Primer Beso

El viernes siguiente, Snape aceptó la tarea de pociones de Hermione, como Draco secretamente había sospechado que haría. Al fin y al cabo, Granger era inteligente y esperaba que descubriese y rectificara su error, aunque las oscuras siluetas de sus ojos atestiguaban que no le había resultado fácil. Aun así, consiguió lanzarle una mirada de triunfo cuando Snape, con su acostumbrada expresión adusta, le dio la más alta calificación que jamás había otorgado al trabajo de un Gryffindor; satisfactorio.

Él sonrió de reojo hacia ella, luego tocó su dedo índice izquierdo en su frente en señal de saludo. Sólo después de apartar la mirada volvió a mirar a Crabbe y Goyle de manera significativa. Ambos se encontraron con su mirada por un instante, luego bajaron la vista dócilmente. Había tenido una pequeña charla con ellos hace unos días, y estaba razonablemente seguro de que ya no representaban ninguna amenaza para Granger. Aun así, no estaba de más recordarles de vez en cuando.

Esa misma noche, al regresar a su habitación alrededor de las diez, después de un juego de ajedrez relativamente atractivo con Zabini en la sala común, fue recibido por un incesante golpeteo en su ventana. Abriéndola, dejo entrar a una pequeña lechuza que no reconoció. Júpiter se enloqueció de inmediato en su jaula, tratando de lanzarse a la lechuza a través de los barrotes, y fue esta reacción por parte de su propio animal lo que le llevó a creer, incluso antes de desenrollar la nota que la lechuza le había traído, pertenecía a Granger. Júpiter había sido entrenado para reconocer y atacar no sólo a los sangre sucias, sino también a sus lechuzas. Draco no era responsable de esto. Júpiter ya había sido entrenado cuando Draco lo había recibido como regalo de sus padres, pero nunca había tenido motivos para hacerlo ... hasta ahora.

La lechuza de Granger hizo una rápida salida, Draco quito la cinta escarlata que había atado el pequeño pergamino, lo abrió y leyó;

Malfoy, estaré en la biblioteca esta noche hasta medianoche. No me opondré a tu compañía, si todavía deseas que estudiemos juntos. HG

Lentamente, Draco sonrió; una verdadera sonrisa.

Tenía su oportunidad. Ahora la aprovecharía al máximo.


Esperó su momento. Fue a lo seguro. Más semanas pasaron y sus sesiones de estudio por la noche en la biblioteca se habían convertido en un elemento clave en sus vidas que creía que ella ansiaba tanto como él. Los EXTASIS estaban a menos de un mes de distancia la primera vez que la besó.

Cuando ocurrió, fue menos una cuestión de elegir el momento adecuado y más del hecho de que simplemente no pudo controlarse por más tiempo. Fue pura proximidad, reflexionó más tarde, lo que lo hizo hacerlo. Habían estado estudiando uno al lado del otro, en vez de sentarse uno frente al otro como era su costumbre; Tan cerca, esa noche, que podía sentir el calor irradiando de ella y oler su cabello; tan cerca que sus hombros se rozaban de vez en cuando, enviando sacudidas como pequeñas descargas eléctricas a través de su cuerpo cada vez que sucedía (no es que tuviera ningún concepto de electricidad, por supuesto, pero uno no necesitaba entender la electricidad para experimentar sus efectos). La razón era bastante simple; Ambos estaban leyendo de un extraño texto, el cual la biblioteca poseía sólo una copia.

También fue su cabello, por irónico que pareciera; Ese pelo salvaje del que se había burlado tan a menudo en el pasado, que utilizaba para comentar con sus amigos - en voz alta, cuando ella pasaba, en un verdadero concierto de risitas - " Los muggles no debe saber lo que es un cepillo, alguien debe hacerle un favor a la sangre sucia y dejarla calva"- pero últimamente para él, el cabello liso y recto de otras chicas lucia , bueno, aburrido.

Esa noche lo había amontonado en un moño, como era habitual para ella durante las sesiones de estudio, y había clavado una de sus plumas, estilo palillo, para mantenerlo en su lugar. Sin embargo, el mismo rizo obstinado continuaba soltándose y caía en sus ojos una y otra vez, haciendo que ella lo empujara con impaciencia. Había pasado una docena de veces en el transcurso de la última hora; Draco había estado contando porque lo había fascinado. No es que alguna vez lo hubiera admitido.

La decimotercera vez que sucedió fue demasiado para él. Hermione, ahora claramente irritada, soltó su labio inferior, que había estado mordiendo mientras leía , y justo cuando estaba levantando la mano para apartarlo una vez más, Draco se inclinó y lo cogió en su mano. Era tan suave como él había imaginado que sería; lustroso y escurridizo como la seda fina.

Ella se volvió hacia él, sus ojos oscuros se ensancharon, y él suavemente metió el rizo detrás de su oreja ... luego se inclinó y la besó.

Sus labios se habían apartado ligeramente, y se separaron más con el toque de los suyos ... en sorpresa, pensó. Pasó la lengua por aquellos labios que había deseando probar durante semanas, y chupó suavemente su labio inferior.Y entonces ella levantó una de sus manos y sintió su toque tan ligero como si fueran plumas y, le devolvió el beso; vacilante, claramente inexperta, y eso lo volvió loco. No había pensado que un simple beso como éste pudiera causar tanto deseo, pero Dios, estaba sufriendo por ella, nunca había experimentado un beso como este antes, era alucinante ...

Y luego se acabó.

Hermione se echó hacia atrás, no demasiado, pero lo suficientemente lejos como para separarlos a ambos, y se quedaron sentados durante un largo momento mirándose el uno al otro, respirando con dificultad, y ella estaba tan cerca que su dulce aliento se hizo cálido en su rostro, demasiado para soportar, él estaba a punto de alcanzarla de nuevo, cuando ella se movió de repente y con una velocidad que nunca sospechó que tuviera; ella se puso de pie en un instante, tan rápido que casi derribó su silla y, con los ojos todavía fijos en los de él, dio un primer paso hacia atrás, luego otro ... y luego se volvió y huyó, saliendo de la biblioteca sin decir ni una sola palabra, y sin llevar ni una de sus pertenencias con ella.

Draco se quedó inmóvil durante varios minutos mientras su respiración, su ritmo cardíaco y una parte de su anatomía volvían a su estado normal. Sólo entonces sus ojos volvieron a enfocarse completamente y se encontró mirando los pergaminos de Hermione extendidos sobre la mesa y su bolso en el suelo junto a su silla, el tejido plateado de la capa de invisibilidad que había renunciado a ocultar de él hace mucho tiempo se encontraba también allí.

"Oh, maldición" murmuró.

Lo que significaba, obviamente, que ahora Hermione estaba huyendo hacia la torre de Gryffindor sin la protección de su capa, y como su salida no podría considerarse como sigilosa ; probablemente estaría corriendo tan rápido como sus piernas se lo permitieran. No había nada que Draco pudiera hacer al respecto, excepto esperar fervientemente que la suerte estuviera de su lado y ella pudiera evitar a Filch.

Pero lo que esto significaba también era que tan pronto como se diera cuenta de que se había olvidado sus cosas, tendría que hacer otro viaje a la biblioteca, aún desprotegida, aún vulnerable, para recuperarlos ... la conocía bastante bien para estar seguro de que ella no dejaría las cosas de la escuela -o la preciosa capa de invisibilidad- en la biblioteca toda la noche.

Pero había algo que Draco podía hacer al respecto; podía impedirle realizar ese segundo viaje peligroso, devolviéndole sus cosas.

Se paró y empacó primero sus cosas, luego las de ella; debatió por un momento, y luego sacó la capa de invisibilidad, se puso los bolsos sobre el hombro y se echó la capa sobre sí mismo, desapareciendo a la vista. No era que tuviera que usarla para llegar a la Torre de Gryffindor sin ser detectado... pero ya que tenía una buena oportunidad para usarla, no podía dejarla pasar.

Ahora bien, si tan sólo fuera por casualidad que se encontrara con Potter, merodeando por la escuela... su vida estaría completa.


Apareció con un ademán debajo de su capa, justo enfrente del retrato de la Dama Gorda, quien afortunadamente había estado dormitando en su marco, a punto de recuperar el hermoso y profundo sueño que había estado disfrutando antes de que la Premio Anual había interrumpido medio gritando y medio sollozando la contraseña.

Y ahora esto, pensó, al despertarse con una sacudida y un resoplido, justo a tiempo para mirar a un niño pálido que nunca antes había visto, antes de meter algo que podría haber sido una capa en una de los dos bolsos que llevaba consigo- esto era realmente demasiado.

Sintiéndose exhausta, miró al chico con patente disgusto mientras él se enderezaba y la miraba , mientras ella, se encontraba con sus ojos fijos en su arrugada corbata verde y plateado con una abierta hostilidad.

Draco, al ver la expresión de la dama del retrato, permitió que en su rostro se asentara la sonrisa más insolente de todo su repertorio.

Esto continuó durante unos pocos minutos ; ninguno dispuesto a hablar en primer lugar y de es ese modo perder la ventaja en su duelo de miradas.

Al final, fue la señora gorda la que habló; El chico parecía como si hubiera podido quedarse allí toda la noche, pequeño insolente, y ella quería volver a dormir ¡Por el amor de Dios!

"Si piensas por un minuto que voy a permitir que pases , joven, tendrías que pensarlo otra vez. Pareces un tipo desagradable, incluso para ser un Slytherin, así que es mejor que no te molestes en preguntar, y sigas tu camino . "

Muy lento y deliberadamente, Draco enderezó su corbata. Luego metió la mano en un bolsillo y retiró un objeto pequeño y brillante que estudió por un momento como si nunca antes lo hubiera visto: sin prisas, perezoso, sacudiendo una motita de polvo de la superficie del objeto con su uña impecablemente cuidada, Moviendo la cabeza, la colocó en la parte delantera de su camisa y levantó la vista, ligeramente, examinando a la dama del retratada a través de la franja de pelo plateado que ahora caía hacia adelante, sobre su frente.

Sus ojos brillaban con malicia ante la mirada de horror plantada en su rostro al reconocer el objeto; una insignia de Premio Anual. Sabía muy bien que, como Premio Anual , podría forzar su entrada si así lo deseaba. Le tomó un largo momento transformar su rostro en una expresión de despreocupado desdén.

Lentamente, Draco arqueó una plateada ceja .

"Si piensas -contestó con frialdad- que durante un minuto me atrevería a entrar, está seriamente equivocada madame, lo único que quiero saber es si Granger pasó por aquí hace un momento."

La dama gorda simplemente lo miró por un momento, su expresión desdeñosa desapareció, para ser reemplazada por la incertidumbre.

-Hermione Granger -dijo Draco-. "La Premio Anual. ¿Ha pasado por aquí recientemente?"

En ese momento la Dama gorda recuperó su compostura, y la expresión en su rostro rápidamente se volvió más hostil que nunca. "Así que tú eres el responsable del estado en el que se encontraba", exclamó. -¡Debería haberlo sabido ... desgraciado!

Pero Draco, después de haber depositado la bolsa de Hermione directamente en el suelo debajo del retrato, ya se estaba dando vuelta. Hermione estaba dentro de la Torre de Gryffindor, sana y salva; eso era todo lo que quería saber. Suprimió la oleada de alivio que amenazaba con inundarle, era lógico cuidar la propiedad de uno. Sólo era lógico cuidar lo que era de uno.

Eso era todo.

-Gracias madame -le dijo burlonamente por encima de su hombro cuando se marchaba-, me has dicho todo lo que necesitaba saber.

Y dejó a la señora gorda balbuceando. Estaba inmensamente agradecido de que la sala común de Slytherin estuviera custodiada simplemente por una contraseña activada en un porción de pared blanca. Los retratos eran jodidamente exasperantes!

Aunque también lo eran los Gryffindors, así que supuso que tenía sentido que existiera algún tipo de relación enferma y simbiótica entre los dos.


Lo que siguió para Draco fueron por lejos las veinticuatro horas más tortuosos que había experimentado en su vida. La razón era bastante simple, en realidad; Draco Malfoy no estaba acostumbrado a ser ignorado por las chicas. Sobre todo, no por las chicas a las que había mostrado un manifiesto interés. Y especialmente a las mujeres a las que había besado la noche anterior, y que, además, le habían devuelto el beso, indicando claramente que el interés era mutuo.

En este momento, de acuerdo con toda su experiencia pasada -que consistía, sin duda, principalmente en Pansy, y un par de otras chicas Slytherin- ella debería haber estado robándole miradas, sonrojándose y mirando a otro lado cuando él la veía , susurrando a sus amigas, y tal vez si llegaba a ser lo suficientemente audaz hacia el final del día le soplaría un beso en clases, y luego, ocultaría su rostro en sus manos y reiría locamente. A la hora de la cena tendría que haberse acercado a él. Admitió que, dado que estaban en casas rivales, habría tenido que ser un poco más discreta que Pansy, pero no tenía duda de que era lo suficientemente inteligente para hacerlo si lo hubiera querido- y le indicaría el deseo de volver a verlo esa noche. En otras palabras, debería haber sido como una chica. Una chica normal, risueña y coqueta.

Era el único tipo de comportamiento que podía esperar, y era el tipo de comportamiento que en última instancia lo volvía loco, en realidad ... pero no hasta mucho después de haber conseguido lo que quería ... y ni siquiera estaba cerca de conseguirlo todo lo que quería de Granger.

Así que no sabía cómo reaccionar ante lo que parecía ser una completa indiferencia de su parte. Ella nunca se encontró con sus ojos ese día, a pesar de que compartieron dos clases y no le falto oportunidad.

Aunque pensando en ello, considerando que sus dos mejores amigos eran hombres, y los peores enemigos de Draco en Hogwarts, supuso que habría sido un poco inquietante si los tres hubieran estado susurrando y riendo juntos mientras le disparaban furtivas miradas. Tal vez debería estar agradecido, después de todo, de que Granger fuera aparentemente capaz de hacer algo que antes había pensado que estaba fuera de la capacidad de cualquier persona de sexo femenino; Mantener la boca cerrada en torno a su primer beso- porque estaba casi seguro de que la noche anterior había sido su primer beso real.

Pero, maldita sea, ella debería darle alguna indicación de que le había afectado. Sin duda había reaccionado con suficiente fuerza la noche anterior ... y ahora actuaba como si no hubiera pasado nada. Y no era sólo el beso; Estaba actuando como si nada de eso hubiera sucedido -las semanas de estudio y las bromas en la biblioteca por la noches. Su relación, de hecho, aunque silenciosa durante el día, se había vuelto casi ... amistosa.

Ahora todo había sido borrado en un solo día. Era terriblemente desconcertante. Draco se encontró casi deseando que, al menos, le lanzara una buena y sólida mirada como antes ... al menos eso sería algo ... y cualquier cosa sería mejor que esto ... esta nada. Este vacío total de emoción.

Ya sea positivo o negativo, Draco estaba acostumbrado a recibir atención de prácticamente todo el mundo en Hogwarts. El rechazo de Hermione de concederle cualquier clase de atención lo confundía enormemente.


Poco imaginaba él cuan fuertemente se había visto afectada. Había dormido apenas una o dos horas la noche anterior, después de haber pasado la mayor parte de la noche (después de recordar que había dejado su bolso en la biblioteca y luego encontrarla directamente debajo del retrato, casi tropezando con ella, de hecho, cuando había salido a toda prisa por el pasillo), dando vueltas por su habitación , y luego ya estando completamente vestida en la cama, se encontró mirando al techo con sus amplios y vidriosos ojos, ligeramente asustados ,susurrando repetitivamente "no podemos hacer esto, esto está mal".

Sólo consiguió ir a clases ese día, lanzando un encanto de ocultación en sus ojos rojos e hinchados, y luego visitando a Madame Pomfrey antes del desayuno, pidiendo una dosis masiva de Poción Pimentónica , diciendo que había estudiado hasta tarde la noche anterior. No era la primera vez que la Premio Anual se había acercado a la medimaga con tal petición, y ella se lo había dado, aunque estuvo murmurando y hablando durante todo el tiempo que había estado preparando y administrándole la poción.

Pero incluso con la ayuda de la poción , Hermione había empezado a desvanecerse rápidamente, y su aparente indiferencia hacia Draco había sido, en gran parte, debido al hecho de que apenas podía mantenerse lo suficientemente alerta como para centrarse en sus profesores, y no tenía energía extra para dedicarla a cualquier cosa o cualquier otra persona, incluso la causa de su estado actual, Draco.

Lo cual no quería decir que ella no estuviera tratando de ignorarlo; porque lo estaba. Sólo que no habría tenido tanto éxito si no hubiera estado absoluta y completamente agotada.

Y, sin embargo, cuando volvió a su habitación al final del día, ella se encontraba tan cansada que , no pudo conciliar el sueño.

Su conciencia la molestaba, insistiendo en que ella lo estaba tratando mal; Que, sobre todo a la luz del hecho de que había devuelto su bolsa a la Torre de Gryffindor, ella debía hablar con Draco, para darle las gracias, al menos, por haberlo hecho. Y mientras los dos estuvieran hablando, pensó, lo mejor sería discutir lo que había pasado la noche anterior ... y lo que significaba para ellos.

Si iba a ser completamente honesta consigo misma, tendría que admitir que le había gustado.

Bastante.

Pero eso no era lo importante.

Lo importaba era que esto, fuera lo que fuera, no podía permitir que continúe. Era completamente ilógico continuar con ello. Una cosa era que sus pequeñas sesiones de estudio -que habían resultado, como había anticipado Draco- muy beneficiosas para ambos: ambos habían aprendido muchísimas cosas que estaba segura de que les sería de utilidad cuando los EXTASIS llegaran finalmente, Y luego estaba el efecto secundario de que su relación como Premio Anuales se había vuelto mucho menos tenso desde que comenzaron las clases de estudio.

Pero complicar las cosas con ... con ... un romance ... (¿Eso es lo que era? ¿Amor?) era simplemente tonto. El amor te quitaba tiempo en los estudios, y con los EXTASIS acercándose rápidamente, ella no podía permitirse eso.

No, sería mejor dejar las cosas claras con él y luego volver a su rutina como de costumbre. Encargarse de los deberes como Premio Anual y estudiar. Estudiar y estudiar aún más. Habría tiempo para el amor después de Hogwarts, se recordó. Y cuando llegase, cuando el amor realmente llegara a su vida, dudaba que sería con Draco Malfoy.

Bueno, sí, había algo muy atractivo en este nuevo lado que él le había estado mostrando últimamente, pero ... Ellos eran de orígenes completamente diferentes, tenían ideologías diferentes y estaban en lados opuestos de un conflicto que estaba sacudiendo al mundo mágico. Y esto sólo prometía ser más violento, más explosivo, más mortal, antes de que terminara de una manera u otra.

Ya estaba decidido. No habría ningún romance; no aquí en Hogwarts, no ahora cuando necesitaba concentrarse únicamente en sus exámenes, y ciertamente no con Draco Malfoy, no importaba cuán peligroso y atractivo suene.

Uh-uh. De ninguna manera. Olvídalo.

Su decisión estaba tomada, y era definitiva. Todo lo que quedaba era comunicárselo a él.


Como si pudiéramos elegir cuándo y dónde el verdadero amor nos golpea. Como si pudiéramos tratar de controlar una fuerza tan poderosa, tan primitiva.

Media hora más tarde, se estaban besando de nuevo.


Se había deslizado bajo la capa de invisibilidad y se dirigía hacia la biblioteca, suponiendo que, aunque no habían hecho ningún arreglo para esta noche, encontraría allí a Draco.

Pero aunque había esperado encontrarlo en la biblioteca, estuvo completamente sorprendida por la forma en la que lo encontró; Sentado en la mesa que se había convertido en "su" mesa de estudio en el transcurso de las últimas semanas -la mesa a la que ella le había invitado a unirse, la única mesa que habían utilizado desde entonces-, sus brazos cruzados sobre las páginas abiertas de un libro y su cabeza plateada posada sobre ellos, profundamente dormido.

Ni siquiera se movió cuando se acercó, y era tan extraño que se viera tan desprotegido, tan vulnerable, que se preguntó, frunciendo el ceño, si algo estaba mal, si estaba enfermo -y cuando se acercó vio que de hecho, parecía un poco enfermo o, al menos, muy agotado; su cabello estaba extrañamente desordenado, y había manchas oscuras debajo de sus ojos.

Creo que tampoco durmió anoche, pensó, y ese pensamiento la sorprendió; Se había convencido, y con muy poca dificultad, de que Draco estaba jugando con ella ... no podía significar nada para él,no realmente ... y esa certeza hacía que lo que iba a decirle esta noche fuera tan fácil.

Pero si había pasado la noche sin dormir como ella, entonces eso sugería lo contrario, ¿o no?

Y eso complicaba las cosas enormemente.

Sin embargo, su corazón seguía siendo suyo.

Era suyo mientras caminaba suavemente alrededor de la mesa y se acomodaba en su habitual silla a su lado; Era suyo mientras colocaba su varita junto a la suya, que brillaba sólo débilmente. Entonces se inclinó hacia adelante, acariciando su barbilla con su palma izquierda y, con un chasquido de sus dedos, envió una suave brisa a través de la mesa para revolver el pelo de Draco.

"Malfoy," susurró ella.

"Mmh." Un pequeño surco apareció entre sus cejas y levantó su cabeza una fracción de pulgada y la sacudió, sólo una vez, como para aclararla. Entonces sus asombrosos y pálidos ojos se abrieron; parpadeando. Enfocándose en ella.

Fue en el instante siguiente, cuando una lenta, soñolienta y completamente genuina sonrisa se extendió por su rostro, la primera sonrisa genuina que había permitido mostrar a Hermione, que su traicionero corazón comenzó a huir de ella ...

Y cuando habló, en una voz que nunca antes había escuchado, una voz ronca y áspera; Cuando dijo simplemente: "Hey ... estás aquí, no creí que vendrías", sofocando apenas un bostezo. Era un hecho. Su corazón ya no le pertenecía; era propiedad del chico de cabello rubio y desaliñado, sentado su lado, cuya sonrisa se había desvanecido y ahora la miraba solemnemente, esperando a que ella hablara.

"Yo-" tartamudeó, "um ... vine porque nosotros ... tenemos que hablar de lo que sucedió anoche.

Ella odió la forma en que sonó como una pregunta en lugar de una declaración. Nunca se había sentido tan desprevenida por un muchacho. Conocía a los chicos, pasaba la mayor parte del tiempo con ellos. Ya hace siete años que lo hacía. Sus mejores amigos eran chicos, y en todos sus años en Hogwarts, nunca se había quedado sin cita cuando se realizaba un baile; Primero había sido Victor Krum durante su cuarto año, luego Terry Boot de Ravenclaw en sexto y apenas a principios de este año, Ron. (No había habido bailes, por supuesto, bajo el reino de terror de Umbridge en su quinto año). Pero ninguno de estos chicos había tenido un efecto sobre ella.

Esto era algo diferente ...

Algo peligroso

Algo aterrador, porque ya no sentía completamente el control de sus emociones, de sus decisiones, de su vida ...

Y era completamente irresistible.

Un brillo ligeramente perverso había entrado en los ojos de Draco.

-¿Sí, Granger? -preguntó, en un tono engañosamente suave. -¿Qué cosa de anoche te gustaría discutir?

"Yo..."

Una voz dentro de su cabeza, la voz de su último fragmento de razón, de lógica, de cordura, le gritó, ¡Díselo! ¡Dile lo que has venido a decir! Que esto está mal, muy mal, que nunca funcionará, que no pueden seguir - por el amor de Dios, díselo ahora! Esta es tu última oportunidad para salvarte!

Aunque habría un tiempo en el que ella se maldeciría a sí misma a menudo y a su corazón por no tener en cuenta esa voz, era lo suficientemente perspicaz ahora para darse cuenta de este hecho; Y la verdad era, que ella le pertenecía. Ni siquiera podía empezar a comprender cuando el proceso había comenzado, pero acababa de terminar, y allí estaba.

Ella era suya.

Así que lo que ella dijo, con una extraña voz agrietada, fue: "Sólo quería ... agradecerte ... por devolverme mi bolso".


Ella era suya.

Draco vio y reconoció el cambio dentro de ella; Lo vio en sus ojos, lo reconoció en la forma en la que su cuerpo se volvió súbitamente muy, pero muy quieto, lo oyó en su voz inestable cuando habló.

Ella era suya. Mierda. Era lo que había deseado durante semanas. Entonces, ¿qué diablos hacía ahora?

-Granger -susurró, con la voz más suave que jamás había permitido que ella, o cualquier otro oyera-, ven aquí.

Y ella lo hizo; Ella lo obedeció incuestionablemente, y con sólo un mínimo de vacilación, se detuvo, incierta, delante de él, su pelo una oscura cascada de rizos, fluyendo alrededor de sus hombros y su espalda, y en lugar de ponerse de pie también, se volvió en su silla para enfrentarse a ella, y extendió sus brazos, atrapando su cintura y tirando de ella , para que se sentará frente a él, a horcajadas sobre su regazo. Ella no se resistió ... y una buena y larga mirada en sus ojos, casi negros ante la tenue luz, le dijo que también había reconocido el cambio dentro de sí, y que la había sorprendido tanto, que su shock fue la razón de su obediencia.

-Granger -dijo casi gimiendo-, Merlín, te deseo tanto, -y hundió ambas manos en ese espeso, oscuro y grandioso cabello .Como ya había hecho innumerables veces durante las últimas semanas en sus sueños, y comenzó a tirar la cabeza lentamente pero implacablemente hacia abajo, hacia su-

Justo antes de que sus labios se encontraran, ella resistió la presión que estaba ejerciendo sobre ella; resistió sólo el tiempo suficiente para susurrar cuatro pequeñas palabras.

-Draco -susurró (la primera vez que había usado su nombre y Dios, cómo le emocionó ese sonido en sus labios), - no me lastimes.

Y sintió que aquellas palabras resonaron hasta en su alma, pero no respondió, sólo acercó su boca a la suya, y el beso estalló en ambos con una pasión tan intensa que puso al anterior en vergüenza.


Hola ¿Cómo están? No se pueden quejar por el capítulo de hoy. Finalmente se besaron…

Hoy voy a ser muy breve, porque estoy demasiado liada con los estudios. Casi no llego a subir capítulo pero leí sus mensajes y me dieron fuerzas para terminar de , que les agradezco de corazón a: Doristarazona, ackanne, Gabs Frape, Alrak990 y Cignus Black por sus bellas palabras.

Ahora viene la mala noticia: realmente no creo que suba capítulo el próximo viernes, toda la semana voy a estar rindiendo finales, tal vez el domingo, pero no les quiero prometer nada para no fallarles.

Ahora si me despido.

PD: Deja un review para tener un apasionado beso con Draco Malfoy.