¡Hola a todos!

Espero que estén bien, ha sido un larga espera desde que volví a arrancar con esta historia, que espero puedan volver a darle otra oportunidad. En esta ocasión el capítulo me quedó un tanto corto, o al menos así lo percibí cuando terminé de escribirlo, pero espero que aún así lo disfruten mucho.

Ahora sí, sin más preámbulos, aquí les dejo las notas de este capítulo:

1).-Alto contenido de lemon lucky o TykixLavi. Oh sí, no lo tenía planeado pero así terminó con esta idea el capítulo, aún así espero que les agrade, puesto que ya estoy algo oxidada escribiendo lemon, por lo que si tienen algún consejo, punto de vista, opinión o tomatazos, pues haganmelas saber en sus comentarios, con gusto los leeré y aceptaré. Por otra parte, si no toleran la parte de sexo explícito, sugiero que se brinquen esta escena hasta casi al final del capítulo.

2).-Como este fanfic en parte es un sonfic, pues ¡la música está presente! En esta ocasión incluí dos canciones de fondo para este capítulo tituladas:

Pretty Boy: Interpretada por el ex dúo noruego M2M, una de mis canciones favoritas de su álbum Shades of Purple 2000.

Did You Ever Love Somebody? interpretada por Jessica Simpson (una de mis canciones favoritas del álbum de Songs from Dawson Creek,1999.

Espero que les gusten ambas canciones, las cuales se muestra en cursiva para que no se confunda con los diálogos y la narración. Mi recomendación es que las escuchen, mientras leen las escenas a las que se las dediqué, ya sabrán de donde salió inspiración xdxd.

Ahora sí, a disfrutar de la lectura, que espero sea de su agrado. Así que cualquier opinión, dudas, puntos de vista, recomendaciones, etc. son bienvenidas en sus comentarios.


Kinki no bara ~Aphrodisiac~ (Short Version)

FERO MEN

Taema naku afureru

Tomedo naku koboreru

Kindan no kajitsu wa akaku

Yokoshima ni oboreru

Fushidara ni midareru

Kairaku no tobira wo tataku

Atsuki fukaki tsubomi no uzuki

Mayoi madoi tomadou toiki

Kizami tsukeshi mezame no gishiki

Kasukana itami

Ataete yaru sa koyoi omae dake ni

Mai chiru hanabira wa tsumi no kaori

Ataete yaru sa koyoi omae dake ni

Kuchizuke yori amaku sasayaku

Kari some no kotoba wa biyaku


La tarde avanzaba rápido, pero eso no era un obstáculo para Bookman, las memorias volvían a él, frescas y nítidas conforme iba escribiendo las cosas más relevantes, o mejor dicho casi todas (o si no es que en su totalidad) las posibles respuestas a las preguntas que tenía Lavi sobre su madre, la relación que había tenido ella con Cross Marian, el origen de su nombre y de su familia… pero nunca pudo contarle nada de eso, puesto que cuando quiso hacerlo (o mejor dicho se vio obligado a hacerlo por "culpa del idiota de Cross"), ocurrió aquel episodio que separó de todo al pelirrojo con parche. Al principio pensó que había sido una idiotez por parte de su aprendiz, pero ¿qué hubiera hecho él en su lugar? ¿habría tomado la misma posición que el ex Bookman hizo por su hija si la situación hubiese sido a la inversa? simplemente no sabía la respuesta a esas preguntas, pero de lo que sí estaba seguro es que le debía la verdad a su nieto y se la revelaría a toda costa, aunque fuera a través de cartas, las cuales se las haría llegar de alguna manera, aunque significara perder la vida.

-Recuerdo-

―¡Bua! ¡Bua! ¡Bua!―Chillaba con fuerza un recién nacido mientras la partera lo limpiaba para dárselo a la madre primeriza.

―Oh, es un precioso y saludable varón. ―Dijo la mujer con alegría mientras le daba al pequeño a su madre, quien a pesar de estar cansada y débil lo recibió en sus brazos con toda la felicidad del mundo.

―Es hermoso… ―Expresó la joven madre al mismo tiempo que lo contemplaba con amor, para así acomodarlo sobre su pecho y amamantarlo.

A su lado estaba su padre, quien aún no cabía de sorpresa ante el hecho de ser abuelo de un niño tan hermoso como su hija, pero que también había adoptado el cabello rojo y un poco de la esencia de su progenitor, quien ni siquiera se dignó a presentarse, ya que había tomado la decisión de no decirle nada, tanto por el bien de su hija como el de su nieto. Sin embargo, su madre se había ausentado a propósito, ya que al saber quien era el padre de ese niño no quería tener ninguna relación con él.

―¿Estás segura que le vas a poner ese nombre?―Preguntó el anciano con un dejo de preocupación en su voz.

―Sí, está decidido. ―Respondió la joven con voz débil y cansada mientras le acercaba al bebé, cuyo llanto había cesado tras haber terminado de mamar, para que lo cargara. ―Se llamará Lavi….

-Fin del Recuerdo-

Nunca olvidaría ese día, pues aunque no lo admitiría abiertamente, había sido uno de los mejores momentos de su larga vida, incluso podría decirse que había sido el segundo día más feliz de su vida, puesto que el primero fue cuando tuvo la dicha de ser padre de dos encantadores hijos: un varón y una niña, quienes lamentablemente fallecieron en la plenitud de su juventud. Por este hecho, se había empeñado todos estos años en proteger y procurar a Lavi, a quien extrañaba en lo más profundo de su corazón, pero estaba seguro de que aún seguía con vida junto a sus bisnietas, a quienes anhelaba conocer aunque fuera una sola vez, antes de partir de este mundo.

―Oh vaya… parece ser que ya cayó la noche..."―Murmuró el anciano viendo que el bulbo de la lámpara parpadeaba y las manecillas del reloj marcaban la medianoche, mientras guardaba la carta de más de 5 hojas en un sobre que tenía escrito:

"Para Lavi"


Capítulo X

Reconciliación

Era medianoche, pero cierto pelirrojo no podía dormir; aquella ansiedad que lo había invadido le quitaba el sueño, aunque no era algo que todos los días pudiera hacer, porque estaba viviendo bajo el mismo techo de los Noé, específicamente en la mansión de los Kamelot, hogar de Tyki Mikk y su familia. Sin embargo, él ahora formaba también parte de ese círculo aunque no le gustara, o al menos eso le hacía ver al lord de tez morena, pero no podía evitarlo, ya que con sus hijas había hecho ese lazo inesperado con los Noé. No podía quejarse todo el tiempo, debía reconocer que hasta cierto punto lo habían tratado bien, incluso llegaba a sorprenderse de que esos seres que odiaban a los humanos y que buscaban su destrucción total, fueran una familia amorosa y unida, tanto que hasta Road lo llegaba a abrazar e incluso le pedía ayuda con sus tareas de la escuela e incluso se había ganado el cariño de ésta diciéndole "tío Bookman Jr." aunque ya en repetidas ocasiones le había dicho que ya no lo era.

―Pensar en tantas cosas definitivamente no me dejará dormir. ―Dijo al mismo tiempo que se levantaba de la cama para darse una escapada a la cocina para tomarse un vaso con leche por si así conciliaba algo de sueño, por lo que tomó una lámpara de aceite para guiarse en los oscuros pasillos de aquella inmensa mansión.

Afortunadamente, Yashira y Mirna dormían plácidamente en un cuarto que ambas compartían, al igual que la mayoría de los habitantes de la enorme residencia, incluyendo a los Noé; por lo que en las noches podía deambular por los largos pasillos de la casa para explorarla con toda la discreción del mundo; era como un juego de niños para él. En un dos por tres, llegó a la enorme cocina que ya conocía de pies a cabeza debido a que cuando no tenía el trabajo de institutor, se daba la oportunidad de servir en otras áreas por voluntad propia sin generar sospechas en los dueños del lugar, ya que siempre había algo que hacer y no era fanático de la desidia, además de que lo distraía de su vida de encierro. Entre sus tantas actividades era ayudar en la cocina (aunque el chef siempre se había opuesto), a limpiar la biblioteca y otros sitios, ya que la casa era enorme y había mucho por hacer y deshacer en ella, pero aún así anhelaba salir a ver el mundo otra vez, aunque fuera una vez; ése que veía a través de los diarios y de la ventanas, el cual había cambiado drásticamente en tan sólo cinco años.

Después de ir a picar algo en la cocina, el pelirrojo optó por irse a leer un rato a la biblioteca, su lugar preferido y que en cierta forma había sido su refugio para esos momentos en donde la tristeza y la soledad lo invadía como en esos momentos. Era un sitio acogedor, pues pese a que estaba bastante descuidado por los dueños de la mansión, él frecuentaba ese sitio para seguir alimentando "su alma de Bookman", ya que a pesar de haber renunciado a ser el heredero de su abuelo, su curiosidad y su espíritu intelectual aún no se rehusaban a dejar de lado ese cargo. Sin embargo, ya no sólo se dedicaba a "comerse" los libros de ciencias, historia, ensayos u otra temática que estuviera relacionada con el interés y criterio del Bookman que aún residía en él, sino que también se dedicaba a explorar otros géneros como novelas, poemas, epopeyas e incluso se había atrevido a leer los cuentos de hadas para sus hijas, quienes disfrutaban del don de la narración de la que el pelirrojo estaba dotado.

Era extraño, antes hubiese considerado como discípulo de Bookman "basura" ese tipo de información. No obstante, ahora todo era distinto puesto que disfrutaba de aquellas lecturas "insignificantes" (según el viejo Panda) con sus princesas, quienes adoraban que les leyera una y otra vez el cuento de Rapunzel, con quien extrañamente se sentía identificado, ya que aunque no fuera ningún príncipe como tal, se sentía como Rapunzel en la torre esperando el momento en que pudiese salir al mundo.

―Que patético soy… ―Susurró el pelirrojo con un dejo de tristeza en su voz dejando que la lágrimas salieran en ese momento tras haber cerrado el cuento de Rapunzel con una sonrisa amarga.

―¿Lavi?

El mencionado dio un brinco de sorpresa, pues no se había esperado que alguien lo encontrara a esas horas en en su "refugio". Se trataba de Tyki Mikk, a quien le desvió la mirada, pues de no ser porque la luz de la lámpara era algo tenue el lord hubiese visto el ligero pero fosforescente rubor que había atacado sus mejillas en ese momento. Sin embargo, el Noé había logrado captar aquel lindo detalle del pelirrojo, lo cual sacudió su corazón de alegría ya que para él eso significaba que Lavi aún sentía algo por él, pero al mismo tiempo esa pequeña alegría que había sentido se esfumó cuando notó como esas hermosas orbes esmeraldas estaban llenas de lágrimas.

―¿Qué haces aquí, Tyki? ―Demandó el pelirrojo tratando de secar torpemente sus lágrimas.

―Eso mismo debería preguntarte. ―Dijo el moreno de cabellera larga al mismo tiempo que se acercaba al joven de 24 años, quien por inercia dio un paso atrás a la vez que el sonrojo lo atacaba nuevamente. ―Ya es tarde, deberías irte a…

―No me trates como a un niño. ―Reprochó el pelirrojo antes de que terminara su frase el Noé. ―Simplemente no podía dormir, pero ya me iba, así que buenas noches.

I lie awake at night

See things in black and white

I've only get you inside my mind

You know you have made me blind

Tyki no dijo nada, pero justo cuando el pelirrojo estaba decidido a irse, lo tomó por el brazo, cosa que Lavi no vio venir por parte del tercer Noé, quien ni tardo ni perezoso lo acorraló entre un librero y su cuerpo. Estaba harto y dolido al mismo tiempo de aquella indiferencia de parte del ex Bookman que por 5 años había estado soportando con tal de ganarse la confianza y el amor de aquel joven que lo traía como un idiota quinceañero (siendo que ya tenía 31 años), y es que si bien se había redimido con haberse ganado el amor y respeto de sus damitas, aún no podía comprender la actitud de Lavi, quien una vez más desvió la mirada de los ojos dorados de Tyki.

―Déjame Tyki….―Quiso sonar duro, pero era evidente que su tono de voz era otro: uno muy apagado, incluso podría decirse que era hasta triste, lo cual preocupó al aludido.

―¿Qué pasa Lavi? ¿por qué estás triste?

―No es nada…

―Oh vamos Lavi, sabes que a mí no me puedes engañar, sé que algo te preocupa, así que ¿por qué no me lo dices?

El pelirrojo vaciló por unos momentos, pues no estaba seguro de expresarle sus verdaderos sentimientos al Noé que se mostraba angustiado por el rostro acongojado de la persona que amaba. Lavi empezó a ceder ante su orgullo; no podía seguir así, al menos no debía seguir evadiendo al hombre que no solo lo amaba, sino que también lo había estado protegiendo durante todos estos años de la Orden, de la familia Noé y del mismísimo Conde del Milenio; no era justo, pero el sólo recordar lo que había escuchado por "accidente" después de aquella comida lo tenía intranquilo e inclusive aterrado.

-Recuerdo-

―¿Es una broma verdad? ―Dijo Tyki con un tono molesto e irónico al mismo tiempo.

―¿Acaso ves en mi cara que tengo ganas de bromear Tyki-pon ? ―Respondió el Conde del Milenio con una seriedad que era inusual en él.

―Es que… aún es muy pequeña ¡sólo tiene 5 años!―Exclamó frustrado el Noé del placer.

―Ella despertó como el octavo apóstol apenas cuando era una bebé, esa es suficiente señal para que Mirna-chan empiece su entrenamiento como uno de los nuestros, además eso demuestra que nuestro hermano ha reencarnado con más potencial que antes.

―¡Eso lo sé! pero… ante todo es mi hija...―Respondió el Noé del placer con mucho pesar ante este hecho del cual Road se conmovió mucho. Sin embargo, esto parecía importarle poco o más bien nada al aristócrata milenario, quien le dijo al joven moreno.

―Bueno en eso tienes razón, pero esas son las consecuencias de tus delitos por enamorarte de un exorcista y haberte ayuntado con él como animal y dar a luz a esas niñas, en especial a Mirna-chan; así que no te queda de otra más que recibir el pago por tus acciones junto a esa incubadora ambulante.

―¡Lavi no es un objeto Conde! ¡Es la persona que más amo en esta vida! ¡y si no fuera por él, el octavo Noé no hubiera renacido! ¡Así que no se atreva a hablarle así o a ponerle un dedo encima a él y a mis hijas o sino!―Exclamó Tyki con enojo; por primera vez en su vida con desafío hacia su amo, quien por ipsofacto arremetió un severo golpe hacia el moreno, a quien dejó estampado en el suelo, sometiéndolo con su palma sobre la cabeza de éste.

―Ten mucho cuidado de cómo te diriges hacia mí, Tyki Mikk; una palabra, una acción o movimiento en falso y Lavi junto a tus hijas lo pagarán muy caro. ―Dijo el Conde acercando su rostro a modo de estar cerca del oído del aludido para que lo escuchara claro y conciso.

Tyki maldijo su suerte, pues estaba en desventaja ante el creador del escenario de los tres días de oscuridad. Empezaba a odiar a ese demonio que lo utilizaba al igual que a su familia como títeres a su antojo, pero también tenía que pensar en su pequeña familia: en Lavi, en Mirna y en Yashira; debía protegerlos a toda costa, así tuviera que lamerle las botas al Conde del Milenio y dejar que pisoteara su poca dignidad. Por su parte Road estaba consternada ante este hecho, pues nunca en su vida hubiese imaginado que Tyki se revelara contra el Conde del Milenio, de quien temía que tomara represalias contra él, contra Lavi y las gemelas, pero no podía hacer nada, simplemente ser una espectadora más de aquel "espectáculo".

No obstante, no era la única testigo de aquel acto, detrás de una pared se encontraba un joven pelirrojo que por accidente había escuchado todo, pero por temor a que el Conde lo descubriera, se tapó la boca por lo impactado que estaba, mientras seguía ocultándose detrás del muro (aunque por un lado le parecía de lo más estúpido, puesto que el aristócrata probablemente ya se había dado cuenta de su presencia, al igual que Tyki y Road). Sin embargo, esto aparentemente lo pasó por alto el archienemigo de la Orden Oscura y de la humanidad….

-Fin del Recuerdo-

―Lavi respóndeme… ―Demandó Tyki tras haber jalado al aludido del brazo y por consiguiente abrazarlo con todas sus fuerzas, aunque por un momento sintió temor de que Lavi lo rechazara nuevamente. No obstante, su sorpresa fue grande al sentir como el ojiverde se aferraba a él.

―Tengo miedo...―Susurró tratando de ahogar un sollozo, pero no pudo hacerlo.

―Hey… ¿qué ocurre?―Preguntó con singular ternura, mientras correspondía el abrazo de su hermoso pelirrojo, quien no paraba de llorar.

―Estoy harto…tengo miedo….

―¿Miedo a que mi amor?―Cuestionó suavizando aún más su tono, pues realmente le había sorprendido la reacción de éste al mismo tiempo que acariciaba esas sedosas hebras lacias y rojizas que tanto le gustaban.

―No quiero…. no quiero….no quiero que mi bebé se convierta en un Noé…. ―Balbuceó desconsolado. ―No quiero que mi niña sea una asesina…. ¿por qué? ¡¿por qué tiene que ocurrir todo esto?! ¡no es justo!―Terminó quebrándose por completo, pero de no ser por el agarre de Tyki, hubiese caído de rodillas bruscamente.

I lie awake and pray

That you will look my way

I have all this longing in my heart

I knew it right from the start

Tyki no pudo decir nada, pues eso le dio a entender que el ex exorcista había presenciado todo y al igual que él estaba desesperado por la situación de su hijita, por lo que también se permitió quebrarse al lado de su amado pelirrojo, quienes se dejaron caer de rodillas en el piso: derramando lágrimas de tristeza, frustración, impotencia, enojo hacia la vida e inclusive hacia ellos mismos, ya que ambos se sentían culpables por el destino que estaban atravesando las dos niñas, sobre todo Mirna, una niña alegre, noble y pacífica que cargaba sobre sus hombros el cruel destino de ser el Noé de la Ira y por lo tanto tarde o temprano iba a manchar sus manitas con sangre inocente, aunque también Yashira estaba entre la espada y la pared, pues si bien aparentaba ser una niña normal, vivaracha, alegre, temeraria y mañosa, pero igual de noble y dulce; su vida dependía de un péndulo al igual que la de Lavi, lo que le martirizaba al Noé y al mismo ex bookman.

―Tyki…. ¿acaso fue un error…?

―¿Qué cosa?

―¿Acaso lo nuestro fue un error desde el principio….? ¿Acaso me equivoqué al dejar con vida a nuestra pequeña? ¿Me equivoqué al enamorarme de ti?

Oh my pretty pretty boy I love you

Like I never ever loved no one before you

Pretty pretty boy of mine

Just tell me you love me too

Nuevamente Tyki calló, pues aquella pregunta le punzó el corazón cual estaca, ya que desde hacía tiempo él se había cuestionado esa pregunta. Y es que desde que tuvo su primer contacto con las niñas un día antes de que se desatara el caos en la Orden, tuvo sus dudas e incluso se llegó a sentir culpable por haber enamorado a ese joven exorcista y más al haberlo atado a un destino cruel a través del nacimiento de sus hijas. Sin embargo, el recordar todos los momentos alegres que ha estado formando con Mirna y Yashira, la respuesta llegó a su mente y corazón.

Oh pretty boy

Say you love me too

―No….―Respondió en medio de un sollozo el lord. ―Nunca digas eso… nunca vuelvas a pensar que te equivocaste al anteponer la vida de Mirna y Yashira sobre la tuya… jamás vuelvas a cuestionar lo nuestro… yo te amo Lavi… y si es necesario que tenga que sobajarme ante el Conde y lamerle las botas para protegerte junto a nuestras niñas, lo haré…. ―Dijo Tyki mientras dejaba que los sollozos y el llanto desahogaran su alma afligida.

Oh my pretty pretty boy I love you

Like I never ever loved no one before you

Pretty pretty boy of mine

Just tell me you love me too

Lavi siguió sollozando a tal grado que sus gemidos de angustia se hacían cada vez más fuertes contagiando al pelinegro, quien no dejaba de soltarlo como si su vida dependiera de ello, sin importarles la hora y si despertaran a los demás. Había sido un tonto todos estos años, su orgullo se había quebrantado ante las palabras y hechos de Tyki, quien en un principio había abandonado a su pequeña familia, pero ahora estaba dispuesto a todo por él y por el fruto de su amor, que aunque lo que el mundo dijere u opinara sobre sus gemelas, para él eran unos preciosos regalos que Tyki le había dado con tanto amor y que en cierta forma Allen y Kanda habían contribuido a ello, pero no los culpaba ni los odiaba, al contrario, ahora estaba agradecido con ellos, ya que sin aquella pócima nunca hubiera concebido a sus dos hermosos retoños.

Oh my pretty pretty boy

I need you

Oh my pretty pretty boy I do

Let me inside

Make me stay right beside you

―T…. Tyki…

― Dime …. ―Susurró con voz temblorosa el joven aristócrata, al mismo tiempo que se aferraba con fuerzas a su amado pelirrojo.

―¿Podrás perdonarme…?―Cuestionó con un atisbo de temor en su tono de voz, puesto que ya habían sido muchos años de rechazo y rencor hacia él, que probablemente ésta vez no se lo perdonaría.

Did you ever love somebody?

So much that the earth moved

Did you ever love somebody?

Even though it hurt to

Tyki sintió un vuelco en el corazón, pero ésta vez de felicidad, a tal grado que las lágrimas volvieron a salir pero con más fuerza, tanto que no pudo reprimir un sollozo mientras le daba un tierno beso en los labios al pelirrojo, quien tampoco paraba de llorar, pues aquella muestra de afecto que hacía tiempo no sentía por parte de Mikk le había demostrado su perdón y cuyo beso se volvió desesperado y apasionado de tal modo que tuvieron que separarse por falta de oxígeno.

―No tienes idea de cuanto he anhelado que este día llegara…. ―Dijo entre jadeos de la emoción y felicidad mientras sujetaba con ambas manos el rostro del joven adulto con parche. ―Oh Lavi, dime que esto no es un sueño….

―No, no es un sueño grandísimo tonto… ―Respondió el oji esmeralda posando sus dedos sobre las ondas del fleco de Mikk, quien se dejó acariciar por esos dedos largos y agraciados. ―Te amo Tyki…. aunque mi estúpido orgullo no me permitía expresártelo, porque realmente estaba dolido por lo que hiciste… pero ahora sé que estás dispuesto a darlo todo por las niñas y por mí….

―Lavi… yo también te amo…. sé que fui un imbécil al principio, pero cuando te conocí mi mundo dio vueltas y terminó poniéndose patas arriba con la llegada de Mirna y Yashira, que por un momento tuve miedo de fallar como un buen padre para ellas y no ser un hombre digno para ti…. aunque sé que eso no justifica mi comportamiento en el pasado, pero de ahora en adelante no les faltará nada a ustedes, porque se lo juré a Cross Marian y al viejo Bookman y también yo me juré a mi mismo que no les pasará nada… así que aquí el único que debe pedir perdón soy yo...

―Tyki…. ―Susurró el joven apartando aquel fleco ondulado que le encantaba y que sus adoradas hijas habían heredado, para así darle otro beso, el cual volvió a tornarse apasionado y lleno de hambre.―No cabe duda de que nuestras pequeñas tienen unos padres demasiado idiotas….

―Lo sé, pero son afortunadas de tener unos padres idiotas que las aman y que están dispuestos a darlo todo por ellas…. en especial tú... ―Dijo con ternura al mismo tiempo que posaba sus pulgares sobre las mejillas del menor para limpiar el rastro de lágrimas y por consiguiente volver a besar esos labios para robarle una vez más el aliento.

―Tyki…. te necesito… hazme tuyo otra vez…. ―Dijo en medio de un suspiro que denotaba ansiedad por él, lo cual estremeció todo el ser de Mikk, quien desde hacía cinco años deseaba poseer de nuevo a ese joven que tanto amaba, pero que por las evasiones y respeto hacia su persona no se atrevió a ponerle un dedo encima, puesto que su anhelo era que sucediera por acuerdo mutuo y no a la fuerza.

―¿Estás seguro? podrías quedar otra vez emb….

―Tyki Mikk. ―Dijo el pelirrojo interrumpiendolo y tomando su rostro entre ambas palmas, para que lo mirara fijamente a los ojos. ―Si quedo otra vez encinta ¿me seguirás amando?―Le preguntó con una leve sonrisa con la cual contagió al aludido.

―Aunque tengamos una docena de hijos, te seguiré amando mi conejito. ―Dijo el hombre de ojos dorados y tez morena.

―Ni creas que te permitiré que me hagas eso….―Reprochó el ex aprendiz de Bookman. ―Mira que la sufrí mucho pariendo a Mirna y a Yashira, como para que quieras llenarme de hijos; ni que fuera un conejo de verdad, además, no eres tú el que los vas a parir ¡arg! ahora ya entiendo perfectamente a las mujeres. ―Enfatizó con un sonrojo y enojo.

―Esta bien, pero no te enojes, es sólo una posibilidad, pero insisto, me preocupa un poco que quedes embarazado y no tanto porque no desee tener otro hijo contigo, sino que me inquieta que tu vida corra peligro.―Expresó con un dejo de miedo al recordar las horribles palabras del Conde del Milenio al referirse a Lavi como a una simple máquina de reproducción.

―Ay Tyki Mikk, se nota que no me conoces, aunque ya no sea un exorcista y un bookman, soy fuerte; de lo contrario ya hubiese muerto en el parto de Yashira y Mirna.―Habló con una sonrisa que tranquilizó al Noé, cuyo asombro fue más grande cuando el pelirrojo le declaró lo siguiente. ―Además, no creo que sea una mala idea tener un hermanito para Yashira y Mirna, en caso de que quede otra vez preñado.

Did you ever love somebody?

Nothing else your heart could do

Did you ever love somebody?

Who never knew

Dicho esto, el pelirrojo volvió a besar al lord, cuyos temores se desvanecieron por la declaración de Lavi, quien empezaba a mostrar sus primeros indicios de excitación en la parte baja de su pantalón, el cual comenzaba a abultarse con desesperación. Por su parte, Mikk empezaba a quitarle la ropa al conejo de cabello rojizo, quien de vez en cuando empezaba a jadear, a sudar y a arquearse por la ansiedad de sentir en su interior ese cuerpo del cual se había privado por largo tiempo y todo por su estúpido orgullo. Por su lado, Tyki se dedicaba a lo que mejor sabía hacer: placer, darle placer a ese joven ojiverde que había sacrificado todo: su libertad, su dignidad, su puesto como exorcista y bookman, a sus amigos y familia e incluso había arriesgado su propia vida ante la Orden y el Conde del Milenio. Lavi era digno de admirar, pues ni siquiera él había podido hacer tantos sacrificios como los que el joven de 24 años hizo por amor a sus amigos y familia, lo que lo hacía un humano formidable y poderoso pese a ya no poseer su inocencia.

Did you ever lay your head down

On the shoulder of a good friend

And then had to look away somehow

―Ah…. Tyki…. dame más…. ―Jadeaba excitado el joven del parche enredando sus dedos con desesperación entre aquellas hebras onduladas color ébano.

―Me enloqueces Lavi…. ―Gimió el hombre mientras lamía y mordisqueaba al mismo tiempo ese grueso cuello que tanto le gustaba saborear y que perfectamente sabía que era una zona bastante erógena para el muchacho, quien reaccionaba tal como el Noé deseaba que lo hiciera.

A continuación, Tyki terminó de desvestir a Lavi, quien en cierto modo se sentía cohibido y a la vez ansioso por proseguir aquel banquete de sensaciones que había enterrado cinco años atrás. Por su parte, Tyki se relamía con lujuria, pues tampoco recordaba lo hermoso y suculento que era aquel cuerpo al desnudo, el cual comenzó a reaccionar más por las caricias del moreno, quien sin dudarlo optó por probar aquellos pezones erectos que pedían atención a la vez que empezaba a masajear la parte baja del pelirrojo, quien por un momento reprimió sus gemidos, pero Tyki le pidió que no lo hiciera; quería escucharlo gozar de todas las caricias y que repitiera su nombre de forma sensual tal como lo hizo cinco años atrás.

―Ah…. T… Tyki…. no aguanto…. ―Gimió el pelirrojo mientras apretaba con desesperación los mechones color ébano del Noé, quien de vez en cuando mordisqueaba y succionaba aquellos botones de carne que pedían cada vez más atención.

―Lo sé…. yo tampoco…. ―Respondió el Noé dejando de lado aquellos pezones para así empezar a desvestirse por lo abochornado que estaba, dejando entre ver su abdomen bien marcado, lo cual provocó que Lavi dejara salir otro gemido por lo excitado que se puso al ver ese torso trabajado, pero lo que más llamó su atención fueron las visibles y prominentes cicatrices que poseía; producto de los cortes que le había hecho Allen con Crown Clown durante la pelea en el Arca.

Had to hide the way you felt for them

Have you ever prayed the day would come

You'd hear them say they feel it too

Por un momento, Tyki notó que Lavi estaba completamente callado y que no paraba de ver aquellas cicatrices, lo cual le incomodó en cierto modo ya que no estaba seguro de que era lo que pensaba el pelirrojo, quien comenzó a acariciarlas con sus dedos desde los antebrazos hasta su torso, lo cual provocó un escalofrío en el moreno.

―L...lo… siento...aún te deben doler ¿verdad?―Dijo con titubeo al notar como se estremeció ante su tacto.

―No, pero me excita tu tacto sobre ellas.―Respondió con honestidad a la vez que tomaba su mano para besarla.―¿O es que acaso te dan asco?

―Para nada, al contrario, me encantan porque te hacen ver más sensual.―Dijo de forma pícara mientras le guiñaba con su ojo esmeralda.

―Bueno, entonces podríamos considerarlas como una cortesía del chico tramposo ¿no crees?

―Supongo que sí.―Dijo el joven del parche a la vez que le guiñaba con su ojo esmeralda al mismo tiempo que le sonreía con picardía.

Tyki tragó grueso puesto que no estaba acostumbrado al lado coqueto de Lavi, quien comenzó a lamerle las cicatrices con lujuria desde los antebrazos hasta su torso, en donde se entretuvo succionando y mordisqueando suavemente los pezones de su amado hasta sonsacarle un gemido de éxtasis.

―Ah…. ah...Lavi… me…. n…. no aguanto… voy a… ¡ah!―No pudo terminar de hablar puesto que una repentina eyaculación le sobrevino en ese momento, llegando a salpicar parte del vientre del pelirrojo, quien le dijo:

―Vaya, y eso que todavía no llegaba a esa parte.

―Travieso….―Susurró un poco agitado y al mismo tiempo con una sonrisa maliciosa que denotaba sus intenciones claramente.

Por su parte, Lavi se dejó hacer por las diestras manos del aristócrata moreno, quien con hambre y desesperación empezó a lamer y a succionar su hombría, la cual pedía ser atendida con urgencia. Tyki probaba con vehemencia aquel miembro, cuyo sabor y textura le eran como los caramelos que le encantan a Road dulce, suave y al mismo tiempo duro; no era fan de las golosinas, pero en ese momento no podía pensar en otra cosa más que en eso.

I do

And if you did

Well you know I'd understand

I could, I would

More than anybody can

―Ngh… Tyki… ngh…. N...no… agua…¡ah!―Gimió con fuerza a tal grado, que no pudo evitar que su semen salpicara el rostro de Tyki, quien con una maliciosa sonrisa comenzó a retirar aquel néctar con su lengua y sus dedos.

―Pervertido….ah...ah...―Dijo entre jadeos el pelirrojo con un sonrojo similar al color de su cabello.

―Lo sé...―Susurró antes de relamerse las comisuras de los labios y posteriormente darle un beso; haciéndole probar su propia esencia.

A continuación, Lavi enredó sus brazos sobre el cuello del moreno para profundizar el beso y de esa manera cruzar al mismo tiempo sus piernas alrededor de la cadera del aludido, quien de inmediato entendió que el menor ya no podía esperar más a que alargara el acto principal. Por lo que comenzó a acomodarse en medio de las ingles del ex Bookman, quien le susurró con un tono sensual en el oído:

―Anda…. apúrate…. te necesito dentro de mí….no me hagas esperar más…

Tyki tragó grueso de nuevo, pues aún no estaba acostumbrado a esa faceta de Lavi que al parecer no había cambiado en esos cinco años, pero al mismo tiempo le era bastante atractiva, tanto que las ganas de hacerlo suyo incrementaron enormemente y con esta idea, el tercer Noé acostó suavemente en el suelo a su amado conejo y así abrir sus piernas para acomodarse en medio de ellas. No sabía porqué, pero estaba nervioso, quizás porque ya tenía bastante tiempo sin tocar aquel cuerpo de porcelana que tanto le gustaba y que temía lastimarlo, lo que le hacía sentirse como la primera vez: inseguro. Sin embargo, el ex exorcista le tomó del rostro y le dijo con suma ternura:

―Tranquilo… todo estará bien…. confío en ti…

Dicho esto, el joven pelirrojo impulsó su cadera hacia adelante para que de esa forma pudiera auto penetrarse dejando salir un quejido de dolor por el acto, el cual había dejado perplejo al pelinegro que al instante sintió una corriente recorrer su espina dorsal hasta ese punto que lo estaba enloqueciendo por el cosquilleo y suave sensación que le estaba produciendo esa entrada llena de calidez.

―¡Ah! Ah…por todos los cielos… Lavi…. No….vuelvas a hacer e…. e...s….o…A….ah….―Jadeó apenas conteniendo las ganas de querer penetrar como loco al conejo pervertido, quien entre gemidos le expresó:

―T… Tyki… n...no te contengas… hazlo….

―Ah…. Lavi… no me tientes…. Si cedo….puedo….last…

―N…. no importa….hazlo… quiero sentirte dentro de mí… desgárrame si es necesario… hazme tuyo nuevamente….―Suplicó con ansiedad y urgencia, a la vez que dirigía sus dedos hacia su ano para acariciar el pene que lo había penetrado, provocando un escalofrío en el moreno.

―E...esta bien….pero que conste que te lo adver….¡ah!―No pudo terminar de hablar puesto que Lavi empezó a moverse como si hiciera "mariposas" con sus piernas para así profundizar las embestidas del sexo de Tyki, quien ante estas acciones comenzó a perder poco a poco la cordura.

Did you ever love somebody?

So much that the earth moved

Did you ever love somebody?

Even though it hurt to

Había sido demasiado tiempo de abstinencia, que simplemente no sabía o más bien no comprendía cómo era que habían logrado aguantar tantos años sin el contacto mutuo. No obstante, ésta vez era distinto, ya que ahora estaban redescubriendo sus cuerpos y las reacciones que éstos tenían ante el tacto de sus manos, de sus bocas; hasta el roce de sus genitales friccionándose hasta crear un armonioso y excitante sonido de fluidos que se hacía cada vez más fuerte, estimulando a ambos amantes.

―Ah… ¿no es hermoso ese sonido Lavi?―Gimió el lord mientras escuchaba como el exceso de su semen empezaba a brotar fuera del ano del chico con parche.

―S….Sí…. Me anima a continuar …..―Respondió con cansancio pero con ganas de más, pues aquella sensación le era bastante placentera y más al sentir cómo el vello del Noé masajeaba el contorno de su anillo de carne, el cual palpitaba a la vez que succionaba con gula el sexo de Tyki, quien no paraba de embestirlo como una bestia en celo.

Las palabras cesaron para darle cabida a los jadeos, gemidos, mordiscos, chupetones, abrazos y besos cargados de pasión como nunca se lo habían demostrado antes, puesto que sentían que se les iba la vida si no se demostraban todo el amor y la pasión que habían enterrado por mucho tiempo. Lavi seguía moviendo con fuerza sus caderas mientras que Tyki aumentaba la fuerza en sus embestidas, pues entre más apretaba el esfínter de Lavi su miembro, aumentaba su libido de tal forma que no aguantó estar en la misma posición por más tiempo y aún estando dentro del pelirrojo se incorporó a modo de sentarse en el suelo y empalar de nueva cuenta a su amado.

―Ah… T….. Tyki… ¿qué… h...haces?―Jadeó el joven del parche ante aquella sensación.

―Algo que te va a a gustar…

Y dicho esto, el moreno empezó a meter y a sacar su ya hinchado pene en el dilatado anillo de carne que palpitaba cada vez que era invadido y cuando era "abandonado" se contraía y se expandía como si desease más de aquella intromisión: era algo sublime para ambos. Por su parte, Lavi volvió a abrazarse de Tyki, debido a que sentía que dentro de poco llegaría a su límite a la vez que repartía besitos en el cuello del moreno y encajaba sus uñas cuando éste arremetía con fuerza en su interior para tocar aquel punto G para complacer a su pareja y que hasta cierto punto le había costado trabajo encontrarlo.

―Ah… T…. Tyki….q… quiero... quiero terminar contigo…. ―Jadeaba mientras se acercaba a su oído con ansiedad.

―Yo también…. Lavi… ―Le respondió tras darle un beso lleno de pasión sin dejar de moverse dentro de él.―Pero… ¿estás seguro de que quieres que yo…?

―Sólo hazlo…. quiero sentir otra vez tu esencia dentro de mí….―Dijo el pelirrojo tomando el rostro de Tyki, al mismo tiempo que dejaba salir unas lágrimas de éxtasis.

―E… está bien… lo haré ―Cedió el moreno ante los caprichos del conejo, a quien le limpió sus húmedos ojos.

Y tras hacer esto, el tercer Noé comenzó a "atacar" con más fuerza a aquella zona sensible del pelirrojo hasta que no pudo reprimir un grito ante el orgasmo que ya empezaba a experimentar con creces junto a su amado Tyki Mikk que dejó a su semilla inundar todo el ser del ex bookman que se arqueaba por la sensación de calidez que la esencia del Noé del placer le estaba provocando a la vez que él derramaba sobre el vientre y parte del pecho su semen con potencia. Ambos amantes se abrazaron mientras vaciaban sus espermas y consumaban aquella unión de cuerpos y sentimientos con un casto beso.

Did you ever love somebody?

Nothing else your heart could do

Did you ever love somebody?

―Ah…. Lavi…. te amo… ―Expresó en medio de jadeos sin dejar de lado los besuqueos.

―Yo también… quisiera que esto nunca terminara… quisiera permanecer así contigo por siempre… ―Respondió de igual modo el ex aprendiz de Bookman con voz temblorosa por el éxtasis que sentía por el cosquilleo que le estaba causando el semen del moreno en su entrada y que su cuerpo ya empezaba a relajarse de tal modo que le pidió a su amado Noé que lo acostara en el piso.

Like I love you

Una vez que Tyki vació toda su semilla dentro de Lavi, se dejó caer sobre de él sin llegar a lastimarlo, puesto que también su cuerpo había llegado a su límite y empezaba a sentirse cansado por lo mismo. Ambos permanecieron sin decirse nada, ya que trataban de recuperar el aliento que les hacía falta, pero estaban satisfechos y tan felices que no paraban de sonreírse y besarse mutuamente.

―Sabes Tyki… no sé cómo es que pudimos olvidar esto… y más por tanto tiempo...―Dijo en medio de una breve sonrisa al mismo tiempo que acariciaba esas hebras ébano.

―Lo sé… deberíamos hacerlo más seguido...―Respondió con picardía mientras se dejaba acariciar el cabello, entre tanto que escuchaba el palpitar del corazón de su amado conejo, quien le expuso lo siguiente:

―Siempre y cuando se presenten este tipo de oportunidades: o sea que no estén las niñas o que tu familia esté cerca y sobre todo: que no tenga el riesgo de quedar embarazado cada vez que lo hagamos y hablo en serio. ―Espetó con seriedad.

―Ja,ja,ja, está bien, como tú ordenes mi amor.―Apoyó entre risas el joven Noé cerrando los ojos en señal de relajación por los mimos de Lavi, quien se quejó:

―Oye ni se te ocurra dormirte; te recuerdo que aún estás en mi interior y dentro de poco va a amanecer.

―Lo sé… sólo déjame escuchar un poco más tu corazón….me gusta como palpita...―Respondió el moreno relajado por aquel armonioso compás.

Like I love you

Permanecieron un rato más en silencio con la tenue luz de la lámpara de aceite que Lavi había traído; escuchando la armonía de sus respiraciones que ya empezaban a normalizarse. Deseaban permanecer así por siempre: abrazados, sintiendo el calor de sus desnudos cuerpos y relajarse con el compás de sus latidos, pero todo tiene un fin y era momento de que ambos debían separarse físicamente. Por lo que el lord sacó su miembro con toda la delicadeza del mundo para no lastimar más al chico del parche, quien dejó salir un pujido de dolor y placer entremezclados por aquel "abandono", el cual propició que toda la semilla del moreno empezara a esparcirse fuera de su ano.

―Ah…

―¿Te lastimé?

―U… un poco, pero no es grave; estaré bien. ―Respondió con media sonrisa para tranquilizar al Noé del placer, quien le dijo:

―Te llevo a tu cuarto…

―No hace falta, puedo ir yo sol… ay… ―Se quejó ante una corriente de dolor que transitó desde su espalda hasta su coxis al tratar de incorporarse.

―¿Ya ves? por eso mejor te llevo a tu cuarto. ―Dijo el lord al mismo tiempo que volvía a ponerse su ropa, para así ayudar al ex exorcista a ponerse la suya "y no deambular desnudos por los pasillos".

―Estás loco si crees que voy a ir desnudo contigo hasta mi cuarto. ―Espetó con molestia ante la broma de mal gusto del pelinegro, quien entre risas le dijo:

―De veras que te has vuelto medio amargado, ya no aguantas ni siquiera una bromita.

―Ahora no sólo es Wisely quien me lo dice, sino ahora tú...―Se quejó a la vez que hacía un puchero acompañado de un ligero sonrojo, lo que sorprendió al aristócrata del lunar por lo berrinchudo e infantil que podía llegar a ser, pero pese a ello lo amaba con todo su corazón y con ese pensamiento sonrió en sus adentros; tomando a Lavi entre sus brazos como si se tratara de una princesa para llevarlo a su cuarto.

―Te amo… Lavi… ―Susurró antes de darle el último beso de la noche antes de retirarse, debido a que el aludido había caído profundamente dormido.

Like I love you

A la mañana siguiente, el pelirrojo se despertó con pesadez y por consiguiente espantado al notar que ya era casi medio día porque a esa hora estaba prácticamente terminando de darle clases a sus retoñitos y más al notar que a su lado estaba nada más y nada menos que Tyki Mikk abrazado a su cintura, a quien tumbó sin miramientos de la cama.

―¡Auch duele!―Se quejó el pelinegro sobándose el chichón que tenía en la cabeza ante la caída que el pelirrojo había propiciado.

―¡Oh cielos, ya es muy tarde! ¡¿y tú qué haces en mi cuarto?!―Cuestionó el joven señalando con su dedo al Noé del placer, quien con trabajo se incorporó del suelo.

―Vaya forma de despertar en la mañana y decir "buenos días mi amor"….―Se quejó con sarcasmo. ―Oh ya lo creo que es tarde… ―Dijo viendo que el reloj marcaba ya el mediodía.

―¡Claro que es tarde inepto! ―Exclamaba o más bien gritaba irritado al mismo tiempo que tomaba de la camisa al lord para zangolotearlo cual trapo viejo.―¡Seguramente las niñas han de estar preocupadas porque no les di clases!

―Cálmate Lavi, es probable que han de estar en el comedor desayunando o ya han de estar jugando en el jardín o en su cuarto.

―Ay que horror contigo, no cabe duda que eres demasiado irresponsable y despreocupado.―Dijo el ex bookman soltando al Noé con desdén. ―Con razón Yashira es como tú.

―No seas tan estricto contigo mismo y con ellas; además, dudo que les afecte que no tengan clases por un día, no se va a acabar el mundo por eso. ―Le dijo guiñandole el ojo. ―De vez en cuando deberías darte un respiro y no enfrascarte con tanta disciplina.

Lavi se quedó pensativo, puesto que en parte Tyki tenía razón, ya que últimamente no había pensado ensimismo e incluso había caído en la cuenta de que sus princesitas no estaban desenvolviéndose en un ambiente realmente sano y no precisamente por estar conviviendo con el Conde del Milenio y el clan Noé, sino que no en ningún momento de sus cinco años de vida tenían conocimiento del mundo de "afuera" y por ende carecían de contacto con otras personas que no fueran sus tíos, los sirvientes y otros miembros de la casa de los Kamelot, lo cual le preocupaba en gran manera, puesto que lo que menos deseaba era que sus pequeñas siguieran creciendo en un ambiente que aparentaba ser normal, pero en realidad era todo lo contrario. Es más, ni siquiera había pasado por su cabeza el pedirle una cita al lord, debido a que por tantos problemas rodeando sus vidas, no habían tenido ni tiempo de pensar en esas cosas.

―¡Auch ¿qué te pasa?!―Se quejó el ex Bookman Jr. al sentir un almohadazo por parte del Noé del placer.

―Deja de darle tantas vueltas al asunto ¿sí?―Esta vez quien reprochó fue el moreno, pues si había algo que le molestaba de Lavi era que divagara por cosas que simplemente él no entendía, ya que a veces le era muy tedioso lidiar con ese lado intelectual de la que estaba dotado el oji esmeralda.―Anda, a bañarse y a vestirse que vamos a salir los cuatro.

Lavi quedó estupefacto, pues creía que había escuchado mal ¿acaso había dicho salir? ¿era acaso otra broma de mal gusto del Noé del placer? simplemente quedó estático ante la idea de tener un día "afuera" de esa casa y más con Tyki y las niñas, algo que por mucho tiempo había soñado y anhelado desde que había llegado a la mansión Kamelot: convivir como familia. Por su parte, Tyki notó como el ex exorcista estaba derramando lágrimas, lo cual le preocupó, pues esperaba alegrarlo y no hacerlo llorar.

―O… oye… ¿estás bien?―Preguntó preocupado al notar que aquellas lágrimas empezaban a brotar cada vez más. ―¿Acaso dije algo malo?

―N… no…. ―Balbuceó el pelirrojo tratando de contenerse, pero le era imposible. ―Entonces ¿por qué lloras mi amor?

―Es… que… estoy feliz….―Tartamudeó al mismo tiempo que intentaba controlar su llanto. ―Siempre he deseado que… que… que llegara el día en que pudiéramos convivir como una familia….

Esto enterneció al Noé, pues sabía a la perfección que tanto Lavi como las gemelas no estaban viviendo un ambiente bueno al estar confinados en esas cuatro paredes por cinco años y que el Conde del Milenio había ordenado que así fuera para "proteger" al octavo Noé de los asedios de la Orden Oscura, pero en realidad estaba condenando la libertad de Mirna y por consiguiente la de Lavi y Yashira. Sin embargo, aquella situación lo tenía más que harto, debido a que no soportaba más que su amado conejito viviera en una jaula de oro por más tiempo y que su espíritu alegre terminara por extinguirse con la amargura, frustración y tristeza, por lo que tomó la decisión de hacerlo feliz junto a sus pequeñitas y ésta vez lo haría en serio.

―Anda, hay que ducharnos y alistarnos; recuerda que no es cortez hacer esperar a las damas.―Dijo con ternura al mismo tiempo que limpiaba las lágrimas de aquel ojo esmeralda que le encantaba y que sus adoradas nenas habían heredado de ese hermoso ser.

―Tienes razón… ―Respondió con una radiante sonrisa que hizo que el corazón del tercer Noé se derritiera y por consiguiente le diera un beso en los labios cargado de amor y ternura, el cual recibió sin rechistar el pelirrojo.

En un rato, ambos se alistaron para tener por primera vez en sus vidas juntos, su "primer salida familiar", lo cual animó mucho a las gemelas, tanto que salieron corriendo hacia su alcoba para "escarbar" el ropero y escoger el mejor vestido para la ocasión; claro, con la ayuda de la tía Trisha y de las mucamas, quienes también se pusieron muy contentas y emocionadas al escuchar por parte de Lavi de que por primera vez las pequeñas Mirna y Yashira saldrían a conocer la ciudad a lado de sus padres. Sin embargo esto al mismo tiempo dejó desconcertados a ciertos miembros del clan Noé: Road, Sheryl y Wisely, quienes en cierta forma intentaron persuadir de la forma más discreta posible al Noé del placer, pero éste se mantuvo firme ante todos con su decisión.

―Lo siento, pero no voy a cambiar de opinión. ―Concluyó sin rechistar ante las insistencias de Road y Sheryl.

―Entiende Tyki, esto puede meterte más en problemas con el Conde si se entera de que saliste con Lavi y las niñas sin su consentimiento. ―Trató de convencerlo la chica de cabello azulado, pues realmente se había asustado tanto por aquella discusión que tuvieron el Conde y Tyki y que éste había sido apaleado por el primer apóstol.

―Mi Road tiene razón hermanito; me preocupa que te metas más en líos con el Señor Conde, por favor considéralo ¿sí? ―Apoyó Sheryl a su hija, pues si bien él no presenció nada de lo ocurrido, sí se enteró enseguida por parte de Wisely y de la Noé de los Sueños, por lo que se preocupó mucho.

―Tyki.―Ésta vez fue Wisely el que llamó su atención. ―Debes reconsiderar esto, pues no sólo tú te vas a meter en problemas, sino que también harás que el Conde se vaya contra Lavi y tus hijas si lo haces enfadar y eso lo sabes perfectamente.

Tyki se mordió el labio de la frustración; Wisely tenía razón y además, aquellas amenazas de parte del Conde hacia Lavi y sus hijas lo hicieron estremecerse de enojo y frustración al saber que el Noé de la Sabiduría tenía razón y que incluso él había experimentado en carne propia los escarnios del primer Noé. No obstante, el sólo recordar a su adorado pelirrojo derramando lágrimas de sufrimiento le hervía la sangre, debido a que ya estaba hastiado de verlo así: tan triste y apagado por el estilo de vida que había estado llevando todo ese largo tiempo.

―Ustedes no lo entienden...―Dijo el Noé del Placer conteniendo su enojo, lo cual llamó la atención de sus familiares.―¡No tienen idea de lo mucho que ha sacrificado… ni de lo que ha sufrido por causa de ello!―Exclamó explotando de enojo al recordar como la noche anterior Lavi y él habían derramado lágrimas de sufrimiento, de tal modo que golpeó una de las paredes de la sala al grado de agrietarla.

―Tyki… ―Expresó estupefacto el Noé de los Deseos ante el comportamiento de su hermano menor.

De repente, las puertas principales de la mansión se abrieron, dejando entrever a un visitante inesperado…

―¡Buenos días, mi querida familia❤!

―Conde del Milenio… ―Susurró cierto pelirrojo con un atisbo de temor, al mismo tiempo que iba bajando las escaleras junto a sus hijas que iban luciendo unos vestidos ligeros de color lila con listones morados en los bordes de la falda y las mangas, mientras que sus cabellos rojizos resaltaban con unos gorros floreados del mismo tono que los listones.

Continuará ….


Kajitsu no Keikoku

Kanon Wakeshima (Short Version)

Negai ga kanau to iu akai kajitsu

Yottsu no ashikase to toukakoukan

Sono jouken wo hoobareba

Nigeru te mo ashi mo ushinau deshou

Chuukoku wa hitsudoku henpin fukanou

Nao nozomu to iu nara

Otabe kudasai

Hitotsu kurayami ni tozasare

Futatsu namida ni oboreru

Mittsu gokuraku ni hodasare

Yottsu shuuchi ni sainamareru


¿Y qué pasó?

Sé que les prometí en el capítulo anterior narrar en este capítulo la vida de Lavi desde el punto de vista de Bookman (del cual sólo di la introducción), pero les prometo que les daré mi propia versión del pasado de nuestro Conejito narrada por el Panda, pero creo que todos se preguntarán ¿y qué pasó? bueno, ha sido una mala idea dar "spoilers" con mis propios fics xd, ya que símplemente la trama del capítulo tomó un rumbo drásticamente diferente, así como los títulos de los capítulos que siempre cambian a la mera hora. No obstante, quedé satisfecha con el resultado final y espero que a ustedes también les haya gustado.

Por otra lado, debo admitir que tuve problemas con la colocación de las dos canciones, pues no le encontraba ni pies ni cabeza a la combinación de las escenas con ambas letras, por lo que si hay algún desajuste en cuanto a relación entre canciones con narración, háganmelo saber en sus comentarios. Asimismo, no sólo de canciones me inspiré para crear este capítulo; pues también suelo escuchar melodías como fuente de inspiración para mis historias y, las rolas que se llevaron todo el crédito fueron: B.T. compuesta por Yuki Kajiura (una de mis favoritas y está en su álbum de .hack/Sign OST I (2002) y Samazama na Omoi ("muchos sentimientos") del álbum de RomeoxJuliet y compuesta por Sakimoto Hitoshi (estas pistas me inspiraron mucho para la escena de la "reconciliación" de Tyki y Lavi).

En esta ocasión no daré títulos ni revelaré nada del siguiente capítulo, así que lo único que podré decir es: ¡espérenlo con ansias!

¡Saludos!

AstraAltair