¡Konbanwa como dice el Conde del Milenio!
Espero que estén bien, porque yo estoy de maravilla y emocionada de poder presentar este capítulo. Antes que nada quiero agradecerles a las personas que le han dado otra oportunidad a esta historia a través de sus comentarios, los cuales me motivan a no dejar de lado este fic, que ha atravesado por muchas cosas, pero poco a poco lo sacaré adelante por mis queridos lectores.
Como les decía, estoy muy emocionada por presentar este capítulo y al mismo tiempo con nervios por la reacción que vayan a tener. Bueno, sin más retrasos aquí les traigo las notas del onceavo capítulo:
1).-Toraido: Es el segundo miembro de la familia Noé y representa el "Juicio" de Noé y su trabajo es evitar que haya traiciones dentro del clan. Aún no se sabe nada ni se ha visto acción por parte de este personaje tanto en el manga como en el anime, por lo que su rol en esta historia es ajena a la que le vaya a dar Hoshino-sensei en la trama original.
2).-Minervette 1905: Línea de autos lujosos de origen belga a principios del siglo XX que sólo podían adquirir la gente adinerada como políticos, actores y otros empresarios. El origen de la casa Minerva se remonta a 1897, cuando unos jóvenes holandeses, los hermanos Sylvain, Hendrik y Jacques de Jong, crearon una pequeña empresa de bicicletas en Amberes, a las que comenzaron a equipar con motores potentes hasta convertirlas en auténticas motocicletas.
3).-Acme Opera Limousine 1905; Auto perteneciente a la marca Acme de origen americano fabricados de 1903 a 1911 en Pensilvania. Este carro tuvo varios modelos durante el año de 1905 se vendía desde 800 hasta los 2,750 dólares, precio que variaba de acuerdo a las características de cada modelo.
4).-Liberty London: Tienda de origen británico en donde se venden artículos lujosos de moda como ropa, cosméticos, joyería, perfumes, regalos, muebles, etc, para mujeres, hombres y niños ubicada en Great Marlborough Street in West End of London. Se inauguró en 1874.
5).-Payo(a): Normalmente este término se utiliza para definir a una persona que no pertenece al pueblo o raza gitana. Sin embargo, también se usa como sinónimo de "aldeano" o pueblerino, pero en un sentido más despectivo hace referencia a una persona inculta, ignorante o ruda, por lo que en esta historia se utiliza el último significado de esta palabra.
6.-Morisco(a): Palabra que deriva del término "Moro", por lo general son personas de origen árabe que profesaban el musulmanismo y una vez terminada la Reconquista eran rebautizadas bajo la fe católica y por consiguiente se establecieron en Europa, principalmente en España. Por otra parte, el término morisco también hace referencia a la persona nacida de la unión de un europeo (en su mayoría españoles) con un mulato (persona nacida de la unión de un europeo con una persona de raza negra), esto era muy común durante la colonización del continente Americano, principalmente de parte de España y Portugal. Aquí se usa el término "morisco" como insulto.
7).-Pasado de Tyki: Bueno, como no sabemos nada del pasado de nuestro Noé más sexy, me tomé la libertad de crear mi propia y loca versión de cómo se convirtió en Noé, de su infancia y su relación con los Kamelot y el porqué no comparte el mismo apellido de su hermano Sheryl y Road, hasta que Hoshino-sensei diga lo contrario xdxd. Asimismo, esto conllevará algo de OCC en Tyki, para que no se saquen de onda por lo que le sucede en el capítulo.
Disculpen si fueron muchas notas informativas, pero es que cuando utilizo esta clase de términos siempre me gusta explicarlos para que mis queridos lectores sepan lo que están leyendo y no se confundan. Por lo demás, espero que disfruten mucho de este capítulo, así como yo disfruté escribirlo.
Kinki no bara ~Aphrodisiac~
FERO MEN (or PHERO MEN)
Taema naku afureru
Tomedo naku koboreru
Kindan no kajitsu wa akaku
Yokoshima ni oboreru
Fushidara ni midareru
Kairaku no tobira o tataku
Atsuki fukaki tsubomi no uzuki
Mayoi madoi tomadou toiki
Kizami tsukeshi mezame no gishiki
Kasukana itami
Ataete yaru sa koyoi omae dake ni
Mai chiru hanabira wa tsumi no kaori
Ataete yaru sa koyoi omae dake ni
Kuchizuke yori amaku sasayaku
Kari some no kotoba wa biyaku
―¡Buenos días, mi querida familia❤!
―Conde del Milenio… ―Susurró cierto pelirrojo con un atisbo de temor, al mismo tiempo que iba bajando las escaleras junto a sus hijas que iban luciendo unos vestidos ligeros de color lila con listones morados en los bordes de la falda y las mangas, mientras que sus cabellos rojizos resaltaban con unos gorros floreados del mismo tono que los listones.
Todos quedaron sorprendidos ante la llegada de la primer oveja, ya que por lo general éste los visitaba por la tarde noche y no a medio día. Tyki mordió otra vez su labio inferior por la frustración de verlo ahí parado en la sala acompañado de otro miembro de la familia Noé: Toraido (1), haciendo que casi todos los presentes (excepto las gemelas y Lavi) quedaran atónitos por la compañía del Conde. Sin embargo, la tensión se disipó debido a que las gemelas salieron corriendo a abrazar a su "tío Conde" quien las recibió con todo el cariño del mundo, ignorando el mutismo de los demás.
―¡Tío Conde!―Gritaron emocionadas las pequeñas en medio de un abrazo que casi le hacen perder el equilibrio al aristócrata, dejando sorprendido a su acompañante.
―¡Hola niñas❤! ―Comentó el hombre envolviendolas con sus brazos en respuesta a la muestra de afecto― ¿Se han portado bien? ¿cómo les va en sus clases con el maestro Lavi❤?
―¡Sí!―Respondieron emocionadas. ―¡No hay ningún problema, la próxima semana el maestro Lavi nos va a enseñar chino, caligrafía 2, matemáticas 2 e historia 2!―Respondieron con la inocencia que caracterizaba la edad que tenían.
―Oh ¿y qué aprendieron esta semana?
―Matemáticas 1, historia 1, francés, alemán y caligrafía 1. ―Respondió Yashira cruzándose de brazos con el orgullo inflado al igual que su hermana.
―¡Oh ¿en serio?! ¡Qué inteligentes son❤!―Exclamó emocionado el aristócrata ante lo que decían las pequeñas, pues no sólo estaba sorprendido porque supieran hablar con tanta fluidez a sus escasos 5 años, sino por la cantidad de información complicada que podían procesar, pero lo que más llamó su atención fue la vestimenta que llevaban las pelirrojas.―Y díganme ¿por qué andan tan guapas❤?
Ambas nenas en su ingenuidad le dijeron al Conde que su "papá Tyki" las iba a sacar a pasear junto con su maestro Lavi, cuyos nervios al igual que el de los demás Noé se crisparon todavía más ante la situación, pues no estaba seguro de la reacción que tomaría el Conde ante tal respuesta, quien por inercia dirigió su mirada hacia donde se encontraba el lord para preguntarle:
―Oh…. ¿es verdad eso Tyki-pon❤?
El aludido por un momento vaciló, pero debía enfrentarlo; no podía seguir así, al menos no enfrente de Lavi y las niñas, ya que no sólo se había jurado asimismo protegerlos, se lo juró a Lavi, a Cross Marian e incluso al viejo Bookman, por lo que no debía seguir huyendo de sus responsabilidades: ya había defraudado a su familia una vez, no se podía dar el lujo de hacerlo otra vez y más al haber conseguido el perdón de Lavi y con ello una nueva oportunidad de reconciliación después de tantos años de rechazo.
―Sí Conde, es verdad. ―Respondió el lord con más determinación al ver de reojo una mirada cálida de parte de su amado pelirrojo, quien por un momento se aferró a la esperanza de que sus hijas con la pureza de sus corazones infantiles podrían crear un pequeño pero significativo cambio en ese monstruoso ser que se escondía bajo la fachada de un hombre bueno y cariñoso.
―¿Y se puede saber por qué❤?
Aquella pregunta no la vio venir el moreno, pues si bien se había preparado mentalmente para enfrentar al Conde, no había pensado en cómo defender sus argumentos. Sin embargo, para sorpresa de todos, incluso para el Conde del Milenio, Lavi fue el que ésta vez intervino.
―Ah, si me lo permite decir "Conde", las niñas han tenido un buen desempeño con todos y cada uno de sus estudios, incluso yo me he sorprendido de la enorme retentiva que tienen las dos para aprender temas que para los niños de su edad son bastante complicados e incluso para algunos adolescentes ¿no es así lord Tyki Mikk? ―Explicó con astucia el ex Bookman de modo que Tyki y los demás quedaron boquiabiertos ante las convincentes palabras del pelirrojo.
―¿Eso es verdad Tyki-pon❤?
―Sí, realmente son muy inteligentes y aplicadas que incluso a mí me sorprenden. ―Respondió el joven aristócrata con más seguridad por las explicaciones del ex exorcista.―Por eso creo que se merecen como premio salir a pasear junto al maestro Lavi, que ha hecho un gran trabajo con la educación de ambas como su institutor.
Por un momento hubo silencio en la sala, pues si bien los argumentos de Lavi y Tyki eran bastante convincentes; todos estaban a la expectativa de lo que fuera a decir o hacer el patriarca del clan Noé, quien después de un largo silencio (como si estuviera analizando todo aquello). Sin embargo, lo que hizo el aristócrata fue pedirles a las niñas que le enseñaran sus apuntes, así como hacerles una especie de examen oral basándose en lo que estaban aprendiendo, el cual resolvieron sin ningún problema que para sorpresa del Conde notó que en verdad las gemelas eran muy inteligentes, fruto del trabajo de Lavi como institutor de ambas e incluso de vez en cuando de Road.
―Bueno, veo que realmente Lavi ha hecho un gran trabajo como su maestro❤.
―¡Claro que sí tío Conde! ¡es el mejor maestro del mundo!―Dijo Yashira con autosuficiencia a la vez que se cruzaba de brazos.
―¡Sí!―Exclamó alegre la menor de las gemelas. ―Además, él es muy bueno con nosotras y pues… lo queremos mucho. ―Dijo con una ternura del tamaño del mundo, tanto que el corazón de Lavi dio un vuelco de alegría que le incitaba a querer llorar de felicidad, pero logró contenerse.
Por su parte, Tyki estaba más que sorprendido con las niñas, pues si bien las quería mucho, no solía tratar mucho con ellas debido a que el Conde lo mandaba a misiones constantemente. De hecho sentía que no las conocía después de todo por lo mismo, pero eso quería cambiar; quería conocerlas más: jugar con ellas, saber sus gustos y lo que no les gustaba, sus pasatiempos; que le platicaran sobre las cosas que aprendían con Lavi, aunque no entendiera la mayoría porque nunca " fue bueno en la escuela y en esas cosas", pero aún así le enorgullecía que fueran tan inteligentes y nobles como Lavi y no como él.
―Bien, entonces… ❤
~Silencio~
―¡Espero que disfruten del paseo con su papi Tyki-pon y el maestro Lavi-chan❤!―Exclamó con emoción al mismo tiempo que abrazaba a las nenas, quienes le hicieron perder de nuevo el equilibrio.
―¡Sí!―Exclamaron con alegría al mismo tiempo que abrazaban de nuevo al Conde, quien al corresponder aquella muestra de afecto, les dijo: ―Pórtense bien, no se separen de papi Tyki-pon y del maestro Lavi-chan❤!―Canturreo antes de soltarlas, quienes en muestra de agradecimiento besaron al aristócrata en ambas mejillas.
Todos quedaron boquiabiertos por la repentina decisión del Conde, pues al menos Sheryl y Wisely no imaginaron que fuera a ceder ante un par de niñas que si bien a simple vista eran normales, en realidad no lo eran, ya que todo parecía indicar que habían heredado las habilidades de los Bookmen, lo cual pudo notar la Noé de los Sueños hace tiempo. Al mismo tiempo, Tyki y Lavi también quedaron sorprendidos, pues por un momento no imaginaron que Yashira y Mirna pudieran convencer al Conde del Milenio de una forma tan fácil.
Capítulo XI
Dia en la playa
El sol brillaba, el cielo estaba bastante despejado y la brisa de verano ya empezaba a entibiar el ambiente. Sin embargo, eso no significaba ningún problema para cierta familia inusual que estaba lista por salir a pasear. No obstante, Lavi estaba un poco nervioso debido al medio de transporte que tenía frente a él: un carro. Y es que en primer lugar estaba acostumbrado a los carruajes; el segundo es que era la primera vez que subiría a un carro (siendo que ya los había visto en revistas y tenía una idea del mecanismo de éstos) y tercero, no le agradaba para nada los gustos extravagantes de la familia Kamelot, en especial de su cuñado: Sheryl Kamelot, quien falló al convencer a Tyki de llevar a Lavi y a las niñas a pasear en su nuevo auto Minervette 1905 (2) , pues éste era demasiado lujoso para el gusto de ambos padres, además de que era muy pequeño como para que los cuatro entraran en él, por lo que el moreno optó por la opción de un Acme Opera Limousine también 1905 (3) , pues era más amplio y sobre todo más seguro para Lavi y las niñas, quienes estaban muy emocionadas ante la idea de pasear por primera vez en un carro.
―¿Qué ocurre Lavi?―Cuestionó el Noé del placer ante el silencio que desde hacía dos horas de viaje, mientras que las niñas estaban admiradas con el paisaje que veían pasar a través de la ventana.
―¿Eh?
―Otra vez divagando ¿verdad?―Dijo el joven de 31 años viendo de vez en cuando al chico del parche, quien le respondió:
―No es eso…
―¿Entonces qué es?
―Es sólo que… sigo sorprendido por lo que Mirna y Yashira hicieron para convencer al Conde del Milenio para dejarnos salir a pasear en familia.―Dijo mientras volteaba a ver a las niñas que ahora estaban dormitando.
―Lo sé, incluso yo estoy más que sorprendido… creo que hasta más que tú…. ―Respondió deteniendo por unos momentos el vehículo cerca de un árbol, puesto que habían planeado ir a una campiña a la que Tyki le gustaba ir y que estaba cerca de la ciudad, ya que ambos estaban hartos de la bulla de la ciudad, además de que ansiaban mostrarles a Mirna y a Yashira un ambiente diferente al que estaban acostumbradas.
―¿Ah sí?―Respondió un tanto irónico, pues no creía que Tyki fuera a decir algo así.―No te creo…
―De verdad… ―Susurró el hombre de tez morena con una leve sonrisa. ―Nunca imaginé que fueran a ser tan inteligentes, nobles y…. simplemente estoy orgulloso de ellas y todo es gracias a ti… gracias por educarlas y darles el amor que tanto necesitan y que hasta ahora no he podido dárselos… ―Expresó con voz temblorosa al mismo tiempo que tomaba la mano del oji esmeralda para besarla como si fuera una dama, lo cual hizo sonrojar al menor.
―Tyki….―Lo llamó con un tono tierno al mismo tiempo que tomaba entre sus manos aquel rostro adornado con orbes doradas.―Aún estás a tiempo de darles el amor que tanto deseas brindarles y que también necesitan de ti…. es más...las niñas te aman y te respetan…. eso es más que suficiente…―Respondió ensanchando más su sonrisa, con la cual tranquilizó al joven aristócrata.
―Lavi…. gracias… te amo tanto….
―Yo también…. ―Expresó correspondiendo el abrazo del moreno, quien por inercia atrapó sus labios dando inicio a una guerra de lenguas, lo cual estaba despertando el calor pasional entre ambos al grado de sentir como sus erecciones sobresalían de sus pantalones lo que estimuló un frot bastante intenso entre ambos.
―Ah…. Tyki… debemos parar… recuerda que están las niñas con nosotros….
―Lo sé… pero quiero hacértelo aquí y ahora….―Decía el Noé del Placer rozando con más intensidad su miembro contra el de Lavi.
―Hablo enserio Tyki Mikk…. ah….―Respondió sin poder evitar gemir por el acto, pero logró controlar su tono de voz para no despertarlas.
―Pues tu "seriedad" no me convence...―Rió con sarcasmo y sensualidad al mismo tiempo que se restregaba más contra los pantalones del pelirrojo, quien a pesar de su excitación, detuvo la mano del Noé al percatarse de que estaba apunto de manosearlo.
―¡Ya basta Tyki Mikk!―Ésta vez se quejó ya molesto, lo cual le cortó "la inspiración" al moreno. ―¿Qué parte de que "están las niñas con nosotros" no entiendes?
―Bueno pues ya, no te enojes…
―¡Claro que me enojo, porque parece ser que ya olvidaste muy rápido lo que acordamos anoche sobre estas cosas! ―Dijo el joven de 24 años muy molesto por la situación a tal grado de que se dispuso a salir del coche para tranquilizarse, o al menos esa fue la idea, pero Tyki lo detuvo del brazo.
―Tienes razón… y lo siento… pero es que me enloqueces y….
―Yo también enloquezco por ti pero ¡debes saber ubicarte en donde estás y controlarte con quien estás!―Concluyó zafándose del agarre del lord, dispuesto a salir del auto y tratar de calmarse, pues no quería arruinar junto con Tyki su primer paseo con las niñas, ya que ellas no tenían la culpa de las tonterías de su padre y de él y por ende, no merecían tener un día amargado por peleas sin sentido.
Al ver que había arruinado todo, a Tyki le dieron ganas de golpearse la cabeza contra el volante, pero al ver bien dormidas a las gemelas, optó por salir del coche detrás del pelirrojo debido a que éste había salido primero para calmarse. Se sentía un tonto, y no era para menos, ya que Lavi tenía razón: debía controlar sus impulsos delante de sus hijas, aún cuando las ganas de hacerle el amor al pelirrojo eran muy fuertes para él; por lo que decidió disculparse con él y tratar de llevar la fiesta en paz, ya que no quería arruinar aquella oportunidad valiosa con su pequeña familia.
Por su parte, Lavi estaba sentado en un tronco tirado, ubicado a un metro de donde estaba el auto estacionado mientras veía el hermoso paisaje de color verde acompañado de unas nubes muy esponjosas y del cielo azul despejado, el cual se llegaba a difuminar con el intenso azul turquesa del mar que había al fondo. De repente, sintió la presencia del pelinegro, quien se sentó al lado del oji esmeralda, quien viró la cabeza en señal de molestia. No obstante, esto pareció importarle poco o mejor dicho nada al peli ondulado y acercó su mano para sostener la del pelirrojo con fuerza, pues estaba seguro de que Lavi intentaría librarse del agarre, pero no se lo permitiría, tenía que hacerle ver y entender que no siempre podían estar evadiéndose y peleando todo el tiempo por todo y de todo.
―Es hermoso ¿verdad?―Dijo el ojimiel con tal de romper el silencio que había entre ambos.
―Sí… ―Dijo con un tono más calmado el joven del parche sin mirar a su pareja, quien se aferraba a su mano.
―Sabes, cuando era niño me encantaba venir aquí, sobre todo a la playa a recoger conchas para dárselas a mi madre, ya que a ella le encantaba hacerse aretes, pulseras y collares con ellas… además... siempre tuve la afición de encontrar cosas brillantes como piedras, oro, plata, conchas, lo que fuera… pero creo que eso se debe a que lo saqué de mi padre...―Concluyó con una risa nerviosa al mismo tiempo que sacaba de su pantalón tanto la cajetilla de cigarros como la de cerillos y empezar a fumar.
Lavi volteó a ver a Tyki; era la primera vez que el moreno le hablaba de su pasado aunque fuera un poco, lo cual hizo que el joven pusiera una mirada brillosa deseando conocer más. Por su lado, Tyki cayó en la cuenta de que por primera vez le hablaba a alguien de su infancia, sobre todo al ver a Lavi con esa expresión rara cuando estaba absorbiendo información como Bookman, lo cual en cierto modo le gustaba y odiaba a la vez.
―Bueno, creo que ya es hora de irnos… o se nos hará noche y ya no podremos hacer nada. ―Dijo el pelinegro incorporándose de su sitio, pero la voz del ex Bookman lo hizo detenerse.
―Yo nunca conocí a mi madre… ―Explicó con un dejo de tristeza. ―De acuerdo con el General Cross, ella falleció poco después de que nací y pues de mi padre prácticamente no sé nada… es más, me cuesta trabajo todavía creer que Cross Marian es mi padre… pues al que consideré hasta cierto punto como mi figura paterna fue al abuelo Panda… qué irónico ¿verdad?―Finalizó con una sonrisa melancólica.
Tyki no dijo nada, sólo se limitó a abrazar a su conejito, quien a su vez se aferró a las ropas de éste como si se tratara de un niño que tenía miedo. Estaba contento de que Lavi le tuviera la suficiente confianza como para contarle algo así y por otro lado él tenía miedo a que su pasado lo volviera a atormentar y por ende, estropeara la felicidad que poco a poco estaba construyendo junto a su nueva familia, pero eso aunque quisiera suceder no lo permitiría por nada del mundo. Y con ese pensamiento besó por segunda vez al menor, quien ésta ocasión correspondió la muestra de afecto del moreno, a quien le cortaron nuevamente "la inspiración" al percatarse de que sus damitas estaban viendo aquella escenita con un dejo de extrañeza.
―Papi ¿por qué estás besando al maestro Lavi como si fuera una niña?―Preguntó Mirna con toda la inocencia del mundo.
―Sí ¿por qué? ¿acaso quieres al maestro Lavi como un niño quiere a una niña?―Cuestionó Yashira con un tono curioso y al mismo tiempo con malicia.
Ambos adultos querían que la tierra se los tragara en ese momento, ya que nunca imaginaron que las nenas fueran a ser tan silenciosas como para no percatarse de la presencia de ambas y que descubrieran su relación, aunque en realidad no es que quisieran esconderles su relación, sino que era muy pronto que lo supieran pues ambos habían decidido contarles sobre lo suyo cuando estuvieran más grandes, pero ahora que ya habían sido descubiertos, no les quedaba más que dos cosas: uno decirles la verdad, aunque eso podría confundirlas por ser menores de edad y dos inventar algún pretexto para saciar la curiosidad de las gemelas,quienes al igual que Lavi no podían ser convencidas con algo tan fácil, por lo que optaron en la segunda opción. Para ello, Lavi les tuvo que explicar que su papá Tyki y él se estaban dando las gracias de una manera especial, pero eso sólo se hacía cuando la persona se lo permitía, pero también eso no se hacía entre hermanas (pues las niñas estaban a punto de imitar a sus padres), porque sólo eran muestras de agradecimiento a un desconocido al que le tuvieran esa confianza especial. Y con esa idea, logró convencerlas para así subirse al auto con Tyki y ellas, para así ir a la playa, ya que a Lavi le habían entrado ganas de ir ahí por la historia del moreno, quien no pudo oponerse ante la insistencia del pelirrojo y de las gemelas.
―¿Crees que haya sido una buena idea dejar ir a Tyki y al Bookman Jr. con las gemelas, padre?―Cuestionó la peliazul al mismo tiempo que estaba leyendo una revista de las últimas tendencias de la moda.
―No lo sé, mi amor, realmente me preocupa que Lavi haga algo estúpido y que por lo mismo meta más en problemas a mi hermanito. ―Respondió el Noé de los Deseos con un dejo de enojo y preocupación al mismo tiempo, puesto que le atribuía toda la culpa a Lavi del altercado que habían tenido Tyki y el Conde.
―Descuida, él no sería capaz de hacer algo imprudente porque antepone a las niñas sobre cualquier cosa o persona, incluyendo al mismo Tyki. ―Respondió Wisely después de darle un sorbo a su taza de té negro con menta.
―Wisely tiene razón Sheryl, además, Tyki también está consciente de que debe ser prudente tanto al actuar como al hablar por el bien de Lavi-chan y sus gemelitas❤. ―Comentó el Conde del Milenio tras haberle echado más de 40 cubos de azúcar a su té, dejando perplejos a los presentes por la cantidad de dulce que el líder del Clan Noé consumía.―Además, Lavi hasta ahora ha mostrado un excelente comportamiento dentro de la familia, así como el hecho de ser un buen mentor para esas niñas que me han dejado sorprendido❤.
―Bueno, era de esperarse de las hijas de Bookman Jr. ―Comentó la Noé de los Sueños.
―Esas niñas son aterradoras…. ―Dijo el Noé del Juicio, quien hasta ahora se había mantenido callado, haciendo que los demás Noé voltearan a verlo.
―Y dígame mi Señor… ¿qué piensa hacer con la gemela que no tiene ningún poder como el de la otra? digo, no es que me moleste ni nada de eso, pero me intriga bastante…
―Por ahora nada, es sólo una niña que no vale nada al igual que ese ex exorcista❤. ―Dijo el Conde con una mirada perdida al recordar la muestra de cariño que le habían dado las gemelas.― Aunque hay algo en ella que no me agrada❤.
―¿A qué se refiere con eso mi señor?―Cuestionó Sheryl con intriga al igual que su hija Road.
―No lo sé, pero desde que esa niña ha estado creciendo, el despertar de Mirna como Noé se ha estado retrasando mucho y eso me da mala espina❤.―Dijo el aristócrata dándole un sorbo a su taza de té empalagoso al mismo tiempo que recordaba de nuevo cómo las gemelas lo habían abrazado con afecto.
―Es verdad, después de que llegaran a la mansión, el despertar de Mirna se detuvo drásticamente… y ni siquiera han vuelto a aparecer los síntomas característicos del despertar de Noé.―Comentó Road ante las especulaciones del Conde.
―Tiene razón, pero también está Lavi. ―Añadió el ministro de aquel país, atrayendo la atención de los presentes.― ¿por qué si Lavi dejó a la Orden, no se convirtió en un Caído si se supone que traicionó a la inocencia al anteponer su vida sobre la de un Noé?―Dijo el Noé de los Deseos con inquietud, dejando con ansiedad y suspenso a Road y al Conde, quien ensombreció más su mirada, pues Sheryl tenía razón, pero hasta ahora no le había tomado mucha importancia o quizás no había tenido en cuenta ese detalle hasta ahora.
Por su parte, Wisely aparentemente tomaba sólo su té. Sin embargo, se mantenía callado ante toda esa maraña de especulaciones que se tenían esos tres; era como si él supiera algo que el Conde y todos los demás Noé ignoraban con respecto a Lavi y Yashira, cuando en ese momento se dio cuenta de que Road lo veía con atención, pues si bien no ella tenía la habilidad de leer los pensamientos como él, al ser la Noé de los Sueños tenía la capacidad de conectar su mente con la de él, por lo que tenía que ser más precavido con lo que pensaba, pues al parecer no estaba dispuesta a dar tregua con nada ni con nadie, o al menos eso parecía reflejar en los ojos de la peliazul.
"Ya te diste cuenta ¿verdad, Wisely?"―Dijo en sus pensamientos la chica de cabello azul con una sonrisa discreta que reflejaba confidencialidad con su hermano adoptivo.
Wisely simplemente no dijo nada, pues temía que Road le dijera algo al Conde, pero al notar que ella no estaba dispuesta a confesarle nada al patriarca de los Noé, quien después de toda esa maraña de especulaciones guardó silencio en señal de meditar lo que se había expuesto mientras tomaba su té acompañado de pastelillos, mientras que Sheryl seguía preocupado por todas las teorías que habían surgido en esa plática, pero lo que más le inquietaba era el hecho de que en todo ese tiempo Lavi no se haya convertido en un Caído por su acto de traición además de que sentía muchos celos de él, ya que a raíz de que había llegado a su mansión con las niñas; la atención de Tyki hacia el pelirrojo y las gemelas logró acaparar el cien por ciento de éste, dejando de lado incluso a su preciada hija. Por lo que un enorme deseo insano empezó a formarse en su mente y por consiguiente a reflejarse en una siniestra sonrisa, lo cual puso alerta al Noé de la Sabiduría.
La tarde cayó rápidamente, pero eso no hizo menguar ese momento alegre para la familia de lord Mikk, quien contemplaba sentado desde una piedra enorme a las niñas junto con Lavi jugando en la orilla de la playa, mientras fumaba otro cigarrillo. Estaba contento con la escena, puesto que a pesar de que había cambiado de planes de último momento (porque en un principio habían decidido ir al pueblo), estaba a gusto como Lavi les enseñaba a Yashira y Mirna cosas básicas pero llamativas que veían a su alrededor como las olas, la arena, las conchas de mar e incluso animales como cangrejos, pececitos, estrellas de mar y hasta pequeños pulpos.
-Recuerdo-
―¡Mamá mira!
―Oh Tyki, es hermosa. ―Dijo una mujer morena de cabello negro ondulado que vestía una falda amplia de color rosa, su bello rostro con orbes color miel, viendo la concha de mar que el morenito tenía entre sus manos.
―Cierto, es hermosa hijo. ―Comentó un hombre de cabello rizado color negro, tez blanca y de ojos color café oscuro que eran opacados con las espirales de sus anteojos gruesos, el cual se los quitó para ver de cerca el objeto que su pequeño había hallado. ―¿Por qué no vamos a buscar más conchas para que podamos hacerle un bello collar a tu madre?―Dijo el hombre volviendo a colocarse los lentes gruesos al mismo tiempo que tomaba de la manita a su hijo de 6 años, quien sonreía con la inocencia de todo infante de su edad.
-Fin del Recuerdo-
Tras recordar aquel momento, el moreno bajó la cabeza y miró sus pies descalzos sobre la arena que empezaba a humedecerse con lágrimas silenciosas que caían de sus ojos dorados. Sin embargo, su llanto cesó en seguida cuando escuchó una dulce voz llamarle:
―Papi mira….
El aludido alzó su rostro; era Yashira quien estaba frente a él, con ese rostro angelical como el de su amado Lavi, quien lo veía con una tierna sonrisa al mismo tiempo que le mostraba una concha de mar cerrada. Era la misma experiencia de su niñez, pero esta vez era su hija quien le había llevado la concha de mar, era como revivir el pasado pero a la inversa, lo que en cierta forma le dio risa y al mismo tiempo ganas de llorar, más no lo hizo para no dejar de escuchar esa dulce y pícara voz y seguir apreciando ese bello rostro adornado con orbes color esmeralda.
―Está preciosa, mi conejita.―Dijo el moreno acariciando con ternura las hebras onduladas y rojizas de su hija mayor. ―¿Me la regalas?
―Claro que sí, para eso la encontré. ―Respondió con obviedad, pero sonriente a la vez que ponía la concha en la mano de su padre, para luego regresar con su hermana y Lavi quienes jugaban a la orilla de la playa.
De repente, sintió como le caía una bola de arena en la cabeza, pues Lavi se la había lanzado a propósito y a modo de hacerlo reaccionar para que se uniera al juego con las niñas.
―¡Auch… eso dolió!―Se quejó el Noé del placer con unas lagrimitas en los ojos al mismo tiempo que se sobaba el nuevo chichón que tenía en la cabeza.
―¡De eso trata tarado! ―Le dijo el pelirrojo con una vena a punto de estallar en la sien. ―¡Deja de actuar como viejito ahí sentadote y ven a jugar con tus hijas!
―Vaya, sí que te has vuelto muy violento conejito. ―Susurró con sarcasmo a la vez que se levantaba y se acercaba a su pequeña familia, claro, no sin antes lanzarle una bola de arena, la cual cayó en el hombro del ex Bookman, quien de esa forma inició una guerra de bolas de arena con el moreno, mientras que las gemelas se divertían con ese extraño juego que los dos adultos tenían entre sí.
La tarde cayó rápidamente, por lo que la pequeña familia debía regresar a casa, aunque lo más seguro es que Sheryl pegaría el grito en el cielo cuando viera a su hermano y a sus sobrinas con sus ropas finas hechas un desastre total, pero eso a Tyki no le importaba en lo más mínimo, se había divertido a lo grande jugando "guerra con bolas de arena" con Lavi aunque terminaron llenos de moretones y raspones por el impacto de la arena húmeda sobre sus cuerpos, además de haber construido castillos de arena con las niñas y Lavi, quien estaba más que fascinado con la manera en que Tyki se desenvolvía en ese ambiente tan especial entre padre e hijas, a quienes les enseñó a encontrar conchas y piedras bonitas, lo que hizo confirmar al ex Bookman que el tercer Noé era muy bueno llevándose con los niños.
―Bien conejitas, es hora de irnos.―Dijo el pelinegro sacudiéndose la arena del pantalón y de los pies para ponerse de nuevo las calcetas y los zapatos.
―¡No! ¡queremos seguir jugando!―Reprocharon en coro las pelirrojas, a quienes Lavi les dijo:
―Háganle caso a papá.
―¡Pero… queremos seguir nadando! ―Dijo Mirna con ojitos brillosos y suplicantes.
―¡Sí, y seguir buscando conchas y construir más castillos de arena!―Agregó Yashira con un bonche de conchas de mar que había encontrado.
―¡Y que siga aventandole bolas de arena a papá!―Enfatizó Mirna con entusiasmo, lo que hizo reír a Lavi.
―Que malas son conmigo conejitas. ―Dijo el joven aristócrata fingiendo sufrimiento después de suspirar de cansancio, pero contento a la vez. ―Bueno, se hace tarde hay que irnos.
―Pero…―Dijeron a coro con tono suplicante.
―Otro día vendremos pero más temprano y con ropa que puedan usar para que naden todo el rato que quieran. ―Dijo el oji esmeralda sonriente, pero al mismo tiempo un poco preocupado, pues si bien su cuñada Trisha era una bella persona, también tenía su carácter fuerte pues al igual que Tyki con Sheryl, ya se imaginaba a la delicada señora dándoles a él y al moreno un buen sermón por permitir que las niñas hayan arruinado su ropa fina comprada en Liberty London (4), y por consiguiente, que se hayan "estropeado la piel con el sol", pero de la misma forma que a su amado Mikk, eso no le importaba.
No obstante, cuando los cuatro se subieron al Acme Opera Limousine el clima se puso en contra de ellos, pues en seguida comenzó a llover, por lo que el regreso a la mansión Kamelot se hizo imposible debido a que conforme avanzaban por el camino la lluvia arreciaba, por lo cual Tyki tuvo que hacer una parada cerca de un pueblo que estaba a un kilómetro de la ciudad y encontrar un hotel o posada en donde pasar la noche y así también poder darse un baño y comer algo, ya que las niñas empezaban a quejarse de hambre.
Afortunadamente, Tyki llevaba suficiente dinero por lo que el hospedaje en una pequeña pero reconfortante posada fue rápido. Por otro parte, Lavi daba gracias al cielo por este incidente, pues de esa manera sus hijas y él no tendrían que regresar tan pronto a su "jaula de oro" y poder disfrutar (aunque fuera un poco) de su libertad condicional. Asimismo, Tyki también se pudo dar un respiro, pues al igual que Lavi estaba feliz de no regresar tan pronto para verle la cara al cretino y sórdido de su hermano así como a los demás miembros de la familia Noé y al Conde.
―Al fin algo de paz… ―Dijo el joven Noé aventándose a la cama después de haberse secado con una toalla el cabello, puesto que mientras Lavi estaba en el cuarto de baño aseándose con a las niñas; éste había ido rápidamente a comprar algo de ropa para las niñas, Lavi y él. Por lo que esperaba su turno para bañarse después de Lavi, Mirna y Yashira, quienes no paraban de reírse al mismo tiempo que el pelirrojo mayor batallaba con ellas en el baño, lo cual hizo que Tyki sonriera divertido.
En ese momento, una mujer llamó a la puerta informándole a Tyki que la cena estaba lista, por lo que Tyki abrió la puerta para recibir la charola con abundante comida para los cuatro, lo cual sorprendió a la mujer ya que a simple vista el peli ondulado no parecía ser un pobretón por su fina forma de hablar y de vestir, al igual que Lavi y las gemelas quienes llamaban mucho la atención por su precioso cabello rojizo, pero al mismo tiempo se dio cuenta de que no eran nada prepotentes ni nada por el estilo, por lo que quedó encantada con sus únicos huéspedes de ese día.
―Ay… ahora sí me dieron guerra las dos. ―Dijo el chico con parche ya vestido y suspirando de cansancio por la batalla en el baño al mismo tiempo que salía con Yashira y Mirna envueltas en toallas, las cuales cayeron al piso cuando ambas salieron corriendo al oler la comida.
―¡Sí comida!
―¡Oigan! ¡vengan para acá!―Las regañó el pelirrojo al ver que habían corrido desnudas hacia la bandeja de comida caliente.
―¡Niñas ¿qué es eso de que anden corriendo desnudas en el cuarto? compórtense como las damitas que son o le diré a la tía Trisha que se portaron mal!―Ahora fue el Noé del Placer que las regañó, quien por un momento se sonrojó de la vergüenza al verlas así, mientras tenía a las dos en cada brazo. ―Primero se visten antes de comer, así que a ponerse la ropa.
―Pero tenemos hambre. ―Hizo un puchero Mirna.
―Primero se visten y luego comen. ―Repitió el moreno un tanto sorprendido por el comportamiento inusual de Mirna, quien se estaba mostrando algo "rebelde" para su gusto. ―O mañana no les compro el pastel de chocolate que les prometí y no vamos a la playa otro día.
Dicho esto, tanto Yashira como Mirna se apresuraron a ir con Lavi para que las ayudara a vestirse, por lo que el pelirrojo estaba sorprendido por la forma en que Tyki las chantajeó con facilidad, aunque considerando que era un experto en trampas y maestro del engaño no le extrañó que lograra su objetivo. Una vez vestidas, Mirna y Yashira comieron hasta saciarse y por consiguiente, cayeron rendidas en la cama doble para ellas: había sido un día largo, divertido y lleno de aventuras para ambas pelirrojitas. Por su parte, Lavi contemplaba con ternura a las niñas que yacían profundamente dormidas en la cama mientras observaba que ambas estaban bronceadas, lo cual le hizo recordar la piel morena de Tyki, quien salió del baño con una toalla en los hombros sin camisa y con un pantalón color azul marino.
―Sí que se durmieron rápido. ―Comentó el moreno viéndolas desde la puerta del baño.
―Es normal, fueron demasiadas emociones el día de hoy para ambas, aunque al final de cuentas se divirtieron mucho. ―Respondió con una sonrisa satisfactoria, mientras las tapaba con la colcha.
―Eso es lo importante, que se divirtieran y también que conozcan un ambiente diferente al que están acostumbradas. ―Dijo con el mismo sentimiento de satisfacción para luego acercarse a la cama y darles un beso a cada una en la frente.―Descansen conejitas….
Al cabo de un rato, la lluvia cesó al mismo tiempo que caía la noche, lo que definitivamente les confirmó a ambos adultos que hasta mañana regresarán a la mansión Kamelot, por lo que optaron en bajar al comedor de la posada para cenar algo, pues el estómago de ambos también ya empezaba a protestar. Por su parte, Tyki tomaba una taza de café con algunas tostadas con mantequilla y una sopa caliente para recuperar calor y un sandwich de pollo, mientras que Lavi tomaba una taza de té de hierbabuena acompañado con unas tostadas con mermelada, estofado de pollo con ensalada y una crema de zanahoria.
―No cabe duda de que eres todo un conejo comiendo esa ensalada de lechuga y esa crema de zanahoria.
―Deja de llamarme así Tyki~pon❤~.―Respondió el pelirrojo imitando la voz del Conde a modo de burla.
―Ay bueno pues, ya párale, sabes que odio que me llame así el Conde.
―Tú empezaste… ―Se defendió victorioso con una sonrisa burlona y enseñándole la lengua.
Por un momento quedaron en silencio, salvo el sonido de los cubiertos y de la vajilla que estaban usando. Esto en cierto modo incomodó al pelinegro, pues estaba acostumbrado a la bulla, además, habían tenido un buen día y era increíble que simplemente no platicaran sobre ello. Sin embargo, conocía lo suficiente a Lavi como para saber qué era lo que pensaba o más bien, lo que ansiaba saber de él, así que le dijo lo siguiente:
―Sé que estás pensando y lo que quieres saber… y te lo diré… pero no aquí… ―Dijo el moreno viendo al dueño de la posada y la mujer que estaban al pendientes de ellos por si se les ofrecía algo.―Te lo diré en el cuarto.
―Está bien… ―Respondió el oji esmeralda terminando de tomar su té.
―Ya es tarde y no llegan…. ―Decía un impaciente Sheryl dando vueltas como león enjaulado en la sala de la mansión.
―Seguramente les agarró la lluvia en pleno camino. ―Comentó el Noé de la Sabiduría sentado en uno de los sofás de la sala.
―Wisely tiene razón padre, lo más probable es que estén alojados en algún hotel para pasar la noche. ―Apoyó la joven de cabello azul. ―De seguro en la mañana vendrán a primera hora.
―¿Y si no vuelven Road? ¿y si ese imbécil de Lavi incitó a mi hermanito a que huyan con las niñas? y…. ¡ay no quiero imaginar lo que mi Señor Conde haría en contra de mi adorado Tyki!―Empezó a lloriquear cual Magdalena, de modo que Road y Wisely se miraron con una gota en sus cabezas, mientras se decían entre sí mentalmente "complejo de hermano mayor sobreprotector".
Sin embargo, Wisely seguía preocupado por aquella faceta que había mostrado el ministro durante el día, pues si bien no era algo de qué sorprenderse de verlo así a la hora de asesinar a los exorcistas; en este caso el hecho de que su faceta mezquina aflorara con sólo pronunciar el nombre del Bookman Jr. era como si la sola idea de que el pelirrojo tenía cautivado al Noé del Placer le enfermaba al Noé de los Deseos o quizás era algo más….
―Ya lo dijo el Conde padre; Tyki y Lavi están más que advertidos con el modo de hacer las cosas porque saben perfectamente que si hacen algún movimiento en falso, mis primitas serán las que sufran las consecuencias. ―Respondió la Noé de los Sueños con total seguridad.
―Eso espero Road… ―Dijo el hombre con monóculo mordiendo su índice en señal de frustración al mismo tiempo que veía impaciente como la lluvia había arreciado.―"Aunque eso es lo que menos me preocupa…"
―Me imagino que te has preguntado ¿por qué no comparto apellido con mi hermano?―Dijo el moreno ya estando en la alcoba que Lavi y él compartían, la cual estaba a un lado de donde las nenas estaban descansando.―El por qué mi hermano se apellida Kamelot y yo Mikk.
Lavi no dijo nada, pero Tyki sabía que tenía razón al hacerle esos comentarios sobre los apellidos de esos dos. Por lo que Tyki prosiguió con la historia, la cual dejó impactado al ex bookman cuando escuchó lo siguiente:
―Aunque tenemos el mismo padre... nuestras madres son diferentes.
―¿Y eso qué tiene que ver con la diferencia de apellidos?
―Bueno, mi padre biológico Leopold se apellidaba Kamelot, mientras que mi madre era Mirari Mikk y pues… yo decidí adoptar el apellido de ella después de que murió. ―Respondió con algo de nervios. ―Si bien la madre de Sheryl era una hermosa mujer de tez blanca, rubia y de ojos café; esposa del ministro de este país, mi madre era morena, de cabello negro ondulado y de ojos color miel, descendiente de un burgués que cayó en la miseria y de una esclava negra; a los 12 años se casó con un minero blanco por el que no dabas ni un centavo, pero que era trabajador y que la amó y respetó hasta el día que él falleció en una explosión minera.
―Tranquilo, tómate tu tiempo, si crees que es demasiado para ti que hablemos de esto ahora, lo haremos en otra ocasión. ―Dijo con suavidad el pelirrojo al notar cómo le temblaban las manos al pelinegro de nervios, quien se sorprendió ante el tacto gentil del ex exorcista, a quien le dijo:
―No, creo que es el momento ideal, ya que no será tan fácil tener otra oportunidad como esta. Además, es tiempo de que me saque esta espina que he tenido guardada durante mucho tiempo.―Respondió el tercer Noé armándose de valor, por lo que Lavi se mantuvo atento a todo lo que decía.
―El esposo de mi madre…. João Mikk trabajaba para el padre de Sheryl: Leopold Kamelot como capataz de una mina de oro a las afueras de la ciudad y un día Leopold visitó la mina para ver cómo iban las cosas y fue ahí donde conoció a mi madre que también trabajaba para darle de comer a los trabajadores y desde ese entonces ese hombre se obsesionó con ella, al grado de que abusó de ella cuando tenía 19 años y la amenazó de matar a su esposo si le decía algo al respecto y cuando se dio cuenta de que estaba embarazada de mí, ella le mintió a João de que el bebé que estaba esperando era de él con tal de protegerlo, aunque en realidad era de ese viejo cincuentón mal nacido, pero creo que al final él se dio cuenta de esto porque en ningún momento del tiempo que estuvieron casados tuvieron relaciones por respeto a ella porque él tenía 28 años y aún así me aceptó como su hijo cuando nací.
―Tyki…. ―Susurró con tristeza aferrándose a la mano del Noé al notar que ésta temblaba ahora de rabia de solo recordar todo eso.
―Realmente a quien puedo considerar como mi padre es a João Mikk, quien fue el que me enseñó a ganarme las cosas con sudor y lágrimas, a trabajar duro en las minas y pues curiosamente de él fue quien aprendí a jugar el poker y un día antes de que muriera, me regaló en mi cumpleaños número ocho sus ridículas gafas y un mazo de naipes que aún conservo hasta la fecha. ―Respondió en medio de risas al mismo tiempo que sacaba las "ridículas gafas" de su camisa, las cuales eran las que siempre usaba cuando se hacía pasar por vagabundo en sus misiones.
―¿Y qué hay de tu madre?―Preguntó curioso el pelirrojo, aunque no estaba seguro de que fuera conveniente, ya que se notaba que estaba muy sensible el moreno.
―Era muy hermosa, no sólo físicamente, sino en su personalidad. ―Dijo el joven de orbes doradas con un brillo que denotaba que estaba a punto de llorar. ―Ella me enseñó las cosas sencillas de la vida: a ser generoso, ser feliz con lo que tenía, a ser amable con la gente sin importar si era rico o pobre, pero todo eso se fue al traste y más cuando desperté como Noé cuando cumplí los diez años porque yo….
―Amor, cálmate… ―Dijo Lavi al notar que el cuerpo de éste empezaba a temblar con más fuerza, pues se dio cuenta que el lord empezaba a sollozar con mucha congoja.
―¿A quién quiero engañar?... ―Comenzó a sollozar. ―Si fui yo quien la mató, yo maté a mi madre….yo le arrebaté la vida cuando desperté finalmente como el Noé del Placer…. ¡yo soy el único culpable de que ella no esté viva!―Dijo en medio de más sollozos que denotaban la profunda tristeza que venía cargando desde hace años.
―Oh Tyki… mi amor… ―Susurró al mismo tiempo que lo tomaba de la cabeza para abrazarlo con fervor hasta que se tranquilizó nuevamente.
Estaba sorprendido y al mismo tiempo triste con todo lo que le contaba Tyki, pues no sólo le había narrado el cómo estaba relacionado con los Kamelot por sangre, sino que también le reveló que, después de su despertar como Noé y de que su adorada madre falleciera por su culpa; Leopold lo reconoció como su hijo al darse cuenta de que él era el tercer Noé, pues Sheryl en ese entonces ya había despertado como el Noé de los Deseos y de esa manera formó parte de la familia Kamelot; la cual era un fiel "agente vendedor de almas" que trabajaba para el Conde del Milenio desde hace muchas generaciones. Esta situación lo privilegió pero al mismo tiempo conllevó muchos maltratos físicos por parte de su padre al mostrarse "rebelde" en aceptar su nuevo estilo de vida al comportarse como un payo(5) y no como hijo de un noble. Asimismo, su madrastra no se quedó atrás, pues al ser un "bastardo morisco"(6) lo trató peor que un esclavo, imponiéndole tareas humillantes que acarreaban insultos, golpes y severos castigos. Por lo cual, hasta la fecha él se negaba a llevar el apellido Kamelot, aún después de que Leopold y Catrina Kamelot murieran cuando él era un niño de 12 años, quedando al cuidado de su medio hermano mayor: Sheryl Kamelot.
―Lo que no entiendo es que ¿por qué tanto rechazo hacia tu hermano? digo, entiendo que su forma de ser incluso a mí me desquicia, pero….
―Porque Sheryl es como Leopold y Catrina Kamelot: egoísta, mezquino, avaro, ambicioso, corrupto y manipulador. ―Respondió el moreno sacando un cigarrillo para empezar a fumar. ―Además, él nunca se preocupó por mí cuando yo era más pequeño, era como si no existiera para él y mientras le daban todo en bandeja de plata por ser el futuro ministro, yo era un simple esclavo morisco que debía lamerle las botas a todos ellos…. por eso es que odio a los "nobles" que no les importa pisotear a los demás con tal de obtener más poder y riquezas….―Expresó con desdén mientras exhalaba el humo del tabaco.
Lavi le quitó el cigarro de los dedos y lo aplastó en el cenicero, para así besarlo en los labios y tomar entre sus brazos al moreno, quien se aferró al Bookman como si su vida dependiera de ello y sin pensárselo dos veces derramó lágrimas en silencio al grado de humedecer la camisa azul turquesa del pelirrojo, quien solo acariciaba esas hebras onduladas que tanto le gustaban hasta que se dio cuenta de que se tranquilizó por completo.
―Gracias por contarme todo esto…. debió ser muy doloroso para ti hasta ahora ¿verdad? ―Le dijo sin dejar de acariciar esos cabellos color ébano, cuyo dueño se aferró más al cuerpo del menor, a quien le dijo:
―Siempre me he sentido culpable… yo no quería que muriera mi padre de esa manera…. y menos ella por la forma en que lo hizo… yo nunca quise ser un Noé… me odio a mí mismo… por ser lo que soy, un demonio...―Sollozaba como niño pequeño, lo que le partía el corazón al pelirrojo, pues el ver en ese estado tan vulnerable a Tyki era realmente triste.
Sin embargo, su llanto pasó a ser sorpresa acompañado de un dolor en el estómago por la patada que le dio Lavi de ipsofacto al escuchar cómo se denigraba asimismo el Noé del Placer, quien desconcertado y adolorido le dijo:
―L…. Lavi… se suponía que me estabas consolando ¿a qué viene tanta violencia?
―¡Porque te advertí que si volvías a llamarte demonio te iba a patear!―Expresó con enojo y lágrimas en los ojos.
-Recuerdo-
―¿Dije algo malo?
Tyki ladeó la cabeza y esbozándole una sonrisa le dijo:
―N… no es eso…
―Entonces ¿por qué lloras?
―De felicidad… porque eres la primera persona que no me trata como demonio.
―¿Demonio? Tú no eres nada de eso.
―Pero…. Es verdad, la sangre de Noé corre por mis venas y…
―Y nada, no me importa que lleves o de donde vengas…. Yo te amo y como vuelvas a decir que eres un demonio te pateo.
―Pero Lavi….
―Te pateo…-Decía el chico callándolo con su índice derecho.
-Fin del Recuerdo-
―Vaya, sí que tienes una memoria increíble… ―Rió con ironía tras recordar esa amenaza de hace cinco años. ―Honestamente, ya ni me acordaba de esa amenaza tuya cuando tuvimos nuestra primera vez. ―Dijo sin dejar de lado aquella sonrisa satírica, al mismo tiempo que se rascaba la cabeza. ―Pero lo que dije fue cierto, yo nunca quise ser un Noé... y hasta la fecha sigo sin desearlo, aunque mi lado negro siempre termina seduciéndome de alguna forma…
―Tyki Mikk... ―Dijo el pelirrojo tomando ese rostro con ojos dorados húmedos por las lágrimas. ― Expresó con suavidad tratando de mantenerse fuerte, pues el tener a Tyki llorando de nuevo lo estaba contagiando. Asimismo, Lavi empezó a comprender que, así como los exorcistas sufrían por llevar el peso de la inocencia sobre sus hombros, así los Noé también sufrían mucho por el destino de portar los genes y la voluntad de Noé.―Yo te amo tal como eres y estoy seguro de que tu madre no te odia a pesar de lo que hiciste...
―Pero yo…
―Tyki tenías diez años, eras un niño como para comprender la situación que te estaba pasando y te apuesto que ella eso lo entendió o al menos eso creo…
Tyki no le respondió, simplemente se quedó meditando las palabras de Lavi, las cuales le dieron esperanzas de perdonarse a sí mismo y ante el mutismo del moreno, Lavi le preguntó preocupado si estaba bien, a lo que el tercer Noé le respondió:
―Sí…me siento mejor ahora…. al menos ya no siento ese peso que llevaba cargando por años…
―Me alegra escuchar eso de ti, mi amor…. ―Expresó con ternura y sinceridad después de haberle dado otro beso en los labios.
―Jamás permitiré que te humillen… a ti y a nuestras hijas… no dejaré que les pase lo mismo que a mí…―Prometió el moreno con lunar debajo del ojo izquierdo, al mismo tiempo que aferraba al pelirrojo a su cuerpo con un fuerte abrazo.
Dicho esto, ambos jóvenes volvieron a besarse pero esta vez con más pasión, volviendo a encender el fuego que había en ellos cuando tenían ese contacto especial e íntimo. Sin embargo, quien se mostraba ahora con ese ardiente deseo era Lavi, que ni tardo ni perezoso desabotonó el pantalón de Tyki para quitárselo, quien simplemente se dejó hacer por el conejo pelirrojo.
―Mmm… Lavi… sigue así… ―Gemía el moreno ante la deliciosa felación que le estaba haciendo el aludido, quien le dijo:
―Baja la voz, o despertarás a Mirna y Yashira.
―Ah…. no puedo evitarlo… tu lengua es tan áspera que me enloquece…. a… ah… así… ―Seguía gimiendo pues en medio de aquel sexo oral, Lavi mordía levemente el glande del Noé, así como de vez en cuando apretaba su frenillo con el pulgar, provocando más gemidos sonoros que delataban su excitación hasta que no pudo resistirse y eyaculó dentro de la boca del ex Bookman quien no dudó ni un segundo en beberse el esperma.
―Te has vuelto muy pervertido, conejito. ―Decía entre jadeos el joven del lunar viendo como el oji esmeralda se limpiaba las comisuras de sus labios de manera sugestiva.
―Y todavía no termino. ―Respondió el joven con un brillo que denotaba urgencia y deseo entre mezclados, lo cual despertó el libido del Noé del Placer, quien sólo se limitó a ver cómo su niño pelirrojo se bajaba los pantalones para quitárselos también y sin miramientos se sentó sobre el miembro del mayor.
―Ah….―Pujó adolorido el joven del parche al mismo tiempo que se empalaba con el pene de Tyki, quien tuvo que sostenerlo de las caderas para que no perdiera el equilibrio.
―Oh… sí…. me encanta cuando haces eso… ―Expresó el Noé con lujuria al sentir como el ex exorcista estaba masturbándolo mientras lo embestía con lentitud.
―Lo sé, por eso lo hago. ―Contestó con el mismo tono sensual que su amante. ―Sé lo que te gusta, así como tú sabes lo que a mí me gusta….
Sin decir más, Lavi empezó a subir y a bajar sus caderas con más rapidez, claro que para amortiguar los jadeos y gemidos mordía con fuerza su camisa arremangada, pues Tyki le había dicho que debían contenerse un poco por sus hijas para no despertarlas, así que mientras lo penetraba con fuerza también succionaba y jugaba de vez en cuando con los pezones del oji esmeralda. No tardaron mucho en llegar al orgasmo, el cual provocó que tanto Tyki y Lavi mordieran con fuerza sus respectivas camisas, lo que se conviritió en una tortura para ambos, ya que no podían tomarse la libertad de gemir y gritar a todo pulmón por el éxtasis que estaban gozando. Por su parte, Lavi se dejó caer sobre el pecho de su amado Mikk en señal de que estaba cansado.
―¿Estás bien? ―Cuestionó el oji miel con una sonrisa en los labios, al mismo tiempo que escuchaba la agitada respiración del menor, quien entre jadeos le respondió:
―Ah…. ah… sí….sólo estoy un poco cansado….
―Oh… tienes razón…. ha sido un día ajetreado para todos… ―Comentó el mayor viendo el reloj de pared que marcaba las tres de la madrugada. ―Deberíamos dormir, ya es tardísimo y tengo que manejar….
―Sí… pero primero deberíamos ducharnos, no quiero irme a la cama manchado de semen.
―Tienes razón… ―Dicho esto, el lord ayudó a Lavi a salir de él, lo que propició un gemido leve de dolor por parte del chico del parche, para así cargarlo como princesa e irse a duchar de inmediato.
Una vez duchados, ambos padres jóvenes se dispusieron a dormir abrazados. Era la primera vez que dormían juntos en una cama y eso a Lavi le agradó mucho, pues en mucho tiempo había deseado tener a su lado al tercer Noé en una situación así; sentirse protegido y amado por ese aristócrata de doble cara que le había abierto su corazón y que ahora yacía dormido profundamente.
―Te amo… Tyki Mikk…. ―Susurró el joven de ojo verde al mismo tiempo que retiraba esas hebras onduladas color ébano para darle un tierno beso en la sien y luego caer profundamente dormido, mientras los rayos de la luna llena se colaban discretamente por la ventana para iluminar el rostro de ambos enamorados.
Continuará…..
Kajitsu no Keikoku
Kanon Wakeshima
Negai ga kanau to iu akai kajitsu
yottsu no ashikase to toukakoukan
sono jouken wo hoobareba
nigeru te mo ashi mo ushinau deshou
chuukoku wa hitsudoku henpin fukanou
nao nozomu to iu nara
otabe kudasai
hitotsu kurayami ni tozasare
futatsu namida ni oboreru
mittsu gokuraku ni hodasare
yottsu shuuchi ni sainamareru
Sobre el capítulo
"Un día en la playa"
Bueno, como siempre tengo el apartado extra sobre el capítulo, el cual espero que les haya gustado. Con respecto al contenido, pues debo admitir que fue bastante largo pero también quise explicar muchas cosas que tenía en la cabeza (o al menos las que tenía en ese momento xdxd). En un principio había planeado hablar sobre el pasado de Lavi (gomen por darles tantas largas u.u), pero por la forma en que estaba tomando el rumbo la trama, curiosamente terminé por hablar del pasado "teórico" (aclaro), de Tyki Mikk, que espero les haya gustado "mi propuesta". Por otro lado, quise exponer por el lado del Conde y de los Noé sobre sus especulaciones sobre la situación actual de Lavi y de sus hijas, las cuales se irán revelando poco a poco conforme avance la historia.
Asimismo, quise hacer de este capítulo un tanto relajado, familiar y lleno de amor, después de tanto sufrimientos, lágrimas y dolor por parte de nuestros protagonistas, con la finalidad de explorar el lado paterno de ambos, así como sus errores y momentos chuscos aún dentro de sus ratos íntimos, aunque casi al final terminó siendo un poco melancólico. Sin embargo, aunque uno de los principales géneros de esta historia sea "Angst" trataré de enfocarme también en situaciones románticas, graciosas y darle su espacio a la familia protagonista.
Por lo demás, me doy por bien servida y satisfecha con el resultado de este capítulo, que espero le haya gustado y pues sólo me queda decirles gracias por la oportunidad que le están dando a esta historia a través de sus comentarios, los cuales esperaré con ansias.
¡Cuídense!
AstraAltair
