Después de lo sucedido con sakura, tsunade mando a los ANBU a dejar las invitaciones a los kages para hacer la reunión y ver en que país de las 5 grandes naciones shinobis tocaban para hacer los exámenes chunin.

Días siguientes volvieron los ANBU para entregarles las respuestas, leyó rápidamente y observo que todo iba bien, ya se habían quedado en que día y en que lugar se iban a reunir para discutirlo de los exámenes, lo único que a ella no le gustaba esque iba a dejar a su "hija" lejos de ella, pero no podía quedarse y dejar a lo kages plantados, suspiro y empezó a acomodar los papeles que tenia enfrente de ella. Lo pensó demasiado, y observo que tardarían en reunirse en 5 dias, en ese tiempo ya estaría de pie la pelirosa, y gracias a que la mejor ninja-medico de todo el mundo ninja es su ahora tutora legal, podría sanar más rápido.

Una sonrisa trato de salir de sus labios al imaginar que eso necesitaba su pupila, "un pequeño cambio de aire" un "viaje con su alumna favorita". Nunca pensó que lo que realmente necesitaba es alguien que entienda el dolor que ella esta callando por dentro…

MIENTRAS TANTO EN SUNA_

Realmente no tengo ganas de seguir discutiendo esto contigo Matsuri, no hay necesidad que me acompañes, son cosas de kages, algo que una civil como tu no puede entender. – terminaba de tratar de hacer entrar en razón a su futura esposa.

Desde que la castaña se entero que por fin todos esos rezos y ruegos a los dioses, le había dado fruto, no ha querido separarse del pelirojo, siempre poniendo ante todo de que ya no necesitaba por que estar solo. Si la escogieron a ella era por que "observaron" que ella era lo mejor para el, aunque matsuri no sabe el verdadero motivo, y el motivo solo fue por que simplemente las demás candidatas le temen, y ella muy fácilmente se puede acercar a el.

Vamos gaara-kun, quiero ir contigo será divertido, será como una pre-luna de miel. Será divertido viajar juntos, ¿no lo crees?.- ella suplicaba con unos ojos llorosos y su manos juntas esperando que la respuesta fuera un si.

¡No!, ya basta.- la mano del kasekage termino de golpear la mesa donde estaban su papeleo del día y era mejor que matsuri se calmara, por que la calabaza que siempre acompaña a gaara empezó a temblar queriendo escapar la arena de su encierro.

-No te lo repetiré mas, ni una sola mas el día de hoy, sabes bien que no te amo, que no me interesas ni como mujer, eres solo una orden para que asi yo pueda seguir protegiendo la aldea que me vio nacer… - el dueño de los ojos aquamarina no pudo seguir con su rechazo, cuando vio que la no tan pequeña matsuri empezó a temblar y a llorar delicadamente, aguantándose los suspiros.

Se, se muy bien que no me amas, se que no me quieres. - dijo mientras salían mas y mas las cataratas de lagrimas de sus ojos- pe-pero eso no, no me importa. – apretó sus labios con sus dientes, para ahogar un grito. – yo, yoo , yo hare que te enamores de mi, que me mires con ojos de amor, que ya no puedas pensar en otra cosa que no sea en mi y sobre todo ñnnn. – no pudo terminar la frase tranquila y empezó a gritar mientras lloraba - ¡ YO QUIERO HACERTE FELIZ GAARA-KUN ¡!

Gaara se le quedo viendo por unos instantes, viendo como la castaña llevaba sus manos al rostro mientras se frotaba los ojos con estas. El sabia que ella no era mala, y también sabia que matsuri siempre estuvo enamorada de el, solo que no dejo que nada se confuendieze ni que hubieran malos entendidos cuando ella se quedaba hasta tarde ayudándolo con los papeles, archivando, colocando en carpetas y guardándolos.

El pelirrojo de cierta manera la quería, pero era un querer algo parecido al de hermanos, solo que no podía llamarlo así, el solo siente simpatía. Eso si odiaba ver llorar a las mujeres.

Ya matsuri deja de llorar, - dijo mas tranquilo – entiendo que quieras pasar tiempo conmigo, pero quiero que sepas que no tengo mas sentimientos hacia ti que no sean una empatía, pero … - se quedo un momento callado, no sabia si lo que iba a decir estaba bien, el no entendía muy bien sus sentimientos y no iba a platicarlo ni a preguntarle a sus hermanos acerca de cómo se siente tener sentimientos, tomo una bocanada de aire para tranquilizarse más..

solo espero que nos llevemos bien en este matrimonio, y si solo te callas y me prometes que no me molestaras ya nunca jamás en mi oficina o en mis asuntos como kasekage o en mis problemas personales, solo así te llevare conmigo a la reunión. – termino de explicar todo en un modo serio sin cambios en su expresión, en cambio la castaña estaba con una sonrisa en sus labios, y un sonrojo tierno en sus mejillas..

-Gracias, gracias, gaara-kun- . dijo mientras terminaba de limpiar las gotas saladas de su rostro.

Gaara solo suspiro y llevo sus manos a los costados de su cabeza para darse un ligero masaje. –creo que es mejor que ya te marches, y empaca tus cosas que partiremos ya, esta lejos donde iremos y no quiero ser el ultimo en llegar a iwagakure – el pelirrojo había terminado de hablar y empezó a caminar directo a su escritorio - hai! Gaara-kun! – respondió la castaña y dando un giro en su propio talón agraciadamente para poder partir, a su nueva habitación.

Cabe saber que cuando se dio a conocer quien seria la nueva esposa del kasekage de suna, ella se tendría que pasar a vivir con el, claro en habitaciones separadas, ya que no se es bien visto por la sociedad que los novios sin casarse estén a solar en una habitación.

1 DÍA DESPUÉS EN KONOHA_

Ya estaban listas para partir, esta vez la reunión no seria ni en sunagakure ni en konohagakure, esta ves tendría como centro de reunión Iwagakure, seria el viaje que tanto esperaba tsunade para poder compartir tiempo de "caridad" con su pupila, dejo en su lugar a Shikamaru Nara mientras ella salía, no podía dejar en mejores manos, ya que el pelinegro de una coleta era el más inteligente y responsable de todos lo que quedaban, ya que ella se llevaría como escolta a Kakashi, a Shizune y Sakura, aunque esta ultima es más como acompañante.

Emprendieron el viaje rumbo a la aldea escondida entre las rocas, seria un viaje largo pero nada que ellos no puedan controlar.

Todos estaban en un ambiente callado, nadie decía nada, el único sonido que se podía apreciar era el de las hojas que iban mesiendose entre las ramas, los sonidos de las aves que huian despavoridas, los golpes de los pies cayendo de rama en rama. No había pasado ni 3 horas de viaje, cuando de pronto la rubia de dos coletas dio la orden de descanso.

-detengámonos un momento, necesito saber si sakura esta bien. – la godaime se iba acercando más y más a la kunohichi de cabellos rosas, pero esta no dejo que se acercarán más volteo su cuerpo a la de su sensei, la miro directamente a sus ojos color miel y este acto solo hizo que tsunade se le helara la espina dorsal. –no hay necesidad de parar, me encuentro en buena forma, no soy débil y no deberíamos parar cada 4 minutos por mi, no soy una molestia y si soy una carga tsunade-sama puedo regresar tranquilamente a la villa. – respondió tan naturalmente sin titubear, sin dar ninguna expresión.

- No sakura, tranquila, nadie cree que eres una molestia, ni siquiera una carga, solo estamos preocupados por tu salud. – respondió el peligris, sonriendo nerviosamente detrás de su mascara mientras ponía sus manos en frente para tranquilizarla.

- Así es sakura, todos estamos preocupados por ti . – tsunade hablo con una paz y tranquilidad y camino para abrazarla, pero esta se alejo esquivando sus abrazos. – esta bien tsunade-sama, continuemos antes de que obscurezca, yo le dire cuando me sienta mal .- trato de sonreír pero no podía, apenas era visible una mueca en su rostro, pero no sabían si era una sonrisa o una mueca de dolor.

Se quedaron viendo y todos soltaron un suspiro, sabían que tardaría en volver a ser como antes, la sakura que todos extrañaban, la que sonreía, la que lloraba de alegría por que ya le salía un nuevo ninjutsu, la que se quedaba horas platicando del futuro, extrañaban a la chica risueña y enamoradiza de antes ahora solo es un cascarón vacío sin emociones.

Siguieron su camino en silencio, y después de 8 horas de camino a lo lejos se podía divisar la entrada a la aldea.

¡Identifíquense! – grito un vigilante desde su puesto de guardia.

Soy Tsunade Senju, hokage de konohagakure y vine a una reunión con los Kages de las 5 gran naciones. – termino de explicar la godaime mientras se ponía en pose de superioridad, teniendo en cuenta que si no le responden de buen modo seria una falta de respeto para ella y su pueblo.

Sin titubear, ni pensarlo dos veces el encargado de la entrada a la aldea, la dejo pasar con una reverencia, y un "Bienvenida Hokage-sama", al entrar a la ciudad puedo ver que todo esta en color gris, el color de la roca, y habían montañas tan grandes que serian buenas para hacer un entrenamiento con ellas, pero no están de visita como turistas, vinieron para cosas más diplomáticas y fue cuando un ninja llego de la nada poniéndose enfrente de ella, pero antes que se pudiese acercar a la sannin, y antes de que tanto shizune y kakashi pudiesen reaccionar, sakura ya estaba enfrente de la hokage protegiéndola con un kunai en mano, en posición de ataque.

-disculpe si la asuste hogake-sama, pero he venido para enseñarle donde será la reunión. – dijo el ninja mientras alzaba las manos en señal que no estaba armado.

- sakura no te preocupes, el solo nos llevara a la reunión. – trato de tranquilizar a oji-jade y esta como contestación solo gruño mientras fruncia el seño.

Cuando llegaron al edificio unas mujeres al servicio del Tsuchikage les abrieron las puertas al gran salón, donde una mesa de caoba obscura semi-circular abarcaba casi toda la sala, y ahí se encontraban ya todos los kages de las 5 grandes naciones:

La Mizukage Mei Terumi, la peliroja se encontraba sentada agraciada con los ojos cerrados escuchando las platicas de sus escoltas dando una ligera sonrisa.

El Tsuchikage Onoki se encontraba como siempre quejándose de su dolor de espalda y cadera, mientras su escolta solo movía la cabeza en forma de resignación, ya que era una platica de siempre el hablar de sus achaques de ancianidad.

El Raikage A se encontraba sentado y riendo a carcajadas de la situación del tsuchikage.

Y por ultimo el Kazekage Sabaku no Gaara, el se encontraba sentado con las manos entrelazadas y cubriendo su boca, el se encontraba con su escolta, que eran sus hermanos, y su futura esposa detrás de el sentada.

- vaya, si que es toda una fiesta este lugar, no me sorprendería encontrar una botella de sake en mi lugar. – dijo la godaime al entrar ala sala haciendo que casi todos volteen a ver, digo casi por que gaara aun se encontraba en la misma posición solo pestañeando cuando sus ojos necesiten lubricación.

- vayaa! Pensabamos que ya no llegarías a tiempo tsunade-samaa, ya íbamos a mandar a buscarte con mis mejores ANBUS. – empezó a cotillear el tsuchikage, sentándose en posición de loto con una mano en su rodilla y en la otra dándose palmadas en la mesa.

-bueno, creo que no habrá necesidad de eso, ya que he llegado y si me permiten buscare mi asiento. – empezó a caminar alrededor de la mesa para buscar un asiento disponible y para su fortuna había uno enfrente del kazekage.

-creo que ire a konoha algún día eh! Tsunade-sama, veo que ahí se encuentran las mujeres más hermosas, claro sin olvidar a nuestra bella Mizukage. – dijo mientras no dejaba de ver el desfile de escolta que daba la rubia con sus acompañantes.

-claro, pero no se las robe eh! Ellas son mis preciadas joyas, y mis kunohichis aparte de las más bellas, son las más letales, así que vaya con cuidado raikage-sama. – termino de decir con una risilla pero no se había dado cuenta que cuando llego a su lugar el pelirojo no pudo contenerse a la impresión de ver a la joven que tenia años de no verla, la tenia en la mente como una niña, pero ahora era toda una mujer, pero la vio extraña, sus ojos eran opacos, su piel rosada de porcelana era blanca como una hoja de papel, su cabello ya no brillaba, su porte y su rostro no daba señal tierna, era como una estatua parada detrás de su líder.

Hubo un momento que sus miradas se cruzaron y por un instante juro que había una chispa en esos ojos jade, pero no; ella rápidamente quito su mirada y la puso en un punto fijo, en una grieta de la pared.

Así pasaron las horas entre discusiones de donde hacer y donde no hacer los exámenes chunnin, gaara no podía poner atención, trataba pero no podía quitar los ojos de la pelirosa, por más que intentara no podía.

- ¿esta de acuerdo kazekage-sama?- pregunto el tsuchikage al ver que el no estaba opinando en la junta.

- ¿eh?- fue lo único que pudo decir el pelirojo, pero rápidamente su hermana mayor temari, le dijo al oído lo que estaban tratando. Habían quedado de otra vez konoha fuese la cede de los exámenes ya que ahí se encontraban 3 escenarios perfectos para que se desempeñaran, ya que en las otras aldeas solo había un tipo de hábitat.

-eh, si, si estoy de acuerdo.- respondió rápidamente dejando de mirar a la kunohichi de cabellos rosados.

Paso el tiempo y ya habían pactado las fechas para los exámenes, todos empezaron a acomodar sus asientos pero en eso el raikage se levanto de su asiento. –quisiera aprovechar ya que estamos los 5 grandes aquí presentes, para felicitar a un kage que esta pronto a contraer nupcias, sabes de quien hablo verdad – dijo con una sonrisa mostrando sus dientes. – kazekage- sama ¡ felicidades a usted y a su bella prometida ! – los presentes se quedaron estupefactos de la noticia, el kazekage se casara.

Sakura por un momentos abrió los ojos de asombro y volteo su mirada a la del pelirojo, observo que este se había puesto nervioso, y ella entristeció su mirada jade, ¿esperen? Mostro un sentimiento.

- vaya muchacho, lo tenias bien guardado, felicidades- todos los kages empezaron a felicitarlo y a aplaudir.

Gaara no sabia que hacer, se congelo por un momento cuando de pronto sintió un rose en su brazo, y volteo a ver y era su futura esposa, la castaña lo volteo a ver con ojos de amor y sonrojándose se recargo en su hombro.

-muy bien jóvenes, ¿y para cuando es la boda?- pregunto la hokage con una sonrisa en sus labios. El kazekage no pudo responder a su pregunta estaba shokeado de ver a sakura sorprenderse.

-sera después de los exámenes, es mucho trabajo una boda como para dar más trabajo al kazekage- intervido el hermano de en medio al ver que su hermano no respondía.

Después de tanta felicitación e invitaciones a la próxima boda, los kages empezaron a abandonar la habitación. No sin antes invitar a los kages a que se quedaran a dormir en la aldea, ya que era demasiado tarde y después de un largo camino tenían que descansar, así que el tsuchukage le enseño un hotel el mejor de su ciudad para que los kages pasaran la noche ahí, no tendrían que preocuparse por nada, solo por descansar.

Ya de noche cuando las ultimas estrellas terminaban de salir, una pelirosa salio del edificio donde sus acompañantes se encontraban ya en los brasos de Morfeo, ella no podía dormir bien y no era de extrañarse por las cosas que le pasaron antes, así que decidió recorrer un momento la ciudad, ya que solo en pocas ocasiones ah podido ir, encontró una banca en lo que se suponía era un parque, no había muchos arboles, pero tampoco había mucha gente y eso es lo que ella buscaba, quería estar sola. Se sento y cerro los ojos por un momento aspirando la brisa nocturna que la invadia, en el ambiente se sentía el aroma de la tierra, no había muchas fragancias más que de los puestos de comida que estaban a 1 kilometro de ese lugar, volvió a suspirar y con un chasqueo de su lengua abrió los ojos.

-se que hay alguien, y si no es mucha molestia pediría que no me moleste. – dijo sin titubear cuando de pronto volteo y observo que era el kazekage.

Gaara solo la observo como extrañado, no sabia si en realidad era la niña que conoció hace tiempo. –disculpe kazekage-sama, no sabia que era usted. – estaba apunto de marcharse cuando el pelirojo la tomo de la muñeca haciendo que ella se congelara al tacto, rápidamente sakura se soltó de su agarre y le dio la espalda.

-disculpe por sonar grosera kazekage-sama pero, por favor no vuelva a tocarme. – el dueño de los ojos aqua se sorprendió del acto y de la forma en la que ella se lo dijo, se acercó un poco más a la kunohichi, pero esta se tenso más y abrazo sus manos al pecho.

-Haruno-san, ¿que te paso? – pregunto el joven, la volteo para verla a los ojos, y no vio nada, solo un vacío, lo que el pensó que era un destello de esperanza no era más que lagunas opacas. La mujer no pudo más y se sentó nuevamente en la banca, y acto seguido la imito el kazekage.

- disculpa si te estoy cuestionando, sin siquiera saber tus motivos del por que actúas así, pero tiene tiempo que no te veo, y me alegra volverte a ver. – dijo con una apenas pequeña sonrisa visible en la comisura de sus labios.

- no se disculpe kazekage-sama, la que debería disculparse soy yo, desde la ultima vez que nos vimos, había prometido que le escribiría, espero que no me guarde rencor por romper mi promesa. – dijo sin dejar de mirar al frente – no se preocupe Haruno-san, debió de tener sus razones, debe de estar muy ocupada como alumna de la quinta, me entere que igual trabaja en el hospital, más aparte con sus deberes como ninja, me imagino que sus padres deben de estar orgullosa de una kunohichi tan excepcional como lo es usted. –

"SUS PADRES", esa sola palabra basto para hacer que sakura se tensara, se levantara de su asiento y se tomara de los mechones que salían de su cabeza por su banda ninja. – si, si, si, e-ellos ellos están muy orgullosos de lo que hize, si, lo hize por ellos, ellos deberían ya orgullosos… - gaara se asusto por un momento observando como la pelirosa se ponía en cuclillas con las manos en su cabeza, y por un momento le recordó a el cuando el shukaku trabata de tomar posecion de su cuerpo y este peleara para mantenerlo a raya, rápidamente sin pensarlo dos veces se levanto y la abrazo fuerte para que no siguiera lastimándose, la kunohichi se empeso a retorcer para que la soltara y empezó a gritar.

- sakura, calmate nadie te esta dañando, por favor sakura basta, te estas haciendo daño, por favor no quiero dañarte – los gritos de la joven alertaron a sus acompañantes y desde la ventana de su cuarto observaron la esena, tsunade, kakashi y shuzune no dudaron dos veces y saltaron desde la ventana para observar horrorisados como su "niña" estaba sufriendo.

- ¡que ocurrió kazekage-sama!, grito tsunade mientras trataba de contenerla. – no lo se, solo estábamos hablando y de pronto nombre a sus padres y ella empezó a actuar así. Los tres ninjas de la hoja, se impresionaron al saber que ella estaba interactuando con otra persona que no sea ella misma, rápidamente la godaime le hizo señas a shizune para que le pasara sus medicamentos, sabia que en cualquier momento sakura podría tener una secuela y estaba preparada para todo.

- bien necesito que la sostengan fuertemente, le aplicare un tranquilizante.- ordeno la hokage y entre shizune, kakashi y gaara la contuvieron, ya que por su fuerza sobre humana el trabajo para uno era casi imposible. Después de que la inyecsion fue aplicada, la kunohichi de cabellos rosas empezó a tranquilizarse y cerrar los ojos mientras terminaba de balbucear una que otra cosa sin sentido.

El pelirrojo la observo por un momento dormida y cuando su cabeza ladeo pudo ver que una gota cristalina emergía de los ojos de sakura, su rostro se quedo en una mueca de dolor, de sufrimiento, de ira y sobretodo de tristesa.

-kakashi, shizune háganme el favor de llevar a sakura a la habitación y pónganla a descansar, estén al pendiente de ella, ya que el tranquilizante solo durara 1 hora y como sabemos sakura puede hacer que eso dure menos. – con una leve reverencia el peligris despojo de los brazos de gaara a sakura y se la llevo en un parpadear. Solo quedaron la princesa de las babosas y el kazekage en el parque, el pelirrojo se levanto del suelo y limpio su ropas del polvo, la godaime se sentó en el banco donde sakura hace un momento se encontraba.

-¿qué acaba de pasar hokage-sama?. – pregunto preocupado y triste, con una mirada confusa.

Miro al cielo como buscando una respuesta y suspiro. – ella se encuentra sola gaara-sama, sus compañeros de equipo, a los que ella llamaba sus mejores amigos se fueron, sasuke se fue de la aldea ahora es un renegado, sakura lo amaba y el simplemente la hizo aun lado, naruto el se fue a entrenar con jiraiya para volverse más fuerte, y traer a sasuke devuelta a la aldea. – hablaba mientras sus manos se entrelazaban y miraba sus pulgares jugar entre ellos- y paso lo in pensable, los padres de sakura, ambos fueron asesinados en una misión y desde entonces ya no ha sido la misma, tratamos de hacerle ver que hay gente que la ama y que no esta sola, pero. – una lagrima lastimera salió de sus ojos color miel, tomo aire y siguio hablando. – pero ella solo vive para trabajar, para no hacer nada más que estar sola y siento que he fallado, como líder, como maestra, como amiga y como madre. –

La rubia al terminar la platica empezó a sollozar, su llanto era amargo no podía aguantarse más ese sufrimiento y ahora que un amigo cercano a sakura lo sabia, pensó que quizás y solo quizás que alguien que sabe lo que es estar realmente solo, pueda ayudarla.

N/A : hola a todos los que se toman un tiempo y leen mi historia, me pone feliz que la lean y le de reviews, se que he tardado bastantito, pero trato de hacer los caps lo más lago que pueda sin perder el hilo de la historia..

Se que poner a sakura como una loca es algo arriesgado pero es necesario para la historia ya lo verán por que y poco a poco el gaasaku saldrá a flote…

Muchas gracias por leer y nos estaremos leyendo en el siguiente cap…

:D dejen sus comentarios si les gusta o no, me alegra el día y me da impulso para seguirla, besos y buenas noches o días dependiendo del día en que lo leen ….