Al día siguiente unos rayos de luz se atravesaban curiosos entre las cortinas de la habitación, en la cama había una pelirosa descansando y pesadamente iba abriendo poco a poco los ojos, dando a conocer unas joyas verdes, pero había algo mal en esas ventanas.
Los ojos de sakura estaban rojos e hinchados y al tratar de ponerse recta para poder sentarse, sintió que la habitación estaba dando vueltas, no quería seguir estando en cama como un bulto sin poder hacer nada.
Rápidamente se levanto colocando los pies sobre la alfombra, pero sus piernas la traicionaron y cayo de rodillas, se dio cuenta que no solo sus piernas no respondían si no que empezó a tener visiones y no eran cosas agradables. Lo que vio la kunohichi hizo que esta empezara a temblar y a llorar asustada, sabia bien lo que veía pero no quería hacer caso.
Eran dos sombras borrosas que se iban acercando a sakura en una caminata lenta, empezaron a hablar entre ellos pero tan bajo que ella no podía escucharlos, se fueron acercando más y más y las sombras empezaron a tomar forma y los susuros fueron teniendo más claridad…
-sakuraa… sakuraaa… esta no eres tu… - una voz masculina había hablado mientras su mano intentaba acercarse más.
-sakura.. ¿por qué lo hiciste?... sabes que lo que hiciste estuvo mal –esta vez fue una voz femenina con un tono de melancolía en sus palabras.
-no, no, no esto no es real… ustedes, ustedes no son reales todo esta en mi mente, no son reales, largo largooo!... se agacho en el piso en posición fetal mientras sus manos tapaban sus oídos, lloraba, gritaba, su dolor se sentía en toda la habitación.
De pronto una persona entro fugazmente a la habitación, fue directamente a abrazarla, y sin dudarlo dos veces empezó a consolarla; la tomo en brazos mientras la alzaba para que quedara entre sus piernas cruzadas; le empezó a acariciar la cabeza y a sakura no le importo quien era y dejo que su cara se escondiera en el pecho del extraño.
Cuando la histeria y las alucinaciones pasaron, la kunohichi alzo su rostro para observar a su héroe, para su sorpresa no era nada más ni nada menos que su maestro y figura paterna.
Kakashi la observaba con la mirada más tierna y dulce que tenia, le sonrió por un instante y este empezó a arrullarla aun entre sus brazos.
-¿que me esta pasando kakashi-sensei?- el ninja copia le quedo viendo por un momento, tenia tiempo que no le hablaba con una expresión de tristeza, más bien tenia tiempo que no la veía tener una expresión en su rostro.
-no te preocupes sakura, todo estará bien. – le respondió mientras le daba una dulce sonrisa debajo de su mascara.
Sakura volvió a esconderse en el chaleco de su ex-sensei. – tengo miedo kakashi-sensei- empezó a sollozar y a esconderse más entre su pecho.
-tranquila, estaré siempre contigo, te prometo que nada te dañara. – respondió el peliplateado mientras intentaba hacer que su ex alumna alzara el rostro.
Tomo su rostro a la altura de su cara, podía sentir el agitado aliento de la joven de cabellos rosados y observo sus ojos jade, kakashi no pudo contenerse a perderse en esa lagunas verdes y vio todo el dolor que estaba escondiendo para ella sola, pero sabia que aun no era el momento para hacer que sacara todo, eso era decisión de ella.
Solo sakura sabe a quien deberá abrir su corazón roto y a quien se lo dará para que la ayude a sanarlo.
-¿te sientes mejor sakura?- preguntó el ex –ANBU – si, gracias ya me siento mejor-
La medico ninja se levanto del regazo de su ex maestro y se asombro al no ver ni a shizune ni a su maestra tsunade.
- antes de que me lo preguntes, si es que te lo estas preguntado, tsunade-sama y shizune-san ya prepararon las cosas para regresar a la aldea, solo que no quisieron despertarte para que siguieras descansando- dijo mientras se ponía de pie – ahí esta tu mochila ya lista y creo que tsunade-sama había dejado ropa limpia para ti, para que te tomes una ducha y bajes a desayunar con nosotros.-
Termino de hablar mientras se disponía a salir de la habitación, pero algo lo detuvo y eso era la mano de sakura que lo había tomado de la muñeca. – kakashi-sensei… mmm… gra.. gracias… - dijo tímidamente mientras observaba el piso del cuarto.
-no te preocupes sakura, ahora apresúrate todos te están esperando.- termino de hablar el ex - ANBU mientras seguía caminando hacia la salida.
Por su parte sakura se sentía feliz por primera vez desde lo de sus padres y la perdida de sus amigos más cercanos. Sonrió de lado y abrió la puerta del baño para asearse y seguir su camino a su aldea.
Dejo que las gotas de agua la envolvieran por completo, aspiro el vapor del agua caliente y se sintió más relajada, dejo que las preocupaciones se fueran por un instante con el agua por el drenaje y suspiro.
Alzo su rostro de porcelana y sin pensarlo, unas nuevas lagrimas volvieron a salir de sus ojos, ahora no lloraba de coraje ni de temor, ahora lloraba por que le duele que no pueda volver a ser feliz de ninguna manera, sabe que tiene que hacer para volver a estar en paz con ella misma; pero se reúsa a volver a ser débil.
Un ninja vive para matar, no puede estar pidiendo perdón por cada persona que este dispuesta a asesinar, lo que ella no sabe es que un verdadero ninja no vive para buscar venganza, y sabe que eso fue lo que llevo a que sasuke abandonara a su aldea.
Después de que tuviera su pequeña pelea interna, la dueña de los ojos jade salió del baño secando sus cabellos rosados y secando lo que quedaba de lagrimas del rostro. Dispuso a ponerse su ropa interior, unas bragas negras y un brasier negro con encajes que haría suspirar a más de un hombre, tomo su ropa de combate que era una blusa roja con el símbolo de su familia, unos shorts de licra negros con una especie de falda rosa, seco más sus cabellos para después colocarse la banda roja donde tenia el símbolo de la aldea de konoha y al final sus botas ninjas.
Tomo el resto de sus ropas sucias y las puso dentro de su mochila, dio un ultimo vistazo a la habitación y observo detenida el lugar donde vio a las sombras, sacudió su cabeza en forma de negación y se dispuso a salir.
Cuando llego al área donde se encontraban el resto del equipo, observo que todos estaban aun sin desayunar, y a lo lejos no pudo evitar notar un punto rojo; ese era el kasekage que se encontraba terminando de desayunar con sus hermanos y su "furuta esposa", sabia que no debería reprocharle nada y menos cuando ella nunca se dio la oportunidad de mandarle una carta o algo para saber de su compañero.
Así que solo observo y no pudo contenerse a recordar la evolución de su extraña amistad, de enemigos a amigos… aunque esto ultimo no sabe si aun lo eran, pero de pronto recordó como la noche anterior se quebró delante de el, como el pudo verla en ese estado de debilidad agacho la cabeza para mirar el suelo.
En ese instante se sintió observada y cuando volvió a alsar la vista, sus orbes jade quedaron a la par con los ojos aquamarina de gaara, no pudo evitar dar un pequeño brinco al sorprenderse, llevo su mano a su pecho enpuñando un poco de su blusa, su boca se empezó a abrir lentamente, sintió que le faltaba el aire y sus labios empezaron a secarse, no podía creer que con una sola mirada el pudiese hacerle sentir de esa manera, no se dio cuenta cuando sus pies empezaron a tener vida propia, empezó a caminar con unos pequeños pasos torpes que fueron dando lugar a caminadas segura hasta llegar a la mesa de los de sunagakure.
Se quedo parada sin decir nada hasta que temari decidio romper el silencio. – Ho… hola sakura-san, ¿que es lo que te trae hasta aquí?. – dijo con un toque de curiosidad, todos en la mesa la observaron esperando a que respondiera, pero ella aun no podía quitarle los ojos de encima al pelirojo, estaba como en una especie de trance.
-si, yo eh.. quisiera hablar con gaara-sama.- dijo mientras cortaba la mirada con el kasekage y le dirijia la mirada a la dueña de las cuatro coletas.
-disculpa pero de que quieres hablar con "mi esposo". – respondió de una manera prepotente y algo celosa la acompañante de gaara. Matsuri se había percatado de las miradas perdidas que se tenían tanto el pelirojo como la pelirosa, es más todos en la habitación se habían dado cuenta de eso.
-yo pues…- antes de que sakura pudiese terminar su frase, el kasekage se levanto de su asiento y con voz autoritaria con una seriedad en su rostro hablo. –no tienes por que dar explicaciones sakura-san, si quieres podemos hablar en privado afuera del hotel para que nadie nos interrumpa.- esto ultimo lo dijo observando a la castaña.
Matsuri por su lado solo agacho el rostro con enojo mientras mentaba palabras al azar en silencio y entre dientes. Gaara se levanto de su asiento y dando un ademan para que se pusiera en marcha hacia la salida del hotel, esta hizo caso no sin antes despedirse con una leve reverencia.
Caminaron y bajo la mirada de todos los presentes sakura no pudo evitar sentirse incomoda, y cuando paso alado de la mesa donde se encontraban shizune, tsunade y kakashi; esta solo comento que iría afuera a conversar con el kasekage, que los esperaría afuera y tomo su mochila.
Después de caminar ya afuera del hotel, solo podía verlo a los ojos, las palabras me costaban para que salieran de mi boca. Solo podía mirarlo, sientia que de esa manera estaba diciendo todo y a la vez nada.
El pelirojo abrió la boca, pero la pelirosa no escucho nada, estaba tan absorta en sus pensamiento en lo que, que dira, que podría decir o que seria bueno decir y en esos ojos. Que diablos estaba pasando con esos ojos que no podía ella evitar verlos y sentirse tan bien.
Por su lado el kasekage hablaba para que pudiesen caminar y sentarse en la banca de la otra noche, pero como no vio respuesta de esta, el solo pudo mirarla.
Hace cuanto tiempo paso, que ella lucia cambiada, más madura, más fuerte y sobretodo más hermosa. Esos cabellos rosados, ¿serán tan suaves a como se ven?, esos ojos del color de una piedra preciosa, no esas joyas jamás podrían compararse con ellos, su boca esos labios carnoso y rosados, su cuello tan claro, por un momento paso por su cabeza el poder tomarlo y acariciarlo.
Su cuerpo, no podía quitar la mirada de su cuerpo, no podía quitar de la mente las cosas perversas que podría hacerle. -¿rayos?, que me esta pasando, esto no debería ni estarlo pensando-. Volvió a observarla y se regaño mentalmente por estar pensado esas cosas obsenas y volvió a intentar de sacar de su trance a la kunohichi, esta vez tubo suerte ya que sakura volteo instantánea mente.
-dis.. disculpe gaara-sama, no.. no debí de molestarlo, pero solo quería decirle que me disculpe por el incidente de anoche, no me gusta que la gente me vea en ese estado y … - la medico ninja no pudo continuar ya que el kasekage le puso su mano en el hombro y con una sonrisa le dijo: - no te preocupes sakura-san, se que no es tu culpa, no te preocupes. – esto sorprendió a la kunohichi y al sentir la mano del pelirojo sintió una calidez y sintió una fuerte descarga placentera recorrerle por su espina dorsal.
Se volvieron a quedar mirándose uno al otro, sakura por instinto tomo su mano y en un gesto involuntario lo abrazo, sabia que no era permitido por ser una persona de autoridad, pero no pudo evitarlo. Gaara por su parte esta en shok, pero en vez de apartarla como lo hace usualmente con las féminas que lo intentan tocar, el se sentía comodo con el gesto, pero no tardo mucho ya que una persona observaba desde lejos y tanto como sus piernas le permitieron llego hasta la escena y los aparto jalando a la kunohichi y haciéndola tropezar, por poco se cae pero logro balancearse y quedar bien.
-¡que demonios esta pasando aquí!-
Continuara
Hola a todos, espero que este cap, sea de su total agrado.
un saludo a sonohrina que me hizo el comentario de los espacios, espero que así puedas y puedan los demás poder leer bien y no se pierdan.
Un saludo igual a una personita que me pidió el cap el viernes y pues disculpa por no ponerlo el viernes pero aquí lo tengo un día después jejeje espero no te moleste pero te prometo que esta semana te traeré la conti de la historia..
Gracias por los reviews y por sus favs, me gustaría que me siguierna dejando más mensajitos ya que eso me motiva a seguir la historia y cualquier cosa que quieran decirme no duden en hacérmelo saber… muchas gracias y tengan un bonito diaaa…
