciones en su vida, suficientes con las que tenía. Él iba a casarse con Pansy e iba hacer lo correcto por su familia, y punto, fin de la historia. Si no podía amar a su futura esposa-y lo había intentado, aunque sin éxito- entonces no amaría a nadie. Era más sencillo de esa forma.

Así que entrar en un matrimonio de conveniencia era una cosa, pero esto: entrar en un matrimonio arreglado cuando de repente inexplicable y desesperadamente quería a una chica que estaba tan detestablemente muy por debajo de él (la deseaba con tanta intensidad que había mandado todos sus esfuerzos a la mierda) esto se sentía como ... como morir.

Y maldita sea Snape, se podía ir directamente al infierno por esos putos comentarios crípticos que había tenido que soltarle, cuando Draco claramente no se encontraba bien, no era él mismo, y por lo tanto se encontraba más susceptible a tales nociones traidoras que el maestro de pociones había puesto en su cabeza y que no , no importa lo mucho que lo intentara, parecían desaparecer. Nociones que estaban, totalmente en contra de su voluntad, teniendo en cuenta su origen y educación .

Era desesperante.

Sólo había una cosa por hacer.

Tenía que hablar con ella nuevamente.


La biblioteca estaba vacía.

Bueno, casi vací ía para Draco.

Había esperado que fuera así, ya que era viernes por la noche. Incluso la señora Pince se había retirado por la tarde- sin embargo, debido que estaban a fines de el trimestre, la biblioteca estaba abierta a los estudiantes de séptimo año las veinticuatro horas del día, siete días a la semana, para incentivarlos a estudiar para los próximos EXTASIS. No importaba la hora del día o de la noche, ningún estudiante de séptimo año podría ser sancionado por estar en la biblioteca. Llegar y salir de esta , sin embargo, era otra cosa. Filch y la señora Norris todavía reinaban en los pasillos.

No obstante, Draco, se encontraba encorvado sobre una pequeña mesa en la esquina con libros y pergaminos (en los cuales él no podía concentrarse) que se extendían ante él, esperando totalmente que Hermione hiciera acto de presencia.

Y él no fue decepcionado.

Estaba desconcertado al principio, cuando la pesada puerta de madera, se abrió y luego se cerró, al parecer por su propia voluntad. Entonces sus ojos claros se abrieron con asombro cuando Hermione apareció de la nada, batiendo lo que sólo podría ser una verdadera capa de invisibilidad. Draco estaba lejos de ser estúpido. De repente se encontró de nuevo en su tercer año, fuera de la casa de los gritos en Hogsmeade. Lodo en su cabello.

"Potter", murmuró en voz baja. "Lo sabía, yo lo sabía maldita sea. Bastardo!"

Hermione no se fijó en su distante y sombrío rincón. No había esperado ni quería que lo hiciera; era por eso que había elegido ese lugar en particular. Quería la ventaja de ser el que inicie la conversación, bajo sus propios términos.

La biblioteca estaba a oscuras, en cualquier caso. Aunque los estudiantes de séptimo año se les permitía utilizarla en cualquier momento del día o de la noche, no se hicieron disposiciones para ellos en términos de iluminación. Se suponía, y con razón (a excepción de algunos casos notables como Crabbe y Goyle), que estaban lo suficientemente versados en magia -a esas alturas- para proporcionar sus propias fuentes de luz.

Esto hizo Hermione, encendiendo su varita con un simple "Lumos", y luego, murmurando otro hechizo que le permitía ajustar la cantidad de luz difundida sobre el. Aumentó la producción de luz de la varita hasta que toda la mesa que había seleccionado para su espacio de estudio - que era considerablemente más grande que aquella en la que se ocultaba Draco - se bañó en un brillo dorado. Ella se sentó en una silla, a espaldas de Draco, enrollando la capa plateada, metiéndola en su bolso, del cual comenzó a sacar un asombroso número de libros, así como un amplio pergamino y suministros para escribir.

En silencio, Draco se puso de pie.

Su corazón martilleaba en su pecho, pero no iba a darle ni la menor idea de cómo su sola presencia lo estaba afectando. Transformo su rostro en una máscara perfecta de frío desdén, tomó una respiración profunda, preparándose ... y se quedó donde estaba durante los siguientes diez minutos, mirándola, completamente incapaz de dar el primer paso en su dirección.

Bueno, pensó con amargura, era la primera vez. Genial , Draco Malfoy, el príncipe de Slytherin, nervioso (no había otra palabra para aquello, no si era brutalmente honesto consigo mismo) por una chica. Tan Nervioso que se encontraba congelado en su lugar, incapaz de acercarse a ella. Y no de cualquier chica, tampoco, ni mas ni menos que una Gryffindor, la mejor amiga de su archienemigo, y sangre sucia.

Dios lo ayude.

Sus compañeros de casa se burlarían de él.

Y su padre…

Bueno, mejor no pensar en cual sería la reacción de su padre.

"Tienes que controlarte, Malfoy," gruñó en voz baja,se armó de valor y se acercó a donde estaba sentada de espaldas a él.

"Buenas noches, Granger," dijo arrastrando las palabras, cuando estaba prácticamente a su lado, lo que la hizo jadear de sorpresa.

Se dio la vuelta para enfrentarse a él, obligada por su proximidad se vio obligada a inclinar su cabeza hacia atrás para mirarlo.

"Malfoy," dijo ella, su voz poco más que un susurro. Vio un destello de miedo detrás de esos ojos oscuros , pero rápidamente lo oculto - de hecho, alguien menos hábil que él en ocultar sus propias emociones nunca se hubiera dado cuenta ello en primer lugar. Para su crédito, ella no busco su varita - se puso de pie, en cambio, por lo que ella se encontraba a su nivel, sin romper el contacto visual mientras lo hacía.

"Me has asustado," dijo.

Draco se encogió de hombros; un gesto deliberadamente indiferente.

"Tú me interrumpiste," contestó. "Yo estaba aquí primero." Indicó la pequeña mesa en la que se había estado sentando, y sintió que se tenso inmediatamente.

"¿Me viste llegar?" -preguntó rápidamente.

¿Si la vi llegar? Bien, esa era la cuestión.

Las capas de invisibilidad estaban estrictamente prohibidas en Hogwarts, lo sabía. Que la Premio Anual, ni mas ni menos, estaba usando una ... Poco importaba si se trataba de su capa y Potter la había tomado prestado aquel fatídico día en el tercer año, o si era de él y ella estaba tomándola prestado esta noche. (Las capas de invisibilidad eran tan raras que estaba seguro de que no podían tener los dos una.) Ahora que tenía pruebas concretas de su existencia, podría envolver a los dos en…

"No", dijo rotundamente. "Estaba de espaldas a la puerta."

Bien, ¿por qué demonios había dicho eso?

Ella se relajó visiblemente, y un largo e incómodo silencio se produjo. Finalmente-

"¿Quieres acompañarme a estudiar, Malfoy?" Hermione preguntó abruptamente. -Tu mesa parece algo estrecha, hay espacio para que estés aquí, y nuestras varitas, juntas, crearían una mejor luz.

Draco no dijo nada; realmente su invitación había sido tan inesperada que no podía pensar en nada apropiado para decir. Nada que no le hiciera sonar como un idiota Hufflepuff. Pero consiguió que sus pies funcionaran. Cruzó hacia el otro lado de la mesa, sacó la silla frente a la de Hermione, agitó la mano izquierda hacia su propia mesa y murmuró: -Accio.

Su varita voló inmediatamente hacia su mano, mientras sus pertenencias se guardaban rápida y cuidadosamente en su mochila, y lo seguían. Hermione observó esa exhibición con una ceja arqueada, pero se negó a comentar.

Draco colocó su varita en el centro de la mesa junto a la de Hermione, y de hecho, las dos juntas produjeron una luz que era mucho más saludable para leer.

Sin embargo, antes de que comenzaran a estudiar, Draco volvió a acercarse a las varitas, pero en lugar de alcanzar la suya, esta vez recogió la de Hermione. Hizo todo un show de inspeccionarla mientras ella lo observaba cautelosamente.

-¿Y cómo ha andado la varita para ti, Granger? -preguntó, girándola distraídamente en sus dedos mientras hablaba.

"Bien, Malfoy, te lo agradezco", respondió Hermione en tono cortante.

-Me alegro de que hayas superado esa pequeña irritación que tuviste -dijo Draco con frialdad-, y fiel a mi palabra, no te ha causado ningún inconveniente, ¿verdad?

-No -respondió ella, con los dientes apretados-.

Draco pensó que estaba empezando a arrepentirse de invitarlo a unirse a ella. La idea le hizo que estuviera un poco encaprichado por ella, pero él todavía era ... bueno, Draco.

Sacudió la varita con facilidad, haciéndola emitir una lluvia de chispas verdes y plateadas, y luego la colocó de nuevo en su lugar junto a la suya.

Sin embargo, al notar su continua mirada, comentó con un tono engañosamente casual: "No lo has superado, realmente no ... Todavía te molesta, ¿por qué?"

Hermione miró hacia él, luego hacia la varita que brillaba intensamente, y otra vez hacia él. Por un momento, parecía que ella no iba a contestar, pero luego, abruptamente, dijo.

"He estado haciendo algunas investigaciones sobre el tema", dijo, hablando rápidamente, y jugando nerviosamente con su oscuro pelo, que había unido en un moño suelto antes de dirigirse hacia la biblioteca.

Draco no pudo esconder la sonrisa que se dibujaba en sus labios ante aquellas palabras tan características ... Pero ella no lo noto en su estado claramente agitado.

"¿Y?" -le preguntó suavemente.

"Y", dijo ella tristemente, "descubrí que cuando la magia oscura se usa para reparar una varita - y nunca negaste que usaste magia oscura - la persona que reparó la varita mantendrá un enlace a ella. Cuando sostengo mi propia varita, podrías controlarla, si quisieras, así que ya no es mi varita, ¿verdad? Es más como ... la nuestra.

Mierda. Draco ni siquiera sabía sobre ese efecto secundario de la reparación de la varita mágica. Bueno, esto era interesante.

Ni siquiera fue consciente de la repentina sonrisa en su cara- sonreir burlonamente era su segunda naturaleza, después de todo - pero Hermione lo notó, sin duda.

"Oh, eso te hace feliz, ¿verdad, Malfoy?" Ella explotó. "Te hace sentir tan superior, eh, sabiendo que tienes ese tipo de poder sobre mí ... Genial, sigue presumiendo ... No sé por qué alguna vez ..." Empezó a meter sus libros y pergaminos aleatoriamente en su bolso, sus movimientos eran rápidos y estaban sacudidos por la ira. "Me voy", dijo, innecesariamente, ya que su intención era perfectamente clara, y ella se alejó de él hacia la puerta, sin levantar la vista. "Hazme un favor Malfoy, mantente lejos, muy lejos ..."

Draco se levantó y bloqueó su salida antes de que pudiera terminar de hablar o dar un solo paso hacia la puerta. Sin saber lo que lo poseía , extendió su mano y la agarró por los hombros; Ella alejo el pelo de su rostro y levantó los ojos hacia él. Con una punzada inesperada, vio que había lágrimas en sus ojos, pero ella las estaba sosteniendo con una feroz determinación, y lo fulminaba desafiante.

"No te vayas," dijo en voz baja. "Yo ...", casi se atragantó con la siguiente palabra: "Lo siento si piensas que yo estaba ... burlandome. Te doy mi solemne palabra (la siguiente parte de su usual juramento era 'como sangre pura y Malfoy ", pero él lo omitió, con razón, suponiendo que eso sólo serviría para enojarla más) que yo no sabía acerca de eso cuando yo arreglé tu varita ... aunque lo hubiera arreglado de todos modos, si lo supiera. Es decir , ahora que lo sé, no usaré ese conocimiento en tu contra, lo prometo, ahora siéntate, si uno de nosotros se tiene que ir, seré yo, no quiero molestarte.

Ella se quedó inmóvil por un momento, claramente luchando por recuperar la compostura, luego dio un paso hacia atrás, fuera de su alcance, tomó una respiración profunda, y se limpió con rabia sus ojos.

-Odio llorar -comentó con una voz apenas audible, más para sí misma que para él.

Justo cuando comenzó a darse la vuelta otra vez, volviendo a la mesa, Draco se sorprendió una vez más, extendiendo su mano, pero esta vez no para agarrar sus hombros. No, esta vez fue un gesto mucho más íntimo; él suavemente agarró su barbilla, acercando su rostro hacia al suyo nuevamente.

"No es sólo la varita, ¿verdad?" -preguntó. "Es todo. Tu no has superado esa noche, punto." Y, inconscientemente, recreando lo que había hecho con Pansy durante su delirio, trazó un dedo sobre el pómulo que había estado tan magullado esa noche, luego pasó su pulgar ligeramente por sus labios. Donde sehabía encontrado con sangre esa noche, sangre brillante, no sucia en lo absoluto ... y ella seguía siendo un ser inferior, y su deber era para su familia y la causa sagrada de su familia, y tenía que seguir recordando eso. .. pero Dios, él la deseaba. Nunca podría amarla, era la peor especie de herejía permitir incluso que ese concepto entrara en su mente, pero él podría desearla, decidió, podía y lo hacía- oh, cómo lo hacía. Él la deseaba ahora mismo sobre esa mesa en la que ambos habían estado sentados, quería ...

Suficiente.

Dejó caer sus manos.

Pero Dios, había algo en esta chica, no era tan hermosa, esa vulnerabilidad que ella se esforzaba tanto por esconder bajo ese exterior de sabe-lo- todo-, su inocencia - una cualidad que brillaba incluso cuando ella estaba rompiendo deliberadamente las reglas - escondiéndose en la escuela con una capa de invisibilidad, y siendo Premio Anual, ni más ni menos, sólo inspiraba lujuria en un hombre.

Frunció el ceño, recordando su estado desaliñado aquella noche. Sí, había algo en esa chica que inspiraba lujuria en un hombre, y Crabbe y Goyle eran propensos, después de todo, a actuar bajo sus instintos animales más básicos.

"Granger," dijo de repente, "dime lo que realmente sucedió esa noche. Tu ropa estaba rasgada. ¿Ellos-?"

Dio un paso hacia atrás, y se alejó de él, envolviendo sus brazos sobre sí misma ¿Para calentarse? ¿Para protegerse?

"Te dije que no," dijo en una voz plana.

Draco comprendió de repente.

"Pero no por falta de intención ... ¿verdad?"

-No por falta de intención -repitió en un susurro, luego se volvió hacia él, lo justo para que pudiera ver su cara de perfil. -No, no por falta de intento -dijo de nuevo con una voz más fuerte-, por eso peleé tanto, te dije que preferiría haber muerto, y lo decía en serio. Si moría por ello, que así fuera, era mejor que ... yo-. Se detuvo por un momento, mirando hacia la nada; entonces, justo cuando estaba a punto de acercarse nuevamente, ella pareció volver en sí y lo miró a los ojos una vez más. La expresión en sus ojos ahora estaba muy cerca del pánico. "Yo, um, realmente tengo que irme" dijo "Lo siento." Y ella pasó a su lado y prácticamente corrió hacia la puerta.

Draco empezó a perseguirla, luego lo pensó mejor. Realmente parecía alterada: debería permitirle que se vaya en paz.

- Granger - llamó, en cambio, al llegar a la puerta; ella se detuvo, aunque no se volvió hacia él. Pensó cuidadosamente en cómo expresar sus palabras de despedida.-Ten cuidado con Filch -dijo al fin-. "Tienes un largo camino de regreso. Sería mejor ... no ser visto."

No respondió, sólo abrió la puerta, se deslizó silenciosamente y se fue.

Draco esperaba que ella hubiera entendido su significado y que, en este momento , estuviera ocultándose bajo la capa de invisibilidad. No sería nada bueno encontrarse con el hijo de puta de Filch ... o cualquier otra persona, si vamos al caso.

Estaba, por supuesto, pensando en dos personas en particular en ese momento.

Ellos habían intentado violarla.

Se dio cuenta de que tanto sus puños como su mandíbula estaban dolorosamente apretados.

Habían intentado violarla. Y ella había dejado claro que si hubieran tenido éxito, habría sido un destino peor que la muerte. Había temido que la mataran por pelear, pero aún así ella se había defendido.

Ellos habían tratado de violarla ... y por qué, maldita sea, ¿POR QUÉ? – golpeando la estantería más cercana - ¿le importaba? Se suponía que su bienestar le interesaba tanto como el del elfo domestico de otra persona. ¿Y qué si la hubieran violado? ¿Y qué si hubieran destruido su hermosa y frágil inocencia? No debía importarle. Es más, él no quería que le importara, él no había pedido esta complicación en su vida. Ella era sólo una sangre sucia

Pero, un rincón de su mente susurró, ella es tu sangre sucia ahora.

Maldición. Maldición. Maldición.

De acuerdo, bien, tal vez no era tan malo si lo miraba desde esa perspectiva; en términos de propiedad. Amar a una criatura inferior era inaceptable, pero uno podía ser dueño de una criatura inferior -por ejemplo, los elfos domésticos- y cuando lo hacía, era natural cuidar de lo suyo. Así que si lo miraba de esa forma- reclamar a la sangre sucia, la hacía su próxima conquista oficial-, entonces él podría decir a Crabbe y Goyle que no se aproximarán a ella de nuevo, y ellos lo escucharían ... si sabían lo que era bueno para ellos.

Hizo un gesto de asentimiento apenas perceptible, después de haber decidido su curso de acción, luego volvió a la mesa que habían compartido tan brevemente y empezó a empacar sus cosas a mano ya que esta vez no había nadie a quien impresionar. Tenía poco sentido quedarse en la biblioteca ahora que ella se había ido; podía estudiar con mayor comodidad en su habitación privada.

Estaba a punto de partir cuando algo le llamó la atención; nn destello blanco en el suelo. Inclinándose, recuperó un rollo de pergamino y, desenrollándolo, se encontró con filas y filas de la ordenada escritura de Hermione, con un largo de tres pies en total. Era una tarea de pociones para la próxima semana; aparentemente la había dejado caer en su prisa por salir de allí.

Lo metió en su bolso junto con sus propios pergaminos y se dirigió de nuevo a las mazmorras. Draco no necesitaba una capa de invisibilidad para evitar ser detectado por Filch; él era sigiloso por la naturaleza.


Una hora más tarde, él se encontraba en su escritorio, escribiendo. Su caligrafía era tan pulcra como la de Granger, aunque más masculina. Él era zurdo; su padre se había emocionado tanto cuando se entero que su único hijo era zurdo; este era un rasgo muy apreciado entre los Slytherins, ya que el mismo Salazar había sido zurdo.

Querido Granger, escribió, con una ligera sonrisa jugueteando sobre sus labios, lo que se encuentra adjunto a esta nota es tu tarea de pociones, la cual encontré en la biblioteca después de que te fuiste. Me tomé la libertad de leerla y lamento informarte que cometiste un grave error en el cuarto párrafo, al enumerar los ingredientes para tu poción propuesta. Uno de los ingredientes que has enumerado es incorrecto, y alterará el efecto de la poción severamente; En lugar de convertir al sujeto en un color azul, como pretendes, la poción, como la has escrito, lo volteara al revés, lo que resultará en una muerte bastante desagradable. Pruébalo en Longbottom, si no me crees; el cual no será una gran pérdida. Basta con decir que el profesor Snape no le dará crédito a esta tarea tal cual esta, y sólo puedo imaginar el intenso placer que le dará el reprenderte frente a toda la clase. No voy a decirte qué ingrediente está mal; estoy muy interesado en ver lo ingeniosa que eres realmente, y con ese fin, estaré observando a Snape con gran interés el viernes, para ver si acepta tu trabajo, lo cual significará, por supuesto, que has rectificado el error por tu cuenta , O lo rechaza. DM

Se sentó por un momento pensando , y luego agregó, como posdata : "Si tienes la costumbre de estudiar en la biblioteca a la noche, tal vez podamos hacerlo juntos algunas noches a la semana; Pienso que podría ser beneficioso para los dos mientras nos preparamos para nuestros EXTASIS .Claramente podría ayudarte en Pociones Avanzadas, y debo admitir que no soy igualmente excelente en todos las materias; y me gustaría aprovechar tu experiencia en Aritmancia y Runas Antiguas. Piénsalo, y hazme saber.

Con esto terminado, enrollo la tarea de Hermione y su carta en un solo rollo de pergamino, lo ató con una cinta de satén verde, y con un movimiento perezoso de su mano, abrió la jaula de su lechuza. El hermoso animal se acercó inmediatamente a su amo, se posó en el escritorio frente a Draco y acerco una pata para aceptar el mensaje que debía entregar.

-Entrégaselo a Granger, la Premio Anual -le ordenó-, y no la lastimes, ¿me entiendes ?, puede que le entregues correspondencia con frecuencia por un tiempo, y nunca debes hacerle daño, Júpiter. La reconocerás por una sangre sucia ... pero ella está un poco por encima del resto.¿Esta claro?

La majestuosa Lechuza inclinó la cabeza por un instante en un gesto de asentimiento, Draco se levantó, y se acercó a la única ventana de cristal de su habitación y la abrió, disfrutando del aire fresco de la noche cuando su lechuza pasó junto a él y desapareció, volando hacia arriba, hacia la parte superior del castillo. Draco era inmensamente privilegiado en tener una ventana y una lechuza en su habitación; Las ventanas eran difíciles de encontrar en las mazmorras, y sólo a los Premios Anuales se les permitía mantener a sus lechuzas en sus habitaciones en lugar de la lechuceria, ya que sólo ellos tenían habitaciones privadas en donde cuidarlos.

Caminó por la habitación hasta que Júpiter regresó, y luego maldijo al ver que no recibió una respuesta . Ni siquiera una rápida nota de agradecimiento por salvar su culo en Pociones, y tampoco ninguna indicación de si ella tomaría su consejo de estudiar juntos.

La maldita sangre sucia se hacía la difícil.

Finalmente, se dejó caer en su sillón, pasando sus manos por su plateado pelo, cerró los ojos y, acomodándose más profundamente en el sillón , finalmente permitió que una pequeña sonrisa aparezca.

La maldita sangre sucia se hacía la difícil. Bueno, que así sea. Sólo haría que la conquista fuera más dulce al final, porque al final conseguiría lo que quería. Draco Malfoy siempre tenía lo que quería. Bueno, a excepción de la cabeza de Weasley en una bandeja de plata y la de Potter en una de oro, pero ... él todavía estaba trabajando en eso. Tal vez incluso podría poner ese sueño en particular en un segundo plano por un tiempo, a fin de dedicar más energía a éste. Valdría la pena al final.

Él la deseaba, eso era todo, la deseaba tanto.

La victoria sería tan dulce.


Hola mis amores! Nuevamente tenemos un encuentro entre estos dos. ¿Que piensan que sucederá? Solo les puedo adelantar que en el siguiente capítulo sucederá algo que muchos de ustedes esperan... ya no diré absolutamente nada mas.
Les doy un beso super gigante para todos! Y nos vemos en el próximo Capi.

torposoplo12: Me encanta que te este gustando la historia. Yo también la amo. Besos gigantes.

Doristarazona:Hola, este fic es del 2004/2005 y si, yo pensé absolutamente lo mismo que vos. Lo asesinaron con el nombre a nuestro pobre Draco. Este capitulo es un poco mas largo que los anteriores y los que están por venir lo son aún mas. Así, que espero que sigas disfrutando de esta historia.
Pd: Amé tu doble actualización de "First Came Marriage" :)

Alrak990: Viste lo que es Snape. Estoy muy feliz de que hayas disfrutado del capitulo y espero que este también te guste.

PD: Deja un review para tener a Draco como compañero de estudio. ( Quien podría estudiar teniendo a un compañero así "suspiro profundo y sonrisa boba en la cara")