Konbanwa❤!
Espero que estén disfrutando un lindo fin de semana. Hoy les traigo el cuarto relato de esta serie de anécdotas de Lavi y Tyki no narradas en "La Caída de las Hojas", así que les dejo las notas de este capítulo:
1.-Este relato se dividirá en dos partes, en donde me tomé la libertad de extenderme un poco sobre los conflictos internos de Lavi en la nueva etapa de su vida: la maternidad.
2.-Habrá un poco de OOC por parte de Lavi (como si no fuera ya mucho OOC en "La Caída de las Hojas" ¿verdad?), aún así espero que no les disguste y pues todo tiene un por qué.
Nota: D-Gray-Man le pertenece a Katsura Hoshino-sensei. Yo sólo hago uso de sus personajes para hacer drama, tragedias, pero también romance con ellos (ok. como dice mi hermana menor "tienes problemas" xdxdxd).
¡Así que disfruten la lectura!
ウソツキ
Usotsuki
Mentiroso
(Claris)
会いたいよと 震える想い
Aitai yo to furueru omoi
Quiero conocer este sentir vibrante
凍えそうな 夜空の果て
kogoe sō na yozora no hate
Al final de la noche fría
街は白く染まって 冷たい風が頬を刺すよ
machi wa shiroku somatte tsumetai kaze ga hō o sasu yo
La ciudad está pintada de blanco y un brisa fría pincha mis mejillas
痛みで思い出すの 届かない場所にいるんだね
itami de omoidasu no todoka nai basho ni iru n da ne
Con dolor recuerdo que estoy en un sitio inalcanzable
今も耳をすましたら その言葉 溶けないで積もってる
ima mo mimi o sumashi tara sono kotoba toke nai de tsumotteru
Incluso ahora puedo escuchar esas palabras que no se paralizan
巡る季節の向こうに もう君はいないから
meguru kisetsu no mukō ni mō kimi wa inai kara
Porque no estarás cerca de mí otra temporada más
変わりたい 変われない あの日のまま
kawaritai kawarenai ano hi no mama
Quiero cambiar, no quiero cambiar aquel día
少しの傷跡 広がってく
sukoshi no kizuato hirogatte ku
Se extendió un poco esta cicatriz
バラバラに壊れちゃう前に
Barabara ni kowarechau mae ni
Antes de que desaparezca por completo
早く迎えに来て
hayaku mukae ni ki te
Date prisa y ven por mí
戻りたい 戻れない あの頃には
modoritai modore nai ano koro ni wa
Quiero volver, no quiero volver a esos tiempos
笑顔も 涙も どこにもない
egao mo namida mo doko ni mo nai
Sonrisas y lágrimas ya no hay en ningún sitio
ひとりきり 今日も探してる
hitori kiri kyō mo sagashiteru
Anhelo buscarte y verte hoy otra vez
ずっとここにいると誓った 君はウソツキ
Zutto koko ni iru to chikatta kimi wa usotsuki
Juraste que estarías aquí por siempre…. eres un mentiroso
Relato IV
Madre
( Parte 1)
La nieve blanca cubría todo a su alrededor, haciéndolo parecer un paisaje bello y fantástico que cierto pelirrojo contemplaba a través de la ventana del cuarto en el que reposaba. Aún no podía creer lo que había vivido la noche de ayer, pues hasta hace poco no había imaginado que realmente tuvo en su interior a un ser vivo desarrollándose con avidez, pero su mayor sorpresa fue que no se trataba de uno, si no de dos hermosas criaturitas que sin duda lo llenaban de felicidad, aunque todo el tiempo que estuvo en cinta pensó que iba a tener un varón, más la idea de tener una niña o mejor dicho dos preciosas mujercitas le habían derretido el corazón de amor y que afortunadamente para él, ambas habían heredado algunas de sus facciones como el tono de piel y color de ojos y no las de Tyki, pues uno de sus mayores temores era que el bebé naciera con los rasgos del tercer Noé y eso lo metiera de inmediato en problemas con la Orden Oscura.
Por otro lado, sus dudas con respecto a que si eran hijas de Allen o Kanda se disiparon, ya que por un momento estuvo con el dilema de a quién le pertenecía la paternidad de sus bebés durante su embarazo, pero ahora que las tenía entre sus brazos, sus incógnitas se esclarecieron debido a dos factores : el tipo de cabello con que habían nacido sus gemelas era ondulado como el de Tyki y por ende la menor de las niñas había heredado el lunar que su padre tenía y en la misma posición de su pómulo. Lo cual eran suficientes pruebas para demostrarse a sí mismo que Tyki era el verdadero padre y no Kanda o Allen como había estado creyendo desde un principio.
―¡Buaaahh!―Chilló la pequeña del lunar entre sus brazos, lo que significaba que tenía hambre, ya que independientemente de haber llorado después que la dio a luz era bastante tranquila salvo cuando tenía hambre o ensuciaba el pañal. Por fortuna, se había informado con muchos libros durante su gestación sobre el tema, así que no tuvo muchos problemas con ello, además de contar con la ayuda de la señora Kandinsky en la práctica.
―Oh mi amor… tranquila...―Susurró el oji esmeralda con ternura al mismo tiempo que se levantaba la playera para descubrir su pecho, cuyos pezones estaban bastante erectos y rebosantes de leche, lo cual le daba vergüenza ya que nunca se imaginó ni en sus más locos sueños que pudiera llegar a tener esa capacidad, pero sabía que era parte de los efectos de la droga que le habían suministrado tanto el Moyashi como el samurai. ―Anda… come...―Susurró tras acercar a la niña a su pecho, quien por instinto atrapó uno de sus pezones y comenzó a succionarlo con avidez.―Ah...―Dejó salir un gemido ante la extraña sensación que la boquita de su hija le estaba provocando al mamar su pezón, el cual de vez en cuando mordisqueaba lo cual también le causaba dolor.
Sin embargo, parecía que no todo terminaba ahí, ya que en seguida su primogénita también comenzó a protestar por hambre. Por lo que con algo de trabajo acercó a la otra gemela a su pecho y con desesperación la niña se aferró a su otro pezón para lamerlo y por ende chuparlo con más fuerza que su hermanita, son sacándole otro quejido al mayor pues el sentir como la leche fluía de sus pezones le provocaba un ligero dolor, pero curiosamente también le causaba un poco de excitación, quizás eran las hormonas a flor de piel, u otra cosa; no lo sabía.
―Ah…. bebé tranquila…. no.. no lastimes a "mamá..."―Decía el joven un poco adolorido al sentir como la gemela mayor jaloneaba su pezón, el cual estaba húmedo de saliva y de leche.
Una vez que las gemelas quedaron satisfechas y cayeron profundamente dormidas, Lavi las puso en una cuna de moisés que le habían prestado los señores Kandinsky. Todavía estaba cansado por la labor de parto, pero lo que terminaba por agotarlo era la hora de comer de sus hijas, quienes eran bastante enérgicas, sobre todo la mayor, quien a diferencia de su hermanita era relativamente grande y más llenita, lo que le daba un aire de ternura y con ganas de abrazar como si fuera un peluche; la menor era pequeña y delgada, por lo que daba una imagen delicada y frágil aunque en realidad no lo era. En ese momento tocaron la puerta del cuarto, se trataba de la señora Kandinsky, quien entró después de que Lavi le diera permiso de entrar.
―Veo que están durmiendo.―Comentó la mujer con una bandeja de comida en las manos.―Que lindas se ven.
―Sí. ―Contestó con una sonrisa mientras se acomodaba en la almohada que estaba pegada a la cama que le habían prestado.―No tiene mucho que comieron y se durmieron en seguida.―Añadió un tanto avergonzado, pero eso no le dio importancia la mujer, solamente sonrió.
―Bueno, ya que ellas comieron, ahora te toca comer algo para que recuperes fuerzas. ―Dijo la mujer de cabello negro y ondulado con la charola de comida en las manos, la cual tenía un tazón de sopa, dos piezas de pan, una taza de té y un plato con pechuga de pollo asada, que puso en la mesa de noche para luego ponerla sobre el buró que estaba a un costado derecho de la cama en donde yacía el pelirrojo.
―No quiero seguir causando más problemas…
―No eres nada de eso, eres nuestro paciente y debes alimentarte como tal, así podrás fortalecerte y además entre mejor te alimentes, podrás darle de comer a tus hijas en mejores condiciones ya que esta etapa es muy agotadora para las madres y tú no eres la excepción.
―Ah… está bien… ―Respondió sonrojado por la pena, ya que aún no se acostumbraba ante la idea de ser llamado "madre" por haber dado a luz a un par de gemelas y mucho menos al hecho de tener que amamantarlas, lo cual era más agotador para él que el haberlas tenido en su vientre por ocho meses y por ende haberlas parido la noche anterior.
Una vez que dio el primer bocado, no pudo parar debido a que nunca imaginó que tuviera demasiada hambre, tanto que en un rato se terminó todo lo que había en la charola e incluso quería más, pero al darse cuenta de que era una casa humilde, se contuvo ya que no quería seguir importunando más a la pareja, quienes eran muy peculiares, pues no era común, o al menos hasta donde él sabía que en Rusia viviera gente morena y de cabello negro como la señora Kandinsky, quien le recordaba en cierta forma al Noé del Placer que por más que intentara olvidarlo, simplemente no podía y más al ver parte de su persona reflejada en sus retoñitos.
Sin embargo, el sólo recordar la discusión que se armó entre él y Bookman, lo puso tenso y que incluso su ex mentor tuvo otra fuerte discusión con el doctor Boris al defenderlo por su delicada condición le provocó el llanto.
-Recuerdo-
―Yo no sé qué clase de relación haya entre ese chico y usted, pero no tiene ningún derecho a venir a mi hospital y gritarle a mi paciente de esa forma.―Dijo el doctor muy furioso por la manera en que Bookman llegó y le gritó al pelirrojo desde la habitación y que hasta había provocado el llanto de las bebés, lo que provocó que Milka fuera a atender a Lavi y a las niñas rápidamente.
―Le aseguro que entre él y yo no hay nada. ―Fue lo único que respondió el anciano exorcista, quien detuvo su andar cuando Boris le preguntó:
―Entonces ¿por qué ha venido si no tiene ninguna relación con ese muchacho? ¿por qué le dijo todas esas cosas tan terribles? ¿acaso no le da vergüenza llegar aquí y gritarle a un joven que acaba de pasar por una situación difícil que casi le cuesta la vida y que tiene una condición delicada?
Bookman no dijo nada ante las acusaciones del hombre, pues tenía razón, pero también la preocupación lo carcomió toda la noche ante la posible idea de que su ex pupilo le hubiese pasado algo malo y que por esa razón estalló de esa forma. Y es que el hecho de que Lavi le ocultara por tanto tiempo algo tan importante, le había enervado bastante porque además de que el pelirrojo había infringido las reglas de los Bookmen tuvo temor de que muriera a manos de un Akuma, un Noé, de hipotermia o en este caso en el parto que tuvo la noche embargo, su enorme orgullo no le permitiría admitirlo aunque todo mundo lo llamara "cobarde".
―Eso no tengo por qué responderle. ―Espetó el anciano tras dirigirse hacia la salida para no volver a pisar ese lugar.
-Fin del Recuerdo-
―Oh cariño ¿qué pasa? ¿no te gustó lo que preparé?―Cuestionó la morena al notar que el pelirrojo comenzaba a llorar silenciosamente.
―N… no es eso… estuvo muy rico lo que comí…
―Entonces ¿qué ocurre?―Preguntó con tono maternal la mujer mientras lo envolvía en sus brazos como a un niñito que necesitaba consuelo de su madre y que Lavi por inercia correspondió aquella muestra de afecto.
―E… es que… sólo les he ocasionado problemas… yo no quería que mi abuelo se peleara con su esposo… de verdad lo siento...―Sollozaba el ojiverde sin dejar de abrazar a la mujer, quien con delicadeza acariciaba sus cabellos para tranquilizarlo.
―Ya… ya… tranquilo...eso ya pasó… no te preocupes…
En ese momento el doctor Boris Kandinsky entró con su maletín y unas toallas a la mano, pero al ver que el pelirrojo estaba hecho un mar de lágrimas abrazando a su esposa, dejó de lado las cosas para acercarse a ambos y con una sonrisa paternal se limitó a acariciar el cabello rojizo de Lavi, quien logró tranquilizarse después de que el matrimonio lo reconfortara con muestras de afecto que tanta falta le habían hecho desde el día que lo abandonó Tyki.
―Como hubiese deseado tener unos padres como ustedes… ―Dijo el pelirrojo antes de deshacer el abrazo de Milka, quien depositó un tierno beso en la frente del chico, cuyas mejillas se sonrojaron de la pena al darse cuenta de lo que había dicho y de inmediato pidió disculpas, pero Boris y Milka en lugar de verlo de mal gusto, fue todo lo contrario.
―Tranquilo hijo no nos ofendes, al contrario, nos halagas de esa forma, ya que nunca hemos podido tener hijos a causa de mi impotencia. ―Explicó el doctor con una triste sonrisa que luego se tornó en sorpresa cuando Lavi también lo abrazó como si se tratara realmente de su padre.
Y es que el solo recordar las duras palabras palabras de Bookman era lo que más le dolía, ya que por en todo el tiempo de su gestación había temido el rechazo del anciano, más hubo un momento en que tuvo la pequeña esperanza de que no lo dejara de lado, pero al final de cuentas su segundo miedo se hizo también realidad, ya que el primero fue el repudio de su amado Tyki hacia su bebé o mejor dicho, a sus niñas y por consiguiente Bookman le hizo segunda. No obstante, pasara lo que pasara él sacaría adelante a sus preciadas gemelitas, quienes lo hacían sentirse dichoso y feliz al ser lo único que realmente le pertenecía en la vida. No obstante, nunca imaginó que recibiría ayuda de gente extraña en un momento tan difícil para él en una nueva e inesperada etapa de su vida: la maternidad.
.Fin del relato IV
Continuará...
I WILL
LO HARÉ
(AZU)
さよなら...
Sayonara...
Adiós…
きっと「幸せだった。」
Kitto "shiawase datta."
Seguramente "fui feliz"
いつの日かそう
Itsu no hi ka sou
Así que algún día
思えるように
Omoeru you ni
como podrás imaginar
思い出は 胸に刻んで
Omoide wo mune ni kizande
Los recuerdos que tengo en mi corazón
I WILL I WILL
GUARDARÉ GUARDARÉ
虚しくなるだけの
Munashiku naru dake no
Sólo se hace vacío
恋ならもういらない
Si el amor ya no es necesario
明日も見えないほど悩んで
Asu mo mienai hodo nayande
Me afligí al no volver a ver el porvenir
離れた気持ち
Hanareta kimochi
Con sentimientos distantes
もう二度と戻れない
Mou nidoto modorenai
Nunca más regresaré
あの頃には
Ano koro ni wa
A aquellos tiempos
分かっててどうして、傷つけたの?
Lo sabes ¿verdad? ¿por qué me heriste?
あなたをいつでも信じてきたんだ
Anata wo itsu demo shinjite kitanda
Por siempre te creí
誰より大切な人だった。
Dare yori taisetsu na hito datta.
Fuiste la persona más importante para mí
さよなら...
Sayonara
Adiós…
きっと「幸せだった。」
Kitto "shiawase datta."
Seguramente "fui feliz"
いつの日かそう
Itsu no hi ka sou
Así que algún día
思えるように
Omoeru you ni
Como podrás imaginar
思い出は 胸に刻んで
Omoide wo mune ni kizande
Los recuerdos que tengo en mi corazón
I WILL I WILL
GUARDARÉ GUARDARÉ
Madre
Parte 1
Tal como lo mencioné al principio, este relato se divide en dos partes, ya que además de adentrarse un poco más en los conflictos internos de Lavi el cómo debe lidiar con su nueva etapa de "madre" y con su deber como Exorcista y Bookman. Asimismo, el motivo por el cual llamé a este capítulo "madre" no es sólo para exponer los conflictos de Lavi sobre esta etapa de su vida, sino la dicha que siente al serlo para sus gemelas, así como el hecho de su enorme necesidad de amor materno y que logra hallarlo en Milka Kandinsky aunque sea un poco, así como su sueño efímero de tener también un padre y que en cierto modo Boris Kandinsky se lo cumple, a la vez que el sueño de él y de su esposa es haber tenido un hijo; digamos que en este relato explora uno de los deseos más profundos de Lavi, el cual fue siempre tener unos padres que le brindaran el amor, el cariño y el apoyo que anheló, pero por su deber como Bookman no se pudo dar el lujo de esta dicha. No obstante, después de que Bookman lo destituye como su aprendiz, nuestro pelirrojo se toma esa pequeña libertad en los señores Kandinsky.
Espero que les haya gustado mucho este relato y pues espero con ansias sus comentarios para ver sus opiniones, puntos de vista, críticas y recomendaciones. Asimismo, quiero agradecerles todo su apoyo para con esta historia y "La Caída de las Hojas", cuyo capítulo 13 ya está en proceso y que espero que no se desanimen en leerlo si me demoro un poco.
¡Cuídense mucho!
AstraAltair
