Recuerdos
Capítulo 2
Kagome barría el patio mientras que Yato llevaba unas cajas de los nuevos amuletos y antigüedades al templo donde estaba el pozo.
Desde que había regresado a casa no se había metido por nada ahí cuando un estruendo y quejido llamo su atención yendo a investigar.
Cuando entro vio a Yato sentado en las escaleras con la mano sangrando.
— ¿qué te paso?
— no es nada, sólo me machuque el meñique
— Déjame ver - tomándole la mano- te reventaste la carnita, vas a necesitar dos puntadas, deja voy por mis cosas
Cuando Kagome regreso llamó a Yato.
— deja eso ahí al rato entre sota y yo las acomodamos, vamos a sentarnos afuera para curarte esa herida y levanta el brazo para que pare la sangre
Los dos se sentaron en la banca frente al árbol sagrado, Kagome curo y comenzó a coser la herida del joven que no le quitaba la vista de encima sin perder ninguna de las expresiones de la chica.
— este lugar da mucho paz
— sí, me gusta ver este árbol
— sabias que muestras familias son amigas
— ah sí?
— mi madre y tú padre eran muy buenos amigos
— mi madre no me menciono nada
— yo apenas me entere y fue mi madre la que le pidió ayuda a tu familia para quedarme aquí ya que en mi cuidad no hay mi carrera
— Bueno ya está - dijo para después continuar con el patio
— Kagome dejaste tu botiquín allá dentro
— ah cierto - yendo por él
Cuando se metió sintió una sensación rara, un poder espiritual débil dentro del pozo, cuando se asomó vio que algo brillo dentro de la oscuridad de este. Yato al ver su expresión se asomó dentro de éste.
— qué es eso?
— no lo se
— yo voy por
Dijo el joven arrojándose dentro del pozo, cuando salió con gran dificultad le mostró una flecha con un papel amarrado en ella entregándosela a la miko.
— es una de mis flechas
— qué es eso que está amarrado?
Kagome desenrollo el papel leyendo lo que decía en voz alta.
Kagome siento mucho molestarte, pero necesitamos una vez más tu ayuda. Hace dos meses que todo se ha complicado, han aparecido monstruos poderosos que hemos podido acabar, pero pareciera que estuviéramos en la misma situación de hace 8 años, sabemos que no es tú problema, pero yo estoy vieja y ya no tengo fuerzas y la aldea necesita de ti, si esto logro pasar el portal espero que puedas venir.
La anciana kaede y amigos.
—vas a ir?
— no lo sé, posiblemente me vaya mañana o más tarde no lo se
— estas bien?
— si es sólo que me tomo de sorpresa
— Kagome ya llegue, ah hola Yato - dijo entrando al templo-
— hola señora
— qué es eso hija
— un mensaje de mis amigos, necesitan mi ayuda... Mamá
— has lo que creas necesario yo te apoyo
— bueno Kagome, señora ya me voy a la escuela, espero verte pronto Kagome y mucha suerte
— gracias
La familia estaba comiendo cuando Kagome les contó sobre el mensaje y su decisión.
— te vas ahora? - pregunto sota
— si en un momento más, solo preparo mis cosas
— y cuando vuelves?
— no lo sé abuelo
— bueno pues mucha suerte... Hija por cierto que te parece Yato
—mmm? Pues es un joven guapo, inteligente y bueno, me cae bien, ¿por qué?
— bueno estaba hablando con tu madre y yo ya no estoy bien y aunque sota es el hombre de la casa, él está destinado a irse con su familia o quedarse si es su decisión, pero tú eres la mayor y no quisiera que cuando yo falte se queden desprotegidas
— Papá ya no son los tiempos de antes - dijo la mamá de Kagome-
— yo sé que no, pero aun así quiero que mi nieta tanga a alguien que la cuide y la amé y Yato y su familia están dispuestos además que quien mejor que tú para hacerse cargo del templo
— espera estas sugiriendo que me case con él?
— no te estoy obligando, pero el seria buen candidato ya que en todos estos años no has traído a nadie
— abuelo por eso él está aquí?
— es una de sus razones... Hija él te quiere, no digo que se casen ya, pero podrían conocerse
— abuelo, yo no necesitó de un arreglo matrimonial, además si no traje a nadie es porque no he querido y ya me voy porque no quiero discutir contigo... Mamá no sé cuándo vuelva , adiós sota - yéndose
El sol iluminaba el verde campo y una aldea en donde la luz del sol se cubriría por la horda de demonios que estaba arriba de ella.
Los demonios atacaban aldea destruyendo las viviendas y revolviendo entre ellas.
La anciana lanzaba flechas, pero no hacían nada, los aldeanos luchaban sin tener éxito, miroku peleaba junto con shipoo , kohaku y kirara mientras que sango protegía a tres niños.
Eran demonios débiles, pero en gran cantidad, toda la aldea retumbaba con los gritos de los seres.
—QUIERO LA PERLA
Justo en ese momento una flecha cruzo el campo llegando hasta los demonios eliminado a los que estaban juntos, todos voltearon y se dieron cuenta que ahí estaba la joven miko de hace 8 años.
Kagome disparaba sus flechas hasta que termino con la mayoría, uno que aún estaba con vida la observo y se dirigió hasta ella.
— DAME LA PERLA SACERDOTISA
Kagome sintió miedo al escuchar esa palabra "perla", de un movimiento rápido puso si mano frente al demonio y expulsando poco poder la purifico.
Todos se acercaron sorprendidos a recibirla.
— Kagome -la abrazo un adolescente muy guapo
— shipoo estas enorme y tan guapo
— Kagome
— sango, miroku que gusto, ellos son sus hijos? - viendo a unas gemelitas de 8 años y a un niño de 5
— si
— me alegra haber venido, les ayudare en lo que pueda
Al anochecer después de reparar un poco la aldea, el grupo se encontraba hablando en la cabaña de la anciana.
— hace dos meces que comenzó a ponerse así la situación - dijo la anciana
— los demonios han aumentado
— y Kikyou que dice
— ella se fue hace años, cuando te fuiste ella nos contó que tú te habías ido y ella se instaló aquí
— conque eso les dijo
— si por qué señorita
— pues porque ella me arrojo al pozo y lamentablemente no pude hacer nada
— ella nos dijo otra historia completamente diferente
— maldita muerta, oh lo siento anciana kaede - dijo shipoo
— lo más probable es que se haya ido a morir, mi hermana ya no podía soportar más
— me preocupa lo de la perla, yo la destruí yo creo que no hablan de la misma perla, tenemos que investigar
— qué le parece si mañana vamos por los alrededores señorita Kagome
— si monje miroku está bien
— pero dinos amiga que has hecho todos estos años
— pues hace unos días que volví de china, me fui a estudiar allá
— que estudiaste Kagome? - preguntó shipoo
— soy doctora, curo a las perdonas de enfermedades, traigo niños al mundo entre otras cosas
— ah que genial
— y tu shipoo ya tienes novia?
— No - dijo rojo- y tú?
— No - inconsistentemente llego Yato y las palabras de su abuelo a mente
—amiga nos sorprendiste con tus poderes
— es cierto sus poderes se desarrollaron mucho, ahora no solo con su arco, sino con escudos de energía
— cuando me fui a china conocí a una sacerdotisa que me entreno y desarrollé mucho mis poderes
— será mejor que duerman mañana tienen que irse temprano - dijo la anciana kaede
Miroku y Sango se fueron a su casa y shipoo y Kagome se quedaron con la anciana kaede.
Kagome podía ver por una abertura de la entrada la luz de la luna y sin poder evitarlo le recordaba a Inuyasha.
A la mañana siguiente el grupo una vez más se dirigía en busca de información hasta que llegaron a una cascada que Kagome conocía bien , en cuanto bajaron de kirara unos hombres lobo salían de entre las rocas , a los que Kagome reconoció bien.
— señora? - dijo uno sorprendido Hakkaku
— Señora Kagome - dijo Ginta saliendo de entre todos los lobos
— Hola muchachos gusto en volverlos a ver - sonriente
En ese momento unos ojos azules cayeron enfrente de Kagome.
— Kagome
— koga cuanto tiempo
— Me alegra tanto verte - abrazándola
Kagome y todos los demás se sorprendieron ante su reacción, pero para nadie era un secreto que él nunca la había dejado de amar aunque se había casado con Ayame y había formado una familia, la joven miko fue quien le había robado el corazón y se lo había quedado con sigo.
— que les trae por aquí?
— vinimos a investigar algo sobre Kikyou, la haz visto?
— no, que no había muerto
— Regreso - dijo Kagome
— pero he escuchado algo sobre una perla, pero no sé si se refieran a la shikon
— es lo que nos preocupa, sé que yo la destruí, pero no se
— y que dice el perro?
— hace años que no lo vemos - dijo miroku
Kagome volteo a verlo ante la sorpresa.
— ah sí?
— Se fue de la aldea y hace años que no nos ha visitado - dijo shipoo
— bueno pues lo único que puedo hacer es si se algo ir a avisarte Kagome
— gracias koga
— joven koga y ayame y los niños?
— fue a visitar a su abuelo
— tuvieron hijos?
— si Kagome, dos niños
— me alegra, bueno nos vemos
— Kagome me dio mucho gusto verte, estas aún más hermosa
— gracias a mí también me dio mucho gusto verte koga
El grupo caminaba de regreso a la aldea cuando un demonio ataco al grupo en busca de la "perla".
—DAME LA PERLA KIKYOU
— Yo no soy Kikyou - grito Kagome lanzando una de sus flechas matándolo
— Esto de la perla no me está gustando - dijo el monje
Cuando llegaron a la aldea, la anciana les mencionaba a cerca de algunas pistas, pero era lejos.
— claro sólo tengo que ir a mi casa por unas cosas y a solucionar algo con mi abuelo
— lo siento Kagome otra vez te causamos problemas
— no anciana kaede, esto es aún peor que un demonio, es el abuelo y una de sus ideas
— cual Kagome?- pregunto shipoo
— dice que antes de morir quiere dejarme bien casada, como si estuviéramos en esta época
— y con quién? - pregunto sango preocupada
— con un muchacho hijo de una amiga de mi padre que vive en mi casa... Bueno mañana vuelvo temprano para irnos
— estarías dispuesto Yato?
— claro que sí señor
— abuelo mi hermana no va a aceptar y es algo injusto
— ya llegue
— hija que bueno que llegas tenemos que hablar
— hija tu abuelo quiere que te cases con Yato - dijo preocupada su madre
— NO LO VOY A HACER, crees que puedes decidir mi vida
— Kagome nosotros fuimos testigos como sufriste cuando volviste hace 8 años y sé que fue por Inuyasha
— y eso que, esto en que me beneficia!
— pues en que ya no estarás sola
— no necesito de alguien para que me cuide, ya no
— hija sabes cómo está el mundo, necesitan ver a alguien fuerte a la cabeza de la casa para que nadie se quiera aprovechar de ustedes
— para eso está sota, además si puedo con unos demonios los humanos no son nada para mi
— Kagome yo entiendo a tu abuelo
— Yato tú no te metas, nunca nos vamos a casar y ya está decidido
— pero hija
— Abuelo Kagome ya tomo una decisión - dijo la madre
— abuelo yo no puedo casarme con amor y si en mi destino no está casarme lo acepto gustosa... Mañana me voy y no se cuánto tarde en volver no sé si sean meses, pero cuando vuelva espero que tu idea se haya ido
Kagome se fue a su cuarto, se acostó en su cama viendo al techo cuando sota tocó.
— hermana puedo pasar?
— si
Sota se sentó a su lado y la observo fijamente.
— no te enojes con el abuelo
— como no, su estuvieras en mi situación entenderías
— Kagome hace unos meces el abuelo se enfermó y estuvo internado
— que, por qué no me llamaron?
— tiene una enfermedad terminal, no sabemos cuánto le queda, pero es menos de 3 años
— que... No - llorando
— eres la adoración del abuelo, eres su orgullo y le dolió mucho cuando te fuiste y prácticamente te quiere amarrar aquí
— tengo que pedirle perdón
— él no quería que te dijera, sólo quiere verte feliz y el piensa que un nuevo amor puede hacerte feliz otra vez
— pero Yato no es ese amor, el amor y la felicidad me van a llegar cuando tengan que llegar
— mamá está hablando con él y parece que ha entendido
— gracias por decirme
— de nada, ah hermana cuídate en tu nueva misión
Kagome se acostó pensando en todo lo que estaba pasando, en especial en Inuyasha.
— Sólo espero no verlo - pensó cerrando los ojos
Bueno díganme que tal va quedando sale.
