"Entre el amor y el poder"
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Capítulo 2: Sorpresas
—¡Si no me sueltas gritaré! — amenazó.
—Inténtalo
Briefs tomó aire para gritar, pero de inmediato Ouji rompió los escasos centímetros que los separaban y la besó, sorprendiendola totalmente.
La muchacha aún con los ojos abiertos, pues no esperaba eso, sintió como Ouji bajaba sus manos por su cintura.
Se ruborizó al instante, no podía negarlo, él era lindo pero lo que le estaba haciendo no.
—Oye... — intentó hablar.
—¿Qué? — se alejó un poco — ¿No te gusta? — sonrió de manera burlona e intentó acercarse de nuevo — Tienes mucha suerte, sé que lo estás disfrutando
Sólo bastó eso para que todos los pensamientos de Bulma se esparcieran.
¿Quién se creía él?
—¡Aléjate imbécil! — gruñó furiosa y a los segundos le propinó una cachetada a su acompañante — ¿Quién cojones te crees? — lo miró con fastidio y se fué.
El rostro de Vegeta rebelaba todo lo que sentía.
Estaba perplejo por la acción que había tomado la peliazul.
—Sí que tiene agallas — sonrió sobando su mejilla.
...
Luego de aquel incidente con Ouji, la muchacha no dejaba de pensar en él.
Sabía, sabía que lo había visto en algún lugar... Pero lamentablemente no recordaba muy bien.
—¡Bulma! — llamó Krillin asustandola.
—¡Ay! — chilló — ¿Qué sucede?
—¿Dónde has estado? — preguntó — Todos te estuvimos buscando, pensamos que te habías perdido
—Ah — sonrió — Lo siento, solo... Solo tuve que ir al baño — habló nerviosa — Sí, eso
—Ah bueno — respondió — ¡Vámonos, tenemos clase de geografía! — y la arrastró con él hacia el aula.
Como aún no había llegado el profesor, el pequeño grupo de amigos comenzaron a platicar, hasta que un muchacho de cabellos alborotados se posicionó en la entrada del salón.
—¿Quién es Bulma Briefs? — llamó.
—Soy yo — la muchacha saltó de su asiento — ¿Por?
—El director quiere que vayas a su oficina
—Voy — dijo y caminó hacia él.
Al llegar hacia el muchacho este le da la mano educadamente.
—Hola, mi nombre es Kakarotto — saludó frustrado — Pero por favor llámame Gokú — sonrió.
Briefs devolvió la sonrisa encantada por el cambio de actitud tan repentino.
—Bien, hola Gokú. Yo soy Bulma
—Gusto en conocerte
Así juntos caminaron hacia el despacho del jefe del lugar.
—Gokú, ¿Podrías decirme por qué me llama el director?
—Ah... Pues ha llegado una chica nueva y el director quiere asegurarse que las dos estén juntas, pues cree que así se sentirán mejor en su primer día
—Bueno... ¿Pero por qué yo? — se quejó.
—No lo sé, yo solo hago lo que me dijo
Estuvieron hablando mientras se dirigían a la oficina del director, Bulma reía gustosa por cada cosa que decía Gokú.
De un momento a el pelinegro mencionó que era primo de Vegeta a lo que la chica fingió desinterés, cuando en verdad quería saber más de Ouji. Pero no tuvo que decir nada, ya que Gokú comenzó a hablar algunas cosas de su primo sin que se lo pidan.
Todo era diversión hasta que se cruzaron con Vegeta, el cual caminaba en dirección contraria a ellos.
—Hola — saludó el de cabellos alborotados.
—Hmph — pasó de largo.
—Pero qué modales — dijo Bulma en forma burlona.
—Habla la que huye dando una cachetada — atacó para luego irse.
—¿Cachetada? — preguntó Gokú a lo que Briefs se puso nerviosa, pues no quería que nadie se entere de ese incidente.
—Eh...
—¡Ash! Algunas veces no comprendo lo que dice — se quejó — Él me llama imbécil por eso
La peliazul al ver el cambio de tema, sonrió forzadamente.
—No veo el motivo de llamarte así — comenzó a reír.
—Él siempre ha sido así — suspiró el pelinegro.
—¿Siempre?
—Sí... Desde la muerte de sus padres — habló provocando que la muchacha deje de caminar.
«—¡Odio a mis padres! — gritó molesto el pequeño aguantando las lágrimas.»
—¡Ay, creo que hablé de más! — se reprochó Gokú.
—No... No te preocupes, lo siento tanto, después de todo eran tus tíos... — salió del trance.
—Sí... Pero hay que cambiar de tema — dijo — ¿Así que ya tienes amigos?
—Pues sí, son cuatro: Milk, Krillin, Ten y tú
—¡Wow! ¿Me consideras tu amigo?
—Claro — sonrió.
—Disculpa la pregunta, pero... ¿Tú sabes si Milk tiene pareja? — preguntó sonrojándose al instante.
—¿Así que Milk, eh? — lo provocó — No me ha dicho nada, creo que no lo tiene, pues cualquier chica presumirá a su novio — aseguró — Ustedes dos harían una bonita parej-
—¡Mira! — exclamó — ¡Allá está la oficina, nos vemos! — y huyó de ahí.
—¡Gokú!
—¡Nos vemos en el salón! — gritó.
Al ingresar a la oficina observó al director, el cual estaba acompañado de una muchacha con capucha y audífonos.
—Director, ¿Me llamaba? — preguntó.
—Seguro Gokú ya te dijo el porqué — dijo, a lo que Briefs asintió con la cabeza — Entonces pueden retirarse
Ambas chicas salieron de la oficina, una totalmente incómoda y la otra en silencio.
—Hola- — trató de ser amable Bulma.
—¿Sabes? — la interrumpió — No necesito un tonto recorrido, ni que me asignen a una compañera que estará tan perdida como yo, así que te puedes ir
—Bien — suspiró — Después de todo tienes razón, pero al menos dime tu nombre
—No te diré nada — la miró seria — Pero puedes decirme dieciocho
—¿Ah? — dudó.
La chica se fue caminando a paso rápido, dejando a Bulma confundida por su Apodo.
...
Por otro lado Ouji caminaba hacia la dirección, iba a ir a sus clases, pero al ver a la peliazul con su primo le interesó lo que iban a hacer.
Sacó su celular un momento para ver la hora, cuando de pronto chocó con alguien, así como en la mañana.
—Mierda — se quejó, pues su celular casi se cae — ¿Acaso eres idiota? — gruñó al ver una chica con capucha tirada en el suelo.
No se escuchó respuesta; cómo debía de ser, pues nadie le respondía a Ouji.
Sólo se escuchó un gruñido de la chica.
Examinó a la mujer, y se dió cuenta que tenía ojos azules igual a Bulma, pero claro, los de la otra muchacha tenían algo más llamativo.
Sacudió su cabeza y se alejó, dispuesto a ir a sus clases, ya se le había ido las ganas de seguir a su primo.
Cuando acabó todas las horas de estudio, caminó hacia su auto dispuesto a irse a la mansión del cretino que todos llamaban Profesor, hasta que sintió como alguien lo miraba. Era la misma muchacha de capucha con la que se había chocado.
—¿Qué me miras? — habló rudamente.
No se escuchó respuesta así que decidió irse.
En el camino observó la enorme mansión habitada que estaba al frente de la suya, pero con la diferencia que había un auto blanco estacionado afuera.
Restándole importancia, ingresó a su hogar y la voz de Zarbon se hizo presente.
—Por fin llegas enano — escuchó.
—¿Qué mierda dijiste? — gruñó.
—Oh, no me digas que parte de ser un estúpido enano estás sordo
Suprimió toda su furia, pues:
1) Saldría perdiendo porque él era más fuerte
2) Zarbon le daría las quejas a Freezer y él le daría una paliza
—¿Qué pasó, te quedaste mudo? — se burló el peli verde.
—No jodas afeminado — subió las escaleras para ir a su habitación.
—Me olvidaba decirte que Freezer quiere que estés listo en dos horas para darle la bienvenida a los vecinos, ¿¡Oíste!?
Dos horas después...
—¡Vegeta! — gritó Freezer tocando la puerta de la habitación — Ya estarás listo supongo
—¡Vegeta! — llamó Zarbon — ¡Apúrate!
—¡Joder ya voy! — gritó molesto desde su cama.
Al bajar las escaleras observó a los dos hombres fingiendo ser unas encantadoras personas.
—Espero te comportes — advirtió el mayor recibiendo un gruñido de respuesta.
Caminaron hacia la otra casa, Frezeer tocó el timbre de inmediato. La puerta se abrió dejando ver a una mujer rubia.
—Oh, ¿Ustedes son nuestros nuevos vecinos? — preguntó emocionada — Qué sorpresa pasen, adelante — invitó.
Ouji se quedó admirando la entrada, el lugar era enorme.
—¡Hija! — llamó la mujer rubia — ¡Baja, los vecinos han venido!
Se escucharon unos pasos provenientes de arriba y de las escaleras una chica de cabellos azules se pudo ver.
—Mamá, ¿Qué co- — se quedó en silencio al ver a Vegeta.
-¿Pero que hace él/ ella aquí? - pensaron los dos al mirarse.
Continuará...
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