Konnbannwa!!!! Como dice el Conde del milenio (XDXD), espero que estén bien ¡porque aquí les traigo el segundo capítulo del fic! Del cual, agradezco mucho sus hermosos y motivadores reviews.
Bueno, antes de pasar al capítulo me gustaría poner algunas notitas importantes:
1.-El nombre de Yashira, es de origen afgano y significa tranquilidad y paz.
2.-El nombre de Mirna es de origen irlandés-céltico y significa "gentil y educada".
-En lugar de dinero, mejor ven a visitarnos de vez en cuando con tus niñas.-Decía la mujer despidiéndose del ojiverde al pie de la puerta.
-Cuídate mucho y cuida a esos retoñitos.
-Gracias, señora Milka.
Y de esa forma, Lavi partió junto con sus gemelitas hacia el hotel en donde todos, excepto Bookman, lo estaban esperando con ansias y preocupación. Al mismo tiempo que, tenía que darles una buena explicación a sus compañeros y luego enfrentar un terrible juicio de la Orden Oscura, del cual no tendría escapatoria alguna.
Primer Opening
"Kagami" (versión corta)
Kanon Wakeshima
Ringo no doku wa
Chiisana hagata ga ubai
Shojo no uso wa
Bansan no seki de nemuru
Nanatsu no ai mo
Ooji no kisu mo
Saigo niwa subete
Shiroi hada ni tokeru
Kagami, Kagami
Watashi no minikui kokoro o utsuzu
Kagamiyo kagami, Konoyo de ichiban utsukushii nowa dare?
Capítulo III: Mirna y Yashira.
Mientras tanto, en otro sitio, específicamente Inglaterra, la familia Noé disfrutaba el fin de semana en la residencia Kamelot.
-¡¡Duque!!-Dijo Road con euforia a la vez que se le colgaba del cuello.
-Road, no seas brusca.-Dijo su madre al pie de la puerta para recibir al recién llengado.
-Hazle caso a tu madre, Road.-Dijo Sherryl al lado de su mujer.
-Ah….
-No hay cuidado Tricia, tu hija es muy cariñosa y amable conmigo que no me molesta en absoluto.
-Pero, señor…
-No pasa nada, mejor vayamos a comer, tengo hambre.
-Usted siempre tiene hambre, mi señor.-Dijo Sherryl en tono bromista invitando al aristócrata a sentarse a la mesa que tenían en el jardín.
-Por cierto ¿y Tyki-pon?
-Es verdad, aún no ha salido de su cuarto.-Dijo el pelinegro ofreciéndole un asiento a su esposa.
-Voy a buscarlo.-Decía Road levantándose de su lugar para ir en busca de su querido tío, pero antes de que pudiera salir corriendo a buscarlo, su padre la detuvo.
-Road, quédate.
-Pero…
-Yo iré a hablar con tu tío, además, hay algo que quiero hablar con él y es un asunto de adultos.
-Pero…
-Road, obedece a tu padre.-Dijo el Duque con el tenedor a la mano.
-Está bien, pero prométeme que Tyki estará bien.
-Te lo prometo.-Decía el Noé de forma tierna, logrando calmarla de ese modo.
-No tardo, mi señor.-Dijo el aristócrata haciendo una pequeña reverencia.
-Descuida, tómate tu tiempo, porque también me está empezando a preocupar.
-"¿Qué es lo que te ocurre, Tyki?"-Meditó muy preocupada la peliazul.
Mientras que su padre, tocaba la puerta del cuarto de su hermano constantemente, sin obtener respuesta alguna.
-Hey… abre…-Dijo un tanto hastiado el Noé de una lente.
-¿Qué quieres?-Preguntó golpeado al abrir la puerta.
-Hablar.
-Piérdete, invades mi privacidad.
-Tan amoroso como siempre.-Dijo entre dientes y con sarcasmo.
-¿Se puede saber qué es lo que te ocurre?
-Nada que te importe.-Dijo el peliondulado más joven dándole la espalda para acostarse en su cama.
-¿Sabías que estás actuando peor que un niño?
-…-
-Si no quieres decírmelo, no lo hagas, pero mínimo ven a reunirte con la familia a comer para no preocuparla, sobre todo al Conde y a tu sobrina.
-De acuerdo, solo por Road iré a comer con ustedes.-Dijo totalmente desganado a la vez que se incorporaba desganado de su cama.
Sherryl sonrió victorioso, puesto que sabía que ese truco siempre funcionaba con Tyki, quien al haber notado la sonrisita de su hermano, le dijo:
-No creas que voy a volver a caer en ese truco otra vez.
-Siempre dices lo mismo y siempre caes guapetón.-Decía el ministro de cabello largo tratando de abrazarlo.
-Arg, aléjate o me retacho a mi cuarto.
-¡¡Tyki!!-Gritó emocionada la peliazul lanzándose hacia el cuello del mencionado como si fuera un mono.
-¿Eres un mono o qué?-Le preguntó el ojimiel al ver que su sobrina no solo se le había colgado de su cuello, sino que en sí hasta de su cintura.
-Road, compórtate como la damita que debes ser.-Dijo su madre desde su lugar.
-Hazle caso a tu madre, escuincla.-Dijo el peliondulado quitándosela de encima.
-¡Es que me tenías preocupada y más porque pensé que todavía te estaban doliendo las heridas que te provocó Allen!
-Ah… Road no menciones a Allen porque ya sabes como se pone Micifuz.-Dijo con burla el joven lord al captar la señal de "antenitas de padre celoso" de Sherryl.
Una vez sentados a la mesa, los sirvientes comenzaron a llevarles la comida. En la mesa, estaban reunidos el duque, la familia Kamelot, Tyki Mikk, Jasdero y David, Lullubell, Wisely, etc.
-Vaya ¿ahora cuál es el motivo por el cual todos están reunidos?-Preguntó el joven Mikk en cierta forma sorprendido, debido a que más que nada por la presencia de Tricia, quien se levantó de su asiento diciendo:
- Mi señor, lamento tener que dejarlos, pero es que no me siento bien.
-No te preocupes Ticia, ve a descansar.
-Te acompaño, mi cielo.-Dijo Sherryl levantándose de su lugar para ayudar a su mujer.
-No te preocupes, tú quédate con Road y con el Duque, una de las criadas me va a acompañar.
-¿Segura?
-Segura, tú y Road disfruten por mí la cena.
-Buenas noches a todos.
-Gracias Tricia y descansa.-Dijo el Duque con una sonrisa de oreja a oreja.
-Siéntase como en su casa, mi señor.
Una vez que la mujer se marchó a su cuarto, el Duque, comenzó a hablar:
-Estamos reunidos porque hace poco me fue revelada una señal.-Dijo el Duque llamando la atención de todos los presentes.
-¿A qué se refiere con eso mi señor?-Preguntó un tanto intrigado por las palabras del aristócrata con sombrero de copa.
-Sherryl tiene razón ¿a qué se refiere con eso de "señal"?-Cuestionó David un tanto inquieto al igual que su hermano.
-A media noche, nació nuestro octavo hermano: el Noé de la Ira.
Inmediatamente, los ojos de Tyki se dilataron, pues no sabía porque tenía el presentimiento de que la sensación que aquella criatura le había provocado era a la hora de tocarlo; era la señal de que ese niño que yacía en el vientre de Lavi, era sin duda alguna un Noé. Lo cual, le preocupó en demasía puesto que Lavi era el progenitor y en cualquier momento, el pelirrojo correría peligro.
-Entonces, si ya nació ¿Dónde se encuentra?
-Precisamente esa va a ser la misión de todos ustedes.
-¿Y cuándo vamos a iniciar la búsqueda?
-Mañana por la noche.
-"Espero que no sea lo que yo creo que es…Lavi…"
-"¿Qué es lo que estará pasándole a Tyki?"-Meditó la peliazul al notar nerviosismo e inquietud en su querido tío.
Eran las diez de la noche, cuando la reunión terminó con la cena, en la que no sólo se hablaron de sus próximos planes, también hablaron de asuntos familiares.
-Por cierto Tyki ¿Qué acaso no piensas casarte o piensas vestir santos?-Preguntó el Noé de una lente al notar a su hermano menor que estaba completamente metido en sus pensamientos.
-Cállate, voy a casarme cuando yo quiera y déjame en paz.
-¿Por qué estás tan molesto?-Preguntó David rodeando el cuello del ojimiel-
-Sí, si sigues en ese plan de amargado, te van a salir canas y arrugas bien rápido.-Dijo Jasdero.
-¡Cállense y aléjate de mí David, que me vas a contagiar de tus estupideces!-Dijo Mikk quitándose al pelinegro de una forma un tanto agresiva, lo cual llamó la atención de todos los presentes, creando un incómodo silencio, el cual, fue inmediatamente interrumpido por el mismo lord, diciendo:
-Buenas noches.-Decía el Noé levantándose de su lugar con la intención de irse a su cuarto. Sin embargo, el Duque lo detuvo con lo siguiente:
-La cena no ha terminado, así que vuelve a tu lugar.
Tyki cerró el puño con impotencia y de enojo, ya que sabía que perfectamente de lo que era capaz el "Duque" si no obedecía.
Entre tanto, Lavi y sus demás compañeros se dirigían hacia la Orden Oscura, en la que el pelirrojo debía darles una buena explicación a todos lo miembros de la misma.
Ya habían pasado dos horas de trayecto en el tren y el silencio seguía reinando en el vagón de los exorcistas; hasta que….
-Enseguida vengo.-Dijo Lenalee levantándose de su lugar para salir del vagón.
-Eh…. Kanda… ¿crees que lo que pasó a Lavi fue por nuestra culpa?-Preguntó el albino con una expresión que demostraba preocupación.
Kanda no le respondió, mantenía los ojos cerrados como si estuviera durmiendo, aunque en verdad, lo estaba escuchando.
-"Lavi…."-Susurró el albino con gran sentimiento de culpa.
-Hola…Lavi….-Dijo casi susurrando la chica de cabello corto al pie del pasillo del vagón en donde el pelirrojo se encontraba con sus hijas.
-Hola…-Dijo el chico ojiverde sonriéndole a la oriental mientras de manera discreta le estaba dando pecho a una de las pequeñas.
-¿Puedo sentarme?
-Claro.-Decía el pelirrojo dándole espacio a la china para que se sentara a su lado.
Por instantes, hubo silencio, salvo el ruido de la locomotora y la bulla de la gente platicando en sus asientos, hasta que un chillido de la nenita que estaba comiendo; indicándole que ya había quedado satisfecha.
-Lavi…
-¿Sí?
-Te ves muy lindo con ese bebé en brazos.
Al instante, Lavi se sonrojó por el comentario de la chica que le sonreía amablemente.
-¿Te gustaría cargarla?
-Para eso vine tontito.-Le dijo con una sonrisa pícara, mientras le entregaba a la bebé que tenía en brazos.
-Está muy chiquita.
-Lo sé, lo mismo le dije a la señora que me atendió.
-¿Y qué te dijo?
-Que no pasa nada, a veces nacen así.
-Ya veo…
-Por cierto, pálpale la espaldita para que saque el aire.
-¡Ah!.... sí….
-Y después dale esta mamila.-Dijo el pelirrojo dándole un biberón más chico.
-De acuerdo.-Dijo la oriental tomando el objeto que contenía té.
-Eh… lamento interrumpir… pero… me gustaría hablar contigo Lavi…-Dijo el albino al pie del pasillo.
-¿Conmigo?
-No te voy a quitar mucho tiempo, en serio.
-Está bien.-Dijo el pelirrojo sonriéndole al notar insistencia en el chico con estrella en la sien.
-¿Te puedo encargar a las niñas un momento, Lenalee?
-Sí.
-No tardo.
-Descuida, así sirve de que conozca mejor a estas linduras.-Decía la oriental totalmente embelezada.
-De acuerdo.-Sonrió el chico de diecinueve años antes de salir del vagón con el peliníveo.
-¿Qué ocurre Allen?-Preguntó el ojiverde una vez afuera del vagón.
-….Perdóname….
-¿Por qué?
-Por todo lo que te he hecho, me comporté como un imbécil… si tanto me odias…lo entenderé…-Decía el albino con lágrimas cargadas de arrepentimiento.
-Tranquilo…aunque me hayas hecho esas cosas… no te odio…
-Pero… yo….
-Ya…. Ya… no llores…lo que hiciste ya quedó en el pasado….-Decía el ex aprendiz de Bookman abrazándolo fraternalmente.
Después de una hora, ambos entraron al vagón donde se encontraba la chica con las gemelas.
-Ay Lavi que bueno que llegaste.-Dijo la joven de ojos violeta un tanto frustrada.
-¿Qué pasa Léanle?-Preguntó Lavi.
-Es esta bebé, no para de llorar desde que se despertó.
-¿Ya le diste de comer?-Preguntó Allen acercándose a la chica.
-No, porque cada vez que intento darle la mamila, la rechaza.
-Dámela por favor.
Al instante, Lenalee le entregó a la pequeña que no paraba de llorar al pelirrojo, quien le dijo:
-Pásame el morral, por favor.
-Toma.-Decía la chica dándole la bolsa que el pelirrojo usaba como pañalera.
-En seguida vengo, no tardo.
-Sí.-Dijo la joven con la otra pelirroja en sus brazos.
Minutos después, Lavi regresó junto con Allen y su niña en brazos, quien a su vez dormía profundamente.
-¿Qué tenía?-Cuestionó la oriental.
-Tenía mojado el pañal.
-Ya veo, por eso estaba llorando.
-Sí.- Respondió el pelirrojo sonriendo y viendo al mismo tiempo a la pequeña acurrucándose en sus brazos.
-Por cierto Lavi ¿me dejarías cargarla?-Preguntó el albino un tanto apenado.
-Claro.
Con delicadeza, Allen tomó a la pequeña pelirroja en sus manos, a la vez que Lavi la acomodaba en los brazos de éste.
-Está muy chiquita.-Dijo el chico de dieciséis años emocionado al tenerla en sus brazos o mejor dicho en sus manos.
-¿Verdad que sí?-dijo Lenalee al estar de acuerdo con el joven de ojos grises mientras que Lavi reía divertido por la escena.
-¿Y ahora de que te ríes?
-Es por sus caras, parecen más ustedes los padres que yo.
Ambos se sonrojaron ante el comentario a la vez que se veían mutuamente.
-Muy gracioso.-Dijo Lenalee con sarcasmo.
-Por cierto Lavi ¿y como se llaman?-Preguntó con curiosidad el albino.
-Ah… pues… es que yo…
-Lavi ¿no me salgas con que no les has puesto nombre?-Dijo la oriental con una vena hinchada.
-Ah… pues no.-Dijo el pelirrojo entre dientes con nerviosismo.
-Hasta para eso eres inútil, estúpido conejo.
-Kanda ¿qué te trae por aquí? ¿acaso viniste a conocer a las hijas de Lavi?
-Cállate Moyashi, vine a decirle al conejo tonto que el viejo quiere hablar con él en privado.
Al escuchar esto, la sonrisa de Lavi se borró al instante, pues sabía que le debía una buena explicación al anciano; pero que de igual forma tarde o temprano lo tenía que enfrentar.
-Todo va a salir bien.-Le dijo Lenalee posando su mano sobre la de él para calmarlo.
-Gracias Lenalee…
-Oye, somos como hermanos y por lo mismo, soy como la tía de estas linduras.
-De acuerdo…-Dijo entre risas el exorcista.-Entonces, se las encargo mucho.
-Cuenta con ello.-Dijeron a coro los más jóvenes, mientras que Kanda sólo refunfuñaba.
Entre tanto, en la residencia Kamelot, todos los Noé se estaban preparando para su siguiente misión: encontrar al octavo Noé.
-Adelante.-Dijo Tyki al eschar los leves golpecitos en la puerta de su alcoba, a la que Road entró.
-¿Se te ofrece algo?-Cuestionó el moreno de cabello ondulado viendo a su sobrina a través del espejo.
-Queiro… preguntarte algo…. Pero quiero que me prometas que me vas a responder y que no te vas a enojar.
-De acuerdo, lo prometo, ahora dime.-Decía el adulto sentándose en el borde de la cama, en la que también se sentó la chica de cabello azul.
-Tyki, ¿qué es lo que te está pasando?
-¿Por qué lo preguntas?
-Es que… cuando el Duque nos dijo la noticia deque el octavo Noé había vuelto a nacer, noté que te habías puesto nervioso e inquieto.
Hubo silencio unos instantes, pues, si había algo que le gustaba era ver su adorable sobrina preocupada por él, así que respiró hondo y al exhalar para calmarse y no alterarse a la hora de responder.
-Tyki… ¿es tan grave?-Decía preocupada al mismo tiempo que tocaba con suavidad la mano del joven, quien resignado le dijo:
-Sí…
-Prometo no contárselo a nadie…-Dijo al notar la triste mirada del ojimiel.
-Júramelo…
-Te lo juro.-Dijo Road acariciando el rostro de su tío, el cual comenzó a llenarse de lágrimas, las cuales se convirtieron en llanto de arrepentimiento.
-No sabes cuanto lo amo… Road…. Él es todo para mí… …. hasta renunciaría a todo por estar con él y hacerlo feliz… a mi lado….
-¿A qué te refieres? No entiendo…
-Estoy enamorado… y ese es el problema…
-¿Es porque es hombre esa persona?
-No, la cosa es que no es cualquier persona…
Al momento, Road abrió los ojos como plato, al captar a que punto quería llegar, por lo que llevó sus manos hacia su boca por la sorpresa.
-Es un exorcista… ¿verdad?
-Sí… es Lavi…
-Pero… eso no es todo… hay algo más serio y delicado…
-¿De qué se trata?
-Es… que… el octavo Noé es mi hijo…
Nuevamente, los ojos de ojos de Road se dilataron ante tal noticia; tenía ganas de gritar, pero por el bien de su tío, trató de calmar sus ímpetus.
-Pero… ¿qué tiene que ver el octavo Noé con Lavi?
-Es una larga y disparatada historia….
-Cuéntame, por favor.-Dijo la chica acariciando la mano del moreno, quien ante la mirada de la chica, no pudo evitar confianza en ella.
-Prométeme que no se los vas a contar a nadie.
-¿Ni al Conde?
-Ni al Conde… por favor.
-Está bien…
-¿De qué quieres hablar?-Dijo el ex aprendiz de Bookman al pie de la puerta del vagón.
-Hay algo que quiero que me confieses.
-¿Qué cosa?
-¿Quién es el sujeto con el que te revolcaste?
Hubo un silencio sepulcral en el sitio, aquella pregunta estremeció al exorcista, quien ante el despectivo tono del anciano, empuñó con enojo su mano.
Pues a pesar de la forma en que Tyki lo había tratado, lo seguía amando y por lo mismo consideraba que aquel encuentro corporal no había sido un simple "acostón" ni una aventura pasional como Bookman lo estaba considerando.
-¡Contesta! ¡¿Quién fue el fulano con el que te follaste?!
-Lo siento, pero no voy a decírtelo porque ya no tengo nada que ver con los Bookman. Además es un secreto con el que me iré a la tumba.
Dicho esto, Lavi abrió la puerta del vagón, para dejar atrás al que fue su maestro.
-¡Lavi! ¡Regresa!-Demandó el anciano abriendo la puerta del vagón. Sin embargo, el chico ni siquiera volteó a verlo.
-"Lo siento abuelo, pero no puedo decirte quien es la persona a la le entregué todo mi amor y quien también es el padre de mis hijas…"
Meditaba el joven de cabello rojizo con expresión cabizbaja, al mismo tiempo que empuñaba su mano de frustración. Para reprimir las ganas de llorar; pues no quería preocupar a sus amigos, quienes reían, excepto Kanda, muy divertidos con sus dos retoñitos a las que todavía no sabía como llamarlas.
-Lavi… ¿qué pasó?-Le preguntó el albino. Preocupado.
-Nada importante Moyashi-chan.
-Me llamo Allen, no Moy…
De repente, la pequeña que yacía en brazos de Allen comenzó a emitir una especie de ruidos que parecían interpretarse como risitas cada vez que se pronunciaba la palabra "Moyashi."
-Oh… ¿te gusta que le diga Moyahi…a tu tío Allen?-Decía el joven de ojos verduzcos tomando a la nenita que tenía el mencionado en sus manos, mientras la pequeña reía cada vez que su padre decía la palabra "Moyahi."
Tanto Lenalee como Allen veían con ternura a Lavi frotando su nariz con la de su hijita, quien reía también por el cosquilleo.
-Por cierto… Lavi… como no les has puesto nombre, a Allen y a mí se nos ocurrieron algunos.
-¿Ah sí?
-Sí, incluso a Kanda se le ocurrieron unos.
-¿En serio, Yu?
-Eres demasiado tonto como para no ponerle nombre a tus hijas, si eso se hace cuando nacen o después.
-Tienes razón…
-Esta es la lista de algunos nombres que pensamos y que quizás le queden.-Dijo el británico dándole un trozo de papel al pelirrojo, quien con cada ponía una expresión de total desacuerdo.
-Ah… ¿no te gustan?
-La verdad… no…
-No…
-¿Ninguno?
-Eh… no.
-¿Ninguno?
-Eh… no…pero, me gustan los nombres de Mirna y Yahira, pero no me convencen todavía.
-¿Por qué no lo decidimos con una partida de poker?-Decía Allen sacando su mazo de cartas.
-Ay, Alle-kun, tu siempre quieres solucionar todo con cartas y apuestas.-Dijo la oriental jalándole la oreja al chico de estrella roja en la sien.
-Pero…
-¡Pero nada! Son niñas, no objetos a los cuales puedas apostar a tu antojo.-Aseveró la chica de cabello negro a la vez que le jalaba más la oreja al albino.
-Bueno, pero no te enojes.-Decía sobándose la oreja hinchada.
-Odio admitirlo, pero cada día te pareces más al General Cross.
-Por favor no me digas eso, porque hieres mis sentimientos…
-Pues es la verdad.
En ese momento la gemela que tenía en sus brazos Lenalee, comenzó a llorar estrepitosamente al grado de mover sus extremidades; mostrando inquietud.
-Oh… ¿qué tienes nenita?
-Creo que quería estar con su papá.-Dijo Allen al ver a la niña totalmente calmada en el brazo izquierdo del pelirrojo.
-Oye Lavi ¿no te incomoda cargar a las dos al mismo tiempo?-Preguntó Lenalee.
-Al principio si lo es, pero después de un buen rato te acostumbras, aunque es muy cansado.
-¿Y por fin cómo las vas a llamar, estúpido conejo?-Dijo exasperado el samurai, sorprendiendo a los que estaban presentes.
-A esta dormilona la voy a llamar Mirna y a esta escandalosa la voy a llamar Yashira.
-Ahora que ya está decidido. Sólo falta llegar a la Orden para celebrar la bienvenida de estas linduras a nuestro hogar.-Decía Lenalee sentándose a lado del pelirrojo para cargar a Yashira y darle un beso en la mejilla, claro, no faltaron los jalones de cabello por parte de la traviesa.
-Yashira, no seas grosera con la tía Lenalee.
-Está bien Lavi, es lógico que tenga curiosidad de lo que le rodea, además de que es una recién nacida.
-Tiene razón estúpido conejo, así que guárdate los sermones y regaños para cuando crezca.-Dijo el malhumorado samurai abriendo los ojos.
-No creo que Lavi sea capaz de hacer eso BaKanda.
-Pues si no lo hace, no va a ser un buen padre, gusano.
-¡Cállate BaKanda!
-¡Cállate tú Moyashi!
-Ay… si van a pelear háganlo en otro lado, ¿verdad Lavi?
Al voltear, la joven se dio cuenta de que el mayor de todos estaba completamente dormido con las dos niñas en cada brazo. Lenalee tomó a Yashira y Allen a Mirna para que no estuviera incómodo Lavi.
-Han sido días difíciles ¿verdad Lavi?-Susurró la oriental dándole un beso en la mejilla.
Continuará…
Primer Ending
Concordia (versión corta)
Kukui
Sonzai yori tashika ni
soko ni kizamareta chigai ga
futatsu wo hedate tsunageru
utakata no yume no you
chikatsuite ha hanarete
mayoi yureu goku kokoro
sore demo shinjiteiru no
fukai yami wo koeta hikari wo...
todoita uta koe
kawasareta hitomi ga nazoru rinkaku
yasashii neiro ga tokashiteyuku sono toki wo
futari eien ni
Bueno, debo mencionar que este capítulo fue un tanto aburrido a mi parecer, pero espero que a ustedes les haya gustado mucho. Esta vez el número de hojas aumentó a 12 , así que por favor, reviews, quejas, sugerencias en los mismos por favor.
Mata nâ!!!
ChiKaon
