HOLA! Continuando con el segundo cap ahora con Kagome.
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CAP. 2 Kagome
Termine la carrera de diseño, mi especialidad es mas la decoración de interior que ropa, de hecho hace poco estaba trabajando para unas planificaciones de interior, hasta que unas ventas de diseño de uniformes que fueron publicadas en el año invitaron a todos los diseñadores para poner a prueba nuestros talentos y acepte, lo hice solo por que tenia tiempo y resulto que el trabajo era demasiado bueno.
Me hablaron temprano un miércoles a la oficina justo antes de mi liquidación, el lugar se vino abajo y consigo el despido de muchos trabajadores. Era esto o nada.
Buenas Tardes Srta Higurachi, nos interesa los diseños que nos mando, me gustaría verla en las oficinas del centro de Tokio en el ultimo piso.-
El hombre en la linea sonaba ronco y decidido, ademas para que alguien tuviese las oficinas en el centro de Tokio debía de ser una empresa demasiado demandada y con dinero.
Por supuesto, estaré ahí a primera hora mañana. Pero disculpe de donde me hablan?-
Somos la academia de Judo en Japón, van aceptar nuestra propuesta de los nuevos uniformes ademas que queremos a alguien de planta para los diseños próximos. Nos da gusto que acepte, hasta luego-
No me dejaron siquiera dar las gracias, era gente ocupada sin embargo me emocione tanto, significaría una paga mejor, oficina propia sin necesidad de compartir y por dios, en el centro de Japón!. Me quedaba mejor y cercas.
Llegue a mi departamento, era chico pero lindo, suficiente para una soltera como yo que había terminado sus estudios y estaba en busca de algo mejor. Me eche en el sillón, no me importo desparramar mi cuerpo, necesitaba algo suave. Dedique un vistazo a todo antes de tomar fuerzas y ponerme de pie, estaba tranquilo.
Echaba de menos a mi mama, al abuelo, Souta y Buyo.
Pero tuve que decidir irme de mi casa, los años en la preparatoria fueron duros después de que...olvidenlo.
Me levante para ir a mi habitación y abrir el peinador, una foto vieja que tome con una cámara desechable, nadie creería que fuera la época feudal la fotografía, pero lo era. Acaricie el marco y después a cada uno de mis amigos... cuanto tiempo había pasado?. Exactamente mas de diez años y el recuerdo me calaba en lo profundo, aprendí a superar, mi corazón lograba desafiar cualquier adversidad, incluso esto.
InuYasha.- pronuncie despacio, libre.
Kikyo no había fallecido en la batalla, logro salvarse y ahora pertenecía a nuestro equipo en la batalla final. Era incomodo estar a su lado, era el objeto de susurros y miradas de mis amigos, todos de mi parte, pero quien quería que fuera de mi parte no lo estaba. Me dolía verlos juntos pero nada importaba mas que la misión, creí que InuYasha sentía algo por mi pero solo fue protección y cariño, nunca amor.
En la ultima batalla Naraku desapareció, por fin lo destruimos y quienes obtuvieron su venganza o libertad volvieron a sus vidas, era como liberarse de una carga pesada, al fin dormiríamos en paz.
Charle con InuYasha una noche bajo el árbol del tiempo, acaricie las ramas y espere lo peor.
Asi que decidiste al fin- murmure
Kagome yo... sabias que esto pasaría-
Te entiendo, de cualquier manera cumplí mi promesa y jamas me separe de tu lado, los ayude a destruir a Naraku.- Unas lagrimas corrieron por mis ojos, logre retenerlas.
De verdad lo siento Kagome, puedes venir cuando quieras y- Pauso. Su evidencia fue que no tenia nada mas que decir.
Gracias, pero es hora de volver a mi época, me voy a despedir de todos.- camine en dirección contraria, no me siguió y yo no me detuve.
La despedida fue cálida, jamas vi a Kikyo presente, pensó que seria lo mejor para mi, eramos rivales aunque no teníamos nada por que pelear, ella había ganado, siempre gano.
Me dio gusto irme ese mismo día, hubiera permanecido mas y mi negación seria completa. Cuando al fin llegue a mi época el pozo se torno con una presencia normal, ya no podía transportarme, Así es como termino todo.
Me enfoque en mis estudios, conocí gente, salí con chicos pero nada me llenaba, un día dije basta, llore tanto como pude en el pozo cuando mi familia se fue a un festival, llore todo lo que me guarde por años, me libere.
Hasta que termine con un trabajo intermedio, un nuevo departamento y mis viejas amiga y aunque seguíamos en contacto cada una eligió un camino diferente.
Deje la fotografía parpadeando varias veces para lubricar mis ojos, me quede tanto observando que se me había olvidado parpadear.
Al siguiente dia a primera hora de la mañana me arregle como nunca, una falda forrada negra en lápiz con una blusa blanca sin hombros y un moño negro en el cuello, unos taconsillos de oficina y listo, demasiado formal con el toque chic que me gustaba. Nunca fui de usar demasiado maquillaje, el rímel negro ennegrecía mas mis pestañas y eso me bastaba pero sin embargo lo que destacaba era mi cuerpo, ya no era de una simple colegiala ahora era una mujer delgada pero con las curvas pronunciadas que todo hombre desearía, y es que todo mundo quería ver a una Kagome en su totalidad igual, por supuesto que eso no pasaría.
Me tome el tiempo de llegar a la cafetería, pedir mi café favorito y después seguir camino a una nueva oportunidad.
Me pare frente al enorme edificio blanco con cristales polarizados, veía mi reflejo en la puerta y me motive a entrar con la frente en alto, tome el ascensor y marqué el último piso.
Cual fue mi sorpresa al encontrar una oficina muy al estilo ejecutivo aunque fuera de una academia de deportes, me acerque a la recepcionista con aspecto gracioso, parecía nerviosa en todo momento y esas eran señales de tener un jefe gruñón, no me desanime.
Buenas Dias, estoy buscando al jefe de la compañía soy la diseñadora Kagome Higurachi.- Dije en tono amable.
El esta ocupado señorita gusta tomar asiento..-
Quien eres tu?-
Esa voz...- Pensé rápidamente, sentí un choque eléctrico en la espina dorsal, aquella voz era imposible no reconocerla, acaso era Bankotsu?, me sobresalte en fracción de segundo y lo vi, era el, como podía ser?, seria su reencarnación. - Usted ... es el jefe?- vacile en decirlo, mi voz temblaba un poco y el no dejaba de mirarme con altanería.
Así es, y tu quien diablos eres? como es que vienes sin cita- me respondió tajante, comprendí que definitivamente si era su reencarnación, una copia exacta física y personificada.
Disculpe? vine aquí por que fui recomendada por su agente publicitario para diseñar los nuevos uniformes que hoy autorizo.- Le volví a responder expulsando veneno de mi ser, no me explicaba cómo es que lo odiaba, ese viejo odio nacido de nuevo y sabia que no era el mercenario que tenia frente a mi.
Oh, ya veo...Bien, Doroty.- chasqueo los dedos de forma prepotente.- muestrale a la chica su nueva oficina- metió la mano a sus bolsillo y nos dio la espalda.
Yo le seguí con los ojos entrecerrados, vigilando cada movimiento pensando que en algún instante sacaría su alabarda para partirme en dos, que estupidez.
La amable secretaria escalvisada de mi nuevo jefe me enseño la oficina, era mas de lo que hubiera podido pedir, una vista excelente de la ciudad y todo decorado con tonos terracota, acogedor y venia equipada con una computadora y los últimos programas de diseño, francamente no le pedías nada.
Le gusta señorita?-
Que si me gusta, es demasiado hermoso y tengo mi propio baño- escandalice emocionada, Doroty me miro divertida. -Y por favor no me digas "señorita" se oye muy formal, soy solo Kagome.- sonreí y ella me devolvió el gesto.
Me da gusto Kagome, mañana ya puede presentarse a trabajar-
Doroty me explico detalles de la empresa, cual seria mi posición, la paga y cualquier otro detalle o duda para despejar y todo el sermón, pero jamas menciono a Bankotsu, quien sabe si ese era su nombre pero yo personalmente así lo llame.
La alarma de mi reloj sonó, había quedado con mi familia de tener una tarde familiar para contarles como me había ido, sorpresa! era algo tarde. Agradecí a Doroty por todo y me lance hecha un lio, los otros detalles los dejaríamos para después.
Me eche a correr esquivando a todos como videojuegos, saltando de aquí haya hasta que observe a alguien correr en sentido contrario, sorpresa! era "Bankotsu", estaba perdiendo fuerza, su vestimenta tenia raspones y tierra.
Lo vi caerse de rodillas, desmayándose a mis pies.
Estas bien?!- grite y lo sostuve para apoyar su cabeza en mis piernas, este tipo estaba desmayado con una herida grave en la frente que hacía que escurriera finas linea de sangre.
Ayuda! Porfavor! no ven que esta herido!- dije en tono fuerte, tenia mi teléfono celular pero en ese momento me quede tan inútil como la gente que estaba ahí sin reaccionar a excepción de un señor que se movió en busca de auxilio.
Trasladamos a "Bankotsu" en una ambulancia que llegó instantes después, ahora con mas calma llame a las oficinas, me respondió Doroty y le explique la situación para pronto sus socios ya venían en camino, desconocia si este hombre tenía familia, por dios! demasiadas emociones en un dia tengan piedad ya no soy la chica de la era Sengoku.
Unas horas después internaron a "Bankotsu", estaba estable solo fue una pequeña contusión según el doctor. Aun no llegaba nadie al Hospital, solo estaba yo incluso les fui de poca ayuda a los policías y doctores, era nueva empleada y Doroty no llegaba. Improvise.
Me dejaron entrar a verlo esperando por los demás, solo para vigilar. Me sente en los sillones de la habitación, mirándolo fijamente, sin perderle algún detalle, de verdad que esas patrañas de la reencarnación eran verdaderas, supuestamente lo fui yo de kikyo y pese nuestro "parecido físico" nunca fuimos iguales, me pregunto si este "Nuevo Bankotsu" lo era, pero parecía que si.
Tienen el mismo peinado- suspiré poniendo las manos en mi rostro, la misma jodida trenza y cabello corto a los lados. -Y por lo que logre convivir también el mismo carácter prepotente-
Respingue al escuchar a "Bankotsu'' despertar, me puse de pie sin chistar.
Ya despertaste- suavice mi voz para no aturdirlo, seguro que se preguntaría que carajos hacia aquí y dicho y echo lo que pensé, no respondió. - Tremendo golpe que te metiste, pero dice el doctor que estarás bien...y - me interrumpió de golpe.
Que quieres?- afirmó, punzante.
Que quiero?.- puse mi dedo en los labios pensando alguna mentira pero no se me ocurrió ninguna este idiota quería cortar la conversación y no se lo iba a permitir. -La verdad nada, solo me recomendaron para el trabajo, ya se te olvido?.- pause - Escucha.-
Hmm?- hizo un sonido desaprobatorio desviando nuestro contacto visual, Me calme.
Se que te va a sonar extraño pero, te pareces mucho a alguien- Me atrevo a decir, no se por que escogí este momento para decírselo.
Ha si, y quien es ese alguien?-
-Pensarías que estoy loca si te lo dijera, en fin. Me da gusto que estés bien, llame a tu secretaria para informar, tus socios se va a encargar del problema.- Fue lo único que me limite a decirle, era claro que no quería hablar conmigo y si a esas ibamos que me esperaría en el trabajo?, solo espero que ''salvarle la vida'' me diera puntos o al menos una hora más de comida.
Estoy bien, no necesitas preocuparte ni mucho menos involucrarte-
Muy bien, eso fue lo único que necesite para mandarlo a volar y mirarlo con desprecio. -Como gustes- Salí de una vez por todas de la habitación.
