#Rota

Anoche tuvo el sueño más húmedo de su vida, se había follado a Duncan, en lugar de colarse en su bungalow se metió en la cama y durmió. Ojalá hubiera ocurrido lo que soñó anoche. Ese día se deprime pensando en lo que pudo haber ocurrido, esta tan callada que no se da cuenta de que Heather y Gwen la observan. Están desayunando en el bungalow de heather.

-¿Qué pasa contigo? -dice la pelinegra.

-no dormí bien –responde sin animó.

-¿una pesadilla? -la chica pálida.

-no, todo lo contrario...

-como sea, ¿qué hacemos esta noche?

-noche de chicas, ¿se acuerdan de la rubia de anoche? -gwen.

-¿bridgette? -responde court.

-si, ella me ha hablado de un sitio super chulo, pero es solo para chicas.

Mientras las dos chicas hablan animadamente, ella empieza buscar una excusa para no ir, decide que se quedara en su bonito bungalow, tranquila, si eso suena mejor así no podrá cometer un error como desear acostarse con novios de amigas o tirarse al primero que vea como aquel chico llamado trent. Finge que quedara con alguien que conoció anoche y con eso basta para que la dejen tranquila. Después de una maratón de Perdidos, almuerza en la terracita de su bungalow mientras revisa su correo en la PDA que trajo consigo, hay uno, solo uno. Siente que se pone pálida cuando ve de quien es. Gideon grey. Se le acelera un poco el pulso, hace tiempo que no sabe de él, decide que es mejor continuar así, sin saber nada de ese hombre. Va directa a tomarse un baño y mientras el agua chorrea de la ducha ella...

Es poco más de media noche, papa maldice en su estudio y sé que hay alguien con él, es Gideon. Seguro que acaba de acordarse de que mama lo espera en ese restaurante tan caro al que siempre van por su aniversario y como siempre se le olvido. Veo que se disculpa con Gideon y el responde que no importa. Papa sale casi volando de casa y el señor Gideon continua en el estudio, intrigada voy y entro sin llamar a la puerta. Le veo recoger unos papeles y rollos que supongo son planos de algo, no sé. Levanta la cara y me inspecciona de arriba abajo, llevo un pijama de dos piezas, una blusa licra de tirantes rosa y un short corto.

"hola ¿qué haces levantada?"

"fui a la cocina a por algo de beber"

Sonríe de esa forma que solo significa algo. Deja de recoger y va tranquilamente a cerrar la puerta del estudio, seguidamente le veo sentarse en la silla de papa tan campante como si ese fuera su mesa de trabajo, lleva traje, se afloja la corbata roja que lleva. Me hace un gesto para que me acerque y eso hago. Sin pedir permiso me baja el mini short rosa.

"llevas la ropa interior que te compre"

"si"

Es un tanga de tela transparente. Me quito la blusa para que vea que no llevo nada, con las tetas al aire. Él pasa suavemente la palma de su mano por mi sexo y yo gimo.

"por dios niña ¿ya estas tan cachonda?

Le veo relamerse los labios mientras me toma de las muñecas y me las ata con mi blusa que milagrosamente sirve. Tira de mí y me coloca sobre sus rodillas como suelen hacer con los crios que se portan mal. Tira del tanga varias veces y el elástico hace que chille en respuesta. Solo hace tres semana que este tipo me folla y jamás pensé que tendríamos un encuentro sexual en el estudio de mi padre.

"si tu padre supiera lo que te voy hacer en este instante..."

Te partiría la cara desde luego pero dejo de pensar eso cuando me mete los dedos en mi coño y rápidamente me humedezco. Empieza a torturarme mientras me susurra cosas perversas como "pareces una puta gata en celo cuando te toco" o "mi polla estará aquí pronto" mientras yo le respondo con lloriqueos y débiles gemidos. Me corro y tiemblo sobre él cuando me levanta para colocarme sobre el escritorio. Como ya se lo que viene a continuación me abro de piernas aun jadeando.

"quieres que te joda el coño con mi polla ¿verdad?"

Se baja la cremallera, se la saca venosa, hinchada y dura. Me toma de los muslos, no me quita el tanga si no que los hace a un lado y baja la cabeza para lamerme el sexo, no se demora demasiado, cuando vuelve a erguirse me penetra a ostia limpia. Yo me agarro del borde del escritorio eh intento no gritar demasiado pero fallo porque una sirvienta entra de golpe.

"fuera!" Le grita Gideon como un leon cabreado sin dejar de moverse. Ella duda, tiembla, no sabe que está pasando, que hacer y yo la miro y ella a mí. No sé lo que ve en mi rostro pero la escandaliza y se va corriendo.

"¿sabes una cosa? Aquí también me folle a tu madre"

No le tomo importancia a eso último, él se corre, siento su semen espeso y caliente derramarse. Yo estaba a punto. Cuando ya no lo siento dentro me desata y me incorporo para ver que mi sexo chorrea como una pequeña cascada blanca, y por alguna razón eso me fascina. Él me sonríe como si me hubiera leído la mente, me dice que espere y no cierre las piernas, le veo sacar su móvil para después sacarme una foto. Y por si eso no le bastara me quita el tanga y se lo guarda en el bolsillo. Me ordena que me vaya a mi habitación. Al día siguiente clara, la sirvienta, ya no trabaja en casa...

Sale de la ducha, se cubre el cuerpo con una toalla, recordar ese encuentro la enferma, esa noche en su habitación pensó en lo que había hecho, es verdad que disfruto en el momento que sucedía pero después se sentía como una mierda, ese hombre la trataba como a la mierda que era y ella se lo permitía ¿por qué? Porque estaba jodidamente rota, está rota y odia esa sensación de mierda que no la deja en paz. Busca en los cajones el bañador color melocotón de dos piezas pero no lo encuentra. Heather. Se lo presta anteayer. Sale en toallas a buscarla, toca a su puerta y quien le abre es Alejandro que por un segundo la mira perpleja.

-¿esta heather? Es que le preste mi traje de baño y todavía no me lo ha devuelto –le dice.

-se fue a gastar dinero a una de esas tienditas caras, me dijo que volvería en dos horas pero lleva cuatro horas desaparecida, puedes entrar y buscarlo tu misma -le dice muy simpático.

-gracias.

-creo que los guarda en ese ropero de ahí -le señala una vez dentro.

Busca en el primero, oye que se cierra la puerta, continua por el segundo, oye los pasos de Alejandro acercársele, continua por el tercero, lo tiene detrás.

-no lo encuentro, estas seguro de...

Oye el sonido de una cremallera bajarse, cuando mira por encima de su hombro Alejandro tiene la polla fuera. Rápidamente ella hace el intento de irse pero él la empuja conta el armario y la obliga a doblarse. La toalla cae sola dejándola en pelotas mientras él la coge de las caderas y la penetra, Court se apoya en el armario indefensa.

-¿vienes mojada y en toalla a buscar algo que se te perdió? -dice embistiéndola por detrás -. si querías esto –empuja.

-ah!

-haberlo pedido sin más encanto... –gruñe.

-sueltam...eh! -gime.

-pero si te está gustando, ¿no te oyes?

Era verdad, no fue a buscar sexo, esa no era su intención, ella solo quería el jodido traje de baño y pensó que quien le abriría sería su amiga y no él. Pero algo confuso y retorcido hizo que se le movieran las caderas hacia atrás cogiendo ritmo.

-no pares, no pares...

-¿quieres que me corra dentro? Voy a hacerlo de todos modos.

-hazlo, hazlo...ah!

Mientras él embestía ella se masturbaba para llegar al orgasmo y cuando lo alcanzo se sintió libre. Y con esa libertad suelta se llevó a Alejandro a la cama y lo monto media hora hasta que este por fin este soltó su leche dentro de ella.

-se siente tan bien...-dice meciéndose sobre él.

-para, tienes que irte –dice este cogiéndole las tetas y jadeando.

Le sonríe, lo besa en la boca, se desliza hacia abajo y empieza a chuparle el miembro.

-mierdaaahh...

No llega hasta el final, lo suelta porque no quiere que Heather los pille así que se baja de la cama y coge su toalla y se larga. La vergüenza le invade cuando se choca con Duncan, solo él, este la mira confuso.

-¿Qué haces?

-yo, yo...este fui a buscar mi...

-jajajja ¿Por qué te pones nerviosa?

Él no sospecha nada, no lo sabe, pues claro que no! se sonroja por lo estupida que se ve tartamudeando.

-es que estoy en pelotas –se limita a decir.

-eso ya lo veo –dice repasando su cuerpo.

Y entonces se lo queda mirando, siente las mejillas calientes otra vez, el corazón se le dispara, se le pone la piel de gallina y por el amor de dios el sexo empieza a palpitarle...

-oh mierda, perdona no quería mirarte tan fijamente –dice este.

-no importa...

Si hasta los pezones se le han puesto duros ¿este chico es humano? ¿Por qué le resulta tan estimulante su mera presencia? Si supiera lo que acaba de hacer seguro que dejaría de sonreírle como lo hace ahora.

-deberías ponerte algo, si fuera tu novio estaría cabreadísimo contigo si te encuentro así aquí afuera –dice bromeando con ella.

¿novio? ¿ella siendo suya? Por favor si...despierta de esa estupida fantasía cuando ve a lo lejos a Heather caminar hacia ellos.

-adios –le dice rápidamente pasando por su lado aferrándose la toalla al cuerpo.

Una vez dentro en su bungalow va directa a lavarse el cuerpo, le invade esa culpabilidad de después de acostarse con alguien desconocido, bueno tal vez no tanto, anoche soñó que se acostaba con Duncan y hoy en la vida real se lia con el novio de su otra amiga. Y Duncan...¿por qué piensa tanto en él? Sea como sea siente el abismo a sus pies.