Capitulo dos

Había llegado a casa por la tarde del día anterior después de estar paseando, la sombra parecía más animada aunque era raro saberlo a cierta ciencia, me recosté y dormí hasta la noche

Tome la cena y en la mañana siguiente me encontraba sentado mirando la tv, la mujer y la niña habían salido

– hago algo con la esposa del tipo? – pregunte

– No, ella ya en poco será mi cena – contesto

– bien, pero y ahora qué hago? – pregunte

– pues ya que tienes ansias por que no vamos por tu blanco – contesto

– bien, y a qué hora? – pregunte

– la noche es cuando sale pero deberías prepararte –

Con calma me recosté, el tipo le vendía a un bastardo que solía ir a karaokes quien era conocido de esa chica a ese lo usaría como cebo, entre mis pensamientos recordé a un soplón que tenía un incinerador a las afueras alejado de la civilización donde solía quemar evidencias, no sabía bien si seguía vivo trabajando pero de todos modos podía llegar al lugar

Pase una hora más descansando hasta la tarde cuando me levante y fui por unas herramientas en mi taller, antes de todo eso solía tener un auto que vendí para obtener dinero para alcohol y me arrepentía porque era un buen vehículo, en una mochila coloque herramientas junto a cinta adhesiva

– y de dónde vienes? Del infierno? – pregunte a aquello

– el infierno de dónde vengo es el peor que cualquier otro que he conocido que está más allá de esta y la siguiente dimensión – contesto

– entonces? O solo eres cosa de mi mente – la sombra soltó una carcajada

– pues este tipo de mundos son mis favoritos aunque también he estado y estaré en otros lados – cargue la mochila llevándolo a la sala

– Ya veo –

Solo quería saber un poco sobre aquello porque sentía que tenía una fuerza monstruosa en ese cuerpo de piernas flacas sin mencionar que era un ser más horrible que cualquier persona que haya conocido incluso los peores asesinos se quedaban como simples niños ante su aura oscura

– y ya nos vamos? – Pregunte

– Sí, de todos modos haremos tiempo – dijo

Con el arma oculta salimos a la calle

Siguiendo los recuerdos de la chica conduje hasta aquella escuela en una camioneta que tome prestada por que se encontraba mal estacionada, los chicos ya salían y espere observando

– crees que estará aquí? – Pregunto la sombra

– ya lo sabes no? – conteste

Sonrió

– solo bromeaba –

Conocía bien a ese tipo de personas e iban por chicas jóvenes fáciles de convencer pero eso no era lo importante, aquel bastardo era bastante bien parecido y no me extrañaba que cualquiera cayera, la sombra estaba encima del auto recostado y entre el ruido de las charlas de los jóvenes estudiantes lo encontré charlando con una chica de lentes que llevaba una falda larga que llegaba hasta debajo de las rodillas, con un crujir en mi espalda suspire

– A trabajar –

Sali del auto y camine a encontrarlo

La chica se veía bastante inocente mientras sus manos sujetaban el borde de su suéter y aquel bastardo levantaba la quijada de la chica mirándola a los ojos, era como una escena de un drama, me aproxime por detrás donde toque su hombro colocando disimuladamente el caño de la pistola en su espalda

– me podrían ayudar con una dirección? – pregunte

El bastardo se dio cuenta

– claro que si – contesto

– Ve a casa niña – dije

La chica me miro un minuto antes de asentir e irse quedándonos solo

– Vamos a donde no nos vean –

El bastardo asintió, con cuidado nos alejamos de la escuela y caminamos alejándonos lo suficiente. En una calle solitaria lo coloque en la pared

– No quiero problemas – dijo

De entre sus ropas comenzó a sacar sus cosas, cartera, celular, dinero suelto, cadenas de oro y un poco de la droga que usaba, con eso en el suelo camino alejándose pero antes de que huyera lo golpee dejándolo inconsciente, tome sus cosas y lo lleve hasta la camioneta, dentro sujete sus manos y sus piernas con la cinta

Lo lleve hasta aquella casa a las afueras donde lo deje encima de una silla mientras tanto revisaba su teléfono, entre sus contacto encontré el apodo del vendedor "cv" memorice el número y continúe observando, el bastardo sí que era un enfermo bastante degenerado y me preguntaba por qué no estaba en la cárcel, la droga no se veía en tan mal estado por lo que no tendría mucho que la compro

– Este tipo es una buena cena – comento la sombra colocando su flaca mano en su cabeza levantando su quijada mirándolo a los ojos

– Como me gustaría arrancarle la cara de un mordisco –

Era una bizarra escena de un drama, tenía información muy valiosa guardada en su teléfono pero debía esperar hasta la noche

Había estado ahí un par de veces hablando con el soplón quien estaba arruinando un caso, era el mejor lugar donde nadie escucharía

Cayó el atardecer cuando despertó, con torpeza miraba a los lados hasta que logro reaccionar

–quién eres? Que quieres? – dijo

– Ya te di lo que tengo, no tengo más – añadió

– Solo quiero hablar – dije

– te mando una de las chicas? – pregunto

Sonreí un momento

– no, es por otra cosa – dije

– entonces por qué me trajiste aquí? – pregunto

– para preguntar cosas y tú me responderás, no es tan difícil o sí? – Conteste

– sobre qué? – Dijo

– Del vendedor de estas drogas – le enseñe el paquete

– No sé de qué me hablas – dijo

– oye solo responde, sé que lo sabes….dime donde trabaja, quienes son sus clientes. Y sabes dónde vive? – dije

– No son cosas difíciles – agregue

– no lo sé –

Camine hasta mi maleta

– es una cosa sencilla….o quieres hacerlo difícil? –

Tome un par de llaves

– estas cosas pueden servir para romperte los dedos –

También saque un martillo y un desarmador

–con este golpearte partes del cuerpo y con este clavarlo –

En los ojos del bastardo miraba el miedo

– Ahora dime, quieres que pruebe todo esto en ti o hablaras – dije

Asintió

– que buena decisión, aquí nadie escuchara tus gritos –

Deje en el suelo las herramientas y me pare delante

– y bien? – dije

el bastardo me conto que lo había conocido en la zona de bares y desde ahí comenzó a ser cliente regular de la droga, la cosa es que él iba a ese lugar casi siempre solo que debían llamarlo para pedir mercancía en especial pero no tenía idea de donde vivía, lo miraba en la silla pensando

– Le hablaras y le pedirás que vaya a su zona de reunión, no digas nada de mí o enserio hare cosas con ese metal –

Entendió y llamo al tipo, hizo una charla rápida y pidió más de esa droga a lo que respondió feliz el vendedor, se despidieron y volví a mirarlo

– bien ya casi terminamos –

Tome la droga y con algo de fuerza la hice pedazos

– bien ahora abre grande –

Lo tome por detrás abriendo su boca, forcejeo un poco pero logre meterle todo cerrando su boca y unos minutos después con su saliva trago todo

– haremos un viaje –

Con la cinta cerré su boca

– si quieres vomita igual terminaras ahogándote –

Lo cargue de nuevo al auto junto a las herramientas

– y que harás? – Pregunto

– creo que iré a verlo y después lo seguiré un poco – conteste

– Entiendo…bien –

Conduje hasta la zona de bares donde conocía demasiado bien

Pronto llegue a la zona de reunión dentro de una calle pequeña donde mire al tipo quien cambio el color de su pelo de rojo a rubio, era un tipo bastante animado sonriendo a los compradores como buen vendedor, el bastardo estaba detrás totalmente drogado. Paso una hora ahí hasta que simplemente se retiro

Con precaución lo seguí por un largo rato hasta que llego a unos departamentos donde entro

– Este lugar me es conocido – comento la sombra

Con el arma en mi cintura entre de igual manera

Según recordaba durante el juicio de esa escoria sucedieron cosas y quedo libre, sabía bien que alguien compro a policías y quien fuera lo tenía dentro de esa cabeza pelirroja. Muy pronto lo vi entrar en su departamento

– Oh, quiero ver esto – comento

Camine a la puerta y con ganzúas abrí la puerta con cuidado cerrando de igual manera

– Este olor es bueno – dijo

Saque el arma apuntando y dando pasos lentos hasta una sala donde él estaba contando su dinero en la mesa de centro

– Así que aquí vives – dije

Volteo desconcertado y quiso tomar su arma solo que apunte más de cerca el cañón en su cabeza

– qu...quien te dijo? – Pregunto

– nadie….recuerdas cuando asesinaste a mi familia? – dije

En sus ojos se miraba que recordaba el día

– Eso no fue nuestra culpa, es tuya –

Sonreí y en su boca introduje el cañón

– quieres probar el sabor del plomo? –

Me miro

– n….no lo…..jarias – deslice el dedo quitando el seguro

– ya no soy policía y no tengo moral en estos momento así que no me daría ninguna sola culpa manchar tu sala con tu sangre – su respiración se hizo agitada y saque la pistola

– ahora que estamos en ambiente dime quien fue? Quienes fueron? – Sus ojos miraron la pared

– Está bien –

Levante el arma y lo golpee un par de veces para dejarlo inconsciente y otro más solo por capricho, lo sujete de brazos y piernas cerrando su boca mirando que tenía mucha mercancía, dinero y demás cosas interesantes

Regresamos a esa casa a las afueras donde lo senté en el mismo lugar observándolo, quería dispararle en muchas partes de su cuerpo antes de matarlo pero esperaría mejor un poco, la chica del encargo tenía una lista de rostros de bastantes personas y tenía dos listos, el siguiente sería un padrote, ex compañeros de escuela, unos chicos de preparatoria, y unos más que ya sería con el tiempo encontrarlos, pase un par de horas descansando cuando finalmente despertó. Era una noche fría

Con el sentenciado despierto lo mire al rostro quitándole la cinta

– bien ahora ya que estas cómodo dime quien te ayudo, quien fue el soplón –

El tipo se mantuvo callado, no tuve más que ir por las herramientas

– Supongo que haremos lo de costumbre, te dislocare los brazos y los dedos hasta que hables si no continuare a romper tus partes sensibles –

Hacia una noche buena donde con sus resistencia solo proseguí con las llaves en su mano. Sus diez dedos tronaron y sus gritos resonaron en toda la casa y fue cuando me detuve

– Entonces dime –

Tenia sangre en sus labios que había mordido por el dolor

– Fue….fue tu compañero –

Solté un momento las llaves

– el….nos dijo dónde encontrarlas –

Sujete su cabello

– quien te libero?! –

El tipo tenía todos los dedos fuera de su lugar

– Mi jefe….to….todo está en mi teléfono –

Sonreí un poco

– bien mi amigo….siempre me he preguntado qué pasaría si combino drogas y te las doy, mueres por sobredosis? Solo un dolor de cabeza por la mañana? Sí que es complicado –

Fui por su mercancía y junte un poco

– no te preocupes aun no morirás bueno si es que resistes – dije

Había visto bastante de esa basura en el trabajo pero ya daba igual, un poco de todo le introduje su basura dejándolo bastante atontado

– vamos a casa hay que planear – dije

– no los mataras? – Pregunto aquello

– Son parte de una sociedad basura y la basura sirve de algo en algún punto, y están alucinando así que no creo que se muevan de aquí –

El bastardo y la escoria se quedaron dentro de la casa ocultos en la letrina, me lleve la camioneta y la abandone en un lugar oculto

Llegue a casa por la mañana una hora antes de que salieran a la escuela, cargaba una maleta llena de dinero que solté enfrente de la mujer

– Con esto pueden vivir bien si lo administras bien – dije andando a mi sillón

– de donde lo saco? – Pregunto

– de un amigo, lo pensaba quemar pero veo lo necesitas más – conteste

– No quiero dinero con sangre – dijo devolviendo la maleta

– Prefiero tener mi dinero con mi sudor – recostado mire hacia el techo bostezando

– Si lo usas bien podrías darle ropa mejor a tu hija, medicinas para su resfriado – cerré los ojos y dormí

Por la noche desperté y la maleta no estaba

– Me gustan las noticias – dijo la sombra que miraba la televisión

Me levante y comí algo para volver reponer fuerzas, ya que iría a casa de mi viejo amigo me prepare para ir a visitarlo

Por la mañana me encontré al frente de su casa donde toque el timbre, no tardo y salió con una expresión de sorpresa

– Hola – dije

Mi amigo tardó en reaccionar

– h…hola – contesto

– que pasa, no te alegras de verme? – pregunte

– Si…me dijeron que habías muerto –

Sonreí

– Oh ya veo, pero estoy vivo por que no entramos y charlamos – dije

– Ya paso hace mucho – dijo

– Sí, vamos a tu sala –

Entre y me senté en el sillón

– y que has hecho? Ya te casaste? – pregunte

– n…no, aun no….me podrías esperar debo hacer una llamada –

Saque el arma y le apunte

– charlemos dije – mi amigo entendió y también se sentó

– supongo que le hablarías a tu jefe – añadí

– n…no sé de qué me hablas –

Un poco más relajado lo vi a los ojos

– recuerdas cuando encarcele a los tipos de la droga? Parece que alguien hablo de más y asesinaron a mi esposa como un mensaje de mantenerme quieto –

La sombra se recostó en el piso mirándolo

– entiendo pero quien habrá sido? El jefe siempre me pareció sospechoso – dijo

– porque no bajas el arma? No es gracioso – agrego

– y continúas con tu adicción? – Pregunte

– eh, de que hablas? – Contesto

– Cuando trabajábamos te metías lo que encontrabas y no dije nada solo porque pensé que te reformarías – dije

– pero veo que continúas haciéndolo, y dime que te dieron por decir la ubicación de mi familia? –

Tenía sus manos en sus rodillas observando hacia el cinturón de policía que yacía encima de la televisión

– te dieron dinero? Droga? O pagaste una deuda? – se quiso levantar pero volví a levantar el cañón

– no me importan tus razones ya están muertas y solo quiero saber más de tu jefe–

Se dio cuenta que hablaba enserio y calmo sus ánimos

– recuerdas el caso en el karaoke? Ahí es donde él está trabajando –

Había sido una violación dentro del lugar donde detuvimos al culpable pero me sonó bastante ridículo

– hablas enserio? – asintió

– en la oficina del gerente el maneja los negocios pero solo los números y el dinero, las bodegas son otra cosa – dijo

– Entiendo –

Sonreí por la coincidencia

– tienes más información? – Pregunte

– sobre qué? – dijo

– De que más hay en ese lugar – dije

– h…hay seguridad en la entrada de esa oficina además de cámaras –

Ya se me ocurriría algo de como entrar

– sabes ellas te querían como familia incluso mis hijas te veían como un tío y te admiraban cuando te miraban en los diarios….al menos creo que no te guardan rencor por que murieron rápido, tengo tantas ganas de meterte una bala en esa dura cabeza por haberlo hecho y también por haberme dejado en ese estado depresivo pero tal vez eso que te metas te mate algún día –

Suspire

– fue bueno verte…..pediría que saludaras a tu prometida pero ya me di cuenta que te abandono por tu adicción, sé que te da igual la compañía así que me marcho y carga con lo que tienes –

Me levante y guarde el arma andando a la puerta

– me llevare tu auto si no te molesta –

Ya en la calle la sombra me miro por el parabrisas

– vaya creo que tendré un almuerzo – comento

Fui a la casa a las afueras donde estaban ambos aún con vida solo durmiendo, no recordaba mucho el karaoke de aquellos días pero la chica tenía una amplia imagen del lugar y sonreí un poco más

– oye y que pasa con la lista de la chica? – pregunto

– ya lo hare solo estoy pensando, cuando termine con esto iré – conteste

– sabes estas en mi lista de independientes, tienes claro que hacer y no te dejas llevar demasiado por la situación – dijo

– Me importa poco lo que le paso a la chica pero se conecta así que al menos dejare limpia su lista de rostros –

Lo único que se me hizo interesante fue su muerte, meterse tal cantidad de droga sí que fue extremo pero teniendo al tipo que le dio su primer dosis en el baño supongo que vendría algo mejor para su final, ya era tarde y volví a drogarlos para después revisar las armas del vendedor que no eran lo suficientemente poderosas y tenía que encontrar algo mejor

– vamos a casa ya mañana continuare – dije saliendo de esa casa

Llegue a casa y para mi sorpresa la mujer ya había llegado, camine por la sala donde me recosté tocándome la cabeza, sin embargo, antes de poder relajarme el sonido del llanto de la mujer me hizo levantarme e ir a ver, ella estaba en la cocina mirando su teléfono mientras las lágrimas cubrían sus mejillas

– qué pasa? – pregunte

Me miro

– a….alguien se robó a mi hija – se soltó en llanto con más fuerza

– ya comunicaste a la policía? – pregunte

– que pregunta más tonta!...e….ellos la buscan – levante una ceja

– solo espera, ya aparecerá – dije

– no sabes nada!...alguien se le llevo – me toque la barbilla

– y saben cómo es? – pregunte

– e….era un señor con una camisa roja y bigote, solo eso lograron ver –

Por mi cabeza pasaron dos escenarios y ambos eran basura

– L…la he cuidado siempre – dijo

– la basura que me embarazo quería que la abortara por que no podría trabajar más en su negocio pero me negué y luche por tenerla…ahora ella es lo que me da esperanza, me hace sonreír cada día por su energía y también me hace pensar que siempre hay opciones en este mundo…..– volvió a llorar

– a qué hora paso? – Pregunte

– c…..como a la una….– me relaje un poco

– la iré a buscar puede que le encuentre –

Entre el frio que la sombra me daba una molestia en el pecho me hizo sentir algo de tristeza por esa mujer

Camine por un largo rato hasta que me encontré una patrulla estacionada con un policía dentro vigilando, llegue por detrás tomando su cabeza y la estrelle en la puerta, quedo inconsciente el resto fue acomodarlo y con el silencio use la radio para ver que sucedía esperando hallar una pista, no obstante, la sombra me toco el hombro

– Vamos que quiero apresurar esto – dijo

Me guio hasta un lugar conocido por la chica y el tipo negro era uno de ellos

– está aquí, te tomaría casi un día encontrarlo y me aburro – dijo apuntando al bar

No sabía demasiado del tipo solo que era un padrote de muchas chicas

– él se la llevo? – pregunte

– Si –

No sabía nada de robo de infantes pero si trabajaba en la prostitución era claro lo que sucedería con la pequeña, si temor alguno entre y mire todo el lugar donde estaban muchas personas

– desea compañía? – pregunto una chica de no más de diecisiete años

– Quieto hablar con tu jefe – conteste

– oh….para que lo quiere? – Pregunto

– negocios, tengo mercancía que quisiera vender – replique

La chica me miro un momento y asintió

– está en esa oficia solo toque la puerta –

Le agradecí y mire que eran demasiadas chicas

Golpee la puerta y una voz respondió

– Pase –

Gire la perilla y entre a la oficina donde tenía bastantes papeles y el tipo negro me miro

– quien es usted? – pregunto

– Quiero hablar sobre negocios –

De mi bolsillo saque una pequeña bolsa de pastillas

– oh bien, y quien es tu jefe? – pregunto

– yo soy el jefe – conteste

– Entiendo, bien siéntese y veamos que se puede hacer –

La sombra toco su cabeza oscura y empezó a olfatear

– Huele a carne inocente – dijo apuntando a una puerta en la parte trasera

– oye me han dicho que tienes mercancía más joven quisiera negociar con eso – dije

El negro junto sus manos en la mesa

– No sé de qué me hablas – desenfunde el arma apuntándola por encima de la mesa

– No bajes las manos, llévame a esa puerta – señale

– no sabes con quien te metes – dijo

– Exacto, ahora abre esa puerta y llévame pero no hagas nada tonto o esparciré tu cerebro por la pared cercana –

Tenía el dedo en el gatillo mirándolo a los ojos

– está bien aunque podríamos llegar a un acuerdo – dijo

– Mi acuerdo ya está hecho –

Pareció entender y se levantó, de su bolsa saco una llave con la que abrió la puerta

– Cuando esto acabe terminaras hecho pedazos – comento el negro

– Por mí no hay problema –

Abrió dejándome ver unas escaleras que bajaban hasta lo que sería un sótano

– cuando te vean mis hombres te llenaran de plomo – dijo

Golpe su costado empujándolo con el cañón

– vamos –

Bajamos y al llegar muchos hombres cuidaban de tres niñas atadas entre ellas la hija de la mujer, el tipo de la descripción también se encontraba presente

– que pasa jefe? – pregunto uno

– nada, bajen sus armas y tírense al suelo – conteste

– y tu…..– mostré el arma que moví hasta la cabeza del negro

– su jefe soy yo, ahora hagan caso o lo mato –

Intercambiaron miradas y luego de asentir se desarmaron y se tiraron boca abajo

– bien mi amigo –

Moví el arma y dispare tres veces en la cabeza de cada uno

– ahora ya no hay hombres, dime que pasara? – dije

– o….oye podemos hablar….podemos unirnos y ser socios – dijo

– Ya que estas de buen humor porque no me das información de tus clientes, quiero ver si me puede convenir esta unión – dije

– e….está bien – saco una agenta entregándomela

– Ahí están todos, tienen escrito el negocio que tengo con ellos – añadió

Le di una hojeada mirando los nombres escritos y era cierto que estaba bien organizada

– ahora….sentémonos a charlar sobre esto parece que eres un hombre con valor –

Levanto las manos para estrechar, sonreí y le dispare a un dedo que salió volando y su grito inundo el sótano

– por que! – exclamo

Lo siguiente fueron sus rodillas y el pene del negro que cayo hincado no sabiendo que lugar presionar

– Algo que debo reconocer es que tienes un buen lugar donde no sale el ruido – dije caminando y revisando lo que había ahí

Las niñas estaban inconscientes y no muy lejos tenían armas largas que iban para algún cliente

– Me llevare algunas si no te molesta –

Tome una bolsa de dinero que llene con las armas y munición regresando con el negro del cual quite su teléfono y también su dedo

– me pregunto que más podría hacerte? – pregunte

– p….po…por favor tengo familia, te puedo dar mucho dinero – dijo

– Solo déjame así y te daré lo que me pidas – otro disparo más fue en su otra mano que colgó del resto del brazo

– y esta era tu seguridad? – pregunte apuntando a los muertos

Supuse que el negro era demasiado fanfarrón para creerse indestructible

– liberare a las chicas del lugar y tal vez inicie un incendio pero da igual –

Observando note que tenía una salida trasera que estaba cerrada con candados, revise los cuerpos y en uno encontré la llave

Primero revise fuera pero no había nada más que una camioneta, no pensé demasiado antes de llevar a las niñas al vehículo y también el armamento pero regrese dentro y el negro aún estaba quejándose

– No te voy a matar –

De entre las cosas que tenían para pasar el rato tenían cigarros, barajas y majong, rebusque por el lugar y cuando no encontré nada más regué gasolina por encima de los paquetes de la droga, armas, dinero y al final también los muros ya que no me agradaba la escena

– una chica te manda saludos –

Solté una cerilla encendida y todo comenzó a arder

Me aleje pronto dirigiéndome a donde deje al policía inconsciente, detenido en una vuelta de esquina desperté a las niñas que también libere y ocultándome el rostro hice que reaccionaran pero les habían dado alguna droga por que apenas podían pronunciar palabra

– quédense aquí –

me cargue las maletas y fui a mirar la patrulla, el policía tenía una venda en la cabeza que rascaba constantemente y con su mal estado dispare hacia un espejo que hecho trizas cayo el suelo y el policía salió pronto, dejando ver parte de mi abrigo me asegure que llegara a la camioneta y con ellas un policía era una cosa menos por hacer aunque me buscarían pero ya más tarde les daría algo que hacer