sakura salio corriendo con tanta fuerza que no se percato que ya habia llegado a su casa, entro con tanta tranquilidad y de un portaso cerro la puerta, no supo por que habia hecho esa accion de besarlo, siempre penso que no era nada mas que pura inercia, pero cuando roso sus labios con la fria piel de aque joven, sintio algo pero para una joven de 13 años, aun no podria comprender mas acerca de estos sentimientos, asi que solo se fue a la cocina y en pegado con un iman encontro una nota de sus padres:

"Querida hija, salimos de mision, aun no sabemos con certeza cuantos dias estaremos afuera, mientras tanto quedaras por mientras sola, cuidate, come sano y no comas chucherias en la calle, sabemos que cuando partimos no haces nada mas que comer comida instantanea, te enseñe a cocinar y tu arroz con curry es el mas delicioso de toda konoha, solo queremos que sepas que si algo nos pasa, jamás vas a estar sola, siempre estaremos contigo y tu sabras cuando estemos a tu lado. No te angusties, no es una despedida, solo son palabras que nacen de nuestros corazones, ya que la mision es un rango A, cuidate hija te amamos y te amaremos siempre.

Atte.

Tus amados padres

Mebuki Haruno y Kizashi Haruno"

(fin de la carta)

cuando sakura termino de leer la carta que les dejo sus padres, no pudo dejar derramar sus lagrimas, pero tampoco podía darlos por muertos después de un día, ellos eran muy fuertes y podían con eso y mas, así que decidió para despejar su mente darse un largo y duradero baño.

Mientras tanto camino a suna, nuestro protagonista pelirrojo estaba tan hundido en sus pensamientos que no escucho el llamado de sus hermanos, mas bien a las interrogaciones de los hermanos, ya que tanto como ellos y el mismo gaara, no entendía el por que del beso, demasiadas emociones estaban dentro de el como para calmarse, pero demasiadas y en un solo día para poder asimilarlas, en eso solo pudo imaginarse unos hermosos ojos color jade empañándose, se pregunto a si mismo que significarían esas gotas saladas, acaso eran de tristeza? De enojo? De felicidad por que partiría?, NO, no pueden ser eso, pensó, quiso adentrarse mas a ese mar de emociones pero su descuido lo hizo tropezar al no apoyar bien su pie en las ramas de los arboles que a su paso dejo atrás

- gaara! ¿Estas bien hermano? – pregunto la mayor de los sabaku – si estoy bien, solo me distraje, continuemos con el viaje – esto lo dijo con un tono de seriedad y levantándose rápidamente, continuo con el trayecto, dejando atrás a sus hermanos

algo le paso a gaara – dijo el hermano de en medio mientras volvía a saltar a las ramas algo ocurrió con el y esa chiquilla de cabellos de chicle, gaara jamás en la vida desde que lo conocemos habría de cometer una torpeza como esa – refiriéndose a la caída de su hermano menor el puede ser muchas cosas pero un distraído y torpe jamás.. – concluyo la rubia.

_TIEMPO DESPUES_

Después de esa calurosa visita a konoha, los tres hermanos, pasaron demasiado tiempo sin saber nada de algunos de los estudiantes de la aldea de la hoja.

Gaara siempre estuvo tentado a enviar una carta para la joven dueña de los ojos de esmeralda, pero algo en su interior no lo dejaba, le decía que solo era una persona mas, que por que ella no había escrito, por que no había cumplido su promesa ya han pasado 5 años y ninguna carta, ningún pergamino, ninguna señal de vida departe de la kunohichi había llegado.

En este tiempo gaara ya no era visto mas como un mounstro, ni como un arma de ultimo recurso para su aldea, hasta se le había sido otorgado el puesto de kasekage de la aldea escondida entre la arena, le hubiese gustado haberle contado esta maravillosa historia a su amiga pero solo quedaba en un "haber".

Mirando desde su oficina ya no como un pre-adolecente, sino como un joven adulto de 18 años, ya gaara había cambiado no solo su manera de pensar desde que combatió y conoció a naruto y a sakura, si no que su cuerpo y su aspecto habían cambiado, su porte era el de un adulto, sus facciones eran mas rudas, su cabello seguía siendo rojo como la sangre, pero su altura ya hasta había rebasado a sus hermanos, tanto a la mayor como a su hermano de en medio, debajo de esa túnica se encontraba un cuerpo trabajado, con los músculos marcados.

Un sonido lo distrajo de su pensar, y lo único que contesto fue –Adelante su hermana mayor, solo se dedico a entrar a la habitación, esta era un cuarto completo grande, las paredes de arena compacta, dos ventanas ovaladas, obviamente con vidrios que se habrían como si fueran puertas dobles, para salir al balcón y poder observar toda la aldea desde su lugar.

Tiene tiempo que no te veo tomando un minuto al menos de descanso gaara, me alegra saber que no te estas excediendo en cuanto a tu trabajo- la rubia de cuatro coletas dijo esto mientras caminaba adentro de la oficina para quedar delante del escritorio de su hermano, gaara solo observaba el lugar y sin mirar a nadie mas solo se inmuto a soltar un leve pero aun audible suspiro – es solo por esto que entrar a mi oficina?, si es solo eso quisiera que me dejaras solo por unos momentos, tengo mucho que pensar y no me gusta que me distraigas de mis pensamientos – el pelirojo le contesto pero ya no como antes, ya no gritaba, ya no sentían temor sus hermanos de el, pero aun asi sabia como poner nerviosa a su herma a tal regaño, discúlpame gaara, pero eres mi hermano y quieras o no me preocupo por ti, no solo por que ya eres el kasekage de toda suna, si no que también eres mi sangre, pero esta bien no te quito tu tiempo, solo vine hacerle de tu secretaria otra ves, los ancianos del consejo quieren verte, es algo relacionado con konoha, no se para que, pero fue lo único que me pidieron el decirte. – dicho esto, ella giro sobre sus propios talones para disponerse a salir por la puerta, cuando su hermanito menor dijo gracias, esa simple palabra hizo que se sintiera feliz, pero por otro lado gaara sintió estremecerse cuando dijo "konoha",sabia que aunque no quisiera y obviamente no quiere, tendría que tomar esos rumbos otra vez, sabia que tendría que ver a esa joven, que en algún momento tuvo la dicha de conocerla y de tratar de empezar a abrir y compartir su vida con otro ser humano que no sea el mismo.

Quizá el tiempo ya cerro toda herida del pasado de esa joven, quizá no, quizás ella ya haya empezado hacer su vida, o quizás simplemente sigue estancada como lo que ella creía que era, una simple joven con aspiraciones de grandeza.

Terminando de meditar acerca de su pasado, el joven kasekage empezó a caminar por los pasillos, para encontrarse con los señores del consejo, pero aunque no tiene mucho que haya tomado poseciend de su cargo aun le aburria tener que escuchar a los demás, por quien siempre va a estar "aconsejando" dicho esto por que mas bien para el era solo ordenes, siguió su camino hasta una puerta doble gruesa de madera obscura y solo escucho el rechinido de las bisagras de las puertas abirendose ante el, cuando cruzo el umbral encontró una mesa semi redonde donde todos los ancianos estaban ya sentados y en silencio enfrente de gaara.

Señor kasegake, disculpe nuestra interrupción en su difícil y ocupado día, sabemos que el puesto de kasekage no es fácil y usted es el primero que ha logrado hacer muchas cosas que los antiguos kasekages de suna no pudieron hacer, aun cuando usted es tan joven, pero dejémonos de palabrería que ahora es mas que nada que suna lo necesita - respondio un anciano con el semblante de dormido, pero estaba mas altanto que el resto del grupo de ancianos, gaara al escuchar las palabras "suna lo necesita mas que nada" esas simples palabras sin tanto rodeo, hicieron que el se pusiera mas tenso, mas serio y mas concentrado que nunca.

Ustedes me diran que es lo que necesito para ayudar a suna, saben que dare hasta mi ultimo aliento, mi ultima gota de sangre y mi vida por la aldea que me vio nacer.- lo que salio de su boca salio con tanto fulgor, con tanta desperacion que algunos de los ancianos se pusieron algo melancólicos y esperanzados, y otros no se movieron, ni pestañaron, desde un principio 4 de los 10 ancianosno estaban, realmente convencidos que un joven de su reputación y edad estuviese acargo de la aldea, pero como vieron que era el mas listo y capacitado para el puesto lo aceptaron. Señor kasekage, es algo delicado lo que diremos, pero sabremos que usted estará deacuerdo, no será al instante lo se, pero poco a poco sabra que es necesario. – gaara ya estaba algo desesperado por saber que era, no podía dejar de golpear los dedos en la mesa. – continúen por favor -respondió serio el pelirrojo – Bien señor kasekage, usted tiene que casarse, con una kunohichi de la aldea de la arena, tenemos a varias candidatas, pero tenemos mas en cuenta a su dicipula, hemos visto que la ha entrenado muy bien, y aunque es algo joven para usted, es la mas capacitada para el puesto – termino de hablar el anciano esperando una respuesta de gaara, pero no la conseguía lo único que veía era una cara perdida, y sin una expresión mas que su respiración elevarse

esto es una broma no?, ja muy buena por cierto- trato de reírse pero no salía el sonido, se paro de la silla y apoyo sus manos a la mesa y con un rostro serio y con enojo respondió – no me gustan las bromas, no necesito esto ahora señores, no quiero perder mi tiempo en tonterías como el casarme y mas con mi alumna, que para serles franco, lo único que siento por ella es cariño como de hermana, bueno no es tanto pero es casi igual.- termino de hablar gaara.

Señor kasekage no es por hacerlo enojar, pero realmente tiene que casarse, esto no es mas que, bueno como decirlo sin ponerlo tan feo, es necesario para que siga en su puesto de kage de suna, vera, hicimos un sondeo en la aldea, y el 78% de la población aun no lo acepta y el 22% esta de su lado, asi que señor tiene mucho que perder – gaara no podía escuchar lo que decía, pensó que con abrir mas hospitales, mas escuelas, mas refugios para indigentes y aumentar el trabajo en la aldea la gente veria que a cambiado para bien, pero solo pudo cambiar la idea de un cuarto de la ciudad. – pero no esta tan mal señor, hicimos después de esta otro sondeo y preguntamos, ¿cómo hacer para que usted se gane el agrado de la gente? Y vimos que el 67% pidió que usted se casara, para verlo mas humano, para que se preocupe por otra persona que no sea usted, para que enseñe ese lado cuidador y el resto que es el 33% ellos pues querían su renuncia, asi que la decisión es de usted, o se casa con matsuri o pierde su puesto como kasekage de suna. –

termino de hablar el anciano mientras se secaba el sudor de su frente, gaara miro a todos y no veía que nadie dijera algo a si favor, que estaba en contra de todo eso, pero muy adentro sabia que no se podría salvar- deacuerdo lo hare, pero díganme algo, por que mi hermana me comento que esta reunión se trataba de konoha?- pregunto mientras se acomodaba su túnica y se arreglaba el cabello – vera como konoha es la aldea con la que mas tenemos relación, hemos decidido que presente a su prometida en la aldea.

Trago saliva en seco, no sabia que mas locuras le diran, que salte del edificio mas alto, que coma arena, pero eso de presentar a su "prometida" es una locura.