Muchas Gracias a todos por sus comentarios! Tratare de avanzar mas rápido en los capitulos pero me he quedado sin cargador de la laptop y estoy escribiendo ahorita los caps en las horas libres de trabajo
Porfavor no me maten!
No olviden dejar su comentario! Es muy importante.
Saludos! (Disculpen algunas palabras mal escritas)
CAP. 4 Cruzando Memorias.
Kagome.
Pegue un gritito cuando oí cerrar la llave, para pronto me acomode en posición fingiendo dormir, sentí la presencia cruzar la puerta y quedarse sin hacer nada, me vi en dificultades de fingir el sueño, estaba algo aterrada.
Se acercó despacio y paso la mano por el contorno de mi rostro hasta finalizar con un apretón de nariz produciendo que me moviera.
Eres una pésima actriz.- afirmó Bankotsu mofándose.
Abri lo ojos sin pereza topandome frente a el, estaba con una toalla blanca nada más así como Kami lo trajo al mundo, me ruborize. Quien sabe cuantos colores se me fueron al rostro pero actúe con naturalidad.
Ahora que ya despertaste, dime cómo te sientes.- comenzó a buscar entre sus cajones alguna camiseta blanca y shorts.
Bien, Gracias..Que hora es?-
Falta un cuarto para las doce de la noche-
Ya es demasiado tarde-
Sabes, cuando te vi pensé que eras algo distraída pero eres torpe-
Disculpa?, donde dejaste el formalismo de "usted"- cruze los brazos. El no se inmuto mucho menos vi reaccionar negativamente a mis ademanes de molestia, hace unas horas atrás siquiera podía dirigirme la palabra de forma informal y ahora ya era una torpe.
Ya no me va el formalismo fuera de la oficina, considera esto como el pago por ayudarme el dia de mi accidente.-
Al no ver que Bankotsu daba su brazo a torcer, cambie de tema - Este es tu departamento?-
Si, no pensaba llevarte al Hospital, era innecesario solo te desmayaste por el golpe. Ademas que asi me ahorre el discurso que tenía que dar-
Bueno, lamento de verdad el inconveniente. Gracias y ya me voy - Me puse de pie tan rápido como pude, no quería estar ahí pero la cabeza me dio un giro de trescientos sesenta grados que tuve que apoyarme en el marco de la pared. Bankotsu me cogió del antebrazo.
Ni pienses salir así, te llevaré-
Caminamos por los pasillos hasta llegar a la sala donde me prestó una gabardina para salir, el frío comenzaba a calar tanto que traspasaba los huesos. Me ayudo a subirme al automóvil un Honda Civic Type R 2018, un carro deportivo precioso tal y como a un hombre como el le gustaría. Le indique con pocas palabras la dirección de mi departamento, durante toda la trayectoria no dijo nada seguía fijo en el volante y mirando hacia donde iba, en cambio yo le echaba ojitos de gato nada más para observar, realmente era guapo.
El silencio incomodo lo forzó a encender el sonido, una canción melancólica tras otra hasta que dejo una de fondo, sonreí al imaginar que estaba en un elevador en alguna situación graciosa.
Que hacias en aquellos callejones?-
He? Pues yo, era el camino más usual nunca me imagine que fuera tan peligroso.-
Menos mal estas bien-
Aquella fue la primera vez que lo escuche decir algo coherente nada fuera de sus cabales. -De verdad Gracias me salvaste.- rei mostrando mi lado amigable.
Negó con su rostro y volteo otra vez hacia enfrente, jure que note un sonrojo en sus mejillas, sería posible?.
Llegamos sin más contratiempos, ya me sentía bien no era dispensable la ayuda de Bankotsu.
Dejame ofrecerte al menos una taza de te caliente por este frío y tu ayuda.-
No, me tengo que ir.-
Vamos, no seas modesto- lo agarre de la mano contra su voluntad. Encendí la luz y lo deje examinar mi departamento, quizás no era tan exótico y lujoso como el de el pero estaba acogedor y bonito.
Se quedó ahí parado sin tomar asiento inspeccionando las diferentes fotos colgadas en el marco de la pared, rolé los ojos . -Que palurdo hombre- susurre metiendome en la cocina para preparar el te, encendí la estufa y espere que el agua hirviera, pude meterlo en el microondas pero las cosas a lo cotidiano me iban mejor.
Aprecie como el agua hervía y con eso tuve para perderme un rato...
FLASH BACK
Vamos abrir en la página del apartado 4.6 de historia.-
Todos abrimos el libro grueso y monumental que contenía la historia del Sengoku. No me aburría en lo absoluto pero tenía apartados que afirmaban una realidad muy diferente a la que yo viví mientras estaba en la misión. En el libro nombraban a los demonios como seres aliados de los humanos mientras que eso rara vez paso en la época antigua, todos eran enemigos. De hecho estábamos en guerra en la actualidad, a veces podía sentir la presencia de seres malignos y buenos de baja categoría rondar por la ciudad como seres normales, casi siempre como mascotas.
Señorita Eri. Puede leernos el apartado.-
Si Profesor.- Siguió las líneas del texto seguido de una voz ética. -"La Reencarnación, este concepto hace referencia a la existencia de una esencia en el ser humano que vuelve una vez al soporte material (el cuerpo). Esto quiere decir que, tras la muerte de una persona, una parte de ésta vuelve a la vida (el mundo físico) a través de la reencarnación."
Así es, como dice en el párrafo, se creía en la época antigua que un ser volveria despues de la muerte, pueden volver como seres muy distintos o seres completamente iguales.-
Aquella explicación del profesor desperto mi interes, es como dijo, yo era la reencarnación de Kikyo pero no en su totalidad, solo una parte de ella...
FIN FLASHBACK
Oye, Oye!- Chasqueo los dedos para despertar mi trance momentáneo. -Tu quieres suicidarte verdad-
Por que lo dices.- parpadee varias veces pasmada. Bankotsu había apagado la tetera hirviendo y con ello preparado el Te justo en mis narices y yo perdida en el limbo.
Te vas a quedar ahí parada o vamos a tomar tu famoso Té.- tomo asiento, soplo la taza y bebió.
Lamento de verdad todos los inconvenientes pero...estos días fueron de lo más inusuales.- lo compañe.
Te comprendo, pero eso no significa que dejes de prestar atención en cosas minúsculas- dio otro sorbo. - De hecho aprovechando la situación en la que me acabas de poner, te pido que no hables nada de lo que pasó-
Ladee mi cabeza razonando sus palabras. Estaba segura que todo esto iba por la imagen de el y su empresa. - Descuida, no es algo que vaya ir a contar en todos lados-
Es por la imagen de la empresa-
"Lo sabía"- afirme en mis pensamientos mirándolo con los ojos entrecerrados. "ni hablar"
Bueno, aunque el Té que prepare estuvo delicioso me voy a retirar.-
Bankotsu paso por mi lado dirigiéndose a la puerta, fui a seguirlo para despedirlo. -
Espero mañana llegues viva al trabajo- dijo regalandome una sonrisa de satisfacción volviendo a su postura de rudo chico. Me le quede mirando sujeta al marco de la puerta y le di un beso en la mejilla, estaba muy agradecida con el pese su estúpida personalidad sarcastica. Sentí su pasmo al darle el beso no obstante no dijo nada y se fue.
Quede como tonta sonrojada hasta las orejas y cerré la puerta detrás de mí, me deje caer deslizandome tocándome los labios hasta que reaccione haciendo un puchero. "Kagome es tu jefe!, vas a quedar como una tonta".
Ha!- grite enfadada. - Y apenas es el primer dia de trabajo- deje escapar el aire de los pulmones para aliviar la presión.
Cómo iba a dar la cara el dia de mañana...
Bankotsu.
Esta estupidez estaba llegando por fuera de mi control. Sentia aun su beso quemandome en la mejilla y me preguntaba por que... solo era una mujer más como tantas otras me habían besado.
No era de los hombres que se embelesaba con una, simplemente las utilizaba para lo que eran, "Coger y pasar el rato". Tampoco era mi culpa que las hijas de alguien me dieran las nalgas tan fácilmente pero que les puedo decir, caían muy fácil ante mi. Pero esta "mujer" o " torpe" lo que sea, desde esa vez que la vi entendí que me traería problemas, no podía quitarmela de la cabeza, además que esa expatria de haberla visto en algun lado, me mortificaba.
Seguí caminando por los pasillos, bajando escaleras y a continuación más pasillos. No me gustaba recorrer distancias algo extensas para caminar, eso significa abrirle paso a los recuerdos y aquello hostigaba, Todo me hostigaba Joder!.
FLASH BACK
Parti de la oficina y como siempre nadie se encontraba, era un alivio no verle las caras a los empleados, eche un vistazo a la oficina de Kagome.
No esta- Aspire su perfume, fresco y floral.
La motocicleta estaba en el taller así que traje mi auto, no me gustaba yo prefería la adrenalina. Culpe mi manía de salir tarde de la oficina tenía contratos que revisar y pasar una tarde en la Academia a ver a mis muchachos, Es el trabajo de un jefe supervisar y claro por supuesto entrenar para sacar la adrenalina acumulada, siempre tuve ese instinto de pelear con cualquiera aun en mi infancia cuando me doblaban la altura constantemente les daba su escarmiento.
Pero una personita se cruzó en la trayectoria, Kagome.
Pero que rayos esta haciendo.- Aquella se estaba dirigiendo a las calles más peligrosas del centro de Japón y a estas horas sería una presa fácil, lo se por que de aquellos barrios tan bajos me crié y logre salir.
Le segui la pista para vigilarla, no era morvo ni preocupacion, era mas que nada curiosidad, eso si baje el vidrio para escuchar todo lo que le decían los bárbaros, sonaba divertido pero inconvenientemente me molestaba, Kagome no parecía del tipo fácil al contrario era hasta cierto punto delicada y reconocia que su caracter me hipnotizaba, esta es la primera vez que captaba mi atención una mujer más allá de lo sexual.
Decidí estacionarme cuando un gorila se le puso frente y aguarde, a lo mejor solo quiso molestar pero vi las cosas en serio, cuando dos más se acercaron unas ganas de matar me recorrieron la espina dorsal, la sangre fluía prontamente por las manos, los gritos me hicieron perder el control pero logré tranquilizarme, conforme me acerque todo se intensificó así que actúe como las personas decentes no me quedo de otra que improvisar, quería divertirme.
No hay nada más asqueroso que ver a un par de inútiles aprovecharse así de una mujer- les dije en tono normal sin impedir mi personalidad casi fría más que nada burlona. - Si no tienen dinero para un par de putas, se los puedo prestar.- sonreí de lado triunfante, verle la cara a estos tipos fue placentero, como en los viejos tiempos.
Los dos hombres no se aguantaron las ganas de partirme en dos, sus movimientos fueron lentos y pesados, de repente una agilidad que no conocía dominó los músculos de mi cuerpo, sentí una fuerza superior a la que aportaba y me cegue golpeandolos con fuerza, se sentía tan bien.
Una vez los hombres en el suelo sin poder ponerse de pie, le fije la mirada al individuo que tenía sometida a Kagome.
Te crees muy fuerte maldito mocoso- saco un cuchillo apuntando al cuello de ella.
En ningún momento me estremecí esto se ponía cada vez más interesante, aquellos trucos me los sabia al derecho y al revez.
Eres tan patético, crees que me importa que hagas con ella- Pronuncie mordaz.
- Pero que te pasa! eres un maldito arrogante!- Dijo la fiera. Claramente le molesto mi comentario como siempre no la culpaba pero no era mi estilo ser el superheroe con frases heroicas, yo era un antihéroe.
El hombre me dedica una mirada y sonrisa de pitorreo y hecho a Kagome como un saco de papas en el piso, el golpe se escucho tan sonoro que me vi obligado a quedarme con ella mientras aquel zángano escapaba entre los callejones oscuros.
De verdad que eres torpe...- me puse en cuclillas y le acaricie el rostro, estaba tan suave y esos hermosos ojos chocolates se apagaron, su expresión de susto me estrujo algo el pecho, no supe describirlo. La tomé en brazos, ligera como una pluma y la subí al asiento trasero del auto.
La escuche murmurar en medio del silencio mientras manejaba directo a mi departamento, era un peligro llevarla al Hospital, demasiadas preguntas y tan solo estaba desmayada.
Bankotsu...-
Captó mi atención, pensaba en mi.
Entre al departamento con ella en brazos y busque donde recostarla, dude en hacerlo en mi cama pero no quedaba otra, además no era como si me la hubiera tirado, la había salvado.
Justamente antes de recostarla su peso aumentó, mi brazo quedo en medio de ella forzando a quedar cara a cara, su respiración penetraba mis labios, olía tan bien estar tan cerca de ella, el corazón me latió y me aleje acobardado.
Tome valor y de nuevo me acerque, tenía la impresión de que ella me podría ayudar en mi problema, algo en mi cabeza lo descifraba pero no estaba listo para confesarlo. Aquellos labios carnosos me provocaba excitación desde en la mañana en la oficina cuando los toque, quise besarlos pero no lo hice. Culpandome casi todo el dia por no haberlo hecho aunque a sabiendas que era demasiado pronto.
La erección en mi boxer pronunciada por el jean me dolió, no podía evitar recorrerle el cuerpo con la mirada, era guapa. Pero no de esas guapas exóticas que no despiertan interés si no es follar, de faldas cortas y escotes pronunciados como las que suelo encontrar en los bares, no... Kagome era una guapa que encuentras en un café casual con una conversación amena, que oportunidad tenemos los hombres como yo ante estas situaciones, ninguna. Yo sabía perfectamente que no encajaría además que no me quedaba mucho tiempo el estar cuerdo, si yo seguía con recuerdos y disparates pronto todo se vendría abajo.
Tomaré una ducha.- deje escapar un minusculo suspiro de agotamiento, toque su frente y todo estaba bien.
Abrí las llaves y espere el agua fría, nada de lo hice funciono para bajar la ereccion. Me senté resignado en el baño sauna esperando el agua caliente y recliné la cabeza.
Aquí va otra vez un dolor de cabeza, fruncí el ceño con disgusto y espere a que pasara, se intensificó.
Mi propia voz se escucho como segunda persona dentro mi cabeza y con ello mi reflejo con un ropaje y armadura fuera de la actualidad y una cicatriz extraña en la frente.
Que patetico es verte en esta situación-
Me quedé perplejo, era yo hablándome y viendome a mi mismo. - Quien eres-
Soy tu idiota, quien más?...No puedo creerlo reencarne por completo y solo la mitad de mi personalidad y mente están en este mundo, que decepción- suspiro cansado, inspeccionandome con cuidado. -Pronto volveremos hacer uno solo- toco mi frente y desperté.
Evite hacer escandalizar por lo ocurrido hace unos segundos, tenía otros problemas de los cuales preocuparme y uno de ellos estaba en mi habitación.
Al menos se bajo mi erección.- enrede una toalla blanca alrededor de la cintura y salí con cuidado, claramente escuche los crujidos de la cama e intuí que ya estaba despierta.
Aquí vamos...
FIN FLASH BACK.
La otra semana comenzaremos con la aventura que nos espera en este FanFic!
