Disclaimers: Kaijudo, el Ascenso de los Maestros del Duelo, ni Final Fantasy me pertenecen, sino que pertenecen respectivamente a Hasbro y Square Enix, sólo uso los personajes y conceptos de éstos para éste fanfic escrito meramente por diversión sin esperar más paga que sus reviews y leídas.
Guerra de los Totemas
Capítulo 5: Maldad de Gravedad
Viena, Austria. Los chicos se encontraban ahí buscando la siguiente reliquia de los Totemas en nada menos que la Ópera Estatal de Viena, y nuevamente enfrentando a un nuevo Daimon, en este caso en uno que parecía un hombre de rasgos fuertemente felinos, casi pareciendo un gato antropomórfico, vestido elegantemente de chelista, sólo quebrándose el atuendo con el símbolo de los Daimons en su pecho, y respondía al nombre de Felichello. Ray, Allie y Gabe se encargaban de enfrentar al Daimon felino mientras Carny se encargaba de mantener a raya a los Engendros, mientras Portia se encargaba de recuperar el objeto en cuestión en el interior del edificio.
-Mutante, ¿alguna idea de qué cosa estamos buscando esta vez?-preguntó el rubio a su compañero medio asiático, mientras éste se tomaba un ligero descanso de enfrentar a Felichello.
-Según el Xenotome, buscamos el objeto relacionado con el Totema del Trueno-explicó el medio asiático. Aún recordaba la página del Libro de lo Desconocido, en el cual se mostraba un Totema con la apariencia de un dragón humanoide, que según el libro respondía al nombre de "Adrammelech el Iracundo".
-Lastima que no podrán obtenerlo, mocosos ¡Maullido Melódico!-exclamó Felichello, lanzando un poderoso maullido sónico, que Gabe y Allie evitaron de un salto.
-¡Séptimo Cielo!-respondió Gabe, lanzando sus siete orbes de energía de luz.
-¡Síndrome de Pesadilla!-secundó Allie, lanzando su onda de energía oscura junto a las esferas de luz de Gabe. Por desgracia el Daimon saltó para esquivar el ataque combinado de luz y muerte, antes de reír con malicia y satisfacción.
-Necesitarán ser más rápidos para poder alcanzar a un gato-declaró Felichello con malicia.
Fue cuando de la nada sucedió algo que ninguno esperaba: una estela envuelta en electricidad salió del interior de la ópera y tacleó con fuerza a Felichello mandándolo a volar, y al detenerse resultó no ser otra más que Portia quien sonreía con altanería mientras se acomodaba su cabello, en el cual ahora lucía un broche con la forma de un dragón enroscado alrededor de un reluciente citrino dorado, que brilló ligeramente.
-Espero no llegar muy tarde a la fiesta, aquí tengo mi invitación ¡Adrammelech el Iracundo, dame tu poder!-declaró la rubia, lo que provocó que el citrino en el broche de dragón que llevaba en el pelo brillara con intensidad, mientras una poderosa descarga eléctrica surgía del aire y la envolvía.
Cuando la electricidad se disipó, la rubia usaba un nuevo atuendo: un top blanco con dorado, con cintas doradas transparentes alrededor de sus brazos, pantalones de paracaidista color blanco con detalles dorados, zapatillas doradas, brazaletes de oro en sus muñecas y, cerrando el cuadro, un antifaz dorado con líneas blancas que terminaban en un espiral (N/A: imaginen un atuendo como el de Jazmín pero con cambios al diseño).
-Adoro mi traje-declaró la chica viendo su atuendo.
-Lastima que no te durará mucho tiempo, niña ¡Maullido Melódico!-declaró Felichello, lanzando su ataque sónico, contra el cual Portia se mantuvo firme, mostrando una sonrisa altanera.
-¡Portia, quítate de ahí, lunática!-le gritó Allie, quien no podía creer que su rival fuera tan imprudente para no querer esquivar el ataque de su oponente. La ráfaga sónica de Felichello estuvo a punto de impactar a Portia cuando…
-¡Golpe de Thor!-declaró la rubia, mientras preparaba un puñetazo, el cual se empezó a envolver en una carga eléctrica, por lo que cuando lanzó el puñetazo, con éste lanzó una fuerte descarga, con la cual bloqueó el ataque sónico.
-¡¿Qué?! ¡Eso es imposible!-declaró Felichello furioso.
-Y no has visto lo mejor ¡Ancla de Plasma!-declaró la rubia, mientras juntaba sus manos en la cual se empezó a formar una carga eléctrica, y al separarlas dicha carga formó un lazo de energía eléctrica, con el cual atrapó al Daimon felino, lo hizo girar en el aire antes de lanzarlo contra una pared.
-Copiona-declaró Allie, al ver cómo Portia había vencido al Daimon, de forma demasiado parecida a cómo ella había vencido a Bathory un par de días antes.
Cuando el símbolo de los Daimons desapareció del pecho de Felichello, provocó que el Daimon felino su forma humana: un hombre de edad, con pelo canoso ligeramente alborotado, bigote y barba de chivo, con aspecto de ser un músico de la sinfónica de la Ópera. Con el Daimon derrotado, y habiendo encontrado la nueva llave Totema, los chicos decidieron buscar alguna puerta cercana para regresar a San Campion.
Ninguno se dio cuenta que, desde un callejón cercano, Alakshmi había visto todo el combate con Felichello, sintiéndose hervir de rabia cuando vio que la muchacha rubia no sólo había obtenido el objeto Totema antes que ella, sino que había usado su poder para derrotar a su Daimon y ahora tendría que enfrentar a su maestro por perder una cuarta reliquia. Sin más, sacó el aparato con el que podría abrir hoyos de gusano para regresar a las Industrias Cadmus.
Al llegar al laboratorio escondido en la oficina del señor Choten, no pudo sentirse hervir de rabia al ver que Jinxer la recibía una sonrisa que, indiferentemente del hecho de que esa era la forma de la boca del Daimon, se le antojaba burlona, mientras que su maestro, quien estaba revisando el mapa localizador asistido por Wrench, volteó a verla con una expresión de total neutralidad, que a la peliplateada se le antojaba como la calma antes de la tormenta.
-Maestro, me apena informar que perdí el Broche del Iracundo-dijo la muchacha con seriedad, seriedad que ocultaba su eterno miedo de ser fuertemente castigada por su fracaso.
-Debo suponer que fue uno de esos jóvenes de los que me hablaste quien consiguió la reliquia-dijo el hombre calmado.
-Si-fue todo lo que pudo decir la chica.
-No importa, ya tendremos oportunidad de recuperar los objetos-fue la calmada respuesta del hombre, que naturalmente tomó a Alakshmi por sorpresa.
-Pero, señor, usted dijo que necesita las doce llaves para…-empezó a decir la chica hindú, antes de ser interrumpida.
-Sí, necesito los objetos para realizar mi plan, pero el que perdamos momentáneamente algunos no cambia nada, tarde o temprano los objetos acabarán en mi poder-declaró confiado el hombre con una sonrisa de medio lado-y ahora, te hablaré de tu próxima misión, querida-empezó a decir el hombre, sorprendiendo a la chica.
-¿Siguiente misión?-repitió la chica.
-Si, señorita Alakshmi, el amo y yo hemos estado revisando y creemos que hemos localizado otra reliquia Totema, y si los instrumentos están en lo correcto su firma de Magi concuerda con la de la Gargantilla del Verdugo-explicó Wrench mientras mostraba en la pantalla como el localizador trataba de centrar el objeto recién obtenido.
-Y quiero creer que es tu oportunidad para ponerte al día contra estos jóvenes-agregó el rubio. La peliplateada sonrió con malicia ante la posibilidad que su maestro le ofrecía.
-¿Dónde está y cuándo quiere que vaya por él?-preguntó la chica con interés.
Por otra parte, en el Sanctum Sanctorum, los chicos recién habían regresado de Austria de recuperar el Broche del Iracundo, con Portia abriendo la entrada triunfal con una sonrisa de suficiencia en su rostro. Naturalmente, como siempre pasaba cada que ponían un pie en la Biblioteca, su ropa cambió instantáneamente conforme cruzaban el umbral: el atuendo de Portia se volvió una blusa sin mangas blanca con detalles dorados, jeans azules ajustados y tenis blancos con dorado; Ray pasó a usar una camisa a botones roja con detalles negros, pantalones negros y tenis rojos con blanco; Allie usaba una camiseta negra con detalles morados, jeans blancos y botas negras; Gabe usó una camiseta amarilla, pantalones cafés y mocasines color arena, además de una gorra amarilla; y Carny una camiseta blanca con brochazos de morado en distintos tonos en el frente, jeans azules y tenis morados con blanco.
-Adivinen quién regresa triunfante-declaró la rubia, presumiendo el broche que llevaba en su pelo.
-Genial…-empezó a decir Allie, mientras se volvía una bruma negra que se dirigió hacia uno de los sofás en el recinto antes de volverse sólida-ahora no habrá quien la aguante-termino declarando con hastío una vez que fue sólida de nuevo. Udonna y Jaha comúnmente la regañaban por usar tan a la ligera su poder de Evaporación, pues se suponía que los poderes eran para usar en combate, pero era algo que la chica peliambar no podía evitar.
-Me alegra, Portia, oír que tú fuiste quien recuperó el Broche del Iracundo-declaró Udonna, mientras ella revisaba el Xenotome. Jaha ahora era quien revisaba los estantes de la Biblioteca, buscando el siguiente objeto.
-Y la mejor parte es que sólo falto yo de tener un objeto, ¡ya verá el siguiente Daimon cuando tenga mi poder Totema!-declaró Carny con mucha arrogancia, haciendo torcer los ojos a sus compañeros.
-Luego ya no habrá quien lo aguante a él-le dijo Ray a Gabe por lo bajo.
-Tal vez eso pase más rápido de lo que creas, Linus-declaró Udonna. Carny ni siquiera se molestó en enfadarse de que la mujer de blanco insistiera en llamarlo por su odiado nombre de pila, pues sabía que era inútil abogar contra ése hábito de las mentoras.
-¿Quieren decir que ya encontraron la siguiente reliquia Totema?-preguntó Allie a sus mentoras.
-Exacto, Allison-declaró Jaha, sin dejar de revisar los estantes.
Movidos por la curiosidad, los cinco jóvenes se acercaron al atril donde se encontraba el Libro de lo Desconocido, y al rodear a Udonna quien seguía hojeando el libro, vieron pasar la página que hablaba sobre Zalera el Sepulcral, y justo la siguiente página se iluminó, mostrando la imagen de un ser con apariencia que recordaba a un cangrejo violinista, pues si bien tenía una mano con garras en la mano derecha, su mano derecha era una enorme pinza de cangrejo.
-Zeromus el Verdugo, el Totema de la Gravedad, cuyo poder se obtiene a través de la Gargantilla del Verdugo-citó Udonna.
-¿Cómo está eso de que es el Totema de la Gravedad?-preguntó Allie confundida.
-Así como el Sepulcral se especializa en magia relacionada con la muerte, es decir usar el poder de los fantasmas, Zeromus usa el poder de la gravedad, dándole a quien tiene el poder de controlar la gravedad-explicó Jaha.
-Bueno, la gargantilla se ve de niña, pero mientras pueda patear traseros de Daimons, que venga el verdugo-declaró Carny, viendo la ilustración de la gargantilla.
Lo que si debió ver venir fueron los golpes de parte de las féminas de los adolescentes, quienes obviamente se sintieran ofendidas ante el comentario machista del rubio. Ray y Gabe negaron con la cabeza, pues pensaban que a estas alturas el bully habría aprendido a mantener la boca cerrada.
-¿Y dónde está la Gargantilla, Udonna?-preguntó el de pelo bicolor. La respuesta la llevó Jaha cuando agarró un tomo que encontró brillando con un resplandor color aguamarina.
-El Taj Mahal, hindi para "Palacio de Corona", es un complejo de edificios construido entre 1631 y 1648 en la ciudad de Agra, estado de Uttar Pradesh, en la India, a orillas del río Yamuna, por el emperador musulmán Shah Jahan de la dinastía mogola, el imponente conjunto se erigió en honor de su esposa favorita, Arjumand Bano Begum, más conocida como Mumtaz Mahal, que murió en el parto de su decimocuarta hija-citó la mujer de negro ante la mirada de los jóvenes.
-La Biblioteca hace quedar a Wikipedia como obsoleta, ¿no?-preguntó Allie divertida.
-Entonces, ¿ahora iremos al Taj Mahal? ¿El Taj Mahal en la India?-preguntó Portia encantada por la idea de que irían a una de las Maravillas del Mundo Moderno.
-Recuerda que no vamos de turistas, Portia, tenemos que ir a recuperar un artefacto de Totema-le recordó Gabe.
-Si, si, no seas aguafiestas, Wallace-declaró la rubia con desdén.
-Entonces que no se diga más, La India para allá vamos-declaró Ray saliendo de la biblioteca, seguido de los demás jóvenes.
Diez minutos después, ya usando la ropa que usaban para las misiones, y con sus antifaces convertidos en sus anteojos de cristal espejo, los chicos ya se paseaban por entre los turistas, empezando a buscar alguna cosa que los llevara a donde se hallaba la gargantilla.
-Genial, ahora hay demasiados civiles aquí-declaró Ray por lo bajo a sus compañeros.
-Significa que si un Daimon aparece…-empezó a decir Allie, cuando se empezaron a oír gritos de las personas, y al dirigir la vista hacia la fuente vieron civiles huyendo aterrados de los Engendros.
-Pasara eso-agregó Carny.
-Chicos, hay que detener a los Engendros y proteger a los civiles-declaró Ray a los demás.
-¿Pero y la Gargantilla del Verdugo?-preguntó Allie.
-Tendremos que encargarnos del objeto luego, primero protejamos a los civiles-declaró el de pelo bicolor.
Dicho y hecho, los cinco chicos fueron a combatir a los Engendros, procurando también ayudar a los civiles que los soldados atacaban a huir. Ninguno se daba cuenta que en las sombras, Alakshmi observaba divertida como los cinco chicos que se entrometían siempre en sus planes se distraían enfrentando a los Engendros. Tal vez era cierto eso que decían de que traía suerte estar en el hogar.
-Eso debe distraerlos el tiempo suficiente para que yo encuentre el objeto-declaró la chica.
-¡Alto ahí!-oyó que decía una voz en hindi a sus espaldas, y al darse la vuelta vio a un guardia del monumento apuntándole con un arma. Pero la aparición del guardia lejos de resultar un inoportuno hizo sonreír con malicia a la peliplateada.
-Temo que no puedo hacerle caso, oficial-declaró la chica mientras le apuntaba con la mano en la que llevaba su guante con garras, las cuales salieron disparadas hacia el guardia, empezando a robar su energía Magi.
El resultado fue un Daimon de piel gris, cuatro brazos, tres cabezas con cuernos y cabello de fuego, una mirando al frente y las otras hacia los lados, la que miraba hacia la derecha con una cara de total alegría y usando una máscara amarilla, la de en medio con una expresión de total furia y luciendo una máscara roja, y la que miraba hacia la izquierda con un rostro que mostraba una tristeza total, uñas negras en manos y pies, vestido con un taparrabos rojo ceñido con una cuerda blanca, usando amuletos hindúes, brazaletes de oros en los brazos y piernas. Terminando el cuadro con el ya común símbolo de los Daimons que brillaba en su pecho.
-Asura, listo para el servicio, mi señora-declaró el Daimon mientras sus cabezas giraban de tal forma que la cara sonriente acabara en el frente. Alakshmi sonrió con malicia al ver a su nueva creación.
-Sé que tú podrás servirme para entretener a esos chicos, pero para asegurarme ¡Engendros!-declaró, y acto seguido varios soldados de bioingeniería aparecieron-quiero que sin importar lo que haga falta, no dejen que ninguno de esos chicos se interpongan en mi camino, yo y sólo yo debo tener la Gargantilla del Verdugo, ¿entendieron?-declaró tanto al nuevo Daimon como a los Engendros.
-¡Si!-declaró Asura con decisión, siendo coreado por los gorjeos sin sentido que emitían los Engendros.
Volviendo con los jóvenes, ya habían derrotado a los Engendros del primer regimiento, mientras veían a los civiles que habían salvado irse a donde pudieran estar a salvo, mientras observaban a los soldados extraños derretirse como al parecer hacían cuando los derrotaban para fascinación de Gabe y Carny y asco de Allie.
-Ya creía era asqueroso cuando Portia me lo contó-señaló la chica de negro al ver cómo los Engendros se derretían.
-Ni me digas-aceptó la rubia.
-Bueno, ya nos deshicimos de los Engendros y los civiles ya están a salvo, creo que ahora podemos concentrarnos en…-empezó a decir Ray, cuando…
-¡Puño Divino!-oyeron que decía una voz. Apenas pudieron esquivar los puños de energía que vieron venir hacia ellos, sólo para ver al Daimon de cuatro brazos que los había atacado.
-Genial, otro Daimon-declaró Carny con sarcasmo.
-No importa cuanto lo intenten, mocosos, no me pasarán-declaró Asura.
-Eso lo veremos-declaró Ray antes de mirar a Allie, Gabe y Portia quienes asintieron con decisión.
-¡Antiguos Totemas, denos su poder!-declararon los cuatro adolescentes. Acto seguido, llamas rojas envolvieron a Ray, luz amarilla rodeó a Gabe, humo negro cubrió a Allie y electricidad dorada giró en torno a Portia, y al disiparse éstos elementos cada uno usaba su atuendo de guerreros.
-Presumidos-declaró Carny entre dientes-bueno, mientras ellos se encargan del Daimon y los Engendros, yo me voy por el objeto-dijo el chico por lo bajo, pero antes de dar el primer paso hacia el edificio…
-¡Puño Divino!-declaró Asura, y el bully tuvo que esquivar el ataque de luz del Daimon de cuatro brazos-lo siento, mocoso, pero tengo ordenes de no dejar pasar a nadie ¡Puño Divino!-declaró, lanzando más de sus puñetazos.
Mientras nuestros héroes se enfrentaban a Asura, Alakshmi revisaba jarrones, cofres, cualquier cosa que la llevara hacia la gargantilla, cuando ella pasó frente a un bajo relieve de la diosa Kali, la cual al inspeccionarla mejor vio que en el cuello llevaba una gargantilla que consistía en una placa de cobre con una aguamarina engarzada en el centro, con una correa de cuero. Al pasar la mano sobre la gargantilla vio que esta era real, incrustada en el bajo relieve, y tras agarrarla con firmeza y aplicar algo de fuerza, con algo de esfuerzo logró sacarla.
-Lo siento, mi diosa, pero yo necesito esto todavía más-declaró burlona mientras se ponía la gargantilla, antes de irse a ver cómo se las arreglaba Asura.
Hablando del Daimon, el se encontraba enfrentando a Ray y Portia, mientras Allie y Gabe ayudaban a Carny para mantener a raya a los Engendros. Ya llevaban un buen rato combatiendo al monstruo, y la verdad los chicos empezaban a desesperarse pues cada momento que perdieran combatiendo al Daimon de varios brazos más tiempo perdían para recuperar la llave Totema.
-Allie, Gabe, usemos nuestros ataques combinados para acabar con el Daimon-indicó Ray a sus amigos de toda la vida, quienes asintieron ante la indicación del líder del grupo-¡Baningu Saramanda!-declaró, lanzando sus puños de fuego.
-¡Séptimo Cielo!-secundó Gabe, lanzando sus esferas de luz.
-¡Síndrome de Pesadilla!-terció Allie, lanzando su ráfaga de energía oscura. Los tres ataques se combinaron a medio camino, pero cuando parecía que estaban por impactar…
-¡Puño Divino!-declaró Asura, usando su movimiento para bloquear los ataques de los tres amigos, y a ellos y a los dos rubios se les fue el alma al suelo al ver que el ataque combinado ahora se dirigía hacia una muchacha de evidente ascendencia hindú, de pelo plateado, morena, ojos cafés, un lunar arriba de los labios pintados de morado, sumamente atractiva, vestida con un atuendo que combinaba perfecta y elegantemente tonos de morado en un estilo militar.
-¡Cuidado!-chilló Allie a la chica al ver que el ataque combinado estaba por impactarla.
Pero para sorpresa de los cinco chicos, la muchacha sólo torció la boca en una sonrisa burlona, antes de describir un circulo con el brazo derecho, y frente a ella se formó una especie de pared de energía color aguamarina, pared de energía en la que el conjunto de ataques de combate colisionó, protegiendo a la chica, quien al desaparecer la muralla de luz se mostraba completamente ilesa y con la misma sonrisa burlona.
-Veo que funciona el poder básico-declaró la chica, presumiendo la gargantilla que llevaba al cuello, sorprendiendo a los cinco jóvenes-ahora a la prueba de fuego ¡Zeromus el Verdugo, dame tu poder!-exclamó la chica, mientras una turbia onda de energía color aguamarina la envolvía.
Cuando esta se disipó, la muchacha de pelo plateado utilizaba un nuevo atuendo: un salwars cuya túnica color aguamarina llegaba hasta medio muslo y los pantalones azul verdoso más ajustados, zapatillas de color aguamarina, un sari aguamarina envolviéndola con elegancia, anillos unidos a brazaletes con cadenas todo de plata, antifaz vector color azul verdoso y, en el cuello, la Gargantilla del Verdugo.
-Bueno, hasta ahora todo bien-declaró la muchacha con una sonrisa burlona y satisfecha. Asura por su parte giró su cabeza para mostrar su rostro alegre.
-Mi señorita Alakshmi, es bueno ver que obtuvo primero la Gargantilla del Verdugo-dijo el Daimon de tres rostros contento.
-No puede ser-fue todo lo que dijo Ray por lo bajo.
-¿Ella era la que creaba a los Daimons?-preguntó Allie sorprendida.
-¿A quién le importa eso? Ella me ganó el objeto-declaró Carny molesto.
-Y ahora les quitaremos sus objetos a tus amiguitos-declaró Asura con malicia. Pero pareció que lo descolocó la sorpresiva risa por lo bajo de la muchacha.
-Si, respecto a ese plural… ¡Gravitón!-declaró la chica, y una esfera de energía, comprimida al parecer por una fuerza de gravedad impresionante, se formó en su mano, y acto seguido la chica lo lanzó contra Asura, quien apenas alcanzó a girar hacia su cara de desdicha ante de ser impactado por la esfera gravitacional e impactado contra una columna, destruyendo el símbolo en su pecho y regresándolo a su forma humana.
-Oigan, ¿soy el único que no entiende su estrategia?-preguntó Gabe confundido.
-No necesito a un monstruo prefabricado para acabar con ustedes cuatro-declaró la chica con burla, alistándose para pelear.
-Ya verás que no te será tan fácil-dijo Portia entre dientes por el insulto-¡Ancla de Plasma!-declaró, invocando su soga de energía eléctrica y lanzándola contra la peliplata, la cual sólo giró para esquivar el lazo eléctrico.
-Déjame a mí, Portia, ¡Látigo Sangriento!-secundó Allie, usando su látigo de energía roja intentando hacer lo que su rival no pudo, lamentablemente teniendo el mismo resultado cuando la otra chica la esquivó.
-Ray-dijo Gabe por lo bajo a su amigo quien asintió la cabeza concordando con él-¡Cristales Séfirot!-declaró, lanzando sus diez cristales de luz.
-¡Majikaru Fureimu!-secundó Ray, lanzando su ráfaga de fuego azul.
-¡Gravitón!-respondió la chica, lanzando su esfera de energía gravitacional contra el ataque combinado. Para frustración de ambos chicos la esfera de gravedad estalló contra la combinación de ataques, parándola en seco.
-Creo que me toca a mí probar suerte ¡Golpe de Gravedad!-declaró la peliplateada.
Sus manos se vieron envueltas en esferas de energía gravitacional, y como si la gravedad hubiera dejado de funcionar para ella se acercó al grupo con un impresionante salto y empezó a asestar puñetazos en pecho, estomago y rostro a Ray, Portia, Allie y Gabe, dejándolos en el piso, dejándolos tan lastimados que regresaron a la normalidad al tiempo que caían al piso. Satisfecha por lo que había logrado, la chica se acercó al medio japonés que se hallaba en el piso, mientras la energía aguamarina que la transformó la regresaba a la normalidad.
-Podría llevarme sus objetos, pero de momento me daré por bien servida al tener el mío-declaró la chica con burla, acariciando su gargantilla-pero no se confíen, porque a la próxima me los llevaré-declaró con malicia, antes de darle un beso a Ray en la mejilla, sorprendiendo al chico, antes de levantarse, sacar un aparatito de uno de los bolsillos de su chamarra y lo activaba, acto seguido ella, envuelta en una especie de energía, desapareció.
Con ayuda de Carny, Ray y el resto de los chicos derrotados se pusieron de pie, se dirigieron a la puerta más cercana y, cortesía nuevamente del rubio, abrieron la Puerta Trasera directo al Sanctum Sanctorum, siendo recibidos por Udonna y Jaha, quienes vieron casi impactadas el cómo habían llegado cuatro de los Elegidos, quienes junto con el único que no había sido aporreado no dudaron en contarles lo que pasó en la India.
-Esto es preocupante, sin duda-declaró la dama de blanco cuando los chicos terminaron de contar lo ocurrido en el Taj Mahal.
-¿Creen que signifique que se acabaron los Daimons? Digo, la pelo de anciana dijo que no quería ayuda para vencernos-señaló Portia, aun molesta por haber sido vencida.
-Y hasta lo respaldó-señaló Gabe. Jaha y Udonna se miraron la una a la otra, mientras al parecer meditaban lo que había preguntado la elegida del Totema del Trueno.
-Me temo, Portia, que el que esa chica que mencionen tenga ahora la Gargantilla del Verdugo signifique que dejemos de ver Daimons-explicó la dama de negro.
-Ella seguro querrá tener lo que considera una ventaja, así que seguro segura creándolos para evitar que tengan el resto de los tesoros-explicó Udonna a su vez, fue cuando notó el rostro de seriedad que Ray había mostrado desde que habían llegado a la Biblioteca-¿Raiden?-preguntó la mujer preocupada por el joven.
-Ha estado así desde que llegamos de la India-señaló Gabe.
-Creo que el beso que la tal Alakshmi le dio le mató el cerebro-señaló Allie sin una pizca de humor. No es que estuviera celosa, no, ella nunca vería a su casi hermano con esos ojos, sólo que le molestaba lo fácil que su mejor amigo había parecido quedar embobado sólo por el hecho de haber sido besado por una chica obviamente mayor que ellos. Fue cuando Ray rompió el silencio que había mantenido desde que llegaron a la casona.
-Entonces debemos doblar nuestros esfuerzos para recuperar las llaves, el resto de ellas-declaró Ray con seriedad, mirando a sus compañeros-puede que esa chica, Alakshmi, haya en cierto modo empatado el marcador ahora que ella tiene su propio tesoro Totema y, me duele admitirlo, uno que ella controla mucho mejor de lo que nosotros controlamos los nuestros, pero ella no conoce algo que nosotros si-declaró el chico mirando al resto.
-¿Qué sería, Raiden?-preguntó Udonna interesada, teniendo la misma sonrisa ladeada que Jaha.
-Trabajo en equipo-declaró el chico, siendo apoyado por los otros.
Continuará…
Finalmente luego de tanta ausencia ya pude subir el siguiente capitulo de mi historia, lamento haber tardado tanto pero he tenido varios asuntos que atender y que no podía posponer, como siempre digo espero que lo hayan disfrutado y me dejen review, además de recomendarlo a sus amistades y alentarlos a leer el fic también.
