-Esto sí que es una sorpresa-dijo Yue mientras sus ojos se posaban en Hana.
Siendo de noche el grupo de Inuyasha salió en busca de Sesshomaru junto con Rin. Cuando por fin dieron con el lugar, sus ojos no podían creer lo que veían… Sesshomaru totalmente herido en un mar de sangre. Todos se sorprendieron enormemente y cuando Kagome volteo su mirada pudo notar a Jaken inconsciente cerca de un árbol.
-¡Señor Sesshomaru!-grito Rin mientras corría para ayudarlo, se arrodillo en aquel mar de sangre y sostuvo a Sesshomaru en sus brazos. Las lágrimas comenzaron a correr por su rostro.
-¿está muerto?-pregunto Sango temerosa.
-Aun no…-dijo Inuyasha acercándose al cuerpo de su medio hermano.
-Si Sesshomaru está en ese estado…-decía Miroku hasta que fue interrumpido.
-entonces nuestro enemigo es más fuerte de lo que pensamos- concluyo Sango.
-Señorita Kagome sálvelo por favor-suplico Rin- usted es la única que puede ayudarlo.
Kagome se acerco a ver aquel gran demonio y no podía creer la cantidad de sangre que se encontraba a su alrededor. Si Sesshomaru sobrevivía a esta entonces si era el gran demonio que todos pensaban. Coloco sus dos manos en posición, cerró sus ojos y un aura purificadora los rodeo a ella y a Sesshomaru.
-Sesshomaru se que puedes-pensaba Kagome.
Algo extraño estaba pasando y es que las heridas no sanaban, ni Sesshomaru despertaba.
-es tarde…-dijo Inuyasha con pesar.
Esas palabras para Rin fueron como un cuchillo en su corazón, ella no podía permitir que aquel demonio que la salvo tantas veces muriera de esa forma tan poco honorable.
-por favor, no te lo lleves ahora-pensaba Rin mientras su cabeza se posaba en el pecho de Sesshomaru. Todos comenzaron a notar que una de las espadas de Sesshomaru comenzaba a emitir un resplandor.
-¿Tenseiga?-dijo Inuyasha sorprendido.
-¿eh?-dijo Rin al ver aquel brillo.
-no lo permitiré-dijo Magatsuhi mientras que con uno de sus tentáculos robaba la espada.
-¡oye!-dijo Rin aunque su intento de obtener la espada fue inútil- Eso es del señor Sesshomaru.
-me temo que aquel demonio tuyo me fue de mucha ayuda-dijo en burla Magatsuhi- con esta espada podre abrir un portal al infierno y traer de vuelta todos aquellos demonios.
-Con que ese es su plan-dijo Miroku seriamente.
-pero antes de eso tengo que acabar contigo Kagome-dijo posando sus ojos en ella.
-Sobre mi cadáver-dijo Inuyasha quien rápidamente se puso en frente de su esposa.
-Si insistes- respondió Magatsuhi quien parecía disfrutar el momento.
La espada Inuyasha lo defendía con fervor pero Magatsuhi era casi imposible de derrotar y sus movimientos eran cada vez más rápidos. Miroku y Sango se miraron y entendieron que era momento de incorporarse en la batalla.
Sango con su Hiraikotsu mantenía el camino libre para que Inuyasha y el monje pudiera atacar, un equipo sin duda increíble pero que para Magatsuhi no eran más que moscas en una sopa. Con un solo ataque los derribo a los tres.
-¡Inuyasha!-grito Kagome con desesperación. Por un momento tendría que dejar a Rin, Shippo, Sesshomaru y a Jaken para poder ayudar a sus otros amigos.
-Yo cuidare de todos-dijo Shippo al ver la preocupación de Kagome.
-Gracias-dijo y corrió con sus amigos que se encontraban derribados. Sus alas comenzaron a brotar de su espalda y ya estaba lista.
-Umm, veo que ahora las cosas son serias para ti-dijo Magatsuhi.
-Lo fueron desde que te metiste con mi hija-dijo Kagome lanzando una flecha sagrada la cual su enemigo pudo esquivar fácilmente.
- no dejare que me lastimes otra vez- dijo Magatsuhi teletransportandose y apareciendo en la espalda de Kagome. Ella se volteo y trato de atacarlo con su arco pero el desapareció otra vez y sin darse cuenta la derribo.
-¡Kagome!-grito Shippo al ver a su amiga en el suelo.
-Kagome…-susurro Inuyasha viendo incapaz de hacer algo.
-No será tan fácil terminar conmigo-dijo Kagome y esferas de energía comenzaron a rodearla. Las dirigió a su enemigo y ellas lo atravesaron.
-Tonta, crees que con eso me vencerás-dijo Magatsuhi con burla- no te has preguntado porque buscaba a tu hija-
-¿Qué quieres con mi hija?-pregunto Kagome amenazándolo con su arco y flecha-
-creo que te lo dejare de tarea…- dijo Magatsuhi pero en ese momento fue traspasado por unas garras y sus ojos quedaron en blanco. Cuando volteo a ver quién era, no lo podía creer.
-Sesshomaru- dijo Kagome sorprendida.
-Estas… vivo-dijo Magatsuhi a un incrédulo.
-Creíste que un demonio de bajo nivel como tu podía matarme-dijo Sesshomaru con furia y sus ojos y cara comenzaron a tomar la forma de su demonio original. Magatsuhi no era tonto y sabia que por el momento tenía que huir aunque no quisiera. Se había metido con el demonio equivocado.
-Sesshomaru… como estas…-preguntaba Kagome temerosa.
-Un débil demonio como ese jamás podrá matarme-le respondió Sesshomaru.
-Señor Sesshomaru… ese demonio se llevo a tenseiga-dijo Rin preocupada.
-¿vas a recuperarla?-le pregunto Kagome pero él no respondió y solo siguió su camino.
-Muchas gracias señorita Kagome-dijo rin dedicándole una sonrisa, tomo al señor Jaken y partieron detrás del Sesshomaru en su caballo.
-Al final todo resulto de esa forma-dijo Kagome soltando un suspiro.
De inmediato prosiguió a cuidar de sus amigos que estaban en mal estado y a buscar un refugio con ayuda de Shippo, pues una tormenta se acercaba.
-Hana…-pensaba Kagome.
En la cima de una montaña se encontraba Magatsuhi con la espada de Sesshomaru y estaba a punto de llevar a cabo sus planes. Aunque tenseiga rechazaba que él la tocara, al final fue dominada. Cuando intento blandir la espada para poder abrir el portar algo extraño ocurrió.
-Aun no tengo el poder suficiente-dijo Magatsuhi para si mismo- No me extraña, este cuerpo es muy débil y solo volví hace un par de días a este mundo. Después de todo si necesitare a esa pequeña…
Espero que les gustara el capitulo y no se olviden de dejar un comentario. Gracias por leer y Feliz año nuevo.
