Nota del Autor.
Ahora sí, es este capítulo el que después de publicarlo dos veces me llevó a que borraran mi historia. No tengo idea por qué, pero bueno, espero que la cuenta de mi amigo Isael no me lo borren, ya que ya tengo el capi 3 listo y lo voy a publicar mañana si no hay inconvenientes.
Gracias a todos por su apoyo.
Hoy nos encontramos en el segundo capítulo de la misma, el cual narrará el inicio del entrenamiento de Naruto con Pikoro. Es más corto que el anterior, pero vuelvo con una rápida actualización; mi intención es comenzar con el cannon tras haber sentado las bases del crecimiento de nuestro joven Héroe. Aún así, y junto con este capítulo, el tercero será el último antes del ingreso a la Academia Héroe.
Así mismo, me gustaría agradecerles a todos los que apoyaron esta historia con Reviews, Favs o Follows. Lo aprecio muchísimo y esperemos que esta vez no me la bajen de vuelta :(
En cuanto al Harem y el traje de héroe tienen tiempo de dar sugerencias en sus Reviews, y desde ya tengo en cuenta todos los comentarios que quieran realizar. Respecto al traje, tengo comentarios distintos hasta ahora, pero todavía hay tiempo chicos y antes de que llegue el momento seguramente les avisaré en una nota de autor para que continúen dando sus sugerencias. Por ahora, continuaré aceptando ideas o lo que quieran proponer.
Disclaimer: Ni Naruto ni My Hero Academia me pertenecen, así como tampoco los personajes de ambas series.
Capítulo Dos: ¡Sobrevive!
"Hemos llegado."
"¿¡Q-Q-Qu-Qué es es-este lu-lugar!?"
Naruto y Pikoro habían aparecido de repente en un sitio desolado, congelado y aparentemente lejos de toda civilización. Una fuerte ventisca soplaba contra un pobre chico que apenas tenía ropa para protegerse del frío y tiritaba en respuesta; la nieve caía desde el cielo a un ritmo cansino, cubriéndolo todo de un manto blanco.
Sin embargo, de los dos, sólo el rubio se veía afectado por el clima. Su nuevo maestro, por otro lado, se mantenía impasible mientras lo observaba con tranquilidad.
"Tu peor pesadilla", respondió Daimao, sonriente. "Aquí entrenaremos por ahora."
"¿¡N-NANIII!?"
La situación le recordaba levemente a cuando comenzó a entrenar a Gohan, con quien fue casi igual de duro en un principio. Pero Naruto tenía otra actitud con respecto a entrenar... y había sobrevivido por su cuenta muchos años sin depender de nadie, ni siquiera del orfanato que lo "acogía" en sus instalaciones.
Era más decidido, mayor que Gohan al iniciar y ya manejaba un poco de su poder, lo que significaba que el entrenamiento debía ser el doble de difícil.
"Si logras sobrevivir dos meses en este lugar sin sucumbir al frío ni a las bestias que moran por aquí te entrenaré en todo lo que sé."
"¿¡C-C-Cómo podría!?", gritó Naruto, tartamudeando por el frío. "¡N-No hay forma!"
"Bueno, entonces puedes volver al orfanato y seguir con tu miserable vida. Estoy seguro que podrás entrenar por tu cuenta y te irá muy bien."
Aquello produjo un inmediato silencio que solamente se veía roto por el interminable silbido del viento y el tiriteo del Uzumaki. Todo aquello era inhumano, imposible e increíblemente difícil de lograr. Pero Pikoro irradiaba un aura casi palpable de poder que antes no estaba ahí, lo cual le hizo pensar a Naruto que si aquel héroe lo planteaba, entonces él podría hacerlo.
Y que el rubio se diese cuenta de eso satisfajo internamente al guerrero.
"L-Lo intentaré. ¿Pero qué hay de la escuela y el orfanato?"
Naruto no preguntó por su cosas. De hecho sus zapatos viejos blancos, su remera negra y pantalones desgastados y rasgados era todo lo que tenía y lo traía puesto en aquel momento.
Pikoro, por su parte, esbozó una sonrisa pequeña. "Tienes agallas Gaki", su respeto por el muchacho creció en ese instante. "Y deja que yo me ocupe de esas minucias. Por otro lado, supongo que podría darte algunas indicaciones. Primero, la comida está a tu alrededor... deberás cazar y usar como refugio alguna cueva en la montaña. Si te caes mueres."
"¿A-Algo m-más?", si Naruto dijese que no estaba asustado sería una mentira, porque lo estaba y mucho. Pero era su deseo de convertirse en el mejor que lo impulsaba a ignorar todo e intentarlo.
Cualquier cosa era mejor que regresar a un sitio dónde la mayoría no le importaba su existencia en absoluto.
"Utiliza tu poder para proteger tu cuerpo del frío. Pero recuerda que tiene un límite. Deberás aprender a encender fogatas y mantenerlas si quieres sobrevivir", comentó el guerrero verde, cruzándose de brazos. "¿Sabes canalizar tu energía?", ante un asentimiento tembloroso de Naruto, Pikoro se cruzó de brazos. "Bien. Demuéstralo."
El Uzumaki se mostró reacio a descruzar sus extremidades y desproteger su pecho contra el frío y la nieve, pero lentamente cedió y estiró una mano en dirección de Pikoro, tratando con todas sus fuerzas de ignorar las condiciones climáticas para así formar la técnica en la que había estado trabajando con tanto esmero.
"¡R-Ra-Rasengan...!"
Por unos instantes, una esfera circular como la que usó contra Kaito se materializó en la palma de su mano, girando ininterrumpidamente hacia la derecha para luego disiparse en el aire ante un Naruto que no pudo seguir ignorando el frío.
"No está mal, pero no es suficiente", anunció su maestro. "Para protegerte de las condiciones climáticas actuales deja que la energía haga de escudo. Espárcela por todo tu cuerpo como si fuese una manta."
Naruto asintió, pero cuando se disponía a hacerlo notó como Pikoro se daba media vuelta. "¡H-Hey ojiisan! ¡N-No me d-dejes!"
"¡NO ME DIGAS ASÍ! ¡NO SOY UN ANCIANO GAKI INSOLENTE!", ante el grito, el pequeño chico asintió frenéticamente con cara de disculpa. El guerrero sacudió la cabeza para luego decir, "la clave de este entrenamiento es que puedas sobrevivir... sólo. Yo volveré en dos meses y si estás vivo... heh, empezaremos lo difícil."
Y antes de que el Uzumaki pudiese replicar o quejarse, Pikoro Daimao desapareció de su vista, dejándolo completamente sólo.
Lo primero que hizo Naruto al comprobar que estaba por su cuenta fue mirar hacia abajo, desde el borde de la ladera de la montaña.
'¡No se puede ver nada!', efectivamente, tanto la nieve como la neblina que cubría la montaña le impedía ver lo que había más abajo. Aunque también podía deberse al hecho que estuviese a demasiada altura como para ver algo.
A tal distancia... Pikoro no estaba bromeando cuando dijo que moriría si caía.
"D-Debería encontrar refugio..."
El haber desaparecido de su ciudad para reaparecer en aquella montaña no cambiaba nada. La noche estaba a punto de caer, y seguramente a tanta altura la oscuridad lo envolvería rápidamente. Sin contar el hambre que aquejaba su estómago...
Naruto comenzó a caminar hacia delante, pegado a la pared de la montaña. La ladera era amplia, brindándole un cómodo espacio por el que caminar; aún así, debía tener cuidado: un paso en falso podría significar su fin.
Por otro lado, el frío era insoportable. Sus músculos estaban entumecidos y ni siquiera sus pies se salvaban de aquella sensación al haberse mojado su calzado con la abundante nieve debajo — todo su cuerpo le rogaba por calor, pero el chico no podía encontrar ninguna cueva que lo protegiese por el momento.
Su mirada, cada vez más borrosa y afectada por el frío y la oscuridad inminente, no era de ayuda.
Con cada segundo que pasaba allí, dando pasos lentos, en la mente de Naruto cobraba más fuerza la idea de una muerte segura. '¡No! No puedo morir aquí... ¡Piensa! ¿Qué había dicho Pikoro-ojiisan?'
Y entonces, el rubio comenzó a repasar en su cabeza los consejos de su nuevo maestro. Seguirlos al pie de la letra era su única esperanza de seguir con vida...
Pikoro observó desde lejos, imperturbable por la violenta ventisca y la nieve, cómo el Uzumaki cerraba los ojos y concentraba su Ki, cubriendo en instantes su cuerpo con un aura invisible. Pronto, el chico se erguía tambaleante para después proseguir su camino por la ladera, ahora más convencido por su determinación.
El chico era bueno. Si realmente lograba sobrevivir no tenía duda que se volvería muy poderoso — el protector de aquel mundo dónde tontos humanos con "individualidades" (que no eran más que una manifestación atípica de Ki) usaban su poder para proteger a los demás, obtener fama y fortuna o aterrorizar al mundo y hacer fechorías.
No cabían dudas de la bondad de Naruto, aún si fuese muy pequeño; en su Ki no encontró ni una pizca de maldad, ni siquiera después de todo el sufrimiento que tuvo que soportar en su vida.
Pikoro había estado mirando al Uzumaki desde hacía tiempo, y lo que continuaba descubriendo le recordaba en cierta manera a sus viejos amigos.
Sus actitudes... Su forma de ser... Y, por sobre todo, lo que en aquel mundo llamaban "individualidad" — aquella consistía en el control de Ki puro, sin alteraciones ni en otras formas cómo los demás humanos del mundo. Naruto poseía un poder único, igual al de los humanos en la Tierra de la que provenía Pikoro. Y con el debido entrenamiento podría superar a cualquier "héroe" o "villano" fácilmente.
Naruto estaba destinado a convertirse en el protector final, un guerrero inigualable que podría enfrentar el inminente peligro que acechaba con aparecer en algunos años.
La incursión del rubio en la única cueva de la ladera interrumpió los pensamientos del guerrero, quien no pudo evitar cruzarse de brazos con complacencia. Había tomado un minúsculo paso en dirección a su supervivencia, pero aún faltaba mucho por recorrer.
Pronto, y quizás más pronto de lo esperado, la noche se cernió completamente sobre el páramo. Y no sería hasta una hora después que un fuego logró encenderse dentro de la cueva, dónde el pequeño pasaría los siguientes dos meses de su vida...
Naruto despertó al amanecer la mañana siguiente.
Su cuerpo estaba congelado por el frío que se colaba por el hueco de la cueva. La fogata que había logrado encender con bastante esfuerzo se había consumido en algún momento mientras dormía, y sólo la madera quemada yacía en el montón apilado. Algo dentro suyo le dio a entender que aquello podía volver a usarse, pero aún así necesitaba encontrar más leña.
Y comida.
Un gruñido provino de su estómago justo en el momento en el que pensó en aquella palabra. Su última cena había sido unas manzanas que había encontrado muy convenientemente en la cueva, pero aquello tampoco era suficiente. "Ojalá hubiese ramen...", el rubio se saliveó ante su gran deseo por comer su plato favorito; pero por más que lo deseara, la realidad era otra, y pronto tendría que salir para encontrar otras cosas que comer.
'También necesito algo con lo que taparme al dormir. O más ropa... ¿Pero dónde encontraré eso en esta montaña?'
Sacudiendo la cabeza, Naruto hizo una lista mental de cosas a conseguir para poder sobrevivir al día. La falta de protección contra el frío le daba miedo, pero seguro que la nueva técnica que aprendió de Pikoro lo cubriría por un tiempo.
El joven estiró sus extremidades al ponerse de pie, y trató de calentar sus manos, las cuales no sentía en absoluto. Pronto se percató de que sus esfuerzos fueron inútiles y salió fuera, extendiendo su energía por todo el cuerpo como lo había hecho el día anterior.
Al emerger de su refugio, el Uzumaki se percató del cambio radical en lo que lo rodeaba.
La fuerte ventisca y nevada había sido reemplazada por una brisa helada que soplaba tranquila, con alguna nieve intermitente que caía sobre su cabello dorado. El sol era visible ahora en el horizonte, así como el paisaje que se extendía debajo: Llanuras y campos cubiertos de nieve ocupaban gran parte de su visión, con algunos bosques en ciertas partes del panorama y ríos congelados.
Aquello no parecía ser Japón, sino otro país enteramente. Pero ni siquiera era posible distinguir rastro de civilización alguna ahí debajo, y eso llenó al rubio de una sensación indescriptible.
Estaba sólo. Completamente sólo, sin nadie con quien hablar. Pero Naruto continuó pensando que de alguna manera aquello era mejor que volver al infierno de su vida, porque ahora al menos tenía la oportunidad de volverse muy fuerte y cumplir su sueño de superar a All Might.
Si aquello era lo que tenía que soportar, entonces lo superaría sin quejarse.
"Pero primero..."
La naturaleza llamaba.
Naruto se dispuso a orinar desde la ladera, observando cómo el líquido descendía y se perdía de vista en la distancia. De espaldas a la cueva, el rubio permitió aquel momento de relajación momentánea mientras pensaba en lo mucho que había cambiado su vida de un día a otro y de lo que faltaba por vivir aún.
Por primera vez en aquella mañana en la que ahora el Sol había ascendido en el firmamento, su mente recordó brevemente lo ocurrido la tarde anterior con Kaito y la chica de piel rosa, "Mina-chan... Me pregunto si habrá pensado en mí." Naruto verdaderamente quería que aquello último fuese cierto, después de todo, ella había dado a entender que quería quedarse junto a él y, de ser así, sería la primera amiga que jamás tuvo.
Su promesa seguía aún en su cabeza, y el rubio pensó en cuanto tardaría en volver a verla.
"Meh, no debo preocuparme por eso. ¡Ojalá pueda volverse más fuerte!"
La idea de incrementar sus poderes lo llenaba de entusiasmo para lo que restaba para comenzar el verdadero entrenamiento con Pikoro: Sólo 2 meses; 62 días exactos en soledad. Iba a ser un verdadero desafío para alguien tan pequeño e inexperto cómo—
GRRRR...
De repente, el gruñido de un animal puso en alerta al chico, quien se apuró a acomodarse la ropa. Pero cuando estaba por darse media vuelta algo extraño ocurrió: el sonido de alguien trotando en la nieve se aproximaba hacia su posición con rapidez, pero de un momento a otro ya no se oían. Por un segundo, Naruto tuvo la esperanza de que el animal se hubiese marchado.
"¡MUÉVETE!"
El rubio reaccionó con rapidez ante el grito que trataba de advertirlo y, haciendo uso de sus piernas, saltó hacia un costado, esquivando por muy poco los colmillos de su atacante. Jadeante por la adrenalina y la nueva oleada de frío que golpeaba su cuerpo (habiendo descuidado el aura protectora), el chico entornó los ojos y contempló al majestuoso animal que ahora lo acechaba.
Era lo que parecía ser un lobo salvaje, con un pelaje completamente blanco como la nieve que rodeaba todo. Sus ojos amarillos lo observaban fijamente, como un depredador a su presa y su cuerpo estaba tenso, como expectante.
Un poco de saliva atravesó su garganta sonoramente — Había faltado muy poco para ser comida de lobo.
'Aún no se termina', pensó Naruto, tratando de acomodarse pero sin hacer movimientos bruscos. El miedo era grande, y se veía acrecentado ante los gruñidos amenazantes del animal. '¿Y si me escondo? ¡No hay forma que pueda con él!'
Pero aquello último no funcionaría. Incluso si trataba de correr y esconderse en su cueva, el lobo sería más rápido y lo atraparía antes de tan siquiera llegar. La única forma de salir con vida de allí... era pelear.
Naruto decidió esperar un momento, conservando la esperanza de —alguna forma— intimidarlo y lograr que se marchara. Sin embargo, el depredador parecía no estar dispuesto a irse sin saborear su premio. Estaba esperando... esperando a que él cometiese algún error para así poder atacarlo.
Pero el rubio no se movió. Lo único que hizo fue alzar los puños en una posición de defensa improvisada; la misma, si bien incorrecta, era lo mejor que tenía. Si sobrevivía le pediría a Pikoro que le enseñara a pelear bien, o a tener menos miedo en una batalla. ¿Acaso cometía un error al quedarse parado sin moverse?
Sin embargo, y ante la falta de iniciativa, fue el lobo quien de repente se abalanzó sobre la forma casi indefensa del Uzumaki, enseñando los colmillos mientras emitía un ladrido furioso.
Su presa simplemente decidió correrse a un costado, teniendo cuidado de no caerse por la ladera. Su cuerpo era pequeño, pero ágil, y pudo esquivarlo sin problemas. Ante aquello, el animal gruño con más rabia y arremetió en la nueva dirección de su objetivo, quien volvió a esquivar su ataque.
'Es r-rápido', fue lo que pasó por la mente del rubio al correrse a un costado nuevamente, esta vez por los pelos. Tenía cierta resistencia por encontrarse casi siempre escapando de sus perseguidores en su antigua ciudad, pero esto era diferente: el lobo era rápido y la distancia era mínima.
Un sólo descuido...
Slash
"¡Gah!"
Naruto saltó hacia atrás, sintiendo como un poco de sangre chorreaba de la fresca herida en su brazo derecho. Apenas era un rasguño, pero el animal había logrado lastimarlo. Su estrategia de cansar al lobo no estaba funcionando en absoluto, y era a él cuyas energías comenzaban a flaquearle. ¿Cuánto tiempo tardaría en caer a ese ritmo?
Había que pasar a la ofensiva, no quedaba otra.
El Uzumaki se encontró de repente esquivando una nueva arremetida, una que por muy poco logra atraparlo. Tratando de poner un poco más de distancia mientras el animal caminaba en círculos alrededor suyo, Naruto acumuló todo su poder en la palma de su mano, intentando formar la única técnica que podía salvarlo en un momento como ese.
"¡Rasengan!"
Un sonido como de silbido invadió el páramo justo en el momento en el que la esfera cobró tamaño y velocidad, girando descontroladamente. Esa era su chance de salvar su vida y probarse como futuro héroe.
Todo lo que tenía... se encontraba en ese ataque.
El lobo intuyó el peligro, pero no se rindió. Una presa tan suculenta como esa no podía desperdiciarse y menos en un lugar tan inhóspito como ese, dónde la comida escaseaba. Haciendo uso de sus patas traseras, el animal arremetió súbitamente hacia delante, sin aviso, mientras su bocadillo lo esperaba inmóvil a pocos metros.
"¡Cómete esto!"
Cuando su técnia impactó con el animal, Naruto perdió el equilibrio y cayó hacia atrás, golpeándose la cabeza.
Pikoro observó en silencio y de brazos cruzados cómo su futuro aprendiz recuperaba la conciencia media hora más tarde, asustándose por un momento en el que se vio debajo del cadáver del lobo.
Al apartarlo, el chico se puso de pie con miedo al principio pero luego felicidad, al ver que —efectivamente— había superado su primera prueba.
"¡YATTAAAAA!"
Naruto se elevó en un salto de victoria pero sólo para resbalarse con la nieve al aterrizar y caer de vuelta, esta vez sin lastimarse. Pikoro sintió como una gota de sudor recorría su nuca ante aquello, aunque no pudo evitar sonreír levemente al ver el posterior esfuerzo del muchacho por llevarse su trofeo a la cueva.
"Heh, el Gaki lo hizo", que hubiese podido encargarse de algo así por su cuenta reafirmaba la creencia del otrora Rey Demonio. Sin embargo, aquello no probaba mucho; aún faltaban dos meses de dura supervivencia y esta vez había intercedido él para advertirle del primer ataque del lobo. De no ser por su grito Naruto podría no haber reaccionado a tiempo. "Espero que aprenda a destriparlo y utilizar su piel... sin mi ayuda."
Por un instante Pikoro se vio tentado a bajar y enseñarle a hacerlo, pero la verdadera prueba incluía experimentar por cuenta propia. Y para eso el chico tenía mucho tiempo.
Sus ojos se cerraron al tiempo que adoptaba una posición de meditación en el aire. En dos meses comenzaría el verdadero entrenamiento... Y aunque tenían muchos años para entrenar, no debían perder el tiempo; un peligroso enemigo vendría a la tierra. Uno que no tenía comparación a ningún villano o héroe patético.
Ni siquiera al tal grandioso All Might del que todo el mundo hablaba. 'No sé por qué los humanos lo alaban tanto. Hasta Krillin podría derrotar fácilmente a ese sujeto', la imagen del monje calvo haciendo la señal de la paz con sus dedos se le vino a la cabeza, y Pikoro sintió como una nueva gota de sudor más grande que la anterior le recorría la nuca. Quizás había exagerado un poco. 'Mejor Gohan. Gohan podría hacerlo sin siquiera convertirse en Super Saiyajin.'
Viejos recuerdos poblaron su mente, pero el guerrero no quiso divagar tanto en ellos. Aquel era un tiempo pasado al que ya no podía volver.
Además... el verlo a Naruto pasar por aquella prueba de supervivencia y luego su entrenamiento sería lo más entretenido que viviría en muchos, muchos años.
"Va a ser interesante, sí..."
(To be continued...)
Bueno, hasta acá llegamos con el segundo capítulo. Un poco corto, pero necesario en mi opinión para comenzar detallando el entrenamiento de nuestro héroe.
Los invito a comentar qué les va pareciendo la historia hasta ahora. El tercer capítulo será el último antes de empezar con el cannon, y habrá una mini pelea Naruto vs Pikoro al final. (Sólo espero que FF no me lo baje sin razón, no estoy infringiendo ninguna norma).
Con eso me despido hasta la próxima.
