Día catorce.- Cambio de sexo.
— Ukyo. — Pronuncia el nombre de la chica que está enfrente de él. — ¿Puedo preguntarte algo?
— Ya lo estás haciendo, ¿no? — Ríe entre dientes. Esa reacción no le gusto para nada al castaño. — Lo siento, pregunta. — Toma un sorbo de la taza de té en sus manos.
— ¿Qué copa eres de sostén? — Pregunta sin tener ni un toque de vergüenza en su voz.
— ¡¿Qué?! — Escupe lo que había tomado. — ¿Qué clase de pregunta es esa? — Trata de reemprender al menor.
— Sólo es una simple pregunta Ukyo, no es para tanto. — Sonríe ampliamente. — Anda, no te avergüences, las demás chicas me dijeron que copa son, solo faltas tú. — La señala.
— A diferencia de mis hermanas, yo no te lo diré. — Se levanta de su asiento y se dispone a irse. — Investiga si tan interesado estás.
— Lo haré ahora mismo. — Al igual que la rubia, se levanta y alcanza a la mayor sosteniendo una de sus muñecas con fuerza. — Si no me lo dices ahora, tendré que hacerlo por las malas. — Aprovechando que él es más alto que su hermana mayor, pasa su brazo por detrás de la espalda de ella y la sujeta firmemente. — ¿Acaso quieres que lo haga por las malas?
— Eres un irrespetuoso, ¿lo sabías? — Trata de alejar el agarre del menor, fue inútil. — Suéltame, por favor. — Sus mejillas empiezan a colorearse en un tono rojizo.
— Oh, que linda Ukyo, ¿estás avergonzada? — Comienza a desabrochar los botones de la camisa de Ukyo. — Que lindo conjunto tienes puesto el día de hoy, es bastante interesante. — Con su mano libre, sostiene por encima de la tela uno de los senos de la mayor. — Es muy suave, pero también pequeño. — Mueve su mano "haciendo círculos". — Pero son decentes, creo que eres copa B.
— D-Detente. — Pedía la rubia, continuaba forcejeando con el castaño.
— ¿Detenerme? Pero si te está gustando, ¿no lo ves? — Quita el sostén que cubría el pecho de la mayor. — Observa, tu pezón está duro, ¿acaso quieres que continúe tocándolo? — Relame sus labios. — También podría lamerlos si cooperas y eres linda conmigo.
— Eres tan indecente. — Abofetea al castaño.
— ¿Por qué hiciste eso? Me dolió. — Comienza a quejarse.
— "Simplemente no puedo pasar por alto tus actos". — Dice una de sus características frases. — Y ahora, deberé castigarte. — El chico pensaba que el castigo sería "algo sexual", pero no fue así. — Harás los deberes de todas tus hermanas por una semana. — Empuja al castaño. Luego intenta abrochar nuevamente su sostén y su camisa.
— ¿Eh?
— Y empezaras desde hoy. — Y sin decir nada más, deja solo a su hermano mayor. Su rostro estaba complemente rojo, esperaba que ninguna de sus hermanas hubiese visto eso.
— Si que Ukyo es muy interesante. — Acaricia su mejilla lastimada. — Me gusta tanto. — Siente algo "extraño" en su entrepierna. — Oh... además de dejarme solo, haz causado esto, eh. — Sonríe con malicia. — La próxima vez, no te dejaré irte tan fácilmente, Ukyo.
Nota de la autora:
En esta situación me he basado en "Sister Conflict", la versión femenina de Brothers Conflict (más obvio no puede ser...)
En Sister Conflict (recuerden que esto en realidad "no existe", sólo fue creado para el día de las bromas), Ema es bastante sádico y le gusta ver a sus hermanas pelear por él. Ukyo tiene casi la misma actitud, sólo que se "avergüenza" más rápido.
Espero que les haya gustado este día.
Gracias por sus comentarios y votos.
