Recuerdos

Capítulo 5

—estas muy bien Akane eres una niña muy fuerte –dijo Kagome mientras curaba a la niña

—agradece a Kagome hija

—gracias sacerdotisa Kagome

—gracias por venir hasta acá en tu estado Kagome

—siempre es un gusto venir a ver a tu hija Takuma

—donde esta ese demonio que tanto te cuida

—A quien le dices demonio humano –dijo Inuyasha malhumorado

—vamos Inuyasha, adiós Takuma cuida más a tu hija

Los dos caminaban de regreso a la aldea.

—ya te cargo

—Aun no, quiero caminar un poco más, es posible que sea mañana –acariciando su abultado vientre

—enserio?

—sí, solo lamento que mi abuelo no conociera a Shaome

—pero conoció a Rinne –dijo Inuyasha

Todo cambio después de la muerte de Kikyou, Kagome destruyo la perla y el abuelo cumplió su sueño de ver a su nieta casada, tuvieron una ceremonia típica en su época y en la época antigua una tradicional de la época. Había pasado dos años desde su boda y eran padres de un niño llamado Rinne que tenía un año con cabello azabache y ojos dorados como su padre, era un niño muy tierno con sus orejitas de hanyou, y ahora Kagome esperaba una niña.

Cuando llegaron a la aldea su hijo los recibió alegre llevándolos a su casa que era una cabaña bastante grande que estaba en el lugar donde estaba la cabaña de la anciana kaede que había muerto hace algunos meses.

Era media noche cuando Kagome despertó con dolores de parto.

—Inuyasha

—que pasa

—llama a sango ya es hora

Inuyasha volvió con sango quien ayudaba a Kagome a dar a luz. Inuyasha estaba fuera de la habitación cuando escucho el llanto de su hija. Cuando entro vio a una Kagome muy cansada con su hija en brazos.

—felicidades Inuyasha

—gracias Sango

—como le ponemos

—pues no se

—qué te parece Shaome

—me gusta

—bueno mi pequeña Shaome bienvenida a este mundo amor

Inuyasha veía a su pequeña hija tan tierna con sus pequeñas orejas y cabello plateado como él y sus ojos chocolate como su madre sin duda sería una mujer muy hermosa.


Habían pasado 15 años y Kagome e Inuyasha estaban fuera de su cabaña esperando a sus hijos. A lo lejos se veía un apuesto joven con un uniforme de instituto y una hermosa joven con uniforme de secundaria mismos donde había estudiado su madre.

—Hola –dijeron al unísono los jóvenes hermanos quitándose el conjuro que ocultaba su forma hanyou

—Como les fue en su primer día de clases –pregunto Kagome

—bien la preparatoria se ve fácil –dijo Rinne

—bien ahora que empecé tercer año tengo que dar mi mejor esfuerzo para ingresar al instituto –dijo Shaome

—si porque tú eres muy burra –dijo su hermano

—mira papá

—Rinne no molestes a tu hermana

Kagome e Inuyasha veían como sus hijos se perseguían para después desaparecer de su vista.

—gracias Kagome por darme una familia

—te amo Inuyasha

Los dos se besaban mientras sus hijos los veían de lejos. Ahora esa etapa de 8 años eran solo recuerdos amargos uno sin el otro, pero ahora habían formado recuerdos juntos y así seguirían caminando hacia el mañana.

Listo espero les haya gustado la historia.

Sayonara