Hola a todos! He aquí la segunda parte de esta corta y algo picante historia, espero que les guste y mi sangre no haya sido desperdiciada. Y VAMOS! ARRIBA LOS ANIMOS PORQUE ESTAMOS EN AGOSTO! O sea… MES MIRACULOUS! XD Estoy tan contenta. Y bueno chicos, sin más qué decir… COMENZAMOS!
…..
Prohibido tocar.
Capítulo 2.
Habían pasado tres días desde lo ocurrido. Y Marinette todavía no le perdonaba su pequeña travesura. No fue tan malo, después de todo ella igual disfrutó, se justificaba Adrien. Pero él no dejaba de picarla con ello con comentarios como:
"Vaya que me quedé con hambre la otra noche".
"Tengo ganas de algo dulce y cremoso, ¿tú no?"
"¿Qué pasa princess? ¿El gato te ha comido algo más que la lengua?"
Y es que la cara que ponía Marinette, una mezcla de vergüenza e ira le sacaba una sonrisa, y también estaba de más decir que lo excitaba.
Pero bueno, esa noche debía dormir temprano para una sesión a primera hora de la mañana. Se puso su pijama de camiseta blanca y pantalón verde y fue a dormir para descansar como un bendito... claro. Para sentir entre sueños un leve movimiento en sus manos y empezar a desperezarse.
-Abre los ojos Adrien.- el rubio al fin reaccionó despertando, sintiendo sus parpados pesados pero al querer moverse se dio cuenta que estaba semi apoyado en la base de la cama con una almohada como apoyo en su espalda, y sus manos atadas por el yoyo de Ladybug tras su espalda.
-¿Qué?...
-Oh, Adrien. Sabes que mi yoyo es irrompible. Mejor no lo intentes.- despertó por completo y su mirada barrió por todo su cuarto hasta que vio la figura de Ladybug desde las sombras, sentada en la silla de su escritorio con las piernas cruzadas.
-¿Ladybug?
La vio levantarse y caminar hacia él en un sensual movimiento de caderas. Se sentó a su lado y apoyó su mano del otro lado del cuerpo de Adrien.
-Hola.
-Marinette, ¿qué vas a hacerme?- preguntó intentando mover sus brazos pero era imposible. Ella con una sonrisa, acercó un poco su rostro al de Adrien.
-No sería divertido si te dijera.- con la poca luz que entraba desde su ventana, Adrien pudo ver que tenía un labial tan rojo como su traje.
-Mari...- sus labios fueron atrapados por los rojos labios de su lady. Un beso dulce, lento, hasta que la lengua de su novia pasó por su labio inferior y Adrien le dio acceso acercando sus labios.
Ahogó un gemido placentero en ese beso. Le encantaba cuando ella tomaba la iniciativa. Pero un leve gemido salió de sus labios cuando sintió su mano sobre su pantalón. Quiso decir alguno de sus chistes pero sus labios estaban ocupados. Sus caderas se elevaron un poco por reflejo.
Con una deliciosa lentitud, su mano se introdujo bajo su pantalón, el contacto de su mano enguantada era diferente y tan placentero. Sintió su otra mano acariciar su torso y subir la camiseta, sus dedos ahora lo torturaban en suaves caricias. Su erección ya estaba al aire, y al fin pudo gemir cuando por unos segundos ella dejó sus labios para besar su mentón, su cuello, hasta el lóbulo de su oreja donde al susurrar dejó un poco de rojo.
-Adoro escucharte, Adrien. Eres tan tierno.- volvió a besarle, pero esta vez atrapó su labio inferior con sus dientes y estiró un poco para soltarlo.
Adrien vio el lápiz labial corrido en el rostro de Ladybug y sonrió deseando probar más de ella. Pero Ladybug tenía otros planes.
Sus ojos no se despegaron de él, parecían casi místicos, brillando con la poca luz que tenían. Ladybug ya en posición se dispuso a besar sus pezones, un beso para cada uno dejando claras huella de sus labios. Y luego dejó otro beso en su ombligo.
La mirada de su lady demostraba alguna burla al verle, y Adrien echó atrás la cabeza al sentir sus dedos acariciar la cabeza de su miembro, y gruñó al sentir la cálida punta de su lengua rodear su punta.
Ella sonrió al ver su expresión. Y comenzó a dejar su marca a lo largo de su gran y duro miembro. Los gemidos de Adrien la incentivaban a seguir, por lo que su boca no tardó en cubrir su miembro y succionar como si fuese un paleta de caramelo. Adrien ahogó un gemido.
-Mi lady... quiero correrme ahora.- la cadera de Adrien se movió pero ella lo detuvo, su boca dejó su miembro y le sonrió mientras su índice jugaba con la punta.
-Solo aguanta Adrien, necesito que aguantes. ¿Lo harás por mí?
-Ha-Haré lo que pueda. ¡Ngh!- apretó los dientes al sentir su mano jugar con sus testículos.- Ah~ Marinette...
Ladybug volvió a introducir todo cuanto podía en su boca, al mismo tiempo que sus dedos acariciaban la base y su otra mano jugueteaba con sus testículos como si fuesen bolas chinas. Sus movimientos se intercalaban entre lentos y rápidos, succionando, lamiendo y adorando el miembro de su amado, sin quitarle la mirada encima hasta que lo sintió hincharse en su boca. Adrien apretaba los dientes, ahogando sus gemidos, su respiración era fuerte y aguantando lo suficientemente bien lo que le hacía. Ladybug sonrió bajando y succionando uno de sus testículos que provocó un gemido un poco agudo en Adrien.
-Mi lady... Ya-Ya no aguanto...
-¿Qué quieres Adrien? ¿Quieres correrte?
-Sí. Sí lo deseo... Aaah~- gimió al sentirla succionar su punta mientras sus dedos se movían de arriba a abajo. Pero tan rápido como lo hizo lo dejó y Ladybug se colocó sobre Adrien a centímetros de tocar sus intimidades.
Ella acarició su rostro, mirando su expresión, sus ojos oscurecidos y su rostro sonrojado, se veía tan lindo. Pero necesitaba que él se lo dijese.
-Adrien... Adrien...- el aludido la observó, aun con el labial corrido se veía como una diosa. Una diosa que deseaba tocar pero el yoyo se lo impedía y se sintió frustrado por no poder tocarla.
-Desátame Marinette. Necesito que me sueltes.- ella llevó su mano a su cabello, donde lo jaló desde atrás y acercó a ella para tenerlo cara a cara.
-Responde Adrien, ¿desear correrte?
-Sí...
-¿Dónde Adrien? ¿Te correrías en mi mano?- Adrien emitió un gruñido al sentir un leve roce en su miembro.- ¿En… mi boca?
-Marinette~- gimió al sentir como por un momento Ladybug frotó su intimidad con la suya.
-¿Sobre mí o...?- acercó sus labios al lóbulo de su oreja dejando un leve rastro de labial.- ¿Dentro de mí?
-¡Sí!- su respuesta fue como un gruñido apretando los dientes.- ¡Sí quiero! Quiero correrme en ti, en tu boca, y dentro de ti no importando qué orificio. ¡Solo desátame de una maldita vez para hacerlo!- Ladybug complacida le dio un profundo beso que al separarse estaban unidos a un fino hilo de su saliva que desapareció.
-Adrien... te amo.
-Y yo a ti...
-Y por eso... te voy a dejar así.- la nube erótica en la que estaba Adrien se evaporó.
-¿Qué?- Ladybug le dio unos leves toques a su mentón.
-Debes aprender a ser un gatito bueno.- ella se retiró de la cama y Adrien se levantó como pudo.
-Espera, no puedes dejarme así.- dijo ante la erección que parecía a punto de explotar.
-Tienes razón. Espera...- Ladybug tomó el lazo de su coleta izquierda y para dolora excitación de Adrien, la ató a la base de su miembro.- Listo, problema resuelto.- le dio un pequeño beso a la punta y luego tomó el hilo de su yoyo y desató a Adrien.- Nos vemos luego, Adrien. Te dejo para que hagas algo con tu muy buen amigo.- y sin más salió por la ventana dejando a su novio con una frustración tan grande que casi pudo gritar... Esa noche, Adrien no iba a poder dormir.
…
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer. No sé cuándo estará la tercera parte pero intentaré no decepcionarles XD Así que dejen review! Un café o zumo frío a la escritora! Y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
