Disclaimer: Naruto no me pertenece, es de Masashi Kishimoto.

Advertencia: AU, HashiFemMada.


Track 5: La manera que eligió para matarme.

"Va a preparar un cigarrillo con su tabaco de liar.
Va a ser tan dulce su amarillo, tan dantesco su capricho,
cuando dejemos de fumar".

Estacionó la camioneta y bajó del auto para fumar un cigarrillo. Se recargó en el cofre y esperó paciente a que dieran las tres de la tarde, la hora en que Hashirama salía de clases. Normalmente no la recogía en su trabajo, pero la morena había insistido ya que quería celebrar su aniversario desde temprano. De reojo vio a un conjunto de señoras que hablaban en círculo, se reían mucho y en ocasiones lo miraban a él, a lo cual le restó importancia hasta que una de ellas se le acercó, meneando la cadera junto con un cigarrillo apagado entre sus labios.

—¿Tiene fuego?

Madara la miró aburrido, esperando que Hashirama regresara pronto para sacársela de encima. Le prestó su mechero y la dama se lo regresó una vez que hubo prendido su cigarro. A lo lejos, percibió a Hashirama caminando hacia él, al lado de muchas otras jovencitas que reían y hablaban con su esposa como si fuera una más del grupo. Hashirama lo vio a lo lejos y lo saludó con la mano, gesto que Madara devolvió para hacerle saber que la estaba observando. La mujer a su lado se rió y comenzó a hablarle.

—Mi hija se avergüenza de que venga a recogerla, pero parece que la suya lo toma muy bien —comentó.

Madara la miró por unos instantes, arrugando el entrecejo. No era la primera vez que los confundían con ser padre e hija; para empezar, Madara no podía ocultar el hecho de que ya tenía cuarenta y cinco años. Ya poseía un mechón de cabello blanco que resaltaba mucho entre el tono carbón original, además de que tenía pequeñas arrugas en su cara y ojeras que conservaba desde que era un joven adulto. Pero es que no ayudaba en nada que Hashirama estuviera tan bien conservada, aunque fueran de la misma edad, ella parecía tener veinte años o menos. No bromeaba cuando decía que a veces creía que estaba casado con una bruja o con una vampireza, ni hablar de su fuerza o su resistencia que eran casi inhumanos. A la morena le gustaba ponerse ropa muy juvenil, jeans deslavados y camisetas de música indie, o se ponía vestidos cortos cuando hacía mucho calor y Madara de verdad se preocupaba por la salud mental de sus alumnos cada que se vestía así para ir a dar clases.

—No es mi hija —aclaró—. Es mi pareja.

La mujer lo miró de forma extraña antes de retirarse, los cuchicheos entre las mujeres presentes se acrecentó cuando ella pareció contar lo sucedido a sus amigas, seguramente lo estaban acusando de ser su sugar daddy o alguna estupidez parecida. Acabó su cigarrillo y esperó con las manos en los bolsillos a Hashirama, la morena se acercó luego de dar por terminada la plática con sus alumnas. Se puso de puntillas para besarlo y Madara no pudo evitar querer divertirse a costa de las mironas, pegando su cuerpo a Hashirama, atrayéndola de la parte baja de la cintura para besarla con mayor ímpetu. Escuchó algunos grititos indignados y se subió a la camioneta, apreciando las caras asustadas de las mujeres en cuanto Hashirama se sentó a su lado.

—¿De qué te ríes? —preguntó su esposa alzando una ceja.

—De nada especial—contestó volviendo a su mueca seria original.

La siguiente vez que sucediera algo parecido, diría que ya tenían dos hijos. Seguramente sus caras serían aún más graciosas.

...

..

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Esto, más que basado en la canción, está basado en una tira que me pasaron por wspp. El headcanon es que Hashirama, al igual que Tsunade, puede verse muchísimo más joven de lo que es, causando que muchas personas puedan creer que Maddy es un cochino pervertido viejo verde —o el supremo sugar daddy—, aunque él y Hashi tengan la misma edad.

Sobre los hijos: No me culpen por pensar en un Obito y cierta niña —cof cof— que entre noches de insomnio mi waifu y yo construimos en wspp.