Muy buenas noches mis lectores que leen Odiseas del Corazón aquí les traigo la siguiente entrega del capítulo. Aquí les traigo el capítulo número cuatro como era prometido aunque me tomo algo de tiempo ya que este se suponía que iba a ser el capítulo de Shura pero creo que no se pudo en el siguiente me encargare que sea sobre él y sus sentimientos, les prometo que aquí les traigo todo lo acontecido con la boda.
A continuación comenzaremos adentrarnos un poco más a los sucesos extraños que le van a ocurrir a Saori como también los grandes problemas que le vienen que no solamente son Dabria, si no otros en particular que revelaremos más adelante. Como está sucediendo con Patch que el tendrá sus propios enemigos asechándole a él y a su amada Saori. (Heero: Ángel eres mía) ¡No des spoilers! (Heero: Aun así en algún momento de la historia lo dirá ;)). Bueno a contestar los reviews pues:
MarthaMasaki: Muchas gracias Martha querida por leer la historia que te guste, claro que la leeré es mas hoy empiezo a leerla. Espero que disfrutes este capítulo.
A Athenabarizol en respuesta al reviews del capítulo dos jajajajajaja, no me imagine que te encantaría la manera en que las amigas de Saori, y ella misma conocieron a Patch. Déjame decirte que faltas no le daban a él, de darles con la pelota a ellas cuatro.
Y Daana sé que no me has dejado reviews pero espero que esta lectura realmente te levante el ánimo amiga, cuando leas esto disfruta porque lo que viene es candela.
Otra cosa una aclaración Saori en realidad tiene 15 años porque para el año 2010 es que cumple los 16, (Heero: Mismo año que los cumpliste tu) Aja y Patch tiene 701 años pero sospecho que tiene más que eso.
Capitulo N°4
Opening: (Fallen Angel-Three Days Grace).
The Ellis Hotel, 176 Peachtree St NE, Atlanta, GA 30303.
Lobby Del Hotel.
—Buenos días señorita venga a ver al joven Camus Bellamy, yo tengo una reserva en el restaurante del hotel a las 10:15 de la mañana… —explico Saori, y la joven de inmediato comenzó a buscar en los registros de la base de datos del hotel. Del restaurante. Le tomo unos segundos después la muchacha alzó la mirada le sonrío a la niña—. Ah, sí, claro, pase el joven Bellamy está esperándola desde hace dos minutos. Que pase buen día señorita Depranon.
—Muchas gracias señorita que usted también pase buen día…—hablo Saori, que se acomodó su mochila lomgchamp pliage amarillo sobre su camisa de vaquera celeste claro de manga larga remarcada sobre sus codos, unos vaqueros rosa pastel ajustados y unas bailarinas del mismo color de la mochila. Su cabello estaba suelto a lo natural, no cargaba nada de maquillaje salvo un labial. Su cadenita de oro.
Saori camino hacía los interiores del hotel buscando la entrada del restaurante, no tardo unos minutos en encontrar la puerta del susodicho. Y le tomo unos segundos en corrobar su reservación a nombre del mejor amigo de su difunto novio, que la esperaba dentro del mismo para aprovechar su último día en Atlanta antes de tomar al día siguiente su vuelo de regreso a Boston de ahí haría su escala a su antiguo hogar Francia. Cerrar un último capítulo en la vida de él, y posiblemente en el de Saori por petición del difunto.
Cuando entro pudo divisar a un joven pelirrojo que no pasaba de los 1,84 centímetros vestidos como todo estudiante respetable de una universidad muy prestigiosa, contextura musculosa pero quizás no rivalizaba a la de Milo… o quizás… a la de Patch que el sí tenía un cuerpo bien atlético que gritaba credencial VIP en el mejor gimnasio de Atlanta, sus ojos eran de un color violeta profundo. De tez blanca rosa… se incorporó de su asiento para permitirle a Saori darle un abrazo ella era una de las pocas personas que le daba ese gusto. No porque fuera la novia de su mejor amigo si no es que la niña se ganó su cariño y aprecio, por lo que se merecía ese atributo.
Ella le dio un gran abrazo que duro poco los dos se sentaron en la mesa, y un camarero se acercó a hacer sus pedidos se retiró no sin antes dejarle las respectivas bebidas, unos bocadillos mientras esperaban su orden. Durante ese tiempo los dos hablaron de todo un poco hasta que Camus le insinuó algo que obligo a Saori a dejar su tasa de té a un lado.
—Me entere por ahí que un motorista se te está insinuando…—menciono Camus muy interesado en saber sobre ese hombre, lo que provoco que la castaña se atragantara lo que le tomo unos minutos reponerse para luego decir—. ¿Como sabes del tema de Patch?
— ¿Patch? Así se llama eso suena a nombre de pandillero… —respondió Camus sorprendido al escuchar el nombre del susodicho, y no estaba muy conforme—. La señorita Verónica me platico que tienes ciertos roses con él, al parecer sabe mucho más de ti de lo que todos nosotros hemos conocido. Incluso se te insinuó si duermes desnuda, pero ¿Qué clase de pervertido hacer ese tipo de preguntas? Ni siquiera Milo emitía esa clase de preguntas tan desvergonzadas.
—Camus no es lo que parece… —intento explicarle Saori, y en su lugar prefirió omitir ese momento—. En realidad el señor Patch Cipriano es un empresario que se dedica al negocio de las bienes raíces, el señor Sage me platico que él nos estaba ofreciendo una casa que por cierto es preciosa ojalá pudieras venir un día a verla. Si no crees ninguna palabra que estoy diciendo aquí tengo el registro de él y todos sus datos no hay trampa todo es legal.
Se los tendió a Camus para que los leyera, lo cual no le tomo menos de dos minutos efectivamente era cierto lo que decía Saori. El motorista tenía todos sus documentos en regla; pero igual eso no tranquilizaba al pelirrojo al contrario lo obligo a levantar sus defensas en alto solo logro declarar.
—Igual no me agrada no es que quiera entrometerme en tus asuntos laborales, pero con lo que me has contado se nota que el tipo es todo un cerdo cretino… lo más que me ha asombrado es que tenga cierta predilección contigo cuando allá afuera hay millones de mujeres que él podría cortejar después de todo al ver su foto él no podría pasar de los 18 o cuidado 24 años pero no aparenta su edad. Te voy a ser honesto Saori… la idea que ese motorista vestido completamente de negro te esté pretendiendo o mucho menos que te ponga un apodo. Que si no mal lo recuerdo era ¿niña hermosa?... —pero Saori le corrigió diciéndole algo que dejaría a Camus muy preocupado—No al principio era chiquita hermosa creo que era por mi estatura. Por medir menos de un 1,60… pero luego lo cambio por Ángel. Desde entonces el me llama así no te voy a negar que desde un principio me desagradaba la idea de que me dijera de esa forma pero ya poco a poco me he tenido que acostumbrar…si voy a trabajar con él. Además Ángel no suena tan irrespetuoso es mejor eso que no diga mi nombre.
—Esto no me está pintando bien en lo absoluto por lo que me platicaron lo que es poco o casi nada me ha servido lo suficiente para psicoanalizar decirte esto…—explico Camus, se ajustó la servilleta sobre sus piernas para luego alzar su mirada sobre la castaña—. Él no te conviene siento que no es muy bueno hay ciertos elementos que no me cuadran aparte, salía de la nada, pero es alguien que se mantiene en perfil muchos empresarios prefieren el anonimato sí. Pero si hablamos ya un nivel personal o más profundo él es el auténtico chico malo el solo te está buscando por un propósito es el de follar contigo. Perdona la expresión pero es la verdad, por falta de algo mejor. Sabes que no es porque considere a Milo como mejor partido que él, porque en este caso él se comportaba de una manera similar a Patch. Sin embargo, como tú sabes los momentos de debilidad que él tenía contigo siempre se portó a la altura como todo un caballero me temo que Patch no pensara así con solo verlo puedo intuir la clase de persona que es… mi recomendación es que lo dejes todo a un nivel estrictamente profesional no permitas que se adentre más en tu vida. Tengo el leve presentimiento que si lo dejas entrar más… puede que traiga muchos problemas. El viene con todas las intenciones de quedarse aquí a tu alrededor no irse.
Saori que lo miraba extrañada con sus palabras y su leve comparación con Milo. No pudo haberse sentido identificada con su explicación esa era la parte racional la que le decía que todo lo que dijo era cierto. Pero esa otra parte se sintió intimidada hasta algo molesta por la manera en la que Camus le planteo todo. Solo pudo decirle: Camus agradezco mucho tu opinión, sabes que siempre la tomo en cuenta pero esta vez tendré que reconsiderarla. El señor Cipriano ahora es mi cliente por lo tanto por lo que me veo obligada a establecer una relación estrictamente profesional en otro caso una amistad, él es buen amigo de mi abuelo. Por lo que a fuerzas debo tratarlo, la verdad quiero saber ciertas cosas sobre su pasado por eso quiero que te vayas tranquilo en tu viaje de regreso. Además quiero creer que el señor Patch no es tan malo como se pinta, solo es irritante eso es todo.
—Por eso mismo, te estoy diciendo todo esto, para prevenirte no quiero que te ilusiones con el… yo sé que Milo te dijo que si él llegara a faltar en tu vida tenías derecho a rehacer tu vida con alguien más. Después de todo eres una muchachita muy joven, como para vivir de luto por siempre… creo que es hora de que intentes algo con alguien no necesariamente debe ser ese tal Patch. Puede haber otros hombres o chicos, si te gustan los mayores que tú aunque no es correcto pero son tus gustos. Pero quisiera seguir diciendo más pero prefiero cambiar el tema porque es evidente que no te estás sintiendo cómoda…—agrego Camus—. Sabes, ¿Cuál es el motivo de mi visita? Vengo a decirte la última voluntad de Milo que no dejo por escrito, pero me la confió a mí, él me dijo que si pasaba un año o dos él creía que era el momento que ya lo dejarás ir. Como el anillo de compromiso que te tendió un año antes. Yo también ayer deje ir a mi mejor amigo las cosas que me unían a nuestra amistad, le dije a Mu y Aldebarán que es hora de empezar de nuevo dejar su recuerdo atrás claro sin olvidarnos de él. Ellos estuvieron de acuerdo. Es lo mejor para sanar las heridas… usted debería hacer lo mismo no colocar esa muralla que has puesto en tu corazón durante este año y medio darte la oportunidad de ser feliz.
Esas palabras surgió efecto en Saori consiguiendo que por primera vez después de un año de la desaparición física de Milo, la niña comenzara a llorar genuinamente hasta el punto que su nariz se enrojeció totalmente ante el mero recuerdo de desprenderse por fin de Milo. No quería hacerlo por un lado por otro sabía que era lo mejor, era verdad no podía vivir por luto por siempre solo tenía 15 años era muy joven para pensar en esas cosas. Si bien ella lo había considerado desde algún tiempo pero cada vez que lo intentaba no carecía del valor necesario para hacerlo, hasta que conoció a Patch. Desconocía, ¿Por qué cuando conocía al hombre de la cabellera negra le dio la fuerza necesaria? Será por esa atracción que crecía cada vez que lo veía por alguna razón quería volverlo a ver de nuevo hoy, pero dudaba que eso fuera a cumplirse.
Ella lo miro directamente a los ojos dándole a entender, que respetaría la última voluntad del difunto tal como se lo enuncio a Camus. Su voz era frívola si bien cierto, él era una persona que le dificultaba expresar sus emociones por lo que a veces él podría llegar a ser bastante seco con sus palabras cuando se trataba de un tema serio. Ella no dudaba de su palabra porque no había otra persona a parte de ella que conociera a la perfección o conociera a profundidad, el que fue su novio como el pelirrojo que estaba sentado en frente de ella degustando su desayuno continental. Con esos modales tan refinados que eran tan suyos muy similares a los de ella, se obligó a sí misma ser fuerte se limpió las lágrimas con una servilleta y eso preocupo un poco a Camus, pero Saori le dijo que estaba bien.
Basilica of the Sacred Heart of Jesus, 353 Peachtree Center Ave NE, Atlanta, GA 30303.
—Buenos días que dios lo bendiga…—declaro Shaka sentado dentro del confesa torio de la iglesia Católica con los ojos ligeramente cerrados, como de costumbre. Pero sus sentidos se han agudizado enormemente viendo en una nueva perspectiva y el oído se desarrolló altamente. Por lo tanto, no era necesario que le hiciera una pregunta para saber perfectamente, ¿Quién era la persona que estaba sentado al otro lado de la pared? Solo pudo susurrar—. ¿Al fin resolvió su conflicto dentro de su corazón?
—Definida, si eso responde su pregunta padre Shaka. No volvemos a ver las caras…—respondió una voz que rozaba entre lo frívolo y delicado, una que el sacerdote conocía bien desde hace mucho tiempo.
Pandora Heinstein lucía su cabellera negra abundante completamente suelto partido al medio, un jumpsut del mismo color que su cabello con escote en forma de corazón, y bailarinas rojas. Cargaba un collar de perlas regalo de su prometido Radamanthys Jules que en unos pocos días se convertiría en su esposo.
—Sé que es muy pronto para que me presentara aquí enfrente de usted, pero su santidad… yo necesitaba conversar con alguien espero que no le moleste la elección de escogerlo a usted. Porque siéndole honesta yo no suelo contarle mis desgracias a nadie, siempre cargo con ese peso completamente sola… —menciono Pandora, y Shaka volteó su cabeza para admirarla con curiosidad—. Nadie tiene la culpa de las cosas que pasan. Sé que es estúpido decir que a los nobles se nos imponen ciertas reglas si estas mismas, han cambiado en pleno siglo XXI. Ahora muchas mujeres se casan con hombres que son más austeros, o trabajadores o profesionales que si bien no poseen esta cantidad de dinero…mira a Saori por ejemplo ella si tuvo el valor de decir que no, que no le impondrían un matrimonio que buscaría su propia felicidad eso se mantuvo así hasta… que el joven Antares pereció en la guerra. Shura es el hombre que amo, pero él está prohibido para mí de todas formas.
—Es una forma bastante clara de decirme que la señorita Depranon tiene más valentía, ¿Qué tú? —exclamo tratando de comprender, las palabras de Pandora—Señorita Heinstein, aún está a tiempo de salvarse de ese matrimonio que le han impuesto desde que nació usted ya tiene la suficiente edad de tomar sus propias decisiones. No sujetarse a lo que dicta su padre, eso es lo que pienso yo.
—Es muy tarde para que me salven, y sin embargo aún tengo las palabras de Saori en mi cabeza…—y Pandora se estremeció al recordar las palabras de la castaña—. Ella me dijo que luchara que no me quedara de brazos cruzados que eran eso o vivir infelices el resto de la vida e incluso estuvo dispuesta a planificar un escape para mí y Shura, ella tomaría toda la responsabilidad. El tren de la felicidad solo pasa una vez en la vida, tenía dos opciones subirme en el o dejarlo ir, enfrentarme a las consecuencias.
—La señorita Depranon como siempre con su puro corazón—esas palabras sonaron un poco melancólicas para el gusto de la pelinegra que se atrevió a decir—. Si ella inspira tanta alegría que uno no se puede imaginar vivir sin esa luz con esa genuinidad tan suya, me imagino que, ¿Ella no sabe nada del juramento de sangre con el ángel caído? Porque si es así el amo Cronos está caminando sobre una línea muy delgada, entre el mundo de los humanos y lo sobre natural.
El que Pandora supiera del juramento de sangre un secreto que le confeso Cronos bajo secreto de confesión al padre Shaka, lo tomo por sorpresa. Hasta se vio obligado a no tratar de abrir sus ojos de la incredibilidad que abundaba en todo su ser…al saber el muy delicado problema de uno de las cabezas de familia más importantes y poderosas del mundo.
—Inteligencia de nuestra familia…—declaro la pelinegra mirándolo fijamente—. ¿Por qué padre Shaka? ¿Hasta cuándo la iglesia católica va a negar la existencia de los ángeles caídos y Nefilim? ¿O de los Arcángeles? O peor aún, ¿Del mes hebreo del Jeshvan? Ahora dejemos a un lado el gran amor imposible que siento por Shura Casanovas, enfoquémoslo en el libro de Enoc. ¿Entonces el profeta no mentía? Realmente existen los demonios o mejor conocidos como ángeles caídos. Pensaban que nos iban a coger de tontos. Su mundo.
—Información confidencial del vaticano… del santuario de Atenas. —hablo Shaka, y eso no le agrado para nada a Pandora—. Tienes cierto ligero parecido a Shura, el también vino a preguntarme sobre eso. A propósito él quiere verte, a las 6:00 de la tarde en la terraza de la caverna de Death Toll. Me imagino que sabes lo que te dirá… el verdadero libro del Enoc y la historia de los ángeles, le tienen bajo custodio los Arcángeles. Y le custodia los ángeles de la muerte… por órdenes de Etiam el nuevo líder de la cátedra de los 7 más poderosos.
—Si engañar a una niña inocente también le vale a ellos, como al amo Cronos…—exclamo ella— De todas formas confío en su fortaleza, y en su juicio. Pero no le voy a negar que me dé pavor ese tal Patch, su forma de ser. Lo último que inspira confianza.
Juke Joint de Sweet Georgia, 200 Peachtree St NE.
—Un whisky doble…—pidió un hombre de cabello negro y ojos azul verde, vestido con su traje de mayordomo—. Y de paso unos bocadillos para comer, que sea rápido. Quizás el tomar un poco le ayudaría pensar un poco mejor las cosas antes de tomar en cuenta la proposición de su ama, pero estaba tranquilo porque Kardia y Galán estaban auxiliando su seguridad.
No la dejarían sola por ningún motivo. Cuando el mesero le trajo su pedido colocándose en frente de él y de pronto el pelinegro sintió que alguien se sentó a su lado en la barra solo logro susurrar: ¿Tomando desde muy temprano Casanovas? Sí es así hubiese sido un poco considerado me extendieras la invitación de tomar contigo, unas cuantas copas.
Eso definitivamente no le agrado pero lo soporto, porque se trataba de un buen amigo, solo logro emitir el nombre del misterioso hombre: ¿Qué haces aquí en Estados Unidos, Sísifo?
Forsyth Park, Drayton St & W Gaston Street, Savannah, GA 31401.
Saori aparcó su coche una cuadra del parque por lo tanto ella se podía ir caminado. Se repetía en su cabeza varias veces que esta era la única forma para cerrar ese capítulo tan amargo en su vida para siempre trayéndole solamente muchas penas, que ya se había cansado de hacerse la fuerte para evitar quebrarse en miles pedazos, como lo era su corazón porque se decía que todavía conservaba esa debilidad que se negaba a ir. Seguía allí latente dentro de su ser. Un año tragándose todo su dolor convenciéndose así misma que nadie tenía derecho a ver cuánto sufría por la ausencia de Milo.
La niña caminó por los alrededores de los grandes jardines del parque en busca de la sombra del árbol para hacer una tumba improvisada, para enterrar la posesión más valiosa que poseía de Milo. Siendo un poco despistada de no darse cuenta de que una misteriosa capucha negra la seguía.
Cuando por fin encontró ese lugar se adentró a los interiores de ese jardín se incoó dejando que sus vaqueros rosa pastel, se mezclaran con el olor, la textura y el tacto del pasto del lugar sintiendo una familiaridad. Era como si la naturaleza en sí misma comprendiera lo que ella estaba sintiendo en estos momentos, al desprenderse de algo que ha sido valioso para ella desde hace dos años y medio. Y saco del bolsillo de la dicha prenda la cajita de terciopelo negro donde yacía guardado el anillo de compromiso lo abrió dejando mostrar la hermosa pieza de joyería fina que fue escogida con ayuda de la mejor amiga de ella. Vee. Porque el susodicho no era muy conocedor sobre esas delicadas piezas.
Lo saco de su lugar; pero no había caído en detalle que sus ojos ya derramaban lágrimas.
Pasaron varios minutos, pero Saori no lograba tranquilizarse. Al contrario la niña no dejaba de llorar descontroladamente, pero se obligó a controlarse unos segundos para darle su última despedida digna, al gran escorpión.
A pesar de que su garganta le dolía por el incontrolable llanto, y al parecer con voz quebrada pudo por fin emitir una palabra coherente.
—Aquí estoy…—confeso Saori—. Mi corazón me duele mucho pero lo que estoy haciendo es lo mejor era tu última voluntad sé que no te importaba si pasaban una semana, un mes o quizás un año o dos, pero el caso que paso el año y medio eso se acabó. Honestamente yo no quería que este momento llegara pero Camus me dijo, que no podía seguir aguanto el dolor de tu marcha… por eso he tomado…Ught…la decisión… de dejarte ir. Eso último lo dijo con un gemido ahogado de tristeza, pero aun así logro emitirlo con impasibilidad.
Aun así lo hizo, y comenzó a escapar la tierra para hacerle la pequeña tumba improvisada al anillo… una que no le tomo menos de dos minutos en cavar dejando sus manos cubiertas de lodo eso en verdad poco le importaba ensuciarse. Porque por primera vez se le olvidaba que era una dama, una noble. Hoy era Saori Depranon Kido una niña normal de 15 años que se despidió para siempre de su novio para volver a empezar de nuevo una vida en la que ella podría reconstruir su corazón maltrecho. Volverlos armar para encontrar otra persona que le haría olvidar a Milo.
—Hasta siempre mi escorpión…hasta que dios disponga cuando nos volveremos a reunir de nuevo allá arriba en el cielo. Mientras tanto seré feliz como tú me lo pediste, te juró que viviré mi vida al máximo…como nunca te voy a dejar de amar ni aunque pase 20 años.
O eso era lo que ingenuamente creía ella, cuando en realidad muy interior ella sabía perfectamente que encontró a otra persona que le recordaba a Milo. Patch, que aunque no lo quisiera reconocer ella se sintió muy impactada por su seducción, misterioso y esa sonrisa pirata de él que secretamente su corazón se aceleraba y jadeaba de placer al verlo.
Coloco el anillo sobre el frío y húmedo suelo de la tierra de un color marrón muy oscuro. Volvió a colocar toda esa maleza de nuevo sobre su sitio donde ahora sería el lugar eterno de ese anillo, de todo el pasado que la unía a Milo, y quizás… una parte de ella que se quedaba allí enterrado para siempre mezclándose con la naturaleza. Pudriéndose en realidad era la palabra correcta que se debía usar aquí. Cerró los ojos obligándose a derramar las últimas lágrimas de despedida para Milo queriendo invocar en su mente su rostro para verlo por última vez, pero en lugar de eso no fue el rostro de Milo el que vio sino el de Patch. Su sonrisa, la forma en que esa seductora, profunda y ronca voz le decía esa palabra que ella tanto adoraba. "Ángel".
Se incorporó del suelo olvidándose por completo de la cajita negra tirada en el suelo, y Saori no comprendía mucho lo que estaba sucediendo. Momentos donde debía pensar en Milo. Y no se permitía eso, no cuando Patch estaba ahí. Estaba confundida, por primera vez su corazón entró en un horrible conflicto. Solo era cúmulo de emociones no deseaba enamorarse de un desconocido como lo era Patch pero el por alguna razón ejercía una fuerza extraña sobre ella haciéndole sentir vulnerable, repudio, miedo, molesta y en constante guardia. No ella quería a llorar a Milo, no a él.
El encapuchado se mostró curioso de las emociones de la niña se introdujo en su mente para saber con más exactitud ¿Qué era lo que ocurría? Interesante por un lado aun llora al novio fallecido, y quiere despedirse dignamente del; pero por otro lado piensa en el tipo de cabello negro y fríos ojos negros, sus sollozos que se escuchan por todo el silencioso pasillo de plantas. Bien esto será trabajo pan comido, solo debía saber si Patch sentía lo mismo.
Si no era una de sus tantas novias que tuvo en toda su maldita existencia, como inmortal como aparentaba ser en un principio, o quizás esta ingenua muchacha se metía un poco más dentro del ex arcángel.
McCormick & Schmick's Seafood & Steaks, 190 Marietta St NW, Atlanta, GA 30303.
—No jodas que hambre siento no puedo comer por mi brazo fracturado…—comenzó a quejarse Death Toll, intentando tomar un sorbo de su café—. Hay Patch malnacido por tu culpa no puedo ni siquiera sostener, los cubiertos bien.
Kaiser soltó un fuerte suspiro de fastidio al ver el como Death Toll acusaba a Patch, de sus desgracias. Cuando en realidad el único culpable era él. Por lo tanto prefirió en su lugar ignorarlo preguntarle a Patch lo siguiente.
— ¿Cómo te fue con tu chiquita hermosa?... —pregunto llevándose su vaso con jugo de naranja—No me digas ya te mando al demonio.
—Todavía no…—comento tomando un sorbo de su café, una pena no le sabía a nada.
—Por cierto no quiero interrumpirles la plática sobre la chiquita hermosa…—les interrumpió Death Toll pidiéndole a la camarera, que le apresurara su orden porque debía tomarse un medicamento por motivos de su brazo derecho operado. La camarera le dijo que haría lo que pueda…entonces cuando Death iba abrir la boca para decirle algo cuando su mirada se posó fijamente en una jovencita en particular.
Su expresión capto la atención de los dos especialmente la de Patch. Que se dedicaron a contemplar al pelirrojo para saber exactamente, ¿Qué era que lo tenía pasmado? Y Solo logro articular una sola palabra que el de la gorra comprendió a la perfección. Chiquita.
Entonces la sintió. Ella no estaba muy lejos de aquí.
Eso obligo a Patch a mirar sobre el rabillo de su ojo. La escena que vio fue impactante…Saori estaba sentada a cuatro mesas en un pequeño rincón con una luz muy tenue lejos de ellos con su cabeza gacha, sobre su mochila amarilla. Su cabello estaba regado por toda la mesa dejando algunos preciosos mechones dorados se iluminaran por la luz…su espalda subía y bajaba constantemente por el esfuerzo, que estaba haciendo con su respiración entrecortada. Estaba llorando, lo percibían sus sentidos. Muy pocos personas que disimulaban sus miradas pero no se resistían en admirar con cierta lastima, compasión y preocupación la joven.
Los caballeros no se miraban entre sí, pero un par de segundos después el pelinegro se incorporó de su asiento comenzó a caminar en su dirección. Se preguntaba mentalmente, ¿Qué carajos le habían pasado? Por lo que si se lo preguntaba ella se negaría a decirle, por lo que estuvo a punto de introducirse en su mente cuando admiro que la joven… se incorporó de su asiento con el semblante mucho mejor que hacía una media hora. Soltó un fuerte aire de pesadez dando a entender que su garganta necesitaba escapar ese gemido de dolor reprimido.
Saori cerró los ojos en un impulso furtivo de evitar que nuevas lágrimas se le escaparan de los ojos consiguiendo inyectar algo de solemnidad a su semblante. Lo que menos deseaba en estos momentos era cuando llegara a su cita programada de compras con dos de sus mejores amigos que…Vee la cancelará se viera forzada a obligar a confesar todo lo que cargaba dentro de ella no deseaba llegar a ese momento. Y terminar a un festival de lágrimas innecesarias.
El pulso de Patch se aceleró en segunda ocasión muy ridículamente según él.
Antes de darle tiempo a la niña de controlar sus emociones, me encontré caminando a su dirección. Él trataba de contener la risa al ver que ella se vio obligaba a ver desde el rabillo de su ojo para cerciorarse que nadie la veía, pudo admirar que sus ojos se abrían delicadamente al ver al pelinegro caminar en su dirección… se intentaba apurar no deseaba hablar con él o si, ¿No lo sabía con precisión? Es una pena porque Patch si quería hablar con ella.
—Vaya, Vaya. ¿No estás conforme con la visita de negocios de ayer? ¿Qué hoy decidiste venir a verme en segunda ocasión? —pregunto el con una sonrisa arrogante y pirata, tomo asiento quedando enfrente de ella—. Por cierto Ángel, ¿Por qué estabas con la cabeza gacha?
—Señor Patch que sorpresa encontrarlo aquí… no sé de qué usted me está hablando. Solo estaba tratando de mantener la cabeza gacha para poder respirar…siendo honesta ya estoy pensando que no es mera coincidencia que nos topemos en todos lugares, fuera del ambiente estrictamente laboral. —comenzó Saori intentando justificarse, vaya… era una mentira más tonta que jamás haya dicho—Me dio un ataque de asma eso es todo.
Por segunda ocasión volvió a mentir para evadir sus preguntas pero sus ojos sumamente rojos e irritados de tanto llorar la delataban enfrente de Patch, que sabía perfectamente lo que ella estaba ocultando el hecho que fue a despedirse de Milo para siempre. Eso definitiva era un avance sería más fácil conquistarla sin tener esa muralla.
—Fui a buscarte a tu casa, me dijeron que no estabas. Así que decidí irme a desayunar con unos amigos… esperar que llegaras a tu casa—contesto el eso impresiono un poco a la castaña que solo logro gesticular—. ¿Fue a buscarme a mi casa? ¿Para cerrar el trato? Si es así pudo haberle dicho a mi mayordomo Shura Casanovas, él me hubiera llamado enseguida.
Quizás lo olvide…—con un gesto que no le agrado para nada a Saori, que simplemente inflo los cachetes y decidió ignorarlo tomando un sorbo de su malteada de chocolate con helado napolitano. Como odiaba su comportamiento a veces.
— ¿Qué haces los viernes por la noche? —pregunto sin ningún rodeo, y eso fue lo suficientemente directo para que Saori dejara su malteada. Para emitir una sola palabra.
— ¿Qué? —se ruborizó al extremo Saori, sin dejar de estar sorprendida—… Señor Patch… ¿Usted me está invitando a salir? Mire señor Cipriano le dice desde ahora, que está perdiendo su tiempo. Porque ese día estoy ocupada. Tengo una boda… necesito una pareja para la boda de Pandora y Radamanthys. Aunque eso lo menciono en voz baja.
—Qué pena. Hay una fiesta en que organizo un amigo, por inauguración de su próxima taberna en la mejor calle de Atlanta. Pensé que podríamos ir…—dije, aunque era mentira la realidad era una excusa para pasar más tiempo juntos. Sabía que ella prefirió un millón de veces que la invitara otra persona antes de recibir una invitación de él.
—No quiero sonar grosera señor Patch, pero tengo una duda. ¿Por qué está tan interesado en mí? —comenzó Saori sentándose bien, en su lugar enfocando sus ojos azul zafiro en los negros de Patch—¿Por qué se preocupa… bueno en realidad… tanto por mí? ¿Qué es lo que desea? Ya tenemos un entendimiento con relación a los negocios.
El sonrío antes sus palabras. Definitivamente, ella tenía algo especial sin duda distinto a otras mujeres.
Sus ojos negros se desviaron hasta los labios de la jovencita, como siempre hacía cada vez que la veía y se dio cuenta de que ella estaba usando una delgada capa de labial. Esto tenía que ser alguna obra del estilista y maquillista Afrodita o de Vee, por supuesto no dudaba que uno de los dos le haya inculcado a la niña un curso intensivo forzoso sobre maquillaje. Saori casi nunca usaba maquillaje.
Para que si ella era hermosa al natural.
Él se levantó de su asiento de pronto lo que obligo a Saori a parpadear de la confusión. ¿Se iba a ir así de la nada, solo porque estaba haciéndole preguntas? Sin embargo pudo notar como él se inclinaba a su encuentro hasta su asiento lo que hizo fue pegarse más a su asiento con cierto temor e incomodidad. El coloco un pulgar sobre sus labios para retirarle la textura pegajosa. De la boca de ella. Mucho mejor—pensó Patch.
Admiro el lienzo de la delicada suavidad de sus labios, y por enésima vez, se imaginó besándola.
—Así está mejor—dijo, con una voz algo entrecortada, le daba gracias a dios que ella no se percató de eso.
— ¿Perdón? —se sonrojó Saori, ya temblando un poco por lo que acaba de suceder—. ¿Señor… digo…Patch? ¿Por qué… me quito… el labial… no, espere lo que trato de decirle… es que no respondía mi pregunta? Ya aléjese de mí que está evadiendo mi espacio personal.
—Haces muchas preguntas.
Eso no le agrado para nada Saori a pesar de haberse estremecido por sus palabras. Simplemente dijo con los cachetes inflados ahora si de al enojo que estaba sintiendo, a pesar de haber disfrutado medio la caricia que le dio Patch si no se sintiera tan incómoda con su presencia que solo inspiraba miedo y desconfianza, le hubiera sonreído alegremente de recibir una caricia del hombre que tanto le encantaba. O le gustaba, pero es que la realidad es que una parte de ella no se encontraba a gusto con él.
— ¡Pues usted empezó hacerme preguntas a mí! —se molestó Saori, y sus ojos se tornaron verde de nuevo, sin pensar en las consecuencias le comenzó a dar un ataque de asma de verdad. Eso alerto enseguida al pelinegro que intento ayudarla; pero Saori se incorporó de su asiento dándole a entender que no se le acercara. Pero el no escucho sus órdenes, tomo su mochila la abrió buscando el inhalador. Lo encontró se lo tendió a Saori, ella tomó.
Presiono el botón y sintió un gran alivio, pasaron varios minutos. Hasta que Saori por fin se tranquilizó como su respiración que ya estaba más estable…aparentemente el incidente capto la atención de todos los presentes del restaurante que no pudieron evitar voltear para ver desde el rabillo de sus ojos las discusión de los dos…es que ante los ojos de los demás esto parecía una acostumbrada intercambio de palabras entre una pareja enamorada.
Donde el novio le estaba gastando algunas bromas a su muy joven novia. Death arqueo una ceja era evidente que solo Patch estaba consiguiendo enojar a la niña más de lo que ya estaba, aunque debía reconocer que la niña podría mostrarse muy frívola en el exterior pero en el fondo se sentía muy feliz de tenerlo en frente de ella.
Mundo Angelical, Templo Principal. Sala Del Trono.
—Señor Eitam me mando a llamar…—le reverencio Dabria luciendo una túnica roja muy sencilla, unas sandalias doradas con inscripciones babilónicas gravadas en las correas del calzado, sus alas extendidas y su cabello suelto con su cabeza gacha en el suelo—. ¿Has considerado lo que te propuse hace dos semanas atrás? ¿Estás dispuesta a pasar tiempo suficiente en la tierra para cumplir la misión que te he encomendado? O prefieres que mande a dos ángeles que están bajo tu mando… para tratar de resolver ese pequeño inconveniente.
Dabria levantó su rostro para enfocar su mirada sobre el arcángel líder de todo el cielo. De los mismos ángeles en sí de las diferentes ramas jerárquicas, con sus impotentes un metro noventa y uno su postura era más parecida a la de un impotente dios romano a pesar de su apariencia era un muy gentil y pacífico. Su actitud era totalmente distinta al ex líder…Jev…que era todo su opuesto pero en algún momento de su existencia como inmortal tuvo un carácter un tanto similar a la de Eitam; Su cabello negro era largo y rizado le caía sobre sus hombros siempre lo llevaba atado a una cola de caballo, sus ojos marrón muy claro que eran completamente vacíos no dejaban de mirarla fijamente a la mujer… llevaba una túnica dorada y unas sandalias blancas. Sus alas no estaban extendidas como se solía reglamentar en el cielo… ahora mismo él estaba actuando como una especie de patriarca como los griegos solían identificar al líder supremo de todos los caballeros; Se incorporó de su asiento le dijo con voz calma.
—Lo haré solo espero que la niña no sea tan ingenua como aparenta ser…—agregó mordiéndose el labio inferior con furia—. No dejaré que esa mocosa me lo quite, Patch es mío. No una simple escuincla humana.
—No falles Dabria…recuerda que tu futuro depende de esto…—sus palabras fue suficiente para alertar al ángel de la muerte. Sabía perfectamente que eso era una amenaza, su puesto estaba en juego…si no cumplía su misión. Como el futuro de todos los ángeles del cielo.
—Le aseguro que traeré a Patch de vuelta, si es necesario lo obligaré a que sea un ángel de la guarda para salvarlo del castigo divino de los dioses. Lo que menos deseo en estos momentos es que el señor Hades…lo mande al infierno. Lo castigue encerrándolo en el Tártaro… sin derecho una reencarnación.
—Sabes que él representa un peligro.
—Aun así fue nuestro líder antes de caer.
—Si pero eso fue antes que nos traicionara.
Dabria guardó silencio era cierto lo que decía Eitam él había roto muchas reglas por varios siglos, por lo tanto, no era de extrañar que ahora los dioses estuvieran ordenando a sus ejércitos traer su cabeza.
Templo De Las Pitisas, Oráculo.
—Ama Arhkes…—grito una de las pitisas llegando hasta su encuentro— ¿Qué es lo que ocurre Maya? Sabes que está prohibido en el código de conducta que estés gritando sin razón aparente…no es propio de una ninfa.
—Discúlpeme pero la persona que vino…—recrimino ella apuntando a la encapuchada, y cuando la líder de las pitisas se volteo observando desde el rabillo de su hombro. No pudo evitar abrir sus ojos en par en par al darse cuenta, ¿De quién era? Solo logro emitir. — ¿Dabria? ¿Qué quieres? ¿Necesitas algo más?
—Necesito que me des toda la información sobre Saori Depranon. Eso incluye si es cierto… ¿Lo que vi en su futuro? ¿Patch volverá al cielo como un ángel de la guarda? —Se quejó Dabria, recordando su visión pasada—. La respuesta es si él volverá al cielo, pero habría que ver que tan inteligente la niña. O lo suficientemente prudente para no querer indagar más sobre Jev.
Lenox Square, 3393 Peachtree Rd NE, Atlanta, GA 30326.
Victoria Secret´s.
Saori había llegado a paso muy acelerado a la tienda de Victoria Secret´s con una infinita furia rodeándola en todo su ser después del desagradable incidente con el pelinegro. Con Patch invadiendo su espacio personal al acercarse más de lo estrictamente necesario según las reglas impuestas por la iglesia católica. Teniendo el enorme descaro de colocar uno de sus grandes dedos sobre sus labios de un tono cerezo natural, y quitarle el líquido de su boca en forma de una caricia tan seductora. No conforme con eso darle el pequeño consejo de que se veía mejor sin maquillaje. ¡¿Pero quién demonios se creía ese sujeto?!
Pero por extraño que parezca no estaba tan enojada como esperaba sino incomoda por tener que lidiar con Patch, sus emociones… ¿Este sentimiento tan salvaje y apasionado que hacía dentro de su corazón? ¿Cómo su tacto? No lo podía frenar por más que lo deseara.
El estruendo que paso en el restaurante fue una tremenda distracción.
Todavía le dificultaba sacarse de la cabeza las palabras de él, diciéndole que estaba fascinado con todo lo relacionado con ella, por lo tanto, así que se interesaba en el más mínimo detalle que se relacionara con ella. Eso le dio cierto escalofrío entonces en su campo visual pudo visualizar a Vee, Mii y a Kardia que las acompañaba cargando algunas bolsas que las rubias anteriormente.
— ¡Hasta que apareces por dios llevamos más de una hora esperándote! —se quejó Vee sumamente molesta que no dejaba de rabiarse al saber que Saori no la escuchaba simplemente le paso de lado con el rostro rojo, eso obligo a la rubia a callarse y a seguirla. Obligar a un fastidiado Kardia tomar las bolsas seguirlas.
Ninguna de las dos quería decir palabra alguna, no lo consideraban prudente. Porque sabían a la perfección lo que realmente estaba ocurriendo o eso pensaban ellas o intuían… pero Vee estaba completamente segura de que algo más le había sucedido a Saori. Porque no venía del todo deprimida sino como… ¿Irritada? Algo en su interior le decía que Patch el motorista tuvo algo que ver en todo eso, como también lo pensaba de la misma forma Mii. Y las puertas del local se abrieron invitándolas a pasar, y no solo eso rodeándolas de un exótico y potente olor.
Una mujer vestida con pantalones negros y una ajustada camiseta negra, se les adelanto pidiéndole a Kardia que colocara las bolsas en el paquetero él asintió feliz de saber que podría descansar un poco de ellas se retiró, entonces desvió su mirada en las tres muchachas.
Ella traía una cinta medidora enrollada en su cuello y comenzó a mover su mano para tomarla diciéndole a las tres— ¿Les gustaría que tome sus medidas gratuitamente?...
Eso enojo a Vee.
—Aparta esa maldita cinta—ordeno Vee—Ya se mi talla. No necesito que me lo recuerden.
Eso impresiono un poco a Saori que olvido todo su enojo le reprendió severamente, y Mii se disculpó con la muchacha por las cortantes palabras de Vee con respecto a su talla de sostén.
—Eso no fue educado señorita Vee, por el amor de dios… ¿Le molesta tener una copa D? Pues debería sentirse orgullosa de tener por lo menos un buen tamaño de busto no todas somos muy afortunadas… de que nuestro busto a la edad de 15 y 16 años este en su tamaño correcto según el crecimiento…—se fastidió Mii apuntando a su pequeño pecho. No era necesario que la rubia de ojos verdes, enunciara su talla en público.
—Mii tiene razón…—respondió Saori mientras le indicaba a Kardia con un gesto de manos, que podía tomarse un descanso. Eso alegro al rubio que busco la primera silla se sentó, para poder sacar su teléfono y empezar a jugar. Y la muchacha volvió su atención a sus amigas—. Yo no veo, ¿Cuál es el inconveniente de tener una copa D? No deberías sentirte avergonzada por eso al contrario… orgullosa. No como Mii que su copa es A.
Sus palabras consiguieron que la rubia se enfureciera. En su delicado rostro se admiró varias venas saltaron en el rostro de Mii, acompañado de una terrible aura oscura y miro a Saori con desprecio que provoco que la castaña se sobresaltara se obligara a dar dos pasos atrás temiendo por su vida si hacía enojar un poco más a Mii con sus comentarios sobre su talla de sostén, y su mochila con un puesto de lencería seductora para una noche romántica o sex escapada.
—Perdón Mii, sé que detestas que te recuerden tu copa. No fue mi intención.
— ¿Me pregunto qué castigo le debería dar por esas palabras señorita? —se rio con odio Mii pero afortunadamente Vee, logro apaciguar el ambiente tan hostil que se formaban entre las dos amigas.
— ¿Quién dijo que yo estoy avergonzada? —dijo Vee—. No estoy avergonzada. ¿Por qué estaría avergonzada? Las únicas chicas de quince y dieciséis años con senos así de grandes como los míos son porque están cubiertos de silicona y todo el mundo lo sabe. ¿Qué razón tendría para estar avergonzada? Bueno Mii deja de molestarte porque te recuerden que tienes senos pequeños deberías sentirte feliz de que todavía te faltan cuatros años de desarrollo… ¿Quién sabe cuándo cumplas los 18 años, tengas talla C? Y si es así Saori tampoco tiene el busto tan grande su copa es B. La más normal de todas.
Las otras dos se encogieron los hombros, prosiguieron en su búsqueda en los percheros.
— ¿Crees que aquí tengan algún sostén que hagan que mis bebés se vean planos?
—Hace unos minutos se te inflo el ego, hablando de tus grandes senos. Y comparándolos con el resto de las demás adolescentes promedio de todo el estado de Georgia, ¿Y quién sabe de la ciudad de Atlanta? —se molestó Mii sacando unas bragas de encaje azul estilo Bikini.
—Bueno si las hay se llaman sostenes deportivos y tienen un horrible efecto secundario llamado uniteta—agregó Saori que enfoco su mirada en las negligés de color negro.
Ella no debería de estar mirando lencería si la semana pasada entre Afrodita y Verónica la arrastraron a comprar lencería en otra tienda con una calidad superior a la de Victoria Secret´s. La obligaron a comprarse ropa interior más seductora o por lo menos algo aceptable. Termino comprando sus acostumbrados coordinados uno que otro sostén con encaje que seguía siendo su pudorosa y algo infantil personalidad… fracasando los el estilista y la rubia en su tarea de sacar el lado sensual y atrevido de Saori.
Maldiciendo a la nana Calisto por haber sido tan cruel con ella cuando era una niña eso era mejor decirlo porque no deseaban recordar el hechizo que esa condenada bruja le puso a Saori uno que era irreversible por ahora, diciéndole que si se vestía con lencería sensual o por lo menos decente. Era una prostituta que se vestía para un hombre…que los demonios de la lujuria vendrían al infierno se la llevarían. Gracias a esos pensamientos tan extremistas que traumatizaron por completo a la castaña, hasta tal punto que se los cumplía al pie de la letra.
Se despabilo por unos instantes se dedicó admirar el sexy sostén negro. Con tiras delgadas que sostenían dos copas de encaje negro y gris, con estampado de flores en el centro de la copa, en su forma era de la forma de los pétalos de una flor. Pero en negro con encaje que remarcaba los bordes de toda la pieza. Era sensual, atrevido, coqueto y para nada inocente…naturalmente la hacía pensar cosas sexys y algo atrevidas para no decir sucias. Como Patch.
A parte el negro era color, entonces cerro sus ojos y repitió en su cabeza el momento incomodo en su restaurante. La sensación del dedo de Patch en su boca, quitando todo rastro de labial…
Pero para su mala fortuna tanto Vee y Mii, la tomaron por sorpresa lanzándole el sostén que veía esa fue Mii la que se dio cuenta. Y Vee un par de bragas estilo tanga de encaje negro con flores del mismo estilo que el sostén.
Se quitó ambas prendas con cierta molestia se ruborizo al extremo al ver, lo que le lanzaron y fue Vee quien se adelantó diciéndole.
—Eso luciría bien en ti—comenzó ella—Lo bueno es que tienes un trasero lo suficientemente grande para llenarlo, o por lo menos aceptable.
—Saori, Vee y yo nos enteramos del fracaso de Afrodita. Y Verónica al intentar persuadirte de comprarte algo más atrevido o por lo menos que acomode bien tu cuerpo, no te haga lucir ñoña… no sé cómo el señor Milo. ¿No se quejaba de tu ropa interior? Oh, espera, él nunca te vio… porque yo me encargaba de darle su merecido—y tras aquella revelación Saori se mostró sorprendida, e inclusive incomoda. Mientras desde lejos Kardia las miraba fijamente la ropa interior que Saori cargaba obligando a Mii a tronarse los dos, obligándolo a retraerse —Deberías llevártelas o más bien, entre Vee y yo nos encargaré de que te la lleves, aparte el negro es un buen color.
Volvió a mirar la lencería se volvió a poner roja como un tomate, ¿En qué estás pensando Saori? Había tenido muy cerca de Patch. El mismo que posiblemente la estaba volviendo loca con sus insinuaciones, como su modo tan extraño de ver las cosas.
Iba a decir algo más, pero se dedicó a sonreírles con una sonrisa forzada. El mismo Patch que le salvo la vida en ese horrible callejón cuando intento ayudar a un muchacho que le agredían, o el mismo que le intento animar en más de una ocasión aunque accidentalmente le cause un ataque de asma. No negaba que secretamente disfrutaba la atracción entre los dos, pero el misterio y el miedo de ella hacía él lo sobrepasaba. Otra cosa aún estaba enamorada de Milo eso era algo que no se olvidaba de la noche a la mañana ni aunque se esforzara. Sin embargo, eso cambiaba cuando estaba con Patch. De ahora en adelante iba a sacar a Patch de su sistema y estaba vez tomaría el consejo de Camus en serio. Se obligaría a mantener la relación estrictamente profesional lo menos amistosa posible.
Se volteó sobre el rabillo del ojo con una sonrisa entre nerviosa y algo avergonzada porque sabía a la perfección que Kardia no dejaba de admirar con cierta picardía algo de morbo pero no es tan acostumbrada lujuria que solía rodear los hombres cuando veían a una hermosa mujer con un juego de lencería seductor sino todo lo contrario. Ella sabía que ese gesto de él era una burla que él enunciaba.
Mii lo fulmino con la mirada dándole a entender que se dedicara su tiempo a otra cosa, a que estar molestando a Saori. Por su lado Vee se quejaba sonoramente con respecto a los sostenes que correspondían a su talla no eran para nada llamativos, a comparación a las tallas menores a la suya.
La niña retrocedió hasta un puesto de camisolas, dispuesta a ir a pagar por el sostén negro y las bragas seductoras que la incomodaban un poco. Cuando se dispuso a ir a la caja su mirada se posó por unos instantes en el reflejo del cristal de unos de los mostradores al mismo joven con el pasamontañas afuera del local espiándola no dejaba de mirarla fijamente pudo sentir un extraño escalofrío recorrerlo en toda su columna vertebral. Con un dedo le indicaba que viniera hasta su encuentro… eso aterro mucho a la muchacha.
Eso fue suficiente para que la niña tirara la ropa interior al suelo se fuera corriendo en busca del encapuchado que misteriosamente desapareció perdiéndose entre la multitud, que caminaban por los alrededores del local.
Su acción sorprendió a todos que se miraran confundidos. ¿Sin comprender muy bien que era lo que estaba pasándola a Saori?
El joven del pasamontañas seguía corriendo empujando cuanta gente encontraba, en busca de un lugar cercano para poder escapar y entonces lo vio.
El barandal del piso donde se hallaba parado; no lo pensó dos veces, y actuó. Se fue en dirección al balcón del tercer piso del gran centro comercial, porque presentía que la niña la seguía por detrás tenía que pensar rápido para no dejarse atrapar, encontrar un modo de burlarla.
Efectivamente, Saori corría detrás a pasos acelerado con el único propósito de intentar atraparlo.
Un extraño escalofrío le recorrió toda la espina dorsal al admirar la infame escena. ¿Acaso se pretendía quitar la vida de esa forma? O era alguna nueva moda que ahora se estaba estilando con el único propósito de lograr evadir a sus acosados.
La niña corrió hasta el balcón se agarró de la barra de metal media perforada en la parte frontal que poco a poco con la presión que le estaba ejerciendo las manos de Saori. Comenzaba resquebrajarse…sin que esta se diera cuenta porque estaba más concentrada en buscar por todos lados con la mirada al encapuchado. No dejaba de temblar del miedo.
¡No podía ser cierto, ¿Acaso él había sobrevivido a la caída de esa altura? Eso era prácticamente imposible. Lo único que Saori tenía en sus pensamientos era lo que algo en ese muchacho no era normal porque corría con una rapidez que ningún humano ni con el mejor entrenamiento en cuanto atletismo le daría esa habilidad de correr a una velocidad superior a la luz. Desafiando a las leyes de la fiscal, lo racional. La viga comenzó a separarse de su posición original y la niña sintió que era despegada al vacío.
No solo la viga, sino el mismo piso donde estaba parada también se resquebrajaban. Y Saori no pudo reaccionar a tiempo. Era demasiado tarde.
La pieza de mármol se cuarto en su totalidad bruscamente con eso llevándose el piso consigo. Los gritos de pánicos no se hicieron esperar de la gente que veían el como Saori era expulsada por una de la viga de metal que medio amortiguo que cayera con la pila de piedras por los aires caían al suelo, todo el centro comercial entro en estado de shock. Y Kardia intento ir detrás de ella pero ya la niña, estaba bastante lejos. Tanto Mii e Vee gritaron de horror.
Saori rodo varias veces…en picada en dirección a la planta baja cerca de un adorno moderno muy filoso. Y ya iba en dirección al segundo piso muy cerca de las vigas de la segunda planta, y Saori abrió la boca para intentar gritar pero su garganta no emitía palabra alguna se sentía seca. Toda una multitud de gente se acumuló en el lugar para ver la horrible escena que estaban por presenciar pero afortunadamente eso no ocurrió, unos poderosos brazos tomaron a la niña por el vientre sosteniéndola fuertemente. Obligando a Saori a quedar de cabeza y suspendida por el aire.
Patch se aferró más de la viga de metal hasta tal grado que esta amenazaba con virarse al sentido contrario, con la otra mano aferraba con fuerza a la castaña que no dejaba de respirar entrecortadamente y sus ojos cubiertos en lágrimas que salían desde el rabillo de sus ojos, no dejaba de socollar del terror que sentía en esos momentos al haber tenido un roce tan grande con la muerte.
Intento mecerla para poder así lanzarla por el aire así atraparla con el otro brazo, pero eso solo logro que Saori se asustara aún más, y esa era una de la menor de las preocupaciones… la viga ya se estaba cuarteando si no hacía algo ambos caerían. Por lo tanto, decidió recurrir a uno de sus poderes de arcángel que aun conversaba y coloco a todo el mundo en un trance para que no vieran lo que a continuación estaba por hacer. Sin embargo, se le escapo que Saori si lo vería, y le enfoco sus ojos negros con los azules de Kaiser dándole a entender que lo esperaba abajo.
Él asintió.
Se soltó de la viga se lanzó al vacío, no sin antes atraer a Saori a sus brazos. La envolvió entre sus brazos, aferrándola contra mi cuerpo. Y tocarla así, tan abierta miento sin tanto protocolo ridículo, no solo calentó su alma, sino todos sus sentidos. No encontraba definición exacta que lo único que lo describía era que le hizo hervir hasta casi explotar de una combustión espontánea.
Saori gritó, y se aferró a él temblando. Y él hizo una acrobacia para caer de pie sobre una carpa de uno de los locales… dio otro salto, una vuelta enorme para aterrizar en el piso como si fuera una pluma sin siquiera resbalarse lo que dejo pasmada a la castaña.
Una sonrisa de oreja a oreja apareció en las comisuras de sus labios, mientras Saori temblaba del miedo con sus ojos cubiertos de cristalinas lágrimas del susto que acaba de pasar. Se dio cuenta que el pelinegro la cargaba estilo princesa, él dijo.
—Vaya, eso sí que fue un grito—dijo, y la bajo al suelo a un aturdida Saori.
—Usted… ¿Cómo hizo eso? ¿Qué paso con el joven del pasamontañas?... ¿Me salvo? —y Saori no podía dejar de temblar, se aguantaba las ganas de llorar. No quería que Patch la viera en ese estado pero no podía aguantar se acurruco en el pecho del pelinegro comenzó a llorar. No dejaba de temblar.
Esa escena provocó que Death Toll, Kaiser se quedaran estupefactos ante la escena que admiraban con cierto recelo les costaba creer que Patch se hubiera arriesgado de esa forma para salvarle la vida a la pequeña. Entonces Death Toll habló telepática mente a Patch preguntándole. No muy lejos de ahí Kardia, Vee y Mii se quedaron sin palabras…Saori estaba bien solamente muy aturdida.
— ¿Estás enamorado de ella? —pregunto con un tono curioso—. ¿Qué estupideces estás diciendo? No estoy enamorado de la chiquita, solo la ayude eso es todo. Juró que vuelves a decir eso te destrozaré el otro brazo, para así quedes con los dos brazos inutilizables.
Entonces se escuchó la voz de Aioria en la cabeza de Death Toll, Kaiser y Patch. —Si claro Patch…todos sabemos perfectamente que te atrae la chiquita tanto así que le corregiste que estabas fascinado con todo lo relacionado con ella, o se te olvida la… vez que le borraste la memoria cuando se conocieron en el Delphic cuando ella tenía… solamente 14 años. No me vengas con la excusa que todas las mujeres en general te atraen…
— ¡Quieres cerrar la boca enano, o si no te bajo la pelirroja con la que estás andando ahora o mejor aún te daré la satisfacción de romperte todos los dientes, si vuelves a mencionar eso! —rugió, pero Kaiser soltó una carcajada, totalmente irónica—. ¿Si entonces no te atrae porque dejaste que ella llorara en tu regazo? Aun la tienes en tus brazos cargándola estilo princesa no las bajas. El Patch que conocemos es frívolo, un monstruo, cínico y sin alma que no se dejaría cautivar por una niña de corazón frágil, puro e inocente. Siempre repudiaste a esas niñas tiernas e ingenuas.
Iba decirle que se fuera a joder a su madre…pero se dio cuenta que Saori no dejaba de temblar del miedo. No dejaba de balbucear cosas que no se le entendían en lo absoluto porque su voz sonaba muy frágil, y temblorosa…eso al ángel no le agradaba para nada verla llorar. Se sintió la tentación de besarle la frente y susurrarle a su oído que todo estaba bien…pero, ¿Qué mierdas estas diciendo Jev? Controla esas emociones, ella no es nada tuyo.
Aunque tal vez si lo era, ¿No? Ya Milo Antares no existía en su vida salvo un recuerdo que ella gentilmente conversa… ya que con ella se iba a volver humano con el icor que corría de sus venas. La sangre de la diosa Athena.
Bajo a la niña al suelo con sumo cuidado para evitar que se colapsara producto de los nervios que sentía por lo que hace unos segundos le sucedió a lo mejor ella se estaría preguntando en su cabeza, ¿Cómo el logro hacer lo que hizo, para mantenerla a salvo? Y antes que pudiera articular algo vio como las dos amigas rubias de Saori la rodearon en un poderoso abrazo de oso, casi tumbándola al suelo haciéndole preguntas. No solo eso Kardia se acercó a Patch le dijo enfrente de toda una multitud entera de gente que se reunía para ver la escena.
— ¿Tu aquí? No te basta con ver a Saori en el Árcade de Bo, su supuesto cuartel de negocios de tu parte. —se sorprendió el rubio al admirar realmente. ¿Quién fue el salvador de Saori? —Te preguntaría, ¿Qué le estabas haciendo? Pero veo que fuiste el que se arriesgó para salvarla… vi todo lo que hiciste… hasta las acrobacias. Eso fue increíble… aun así por el protocolo que me enseñaron en la escuela de mayordomos… debo darte las gracias por salvarle la vida de Saorisita.
¿Saori que…?—se dijo en su mente incrédulo por lo que escuchaba. Este imbécil le ponía un apodo muy íntimo a Saori, sin que ella se moleste…si es así…tendría que enseñarle una lección. Aunque fuera su guardaespaldas no podía tomarse esas confianzas. Ella era de él, por lo tanto el si podía llamarla con un cariño.
— ¿Qué te hace pensar eso? —gruño este tipo le caía bien, no se retrocedía al verlo—. No deberías dármelas yo quise. Ahora hazte un lado imbécil. Por tu descuido casi la chiquita se muere. Diles a sus amigas que se hagan a un lado, ya tendrá tiempo de consolarla pero necesito hablar con la chiquita.
— ¿Quién te crees…? —agregó Kardia furioso acercándose a él, dispuesto a golpearlo pero se retrajo. Porque los ojos negros de él se posaron sobre el rubio las comisuras de sus labios se ensancharon en una sonrisa peligrosa y macabra. Igual, el escorpión apretó los puños dispuesto a estamparle un golpe en la mandíbula. Como deseaba hacerlo, para enseñarle a no portarse tan sarcástico y peligroso como tanto aparentaba ser.
—Bebe nos pegó un susto de muerte…—se quejó consternada Vee, mientras ayudaba a Saori a tratar de respirar con normalidad.
—Señorita Saori por Jesús estuvo a punto de tener un roce con la muerte solo por seguir a un encapuchado que usted nos suele contar… ese hombre no era el joven del pasamontañas sino alguien que le quiso jugar una broma pesada…—hablo Mii con una extraña voz sombría y llena de rabia, como deseando buscar al responsable de que su ama y mejor amiga casi tuviera su roce con la muerte. De no ser por el señor Cipriano que la salvo, ella quizás no lo hubiera contado.
—Estoy bien…—intento explicarles Saori pero su pecho se sentía muy pesado, como para dejar que ella dijera algo coherente. Y la rubia alta se preocupó eso era un indicado a un pre ataque de asma, por lo que busco en la mochila de la castaña el inhalador. Se lo aproximo a la boca de la niña, presiono el botón. Y Saori se convulsionó por unos instantes para luego tranquilizarse.
—Vee lo mejor es llevarla al hospital. Con el inhalador no es suficiente.
—Antes de llevarla a un hospital deja que se calme un poco, Saori aún está muy aturdida por lo que le ocurrió por lo que mejor…—y Mii asintió pero Saori lo negó con la mano—. No estoy bien, solo estoy sobresaltada eso es todo… por favor podrían dejar que yo me pare por mí misma ya puedo caminar.
Eso era una forma de no levantar sospechas pero la realidad era que estaba profundamente aterrada y todavía se hallaba así misma temblando por lo que acaba de sucederse con el joven del pasamontañas que esta vez sí se fue lejos, casi la mata si en dos ocasiones deseaba intentar asustarla pero cuando ella bajaba la guardia se aprovechaba de la situación para intentar asesinarla. No una sino tres veces incluyendo esta ocasión donde se cayó del barandal del tercer piso del centro comercial en medio toda una cantidad enorme de testigos que lo podían delatar.
O el hecho que se sentía demasiada aturdida para tan siquiera pensar solo se le venía el recuerdo a su mente trayendo consigo los momentos frescos e intactos del momento de su perturbador accidente. Nunca olvidaría la sensación de caer al vacío del viento golpeando ferozmente su rostro, dando vueltas varias veces por los aires sin nada con que sostenerse. Y luego los ojos de ella se movieron en dirección a la escultura moderna… si el pelinegro no se hubiera arriesgado para salvarla ese hubiera sido su destino. El filoso adornó que se erguía con orgullo a lado de la fuente; Lo que no comprendía todavía… ¿Su accidente fue un descuido de ella, o fue provocado con toda intención por el joven del pasamontañas? Ante el mero pensamiento de eso la piel se le erizo.
O el hecho que Patch desafiaba a los mejores acróbatas con sus habilidades gimnásticas. También el que de pronto sintiera que el tiempo se detuvo como todas las personas que no emitían palabra alguna que los únicos en movimiento era él y ella, no eso… era algo producto de su agitada imaginación o eso era lo que intentaba convencerla su subconsciente que venía siendo el lado racional. Le decía que eso no era posible solo desafiaba las leyes de la física.
Le costaba olvidar el hecho que el logro realizar cosas que ninguna persona normal haría ni aunque tuviera muchos años de entrenamiento o que tuviera algún don. Y Patch se acercó a Saori viéndola a los ojos…eso intimido un poco a Saori. Que todavía no tenía la menor idea… ¿De cómo actuar? ¿Si debía hacerle preguntas de cómo, logro hacer todas esas cosas sorprendentes o darle las gracias por haberle ayudado? Noto que Mii se incorporara para limpiarse su vestido negro se acercó al pelinegro diciéndole.
—Señor Cipriano en nombre de la servidumbre de la señorita Depranon, queremos darle las gracias por haberle salvado la vida…—le espeto Mii, y Patch simplemente dijo—. No hay de qué pero déjenme decirles que deberían de reevaluar su personal, si este hombre que está aquí el descuido no me quiero ni imaginar que otras cosas le pueden suceder a Saori. Ahora les pediré amablemente que me dejen a solas con Ángel.
Esas palabras fastidiaron a Mii que estuvo a punto de abrir la boca para hablar y medio preocupo a Vee, pero Kardia se le adelanto empujándolo con ese gesto fue un indicativo de busca de pelea. Mientras Kaiser y Death Toll los miraban con expresiones divertidas en sus rostros.
—Mide tus palabras pelinegro que muy bien puedo romperte los huesos —escupió Kardia que se abalanzó sobre él, pero Patch fue más hábil se viró le tomó del brazo. Realizando una maniobra de Judo le estrujo con una fuerza sobrehumana que impresiono no solo a Kardia sino no a todos. Con voz baja y atemorizarte le susurró al oído—. Escúchame bien vuelves a ponerme una mano, te juró rubiecito… que tendrás que buscarte el mejor servicio médico. Porque te voy a dejar sin caminar. Eso descuidarla a la chiquita te haré pedazos.
—No me vengas con tus amenazas porque no te tengo miedo imbécil…—eso incinero la furia de Patch, que afianzo el agarre. Pero él no se quedó atrás le pateo la pierna izquierda con toda la fuerza que tenía, pero asombrosamente él no se inmuto…eso lo sobresalto. ¿Acaso no sintió su patada? Y Jev le dedico una sonrisa macabra despejando todas sus dudas.
Se sintió tentado en hablarle a la mente al rubio pero el suave, pero no contenta voz de Saori los trajo a la realidad a los dos. — ¡Kardia y señor Patch ya basta los dos, no piensan causar una conmoción de gente! Señor Cipriano suelte a mi guardaespaldas.
El rubio logro zafarse del agarre del pelinegro aun medio sorprendido se hacía una pregunta en su cabeza. ¿Quién era este sujeto? ¿Por qué no sentía dolor, poseía una fuerza descomunal…no corrección. Fuerza sobrehumana. Y realizaba acrobacias tan peligrosas que a él le costaría años aprender? No algo en el no andaba bien…estaba seguro que Shura sabía la respuesta. Después de todo él era el más cercano al amo Depranon.
Escupió con rudeza al suelo le indico con una mano a Mii y a Vee que vinieran que los dejaran solos eso fastidio un poco a Mii pero enseguida lo pensó, él tenía algo de razón. Fueron muy descuidados con la seguridad de Saori por que estuvo a nada de morir por culpa de alguien que le encantaba jugarle broma pesadas a las personas, con una estúpida capucha. Y Vee se acercó a Patch le dijo.
—Gracias por salvarla, la verdad si la hubiéramos perdido. ¿No sé qué hubiera sido de nuestras vidas sin su alegría, luz, ternura, gentileza y pureza? —y misteriosamente Patch le devolvió las palabras con una sonrisa medio lado se dividía entre seductora y arrogante. Tenía razón pero quizás no por mucho tiempo.
Vee entonces se retiró no sin antes acercarse a su amiga decirle que al esperaban afuera.
— ¿Te encuentras bien? —dijo sonriendo de oreja a oreja—. Si señor Cipriano… digo Patch. Mire quiere agradecerle el que me haya salvado la vida es la segunda vez que lo hace creo que le quedare debiendo, la verdad deseó que esto se haga una costumbre. Lo que menos quiero que piense es que me agrada estar metida en líos cuando en realidad no es así. Supongo que puedo olvidar el incidente en el restaurante. Creo que es mejor que me vaya la verdad no me siento bien, quiero descansar… que tenga buen día. Otra vez gracias.
Así que el intentar salvarla se podría volver un pasatiempo, bien no tenía tiempo de andar de niñera de la chiquita salvándola de todo peligro que le rodea, cuando tenía un jodido sistema de seguridad que la cuidan. Ya iban dos ocasiones que lo hacía, no dudaba que quizás existiría una tercera vez pero la conocía ella no era tan damisela en peligro como aparentaba su apariencia. Tan frágil y delicada. Debería considerar muy en el fondo de que Saori no le importaba en lo absoluto. Claro, excepto el Icor que corría en sus venas. Pero sentía curiosidad. ¿Quién era ese encapuchado que la llevo a cometer tal barbaridad? ¿Por qué siempre agredía a Saori cada vez que podía? Sin embargo eso lo tendría que investigar por su propia cuenta. Se acordó que algo que ella dijo.
Ella ya se hallaba retomando su camino, pero ella tomo por el codo diciéndole.
—Me dijiste que fuiste invitada a la boda de Pandora Heinstein con Radamanthys Jules. ¿Cierto? —le pregunto pero él ya sabía la respuesta, ella soltó un fuerte suspiro de molestia no le quedaba más remedio que contestarle—. Si así es la boda se realizara en la mañana en la iglesia, y la recepción en la villa que ellos tienen aquí en Atlanta. Creo que algo de eso lo mencione cuando platicamos en el restaurante.
—Pues que mera coincidencia que a mí me llego la invitación hace más de dos semanas, no tenía pensado ir pero ahora que me entero que vas. Quizás considere ir si vas estar ahí—le insinuó con una sonrisa morbosa, eso obligo a Saori a protestar.
— ¿Usted también fue invitado a la boda de Pandora? —se preocupó Saori, y encontró insoportable su sonrisa. Aunque le atraía solo logro emitir—. Si es así bueno espero verlo el viernes por la mañana. La verdad siendo honesta me sorprende que usted asista dada que se mantiene lejos de esos eventos, ¿Qué le hizo cambiar de opinión tan repentinamente?
—Tú.
—Fingiré que no dijo eso, haré que lo hace por negocios. —se fastidió Saori con los cachetes inflados, de verdad que no se cansaba de intentar seducirla incluso cuando acaba de tener un susto de muerte, pero entonces recordó a cierto joven rubio cobrizo que siempre le elogiaba—Bueno ese día me encontraré con muchas personas entre ellas al señor Solo, que siempre está intentando cortejar a parte de usted.
Mierda, eso si no lo sabía, si era así él tendría que allí presente en la recepción.
—Más razones para ir, bueno nos vemos después Ángel. —se despidió con un guiño en el ojo. Ruborizando totalmente a Saori.
—Aja…—fue lo único que Saori logro decir, se despabilo. Aún se sentía asustada por el incidente.
The Love Shcool Capilla.
— ¿Alguien me está buscando? —agregó Shaka entrando a la capilla utilizando su bastón de ceguera para tratar de, guiarse bien por donde estaba caminando. Se detuvo en frente del conversatorio— ¿Hay alguien ahí? Me dijeron que aquí había alguien que necesitaba verme.
Y Entonces sintió un aura muy poderosa uno muy que inmediatamente obligo a Shaka abrir sus ojos. Eran muy escasas las ocasiones donde el realizaba este evento pero la ocasión lo ameritaba el solo pudo musitar muy sorprendido.
— ¡Yezalel! —y el ángel custodio cuya apariencia de un joven que no pasaba de los 21 años de edad, de cuerpo corpulento y robusto pero igual muy proporcionado con músculos muy duros como la roca que gritaban que levantaba pesas todos los días. Rasgos cincelados, cabello castaño oscuro corto, ojos grises. Y sonrisa aristocrática. —Un auténtico ángel custodio… ¿Qué es lo que lo atrae por aquí?
—Válgase señor Papá ni que hubiera visto un fantasma… y si soy Yezalel un ángel custodio de la rama de los querubines…—se presentó el ángel escondiendo sus alas blancas dentro de su cuerpo, mágicamente su ropa cambió de sus túnicas angelicales. A sus muy modernas típicas del siglo XXI —Perdone que venga de esa forma patriarca, pero necesito hablar con usted ahora mismo. Esto no puede esperar está relacionado… con Patch y Saori.
— ¿Patch? —hablo Shaka el no conocía mucho sobre ese tal Patch, por lo que Yezalel optó por otro método— ¿Jev? Ese nombre si le suena, por lo que veo usted lo conoce por su verdadero nombre. Patch es su apodo.
Eso fue suficiente para convencer al rubio que le indico con una mano que pasara al conversatorio para poder discutir el asunto que el guardián vino el sacerdote entro a la cámara tomo asiento le permitió al inmortal sentarse al otro lado. Lo que era algo extraño para el pero igual forma lo hizo comenzó su explicación.
—Necesito que me responda con la verdad…—exigió el ángel—. ¿Quién es la verdadera diosa Athena de esta era? Solo en usted puedo confiar para que me diga la verdad… ¿Es la señorita Saori o… la joven japonesa que vi en el santuario hace dos días cuando fui de visita? Si es así entonces…
—Lo lamento Yezalel…pero esta información confidencial del santuario…en verdad quiero desear creer que nos hemos equivocado de diosa, que la verdadera Atenea se encuentra aquí en Georgia—esa respuesta no gusto para nada al custodio— ¿Entonces quien es en verdad Athena? Lo lamento…señor caballero dorado de virgo. Pero su diosa está aquí en los Estados Unidos, no en Grecia como les ha hecho creer la arpía esa. Si no me crees…aquí Azrael el arcángel de la muerte me lo confirmo.
Hizo aparecer en frente del patriarca del santuario se lo tendió. El rubio lo tomo entre sus brazos para admirar las palabras escritas por el arcángel de la muerte que escribió el documento en el idioma correspondiente al remitente, en este caso en griego. Y efectivamente tal como lo sospechaba el ángel custodio. Saori Depranon Kido era la auténtica diosa de la guerra. Estaba en peligro, por lo que los arcángeles se tomaron la molestia de intentar buscarle un custodio poderoso sin que el santuario se percatase.
—Ciento que la ira invade todo mi ser—habló Shaka, cerrando sus ojos para evitar no desplegar todo su poder sobre todo el cuarto del conversatorio. Si no lo hacía llamaría la atención totalmente de todas las novicias del colegio solo logro emitir—. Siempre tuve la ligera sospecha que la señorita Saori no era una muchacha normal es que le era imposible ocultar su cosmos, entre toda una multitud. Creo que por eso Jev lo sabe por lo tanto aprovecho para acercarse él es un peligro si, pero con lo que he leído aquí hay tres personas más detrás de nuestra princesa. Si es así debo avisarles a los caballeros que están aquí entrenando. Como a los de más alto rango. En el ejército de los 88 caballeros que sirven a nuestra diosa, si es así usted y yo debo confabular un plan para poner a prueba a Tomoe.
Al principio el castaño no entendía bien las palabras de Shaka, pero después de pensarlo unos segundos. Sonrío: Claro que ayudaré pero esto tomara tiempo, lo importante es devolverle a la tierra la diosa que se merece.
Grecia, Santuario de Atenas. Templo de la diosa Atenea, bañera privada.
Mientras que las preocupaciones de Shaka crecían con respecto a que durante todo este tiempo tuvieron bajo su yugo a una joven que se decía ser la diosa Athena de esta era. Lo más curioso es que ella si poseía el cosmos de la diosa aunque era muy distinto a lo que se acostumbraba habitualmente o eso era lo que más le preocupaba a Shaka. En Grecia en el corpulento y misterioso santuario griego, la joven diosa que respondía bajo el nombre de Tomoe una muchacha hermosa de origen japonés salía completamente desnuda de la bañera con su cabello castaño largo tirado hacía atrás cayéndole como cascada sobre su espalda.
Se hallaba con los ojos completamente cerrados.
Cuando salía de la tina una de las doncellas a su servicio se acercó con una bata de terciopelo roja escarlata para cubrir su virginal desnudez permitiéndose así a la diosa amarrarse la tela sobre su cintura quedando ya cubierta, mientras otra joven se acercaba con un peine de oro para comenzar a peinar la cabellera oscura de la princesa. Abrió sus ojos de un color plata muy rara en la raza asiática especialmente la etnia japonesa ya, que la coloración suele ser de un marrón muy oscuro casi negro. Debajo de su cachete izquierdo poseía dos lunares pequeños que le lucían. Se volteó para quedar cara a cara con su sacerdotisa a su servicio. Anticola que se inclinó con respecto. La joven era de rostro ovalado rasgos particulares pero igual atrayentes, cabello castaño oscuro, ojos grises. Vestía una túnica turquesa y una corona de grinaldes en su cabeza. Le susurro a la princesa lo que ella esperaba.
— ¿Qué me estás diciendo que hay una joven más que se hace llamar Athena pero se mantiene a bajo perfil? —se enfureció Tomoe y sus ojos se tornaron rojo mezclado con el color plata—. Si es así por ahora dejaremos que el ángel se haga cargo, pero si el problema se torna más grande. Me encargare personalmente de matar a esa impostora que pretende enrollar a mis caballeros engatusándolos.
— ¿Seguro? ¿No mandara a nadie? —se preocupó la sacerdotisa.
—Has lo que te digo… dejaremos que el ángel se encargue de ella. Después quemaremos su pluma lo encadáramos al infierno, porque tengo un informe en el cielo. Para que le haga compañía a su Ángel. —se retiró acompañado de todas sus doncellas.
Ahora un poema:
Chica Dulce, Inocente y tímida.
Tienes el poder suficiente para matarme y hacerme vivir
con tus palabras, con tus besos y caricias
Ha pesar de todos estos años que nos conocemos aun
sigo siendo aquella niña que conociste inocente, tímida
y dulce ... Por más que lo he intentado no puedo ser otra no puedo cambiar
Te amé con un corazón de niña inocente, tímida hasta al decir TE QUIERO
Dulce por buscar estar brazo tus abrazos me sentía seguro y protegido
Y a pesar de todo, la lejanía de años que nos separo
Para mí solo se transformó para mí en una hora.
Ahora aún sigo siendo tímida al decirte te quiero o un te amo.
La inocencia en mi rostro ni en mi alma no a cambiado
Como tampoco de ser una chica dulce contigo buscando tus trazos ahora más fuertes
Para protegerme...
Información Extra:
- The Ellis Hotel: Es un hotel en Atlanta.
-Camus de Acuario: Es el caballero dorado de acuario, maestro de Hyoga y de Isaac. También conocido como el mago del agua y hielo.
- lomgchamp: Es una marca de bolsos francés muy fina.
- Basilica of the Sacred Heart of Jesus: Es una iglesia católica ubicada en Atlanta.
- Juke Joint de Sweet Georgia: Un restaurante bar, que también se realizan eventos.
- Forsyth Park, Drayton St & W Gaston Street: Es un parque con hermosos jardines.
-McCormick & Schmick's Seafood & Steaks: Una cadena de restaurantes.
- Lenox Square: Un centro comercial cerrado, en Atlanta.
-Sísifo: Caballero dorado de sagitario de la guerra santa anterior, en el siglo XVIII. El general imperial del ejercito de la diosa Atenea.
-Tomoe: Un personaje exclusivo de Saint Seiya episodio G assian mejor conocida como Caos Athena.
