Capitulo 4 Geminis. Parte 1
Hacia mucho tiempo que se había cansado de caminar. Él no era un hombre de tierra, él era un hombre de mar, él provenía de los grandes navegantes del Tiro, hijo de un pescador, que tuvo la mala fortuna de ser acorralado por esos salvajes que se hacían llamar hombres cultos. Lucho para evitar ser capturado. Sin embargo ellos eran más y él solo uno. Lo derribaron, fue colocándolo en la barca, para luego prender en llamas la suya, dejándola a la deriva. Grito que no lo hicieran, que hacía sido hecha cuando era solo un niño, pero sus palabras fueron solo un par de balbuceos para esos hombres que se reían de su infortunía.
Pues claro como no reconocer ese dialecto para saber que esos hombre provenían de otro lado del mar. Solo tuvo una ocasión de escucharlo, cuando era un niño y había acompañado a su padre a los mercados para dejar la pesca de ese día. Había presenciado un conflicto entre un puesto local y un extranjero, siendo la razón para que su mente todavía conservase la pocas palabras que había logrado escuchar de ese hombre foráneo. Su padre le había explicado de esos hombres solo causaban problemas, que se mantuviera alejado de ellos. Pero bueno, ese recuerdo no lo salvada de su condición actual.
Al menos se podía alegrar un poco, cuando un poco antes de llegar a la costa uno de ellos trató de satisfacer el deseo, que traía durante toda el trayecto, con él solo para dejar bien claro que el no será una cosa para ser manoseado, ni mucho menos degradado de esa forma e incluso que sabía defenderse, a pesar de la juventud de su apariencia. Aun cuando se gano unos golpes, la satisfacción de ver a uno de esos salvajes caer nadie se la quitaba.
Lo bajaron del barco y le colocaron una cadena en el cuello, mientras sus manos eran atadas a su espalda para tenerlo más controlado. Tres de los hombres que lo capturan bajaron con el para lo llevárselo a tierra adentro. Miró con el rabillo del ojo por ultima vez el mar sintiendo unas tremendas ganas de llorar al verse despojado de algo que tanto amada. Busco un poco de alivio para su corazón, recordando los sonidos de su gente, así sería menos dura el enfrentar su nueva realidad.
Athenea fue guiando al hombre hasta que salieron de la oscuridad. Para ese momento la diosa pudo observar en que parte de su templo cayó. No era muy lejos de la entrada, pero tampoco muy cerca de alguna salida. Era una zona del templo que muy pocas veces se atrevía ir, especialmente por la poca luz solar que llegaba y que era iluminada frecuentemente con grasa animal y aceites por aquellos creyentes que se adentraban a buscar algún favor al rey oscuro o solo para mostrar sus respeto al dios.
Esa parte de su templo fue construido como un agradecimiento hacia su tío por permitirle recorrer la Tierra con su bendición, y así como Hades tiene una zona especial en el santuario de Atenea. Poseidón y Zeus las tenían igualmente. Pero eso ahora no tenía porque preocuparla, tenía que buscar una razón por la que ese hombre apareció en ese lugar. ¿Acaso significaba algo y ella no sabía?, ¿Era una especie de mensaje para ella, por parte de su padre? o ¿tal vez era un regalo como otros más que le habían llegado en su vida inmortal?
Tal vez sus preguntas hubieran seguido si no fuera porque en un momento a otro dejo de sentir el agarre de la mano. Volteo la cabeza por encima del hombro, para ver a su acompañante detenerse mirando un punto especifico. Le siguió la vista para ver que hacia una de las paredes del templo. Estuvo por mencionar que no había nada de interés en ese sitio, cuando recordó, o más bien, observo por el rabillo del ojo una caja dorada. Se regaño mentalmente por olvidar, por un momento, a Polux y Castor trazados en un relieve dorado.
El hombre mirada con atención la caja dorada. Está posada en el altar son trece espacios a un lado de la pared. Sintiendo una extraña energia, lentamente se fue acercando a la caja dorada. Esta brillaba con mucha intensidad a cada paso de queda el hombre. Atenea intrigada por lo que veía se fue acercando por detrás. estado a solo unos pasos con su invitado, mira como este extiende la mano al dorado brillo, tocando acariciar los peculiares contornos.
-Espera- dice Atenea, acelerado el paso para tenerlo, sin embargo este ya tenía la mano sobre la caja. Un brillo cubrio la armadura y el hombre obligando a la diosa cubrise los ojos. Por otra parte, el hombre que se vio inmune al brillo de la caja pudo observar dos sombras en medio del resplandor.
"Hace mucho tiempo...que te e esperado, pequeño, hijo de hombre."- logra escuchar por parte de uno de ellos.
"acaso tu sabes ¿Quien soy?"
"no, no tengo idea quien eres" le vuelve a responder la primera sombra
"sin embargo odemos ayudarte en tu misión." fue el turno de la segunda sombra en hablar.
"¿misión?, ¿acaso tengo un propósito?"
"tienes una gran carga querido, pero para comenzar necesitar un nombre"
"Por lo tanto, Polux y yo, Castor te nombramos Erastís, no lo olvides, porque tu nombre tiene la clave"
Era la tercera vez que caía al suelo. Sus captores lo ignoraron, y nuevamente jalaron la cadena que traía del cuello. Reprimiendo el deseo de maldecir, especialmente porque no lo entenderían. Se obligó a no mostrar miedo, furia ni ira, contra las personas que lo capturó y lo traían a las secas tierras continentales para ser vendido o regalado. Eso solo mostraría para ellos una gran satisfacción. Se obligo a si mismo continuar, solo esperaría el momento adecuado para escapar, antes de ser a su paso, hasta que sus ojos enfocar una ciudad, no tan grande a las que se acostumbraba a visitar, e incluso muy diferente a cualquiera que pudiera observar. ¿que clase de cuidad era, si no tenía lonas para el mercado, o caminos mejor construidos? y ¿que esa esa enorme casa sobre la colina?
-bienvenido a tu nuevo "hogar" esclavo.
Continuara.
Muchas gracias por seguir esta historia. Además de que siempre me pareció algo curioso con respeto al personaje de Atenea mitológica y la Athena de Kurumada. Pues tomando en cuenta que ambas figuras son completamente diferentes. Primeramente Atenea sería el hombre adecuado para el personaje, sin embargo se suele poner en relación a la polis griega y no la deidad.
Pero bueno dejando de lado esto, que estoy segura que todo el mundo lo sabe. El culto de Atenea tiene sus orígenes en la cultura micénica, sin embargo la expansión y la homogenización de la cultura "griega" le dieron características conocidas. Esto es importante de considerar tomando en cuenta que la caída de la cultura Micenica, el lapso de la Edad Oscura a la Arcaica, pudo darle los atributos nuevos (la lanza, la egida, el casco y escudo)con el que se le suele observar. Estos elementos no tienen su origen en la zona occidental, sino en Oriente a causa de la migración de grupos nómadas o seminómadas. Además de que algunos de estos elementos no eran conocidos en Occidente sino en Oriente y pasando el mar mediterránea a la cultura egipcia.
Algo que me parece muy curioso es la similitud que tiene el panteón griego con el nórdico. (Me hace recordar un comentario que había hecho un profesor sobre el lazo que tiene Zeus y Odín, donde mencionada que ambos eran como primos lejanos)
Rey Oscuro= Hades.
Erastis: griego (google) Amante.
