Disclaimers: Kaijudo, el Ascenso de los Maestros del Duelo, ni Final Fantasy me pertenecen, sino que pertenecen respectivamente a Hasbro y Square Enix, sólo uso los personajes y conceptos de éstos para éste fanfic escrito meramente por diversión sin esperar más paga que sus reviews y leídas.

Guerra de los Totemas

Capítulo 6: Ponzoña

En las Industrias Cadmus, el señor Choten revisaba en su oficina varios asuntos relacionados tanto con la compañía como con la búsqueda de los otros objetos Totema. Podría ser que gracias a Alakshmi ya contaban con el uno de los objetos, pero mientras no se hicieran con los otros siete que quedaban por encontrar no podría considerar su victoria garantizada. El sonido de la puerta abrirse lo hizo alzar la mirada, y ver a Alakshmi entrar por la puerta con varias bolsas de tiendas de ropa en sus brazos, además de un nuevo atuendo: una blusa strapless color aguamarina, jeans ajustados y botas de color azul verdoso, llevando al cuello la Gargantilla del Verdugo.

-Interesante tu nuevo atuendo, querida-declaró el señor Choten al ver a su asistente.

-Bueno, sentí que era hora de un cambio de aires, y si esos chicos se visten de acuerdo al color de la joya de su amuleto, no veo por qué yo no-explicó la chica. Choten sonrió de medio lado ante el comentario de su protegida.

-Me alegra que obtener el tesoro Totema te hiciera tomar la decisión de… renovar tu guardarropa, querida, pero si no es mucha molestia, quisiera que fueras al laboratorio, Wrench y Jinxer han encontrado el siguiente objeto, y quiero que vayas inmediatamente a recuperarlo-le respondió el hombre rubio, mientras se ponía de pie, se acercaba a su autorretrato y abría el acceso al laboratorio detrás del retrato.

-Sí, señor-aceptó la chica, luego de dejar las bolsas en un sillón cercano al retrato, antes de entrar por el túnel.

Una vez solo, August empezó a meditar que necesitaría más ayuda ahora que Alakshmi estaría más ocupada intentando recuperar las siete reliquias que quedaban por encontrar. Sonrió de medio lado al pensar en algo, algo que él pensaba era una idea maravillosa, y acto seguido se acercó a su escritorio y activó el intercomunicador.

-Lucrecia, querida, ¿quisieras venir un momento a mi oficina? Quisiera hablar contigo sobre algo importante-pidió a su secretaria.

-Enseguida voy, señor Choten-respondió la mujer. August sonrió con complacencia; como Anton y Salisbury, Lucrecia no tenía familia en San Campion, en el estado más bien si estaba bien informado, tardarían mucho en notar su desaparición…

Era un jueves por la tarde en San Campion, las clases en la Secundaria San Campion, los cinco chicos se dirigían al Sanctum Sanctorum por distintos caminos, nuevamente para mantener en secreto que ellos se frecuentaban. A Allie eso le parecía cansado, pues empezaba a parecer monótono que la pareja de rubios siguiera queriendo mantener en secreto que se juntaban con ella, Ray y Gabe.

Ese día el medio japonés vestía una camiseta de cuello v a rayas rojas y negras, jeans de mezclilla y tenis blancos con rojo, Gabe usaba una camisa color mostaza, pantalones de lona café, gorra de golf azul claro y mocasines cafés, Allie usaba una camiseta negra con blanco, jeans blancos, botas negras y un chaleco negro; Portia usaba un vestido de verano dorado con zapatos planos blancos y Carny vestía una camiseta morada, pantalones caqui y tenis negros.

Cabía agregar que el rubio del grupo se notaba de malas, más de lo usual, había estado así desde la misión en la India, cuando la tal Alakshmi les había ganado la Gargantilla del Verdugo. Ray le había comentado que era obvio que no era sólo la rabia de que él seguía siendo el único sin un objeto Totema, sino también la impotencia de que no pudo hacer nada para detener a la chica cuando barrió el piso con ellos. Unos minutos después, cuando ya estaban a unas dos calles del Sanctum Sanctorum, la pareja de rubios finalmente se le unieron.

-¿Saben? Que insistan en que nadie sepa que se juntan con nosotros empieza a ser cansado-declaró Allie molesta.

-Tú eres pasable, Allie, incluso Ray, pero ni creas que dejaré que alguien me vea con el panzón y con Carny-declaró Portia.

-Pues tú tampoco eres alguien con quien yo quisiera ser visto, Rocca-declaró el otro rubio molesto, mientras empezaba a caminar, mosqueando a la chica.

-¿Qué mosca le pico? Está más gruñón de lo normal-declaró la rubia adinerada.

-Sigue molesto porque la Pelos de Anciana le ganó la Gargantilla del Verdugo en la India-explicó Allie.

-Yo entiendo que esté enojado, debe ser frustrante seguir siendo el único de nosotros que no tiene un objeto Totema-explicó Gabe por su parte, viendo al chico con algo de tristeza mientras éste entraban al Sanctum Sanctorum.

Siguieron al rubio hasta la Biblioteca, encontrándose en el camino a Udonna y Jaha, la primera reemplazando las velas consumidas de algunos de los candiles del pasillo, y la segunda en uno de los salones cuyas entradas atravesaban el pasillo tocando un viejo órgano, quienes al ver a los jóvenes llegar dejaron lo que hacían para seguirlos, y apenas entraron Carny se dirigió a uno de los sillones y se dejó caer molesto.

-¿Qué tiene Linus?-preguntó Udonna preocupada.

-Sigue molesto porque la chica esa de la India nos ganara el último objeto-explicó Portia. Carny sólo se acurrucó enfurruñado en el sillón él que se había dejado caer, murmurando lo que parecían impropios contra la rubia.

-Pues seguro lo consolará el saber que parece que ya hallamos la siguiente reliquia Totema-explicó Jaha mientras se dirigía hacia el atril del Xenotome y empezaba a hojear el Tomo de lo Desconocido, llamando la atención de los cinco jóvenes.

Movidos por la curiosidad de saber cuál sería el Totema del día, los chicos se juntaron alrededor del atril, viendo como la dama de negro se centraba en una página en la cual se materializaba el dibujo de un hombre con obesidad mórbida de piel verde con marcas pálidas, cuyas manos o mejor dicho muñones parecían cubiertos por guantes de metal, tenía lo que parecía una flecha clavada en la cabeza de manera vertical, ojos como pozos oscuros y una sonrisa que parecía deberse a carecer de labios. Junto al ésta imagen se hallaba el dibujo de lo que parecían ser un par de gemelos de plata con una amatista incrustada cada uno.

-Cúchulainn el Impuro, el Totema del Veneno, cuyo poder se encuentra en los Gemelos del Impuro-citó Jaha, leyendo en voz alta el texto en taliano que rodeaba las ilustraciones, pronunciando el nombre del Totema como "Cuculein".

-¿Soy la única a quien ese Totema le da ñañaras?-preguntó Allie viendo con asco al Totema.

-Cúchulainn usa el poder de las toxinas, pero tiene lógica que estas provoquen mella en su cuerpo-explicó Jaha a los jóvenes.

-¿Y dónde se halla el panzón?-preguntó Portia viendo el dibujo. Fue cuando Udonna tomó un libro que había empezado a brillar de color morado en una estantería lejana.

-Más famosa por su mención en el cuento "El Flautista de Hamelin", la cuidad de Hamelin en Alemania ha sabido aprovechar la fama que dicha mención le ha dado, llegando a representar el cuento en las plazas durante el verano; su escudo de armas retrata la iglesia más antigua del a ciudad, el Monasterio de San Bonifacio-relató la hechicera blanca en voz alta.

-¿Hamelin? ¿Esa ciudad enserio existe?-preguntó Allie extrañada al oír hablar sobre la ciudad en la que se desarrollaba la famosa leyenda del Flautista.

-Empiezo a creer que cuando los cuentos dicen "en una tierra lejana", es para decir el cuento se desarrolla en un lugar ficticio-comentó Gabe.

-Y cuando no lo dicen, es que el lugar existe en realidad-terminó la pelo ámbar por su amigo.

-Bueno, si queremos ganarle a esa chica el amuleto tenemos que apresurarnos-declaró Ray con una sonrisa.

A través de la Puerta Trasera, los cinco jóvenes aparecían en la casi legendaria ciudad alemana, y apenas cruzaban el acceso entre dimensiones sus ropas cambiaban a sus trajes para las misiones. Cabía decir que Carny cruzó tempestuosamente por la Puerta Trasera, casi tumbando a sus amigos mientras pasaba al callejón al que daba la puerta a la que la entrada se había sincronizado, cosa que los demás no pasaron por alto.

-¿Qué rayos le pasa al orangután?-preguntó Portia enfadada.

-Creo que está decidido a conseguir el amuleto Totema antes que la chica-explicó Gabe.

Mientras tanto, en una de las tantas plazas de Hamelin, las personas corrían despavoridas ante la visión de Alakshmi, ataviada con su atuendo de guerrera Totema, acompañada de un regimiento pequeño de Engendros, junto a unas cuatro criaturas que parecían tales de no ser que parecía más fuertes y exhibían piel azul descubierta, además de portar lanzas, y un par de Daimons, una con aspecto de hechicera, con un vestido purpura, capa dorada, piel de oro, con el rostro cubierto con un velo, hombreras y cuernos a rayas azules y doradas y una tiara con un enorme rubí; el otro tenía apariencia de una enorme rata negra de ojos rojos de aspecto feroz, armado con una armadura de pecho, además de que ambos portaban el símbolo de los Daimons en su pecho.

-Si el informe de Jinxer y Wrench es correcto, el siguiente artefacto está cerca-declaró la chica mientras revisaba los alrededores en busca de cualquier testigo inoportuno-Hexuba-dijo, refiriéndose al Daimon mujer.

-Sí, excelencia-respondió el Daimon femenino, haciendo una ligera reverencia.

-Lleva a Rattrap, a los Engendros y Espantajos a la ciudad, causen todos los estragos que haga falta y distraigan a esos chicos, no pueden dejar que me ganen los Gemelos del Impuro, ¿he sido clara?-preguntó a la Daimon.

-Sí, madame-declaro Hexuba, antes de darle a los soldados y a su compañero Daimon una indicación para que la siguieran. Alakshmi sonrió con malicia una vez que sus hombres se hubieran adelantado.

-Ay, Lucrecia, siempre tan servicial, incluso cuando ya no seas humana-declaró la hindú más para sí misma que para la Daimon que apenas un rato antes había sido la nerviosa asistente de su maestro-sólo espero que los mocosos no te vuelvan humana, honestamente me agradas más así-agregó divertida.

De vuelta a la plaza de Hamelin, los chicos, ya una vez convertidos sus antifaces en sus lentes de sol de cristal de espejo, buscaban cualquier referencia a dónde se pudieran encontrar la reliquia del Totema del Veneno, no obstante no hallaba ninguna pista que pudiera indicarles dónde empezar a buscar, por lo que decidieron tomarse un breve descanso en un callejón donde pudieran hablar en paz.

-Rayos, esto es frustrante, a éste paso la tal Alakshmi nos volverá a ganar el objeto-declaró Allie realmente molesta.

-Eso sobre mi cadáver-declaró Carny con gran enfado.

-El cuál veremos pronto si no te tranquilizas, vaquero-declaró Portia queriendo calmar al otro rubio.

-Tranquilizarme los calzones, me tranquilizaré cuando tenga mi objeto Totema, ¿entendieron?-declaró el bully furioso.

-Carny, entiendo que te sientas enojado pero…-empezó a decir Gabe, pero eso fue lo que hizo explotar al otro chico.

-¡Ninguno de ustedes entiende nada! ¡No saben lo que es quedarse como un inútil mientras ves como barren el piso con otros!-declaró el chico ya furioso.

Lo que ninguno se esperaba fue lo que pasó a continuación: sin ningún aviso, Ray dio un paso al frente y le propinó a Carny tal puñetazo que lo tumbó en el piso. El bully sólo pudo ver anonadado a su antigua víctima de acoso mientras se acariciaba el mentón adolorido, mientras el medio asiático lo miraba con seriedad.

-Entiendo tu frustración, te recuerdo que fue con nosotros con quienes Alakshmi barrió el piso, y debemos sentirnos con suerte de que no decidiera llevarse nuestras llaves Totema, pero si no te calmas sólo harás que sea más fácil para ella llevarse también los Gemelos del Impuro-declaró el medio japonés con suma seriedad-y respecto a ver cómo barren el piso con otros, me permito recordarte que a los cuatro nos ha tocado ver cómo te metes con personas más débiles que tú-declaró con algo de ácido en la voz.

Eso fue un golpe en el estómago para el rubio, pues no tenía como defenderse del comentario del de pelo bicolor ya que sabía que el portador de la llave del Totema del Fuego tenía toda la razón. Fueron los gritos de las personas los que lo sacaron de su meditación, y cuando los cinco chicos se asomaron fuera del callejón vieron a los civiles siendo atacados por los Engendros de siempre, más cuatro que parecían Engendros a los que les hubieran suministrado esteroides, junto a dos Daimons nuevos, uno con aspecto de hechicera y el otro que lucía como una rata gigante.

-¿A alguien más ese Daimon rata le da asco?-preguntó Portia asqueada al ver a la rata gigante.

-¿O encuentra irónico que uno de los Daimons del día sea precisamente una rata en ésta ciudad?-recalcó Allie.

-Irónico o asqueroso, tenemos que detenerlos antes de que lastimen a los civiles-declaró Ray, pero antes de dar un paso al frente giró hacía los otros dos varones del grupo-Gabe, quiero que tú y Carny se concentren en buscar el objeto Totema-declaró a sus compañeros.

-¿Por qué nosotros?-preguntó Gabe confundido.

-Carny es quién debe recuperar los Gemelos del Impuro, y tú debes ir para cubrir su espalda en caso de que Alakshmi se aparezca buscándolos también, así que nos toca a las chicas y a mí distraer a los Engendros y a los Daimons mientras ustedes van a recuperar la reliquia-explicó a su amigo.

-Entendido-dijeron los otros cuatro adolescentes decididos.

-¡Antiguos Totemas, denos su poder!-declararon al conjunto Ray, Allie y Portia, cambiando sus atuendos a sus trajes de guerreros, antes de saltar a la acción.

-¿Tú no te transformarás, Wallace?-preguntó Carny al ver que el chico moreno no se había transformado.

-No de momento, creo que necesitamos concentrarnos en encontrar los Gemelos del Impuro-declaró el inteligente.

-¿Alguna idea, cerebrito?-preguntó el rubio con algo de ironía.

-Cuando Udonna y Jaha nos dijeron que los Gemelos del Impuro se hallaban aquí, mencionaron la catedral de San Bonifacio-empezó a razonar el muchacho negro.

-Sí, ¿Y?-preguntó el rubio.

-Muchas veces que nos hablan sobre dónde se halla un amuleto Totema, nos dan una leve pista sobre en qué lugar exacto se encontraban, mis Plumas del Ángel en Notre Dame, los Aretes del Sepulcral en el Castillo Corvin…-enumeró Gabe.

-Así que los Gemelos del Impuro…-empezó a decir Carny.

-Deben estar en el monasterio-declaró Gabe, y ambos pusieron camino hacia la iglesia, sin reparar en que Alakshmi los veía con una sonrisa maliciosa.

Mientras el par iban por el amuleto Totema, Ray y las chicas combatían a la pareja de Daimons, a los Engendros y a los nuevos soldados, siendo más exactos Ray combatía al Daimon rata, Portia peleaba con los Engendros Allie a la Daimon hechicera y a los soldados nuevos.

-¡Síndrome de Pesadilla!-declaró Allie mientras lanzaba su ataque de energía oscura contra la hechicera, la cual lo esquivó de un salto.

-Necesitarás algo mejor para vencer a Hexuba, niña, ¡Rayo de Hechizo!-declaró, mientras en sus manos se formaban dos esferas de electricidad, que de golpe salieron disparadas hacia Allie, quien apenas logró agacharse y esquivarlas-veamos si esquivas esto, pequeña, ¡a ella, Espantajos!-declaró, y acto seguido los Engendros con esteroides salieron en combate de Allie.

-Genial, acabarán conmigo pero ya sé cómo llamarlos-declaró la chica de pelo ámbar con ironía.

-Ya te ayudo, Allie, sólo déjame encargarme de esto, ¡Ancla de Plasma!-declaró Portia, mientras usaba su soga eléctrica para agarrar a uno de los Engendros y al moverla como un látigo abatirlo a él y a sus compañeros, dejándolos en el piso y derritiéndose, y acto seguido fue a ayudar a la otra chica.

-Rattrap, acaba con esos mocosos con tu Plaga Negra-ordenó Hexuba al otro Daimon, quien sólo empezó a desprender un aura negra alrededor de su cuerpo y atacar a los tres adolescentes, quienes apenas lograron esquivar.

-Ojalá a Gabe y a Carny les vaya mejor que a nosotros-declaró apenas se recuperó de esquivar el ataque de Rattrap.

Mientras tanto, en el Monasterio de San Bonifacio, el par había llegado a la iglesia, y se disponían a entrar para buscar alguna referencia al tesoro que buscaban, pero antes de que siquiera pudieran poner un pie dentro del monasterio…

-¡Gravitón!-oyeron la voz de Alakshmi, y al darse vuelta se toparon con la hindú a punto de lanzar su ataque de energía gravitacional, el cual estaba a punto de arrojar contra el par.

-¡Artema el Ángel, dame tu poder!-declaró Gabe, activando el poder de las Plumas del Ángel, cambiando a su atuendo de guerrero-¡Séptimo Cielo!-dijo, lanzando sus esferas de luz contra el ataque de Alakshmi, parándolo en seco, haciendo gruñir a la muchacha hindú.

-Ya verás en cuanto acabe contigo-declaró la peliplateada.

-¡Carny, ve tú por el amuleto, distraeré a Alakshmi!-le indicó el muchacho de color al rubio, mientras encaraba a su oponente con seriedad.

El rubio no le quedó de otra que seguir la indicación del otro muchacho y entrar corriendo al monasterio; Alakshmi intentó seguirlo pero a Gabe le bastó con bombardearla con sus Cristales Sefirót para pararla en seco. Mientras el muchacho inteligente combatía a la hindú, Carny corría por el interior del monasterio, buscando cualquier cosa que pudiera indicarle dónde se hallaban los Gemelos del Impuro.

Finalmente pasó por algo que lo hizo retroceder sus pasos para mirarlo mejor: una escultura de lo que parecía pretender ser un demonio, pero viéndolo detenidamente era idéntico al dibujo en el Xenotome. Y al fijarse con mayor cuidado, Carny se dio cuenta que los ojos de la estatua eran un par de amatistas, que tras sacarlas con mucho cuidado resultaron ser los Gemelos del Impuro.

-Es hora de unirme al juego-declaró el rubio antes de regresar a la entrada del monasterio.

Al llegar, vio que Gabe estaba combatiendo a Alakshmi, en un enfrentamiento entre luz y gravedad, pues cuando Gabe lanzaba cristales de luz, Alakshmi los rompía con puñetazos de energía gravitacional, pero cuando ella lanzaba un proyectil de la misma, el moreno lo paraba en seco con esferas de luz brillante. Carny sólo miró su puño cerrado, donde llevaba los gemelos, y los apretó, antes de lanzarse contra otro ataque de Gravitón de Alakshmi.

-¡Carny!-exclamó Gabe espantado al ver que el movimiento impactaría contra el otro chico.

Aunque para sorpresa y alivio del moreno, y sorpresa y fastidio de la chica hindú, apenas Carny cruzó los brazos, la piel de éstos se vio recubierta de una especie de segunda piel de luz morada, que daba el aspecto de que la piel del rubio había adquirido un aspecto reptiliano, y soportó en seco el ataque gravitacional. El rubio aterrizó de pie, ileso.

-Creo que ahora me toca a mí, ¡Cúchulainn el Impuro, dame tu poder!-exclamó, mientras un líquido viscoso brillante de color morado brotaba del piso y lo cubría por completo, antes de estallar.

Al pasar esto, el rubio ahora usaba su traje de guerrero: una camiseta de licra sin mangas color morado, pantalones negros ajustados, botas de combate negras con detalles morados, muñequeras largas color morado, con los Gemelos del Impuro engarzado en cada una, y una máscara de luchador morada con detalles plateados, con un corte en la coronilla, dejando al aire el cabello del rubio.

-Gran cosa, el más tonto obtuvo el amuleto Totema, si los venzo a los dos serán dos por el precio de uno-declaró Alakshmi con malicia-¡Gravitón!-declaró, lanzando su esfera de energía gravitacional.

-¡Séptimo Cielo!-respondió Gabe, bloqueando el Gravitón de Alakshmi con sus esferas de luz.

-Y de mi parte esto: ¡Humo Venenoso!-declaró Gabe, antes de tomar aire, inflando su pecho, y al exhalar disparando una nube de humo morado oscuro de su boca.

El humo rodeó a Alakshmi, quien iba a responder con su ataque de Golpe de Gravedad pero, sin que ella misma lo esperara, empezó a toser fuertemente, al punto de que estaba empezando a dolerle el pecho, y atribuyéndolo fácilmente al humo tóxico que el rubio le había lanzado. No teniendo opción tuvo que retirarse antes de que la situación fuera a peores. El par de muchachos suspiro de alivio al ver que la peliplateada había emprendido la retirada.

-Vamos, hay que ayudar a los demás-sugirió Gabe, y Carny no evitó estar de acuerdo.

Volviendo con las dos chicas y el medio japonés, Ray, Allie y Portia combatían contra Hexuba y Rattrap, usando los ataques de fuego del chico y los ataques eléctricos y fantasmales de las chicas contra los Rayos de Hechizo del Daimon Bruja y la Plaga Negra del Daimon Rata.

-Hora de acabar con esto, Rattrap-ordenó la hechicera a la rata, pero antes de que la rata gigante pudiera hacer algo…

-¡Bomba de Fango!-oyeron que decía una voz, y antes de saber qué estaba pasando una esfera de color morado mugriento salió de la nada y golpeó de lleno a Rattrap, deshaciéndose como un tomate al estrellarse contra una superficie maciza, y catapultando al Daimon contra una pared, regresándolo a la rata que había sido.

Tanto el trío de adolescentes como la Daimon vieron al par recién llegado, y los chicos se emocionaron al reconocer a Carny en su atuendo de Guerrero Totema. Hexuba por su parte sólo resopló molesta.

-No soy tan tonta para arriesgarme a enfrentarlos sola, pero que sepan que esto no ha terminado-declaró antes de empezar a brillar para luego desaparecer.

Una vez desaparecidos los Daimons, los chicos se dirigieron rápidamente a un callejón donde pasaron a deshacer su cambio, regresando a sus atuendos para las misiones, donde Carny aprovechó para mostrarles su amuleto Totema, siendo felicitado por las dos chicas.

Lo que más sorprendió al grupo fue que extendiera su puño cerrado con dirección a Ray, quien tras entender no pudo evitar sonreír al tiempo que chocaba puños con el otro chico, antes de volver todos a San Campion a través de la Puerta Trasera, cortesía de Allie…

Era un viernes por la tarde en San Campion, las clases en la Secundaria San Campion habían concluido, y Ray, Allie y Gabe se proponían a dirigirse al Sanctum Santorum para su entrenamiento diario con Udonna y Jaha, ya que ese día harían ejercicios de combate con sus poderes básicos.

Pero lo que el trío de amigos no se espero fue al par de rubios parados juntos cerca de la entrada, ni que al reparar en su presencia Carny les hiciera con la cabeza una señal para que fueran con él y Portia. Los tres chicos no pudieron evitar sonreír al entender lo que eso significaba, y no dudaron en seguir el paso de los otros dos, sin notar que desde más o menos lejos de ellos, un par de ojos cobalto, uno cubierto por un mecho de pelo castaño, veían la escena con extrañeza…

Continuará…

Finalmente luego de tanta ausencia ya pude subir el siguiente capítulo de mi historia, lamento haber tardado tanto pero he tenido varios asuntos que atender y que no podía posponer, como siempre digo espero que lo hayan disfrutado y me dejen review, además de recomendarlo a sus amistades y alentarlos a leer el fic también.