Upssss... que cansado, mil disculpa por el error pero creo que se tradujo ... espero este ya este bien editado... ojala siga siendo de su agrado y dejen sus comentarios... Por supuesto que la historia es ShizNat, solo dejen que se desarrolle... mil gracias por sus comentarios!
.
CAPITULO II
7 AÑOS DESPUES.
Natsuki estaba en el aeropuerto de Tokio esperando sus maletas, no se había planteado la idea de regresar, pero había una industria genética que quería implementar sus investigaciones, las cuales había completado con las investigaciones de su madre.
Si, había estudiado lo mismo que su mama, Ingeniería Genética, le interesaba crear un proceso genético en la concepción de un embrión entre dos mujeres sin la ayuda del cromosoma Y, solo había reconsiderado regresar porque esa empresa le ayudaría a llevar a cabo todas sus investigaciones con un valor experimental y reconocimiento mundial dentro de sus laboratorios.
Era una oportunidad que no podía dejar pasar si quería que el nombre de su madre fuera reconocido, puesto que sus investigaciones eran algo que lograría que el mundo cambiara su forma de concebirse.
Además dentro de esos documentos había encontrado una especie de diario personal donde su madre ponía cada cosa que hacia día a día. Sonrió al recordar como hablaba de ella y el gran amor que le tenía, lo que Sears la obligo hacer cuando se dieron cuenta que era una Hime, que fueron ellos los causantes de su muerte, pero todo quedo en el olvido, con el solo hecho de saberse amada como no lo creía en algún momento.
Fue sacada de sus pensamientos cuando anunciaron en donde estaban sus maletas para dirigirse a ellas, rápidamente las tomo para salir a la calle y tomar un taxi, por el momento se quedaría en un hotel, ya tendría lo que queda del resto de la semana para buscar casa. Pensando en eso tomo el taxi y se fue rumbo al hotel a pasar la noche.
La habitación era enorme y tenía una gran ventana donde podía mirar la mayoría de la ciudad, por fin se sentía en casa, un sentimiento oculto renació en su corazón y con una gran sonrisa se propuso que tendría una vida mucho mejor.
Los recuerdos de Londres eran muy lindos y gracias a que se propuso cambiar su carácter y no seguir siendo introvertida había hecho muy buenos amigos, tanto en la escuela como en el centro de investigaciones Genéticas de la ciudad.
Ahí había tenido muchas oportunidades hasta que se habían comunicado para solicitar sus servicios en Tokio, había decidido aceptar por que Youko era una de las investigadoras con mayor renombre y reconocida internacionalmente.
Sonriendo decidió descansar, ya mañana tendría tiempo de adecuarse a ese nueva vida y planear todo lo que estaba por llegar.
.
.
Se había levantado temprano, se ducho y se puso ropa cómoda para recorrer la ciudad en busca de un apartamento. Salió del hotel caminando por las calles, se detuvo en un puesto de periódico tomando uno para mirar los servicios de renta, al mirar las letras en su lengua natal, sonrió para sí, por fin estaba en casa.
Sentir en su rostro la suave brisa de la mañana y admirar los arboles de cerezos llenos de flores, sin poder evitarlo el rostro de una castaña vino a su mente, una gran sonrisa adornaba su cara mientras hacia una leve reverencia saludándola.
Sacudió su cabeza para borrar el recuerdo, por el momento no quería pensar en nada más que su trabajo.
Ahora buscaría un lugar cómodo para desayunar, a había caminado varias calles hasta que por fin miro un local de comida, era algo grande y no lujosos pero tampoco modesto, así que sin pensarlo entro, mirando a todos lados, cada comensal estaba ocupado en sus alimentos, sin pensarlo se dirigió a una mesa y se sentó esperando a ser entendida, mientras abría el periódico para mirar los departamentos en renta.
-Señorita aquí tiene la carta, estamos para servirle –dijo una voz chispeante y educada.
Natsuki se quedó helada, reconocería esa voz hasta en el mismo infierno, bajo poco a poco el periódico a la altura de sus ojos, de pronto se topó con la dueña de esos ojos que al mirarlos se quedó sin habla también, Natsuki levanto de nuevo el periódico para taparse.
"maldita sea esto no puede ser, sabía que tenía esa posibilidad pero no esperaba que fuera tanpronto y …"
De pronto el periódico fue quitado de sus manos y arrojado al otro lado de la mesa. Una iracunda Mai la estaba mirando con sus manos apuñadas en la cadera como esperando el momento para agarrarla a golpes. De pronto como si saliera de su ensoñación se aventó a la peliazul abrazándola fuertemente.
-Natsuki, Natsuki, pensé que jamás volvería a verte –apretándola en su pecho, casi ahogándola con su muy prominente delantera –No sabes cuánto he rogado por siquiera saber un poco de ti en todo este tiempo –estrujándola fuertemente –Pero di algo, no te quedes callada –le reprocho.
-Sughsf…
-Que dices? –Mientras la soltaba.
-Que no me dejas hablar, me estabas ahogando con tus… -poniéndose colorada al mirarlas.
-Jajajajja.. Perdón Nat pero me alegra tanto volverte a mirar, pensé que nunca más lo haría –Agachando la cabeza con una mirada triste –Pensé que jamás sabría si estarías bien.
-Lo siento Mai –tomando su mano –Créeme que el estar lejos de ustedes es algo muy difícil, pero era necesario que lo hiciera.
-Sí, lo entiendo, Sakomizu me dio tu carta en cuanto termino la ceremonia de graduación –mirando hacia otro lado, recordando los difíciles acontecimientos que se dieron ese día –Se porque tenías que irte, pero al menos te hubieras despedido –soltando un par de lágrimas que no se pudieron reprimir.
-No podía, si lo hubiera hecho no habría tenido el valor para seguir adelante, esperaba que lo entendieras –Mirándola con cariño.
-Yo sí, pero otros no y…
En ese momento un comensal la llamo, excusándose con la mirada fue a servirle mientras le hacía una seña a Natsuki de que si se movía ahora si la mataba, Natsuki solo sonrió, Mai no cambiaría nunca pensó. Después de unos minutos volvió sin su traje de camarera y se sentó con ella.
-Ahora si podremos platicar sin ser interrumpidas, pero primero dime que querrás de desayunar para solicitarlo.
-Vaya, gracias por recordar que me tengo que alimentar –Haciéndole una mueca –Espero no tengas problemas con tu jefe.
-No podría, al menos claro que me regañe a mí misma –dando una pequeña carcajada.
-Queee… es tuyo el local? –Mai asintió sonriendo –Vaya, se ve que te ha ido muy bien –En ese momento paso un camarero a quien le solicitaron la comida de Natsuki.
-Sí, no me puedo quejar, con la ayuda de Mikoto, Takumi y Akira todo ha salido mejor de lo que pensaba.
-Cuéntame de ellos? Quiero saber cómo están? Que han hecho? Quiero saber todo? –Esperando con ansias saber todo lo que han hecho con una Mai muy entusiasmada de contarle.
-Takumi ahora vive una vida normal, su operación salió estupenda y ahora me ayuda aquí en el restaurante haciendo postres y eventos en diferentes partes, se casó con Akira y ya tienen una nena de tres años –sonriendo orgullosa –La pequeña Takira –Dijo orgullosa la tía.
-Vaya, no perdieron tiempo, se miraba el gran amor que Akira tenía desde un principio por él –El camarero llego con su comida, después de unos segundos las dejo de nuevo sola.
-Sí, ahora vivimos cercas de aquí, un poco afuera de la ciudad, compramos dos casas juntas.
-Vaya, acaso tú también te cásate? –Sonriendo pícaramente –Y ya tienes un tateito paseando por toda la casa.
Mai se puso colorada, riendo como tonta, suspirando le hizo una señal de que comiera, mientras pensaba como decirle que no era con Tate con quien se había casado.
-La verdad es que si me case, pero no con Tate –tratando de mirar a otro lado, hasta que agarro valor y lo dijo lentamente –Fue con Mikoto.
Natsuki dejó de sonreír, dejando los palillos en la comida y se recargo en el sillón mientras asimilaba lo que Mai le acababa de decir, después de unos muy lentos segundos volvió a poner sus brazos sobre la mesa mientras cogía un poco de aire para hablar.
-Me estás diciendo que Mikoto y tu viven como una pareja, un matrimonio? –Le dijo lentamente y Mai asintió afirmativamente –Demonios! Jamás mire venir algo así.
-Lo sé, yo tampoco, solo se dio y ahora estamos juntas –La miro seriamente y a los ojos –Te molesta?
Natsuki no entendía la pregunta, después de unos segundos respondió preocupada.
-Claro que no, al contrario, es algo extraño pero me alegro por ustedes –mirando a Mai quien tenía la duda todavía en su cara, tomo su mano y la apretó –Me alegro muchísimo por ustedes y sobre todo que sean felices, se lo merecen en verdad, mas tu que siempre has sido la mejor amiga.
Mai sonrió y le apretó la mano también, haciéndole señas de que siguiera comiendo mientras ella la ponía al día de los sucesos, bueno de los que creía indispensable. Tratando de no tocar el tema de cierta Kaichou y lo que había pasado con su vida, ya llegaría el momento en el que si Natsuki quería saber de ella, ella misma lo preguntaría.
Después de un par de horas de estar platicando Natsuki recordó por qué tenía un periódico en sus manos.
-Mai estoy muy a gusto contigo pero necesito buscar un departamento, la próxima semana inicio mi trabajo y quisiera estar instalada en donde pienso vivir.
-Pues no se diga más, vivirás con nosotras y no quiero un no por respuesta, la casa es muy amplia y en la parte de arriba de la cochera hay una habitación con entrada independiente por si no quieres molestar y claro que tendrás la opción de buscar una casa para ti cuando ya estés bien instalada en tu trabajo –le tomo de la mano –Seria un placer tenerte en mi casa Natsuki.
Al mirar esos ojos un poco cristalinos y esa dulce sonrisa de su amiga que tanto extrañaba, no podía negarse, ser recibida de esa manera después de todo era una gran alegría.
-Gracias Mai, no sabes cuánto te lo agradezco, por supuesto que ayudare con los gastos, es lo mínimo que puedo hacer y solo será mientras encuentro algo agradable para vivir aquí –dijo antes de que Mai la rechazara.
-No digas nada, para eso estamos las amigas, solo deja y le digo al encargado y recojo mis cosas para irnos, Takumi no tarda en llegar así que él se hará cargo.
Después de recoger sus cosas y las llaves del carro se fueron al hotel por las maletas de Natsuki, para después ir a la casa de Mai y Mikoto. Tardaron poco más de media hora en llegar, era una zona boscosa y muy tranquila, las casas tenían enormes jardines que las separaban entre sí.
De pronto el carro se estaciono en una cochera muy amplia, era una casa muy hermosa y enorme. Entre las dos bajaron las tres maletas que no eran muy pesadas, ahora con la tecnología Natsuki había evitado traerse casi una biblioteca completa, la cual estaba completa en una memoria extraíble.
Entraron a la casa, Natsuki miraba asombrada lo grande que era y estaba decorada muy hogareña, así era como se imaginó siempre donde podría vivir Mai, le mostro la enorme cocina que tenía y el estudio en la parte baja junto a un gimnasio que daba al patio.
-Mikoto tiene un Dojo, y le gusta ejercitarse aquí –mirando el bien acondicionada gimnasio.
Después subieron a la segunda planta, donde había tres habitaciones, una era donde dormían ella y Mikoto, la otra era de invitados y tenía el baño en el pasillo, después abrió una tercera puerta para mostrarle una habitación amplia.
-Esta es, lo único malo es que tienes que ir al baño de afuera –acercándose a la ventana –Esta tiene la mejor vista y aquí está la segunda puerta que da al exterior y te lleva directo a la cochera. Natsuki se acercó a la ventana que daba al espacioso patio trasero y no muy lejos se miraba un hermoso parque, la casa estaba en un nivel un poco más alto por lo cual también se miraba un poco más de la ciudad, en verdad tenía una excelente vista. De pronto unos gritos la sacaron de sus pensamientos.
-Es Mikoto –dijo Mai entusiasmada –Quiero ver su cara cuando te vea. Mai bajo corriendo sin dejar que Natsuki hablara, haciendo un mohín la siguió a la planta baja.
Estaba por bajar los últimos escalones cuando voces estranguladas murmullaban, mas no entendía lo que decían, por fin bajo el último escalón y levanto la mirada para toparse con unos ojos color oro que la miraban algo raro, Mikoto se acercó a ella y sin decir nada la abrazo fuertemente, ambas habían crecido, aunque un poco más Mikoto, le sacaba unos centímetros a su cabeza y estaba muy fuerte.
-Nat, me alegra mucho verte, pero, porque nos dejaste así? –Mikoto se separa de ella y la miraba con reproche, con dureza.
-Mikoto no es el momento –le dijo Mai muy seria –Tendremos tiempo de sobra para que Nat nos cuente y si no lo quieres hacer de igual forma la entendemos.
Mikoto asintió, pero aun así no quedo conforme, habían pasado cosas tristes que todavía estaban presentes y aunque la culpable no tuviera ni idea de lo que había pasado, era culpable de esos acontecimientos que cambiaron la vida de algunas personas, solo esperaba que estuviera ahí para hacerse cargo y por lo menos revertir un poco el dolor que había causado.
-Lo siento Nat, estoy feliz de verte de nuevo –Ahora si su sonrisa llegaba a sus ojos.
Natsuki se sentía un poco rara, de que había sido todo eso, que pasaba, mas no podía preguntar en ese momento, estaba segura que pronto se pondrían al día en todo lo que había pasado en estos años.
-Yo también Mikoto…. Y aunque lo duden no saben cómo sufrí al dejarlas –sus ojos se pusieron cristalinos y bajo la mirada, pero sonrió al sentir el abrazo de sus amigas.
-Pero ya estás aquí, y hare que te arrepientas si lo vuelves hacer –dijo Mai sonriendo, mientras Mikoto solo asentía.
El resto de la mañana platicaron de todo y le contaron como terminaron juntas, para el medio día estaban preparando la comida cuando una pequeña entro corriendo por la puerta de la cocina y choco con las piernas de la peliazul, quien la sostuvo para que no callera al piso, en eso estaba cuando llego Akira mirándola sorprendida.
-Natsuki! –muy sorprendida.
-Hola Akira, y me imagino que este es tu pequeña –quien se zafó de su agarre y corrió con su tía Mai.
-Sí, es la pequeña Takira –acercándose a darle un abrazo –Cuanto tiempo sin verte, me alegro que estés aquí y Takumi también se alegrara mucho.
-Lo sé –sonriendo y tratando de hablar con la pequeña quien la miraba con duda y escondiéndose en la parte de atrás de Mai.
-Creo que te hará más caso con un helado de chocolate, eso siempre le funciona a… -dijo Mikoto quien se quedó a media oración porque iba a decir "Shizuru" –a tía Mai –tratando de que no se diera cuenta de la pausa.
-Vaya, tenía que parecerse a la tía Mai –haciendo un mohín.
-Oye que la tía Mai es la onda –Dijo Mai riéndose.
Akira se unió a la preparación de la comida junto a Mai y Mikoto mientras Natsuki trataba de ganarse a Takira, quien no le costó mucho, ya que después de media hora la tenia de tras corriendo por toda la casa y riendo a carcajada, estaban en la sala y la nena al mirar la puerta quería salir al exterior.
-Te pareces a tu papa Takumi.
"papa" le dijo la bebe, quien quiso salir corriendo a la puerta pero Natsuki la detuvo y la cargo en los brazos para ir a la cocina de nuevo, cuando la tuvo entre sus brazos algo la hizo detenerse, un olor agradable que le recordaba a alguien, dudando se acercó a la pequeña y la olio, dándose cuenta que ese olor jamás lo olvidaría, acaso Takira había estado antes con Shizuru.
.
.
. -Mai, yo… no sé si esto traiga problemas pero acabamos de llegar de con Shizuru y Reito, Takira quería ver a su tía y veníamos de allá, no sé si ellos vengan más tarde –mirándolas con duda.
-Te lo dije Mai, esto abrirá las heridas de nuevo –pasando sus manos por el pelo, mientras sus ojos dorados la miraban con tristeza.
-No, si Natsuki está aquí es por algo y debemos tenerle confianza, ya verán que ella hará todo lo posible por…. –ya no termino de hablar porque Natsuki y Takira iban entrando de nuevo.
Y el resto de la comida paso entre bromas y las travesuras de Takira, estaban reposando la comida tomando un té en la terraza cuando llego Takumi. Se quedó sin habla al mirar a Natsuki, cuando paso el estado de shok se acercó abrazarla.
-Natsuki que gusto de volver a verte, en verdad que es una sorpresa.
-Lo sé, gracias Takumi a mí también me da mucha alegría tenerlos de vuelta a mi vida, no saben cómo los extrañe –tomando de la mano a Mai.
-Y nosotros a ti –dijo Mai mirándola con lágrimas en los ojos.
Después de todos esos recuentros llego la noche, dejando a solas a las tres amigas para ponerse al día, Natsuki les conto todo lo que había hecho en Londres, por qué decidió irse lejos de Japón, de su carrera y del porque estaba de nuevo en Japón, todas las tristeza que paso cuando recién llego, el adecuarse a un nuevo lenguaje y una forma diferente de vida.
-Pero lo tenía que hacer, espero algún día me perdonen por irme sin despedirme de ustedes, pero de otra forma no hubiera sido capaz y yo necesitaba sanar esas heridas, tenía que ser alguien en la vida y aunque ahora me arrepiento de haber ido sin avisarles, quiero que sepan que siempre estuvieron en mis pensamientos y fueron un aliciente para salir adelante –Tomando sus manos entre las de ella y dando un fuerte apretón.
-No tienes por qué pedir perdón, de alguna manera lo entendemos y te apoyamos, fue muy difícil también para nosotras –decía Mai mientras tomaba de la mano a Mikoto.
-Sí, pero eso cambiara de hoy en adelante, cierto Natsuki-chan?
-Cierto Mikoto, Mai! –abrazándola a las dos.
Un poco más de platica y decidieron irse a dormir, pues mañana era un día ajetreado en el restaurante, tendrían que levantarse temprano y Natsuki aprovecharía para hacer unas compras para iniciar su nuevo trabajo.
.
.
El fin de semana paso rápido, Natsuki se levantó para ducharse pues hoy iniciara un nuevo trabajo y quería llegar temprano. Estaba pensado que ropa ponerse en su primer día, tenía una reputación que cuidar por lo que opto por un pantalón de vestir tipo sastre blanco y una blusa de seda color verde jade que hacia resaltar más sus bellos ojos, se maquillo un poco y estaba pensado si recoger su cabello o dejarlo suelto, después de pensarlo unos segundos decidió dejarlo suelto, termino de arreglarse y bajo a la cocina, solo tomaría un poco de zumo y un pan con maní o mermelada, cuando estuvo totalmente lista tomo las lleves de su nueva moto, el casco y se puso su chaqueta de cuero para emprender su camino al trabajo, la brisa de la mañana y el sentirse viva con la adrenalina de la velocidad en la moto, la ponía de un excelente humor.
No le costó mucho llegar, es más llego con unos minutos extras, dejo su moto en el estacionamiento, se quitó la chaqueta y la puso en la guantera junto con el casco, tomo su maletín y camino con paso seguro a la entrada de los laboratorios.
-Buenos días señorita, soy la Doctora Natsuki Kuga y vengo a ver a la Doctora Youko –le dijo a la recepcionista.
-Si doctora Kuga, la estábamos esperando, este es su nuevo gafete que la acredita como investigadora, trate de no perderlo pues asegura su pase a las instalaciones, el laboratorio de la doctoro Youko está en el octavo piso, puede usted pasar –mientras le sonríe coquetamente.
-Gracias! –Sin decir más, dio la vuelta para dirigirse al elevador.
Natsuki tardo unos minutos en llegar al laboratorio que compartiría con Youko y otros colegas a quien todavía no conocía, entro con un poco de nervios pero fue recibida por un caluroso abrazo que la sorprendió.
-Mira a quien tenemos aquí, Hime rangers! -Grito Midori con gran algarabía.
-Por favor Midori compórtate, hola Natsuki en verdad es un placer tenerte aquí –dijo Youko feliz.
-Jamás hubiera venido de saber que Midori estaría aquí –dijo haciendo una mueca con burla.
-Oye, respeta a tus mayores –dándole un codazo.
-Lo bueno que ahora si lo reconoces –dijo riendo Natsuki seguida de Youko.
-Va, con dos no se puede –haciendo una mueca triste.
-Ya Midori, tenemos que ponernos al día con la doctora Kuga y sus archivos, recuerden que tenemos nuestras primeras candidatas para este nuevo experimento.
-Por favor Youko, llámame Natsuki.
-Sera un placer.
Sonriendo las tres se pusieron en marcha, fue una mañana muy cansada, tenían que pasar todos los archivos a las computadoras del laboratorio y hacer diferentes pruebas para después aplicarlas a sus conejillos de india y después hacerlo con sus pacientes. Sería un mes algo difícil y tedioso, pero Natsuki estaba de lo más feliz, tenía a su lado a dos grandes investigadoras y las mejores en su materia lo cual le hacía sentirse honrada de compartir sus conocimientos.
El mes se fue rapidísimo y no había visto casi a Mai y Mikoto pues las investigaciones la absorbían completamente y pasaba todo el día en el laboratorio, solo llegaba a dormir y a veces mejor se quedaba en los dormitorios del centro de investigación.
Pero ese día era sábado por la tarde y la casa estaba sola, ya que era el día en que todos trabajan en el restaurante, decidió darse una ducha y acostarse a dormir un rato mientras llegaban Mai y Mikoto, tal vez mas tarde quería salir algún lado.
Natsuki despertó desorientada, el cuarto estaba obscuro porque no había corrido las cortinas, se levantó trastabillando hasta que las abrió y un sol esplendoroso le dio la bienvenida, de pronto dio la vuelta y corrió al buro para ver la hora en su celular.
-Queeee… demonios! Son las once de la mañana del domingo, vaya que estaba cansada, me daré un baño y bajare a desayunar, con suerte Mai está aquí y me hace un rico desayuno.
Salió del cuarto sonriendo, primero se ducharía y después bajaría a la cocina. En la cocina estaba una muy preocupada Mai y una casi infartada Mikoto, cada domingo de fin de mes hacían una comida en su casa para convivir en familia por lo cual estaban Akira, Takumi, la pequeña Takira, su tía Shizuru que la adoraba y su tío Reito, y más tarde llegarían Haruka y Yukino, muy poco probable Nao.
Mai no dejaba de moverse de un lado a otro rogando porque Natsuki no estuviera en la casa, se había dado cuenta que la peliazul pasaba mucho tiempo en su trabajo y ya les había contado lo absorbente que era, solo le pedía a todos los dioses que no se apareciera por ahí ese día, aunque ya sabía que algo así tendría que pasar tarde o temprano.
-Ara, ara.. Que linda niña tenemos aquí, mira lo que te he comprado –sonriendo al tener a la pequeña Takira entre sus brazos –Espero que este kimono te quede bien.
-No debes molestarte Shizuru, me da pena que siempre le compres regalos –Dijo Akira.
-No me molesta Akira, es un gusto enorme hacerlo –con su melodioso acento.
-Claro, siempre que salimos al centro comercial no puede evitar comprarle cosas a la pequeña Takira, creo que es como una especie de des-estrés, así que deja que lo haga Akira y además somos sus padrinos estrellas –termino Reito con una gran sonrisa.
-Entonces se lo puedo poner ahora? me gustaría muchísimo vérselo puesto –pidiéndolo con ojos amedio morir, así nadie podía resistirse.
-Por supuesto, te acompaño si quieres?
-No te preocupes, conozco muy bien esta casa, vamos Takira, te verás muy elegante con tu kimono –cargándola en sus brazos para subir a la habitación de invitados, ahí tenia Mai cosas de la pequeña por si llegara ocurrir un "pequeño" accidente.
Shizuru subió a la segunda planta con Takira en brazos mientras jugaba con una pelota, entro a la habitación y cerró la puerta… del otro lado y unos minutos más tarde salió Natsuki del baño enredada en su bata para ir a su habitación a vestirse.
-Ara Takira, te ves hermosa, lástima que no pueda recoger tu pelo, lo tienes algo corto –haciendo un puchero por tan lamentable hecho –Pero aun así te ves hermosa –dándole un beso en la frente. Sus ojos la miraban con tanto amor, quería por todos los medios quedar embarazada, solo era cuestión de tiempo se prometió. La bajo para mirar cómo se veía caminando, sonriendo al mirarla tan hermosa.
-Vamos con los demás, estoy segura que quedaran encantada contigo princesa.
Shizuru abrió la puerta para que saliera, lo que no pensó fue que Takira saliera corriendo a la habitación de enfrente, la puerta no había sido cerrada bien por lo que al chocar con ella se abrió de una y entro corriendo a la habitación y Shizuru tras de ella.
Natsuki ya se había puesto un pantalón y estaba por cubrirse la parte de arriba, la cual tenía totalmente desnuda. El ruido de la puerta al abrirse con fuerza la hizo girarse a la entrada, para quedar de frente a una Shizuru que se quedó totalmente paralizada, sus ojo se encontraron… Rojos con dolor y miedo…verdes con sorpresa y alegría.
De pronto Takira apretó sus manitas en las piernas de Natsuki haciendo que se agachara para verla, dándose cuenta de su desnudes, rápidamente se giró a la cama y tomo la blusa para terminar de cambiarse, en ese tiempo que Natsuki se giró por la blusa, Shizuru rápidamente se acercó a ellas y tomo a la niña en brazos para salir corriendo, solo la bebe pudo darse cuenta de los sollozos ahogados que la morena tenia.
Natsuki al terminar se dio cuenta que la morena salía corriendo con la niña en brazos y salió corriendo tras de ellas también, Shizuru bajo las escaleras rápidamente y estaba por entrar a la cocina donde estaban todos pero Natsuki la alcanzo.
-Shizuru espera por favor! –tratando de tomarla del brazo.
Shizuru se jaloneo y apretó a la niña asustándola, Takira comenzó a llorar y Shizuru junto con ella, entraron en la cocina y al mirar la escena Akira se acercó asustada, quitándole de los brazos a Takira.
Shizuru se desmorono en ese momento, se agacho en posición fetal y puso sus manos en los oídos, Reito rápidamente se acercó a ella para abrazarla.
-Aléjate de mi esposa Kuga! No te atrevas ni siquiera a tocarla! –le grito mientras se agachaba junto a Shizuru para abrazarla y tratar de tranquilizarla.
Natsuki se quedó de piedra al escuchar eso, no podía creer que Shizuru y Reito estuvieran casados, busco con la mirada a Mai y Mikoto haciendo preguntas en silencio, pero estas estaban más preocupadas por Shizuru, quien había entrado en shock.
Takumi fue quien se acercó a ella y la tomo del brazo haciéndola salir al patio trasero, primero se opuso, pero al ver la situación pensó que sería mejor salir para que Shizuru se tranquilizara, la llevo hasta una palapa que tenían entre los árboles, Takumi se sentó y le hizo señas para que ella también lo hiciera.
-Nunca pensé… que pasara esto, siempre que pensaba en el día en que volviéramos a ver seria de otra manera –mirando el cielo con tristeza –Mucho menos que estuviera casa y nada más que con Reito –tapándose la cara con las manos.
-Y porque no?
-Yo no…. Sabría decirte –"Tal vez porque pensaba que todavía me amaba y que ahora que estaba resuelto mis miedos podrían ser diferentes. Tengo la culpa de que esto pasara" pensó.
-Fueron muchos años Natsuki y cuando te fuiste pasaron muchas cosas, no pensabas que todo sería igual que cuando te fuiste.
-Lo sé, créeme que lo se Takumi –tenía mucho dolor en su corazón.
Se quedaron en silencio por algún tiempo, hasta que Mai salió de la casa rumbo a ellos, Natsuki y Takumi se levantaron en el momento que la vieron.
-Como esta? –preguntaron al unísono y muy preocupados.
-Reito y Akira la llevaron a su casa, me dijo Akira que fueras por ella en un rato más, se llevó a Takira con ellos para que Shizuru se distrajera un poco, vamos adentro –Mirando a Natsuki muy triste.
Entraron a la casa, Mikoto la veía con dureza y se lo tenía merecido, nunca debería haber regresado, tal vez hubiera sido mejor quedarse sola toda la vida por cobarde pensó. Mai la saco de sus pensamientos.
-Vas a decir algo o solo te quedaras ahí como gárgola, mira que no te ves muy bien –le dijo Mai con tristeza.
-One-chan no seas demasiado dura, iré por mis mujeres y veré si Shizuru está más tranquila, no te preocupes Nat, veras que todo tiene solución.
-No creo que esto la tenga! –dijo Mikoto muy enojada.
-Takumi lleva a Mikoto contigo, así no me ayuda en nada.
Mikoto fue la primera en salir seguida de Takumi, cuando estuvieron a solas Natsuki hablo.
-Me lo merezco no… siempre hice las cosas del peor modo posible y ahora esto es la consecuencia de todo –sentía mucha tristeza y rabia consigo misma –No entiendo porque su miedo, no sabes que mal me siento de que se haya puesto así, lloraba con tanto dolor, no pensé que mi partida le doliera tanto –moviendo su cabeza sin poder entenderlo.
-No sé si deba decirte porque todo acabo así, me da miedo tu reacción –mirándose a los ojos –solo no te vuelvas a ir, es lo único que te pido –tomando su mano y apretándola –enfrenta tus miedos, solo así podrás ser feliz Nat.
Natsuki la miro dudando, pero asintió.
-Cuando termino la graduación Mikoto y yo nos acercamos a Reito para felicitarlo, de pronto apareció Shizuru y sus padres, eran muy agradables….
-Eran?
-Déjame terminar sin interrupciones –le recrimino, Natsuki asintió –Eran muy agradables, Haru Fujino era divertido y muy guapo, se notaba que era un gran hombre y se veía cuanto amaba a Shizuru y su madre –hablando con ensoñación –Su mama Atsuo muy refinada y alegre, muy diplomática para hablar y con una gran personalidad, ahora entendemos porqué Shizuru es así –Haciendo una mueca con tristeza –Su mama estaba embarazada y estaban felices de esperar a su hijo varón, después de tantos años sin poder procrear, decía que era un milagro de la naturaleza y era esperado con gran amor –Llenándose sus ojos de lágrimas, las cuales limpio, se tragó el nudo y prosiguió –Estábamos platicando cuando llego Sakomizu y me dio tu carta, empecé a leerla y no podía creer que nos hicieras eso, estaba llorando y Shizuru me la arrebato, dijo que tal vez estuvieras a tiempo de detenerte, que fuéramos al aeropuerto y yo seguí su idea, en pocos minutos Reito, Mikoto y yo íbamos en el auto de Reito, enfrente iba el auto de Shizuru y sus padres, íbamos por la carretera…. –tragando saliva y limpiándose el mar de lágrimas –Cuando de pronto salió un tráiler de no sé dónde, impactando el coche de los padres de Shizuru, de pronto todo era destrucción, nosotros logramos esquivar un segundo golpe, Reito fue muy audaz y logro salvarnos, paro de inmediato, nos bajamos ayudar –Llorando más fuerte –Los padres de Shizuru murieron al instante, él bebe… -Quebrándosele la voz.
Natsuki no podía más, mordió su mano para no gritar, las lágrimas borraban su visión, se levantó y camino por la cocina para después quedar sentada en el suelo, con la cabeza entre sus piernas llorando, golpeado el piso una y otra vez.
-Shizuru estuvo mal herida, duro un tiempo en terapia intensiva y después de salir entro en una grave depresión, la muerte de sus padres, su hermano y creo también tu partida, no fue fácil para ella, sufrió mucho y Reito siempre estuvo a su lado, después de un año se casaron.
Mai se levantó de donde estaba y se acercó a ella, agarrando sus manos para que no siguiera dañándose, le levanto la cabeza para que la mirara.
-Mírame Nat –Natsuki fijo su mirada en sus ojos –tú no tienes la culpa, fue un accidente, no podrías saber que eso pasaría, entiendes… entiendes?
Natsuki empezó a llorar más fuerte y se abrazó a Mai como si de ello dependiera su vida, no se dieron cuenta del tiempo que paso hasta que las lágrimas menguaron.
-Mai no tengo perdón, soy de lo peor.
-No digas eso, ya te dije que fue un accidente, por favor Natsuki prométeme que no saldrás corriendo, que harás lo posible por cambiar esto…. No vuelvas a ser una cobarde y enfrenta lo que ha pasado, me escuchas… me escuchas? –tomando su rostro con ambas manos, mientras las dos lloraban.
-Lo hare Mai, lo prometo –abrazandose.
-Lo sé, volviste y es por algo, si haces las cosas bien y como deben ser, todos seremos felices, no te acobardes ahora.
-Mai necesito salir, por favor… te prometo que no saldré huyendo.
-Tengo mi fe puesta en ti, no me defraudes!
-No lo hare –se levantó y antes de irse se dio la vuelta y abrazo a Mai –Gracias por todavía confiar en mi –Mai solo le sonrió.
Se dio la vuelta y se fue a su cuarto por la cartera, celular y las llaves de su moto. En pocos minutos la moto sonaba por toda la carretera, necesitaba sentir la adrenalina por su cuerpo para sentirse mejor, solo esa sensación de libertad que siempre había sentido al manejar su moto le daba vida, pensando una y otra vez porque la vida había sido tan injusta con Shizuru y ella más que nadie, nunca se preocupó por pensar siquiera cuanto sufriría la morena por su partida… jalo más fuerte el acelerador alzándose en una rueda, la moto reflejaba sus sentimientos en ese momento.
.
Reitero mis disculpas por el fallo en el otro capitulo, espero este llegue con la edición correcta. gracias
