Lamento los errores que pueda encontrar aquí.
Anya reajusta el arco en su espalda, la caminata por el bosque es tranquila, el canto de las aves sobre su cabeza, sobrevolando sobre su cabeza resulta reconfortante, un pequeño viaje de cacería a servido la comida y cena para ella, solo un par de conejos.
Con cada paso que da, el bullicio del pueblo se hace más fuerte. Ella saluda a un par de ancianos cuando sale de la fila de árboles, ofreciendo tranquilas sonrisas y esquivando a los niños que corretean a su alrededor con la curiosidad brillando en sus ojos, uno de ellos incluso picote las costillas de Anya con un palo alargado.
Ella lo arrebata de sus manos demasiado rápido para sorprender al niño y lo golpea ligeramente detrás de sus rodillas, sonriendo en el proceso para mostrar que es un simple juego. El niño ríe en voz alta y se aleja con la misma rapidez que llegó.
Anya se acerca a la tienda que comparte con Indra, colgando los conejos en un trozo de madera que sobre sale mientras quita cuidadosamente el arco y flechas. Dejándolos a un lado y comenzar la tarea de despellejar las pequeñas creaturas.
No es una tarea fácil, después de todo, ella los destripó en el bosque, ella no cometería el error de novato de regresar todo el camino hasta el pueblo con su presa aun intacta, recuerda el rostro divertido de Indra cuando vio su presa que tan orgullosa presento a su mentor.
El pobre conejo parecía tan inflamado del estómago que parecía que explotaría en cualquier momento.
Entonces Indra había explicado que, al matar una presa, tenía que destriparlo cuanto antes para evitar que este se inflamara tano y terminara reventando en su interior y echara a perder el resto de carne dando un sabor a mierda...
Si, Anya aprecia de sus errores.
Ella recogió el primer conejo, tirando de la tierna piel que fácilmente comenzó a desprenderse de su cuerpo. Aun es tibio bajo la piel, calentando sus manos y teñirlas de sangre con la misma temperatura. repitió la tare en los tres conejos y cuando comenzaba con el cuarto, escuchó el alboroto emocionado de las personas.
Indra se acercó con el ceño fruncido, no esperaban a nadie.
Las puertas de TonDC se abrieron para Heda.
El hombre montaba su caballo con elegancia, ofreciendo asentimientos de reconocimiento a los pueblerinos con el sequito de guerreros siguiéndolo de cerca. Estos no solo eran una simple escolta. Heda parecía cabalgar con todos sus guerreros de Polis.
Y algo se removió en el estómago de Anya.
"Heda" Saludó Indra con respeto, inclinando la cabeza. El comandante desmontó de su caballo de un salto fluido, gruñendo en respuesta.
"General Indra, espero no tomarte por sorpresa" Indra lo negó, a pesar que estaba tan terriblemente sorprendida. "Pero no podía arriesgarme enviando un corredor y perder tiempo valioso." El hombre explicó mientras se movía a la tienda más grande de Indra. Anya se movió a un lado, lejos del comandante, el la miró por un momento de arriba abajo, su rostro brilló en el reconocimiento y ofreció un asentimiento que sorprendió al joven guerrero.
Ella asentó bruscamente en respuesta, sintiendo la vergüenza subir por su cuello y sus mejillas.
El comandante la reconocía.
Heda la recordaba.
Indra lo sigue al interior de la tienda, dejando al resto de guerreros para que comenzaran a formar un campamento temporal a la orilla de los árboles. Anya esperó a su mentor por instrucciones. Y cuando Indra asintió en dirección a la tienda ella la siguió rápidamente, dejando atrás un conejo a medio despellejar y lavando sus manos tan rápido en el balde como era posible sin terminar mojando sus pies.
El comandante se movió alrededor de la tienda, no era tan grande como la tienda que siempre era construida para el cuando salía de Polis, la tienda de Indra era pequeña y acogedora. Con espacio suficiente para dos camas en cada orilla y una mesa al centro y un espacio libre al fondo.
El hombre parece tan grande en el estrecho espacio.
"Finalmente Bule cliff está marchando a las fronteras" Dice, el cuerpo de Indra se tensa al lado de Anya, porque el que Blue cliff marche a las fronteras de Trikru, significa que una guerra se acerca con ellos.
"H-heda! Enviare un corredor-
"Ya lo he hecho, General" Responde el comandante, con la calma que solo un hombre seguro de ganar la guerra, tiene "Nos estaremos reuniendo aquí y partiremos cuanto antes a la frontera" Indra se limita a mover la cabeza en aprobación.
…..
Es extraño tener a tantas personas en TonDC, innumerables tiendas se levantaron en el claro y pequeños fuegos fueron construidos para dar calor a los cuerpos cansados de hombres y mujeres.
La tienda del comandante es la más grande de todas ellas, la luz de vela ilumina el interior, el comandante no a salido de su interior un solo momento.
A lo largo de la noche, los sonidos de los cascos desbocados resuenan como tambores de guerra dando la bienvenida a nuevos guerreros guiados por su general. Durante toda la noche, las tropas comienzan a llegar a TonDC.
Anya despierta con el bullicio de voces, es temprano aun, demasiado temprano. El cielo aun es oscuro y adornado por estrellas cuando Anya sale a lavar su rostro. Los guerreros ya comienzan a caminar por el campamento improvisado y Anya se sorprende al ver la gran cantidad de personas que llegaron entre la noche.
Los fuegos ya fueron iniciados, y cuando Anya mira en dirección a la tienda del comandante, ve a los dos centinelas silenciosos custodiando la entrada.
Ella se acerca a la entrada, escuchando con atención las voces procedentes del resto de generales. Ella se aleja cuando uno de los guerreros gruñe en su dirección. Ella se aleja de la tienda, reanudando su camino a los campos de entrenamiento como lo hace cada mañana con Indra.
Cuando llega a los espacios abiertos donde suelen entrenar, encuentra a un par de guerreros entrenando.
Hombres y mujeres luchando entre si de una forma tan salvaje y precisa que sorprende al joven guerrero. Ella no se sorprende de ver algunos de ellos sin camisetas, ella ve algunas mujeres hacer lo mismo, únicamente cubriendo su pecho con vendajes apretados. Ella no se sorprende, después de todo, ella lo a echo un par de veces cuando el día es demasiado caluroso.
Los rostros de los guerreros se contraen en muecas salvajes, con explosiones de fuerza cada vez que chocan sus espadas. Ellos construyen una danza peligrosa en el campo de entrenamiento, se preparan para el vals de muerte que pronto estará en sus fronteras.
Ella ve sus torsos cicatrizados, y cuando le dan la espalda, ella también es capaz de ver las marcas orgullosas en sus espaldas, reflejando aquellos que intentaron quitar sus vidas y fallaron.
Ve tantos rostros.
Ve aquellos fríos y estoicos, mostrando cicatrices que esconden grandes historias, y ve los rostros jóvenes como ella.
Tantos rostros que en un par días probablemente estarán comiendo polvo en las entrañas del bosque, y cuando cierra los ojos por un segundo, puede ver su propio rostro cubierto de barro y sangre.
No se sorprende.
Y trata de no estremercerse cuando imagina el rostro de un cierto joven rubio Nightblood, tumbada sobre su espalda, mirando con ojos muertos y abiertos al cielo nocturno.
Es abordo el pensamiento, no tiene sentido.
Que haría Klark en un campo de batalla?
Ella es un Nigblood joven, su lugar está en Polis, no en los campos fangosos y viscosos de la sangre de culpables e inocentes. No por ahora al menos.
Pero su estúpido cerebro parece seguir teniendo pensamientos absurdos...
Que hará Klark si muero?
No la imagina llorando su muerte.
Tiene cosas mas importantes en las cuales concentrarse.
Entrenar duro día con día porque su padre, Heda. Está luchando una guerra, una en la cual podría morir y dejar un espíritu libre para tomar otro cuerpo.
Tal vez ella no lo note.
Quien entregaría la noticia a Klark? Ella solo es un guerrero, uno más entre un mar de ellos.
No tiene padres o hermanos para entregar su cuerpo.
"Hey!" Anya aparta la mirada del vacío, agradecida por ser traída a la realidad de aquellos absurdos pensamientos. "Puedo entrenar contigo?" Anya lo mira.
Ella lo estudia por un segundo, tomando las manchas que adornas su rostro, el cabello negro y largo que enmarca ojos castaños y una sonrisa infantil.
Y ella llega a una conclusión.
El es un idiota.
"No" responde, frio y cortante. Ella comienza a caminar lejos pero el la sigue.
"¿¡Que!? ¿Por que? Podemos entrenar juntos, tu estas sola y yo estoy solo"
"Lo noté" responde Anya, sin detener su andar o mirarlo, pero el chico es persistente, y comienza a caminar hacia atrás para poder verla.
"Oh vamos, será divertido" promete. Anya gruñe y gira a la derecha, pero el continúa siguiéndola.
Durante todo el día...
El habla y habla... y habla.
Anya nunca a escuchado a alguien hablar tanto en toda su vida. No importa cuántas veces Anya lo ignore, el siempre regresa.
Al final, terminó sentando junto a un árbol muerto mientras afilaba su espada... y continuaba hablando.
El se presenta como Finn, y cuando el continúa preguntando un ay otra vez su nombre, Anya grita su propio nombre en un intento por callar al chico estúpido.
Pero el simplemente sonríe más amplio y continúa hablando.
Finn es un explorador, el más joven de su pueblo hasta ahora. Y cuando lo dice, sus ojos brillan con orgullo y su pecho se infla en arrogancia.
Su pueblo está al norte de Polis. El dice que menudo viaja a la capital junto a otros exploradores para entregar informes de sus avistamientos. Menciona lo aburrido que resulta Plis ahora. Describiendo la gran torre de Heda como si se tratara de una simple tienda.
"También e visto algunos Nightblood" Menciona con indiferencia y Anya regaña y maldice a su propio cuerpo, cuando este se tensa ante la mención de los Nightblood y detiene sus movimientos en el aire. "Oh? Tu también eres un aficionado a ellos?" Pregunta Finn.
El chico cruza los tobillos frente a él, extendiendo su cuerpo a lo largo del musgo, cruzando los brazos detrás de la cabeza y mirar al cielo de una forma tan relajada que resulta extraño.
"Ellos no son tan interesantes, sabes? No me malinterpretes, ellos son importantes" Se apresura a explicar cuando ve algo en Anya que ella misma desconoce. "Pero los e visto con tanta frecuencia que en algún momento termine olvidando que ellos son los que portaran el espíritu un día y ahora, son solo niños ante mis ojos"
Anya muerde la lengua, apretando tan fuerte sus labios para evitar preguntar por uno en particular. Ella no quiere tener una conversación con Finn, porque solo estaría alentándolo a continuar hablando y dar una señal equivocada de querer mantener una conversación con el.
Y grita en su mente y aprieta los dientes y aun así, su voz escapa sin su consentimiento.
"...Has visto a la hija de Heda?" Su voz si se puede llamar de tal manera, a salido tensa y en un gruñido, pero Finn no tiene problemas para escucharla.
"Si" dice con tanta normalidad, halanceando los tobillos de izquierda a derecha para meser su cuerpo. "Su nombre es Klark" continua, mirando al cielo. Ajeno a las reacciones involuntarias de Anya.
El estómago de Anya se retuerce al escuchar aquel chicho pronunciar su nombre de una forma tan natural y familiar. Y a pesar de que una parte de Anya no quiere continuar escuchando a ese niño hablar de Klark, hay otra que lo anhela.
Pero para alivio y disgusto de Anya, Finn no dice más.
El continúa hablando de sí mismo.
Finn menciona que tiene dos hermanos menores, cuenta que a echo una promesa de regresar a casa con una espalda marcada con las vidas de aquellos que tomó. La forma en que lo dice es tan entusiasmada, pero la tristeza e incomodidad que nubla sus ojos, cuentan una historia completamente diferente.
"Soy un explorador no soy un guerrero" Admite una hora más tarde, su voz es tranquila, ocultando aquellos bordes rotos que rozan la tristeza "Se cómo luchar, pero un explorador no debe ser notado, matar a alguien seria sospechoso, es por eso que tomamos el camino de ocultarnos y escapar, he sido perseguido, pero nunca atrapado" El, la mira y sonríe "Tal vez pienses que soy un cobarde."
Y es exactamente lo que Anya piensa y la forma en la cual Finn aparta la mirada de Anya, es un indicio de que lo sabe.
"Nunca he matado a nadie" Admite en un susurro, dibujando patrones absurdos en el suelo, hay algo en el que es tan parecido a Klark, los destellos de tristeza que se ocultan en sus ojos, la forma en la cual sus sonrisas se tambalean cuando sus pensamientos son demasiado profundos.
Fin extiende los brazos sobre la cabeza, chasqueando los huesos de la espalda mientras gemía de placer. "Cuando la guerra termine, tu y yo tenemos que ir de cacería por unos cuantos días!" El chico se levanta ofreciendo una mano a Anya "Tenemos que alejarnos de toda esta mierda y simplemente disfrutar la vida, ¿sabes? ¡Un descanso muy merecido!"
Anya abofetea la mano ofrecida, ignorando la risa infantil de Finn mientras ella se levanta sin su ayuda.
"Yo soy un muy buen rastreador"
….
Finn se a convertido en su sombra.
Molesto y hablador.
Anya accedió a entrenar con el porque es la única forma de golpearlo para sacar su frustración sin que parezca demasiado sospechoso para otros guerreros. Y ella sabe que Finn finalmente se dio cuenta, porque el sigue lanzando miradas sucias en su dirección.
Se necesita un total de tres días para que Finn caliente su corazón.
Es menos molesto ahora, pero sigue siendo un idiota. Actúa como un niño a pesar de ser dieciocho años. Anya se burla de el, porque en la mayoría de sus encuentros, ella a salido victoriosa.
"Simplemente no deseo hacerte daño, sabes? No es apropiado que un caballero lastime a una dama, aún no han muerto los hombres del antiguo mundo" Y el ofrece una reverencia profunda y burlona, estallando en risa y esquivar una patada mortal por parte de Anya, porque ella no es una dama, ella es una guerrera!
Finn se convirtió en el hermano no que nunca tuvo. Y ella está segura que Finn la a tomado bajo su ala como a una de sus hermanos menores.
Es agradable tener a alguien que este constante hablando para distraerte de tus propios pensamientos. Pero ella nunca lo admitirá en voz alta.
….
El cielo es oscuro cuando se despierta. Frente a ella Indra está poniendo sus botas con rapidez mientras murmura y gruñe para si misma. Anya se viste de inmediato, atando la espada a su cintura y ajustarla un par de veces para asegurarse de no perderla en el camino.
Al salir de la tienda, se sorprende al ver que el campamento temporal a sido desmantelado y solo queda atrás, rastros de pequeños fuegos extintos.
Los mares de guerreros hablan en voz alta, caminando de un lado a otro mientras montan sus caballos y suben a los carruajes para iniciar el viaje a la batalla. El comandante se abre paso entre los cuerpos corpulentos, dirigiéndose a su caballo y montar sobre su silla.
"Hoy es un gran día para morir" Anya salta en su piel, gruñendo en voz alta y chocar su puño en el brazo de Finn cuando se acerca demasiado sigiloso detrás de ella. "Siempre tan agresiva" murmura, sobando su brazo punzante y dolorido. El se aleja, por un momento se pierde de vista entre los otros guerreros y un segundo mas tarde, aparece montando sobre un caballo negro.
El se ajusta en la silla, tratando de encontrar una posición cómoda para pasar las próximas horas de camino. Anya se apresura a estar al lado de Indra, montando junto a ella como un segundo.
Su aliento escapa ligeramente tembloroso de entre sus labios, el sudor frio corre por su espalda y la punta de sus dedos son tan fríos a pesar del calor.
La adrenalina corre por sus venas, bombeando el corazón más rápido. Y ella no puede evitar sonreír ampliamente, porque siente las mejillas hormigueando y su garganta emite este sonido entre una sonrisa ahogada y un gemido emocionado.
Este último atrae la atención de Indra.
La mujer la mira con detenida atención, su luz siendo la luna sobre sus cabezas.
"Tu alegría parece no poder ser contenida" Anya asiente, inclinando la barbilla l pecho porque es cierto y es extraño que se siente feliz de ir a un campo de guerra donde cientos de hombres y mujeres morirán. Pero ella no puede evitarlo.
Indra frunce el ceño y asiente, mirando lentamente al frente.
"Es el espíritu del guerrero" Menciona" Todos nosotros tenemos uno durmiendo dentro de nuestro ser, uno similar al espíritu de Heda." Los labios de Indra se dibujan en una línea delgada, "Algunos espíritus nunca despiertan, y son ocultos en los cuerpos de los cobardes, el tuyo" Indra la mira y sonríe, es extraño ver a Indra sonreír, sus labios se separan para mostrar sus blancos dientes y sus ojos toman un brillo que es extrañamente dulce. "Parece que finalmente a despertado."
Anya sonríe, y cuando mira alrededor, ve a otros sonriendo tan amplio como ella.
Anya mira en dirección a Heda. El hombre mantiene la mirada clavada al norte observando más allá de los incontables árboles, su mirada únicamente donde se encuentra Polis.
Anya reconoce aquella mirada. Es la misma que tenía ese hombre cuando sostenía a su hija pequeña, la misa mirada rota y anhelante.
La mirada de un padre temeroso de perder a su hija.
Bien aquí estoy de regreso, lamento tanto el retraso, pero tantas cosas han estado sucediendo en mi vida. Se que probablemente a escuchado esas mismas líneas innumerables veces, pero no se de que otra manera decirlo.
Espero que sea de su agrado este capítulo, nuevamente lamento el retraso, estaré tomando el control de la historia y actualizar con mas frecuencia para que se mantenga alerta. En algunas ocasiones actualizare dos capítulos así que, no se pierda de vista.
Usted puede dejar un comentario si tiena alguna pregunta, yo respondere en el siguiente capitulo. Es bueno saber que alguien le gusta esto.
Mantenerse asalvo.
