Capitulo 12

¿No volverá la luz?

Sakura había terminado de hablar con la princesa de las babosas, dejo claro que no quería volver a trabajar jamas con sus compañeros de equipo. Se dirigió de camino al hospital para terminar sus deberes de ese día, llegando al edificio de salud camino por los pasillos buscando su oficina, todos los que pasaban enfrente de ella les mostraban respeto, no solo por ser alumna de la hokage sino por ser la mejor ninja medico que pudiese encontrarse en todo el mundo shinobi.

Por fin cuando se topo con la puerta de su oficina, una enfermera le hablo para poderle entregar los casos que tendria que atender en el día. – gracias yuko-

Respondió la pelirosa antes de entrar, la oficina estaba bien iluminada, su escritorio era de madera clara y en ella se encontraba una maquina de escribir, había una montaña de carpetas que se acumulo desde el día en que llego a la aldea, tenia una estantería donde se encontraban varios libros de medicina y algunos pergaminos acerca de venenos, listas de platas curativas e imágenes del cuerpo humano y por donde pasan los canales del chakra.

Tenia enfrente de ella dos sillas acojinadas para atender a los que entraran a verla y su sillón donde se acomodo detrás del escritorio, empezó a tomar carpeta tras carpeta para poder examinar cada uno de los casos médicos.

Empezó hacer anotaciones en una libreta para hacer registro de los casos mas importantes y poder proseguir con los demás, descartando los que no son de riesgo de vida.

Un sonido la distrajo de su tarea, con una voz autoritaria hablo. – adelante- dijo la ojijade. – disculpe que la moleste haruno-san, pero hay alguien que la busca y si, se que tengo ordenes de que no deje a nadie pasar sin su permiso, pero esta persona insiste en verla y esta haciendo un caos en la sala de espera-. Respondió la enfermera que hace solo unos instantes le había entregado sus archivos.

Volvio a agachar la cabeza para seguir en su trabajo y con una voz seria y autoritaria, dio la orden de dejarlo pasar. No tenia tiempo para cuestiones sociales, tenia que seguir trabajando o de lo contrario estaría de malas todo el día sintiendo que no hace nada, que es una buena para nada.

Un golpe sonó de la puerta y aun sin despegar la vista de los papeles dio orden de entrada. – sakura-chan!, tanto tiempo sin verte, estas mas bonita de lo que te recuerdo. – el rubio imperativo vio que no se movía, que seguía en su trabajo concentrada. – ehh.. oh! Ya se, vamos a comer sakura-chan, te invito a comer ramen, vamos con kakashi-sensei y con el dobe de sasuke, será divertido, será como en los viejos tiem..-

El sonido de la silla chirreando cuando se levanto del escritorio interrumpió al rubio de su platica, ella levanto el rostro y no se veía nada feliz. – en verdad no tengo ganas, de estar con ustedes, tengo demasiado trabajo como para perder mi tiempo socializando con la gente y menos con ustedes. - respondió la pelirosa mientras apretaba los puños.

-sakura-chan yo solo quiero que las cosas sean como antes, traje a sasuke como lo prometí, cumplí mi promesa y...- no pudo decir otra palabra por que nuevamente sakura lo había interrumpido. Puso su mano enfrente de la cara del rubio en señal de que se detuviera de su parloteo.

-naruto las cosas nunca serán como antes, por mas que reses a kamisama jamas volveremos hacer como antes. Y con respecto a tu promesa pues felicidades. – sakura empezó a aplaudir con sarcasmo.- como quieres que las cosas sean como antes si me fallaste, a mi, yo que según para ti era lo mas importante, y vaya que era importante que cuando te marchaste a buscar a esa basura que se hace llamar un Uchiha, me dejaste abandonada como un perro. Tu y yo naruto íbamos a hacerlo juntos como equipo, me sentí traicionada por ti. –

El rubio solo pudo agachar la cabeza, imagino lo dolida que estaba y supo que estuvo mal el dejarla.

-¿pensaste que no podría aguantarte el paso? , ¿que seria una molestia?, una ¿débil verdad?. Por eso fue que me dejaste aun lado de esto – la ojijade ya no podía aguantar su dolor pero no iba a permitir que el la viese llorando, se aguanto el nudo en su garganta, tomo aire y lo miro con unos ojos de enojo.

Camino hacia la puerta de su oficina, solo para abrirla y hacer ademan para que saliera de su vista –sakura-chan, nunca fue mi intención el hacerte sentir de esa manera, solo que el es mi mejor amigo no podía dejarlo que du venganza lo consumiera un día mas tenia que hacer algo ya- el chico imperativo solo trato de buscar perdón en su mirada pero no encontró nada.

La dueña de los cabellos rosas trato de suavizar su semblante, lo miro directamente y dijo – yo también era tu mejor amiga, ahora me has perdido, fue mas importante para ti sasuke ahora quédate con el.

Naruto no dijo mas, sabia que lo había echado a perder todo, pensó que con trayendo a sasuke, sakura lo podría perdonar, pero jamas pensó que causaría un gran impacto así. Empezó a caminar a la salida cuando la ojijade lo volvió a llamar. – otra cosa naruto, solo piensa un momento. ¿Como planeas ser hokage? si solo piensas en lo que tu crees que es importante. A ti no te importa lo que los demás opinen. Deberías dejarle ese puesto a alguien que si llene las botas.- en ese instante cerro la puerta de un golpe.

El rubio se quedo estupefacto no sabia que hacer y la tristeza lo empezó a invadir, sus ojos se llenaron de pequeñas lagrimas, metió las manos en las bolsas de su pantalón y se dirigió a la salida del hospital. Las palabras que la kunohichi le había herido, miro al cielo y suspiro. Empezo a ver que el cielo se cubría de gris por las nubes. Sin dejar de ver el cielo hablo.

-la he cagado, no debí apresurarme en quererme volver fuerte para buscarte, debí estar con ella. – termino de hablar y dejar un gran suspiro.

-que tanto te dijo la molestia que veo que te afecto mucho- respondió curioso un joven de cabellos un tanto largo y negros. – ella no es ninguna molestia sasuke, sakura-chan no es la misma de antes, no solo por que no dudo de matar a un bandido enfrente de nosotros aunque la hokage le ordenara el no hacerlo, ella siempre sabe seguir ordenes de tsunade, sino que la vi y sus ojos estaban muertos-

Respondió el rubio mientras se acercaba a ver a su amigo, el estaba recargado en la pared del edificio con los ojos cerrados y los brazos cruzados. Como lo había ordenado la godaime sasuke uchiha no podría andar por la ciudad de konoha solo por eso acompaño a su "amigo" a ver a la molestia, que así le solía decir a su compañera de equipo.

-ya veras que volverá a ser la misma, solo basta con que le hable o le medio sonría, en ese instante volverá a estar como la loca molestosa que suele ser.- decía el uchiha con una sonrisa burlona en sus labios.

-se nota que eres un idiota, pero quizás funcione. Ella debe de seguir enamorada de ti después de todo siempre te perdonaba.- aun que lo que respondió no lo convencía el 100% trato de verle lo positivo, después de todo ¿que podía salir mal?

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Mientras tanto en suna...

En la oficina del kazekage un pelirrojo se disponía a empezar a trabajar, tenia que empezar a arreglar los papeles de los ninjas que tomaran el examen chunnin, no permitiría que alguno de ellos se quedaran sin participar por no archivar bien los documentos.

Mientras trabajaba no podía quitarse de la mente los ojos de sakura, esos bellos ojos quería volver a verlos, pero lo que mas deseaba era que estuvieran vivaces y con brillo como cuando la conoció. Eran lo único que pensaba mientras trabajaba.

Estaba tan absorto en su trabajo que no se dio cuenta que habían entrado a su oficina sin su permiso, antes de poderse enojar alzo la mirada y vio que era su hermana mayor.

-nunca entras sin tocar antes, debe de ser urgente. ¿Que sucede?-. Interrogo a su hermana volviendo la mirada a sus documentos.

La rubia de cuatro coletas se le quedo viendo como confundida. – gaara, tenia mas de 10 minutos tocando la puerta y como nadie atendió entre, ¿por que no abriste?.- le dijo mientras cruzaba los brazos.

-¿eh?, ¿enserió?- el pelirrojo volvió alzar la mirada para quedarle viendo con una cara de dudas. El no se había dado cuenta que se había distraído tanto al pensar en la dueña de la melena rosa.

-¿estas bien?- pregunto preocupada su hermana. Ella sabia que gaara no era de ese tipo de personas que se distraen tan fácilmente, y mas cuando es el kazekage. Aparte su hermano es el hombre mas centrado que conoce.

-si temari, estoy bien. – respondió rápidamente – pero dime ¿que sucede?- pregunto antes de que su hermana le siguiera interrogando.

-bien, aquí te mando la lista de otros ninjas que quieren presentar el examen chunnin, aunque igual hay un problema con la aldea. – dijo en un tono de preocupación mientras entregaba los papeles de los ninjas.

-¿esta todo bien?, no me digas que han habido ataques a la aldea.- dijo mientras se levantaba de golpe de su asiento.

- no gaara, no te preocupes no a habido ataque desde hace unas semanas-. Exclamo la hermana mayor tratando de tranquilizar al kazekage. – lo que sucede es que los ninjas médicos que tenemos en el hospital no están bien capacitados. – dijo mientras de otra carpeta sacaba unos papeles mas grandes. – estos son los resultados de los exámenes que se acaban de realizar y la verdad hermanito, dejan mucho que desear.-

Temari entrego los papeles y observo a su hermano menor que pasaba de hoja en hoja, y cada vez que revisaba un examen, su rostro se iba haciendo mas y mas enojado. Y no era de esperarse, las respuestas a algunas preguntas eran estupidas y no era necesario ser medico para darse cuenta de eso. Por ejemplo y la que mas le molesto fue una respuesta en particular.

"¿Que harías si tu paciente entra en un shock anafilactico? R= esa no es mi área, a lo mucho que podría hacer es llamar al encargado."

¿Quien en su sano juicio no atendería a un paciente? Y mas cuando tu puedes ayudarlo.

-no puedo creer que nuestro personal medico este tan mal, será mejor hacer algo y rápido antes que los incompetentes empiecen a matar a pacientes. Eres mi consejera temari ¿que podría hacer en estos casos? Yo los mataría y no creo que esa sea una opción. Así que dime que podría hacer.- gaara estaba furioso, no podía creer que esos seudo médicos estaban cuidando de su pueblo, con razón igual muchos querían su renuncia.

-puedes hacer esto, ya tenia un plan desde que leí los documentos por primera vez, puedes pedir ayuda a konoha, ellos tienen los mejores ninjas médicos de todas las naciones, hasta su hokage era una reconocida medico ninja.- propuso la rubia mientras sonreía victoriosa.

El pelirrojo medito por un instante pensando los pro y contras de este favor, pero no tenia mucho de que preocuparse, las aldeas tenían una buena relación. – suena bien lo que dices, pero no creo que la hokage deje sus deberes como líder para venir solo a entrenar a los médicos de suna.- dijo mientras cerraba los ojos y se acomodaba en su silla.

-claro que no gaara, pero ella tiene una discípula que dicen que hasta a superado a su maestra, si no ma recuerdo se llama emmmm..- dijo la rubia mientras buscaba otro papel mas entre la carpeta. – aquí esta, se llama Sakura Haruno, es.. espera es la kunohichi que acompañaba a la hokage el día de la reunión de kages, wuao que pequeño es el mundo.- entrego la hoja de información de la pelirosa y observo su foto que venia pegada al papel, observo su boca sus ojos sus cabellos, precisamente antes de que llegara el estaba pensando en esas lagunas verdes.

En un instante se asusto, ¿que estaba pasando? ¿por que pensaba ella?.. Sacudió su cabeza y observo a su hermana que lo veía preocupada y a la vez curiosa de lo que pasaba por la cabeza de su hermano menor.

-de acuerdo, mandare una solicitud a la hokege para que nos ayude- saco un pergamino de su cajón y empezó a escribir rápidamente, firmo y sello el pergamino.

-toma temari, has que lo envíe a konoha el ANBU mas rápido que tengamos, necesitamos saber si vendrá la señorita haruno para tener todo preparado.- dijo todo eso con un tono de emoción. Se veía que se estaba poniendo ¿nervioso? La rubia eso veía y era difícil de creer, pero no se dejaría llevar por suposiciones. Primero que nada abría que llevar ese pergamino.

Oooooooooooooooooooooooooooooooooo

El trayecto del viaje duraba lo normal 3 días pero con el ninja, el viaje era solo de 1 día y medio...

Cuando llego a las puertas de konoha el ANBU se presento y anuncio que tenia un mensaje importante del kazekage para la hokage. Uno de los guardias lo llevo al edificio central y de ahí lo llevo delante de shizune para que lo escoltara con la hokage.

-hokage-sama- hizo una reverencia delante de la rubia. – he traído un mensaje del kazekage de suna y me pidió que la respuesta se mandara conmigo para hacerlo llegar lo mas pronto posible.- hablo mientras se acomodaba su mascara.

-de acuerdo, entonces dame unos momentos a solas para poder leer y meditar bien mi respuesta- respondio la godaime mientras observaba salir al ANBU.

-veamos que nos mando el kazekage-. Se dijo para si misma pero igual para que shizune lo pudiese escuchar.

-" Estimada Hokage Tsunade Senju, me es importante saber si nos pudiese ayudar a la aldea de Sunagakure, al poder entrenar a nuestro cuerpo medico, ya que la evaluación de este año salió con la mayoría del 60% reprobados, tanto en tratamientos médicos como cuidados del paciente.

Se de antemano que usted misma no puede salir a entrenar, pero hemos sabido que usted tiene una alumna reconocida en medicina a nivel mundial, es la señorita Sakura Haruno. Si no es mucho pedir, quisiéramos que ella fuese la que capacite al cuerpo medico.

Esperando una respuesta pronta y positiva le deseamos un buen dia.

Atte:

Sabaku No Gaara

Kazekage de Sunagakure"-

La rubia termino de leer el pergamino, al principio se alegro el saber que su "hija" fuese tan reconocida por su inteligencia, pero después se puso preocupada, no sabe como tomaría sakura el hecho de ir hasta suna, quizas lo tome como que si quisiera alejarla de todo.

Pero no podía negarse a un mensaje de ayuda, mas cuando tienen buena relación las dos aldeas.

-Shizune, por favor manda a llamar a Sakura haruno, dile que se apresure por favor- ordeno la rubia mientras se disponía a sacar de su cajón otro pergamino pero este en blanco.

Empezó a redactarlo y llamo al ANBU de suna. Le entrego el pergamino, diciéndole que ahí estaba la respuesta para su gobernante.

En el hospital de konoha...

En el consultorio de la pelirosa, había una mujer y su hija de unos 4 años, ella estaba ahí por un caso severo de dolor de estomago y fue a hacerse estudios, le entrego los resultados a sakura para que los interpretara y no era nada agradable.

-Dígame Haruno-san, que es lo que tengo- dijo la señora preocupada mientras abrazaba a su hija.

-no se preocupe señora, no es nada malo. Lo único que usted tiene es una ulcera gástrica, eso se alivia con medicamento y una buena alimentación-. Todo eso decía mientras mantenía una media sonrisa en su rostro para tratar de tranquilizar a la mujer.

-yey! Mami esta bien- grito feliz la pequeña hija de la paciente. Abrazo a la mujer y se escondió en su pecho.

La pelirosa cambio su rostro a uno triste, no podía dejar de imaginar que esa eran ella y su madre. Sin pensarlo como peliculas en su cabeza, empezo a recordar a su madre y asu padre, pero al igual recordo los rostros de los que mataron a sus padre y su rostro se cambio drasticamente a uno lleno de furia.

-haruno-san, haruno-san, se encuentra bien- la señora trato de sacarla de su transe, pero no se inmuto. La pequeña se le acerco y la tomo de su mano.

La kunohichi se sobresalto en un momento y la observo, la pequeña niña era muy bonita y mas sus ojos de color marron.

-eh, si, si estoy bien solo me dolio la cabeza pero señora aqui esta la receta de los medicamentos y lista de plantas medicinales que puede hacer las como tes y tomarlas.- trataba de entregarle la hoja sin que sus manos temblaran mucho. Se despidio de la paciente y su hija. Cuando se marcharon, rapidamente abrio el cajon derecho de su escritorio y empezo a buscar algo tan desesperadamente que tiraba las cosas..

-donde están?, donde mierda las deje?,- se preguntaba mientras mas seguía revolviendo su cajón. No podia dejar de temblar y entre más temblaba más se estresaba.

-¡!DEMONIOS!- de un solo jalon saco el cajon del escritorio y tiro todas las cosas que tenia dentro, papeles, lapices, lapiceros, clips, engrapadoras y un frasquito blanco.

-aquí estas maldito.- dijo mientras se agachaba al suelo a recoger el frasco blanco. Lo abrio con desesperacion, tanta que hasta boto algunas pastillas pero no le dio importancia, tomo unas en sus manos y se las trago de un golpe. Se sentó un momento en el asiento de su escritorio para observar el techo, suspiro y algunas de sus valiosas lagrimas calleron por sus mejillas.

Se escucho el sonido de la puerta y tan rapido como pudo se limpio las lagrimas mientras trataba de limpiar lo que estaba en el suelo.

-adelante- dijo mientras ponia el cajon en su lugar. –disculpe haruno-san, pero shizune-san la esta buscando.- dijo la enfermera mientras esperaba respuestas de su jefa.

-si, s-ii, hasla hasla pasar. – dijo mientras se acomoda el cabello y terminando de arreglar su escritorio, lo que menos queria era dar la imagen de loca. Aunque ya no podia empeorarla.

-sakura, tsunade-sama te busca; es urgente que vayas a la torre.- hablo la pelinegra mientras la miraba, sabia que algo habia pasado ya que en su escritorio se encontraba el frasco de pastillas que ella usualmente toma cuando le dan ataques de histeria.

-de acuerdo.- asintio la cabeza mientras se levantaba de su escritorio, se dio cuenta que habia dejado su medicamento en el escritorio, así que lo tomo y lo guardo en su estuche donde tenia los shurikens.

Las dos ninjas se dirigian rapidamente saltando de casa en casa para llegar lo más pronto posible, ninguna de las dos hablaban y a sakura no le importaba mucho si tenian una conversacion, lo unico que queria en ese instante era saber por que le hablaba ahora la hokage. Ella se imaginaba que seria para algo personal, siempre se preocupaba por ella y a la pelirosa eso ya le estaba empezando a molestar.

Pero por la medicina su nivel de irritabilidad estaba por debajo del minimo, se encontraba en un "modo zen" por así decirlo. No contaba con la iluminosidad de un budista pero se encontraba tan tranquila que no dudaria en ignorarte si no fuese algo relevante para ella.

Paso unos minutos y ya se encontraban enfrente a la oficina de la hokage, sakura se paro lo más firme y recta que pudo, paso por las puertas del cuarto y la vio. Su querida maestra estaba de estalda a ella, admirando la villa. Cuando se dio cuenta que tenia invitados, se giro rapidamente para ahora admirar a su alumna.

Cerro los ojos por unos minutos, y empezo a caminar rumbo a su silla, se sentó y con las manos juntas apollo ahí su barbilla.

- me alegra verte sakura, hay algo que tengo que decirte.- la pelirosa medio se sorprendio y si no fuese por el medicamente que tomo su sorpresa seria más notable.

- necesito que vayas a Sunagakure a una mision, y eras la unica que puede completarla con total éxito. – la rubia solo dio una media risa y saco un pergamino de su escritorio para darcelo a la kunohichi.

-¿de que trata mi mision?- pregunto curiosa la ojijade mientras tomaba en sus manos el rollo que le extendio la godaime.

-veras sakura, nuestros aliados de la aldea de la arena nos estan pidiendo ayuda para capacitar a su cuerpo medico y dado que yo no puedo dejar mis asuntos como hokage para ayudarlos, te he mandado.- dijo mientras se hacercaba a su "hija". – tu has demostrado ser la mejor medico ninja de toda la nacion, y la verdad es que ya me has superado en todo lo que te he enseñado, por eso tu iras y demostraras que eres la mejor.- la rubia se habia emocionado al decir ese discurso tan dulce, que no se dio cuenta que la pelirosa habia sonreido por un minimo momento.

-partiras hoy mismo mi querida sakura, ve a empacar tus cosas y por si te preguntas cuanto tiempo te quedaras, pues sera un mes o más, eso quiere decir que probablemente te puedas perder los examenes chunnin, dependiendo de cómo los entrenes. Se que seras una buena maestra, y con tu inteligencia hasta en menos de un mes estes de regreso, así que por el tiempo ni te preocupes.- dijo la godaime mientras, daba una calida sonrisa. Pero de pronto esa sonrisa se le cambio.

-eh sakura, antes de que te vayas hay algo que quiero decirte.- la rubia tomo una bocanada de aire y la miro fijamente. – no iras sola a suna. Tu antiguo equipo ira contigo.- tsunade estaba preocupada de cómo acturia, pensó que se pondria toda enojada y malhumorada como siempre. Pero fue todo lo contrario, la pelirosa solo dio la vuelta y antes de salir dijo. –de acuerdo, pero no quiero que ellos me esten estorbando o tendré que mandarlos devuelta a konoha en silla de ruedas o en un feretro.

CONTINUARA….