N/A: Bueno ... este capítulo tiene a Draco actuando de una manera poco ética ... y sí, soy consciente de esto, yo lo escribí. ¡Holaaa, él es DRACO! Nunca prometí hacerlo un ángel en este fic ... Estoy tratando de mantener un poco de su carácter aquí, al menos por el momento, y tan despreciable como sus acciones pueden parecer, realmente creo que había alguna posibilidad de que pudiera actuar así. Así que: ¿De qué forma, te preguntas? Bueno, sigue leyendo y lo sabrás.

Hogsmeade

Y la vida fue buena, por un tiempo.


Por acuerdo mutuo, intensificaron sus sesiones de estudio con sesiones de besos de un par de noches a la semana a todas las noches, excepto los sábado y los domingos, cuando sus amigos esperaban que estuvieran en otro lugar…. realmente, ambos hubieran preferido haber pasado las noches juntos.

Lo justificaron al racionalizar que, a medida que los exámenes se acercaban, necesitaban cada vez más tiempo para estudiar... pero en realidad, apenas llegaban a estudiar más de lo que hacían antes de su primer beso; Todo el tiempo extra era para explorarse físicamente.

No es que fueran tan lejos, no tanto como Draco hubiera querido, de todos modos.

Hermione puso los límites en los besos profundos y las caricias - pero nada debajo de la cintura - y continuamente se quejaba de que ella se estaba distrayendo de los estudios.

A pesar de su determinación, lo mantuvo en un estado de excitación casi constante durante las próximas semanas, y él simplemente no habría tolerado esto de nadie más, aunque encontró que en realidad no le importaba mucho darle algo de tiempo y espacio... aunque lo justificó diciéndose que al final la recompensa sería más dulce.

De hecho, estaba de un humor extraordinariamente bueno en estos días, tan bueno que incluso sus compañeros de Slytherin lo notaron. Irónicamente, en realidad fue Pansy la que más se benefició de esto, porque estaba inclinado a ser mucho más paciente con ella de lo habitual durante el día y, debido a su perpetua frustración sexual con las manos de Hermione, era bastante más receptivo a sus avances por la noche.

Incluso fue tan lejos como para hacer un avance un viernes, cuando regresaba de la biblioteca a la una de la mañana, para encontrarse con Pansy sola en la sala común, sentado con las piernas cruzadas frente al fuego, en una profunda conversación con un amigo que asistía a Durmstrang, vía Red Flu.

Con la última sesión de besuqueo fresca en su mente, se acercó a Pansy por detrás, envolvió sus brazos sobre ella y la alzo sin esfuerzo - luego, ignorando su grito de sorpresa, la tomó firmemente y la condujo directamente a su habitación sin decir una palabra, lejos de la chimenea y de su shockeado amigo, de donde no salió hasta bien pasada la hora del desayuno de la mañana siguiente, con un brillo triunfante en sus ojos y sin su virginidad .

Después de ese incidente, Draco se encontró a menudo con Pansy esperándolo en la sala común por las noches.

Ni siquiera se le había ocurrido que Hermione, si supiera sobre esto, habría contemplado su nuevo hábito de besarla primero, y luego follar con Pansy, con bastante aversión, en lo que a él respecta, Hermione y Pansy eran dos aspectos completamente diferentes de su vida, que no tenían nada que ver (bueno ... excepto por el hecho de que ahora regularmente satisfacía su "apetito" con una, y luego satisfacía su "hambre" con la otra). Pansy era la chica con la que todavía tenía intención de casarse, y Hermione era ...

Hermione era una adicción.


Draco se estaba impacientando.

-Maldita sea, Granger -murmuró entre dientes, revisando su reloj por enésima vez y preguntándose si estaba en el lugar correcto ... de todos los lugares que ella le podría haber pedido para que se encontraran esta encantadora tarde de sábado en Hogsmeade, nunca habría esperado que ella concertara su cita en este lugar en particular -cierto, los dos debían ser discretos si tenían la intención de pasar una tarde juntos en este pequeño pueblo mágico, pero ¿El sótano de la tienda de Honeydukes ? Esto no era otra cosa más que ridículo.

Llevaba allí veinte minutos. Había un frío húmedo en el aire, las paredes de piedra estaban húmedas, y si tenía que agacharse bajo la destartalada escalera una vez más mientras el marido gordo de la propietaria llegaba rodando en busca de una caja de cucarachas o babosas de gelatina...

Él juró violentamente y reanudó su paseo, sólo había parado el tiempo suficiente para comprobar la hora. Lo que daría por estar sentado cómodamente en las Tres Escobas, bebiendo una cerveza de mantequilla ...

Se detuvo abruptamente y se giró, su corazón saltó al oír algo que se raspaba contra el suelo detrás de él. Lo que vio entonces lo dejó inmóvil; una pesada trampilla en el suelo del sótano, tan bien disfrazada que no la había notado hasta ese momento, estaba siendo empujada desde abajo.

Y un segundo más tarde surgió una cabeza encapuchada, seguida rápidamente por un cuerpo delgado vestido con un par de vaqueros y una gran sudadera. ¿La tomó prestado de Potter o de Weasley? Draco se preguntó, con una súbita y amarga punzada de lo que sólo podía ser celos- (sólo estoy cuidando mi propiedad, y nadie debía flirtear con ella- especialmente no el jodido Weasley, después de la manera en que la trató esa noche, pensó furiosamente) mientras se levantaba del pasadizo subterráneo con su natural gracia.

Su expresión era oscura mientras ella cerraba la trampilla,luego se sacudió el polvo y se enderezó para enfrentarse a él, pero a diferencia de Pansy, que probablemente habría reaccionado ante su expresión dando un paso atrás y balbuceando una disculpa por su tardanza, Hermione no parecía avergonzado en lo más mínimo.

-¿De dónde sacaste esa sudadera? fue lo primero que salió de su boca.

Parecía sorprendida por la pregunta. "¿Esta cosa vieja?" -preguntó, mirando hacia abajo. "Era de Víctor Krum, me la dio el verano entre cuarto y quinto año".

En una inspección más cercana, Draco pudo distinguir las palabras BULGARIA QUIDDITCH en letras doradas desvanecidas contra un fondo igualmente desgastado por el tiempo. Sintió una oleada de alivio. Krum era cosa vieja. No tenía por qué preocuparse.

Lo siguiente que llamó su atención fue su cabello. "¿Qué es esto?" -le preguntó, alargando la mano para señalar con el dedo una sola, larga y suave trenza que colgaba sobre su hombro, saliendo de la capucha de la sudadera, que todavía estaba levantada. Empujó la capucha hacia atrás y noto que su cabello estaba trenzado en una trenza francesa.

"Nunca te he visto usar una" -comentó, sin darse cuenta del pequeño ceño que se había asentado sobre sus facciones-.

"Oh, bueno ..." ahora Hermione sonaba un poco tímida- "mi cabello, sabes, puede ... atraer la atención. La gente lo reconoce. Pensé que sería mejor si hoy yo ... lo domaba un poco ... ¿Te gusta?

Esa pregunta lo tomo con la guardia baja. Hermione nunca había hecho nada tan innatamente "femenino" como pedirle su opinión sobre su apariencia. Y a decir verdad, no le gustaba. Ni un poquito. El cabello rebelde de Hermione le había llegado a gustar tanto hasta el punto en que era lo primero que buscaba en cualquier habitación en la que se encontraba en Hogwarts. Incluso, para su pesar, inconscientemente escudriñó la sala común de Slytherin buscándolo en más de una ocasión.

Pero tenía razón; Tenía sentido para ella usarlo "domesticado", según sus propias palabras, hoy. Además, sabía lo suficiente acerca de las chicas para comprender que nunca debía dar una respuesta negativa a una pregunta relacionada con su apariencia. Nunca. No al menos que quisiera que la muchacha en cuestión dejara de hablarle permanentemente. Y eso era lo más lejano a lo que quería de Granger. Hablar con Granger era casi tan agradable como besarla.

"Yo ... es ..." Piensa rápido, Malfoy, maldita sea. "es diferente", dijo, dirigiéndole una sonrisa bastante convincente, y luego, viendo que su expresión no era lo suficientemente buena, agregó " Es muy sofisticado, ¡Luce ... genial! "

Esto pareció satisfacerla.

"¿Entonces vamos?" preguntó ella. "Me gustaría empezar la tarde con una cerveza de mantequilla, creo."

"No"contestó Draco, un tanto mordaz-, "esperaba que pudiéramos pasar todo el tiempo aquí en esta bodega, con la compañía ocasional de un obeso..."

En ese preciso momento, la puerta se abrió de golpe. Draco tomó a Hermione del brazo y tiró de ella hacia las escaleras mientras el marido de la propietario de la tienda bajaba por los escalones, luego cogió la caja más cercana de Grageas de todos los sabores y desapareció nuevamente.

Draco, agachado junto a Hermione, le lanzó una mirada aguda ... pero sólo por un segundo. Ella se veía tan atractiva, arrodillada allí en el suelo con su vieja sudadera y esos polvorientos pantalones, con aquellos oscuros ojos en su rostro mientras trataba de mantener su respiración silenciosa, antes de que supiera lo que estaba haciendo, e incluso antes de que la puerta del sótano se cerrase una vez más por encima de ellos, estaba besándola feroz y posesivamente.


"¿De dónde salió ese pasadizo?" le preguntó mientras bebían una cerveza de mantequilla en la mesa del fondo más alejado de las Tres Escobas. Ella estaba de espaldas a la puerta para que todos los que entraran en el bar pudieran ver su gruesa y oscura trenza ... pero nadie les estaba prestando atención, de cualquier forma. Draco había estado intencionalmente de mal humor con sus compañeros de casa los días previos a esta salida (lo cual no había sido difícil, ya que esos días habían estado llenos de EXTASIS, lo que, gracias a Dios, era la razón de este fin de semana de celebración en Hogsmeade) y por lo tanto estaba razonablemente seguro de que ningún Slytherin se acercaría a él hoy.

En cuanto a los Gryffindors, Hermione le había dicho que no esperaba que muchos de ellos prestaran atención a "La cita de Draco Malfoy" (se había sonrojado, mientras decía esas palabras en particular); Harry y Ron eran el mayor motivo de preocupación, pero ellos habían llegado a Hogsmeade a las diez de la mañana porque tenían práctica de Quidditch por la tarde, y ya que era la una en punto en ese momento,asi que pensó que debían estar regresando a la escuela en ese momento, si es que ya no lo estaban.

La razón por la que había tomado el pasadizo para ir a la ciudad era evitar cruzárselos cuando venía, porque ella les había dicho esa mañana que tenía un dolor de cabeza enorme provocado por los exámenes, y que estaría descansando en su habitación todo el día. Les había deseado un hermoso día en la ciudad y una práctica exitosa, y había pedido que no la molestaran, alegando que probablemente pasaría la mayor parte del día durmiendo, debido al hecho de que durante la semana de exámenes había dormido alrededor de doce horas en total.

Esto último, al menos, era absolutamente cierto... pero, sin embargo, la invitación de Draco le había parecido demasiado buena para dejarla pasar.

Así que aquí estaban los dos.

"El pasadizo comienza detrás de una estatua en uno de los pasillos de la escuela", dijo Hermione. "Podemos volver de esa forma, si quieres verlo". Ella arqueó una ceja. "Ahora, dime, ¿cómo lograste eludir a tu séquito?"

Draco le dedicó su sonrisa de marca registrada. "La misma excusa que le diste a Potter y Weasley ... estar descansando como resultado de los exámenes ... Bueno, da la casualidad que eso les sucedió a Crabbe y Goyle ... una semana de exámenes fue un infierno para esos muchachos. Tal vez aprobaron uno o dos." Él parecía pensativo por un momento, luego repitió, "tal vez".

Hermione forzó una sonrisa, pero no pudo evocar ningún sentimiento genuino de diversión con respecto a esos dos chicos en cuestión, incluso a sus expensas. Ella no había sentido nada hacia ellos desde la noche de San Valentín, más que puro odio.

"En cuanto a Pansy -continuó Draco-, la llevé al salón de belleza para un día completo de mimos. No va a salir de allí hasta las cinco de la tarde por lo menos. No es ninguna molestia, y ... espero que el resto de mis compañeros de casa me den un respiro hoy ".

"Sí, me di cuenta que habías aumentado tu encanto la semana pasada ... así que eso fue para mí beneficio, ¿verdad?"

Draco entrecerró los ojos. Granger no era, después de todo, ningún interés romántico para él, no estrictamente hablando; No era más que una conquista física en proceso.

Conquista física. Eso era todo.

"No te hagas ilusiones," gruñó.

Hermione se sentó en su silla y cruzó los brazos sobre su pecho.

-No soñaría con eso -dijo ella, pero Draco notó en sus ojos un destello. Y no sabía cómo reaccionar, si debía molestarse o reírse.

Porque no le creía.

La había subestimado una vez más; Ella lo había visto directamente.

Maldita sea, la chica era inteligente.

Y perceptiva.

Y hermosa.

Y valiente.

E independiente.

E ingeniosa.

Y orgullosa.

En otras palabras, su compañera perfecta, susurró ese traidor rincón de su mente que parecía haber despertado como resultado de su fiebre y las palabras insidiosas de su querido profesor.

¡No! ¡Traición! ¡Herejía! ¡Vergüenza para su familia! Granger era un flirteo, y eso era todo, maldita sea, eso era todo.

Sacudió su cabeza para despejarse y, cuando volvió a encontrarse con los ojos de Hermione, se sintió nervioso por la forma en la que lo miraba. Terminando su cerveza de mantequilla de un solo trago, golpeó la jarra vacía sobre la mesa y se puso de pie.

"Vamos a dar un paseo por la ciudad, Granger" -dijo arrastrando las palabras, en un intento de volver a su habitual indiferencia-. "Es un hermoso día."


Ningún otro estudiante se acercó a ellos durante toda la tarde. Los dos estaban completamente libres para pasear por el pueblo tomados de las manos, deteniéndose frente a los escaparates de las tiendas y, cuando encontraban algo que les llamaba la atención, entraban a echar un vistazo. Pasaron media hora en la pintoresca biblioteca de Hogsmeade, que estaba en una calle bordeada de árboles, a las afueras del centro ; Una calle pequeña y tranquila que se volviá residencial pasando la biblioteca. La frutilla del postre fue lo último que hicieron; Draco había alquilado un bote desde el muelle de la pequeña aldea que estaba situado en el extremo opuesto del lago de Hogwarts, y remó para ver el atardecer juntos ... y también se besaron hasta perder la conciencia, por supuesto.


Eran casi las siete en punto; La cena estaba siendo servida en ese momento en Hogwarts, y cuando llegaran a la escuela, todo habría terminado. También habían pasado unas dos horas del tiempo que había estimado que Pansy le tomaría salir del salón de belleza, y tenía la sensación de que lo estaría buscando, emocionada de mostrarle los resultados de su día . Por esa razón -y porque se encontraba profundamente curioso- él y Hermione decidieron tomar el pasadizo de Honeydukes de regreso a Hogwarts.

Hermione encabezaba el camino, por supuesto, sosteniendo su varita iluminada a lo alto y dejando que Draco la siguiera. Por supuesto, ignoraba por completo la franca y admirada apreciación que le estaba dando mientras ella caminaba alrededor del túnel.

Draco estaba pensando que nunca habría creído, antes de ese día, que cualquier chica podría usar un par de pantalones vaqueros muggles descoloridos y un buzo sin forma, de gran tamaño, y lucir sexy ... y, sin embargo, por Dios, Granger lo hacía - la verdad indiscutible estaba justo allí.

La forma en la que esos vaqueros se aferraban a las curvas de sus caderas, y la forma en que esas caderas se balanceaban mientras caminaba, su trenza larga, que ahora colgaba recta por su espalda, balanceándose al mismo tiempo ... era completamente ingenua, completamente auténtica, ni siquiera sabía lo que le estaba haciendo, y eso era lo que lo volvía loco de deseo; la forma en la que ella era sexy sin querer serlo, que su sensualidad provenía en gran parte, del hecho de que ella era tan sincera y pura.

Tan diferente a Pansy, con sus caderas balanceándose, sí, pero de una forma muy practicada, con la intención de captar la mirada del sexo opuesto, y la de Draco en particular. Y lo hacía; de hecho, a veces incluso lo disfrutaba, pero nunca podría estar a la altura de esto; tenía que admitirlo para sí mismo si era completamente honesto. No había ninguna duda, de que prefería mucho más el andar directo e involuntariamente sexy de Hermione que el seductor de Pansy.

Granger era tan diferente de su prometida... diferente y ... superior? Susurró ese rincón traidor de su mente.

NO. Sacudió su cabeza con furia. No importa cuán inteligente o sexualmente atractiva era, una sangre sucia de Gryffindor nunca podría ser considerado superior a un sangre pura. Nunca.

Estos pensamientos se estaban volviendo demasiados peligrosos. Era el momento de terminar con esto, decidió, tenía que hacerlo con ella. Sacarla de su cabeza y de su piel.


Y fue en el instante en que ambos llegaron a Hogwarts, antes de que Hermione tuviera la oportunidad de decir algo como "buenas noches y gracias por este hermoso día", que él la empujó, más o menos como lo había planeado, contra la pared de piedra del pasillo (aunque tuvo mucho cuidado en colocar una mano entre la pared y la parte posterior de su cabeza, amortiguándola de lo que potencialmente podría haber sido un golpe doloroso) y la estaba besando profundamente, casi desesperadamente, antes de que realmente supiera lo que estaba haciendo. Era peligroso estar haciendo esto en la escuela, al aire libre en un pasillo, peligroso, prohibido y emocionante. Paso un largo tiempo antes de que se separaran. Ambos respiraban con dificultad, y Draco apoyó su frente contra la suya, sus brazos aún envueltos posesivamente sobre su cuerpo.

"Ven a mi habitación esta noche", jadeó. "Quédate conmigo esta noche."

Sus ojos se abrieron. "Draco"

"Los EXTASIS han terminado", la interrumpió. "Ahora tenemos tiempo, dime que vendrás, por favor, Hermione."

Era la primera vez que usaba su nombre y tuve el efecto esperado. Ella soltó un pequeño suspiro, apenas audible, ( alguien que no la habría estado mirando fijamente se lo habría perdido por completo) y dejó caer la cabeza sobre su hombro.

Deslizó su brazo izquierdo alrededor de su cintura, luego levantó su mano derecha y comenzó a acariciar lentamente la longitud de su trenza; un gesto suave y calmante, tranquilizándola de que esto era lo correcto, era bueno, y que ella debía decir que sí.

Di que sí, di que sí, maldita sea Granger, te quiero tanto que me estoy volviendo loco, solo di que sí ...

"Sí," susurró finalmente, su voz amortiguada por el tejido de su camisa. "Sí, voy a ir, quiero ir, Draco."

"Gracias a Dios" dijo sin pensar, y luego se horrorizó por mostrar su alivio de una forma tan clara, pero sólo por un instante, porque ella levanto su rostro y sus ojos estaban brillantes, y se dio cuenta Que no habría podido decir nada mejor para promover su causa si lo hubiese intentado. La apartó de la pared, hasta que ambos estaban de pie en medio del pasillo, luego bajó la cabeza y habló con urgencia en su oído.

"Nos vemos en la biblioteca a medianoche. Usa tu capa. Nosotros…"

Se calló bruscamente, con rigidez, con sus ojos detenidos en algo detrás de Hermione, al final del pasillo.

Pansy. Para ser exacto.

Acababa de doblar el pasillo y se detuvo en seco, mirándolo fijamente.

"¿Draco?"-preguntó, insegura. Incluso a esa distancia , pudo ver como sus ojos se abrieron cuando comprendió lo que sucedía. Ella se dirigió hacia ellos sin decir nada, su expresión sombría, herida y enojada. Esto era un desastre.

Draco pensó rápido.

Hermione, viendo las emociones de su rostro, comenzó a darse vuelta para ver que sucedía, que lo había puesto de esa forma. Al instante sus manos se acercaron y la cogió por los brazos, cerca de sus hombros, deteniéndola. Su agarre era tan duro que resultaba casi doloroso. Sosteniéndola firme con una mano, alejó la otra y la sostuvo en dirección a Pansy, en un gesto autoritario, deteniéndola en seco. Pero podía decir que no se quedaría quieta por mucho tiempo.

Apenas moviendo los labios, murmuró a Hermione, "Dame una bofetada".

"¿Qué?" -susurró ella, incrédula.

"Pansy está justo detrás de ti, ella se ve lo suficientemente loca como paraescupir clavos."

Los ojos de Hermione se abrieron de par en par.

"No sabe quién eres, no puede", Draco continuó, hablando bajo y rápido. "Tienes que darme una bofetada, y luego correr con las manos sobre tu rostro como si estuvieras llorando, no gires, hagas lo que hagas, te veré a medianoche, ¡Por Dios, abofetéame!"

Hermione tragó saliva, poniéndose nerviosa. Entonces, justo cuando Pansy comenzó a avanzar de nuevo, se apartó un paso de Draco, y le dio una palmada lo más fuerte que pudo sobre su cara, luego, sin volverse, salió corriendo en dirección opuesta por donde Pansy avanzaba, Apartando a Draco de su camino mientras lo hacía, lo suficientemente fuerte como para golpearlo. Un segundo después se alejaba.

Fue una actuación maravillosamente convincente, pensó Draco con cierto orgullo, incluso cuando él levantó una mano con cautela sobre su mejilla.

¡Esa era mi chica!

Pero no ... eso no era cierto. Esta era su chica, la que estaba de pie delante de él, la que parecía confundida, enojada y con el corazón herido. Esta era la chica con la que iba a construir un futuro, sin importar si la había elegido. (Lo cual no había hecho.). No importaba; la elección ya estaba hecha, y él tenía la intención de acatarla tanto como lo había hecho siempre; Su familia contaba con él para hacer lo correcto por ellos; él era su único hijo, su único heredero, y no los dejaría caer, pensó con ferocidad. Granger no cambiaba nada.

Nada.

Y necesitaba arreglar esto, pronto.

"Pansy", dijo, envolviéndola en un apretado abrazo y plantando un beso directamente en la parte superior de su cabeza, sin importar cuan rígida se puso. "Te extrañé hoy."

Ella se apartó y lo miró.

"Draco", dijo, insegura, "¿Quién ...? ¿Qué estaba ...?"

"No fue nada"dijo él tranquilamente-. "Lamento que hayas tenido que verlo. Fue sólo una ridícula Hufflepuff de sexto año, arrojándose a mis brazos." Suspiró teatralmente. "Supongo que también tendrías que saber que sucede a menudo, pero ... -su rostro se arrugó -, espero que me conozca mejor, Pans, piensas que por un momento consideraría… "

"Bueno, yo no sabía que ella era una Hufflepuff," Pansy resopló desesperadamente. -¡No sabía qué pensar!

-Lo sé -respondió él-, por eso siento que lo hayas visto. Odio pensar que estés angustiada.

Pansy volvió a resoplar, pero parecía un poco mas apaciguada. "¿Qué le dijiste, de todos modos?" preguntó. "¿Sabes, para que te de una bofetada?

"Sólo que no me rebajaría a estar con una inmunda Hufflepuff -una sangre sucia también, por el aspecto de esos asquerosos pantalones muggles-, ni siquiera si me pagara ... realmente, Pans, preferiría ahorrarte los jodidos detalles ... Y … hey… no te hagas esto"la reprendió suavemente, acariciando su mejilla con una mano y limpiando una lágrima que había derramado su ojo con su pulgar-. "Estarás arruinando el trabajo de un día entero si lloras, vamos, déjame ver lo que has hecho hoy, ¡muéstrame lo linda que luces!"

Al apartarse de ella, él la miró apreciativamente de la cabeza a los pies. -Exquisita -dijo-, aunque en realidad todo lo que has hecho no es más que resaltar aún más tu belleza. Siempre fuiste hermosa.

Él dio un suspiro de alivio cuando finalmente lo honró con una sonrisa- pequeña, pero real.

Él extendió sus brazos, y esta vez se acercó sin vacilar. Apretándola contra él, murmuró en su oído: "Quiero saber si cada centímetro de tu cuerpo se ve tan bien como lo que estoy viendo en este momento. Comprobó la hora: las siete y cuarenta y cinco. El tiempo suficiente para un revolcón y una ducha antes de encontrarse con Granger en la supuesto, tendría que pensar en alguna excusa para sacar a Pansy de su habitación antes de medianoche, ya que ella estaba acostumbrada a pasar la noche con él después de tener sexo ... pero no creía que eso sería difícil. Cualquiera que fuese la historia que se le ocurriera, no lo interrogaría. Ella nunca lo hacía.

A diferencia de Granger.

"¿Qué dices -susurró sugestivamente-, volvemos a mi habitación así termino mi ... inspección allí? Debo asegurarme, después de todo, si ese salón de belleza mimó cada centímetro de tu cuerpo, como pedí que hicieran. "

Pansy soltó una risita y asintió con la cabeza aún contra su pecho. Sonriendo, le pasó un brazo por el hombro y se dirigieron en dirección opuesta a la que Hermione había tomado; El príncipe y la princesa de Slytherin, destinados el uno al otro desde el momento de su nacimiento.

"¿Cuál era el nombre de la Hufflepuff?" Pansy ronroneó mientras caminaban, ya no sonaba ni remotamente molesta. "Puede que me guste tener ... una pequeña charla con ella mañana."

Draco resopló. "¿Crees que podría molestarme en aprender su nombre?"

"Oh." Pansy sonó decepcionada, pero luego se iluminó de nuevo casi al instante. -Bueno, no importa -dijo-, reconoceré esa trenza si la vuelvo a ver ... -su voz y sus ojos se endurecieron- y si lo hago, le arrancaré la maldita porquería de inmediato. Para que sepa que no debe meterse con mi novio..."

Muy a su pesar, Draco lanzó una rápida y preocupada mirada por encima de su hombro en la dirección en que Hermione se había marchado. Ahora tenía una razón más para esperar que nunca volviera a usar el pelo de esa forma.


N/T: Hola ¿Como están? En primer lugar quiero disculparme por estar tan ausente, pero los exámenes absorbieron todo mi tiempo. Por suerte ya los rendí todos. Así que por los próximos tres meses estoy libre de la facultad. Quiero agradecer a todos aquellos que me desearon suerte. Gracias a Dios aprobé todo.

Estoy muy sorprendida y feliz por todos los reviews y nuevos lectores. Espero que estén disfrutando la historia.
Lamentablemente no puedo responderles a todos, pero ya me voy a poner al día.

Así que miles de gracias.

Pregunta, como la semana que viene es Navidad (inserten carita feliz) quería saber si prefieren:
A) Doble actualización de esta historia.

B)Un pequeño Two-Shot que tengo traducido de Kyra4, les dejo una breve sinopsis:

Sacrificio: Hermione sacrifica su virginidad por una buena causa.

Déjenme saber en los comentarios que prefieren.

Hasta la semana que viene!