LOS PERSONAJES EN ESTA HISTORIA NO SON DE MI PROPIEDAD AL IGUAL QUE LAS IMÁGENES AQUÍ UTILIZADAS, SI CONOCES A LOS ARTISTAS FAVOR DE INFORMAR PARA COLOCAR LOS DEBIDOS CRÉDITOS

Avisos y cosas importantes en la parte de abajo, favor de leer.

Cuatro horas, cuatro malditas horas y su vida cambiaría por completo.

En un simple parpadeo dos meses se habían ido, no sabía si era bueno o malo, sólo sabía que Adrien le había hecho mucha falta.
Habían discutido todas las noches durante las primeras dos semanas, en la cena, en el pasillo, en lo que quedaba de clases… Adrien no quería irse, lastimosamente la decisión estaba tomada, por Gabriel, Emilie, Tom y el mismo Adrien.

Marinette terminaba de secar su cabello, pasaba los dedos entre las hebras cada vez más lento, esperando que el tiempo se detuviera y así quizá evitar su terrible sufrir. Sin remedio alguno se hizo de una bata para encaminarse al otro extremo del pasillo, a la habitación de su madre.
Entró con sigilo esperando sorprenderla, sin embargo Sabine sentía a su hija, sentía su aura dolida y la amargura que su pecho cargaba.

—Comenzaba a inquietarme, pensé que no vendrías y temí— habló la mujer.

—Perdí el tiempo en… cosas.

Sabine sonrió.

— ¿Has hablado con él? — Marinette negó— me duele verte así…

— Son cosas que pasan mamá…

—Marinette, quizá deberías…

—Debería irme a ver a Tom, están por salir…

—Mari —intentó llamar su atención.

—Te ves hermosa, mami — dijo de pronto y cerrando la puerta tras de sí, se marchó.

Caminó ahora hacia la habitación de Jeycen , justo donde Tom estaba. Tocó la puerta tres veces para acto seguido escuchar un sonoro "Adelante". Marinette entró quedando cautivada por el rostro de Tom que asemejaba a un poema.

—Hola, princesa — le habló Tom — Podrías buscar en Internet "¿Cómo vomitar el día de tu boda sin arruinar el traje? "— ella soltó una risotada.

— Lo busqué hace un rato, dice y cito: " Deja que todo fluya, has llegado ahí porque amas a esa persona, de otro modo sé que te habrías ido en cuanto sintieras que aquello no estaba bien, Lo seguro es que no puede existir persona mejor que tú".

— Parece algo que Jeycen diría.

— Oh sí, de hecho fue un diálogo de una obra teatral que hizo.

Ambos comenzaron a reír.

—Marinette…

— Antes de que digas nada, discúlpame tú a mí por ser tan tozuda y dramática y… ya pasó eso y sé que piensas sacar el tema a colación, no estoy preparada así que dejémosle estar.

La puerta se abrió dejando ver a un Adrien vestido con un traje negro, camisa blanca y una corbata verde que resaltaba sus ojos sorprendidos. Miró contrariado cambiando su semblante de la tremenda felicidad por ir a ver a su padrastro a lo que fuera que expresara aquella mueca.

— Lo siento — atinó y salió inmediatamente de ahí siendo ahora perseguido por la azabache. Cerro con urgencia la puerta de su habitación sin siquiera permitir el cruce de palabra con la chica.

Marinette permaneció parada justo frente a la puerta con el temor de tocar que la consumía y la resignación a dejar aquello así. Le quedaban algunos días, el conteo regresivo empezaba pero lastimosamente no había mucho por hacer.
Aquella relación estaba fragmentada desde sus cimientos, sin arreglo alguno, pero aún en su subconsciente quedaba la mínima esperanza para un milagro, uno que al final la razón le recordaba que no iba a llegar.
Con el dolor taladrando su mente y corazón regresó vencida a su habitación donde Chloé y Alya recién habían llegado.

—¿Todo bien? — preguntó Alya. La de ojos cielo asintió.

Inmediatamente Chloé la abrazó como a una niña pequeña, haciéndole retener la respiración y un quejido ahogado que les penetró el alma a sus amigas.

—Se va a ir — mencionó la joven dejándose hacer por el abrazo de la rubia.

Las muchachas sólo atinaron a abrazar más fuerte a su amiga, empapando sus chalinas con las lágrimas saladas de la Dugés-Cheng. La congoja de Marinette llegó a los ojos de Sabine quien apenas iba entrando vio el sufrir de su hija.
Marinette limpió su cara con urgencia, deseando poder persuadir a su madre de que todo estaba bien. Pero la adultez es sabia y eso ella bien lo comprendía.

—Es más fuerte el que llora cuando es el momento adecuado — dijo la madre.

—Yo solamente quiero que seas feliz, es tu día— jadeó.

Jeycen entró angustiado por la escena presentada ante su ambarina mirada, caminó hacia sus dos damas y las abrazó pegándoles a su pecho mientras las dos intrusas observaban conmovidas.

— No hagan llorar a Sabine que arruinarán mi trabajo — se quejó Chloé soltando unas lágrimas también.
Jeycen se acercó a ella sonriente, dando un besillo en sus labios perfectamente rojos, las presentes sonrieron también.

— Justo venía por Chloé para irnos ya, Tom y Adrien esperan en la camioneta, así que Marinette y Alya te llevarán, mamá.

—¡No! — gritó Marinette apenas recuperándose— Yo llevaré a mamá, todos pueden ir adelantando su camino.

—No lo sé — dudó el castaño formando una mueca rara en su rostro — el chiste es que la novia llegue tarde, pero no tanto, sabes — soltó recibiendo risillas por Alya y Sabine y un codazo por Chloé.

—¡Hey! — protestó su hermana — Mamá no llegará tarde, es sólo que los demás habrán ido demasiado pronto…

— Ajá… lo que tu digas, ¡bicho!— burló y salió huyendo de ahí con su novia en mano.

— ¿Estás segura de que sea buena idea que me vaya? — preguntó Alya, la chica asintió.

La morena salió de la habitación dejando finalmente a su amiga y su madre solas

Sabine comenzó a trenzar el cabello de su hija con ternura, pensando en toda la tragedia y alegrías que habían pasado juntas, Marinette se dejó hacer por su madre, aplicando el ligero maquillaje en su rostro.

—Yo ya soy muy feliz — susurró Sabine. Marinette le miró a través del espejo — Dile...

—Mamá...

—Y también quiero que tú seas feliz...

Para impresión de todos, Sabine había llegado a tiempo. La ceremonia de iglesia había sido realmente conmovedora. En la capilla se habían sentado Jeycen con Chloé del lado de Sabine y Adrien con Marinette, del lado de Tom.
El muchacho aprovechó el momento y tomó su mano todo el rato sin ser negado por ella, disfrutando del divino roce e hipotética unión entre ambos, una tregua momentánea que les dejara explorar los últimos instantes de su extraña relación.

—No soy bueno bailando... Pero cuento chistes muy meowrovillosos— habló Adrien acercándose a la azabache cuando la noche había caído en la fiesta.

— Si son tan geniales como tus juegos de palabras, mejor yo paso... Pero acepto el mal baile.

I know your eyes in the morning sun
I feel you touch me in the pouring rain
And the moment that you wander far from me
I want to feel you in my arms again

—Lamento haber sido tan tonto — Soltó Adrien mientras sus cuerpos comenzaban a moverse al ritmo de la música.

—¿Por qué no me lo dijiste?

—Porque soy tonto ¿no me oíste? — ella se rió.

And you come to me on a summer breeze
Keep me warm in your love, then you softly leave
And it's me you need to show

Ambos miraron en dirección a la mesa principal donde la pareja de enamorados estaba sentada amándose, siendo uno. Marinette sonrió y dirigió su mirada al perfil de Adrien quién seguía perdido en los mayores.

—Es muy lindo cuando a quien amas, te ama — susurró.

—Es más lindo tenerla entre sus brazos — soltó él.

How deep is your love, how deep is your love
How deep is your love?
I really mean to learn
'Cause we're living in a world of fools
Breaking us down when they all should let us be
We belong to you and me...

—Lo siento, por ser un...

Ella lo irrumpió robando un beso corto a sus labios

— No lo arruines, Agreste.

— Ya es muy tarde — le habló él luego de abrir sus ojos y encontrarla a ella sonriente. Su vestido color guinda se pegaba perfectamente en su pecho dejándole suelto de la cintura para abajo, llegando hasta sus tobillos con apenas una abertura al costado de su pierna izquierda —deberíamos irnos — ella asintió.

Habían tomado el auto de los Dugés-Cheng dejando la gran camioneta de Tom, Marinette iba de copiloto mientras Adrien conducía con toda serenidad.
Llegando a casa ambos se dirigieron a la sala, tirándose abrazados en el sofá.
Adrien acariciaba su cintura en un deseo efímero de que no dejar que se fuera.
La muchacha tomó su mano levantándose y se dirigió a las escaleras con él. Lo besó en los labios exigiendo su atención, sus mimos.

—Será bueno que vayamos a dormir — cortó ella, él asintió.

Estaban a punto de cerrar sus respectivas puertas cuando ella giró sobre sus talones para mirarlo de espaldas.

—Adrien... — él giró a verla — Te amo...

Era un choque de emociones y al final terminar uno sobre el otro, con el roce de la piel que quemaba más que la emoción de su corazón les envolvía en su propia burbuja con esencias de su amor.
Y cuando tocaban sus cuerpos sentían el aire irse de sus pechos, clamando por la liberación que era el amarse. Oír sus voces, sus súplicas y las promesas de un amor eterno.

Hacer su amor... Hacer el amor.

Marinette dormía en sus brazos, era ya pasada la medianoche, quizá estaba por amanecer, o era acaso que luego de estar dentro de ella, la realidad lo había golpeado y arrasado con su ser. Besó su frente sellando su promesa, una promesa que no se podía cumplir.

La muchacha al despertar estiró su cuerpo extrañándose ante el vacío en su cama. Se reincorporó para confirmar la ausencia del rubio, se vistió y medio arregló para ir al cruce del pasillo y tocar la puerta esperando ver al chico. Ante la falta de una respuesta bajo las escaleras encontrando a Tom sentado en el sillón con las llaves de la camioneta en mano.

—Tom... ¿Has visto a Adrien? — preguntó.

— Mari, Adrien...

Un nudo se formó en su garganta tras ver el semblante entristecido del hombre, volvió escaleras arriba y abrió la puerta de la habitación frente a la suya encontrando sólo la cama armada y todo completamente frívolo y vacío.

Adrien se había ido...

Fin.

Okno jaja.
Listo, el penúltimo capítulo fuera, luego de éste se escribirá in Bonus dedicado a nuestro querido personaje *** (será sorpresa) y luego el último capítulo. Seguido de un especial de datos y explicaciones.

Espero que les haya gustado y sean pacientes con lo que se viene.

En cuanto a mi demás trabajo, les recomiendo que se vayan a leer mi libro "INSIDE" es más apegado al universo de MLB y va recién en el capítulo 3 así que pueden agarrarlo...

Algún problema, luego lo arreglo.

Bye, bye y nos leemos a la próxima.