Trece Años despues

La nieve habia dejado de caer, y lentamente se derretía. Tres personas se encontraban de cacería en los bosques, mientras Invernalia se erguia tras ellos.

Robb observaba mientras Jon cargaba un ciervo. Junto a ellos estaba Rickon. Los tres rieron al notar el peculiar color negro del animal. Lentamente volvian a Invernalia.

El lugar estaba lleno de recuerdos. La breve escaramuza contra aquella banda de Hombres del Hierro, dirigidos por Theon Greyjoy. Jon habia sentido lastima al tomarlo prisionero. -el uníco de ellos que fue apresado, los demas murieron en combate.- Robb habia entrado en shock, y solo un mensaje de Jon indicando que todo estaba bien, y que llamaria a las tropas que aun estaban en el Norte para defenderse, impidió que volviera.

Por dos años duró la campaña en el sur. Dos duros y miserables años en los que primero Renly Baratheon fue asesinado, y Altojardín se unio brevemente a los Lannister. Dos años en los que Willas Tyrell traicionó a los Lannister tras la muerte de su hermana. En los que Dorne sorprendió a todos cuando los hombres del desierto llegaron por mar a Desembarco del Rey -y nadie sabe como es que no encontraron a la flota de Stannis Baratheon en el camino- y saquearon la ciudad. En los que Daenerys Targaryen se vio obligada a permanecer en Essos para enfrentar a una gran coalicion que se erigió en su contra, y Aegon Targaryen se vio obligado a unirse al mas inesperado aliado para hacerse con un ejercito lo suficientemente grande para invadir Poniente.

El Norte habia ganado su libertad, y las tierras de los Rios. La linea de Tywin Lannister se habia extinguido, y Un Dragon Rojo se sentaba sobre el Trono de Hierro. Pero esto no fue gratis.

Así como los recuerdos de victorias resonaban por los pasillos de Invernalia, tambien los de aquellos que murieron, y los de aquellos que se encontraban en el sur.

Mientras los tres entraron a Invernalia, Robb fue a su solar. Cartas de Altojardin y Desembarco le esperaban. Rickon le siguió, ya que habia tambien cartas para el. Esto dejó a Jon solo en el patio de armas. Al menos hasta que lo llamaron.

"Hay algo para ti... algo grande..."

Al escuchar eso, Jon fue al solar, una carta con el sello de Edrick Dayne, y algo que parecia una Espada.

Por supuesto, Jon ya no era el Bastardo de Invernalia. Al final de la guerra, el era Jon Stark, señor del Fuerte Negro en las tierras del Nuevo Regalo. Así que se extañó al ver la carta. Esta decía:

"Jon.

Ahora se que somos primos. Y siendo esto así, creo que tu eres el más adecuado para tener esto. Es tuya, pero por favor haz que la devuelvan a Starfall antes de morir.

Tu amigo.

Edrick Dayne, Señor de Starfall y el Torrentino."

Hacia bastante tiempo que no hablaban. Jon aún recordaba su encuentro en el Ojo de los dioses, cuando el Norte fue a negociar la paz con Aegon Targaryen y con Dorne, dos años despues de aquella otra carta. Y en esa epoca, habia parecido tan irrelevante mencionar a sus padres, que al irse, Edrick Dayne no sabía de su parentezco.

Lentamente Jon tomó la espada, y la hoja blanca como leche fue revelada.

Igual que su padre, Jon sería la Espada de la Mañana.

Jon Stark, Señor del Fuerte Negro, y ahora Espada de la Mañana sonrió. Seguro que en algun lugar, sus padres lo miraban y sonreian.