#Rota
Las vacaciones de verano habían comenzado, la universidad y todo el estrés había terminado. El año que viene volverá para finalizarlo, después su padre la enchufara en algún bufete importante para hacer las prácticas y puede que le hagan un contrato o que con lo aprendido se busque otro lugar. Ya habrá tiempo de preocuparse de eso más adelante. Esa noche ella y sus compañeras de piso saldrán de marcha. Y aunque no las aprecie tanto las considera como sus únicas amigas.
-esta noche conocerán al chico más guapo del mundo –fanfarronea Heather -. Mi novio Alejandro.
Pues claro que tiene que ser guapo piensa un tanto envidiosa. Heather no sale con cualquiera y menos con hombres feos, palabras textuales de la mismísima señorita ahí presente. Heather es alta y esbelta como una modelo, media asiática, padres divorciados y con un ego que no le cabe en el pecho.
-no nos das ninguna envidia, ¿a que no Courtney? –dice gwen -. Yo estoy contenta con lo que tengo.
Esa es gwen, la ruda del grupo y por supuesto que está contenta, tiene novio. Gwen es oscura, de mirada ceñuda pero eso la hace sexy, es huérfana de padre, tiene un hermano pequeño que la desespera y aunque nunca lo admita en el fondo es una buenaza de persona.
-pues entonces hay que buscarte un novio Court –la mira Heather -. A menos que tu profesor cuente como tal Courtney –mueve las cejas insinuante.
-sabes que no, las reglas de la universidad son muy estrictas con las relaciones profesor alumno –dice.
El profesor Tomas o Tom como le llama ella a solas no es su novio y nunca lo fue. Para empezar está prohibido, es cuatro años mayor, y no está enamorado de él. Esta rota, no puede amar, pero si desear…
A medio trimestre sustituyen a Rogger por Tom. Me gusta Tom, es guapo, rubio, ojos verdes, mandíbula dura y es amable. Sé que le agrado, que me encuentra atractiva pero no debe porque le despedirían si lo admitiera. Soy muy buena en sus clases, siempre le escucho, le sonrió y levanto la mano para que me vea. Pasa una semana y lo deseo aún más, coqueteo con él inocentemente sin levantar sospechas. Odio cuando me ocurre, porque no puedo controlarme. Al final de la clase voy a su despacho. Son las cinco pasadas y a esa hora no hay muchos profesores rondando por ahí. Tom me sonríe cuando paso y me dice que me siente. Espero a que cierre la puerta y se siente en su escritorio cerca de mí. Me pregunta en que puede ayudarme, le digo que nada que solo quiero verle y entonces le beso. Al principio se niega pero luego me corresponde, le digo que estoy enamorada de él pero es mentira, me dice que este no es lugar ni hora para decirle eso, me dice que me llevara a su piso y que ahí podremos hablar tranquilamente. Se lo que me dirá en su piso, me rechazara, pero yo insistiré y entonces él me dirá lo guapa que soy. Me quitara la ropa, me empotrara sobre la mesita de su salón, meterá la polla en mi coño y después se correra. Es lo que ocurre.
No es la primera vez. Deseo sexual insaciable e intenso. Una necesidad. Sexo en todo momento. Escapar de la realidad con ese deseo. Ellos la convirtieron, ella está rota por su culpa.
-tierra llamando a Courtney –se ríe la pelinegra -. ¿A dónde te has ido?
-lo siento, me eh despistado ¿decías? –vuelve a centrarse.
-da igual, sabemos que eres una santurrona.
-no soy una santurrona –se encoge los hombros.
-venga ya! Vistes como una remilgada empollona.
-al menos no parece un puton –dice gwen.
-al menos no parezco satánica –contrataca Heather.
-somos el trio perfecto –sonríe Courtney antes de que esas dos empiecen una batalla naval en el piso -. La puta, la emo y la empollona.
-tiene razón, me gusta la ropa negra con tachuelas –le sonríe gwen.
-bueno admito que era una guarra en mi instituto –afirma Heather.
Y logra que no se maten entre ellas, otra vez…
-pero no me queda claro –continúa Heather -. ¿Eres o no eres virgen?
Sus dos compañeras ven como se aleja de ellas, que se aísla en sí misma como si estuviera sufriendo. Heather se arrepiente de soltar la pregunta, gwen se incomoda, y para no seguir pasando pena se excusa a su habitación y dice que estará lista para la fiesta de esta noche. Cierra las cortinas de la habitación y sumida en la oscuridad se tumba en la cama diciéndose así misma que es imposible que sea virgen. Lo era y era feliz siéndolo, pero ahora fácilmente puede recordar las veces en que se abrió de piernas fácilmente ante un chico. Javier, su chofer quien la llevaba y traía a su casa estando de vacaciones, los cristales del coche siempre quedaban empañados después del coito. Scott, un chico que conoció cuando veraniega con sus padres en la casita de verano a las afueras de Ottawa, siempre tenía paja en el pelo después de revolcarse con él en su establo de caballos. Mike, el chico dulce del que su amiga Zoey estaba perdidamente enamorada, cuando se acostaba con él siempre le susurraba que le dijera Mal y no Mike. Definitivamente no era virgen.
Mama y papa dan una fiesta en la mansión por mi décimo séptimo cumpleaños. No me divierto porque utilizan mi fiesta como una oportunidad de negocios y también para pavonearse de lo millonarios que somos. Ninguno de estas personas me conoce, son adultos, que mierda. Encima me obligan a saludarlos y a darles la bienvenida. Me duele la boca de tanto sonreír, le pregunto a papa si luego puedo irme por mi cuenta, me dice que sí pero aquí en la fiesta y luego me informa de que no habrá tarta. Genial…pienso en si después ir a ver a Javier, pero recuerdo que esta noche no trabaja. Cuando doy por perdida la noche, aparece un hombre y no cualquier hombre. Es el mejor amigo de papa Gideon Grey con el que siempre va a jugar Golf, va acompañado de su esposa florero y de su hija la granosa de quince años. No me cuesta sonreírle, pero me asusta un poco su modo de mirarme. Parece un depredador sexual muy salido. Cuando por fin soy libre, me paseo por mí no fiesta de cumpleaños, y cuando menos me lo espero hago contacto visual con el amigo de papa, ese hombre me atrae y me espanta a la vez. Está hablando con un grupo de hombres y no deja de sonreírme. Parece excusarse de la conversación y viene en mi busca. Rápidamente huyo escaleras arriba a mi habitación, no me seguirá, pero lo hace y finjo no darme cuenta. Me alegro secretamente que lo haya hecho. Entro tranquilamente a mi habitación, me acerco a la cómoda con espejos y vuelvo a fingir que no lo escucho cuando cierra la puerta detrás de él. Me peino el pelo con los dedos, se para detrás de mí, no me da tiempo a girar la cabeza para mirar al atractivo adulto que tengo a espaldas. Me coge con fuerza y me lleva a mí cama, grito por sorpresa no porque me haya hecho daño. Pero nadie me escucha, están de fiesta, nadie nos escuchara y él lo sabe. Me dobla sobre la cama, mis tacones pisan el suelo de madera, me sube el vestido, me manosea y comprueba lo mojada que estoy por él.
"no es la primera vez que tu coño chorrea por una polla ¿eh?"
No digo nada.
"veamos si eres tan puta como tu madre"
Se ha tirado a mama, pensé que era muy amiga de Tessa Grey, pero creo saber porque lo es. Pobre papa, ahora se follaran a su hija también. El señor Gideon aparta las sedas de mis bragas, no se toma la molestia de bajármelos y eso me pone aún más. Chillo cuando entra de golpe, me coge del pelo para mirar adelante, no puedo evitar sonreír y pensar en lo enorme que la tiene, duele, pero me gusta que duela. Sus pelotas pesadas chocan con mis nalgas. Sé que está mal, debería resistirme, pero no lo hare. Siento ese deseo compulsivo de hacerlo aunque este mal igualmente. Me tenso cuando siento que voy a correrme, estoy cerca, muy cerca. Pero él se corre primero y me deja en ascuas.
"deberías ver como tienes el coño, chorreando semen por todas partes"
"yo no me eh corrido"
"¿crees que me importa?"
"por favor"
Se le forma una sonrisa en los labios verme suplicar. Se sale de mí, se sienta a un lado y me coge para ponerme sobre su regazo como si fuera una niña de cinco años cuando se porta mal y están a punto de darle cachetadas. Mete dos dedos, el anular y el de en medio donde descansa su anillo de hombre casado. Me retuerzo cada vez que ejerce presión, dentro-fuera, una y otra vez, nunca me han follado con los dedos. Los nudillos se me vuelven blancos cuando por fin me corro. Me suelta de mala gana, se endereza, se mete ambos dedos en la boca y los lame, le gusta mi sabor. Se guarda su pesado miembro sin quitarme los ojos de encima, se acomoda el pelo y antes de salir me dice: "Feliz Cumpleaños". Esa noche no duermo y no me quito el vestido. Pienso en ese hombre cruel que me excito, en su miembro, en su rudas manos y en lo mucho que me gusto su maltrato. Puede que sea el elegido y me cure.
Cuando tocan a su puerta, sale vestida de un vestido corto, suelto de escote que cae hasta el abdomen y con unos tacones de infarto.
-la leche! –dice Heather -. Vas más guarrona que yo –sonríe con aprobación.
Puede que de día vista como una mojigata pero cuando hay fiesta le gusta destacar como cualquier chica joven con energías de marcha.
-me gusta –aparece gwen.
La gótica le echa una mirada de hombre como si quisiera tirársela. Siempre había sospechado de la tendencia lésbica de gwen, pero quizás solo fueran imaginaciones, a gwen le gusta su novio y no es de las que traicionan por la espalda. Cuando las tres chicas llegan al local después de hacer cola, dentro se encuentran con que esta abarrotado y sus dos amigas intentan localizar a sus parejas. Ella por su parte se pierde entre el gentío de personas, hay un chico muy guapo en el balcón de la zona Vip que no le quita ojo. Ella le sonríe abiertamente y él hace gestos para que suba. Se abre paso y espera a que aparezca porque a los pies de las gradas hay un guardia negro que no deja pasar a nadie. Cuando por fin aparece la deja pasar, le da dos besos en la cara y se presentan. Justin se llama, es un moreno de melena suave, ojos azules oscuros, le dice que es modelo y que trabaja de publicidad y en campañas para ropa europeas como americanas. Se la lleva a un sillón redondo con cojines, hay cortinas para que nadie los vea, se lanza sobre el modelito a saco, se comen la boca buen tiempo, hurga en la cremallera de su vaquero, saca al pajarito y lo mima con las manos hasta notarlo duro. Se coloca encima, agarra el miembro con una mano mientras que con la otra se agarra de Justin, no lleva ropa interior, lo guía hacia el agujero de su sexo y se lo va metiendo. Una vez dentro comienza a moverse, el rostro del chico se pierde, nunca recordara su bonita cara, nunca se acuerda de ellos y a nadie le importa porque ellos tampoco se acordaran de ella. Cuando vuelve abajo el sentimiento de vergüenza la inunda, no ha sido agradable, pero si no lo hubiera hecho se deprimiría. Es peor cuando la rechazan, un verdadero golpe en su autoestima. Mientras se va acercando a la barra, un hombre joven hace contacto con ella, ha sentido el peso de su mirada desde la distancia, tiene unos ojos azul cielo precioso, el pelo negro azabache, una sonrisa de diablo, y sí le está sonriendo. Le llama la atención su collar de pinchos, también el hambre que tiene en la mirada que desaparece tan rápido como apareció. Ya no la mira, si no a su amiga gwen.
-Court, ¿Dónde te habías metido? Este es mi chico, Duncan –les presenta -. Esta es Court, mi compañera de piso de la que te había hablado.
-un gusto nena –sonríe ampliamente mientras le extiende la mano.
-hola, lo mismo digo –la mano de aquel chico se come la suya -. ¿Heather? –pregunta después de soltarle la mano que le hormiguea con una picazón rara.
-se ha marchado después de encontrarse con Alejandro –le dice gwen.
-que grosera dijo que iba a presentárnoslo.
-a mí me lo presento, pero tú te habías perdido ¿Dónde estabas?
-dando una vuelta, y ya estoy cansada, me voy a casa –mira al chico -. Un gusto.
-cuando quieras –asiente.
Cuando llega frente a la puerta del piso se quita los tacones, saca la llave de debajo del felpudo y entra dentro de la oscuridad. Cierra con cuidado, no tarda en llegarle los gemidos de dos amantes en pleno éxtasis. Se encierra en su habitación, se pone el pijama en silencio mientras los sollozos de Heather la agitan y la martirizan un poco. Entre las sabanas lentamente el sueño se mezcla con sus propios recuerdos.
Mama tiene que dejar de engañar a papa. Cuando aparece delante del portal de un edifico de alto Standing la detengo y le digo que lo sé todo. Se echa a llorar, me suelta los motivos que la llevaron a estar ahí, pero a mí realmente me importa bien poco, solo quiero que deje de ser la puta del señor Gideon y que respete a mi padre. Le hago prometerme que jamás volverá a verlo, que no pisara este edificio y que si no lo hace jamás la querré y que se lo contare a papa. Hecha un mar de lágrimas y de culpa espera a que me vaya con ella, pero le digo que no, que subiré a decirle a su amante por ella que lo suyo se terminó. Espero a que se suba al coche y se vaya. En el ascensor me quito la sudadera, llevo una blusa de tiros holgada y muy transparente. Saco el pintalabios rojo del bolsillo y me embadurno los labios. Me despeino el pelo y después lo acomodo, así parezco mayor, creo. El corazón me golpea el pecho cuando toco a la puerta, los segundos que tarda en abrir se me hacen horas, cuando por fin le veo se me corta la respiración. Al principio lo veo perplejo, sorprendido, confuso, pero de alguna manera se lo esperaba así que sonríe haciendo que se le marquen las arruguitas de los ojos.
"mi madre ya no será tu puta…Ahora lo seré yo"
Me toma del brazo y me empuja dentro. No entiendo como un hombre de su edad puede seguir siendo atractivo, debe de tener la misma edad que mi padre, unos treinta y algo. No entiendo como un hombre como él de familia puede ser tan perverso. Bien puedo ser su hija la granosa. Es bello de forma ruda y curtido por la edad, se nota que cuida su cuerpo como un templo, jamás había visto tanto musculo duro. Las tardes que pasaba con mama ahora las pasa conmigo en este lugar. Es cruel en la cama conmigo, le gusta la idea de que sea tan joven y que le deje hacerme lo que quiera. Le gusta vestirme de látex, otras de seda y de encaje mientras practicamos sexo sin protección. Le gusta correrse dentro de mí. Me saca fotos después de follarme, según él dice que después de echarme un buen polvo estoy más guapa. También me graba mientras esta dentro de mí, cuando le hago una manada con las manos y la boca. Incluso un día pago a alguien profesional para grabar toda una sesión de sexo sucio y me gusto, no paraba de sonreír al cámara y al ojo de la cámara porque así después vería lo mucho que disfruto de él mientras me penetra, mientras me masturba, mientras me mete un consolador, y me toca por todos lados. Es un hombre de verdad, hace que sea fácil aliviar mi libido, calla y silencia mi deseo. Me gusta que me diga cosas al oído, cosas como: "tienes un coñito difícil de complacer, necesita mimos todo el tiempo" "eres mejor puta que tu madre" "te gusta que te la meta duro por detrás, dilo!" "debería darte vergüenza dejarme jugar con tu cuerpo" "me pone follarme a la hija de alguien" "te pone que te doble la edad" "¿Qué diría tú padre?" "abre bien la boca y traga". Nunca se sobrepasa más de lo debido, así que tolero su maltrato, a cierto punto. Como cualquier otro día entro al piso, él me recibe eufórico con un beso y me desnuda.
"tengo una sorpresa para ti, cariño"
Frente a mí aparecen dos hombres más, totalmente desnudos como Gideon, con las pollas en vena y colgando. Un negro y uno que parece polaco o alemán de ojos azul cielo, son preciosos, me gusta. Cuando dejo de mirar al escandinavo o lo que sea, me percato en algo que desearía no haber hecho. Son los tres contra mí. Antes de negarme o decir algo tengo al negro debajo intentando meterme su monstruosidad por mí agujerito, cuando por fin lo consigue siento que me ahogo, por su parte el polaco me estimula el ano para meterse luego. Cuando tengo a los dos dentro de mí, miro a Gideon que está mirándonos mientras se toca, me dice que abra la boca y que se la chupe. Eso hago. Debería disfrutar, pero me siento asustada, me digo a mí misma que me gusta, que tengo a tres hombres bien dotados para satisfacerme y al principio lo logro, me gusta que me den por todos lados. Pero los fantasmas de mi pasado regresan con fuerza y se burlan de mí. Esto ya lo eh vivido y como aquella vez me encierro en mi misma tratando de escapar aunque no pueda en realida. Los recuerdos me golpean uno detrás de otro como el negro y el polaco ahora mismo, y los siento dentro de mí tras cada empujada. Los quiero fuera de mí. Por primera vez me pregunto en qué coño estoy haciendo, en que estoy pensando para hacer esto, que estoy mal, en que estoy enferma…En que estoy rota y en que me están rompiendo aún más. Siempre ignoro ese hecho, pero este día no y lloro. Estoy permitiendo que me lo hagan otra vez y yo soy la culpable.
"está chica está llorando joder"
Dice el negro que es a quien le caen mis lágrimas. Gideon, quien tenía la cabeza hacia atrás, me mira.
"quítense de encima! Le estarán haciendo daño brutos de mierda"
Cuando me sueltan, me hago un ovillo en la cama, Gideon me obliga a mirarlo y lo veo borroso por el llanto. La verdad pensé que me ignorarían y que seguirían sin importarles yo un comino. Pero es Gideon quien manda y creo que le importo algo para pararles los pies a esos dos desconocidos, tanto sexo sirvió para algo supongo.
"¿estás bien?"
Le digo que no con la cabeza.
"¿Cuál de esos cabrones te lastimo?"
La verdad no es que me hicieran daño, pero apunto al negro, no me gusta y no por un tema racial, solo que me gustan más los hombres como el alemán y Gideon porque tienen la punta del pene con forma de champiñon. El hombre intenta excusarse pero Gideon le da un puñetazo que me coge por sorpresa, le dice que coja sus cosas y que salga cagando leches. Después vuelve a mí, me pregunta si quiero que el otro se quede o se vaya también, le digo que se quede. El escandinavo de ojos azul cielo me recuerda a playas caribeñas y eso me gusta. Me sonríe con una sonrisa de labios torcidos que estropea su atractivo. Reducido la multitud me siento otra vez dispuesta a ir en busca de uno o varios orgasmos que me den. Se turnan para cambiar de posición, buscan el angulo perfecto para satisfacerme y lo consiguen de manera sobresaliente sobre la marcha. Disfruto como una enana con su caramelo en la boca mientras les practico sexo oral a los dos, primero a uno, después al otro y los dos a la vez. Terminan corriéndose en mi cara y después por todo mi cuerpo. Al final consigo lo que quería después de todo. Cuando el polaco se va, Gideon se mete en la ducha conmigo, nunca lo hace así que me sorprendo y espero a que me toque. Me enjabona, como si fuera una niña pequeña, con cariño y con amor. Me aterra su trato y mientras le dejo hacer tomo una decisión. No volveré aquí. No quiero acabar muerta tirada en una cuneta por alguna calle, lo de hoy es una advertencia y no puedo olvidarlo. Quien sabe con qué otra cosa me sorprenda este hombre y peligre. Puede que hoy se preocupara por mí, pero quizás otro día le importe una mierda. Puede que se esté enamorando o que ya lo este, no lo sé. Cuando se enteró de que me tire a su sobrino se puso como una fiera y me dejo el culo tan dolorido que no pude sentarme bien durante tres semanas. Tengo que salir de este pozo de vicio cueste lo que cueste…
Sobresaltada por su sueño que más parecía un recuerdo del pasado la despertó. Recordó ese día que toco fondo, había tocado fondo varias veces desde entonces, por temporadas se controlaba pero siempre volvía a caer y ahora más que nunca sabía que ocurriría muy pronto y que hará daño a quien sea con tal de obtener lo que busca siempre. El deseo de lo inalcanzable.
Olas! olas! olas! este nuevo finc será corto, como ven no es para fans sensibles, si les gusta bien, si no pues también. Me gusta meter a Courtney en roles diferentes, meter a personajes en historias salseantes y tocar temas así de tabús. Amo a Courtney y me veo como una guionista que escribe papeles para que ella pueda interpretarlos y que yo controle, ella es como una actriz y yo la directora/Guionista. Realmente no espero que agrade a todo el mundo, pero si a mí me gusta con eso me basta. Saluditos! Nos vemos por siempre DxC!
