DE COMO RON SE CONVIRTIÓ EN MUJER
Capitulo 2
"Desesperada y con sed de venganza"
A la mañana siguiente, "no me gusta", "me gusta", "me gusta", "me gustó" un nido de ratas, por lo que solo pudo decirse en voz baja.
- Aprenderás a vivir con eso -Dejó la bandeja junto a la cama de su hermano, y en cuanto a una profunda Ron dormía sentir el inconfundible olor a tocino, se lamió los labios despertándose - No fue un cambio -Se burló Ginny saliendo de la habitación .
Ron se enderezo y tomo un pedazo de pan con la mano para poder morderlo, se rascó la cabeza aun adormilado, pero al sentir su cabello enmarañado, bajo su vista hasta su entrepierna.
- ¡Noooo! -Salto provocando que la bandeja de comida volara y cayera directamente al suelo - ¡Maldito gemelos! -Grito con su peculiar voz femenina, salió de su habitación echando portazo, y entro en la habitación de los gemelos dando otro, estos aún se encontraban dormidos- ¡DESPIERTEN! -les grito y al ver que no se movían, salto arriba de una, quitándole la almohada que descansaba su cabeza, comenzó a golpear la cabeza de uno de los gemelos, cual de ellos, ni Ron sabía.
- ¡Hola que pasa! -Dijo Fred quien era el golpeado, intento sacar a la pelirroja enfadada de arriba de él.
- Levántense malditos flojos, tienen que volver a la normalidad -Ruego intento golpearlo de nuevo, pero Fred con facilidad le quito la almohada y la bajo de él, dejándola a un lado de la cama.
- Tanto escándalo para eso -Dijo George quien se había volteado para poder seguir durmiendo.
- Ya cálmate bruja -Se burló Fred dándole la espalda a Ron junto a él.
- ¡NO ME DIGAN BRUJA Y MENOS QUE ME CALME! -Ron tiro de su hermano hasta que logro botarlo de la cama.
- ¡Maldición Ron! -Exclamo Fred en el suelo, jalo de las piernas de su hermana y del botín también de la cama - Ve a molestar a George - Ron chillo cuando aterrizo arriba de su hermano y sus senos rosaron la cara del mismo.
- ¡AAAAAAAAAAAAH! -grito levantándose de un respingo, Fred se miró asqueado y George los miraba divertido.
- Mira a quien tenemos aquí Feorge - Burló George, levantándose de la cama y caminando hasta la pelirroja - Una linda pelirroja ha llegado a nuestra habitación para hacer algo.
- ¡Cállate George! -Dijo Ron viéndolo desde abajo, retrocedió como pudo en el suelo mientras avanzaba hacia ella.
— Nos hace callar en nuestra propia habitación Gred—Fred capto enseguida la broma de su gemelo.
— Si yo fuera ella —Dijo George enfatizando la última palabra — No andaría buscando suerte en habitaciones ajenas.
— De que habláis —Dijo titubeando Ron mientras veía con miedo a sus hermanos, George la tomo de la muñeca y con facilidad la jalo sin ningún cuidado hacía arriba.
— ¡MAMÁ! —Grito Ron de forma muy aguda, George la soltó para poder cubrirse los oídos. Se tambaleo y se aferró a la camisa de George, y con la misma fuerza que él la había levantado, le pego un rodillazo en la entrepierna. George chillo cayendo de rodillas al suelo cubriendo su parte intima. Ron comenzó a correr, pero Fred le hizo un traspié y cayó de bruces al suelo, la pijama que llevaba puesta se le levanto hasta más arriba de la cintura, dejando ver un virginal trasero pulcro y tan blanco como la nieve. Fred no pudo evitar mirarla, pero se vio enfadado por sus propios pensamientos, tomo del tobillo a su hermano que se quejaba por el dolor de la caída y la jalo hacía, donde la sostuvo bajo su cuerpo y alzo sus manos hasta arriba de su cabeza.
— ¿¡QUE DIENTRES ESTA PAS…!? —El grito de la señora Weasley se quedó en el aíre cuando vio a Fred forzando a Ron y a George lamentándose más allá en el suelo aferrando su entrepierna —¿Qué le estás haciendo a tu hermana?
— ¡MAMÁ! —Grito Ron por haberle dicho hermana y no hermano.
La señora Weasley saco a Ron debajo de Fred y miro de forma severa a sus dos hijos.
— Si vuelvo a saber que estáis molestando a Ron, tomare medidas extremas —se llevó a Ron a la habitación de Ginny.
Y como paso él día de ayer, la señora Weasley se pasó toda la mañana ayudando a Ron a vestirse de forma adecuada, por la que la señora Weasley insistía Ron no querida dejar sus viejos pantalones de vaqueros y sus playeras favoritas.
— Ronnald Weasley —Dijo enojada ya— Te pondrás este vestido ahora mismo, esos pantalones te quedan sueltos y se te caen y te ves mal.
— Mamá por el amor de Merlín, no podemos perder el tiempo, ve a exigirle a los gemelos que me devuelvan a la normalidad, ya no puedo aguantar estar así.
Al final termino cediendo a ponerse el vestido de Ginny, le quedaba algo corto, pues ella era mucho más alta y delgada que Ginny. La señora Weasley se divirtió peinando el pelirrojo cabello de su hijo, aun que intentara ocultarlo, le gustaba el cambió accidental que hicieron los gemelos.
— ¡Ya mamá! —Dijo irritado Ron, le sonaban las tripas y su madre se esmeraba en cepillarle y cepillarle el cabello.
— ¡Mamá llego carta del profesor Dumbledore! —Ginny entro justo a tiempo cuando la señora Weasley tenía las manos empuñadas en sus costados e iba a regañar a Ron, por ser tan poco tolerante.
—Aleluya —dijo en voz baja Ron, se levantó al fin libre, camino al espejo de Ginny suspirando profunda y ruidosamente, su cabello tenía pequeñas ondas — Qué hice para merecer esto… —Se quejaba, mientras Ginny lo miraba por la espalda.
— Estas guapa Ron, la verdad es que estas más guapa así, que antes —Ginny mordía una manzana de forma distraía mientras se apoyaba en la puerta.
— Ya Ginny, pero yo soy chico, no chica, no me puedo quedar así -Se rasco uno de sus gluteos por arriba del vestido.
— No hagas esas cosas Ron, ya que ahora eres una chica, debes de tener acciones como tal, no te puedes estar rascando así en público. —La miro con desagrado y Ron le devolvió una mirada de pocos amigos.
— No me voy a quedar así para siempre Ginny —se volteó tropezándose con sus propios pies — No me puedo acostumbrar a este maldito cuerpo ¿Cómo es que corres con… Esto…? —Pregunto con cara de asco apuntando a sus senos.
— Tienes tanto que aprender Ronnie —Ginny hizo una mueca divertida — Mejor bajemos a comer, estás muy flaca.
Ron rodeo los ojos indignado, ambas salieron y bajaron a la cocina. El señor Weasley había llegado para almorzar y al ver a sus hijas entrar en la cocina miro a la femenina Ron.
— Hijo, he llamado a tus hermanos, Bill y Charley llegaran esta misma tarde — Ron solo murmuro un; "Genial" plagado de sarcasmo— Yo busque por mi parte alguna solución y ni siquiera el mismo profesor Dumbledore tiene alguna idea o solución.
— ¿Ósea que me quedare así? —Pregunto atónito Ron, con los ojos casi saliéndose de sus cuencas.
— Lo lamento hijo, pero será así hasta que encontremos la solución —El señor Arthur hizo una mueca de decepción — Tendrás que ir a Hogwarts así y… preparar tus TIMOS.
— ¿No es bastante malo ya? Como para que me reproches que tengo que estudiar —Se mofó él, la señora Weasley entro a la cocina con una mueca de espanto.
— Arthur cariño… La orden nos necesita…
Y así con la sorpresa expresada en el rostro de sus dos hermanos mayores, Ron comenzaba a sentirse cada vez más observado, ahora tendría que acostumbrarse a un cuerpo nuevo y peor aún, a un cuerpo femenino, que era muchísimo peor.
—¿Y cómo vamos a llamarle? —Pregunto Bill mirando a su madre — Está claro que no volverá a la normalidad pronto… Y tendrá que ocultarse, sino, créanme todos en Hogwarts se burlaran de él.
Ron trago en seco, ese comentario no ayudaba mucho a su pésimo humor.
— Mmm ¿Ronnie? —Pregunto Ginny, estaban todos sentados en la mesa de la cocina, era lo que se acercaba bastante a una reunión familiar.
— No… es demasiado evidente, Runa le queda mejor —Se mofó Charlie.
— ¡Oh, no, no! Es nuestra creación, por eso le elegiremos nosotros el nombre —Dijo Fred.
— ¡Ustedes callados! —los regaño la señora Weasley, los gemelos la miraron ofendidos.
Ron cada vez se sentía más pequeño, todos hablaban de él como si no estuviera siquiera presente. Seguían hablando y tirando nombres al alzar realmente feos, el rostro de Ron enrojeció cuando ya no pudo aguantarlo más, tenía que hablar.
— ¡CÁLLENSE TODOS! No hablen de mi como si fuera un objeto mamá, papá —intentaba respirar, pero sentía que se sofocaba.
— Basta, ya Ronnie tranquila… —Por la mirada ofendida de Ron, la señora Weasley titubeo —Tranquilo… Entonces ¿Cómo quieres llamarte?
Ron guardó silencio, ponerle un nombre a esto, sería como aceptarlo y eso, aunque no era ya un opción, sería su derrota total.
— Como quieran —Ron bajo la mirada triste y enojado.
Todos lo miraban, se veía tan frágil, tan delicada como si fuera de cristal, que varios suspiraron en la habitación.
— Está bien, haremos un sorteo de los nombre —La señora Weasley alzo su varita trayendo pergamino, pluma y tinta. Ron resoplo su cabello, sería una larga tarde antes de que empacaran para irse a Grimmauld place a la mañana siguiente.
Acordaron y para mala suerte de Ron, que se llamaría Rowney, asistiría a Hogwarts como la prima de los Weasley y claramente Ron tendría que desaparecer del mapa.
A la mañana siguiente la casa de los Weasley fue un caos, Rowney no llevaba nada en la maleta, no tenía que ponerse, Ginny se negaba a prestarle de su ropa, y la ropa de la señora Weasley le quedaría gigante.
— Ustedes gemelos tendrán que pagar todo lo que necesite— Las finas cejas de Rowney se fruncían con enfado.
— ¿Nosotros y por qué? —dijeron a coro.
— Sera porque ustedes me dieron esa cosa y me convirtieron en esto.
— Gemelos, lleven a Ron, digo a Rowney al callejón diagón y le van a comprar lo que sea necesario. —La señora Weasley con las manos en las caderas los regaño, por lo que ni los gemelos se atrevieron a probar suerte y contradecirla.
A regañadientes los gemelos la llevaron y por fin Ron tuvo su oportunidad de vengarse. En unas de las calles diagonales a el callejón diagón, había una tienda muy peculiar de ropa muggle. Pasaron toda la mañana esperando a Ron que saliera de los probadores, y cuando al fin lo hizo, sus bocas se abrieron de forma exagerada. Rowney llevaba puesto unos vaqueros sumamente ajustados, y que le cubría hasta la cintura, arriba llevaba puesto un pequeño top negro, con un cierre metálico al frente, un chaleco de lana de colores pasteles, café y escarlata, el cual estaba abierto y le cubría lo suficiente, y unos botines negros bajos.
— No vas a ir así vestido por allí —Dijo Fred enojado, se cruzó de brazos.
— No te estoy pidiendo aprobación Fred, mejor buscamos a mamá para que los haga entender que no están en posición de decir nada—Dijo indiferente Ron.
— Concuerdo con Fred, no puedes ir vestida así… Es… Es demasiado atrevido Ron -George negaba.
— Soy Rowney ¿Acaso no se acuerdan? Ustedes hicieron esto —Les dio la espalda indignado camino hasta una chica que estaba allí y tragándose la vergüenza le pregunto en voz baja —Disculpa… Necesito ayuda... ¿Qué opinas de esto?
La bruja le devolvió la mirada y la recorrió con los ojos.
— Wow… Muy bien la verdad… —Sus ojos se detuvieron en su top negro — Pero creo… Creo que se vería mejor si usas… Esto… —Le indicó unos brasier.
— Oh… Si claro… mamá dijo lo mismo… Pero no se… no se cual… —Rowney miraba perdida a la joven bruja, su rostro ya de por si estaba rojo.
- Bueno, te recomendamos que te ayudes a mantener el estado de ánimo de tu hijo. Aún más, a Ron, los gemelos las mirabas desde el otro extremo de la tienda. Le extendió un par de conjuntos de encaje, uno negro y otro color pastel.
- Está bien me los probare - Los llevo y sin decirle nada más a los gemelos, altro al probador. Al salir se encontró con que su busto se levantó aún más levantado, entre ellos se hizo una pequeña sombra que mostraba su escote- Paguen poco fríomente Rowney.
- ¿Todo eso? -Pregunto Fred escandalizado.
- No seas tonto ... Esto también -Levántate varias prendas más, quizás si iba a divertirse.
