¡Sorpresa! Sé que dije que no iba a actualizar hasta dentro de un par de semanas, pero tuve un día libre y decidí dejarles el nuevo capi. ¡Disfruten!

Fanfic: "¿Tentación o Redención?"

Capítulo 6: "De enfrentamientos y más"

Por Sakki

La niña se estremeció ante la brutalidad de su padre. Las lágrimas corrían cada vez con más agilidad por sus mejillas y decidió en aquel momento que lo despreciaba con todo su ser. Lo odiaba. Era una bestia inhumana que tan sólo quería el beneficio y la recompensa que traería casarla con un sujeto al que ni conocía, y que le importaba poco o nada su futuro y presente bienestar.

-"Ya no llores, estúpida. Me cansé de tus lloriqueos" Pero aquello no la calló. De hecho, lloró con más fuerza que antes, provocando así la ira de aquel sujeto al que nunca reconocería como padre.

-"¡Cómo pudiste!" Exclamó descorazonada. De todas las cosas que aquel hombre le pudo haber hecho —cosas malas— tenía que ser esto.

-"¡Sakura, ya cállate! ¡Calla si sabes lo que te conviene!" Gritó una vez más. Pero nada podría hacerla callar.

-"¡No! ¡No tienes el derecho de hacerme esto!" Dijo sentándose con dolor en el piso, mientras el helado suelo calaba su piel.

Pero el hombre ya no se tomó la molestia de contestarle. Se levantó con pesadez del sofá, mientras se sacaba el cinturón de cuero, para horror de ella.

Nunca antes había sido flagelada y fue tal el temor, cuando el primer azote tuvo contacto con su espalda.

-"¡No!" Gritó completamente dolorida mientras sentía cómo las gotas de sangre se deslizaban pudorosamente, para satisfacción de aquel perverso hombre.

Y justo cuando iban a atinarle el segundo latigazo, despertó de sus recuerdos.

Aún después de diez años, sentía los azotes cruelmente propinados por su padre. Su niñez y adolescencia no habían sido nada fáciles. La carencia de amor y la soledad por la que atravesó durante todos aquellos años, seguían aún vigentes en su matrimonio forzado con el empresario Tsukishiro. Era casi inevitable, ya que estaba completamente convencida de que su vida estaba marcada para siempre por la tristeza y la desdicha.

Su vida no había mejorado mucho después de contraer matrimonio con Yukito. Pero le había servido para alejarse de su padre y de su yugo infernal.

El único motivo que había movido a Fujitaka Kinomoto eran las ganancias que aquella unión matrimonial le pudo haber traído.

Pero ella misma le había prohibido a Yukito pasarle un centavo de pensión al anciano, que seguramente estaría pudriéndose en algún asilo japonés. No tenía compasión hacia aquel hombre, y sus entrañas no se afectarían si le llegara la noticia de su muerte.

No podía ser piadosa con él, cuando todo lo que él había hecho por ella, era entregarla a la tierna edad de dieciséis años a un matrimonio arreglado, que gracias al suave temperamento de Yukito, no había sido tan infernal la convivencia, como la había sido con su padre, después de la muerte de su querida madre.

Al llegar a Sevilla, después de días de viaje, había sentido un profundo alivio, que había ido aumentando con el paso del tiempo. Incluso creía que podía llegar a amar a Yukito—en aquel entonces— por ser su salvador y mostrarse profundamente generoso con ella. Pero el destino le había pasado factura por aquella corta felicidad, y tuvo que conocerlo a él.

Precisamente cuando su vida estaba tomando un nuevo rumbo, llegó él, con su atractivo fuera del alcance de su mano. Con su mirada tranquila y apasionada y con su voz profunda y conciliadora.

Sintió remordimientos y hasta culpabilidad al saber que había caído por aquel hombre que se encontraba tan alto, que por más que se estirase, no lograría alcanzarlo. Tampoco debía.

Pero entonces se percató que podría jugarle sucio al destino, si el destino se había tomado la molestia de jugarle sucio a ella también.

Fue así como la tentación dio inicio, y aquel provocador juego de miradas había dado inicio.

Y ahora estaba aquí, en una cama de huéspedes, intentando huir de él, pero no podía evitar evocarlo, especialmente conociendo que se encontraba dentro de la misma mansión, a tan sólo unos pasos de distancia.

Dejando los agrios recuerdos a un lado, sonrió con suavidad. Ayer había visto su mirada encendida, mientras Eriol y él bajaban la colina a caballo. Su intención en aquel momento no había sido tentarlo, ya que no se habría percatado de su presencia, de no ser porque Hikaru interrumpió su juego, por salir corriendo al encuentro de su padre.

Sabía que después de años de haber intentado que él cayera en su estímulo, al fin la cosecha estaba dando frutos.

Miró con tristeza a su lado derecho, donde había otra persona —su esposo— en el lecho matrimonial que estaban compartiendo. Pero no había vuelta atrás. Lo había decidido, y poco le importaba que Yukito decidiese dejarla. Shaoran Li lo valía todo.

Decidida, se levantó de la cama, abrió la cortina de la enorme ventana y respiró con profundidad.

El sol comenzaba a aparecer pintando así al cielo con enormes nubes rojizas y anaranjadas.

Iba a cumplir su promesa. Shaoran Li, sería suyo.

----------------------------------------

----------------------------------------

El desayuno había transcurrido con normalidad. Y debido a que era sábado, Eriol no debía ir a trabajar y por eso Tomoyo estaba planeando invitar a pasear a sus huéspedes.

Pero Yukito tenía sus propios planes.

-"Lo lamento, querida Tomoyo" Dijo al finalizar su té –"Hoy planeo ir a visitar a un par de clientes, que tienen cuentas pendientes conmigo"

Sakura lo miró –"¿Problemas, Yukito?" Preguntó extrañada.

Yukito rió, -"No, amor. Se dice que un cliente falleció y quisiera cerciorarme antes de otorgarle el perdón de su deuda. Y el otro, curiosamente desapareció de Sevilla. No sé por qué, pero tengo la ligera sospecha que viajó hasta Inglaterra, sólo para evadirme" Se levantó de la mesa –"Muchas gracias, ha estado delicioso el desayuno, pasad un buen día. Eriol, Tomoyo, Padre" Dijo dirigiéndose a cada uno de ellos, en señal de cortesía, para luego depositar un suave beso en los labios de Sakura –"Querida"

Y con esto se marchó. Shaoran, que hasta el momento había pasado completamente desapercibido debido a que no había mascullado palabra, tenía los hombros tensos y las manos apretadas en puños, llamando así la atención de todos, el momento en que Eriol le preguntó si también se uniría con ellos.

Pero él también declinó la invitación –"Muchas gracias, Eriol. Pero hoy tenía planeado ir a la finca. Quería ver cómo va tu ganado" Dijo excusándose, puesto que seguramente Sakura no estaría ahí.

-"¡Es perfecto!" Dijo con entusiasmo Tomoyo, sorprendiendo por completo a Shaoran. –"¡Podemos ir todos! Voy a despertar a Hikaru, ¡Esto es un plan perfecto! ¿Recuerdas Sakura cuando íbamos al campo con nuestras madres? ¡Será como en los viejos tiempos! ¡Gracias Shaoran por un plan tan perfecto!" Dijo con emoción retenida y salió corriendo hacia la habitación de su hija.

Sakura, que también había permanecido silenciosa durante el desayuno, quiso reírse de la cara perpleja de Shaoran. Seguramente había supuesto que Tomoyo y ella no se dignarían en ir a una finca. Pues estaba muy equivocado. Ella lo seguiría al mismísimo averno si fuera necesario.

-"¿Sorprendido, Shaoran?" Dijo Eriol con humor que no pudo retener. –"A mi mujer y a Sakura les gustaba ir al campo juntas cuando eran pequeñas" Dijo calmado conteniendo una sonrisa burlona.

Shaoran sólo logró mascullar –"No me digas" Por lo bajo, provocando la risa de ella y de Eriol.

Y es que a Shaoran, seguramente el destino le jugaba aún más sucio que a ella misma.

--------------------------------------------

--------------------------------------------

El paseo había sido tranquilo. Por razones de comodidad, Sakura, Tomoyo y Hikaru habían dejado momentáneamente a un lado sus hermosos vestidos de damas, y habían recurrido a los pantalones de montar, que aquella época destinaba a las mujeres.

Pero ante los ojos de Shaoran, no por eso Sakura había también olvidado su feminidad. Por primera vez desde que la conocía, había deseado que Sakura no tuviera aquellas curvas, de las que durante todo el paseo a caballo no había podido despegar su vista.

Eriol y él, tampoco andaban con su típico traje de corte fino y sotana respectivamente, y habían sido reemplazadas por unos vaqueros (N.A No sé si los vaqueros ya existían en esta época, disculpen) y unas ligeras camisas, puesto que el sol de aquel día no permitía algo más en su atuendo, aparte de las botas y un sombrero que todos cargaban para protegerse de las inclemencias del sol.

Hikaru era la más entusiasmada de todas, y aunque compartía el caballo con su padre, Sakura juró que nunca la había visto más feliz.

Al poco rato llegaron a la finca y dejaron los caballos atados a la cerca. Hikaru corrió al interior de la casa, que estaba en la cumbre de una pequeña colina. Tomoyo y Eriol la siguieron de cerca y Sakura aprovechó la oportunidad para conversar un rato con Shaoran, que parecía esta debatiéndose en su interior.

-"¿Mucho en qué pensar, Shaoran?" Dijo con suavidad, obligándolo a levantar la vista.

-"No" Dijo con sequedad. Aquel trato frío de su parte, le dolía en lo profundo de su ser a Sakura, pero decidió ignorarlo.

-"Pues qué bien" Dijo marchándose detrás de sus amigos, sin darle tiempo a nada. No quería que la viera con gesto herido.

Al momento de llegar, Sakura admiró la preciosa casa, que estaba construida con pisos de madera, y que era decorada con la finura de Tomoyo.

-"Es preciosa" Logró decir, mientras abrazaba fugazmente a Tomoyo. Ella le sonrió y dijo –"Tienes que ver el establo, es aún mejor, a excepción del olor, claro" Dijo sonriente.

-"Shaoran y tú pueden ir" Dijo Eriol, con cierto aspecto malicioso –"Tomoyo, Hikaru y yo iremos en busca del capataz y le pediremos los informes de la finca"

Sakura miró con recelo a Shaoran. No sabía si aguantaría más de aquel trato endemoniado y empedernido que él había tenido para con ella.

-"No sé, talvez si Shaoran quiere…" Dijo con verdadera duda.

El ceño de Shaoran se frunció, y pronto se vio dando la vuelta, para comenzar a andar, a donde había supuesto que estaba el establo.

-"Vamos" Determinó con dureza que lastimó a Sakura. Pero tuvo que disimular, y sonreír a la pareja Hiiragizawa, para después seguirlo.

No habían andado mucho, cuando ella se le adelantó, completamente enfurecida por su actitud.

-"No entiendo por qué te comportas así, Shaoran" Empezó diciendo –"Pero lo que si sé es que me estás cansando con aquella conducta tan impropia de ti"

El ceño de Shaoran se frunció aún más, el momento en que ingresaron al establo. Ninguno de los dos se percató de la belleza de ganado que les rodeaba en aquel momento.

-"¿Qué no sabes por qué me comporto así? ¿Qué no sabes por qué me comporto así?" Masculló furioso a la mujer.

Sakura decidió en mal momento darle la espalda. No quería discutir más con él.

Pero Shaoran se lo evitó, tomándola de la muñeca con fuerza extraña y desconocida para ella.

-"¿Por qué me deseas tanto, Sakura? ¡Es por eso mi comportamiento! ¡No puedo estar tranquilo si sé que tú me deseas!" Dijo con crueldad. Los ojos comenzaban a escocerle a ella, pero aquello no evitó su comentario cargado con veneno.

-"¡No te deseo, imbécil! ¡Al menos ya no!" Dijo enviando a un carajo sus modales.

Esperó que la soltara y que se marchara dejándola sola. Tal y como siempre había hecho.

Pero lo que sucedió a continuación, nunca figuró entre sus expectativas con respecto a Shaoran.

La presionó contra la pared con una fuerza extremadamente arrebatadora e inusual en él…

-"¿Ah, sí?" Preguntó tentándola por primera vez. Sakura alejó su mirada de aquellos apasionados ojos ámbares.

-"Sí, no te deseo"

-"Entonces" dijo respirando en sus labios –"¡¿Qué demonios quieres de mí, Sakura!" Gritó con furia palpitante, sin importarle la proximidad de los dos.

La mujer lo desafió con la mirada y se relamió sus seductores labios. Aquello era demasiado como para poder soportarlo.

-"Bien sabes lo que quiero de ti, Shaoran" Dijo cediendo.

-"Entonces tómalo y déjame en paz,"

Y después de eso, casi con resentimiento, tomó sus labios con sensualidad, saboreando con su lengua los labios de él. Por primera vez disfrutó del sabor de la victoria, y sin poder contenerse más pasó sus manos por sus castaños cabellos y aspiró su aroma con erotismo.

Él a su vez, subió las piernas de ella a su cintura, otorgándole un tacto íntimo a su irritada virilidad.

El beso continuó con su fogosidad, demandando más por parte del otro, y sólo se detuvo para darles tiempo a respirar.

-"¿Es…s-suficiente?" Preguntó con respiración laboriosa, él.

-"No"

-"Pues que bien" Y esta vez fue él quien la poseyó con sus labios.

La pasión duró varios minutos, hasta que una exclamación de sorpresa captó la atención de ambos.

Una infantil exclamación de sorpresa, cabe recalcar.

-"¡Oh!" Hikaru había entrado en el establo sin previo aviso y el ver la camisa casi arrancada de Shaoran, y la deshecha de Sakura la había espantado.

Salió corriendo del establo, incluso antes que alguno de los dos se pudiera despegar del otro.

Oh Dios.

Estaban en problemas.

Continuará…

Notas de Autora:

Sólo quiero dejar un grito de alegría: YUUUUPI!

Este capítulo fue MUY satisfactorio de escribir y espero que MUY frustrante de leer.

Me gustó la escena SS, y les aseguro que esto no es nada en comparación a lo que viene después.

¿Cuántos de ustedes quieren matar a Hikaru? ¡Vamos alcen la mano! (Sakki está alzando las dos).

Me gustó este capi ya que aparte del SS pude revelarles algo más del pasado de Sakura (qué triste. DILE NO A LA VIOLENCIA DOMÉSTICA). Y para todos los que creen que Sakura es la malvada del cuento sólo me queda decirles que están MUY E… en lo cierto. Ja, ja, ja, ja. (¿Esperaban que les diga 'equivocados'?)

Bueno, esta actualización fue incluso una sorpresa para mí. Hoy tuve día libre, así que pude escribir y publicarlo. Pero, gracias a esto ¡espero muchos reviews! Ja, ja, ja. Y esta vez, NO voy a dejar adelanto, porque aquello me obligaría a escribir, ya que me siento culpable por dejarlos en suspenso, aunque no se puede dejarlos sin una pizquita de ello, ya que ¿qué sentido y gusto tendrían por el fic?

Muchas gracias a todos por su apoyo y como esta es una actualización rápida, no puedo contestarles a sus hermosos reviews, pero prometo que lo haré en el siguiente capítulo. Mañana entro a exámenes y DEBO ponerme a estudiar.

Eternos agradecimientos a: (créanlo, sin ustedes no hubiera habido actualización)

Flor de cerezo, megumi-chan, Fabisa, Akyzuki, marion-asakura, Ai-chan4, Kaori-chan, Kassandra L.K, Camili.

No les dejo avances, pero sí una preguntitas…

¿Hikaru irá con el chisme a sus padres, o lo que es peor al mismo Yukito? ¿O será buena niña y guardará el secreto? ¿Sakura y Shaoran continuarán teniendo más apasionados encuentros?

Ya saben, si quieren saberlo, dejen review.

Sakki.