Hola buenas noches a todos estoy feliz al estar de regreso de nuevo con un nuevo set de Ovas, que hablaran de escenas muy importantes que tienen que ver con relación a la novela. Ahora si nos vamos adentrando más a la historia pero claro ahora si comenzaré agregar ciertas escenas que salen en el libro de Hush Hush que no he tenido la oportunidad de agregarlos del todo, una escena importante que involucra a Patch con la protagonista que debo buscar la forma de agregarlo. Como también darle más importancia a Jules y Elliot.

Como también a los demás personajes de Saint Seiya.

Sé que alguno se preguntara, ¿Porque Saori ahora tiene hermanos? Les explicaré acuérdense que la diosa Atenea tenía múltiples hermanos tantos dioses y semidioses. Por ejemplo Helena de Troya era media hermana de la diosa Atenea como Polux. La relación de Aioros y Saori ustedes ya saben la relación viene desde el anime y manga clásico, de los demás ya iré explorando. En este capitulo hablaremos un poco del camino de Patch hacía la redención. Como nos menciona el libro. Habrá un poco más de la química entre Patch y Saori. la historia empieza con una frase muy memorable de Martin Luther King.

Ova-2

"Quizás el sufrimiento y el amor tienen una capacidad de redención que los hombres han olvidado o, al menos, descuidado." Martin Luther King.

Residencia de Shaka Johar. Biblioteca Personal.

—Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infierno y los dejó en las tinieblas, encadenados a la espera del juicio la verdad no puedo decir que me siento mal por ellos puesto se lo merecían—agregó Yuzuriha con dureza mientras sostenía en su mano derecha un ejemplar de la biblia que Shaka le tendió. Para estudiar dicho proverbio que mencionaba a los ángeles rebeldes.

Saori alzó su rostro de uno de los diarios que su nana le dio para enfocar su mirada en la muviana. Aún podía recordar con cierta indignación el recelo que poseía tanto Shaka como ella cuando ella les participo que no pretendía darles la ubicación exacta del último diario que su nana le facilitó antes de morir. El que contenía lo que podría ser para ella concluiría siglos de enfrentamientos entre ángeles caídos y Nefilim. La famosa guerra que hubo entre los ángeles del cielo y los que han caído.

Si bien es cierto que su decisión no fue del todo bien recibida por Shaka. El patriarca del santuario de Atenas en Grecia. Por lo tanto se sintió muy disgustado con Saori al no tener el permiso de ella para tener acceso a dichos diarios que contenían información que podría ser bien útil para comprender un poco mejor ese rollo que tenían los arcángeles con los ángeles caídos que se encargaban de aterrorizar a los humanos que se les habían entregado hace millones de años para que ellos cuidaran y velaran por su bienestar de la misma forma en la que fueron creados. Los caballeros del zodiaco. Pero la respuesta de su diosa lo impacto un poco por no decir que aún se debatía en que lo impresionaba más.

¿El hecho de que Calisto halla traspasado sus conocimientos a través de su diosa, que ahora su diosa tenga no solo el conocimiento de los secretos del cielo y la tierra sino que también podía llevar a la práctica cuál hechizo de manipulación de la naturaleza? O ¿Qué la señorita Saori alegara que ella solo tenía el derecho de tener acceso de los secretos de hechicera, historial de la vida de todos los ángeles caídos de distintos rangos y vasallos Nefilim?

Se suponía que la diosa Atenea debía ser una diosa de luz que no debía tener ningún punto oscuro. Eso fue hasta que el amo Cronos contrato a una hechicera enoquiana anciana de origen rumano-judío para rematar las cosas descendiente del bisabuelo de Noé. Enoc lo que les faltaba aunque debía reconocer que quizás más adelante Saori le sacaría provecho de eso estaba seguro. No por nada era una chica astuta cuando se le presentara la ocasión.

A parte los juramentos de traspaso en el mundo de la hechicería se tomaban de la misma forma que los juramentos de sangre que se hacían entre ángeles caídos.

—Supongo que es una frase bien acertada con respecto a la situación de muchos ángeles rebeldes—y Yuzuriha asintió—. Si nos ponemos a ver la rebelión de los ángeles no viene de ahora sino desde el momento que Lucifer deicidio que él debía superar a dios. Obviamente fue terriblemente castigado por su soberbia. Sin embargo existen muchos más que siguieron su camino en eso tenemos Belial que fue un ángel caído digamos que el último en caer se dice que era un ser más impuro ni más torpemente inclinado al vicio por el vicio mismo. Los Grigoris un grupo de ángeles que cayeron del cielo...

Pero Saori lo interrumpió terminando su explicación sobre todos los ángeles caídos conocido en la historia que cayeron por desobedecía.

—Para mí el más enigmático de todos los ángeles caídos es Semyazza que fue conocido como el jefe de los doscientos ángeles caídos que fueron desterrados del cielo... —explicó Saori haciendo memoria, a una de las tantas lecciones que su nana le impartió cuando era una niña—. Él pertenecía al grupo de los Grigori o mejor conocidos cómo los Vigilantes. Él dijo unas palabras interesantes que todavía me estremecen "Temo que no queráis que tal acción llegue a ejecutarse y sea yo solo quien pague por tamaño de pecado" todo por pecar por lujuria y deseo a las hijas de los hombres humanos las vieron hermosas. Otra cosa que el menciono también a todos sus compañeros "Juremos y comprometámonos bajo anatema entre nosotros a no cambiar esta decisión y a ejecutarla ciertamente" ellos hicieron un juramento de consuno y se comprometieron a ello bajo anatema. A parte ellos fueron los creados de la raza Nefilim o mejor conocidas cómo gigantes.

— ¿Anatema? ¿Qué termino es ese? —se quejó la rubia frunciendo el ceño.

Se acomodó un poco mejor su bata blanca de dormir para mirar fijamente a Saori esperando su respuesta.

—Anatema es un vocablo de nuestra lengua griega que se puede traducir de diversas formas. Pero las más conocidas son "maldición" o "ofrenda" depende cómo se lleve el contexto—habló Saori que vestía un vestido lencero blanca con pliegues de manga corta de alta costura perteneciente a la casa de Valentino. Bailarinas marrón muy oscuro, su cabello recogido a una cola baja. La chica desvió en dirección a una estatua del arcángel san Miguel—. Los ángeles rebeldes han existido desde el inicio de los tiempos...la raza Nefilim...a veces yo le preguntaba a mi nana. ¿Quién fue el primer Nefilim que nació de la unión de un ángel y humana? Nunca me respondía esa pregunta siempre me desviaba el tema me decía que ese conocimiento no lo sabía o eso era lo que me hacía creer. Yo estoy segura de que ella lo sabe pero prefirió llevarse ese secreto a la tumba. Ella en ese sentido se parece bastante al señor Patch...los dos son así siempre evitan ciertas preguntas molestas qué tengan ver con temas de vital importancia en el caso de el sobre su origen y su pasado.

Yuzuriha casi pudo oír a Saori suspirar de la tristeza.

— ¿Señorita Saori le ocurre algo? —preocupo Shaka por ese suspiro tan melancólico—. Nada solo pensaba en todo lo que leí en el diario de mi nana sobre el señor Patch a veces me hago la misma pregunta todos los días cuando me levantó...¿Qué hacía al señor Patch diferente de otros ángeles? Yo entiendo que él carezca del tacto que aparte jamás se halla sentido a gusto en el cielo. Siempre tan diferente de los demás, ¿Qué lo motivo a conocer a dicha mujer, por la cual lo sacrifico todo?

Shaka arqueó una ceja escéptico tal modo que dio a entender que no comprendía porque su diosa de pronto le daba tanta importancia a la incomodidad que sufría Patch al ser un ser inmortal que fue creado por Jehová únicamente para ser colocado en el trono de el en su lugar. Pero con que se lo pago con traicionar a los suyos al dejar deslumbrarse por los humanos, y querer ser cómo ellos. O en el peor de los casos seguir el legado de lujuria que habían plantado sus antecesores en más recientes y futuras generaciones de ángeles.

Por su lado Yuzuriha hizo una mueca cómo después analizar un poco los rasgos faciales de Saori, al principio se negaba a creer lo que estaba viendo aunque ella también mostraba cierto interés con respecto al tema de Patch y esa creciente necesidad de convertirse en humano. Lo peor de todo es que lo dejo todo en el cielo por amor a una mujer humana que ¿Quién sabe hasta cuando llego su relación con ella? A lo mejor fue bastante lejos hasta se atrevería a decir que quizás hubo intimidad entre los dos pero la única persona que podía afirmar eso era Patch.

Conociendo al pelinegro dudaba que él diera algún indicio.

—Dígame señorita Athena alguna vez. Patch menciona su relación con su ex novia Dabria... —y ella le negó con la cabeza le afirmo—. No pero sé que ella tomó ese empleo cómo mi secretaria para poder manipularme para así poder evitar que entre el señor Cipriano y yo haga algo más pero gracias a dios no ha sucedido. Yo tengo una teoría es que quizás Patch si le rompió el corazón a ella de las peor forma posible, tanto así que ella se quedó con esa espina en su corazón. Los ángeles de la muerte son susceptibles al dolor por no decir sensibles.

— ¿Usted hablado con Dabria alguna vez sobre Patch? —recrimino Shaka incorporándose de su asiento tomando el libro de los Jubileos, lo que provocó que Saori se sintiera en un interrogatorio pero sabía que ellos solo deseaban saber hasta dónde llego su relación con Patch.

Saori bajo la cabeza soltó un fuerte suspiro de molestia.

—No ha sucedido nada entre el señor Patch y yo. Puede quedarse tranquilo. Por favor no me pidan que no lo ayude que el solo debe enfrentar que el mismo forjo si está en mi poder hacer el milagro que cambie lo haré. Oh por lo menos comprender ¿Qué tipo de relación tiene con mi abuelo Cronos? No me pueden convencer de lo contrario... —agregó Saori en un susurro que Yuzuriha no pudo alcanzar escuchar pero Shaka si se posó, delante de ella levanto una mano, pidiéndole silencio.

Shaka le indico con la mirada a Yuzuriha que los dejará a solas para conversar. Ella asintió se incorporó de su asiento dejo sobre la mesa la biblia se retiró en dirección a la cocina permitiéndole así a Shaka tener un momento a solas con su diosa para poder conversar con ella.

La castaña intento abrir la boca pero el rubio se le adelanto—. Nunca se debe cuestionar las acciones de una diosa...ni siquiera se le puede juzgar...comprendo que tenga una deuda con él por las múltiples veces que le ha ayudado pero si usted se preocupa mucho me hace pensar. Que quizás lo que siente es algo más que preocupación y gratitud por él. Comenzare a pensar que le gusta ese demonio oscuro y macabro.

En lugar de ponerse nerviosa simplemente dijo con frialdad.

— ¿Qué ha insinuado? A mí no me gusta el señor Patch. Sin embargo no puedo evitar que lo siga intentando a veces quisiera que el simplemente se abstuviera se diera cuenta que yo nunca lo podré amar no en mi condición de diosa... —y Shaka asintió a pesar de esa frialdad que Saori detonaba en el fondo ella estaba sufriendo mucho. Nadie tenía que decirle nada porque ella sabía la verdad.

—Tengo el presentimiento que ese diario le traerá mucha pena. No sería mejor que me lo entregara le doy mi palabra que no voy a leer absolutamente nada del contenido—pero para sorpresa de Shaka. La diosa le dijo—. Te lo agradezco Shaka pero este conocimiento es mejor que yo lleve la carga completamente sola usted ni siquiera por más que tenga un intelecto, cómo un buen entendimiento sobre temas espirituales. Una mayor comprensión que los demás santos dorados de la orden. Los secretos que los hechiceros noquéanos ocultan sobre los ángeles son difíciles de comprender.

— ¿Lo dice porque no hablo hebreo? ¿Verdad?

Saori no pudo evitar sonreír cálidamente ante el sentido de humor del hindú.

—En parte si, además yo tengo un deber con mi nana. Lo cual me ata ese mundo.

—Pienso que lo más adecuado que me permita tomar en parte las responsabilidades para así poder aligerarle un poco esa pesada carga que posa sobre sus hombros—habló Shaka, y Saori se lo volvió a rechazar—. Al menos permítame educarme un poco mejor sobre la historia de los ángeles caídos. El cómo empezó su rebelión con el cielo...el nacimiento de la raza Nefilim... ¿Cuál fue el primer Nefilim en hacer un juramento de lealtad? Sé que no está sujeta a responder esta pregunta pero si desearía saber un poco sobre si es cierto que puede mantener conversaciones con los arcángeles. ¿Hablo con uno de ellos?

—Hoy voy a hablar con Hefziba desearía que estuvieras allí es hoy por la tarde después de hablar con Miguel—y Shaka sorprendió ante el mero conocimiento de saber que el arcángel Miguel bajaría hablar con su diosa—. Ahora si me disculpas debo reunirme con Miguel lo más pronto posible puesto sé que es un hombre muy ocupado. No quiero quitarle tanto tiempo a él. Después de eso tengo algo personal que hacer no tiene que ver con el señor Patch sino otra cosa que le prometí a mi nana cuando era una niña pretendo cumplírselo fue el único favor que le pidió Athena. Y Athena se lo va a cumplir espero que entiendas mi decisión.

— ¿El arcángel Miguel estuvo de acuerdo de reunirse con usted? —le pregunto disimuladamente.

—Te lo recuerdo, Shaka. Soy una diosa, y él tiene la obligación de reunirse conmigo si sabe lo que le conviene—y Shaka bajó la cabeza en señal de preocupación—. Además será la primera vez que visitare el cielo completamente solo. No tienes que preocuparte ellos deben obedecer brindarme toda la información que necesito.

Se retiró dejando a Shaka completamente solo reflexionando sobre sus palabras. Cómo el juramento que le realizo a la difunta nana Calisto una hechicera enoquiana que murió en circunstancias muy retorcidas por no decir algo extrañas lo que le hacía preguntarse si la policía había decidido a indagar más o simplemente cerraron el caso por presiones de la asociación de hechiceros enoquianos. Era algo cuestionable pero conocía una persona que le podía responder interrogante.

—Necesito reunirme con Elly.

Snap Fitness, 920 Glenwood Ave SE Suite 102/103, Atlanta, GA 30316, EE. UU.

Un día más sin poder matarla se burló con ironía Patch. Mientras hacía flexiones en una barra fija su ejercicio predilecto para mantener ese cuerpo con el que fue creado hace más de setecientos años atrás. Se hallaba sin camisa mostrando su abdomen plano y fuerte al descubierto. Llevaba unos pantalones y zapatos deportivos negros.

Les había realizado un truco mental a todo el gimnasio en general para que nadie tuviera el descaro de mirar fijamente su espalda donde se hallaba las cicatrices donde estuvieron alguna vez sus alas. Por lo que se tomó la molestia de hacerles creer a todos que su espalda era completamente lisa y morena cómo el resto de su cuerpo. Volvió a realizar tres flexiones más se dejó caer al suelo. Se limpió el sudor de la frente con el dorso de su mano quitándose algunos mechones negros rebeldes que se le pegaron, sin embargo no pudo terminar de hacer eso cuando juró en voz baja al sentir una presencia que le era muy familiar que conocía bien. Dabria. ¿Cómo mierda ella sabía la dirección del gimnasio al cuál el acudía dos veces por semana? Esto ya era un suplicio.

Se giró sobre sus talones para enfocar sus orbes oscuros sobre las azules de ella.

— ¿Qué es lo que quieres esta vez Dabria? —preguntó el fríamente lo que provocó que Dabria le frunciera el ceño ante su tono de voz. Hubo un momento de su inmortalidad que él jamás usaba ese tono con ella al contrario era cálido y juguetón no cómo ahora.

Realmente cómo añoraba regresar a esos momentos en los que él era más amoroso con ella.

— ¿Has reconsiderado lo que hablamos hace medio mes atrás? Dejarás esa ridícula idea de obtener un cuerpo humano a través del icor de la diosa Atenea. O ya de plano ya decidiste matarla—fue directa con respecto a ese tema ahora más que nunca.

No le respondió de inmediato. Tal vez ni siquiera tenías ganas de responderle esa pregunta a ella que insistía con lo mismo por lo tanto en su lugar su respuesta fue darle la espalda sin responder las preguntas de su compulsiva ex, y agacho para tomar su camiseta gris térmica se la volvió a colocar de nuevo. Comenzó a caminar de regreso a los baños para bañarse y cambiarse lo que en cierta medida disgusto mucho a Dabria. Qué inmediatamente lo siguió sin importarle que al pelinegro le estresara su presencia, ya sé lo había demostrado ignorándola totalmente sin contestarle cada una de la respuesta.

Quitó el truco que utilizó para evitar que los demás vieran su espalda desnuda. Todo volvió a la normalidad.

— ¡Oye espera! ¡Jev! —grito ella en un descuido olvidándose por completo que él detestaba que lo llamaran por su verdadero nombre. Eso fue suficiente para conseguir que el caído se enfureciera de verdad apretara los puños. Le dijo fríamente en los pensamientos de ella—No vuelvas a mencionar ese nombre... ¿Me entendiste? Jamás en esa ridícula boca que tienes menciones ese nombre de nuevo.

— ¿Porque? Si ese fue el nombre que te dieron no reniegues de él.

El solté una carcajada tan siniestra que escucho por todo el local estremeciendo a todos los humanos presentes que dejaron de realizar lo que estaban haciendo. Para enfocar todas las miradas sobre Patch y Dabria que la segunda sintió que su cara chapoteaba de la rabia por la forma en la que desviaba las preguntas pero susodicho se giró sobre sus talones para lanzarle una mordaz oscura mirada.

—Yo ya deje de ser uno de ellos el día que caí por lo tanto ese nombre no significa nada para mí. Eso fue en el pasado por lo que ahora todo el mundo, me conoce por Patch. Jev ese nombre no significa para mí.

—Pero para la señorita Athena significaría mucho. Al igual que a mí que a diferencia de ella si me importa lo que te pase. Lo sabes perfectamente no te hagas el desentendido... —y la mujer se cayó de golpe al sentir una presencia que la alertó no solo a ella, sino también a Patch que inmediatamente miro por encima del rabillo de su hombro a Saori entrar al local. La joven le sonrió a uno de los entrenadores la escucho preguntar por él.

—Continuaremos esta conversación después...—agregó Dabria—. Solo cuando la señorita Athena no esté a tú alrededor estorbando. No quisiera tener problemas con ella, lo que menos deseo es que una diosa me esté poniendo nerviosa con su presencia. Ella poco a poco se acerca a la verdad llegara el momento que no podrás ocultársela más Jev.

En la vio alejarse, de pronto sintió que aura se relajaba. Al sentir el cosmos de Saori calmar cualquier rabia que tuviera en contra de su psicópata ex que si disfrutaba colmarle la paciencia hasta tal grado de querer arrancarle esa caprichosa sonrisa de su hermoso rostro. Su visita era la misma cantaleta. Hacerle la ridícula estúpida pregunta constantemente si logro ofrecer en sacrificio a la diosa de la guerra. De verdad a veces se preguntaba cómo pudo haberla soportado a la respuesta era sencilla una relación con beneficio propio. Si por él fuera le diría a Aioros con mucho gusto puede quedártela hasta si quería podría casarse con ella hacerla su reina de lo que fuera con tal de sacársela de encima. De pronto la delicada voz de Saori lo saco de su trance.

—Buenas tardes señor Patch perdone que venga a molestarlo en el gimnasio... —la voz de Saori era suave y melódica. Un calmante. Que conseguía desconcertar a Patch hasta en el peor de los casos destruir su apariencia impasible y depredadora.

Lo suavizaba hasta mancillarlo a él.

— ¿Qué estás haciendo aquí?

—Necesitaba hablar con usted ya que es la única persona que me puede responder—comenzó la diosa—. Le suplico que por favor escuche mis preguntas no tiene nada que ver con su pasado sino de un problema, que en algún momento tuvo que haber tenido la oportunidad de lidiar cuando era un arcángel en el cielo. Si necesita tiempo para terminar su rutina de ejercicios yo puedo esperar perfectamente en un café enfrente del pabellón.

—Estoy empezando a pensar que me estás siguiendo. Cada vez que me doy vuelta, tú. Eso que Atlanta es una ciudad enorme con muchas probabilidades que no podamos encargar en los mismos lugares, pero madre santa tú te encuentras allí ángel.

En lugar de enojarse por su atrevimiento de hablarle de esa forma ella siendo una divinidad que estaba por encima de él. Ella era una diosa merecía ser tratada con debido respeto digno de su posición política. No importaba si él fuera un ángel desterrado del cielo que no le debía ninguna lealtad alguna a nadie pero de igual forma ella simplemente curvo su boca dejando mostrar una sonrisa, semejante sonrisa, obligo a Patch a bajar un poco la guardia pero a la vez su boca se torciera.

—Tal vez yo deba decir lo mismo la próxima vez que me encuentre con usted en otro lugar—respondió Saori cruzando de brazos, mientras le encajaba una ceja—. A parte quería devolverle esto creo que es suyo por lo tanto me tome la molestia de lavarla cómo dice las instrucciones de la etiqueta. De verdad debería de dejar ser tan retraído e desdeñoso con señoritas decentes que solo quieren ofrecerle su amistad grosero.

— ¿Mi viejo abrigo negro? —preguntó el limpiándose el sudor de su frente con el dorso de la mano.

Y Saori asintió un tanto avergonzada mientras todos la veían fijamente. Qué de inmediato se sintió incómoda al sentir la mirada maliciosa de todos las personas que no dejaban de mirarla lo que provocó que ella le dedicara una respetuosa reverencia le hablaría a través de su telepatía.

—Esperare afuera si no le incómoda—susurró Saori temblando un poco de la vergüenza.

—Quédate afuera no voy a tardar mucho—agregó el buscando entre el bolsillo un papel se lo entrego.

Y ella lo acepto mirándolo con cierta desconfianza.

— ¿Qué es esto señor Patch? —miraba el papel no muy convencida de si ir al salón Z.

—Solo ve allí ángel. Otra cosa algún día dejarás de decirme señor usar mi nombre sin ningún tituló honorario.

—Disculpa...pero primero debe haber una estrecha confianza pero en vista que no la hay...prefiero poner distancia así que lo espero afuera no pienso ir al salón Z con su permiso.

Brookhaven, condado de DeKalb. Residencia de Jules.

— ¿Seguro de lo que me estás diciendo? —agregó incrédulo Jules no creyendo todo lo que Elliot su sirviente y espía humano le había traído recopilado después de entrevistarse con un ministro de arqueología del museo Atlanta History Center—. ¿Me estás diciendo que la chica por la cual nos hemos trasladado desde Maine hasta Georgia es una diosa milenaria de uno de los panteones más importantes de la historia? ¿Palas Atenea? Eso es imposible ella es solo un mito griego inventado por la gente de su propia civilización para darse suerte en las múltiples cruzadas con distintos panteones.

Él rubio sé lo negó con la cabeza alegando que todo lo que decía era cierto, incluso se tomó la molestia de entregarle un portafolio donde contenía toda la copa información que le facilitaron sobre la existencia de la diosa Atenea en la tierra. No era mucha pero era lo suficiente como para aprender todo relacionado con la diosa y sus miles de reencarnaciones. A parte te daba una idea misma de ¿Cuál era la función principal del santuario de Atenas? Entre otras cosas que no se permitían salir a la luz, por miedo de alarmar a toda la población mundial sobre la existencia del panteón griego. ¿De quién era la raza dominante?

—Jules—exclamo el adolescente, y el susodicho levantó su vista para mirarlo de reojo—. Yo no soy muy creyente a las fábulas griegas es más fui escéptico cuando me dijiste que tu peor enemigo era un ángel desterrado del cielo que toma posesión de tu cuerpo dos semanas una vez al año. En el mes judío del Jeshvan. Sin embargo después de lo que ocurrió la semana pasada en toda la ciudad de Atlanta con referencia a los enemigos sin rostro. Eso me ha demostrado que a veces hay que dejar de ver las cosas desde el lado racional debemos comenzar a confiar que en este mundo hay cosas inexplicables. Cómo el hecho de que la señorita Saori siendo una dama tan hermosa y fina, es en realidad una diosa. Eso explicaría su belleza. ¿Tú sentiste el poder del universo recorrer sobre ella?

Chauncey iba a abrir la boca para decir algo pero prefirió mantenerla cerrada, no servía nada decirle un comentario irónico puesto el chico tenía toda la razón. El en su momento cuando fue humano tampoco hubiese creído nada acerca del mundo milenario de la caballería y de los dioses griegos o de otras religiones. Aunque en su momento él le empujo grandes sumas de dinero a los bolsillos de místicos, gitanos y adivinos parisinos en busca de una esperanza. Una escapatoria del juramento que le hizo al ángel. Quizás esa chica Saori siendo ¿Quien dice ser? Podría ayudarle. Después de todo los poderes de ella ridiculizaban a los del ángel de eso estaba completamente seguro.

—No se Jules la verdad ahora que sé la identidad de la señorita Kido. Yo en lo personal no me atrevería hacer nada que le afectase no sabiendo que ella en realidad es una diosa griega que posee poderes verdaderamente feroces...

— ¡Guarda silencio imbécil! ¡El plan tiene que seguir al pie de la letra no te puedes echar para atrás por el simple hecho de que esa señorita es una diosa, ¿Qué a lo mejor ni se acuerda de su vida pasada?! ¡Ahora largarte a seguir poniendo que me estás poniendo de muy mal humor! —le gritó Chauncey furioso sobresaltando al muchacho que retrocedió dos pasos pero asintió se retiró a paso apresurado fuera del despacho del mismo.

Cuando el joven desapareció por el pasillo eso le dio oportunidad al rubio. Miro el archivo confidencial que él tendió bajo el nombre de Atenea. Lo abrió completamente lo primero que vio captó toda su atención era un sin fin de documentos confidenciales sobre la existencia de doce armaduras doradas creadas por los dioses más una que se desconocía su ubicación.

¿Armaduras hechas de oro con referencia a los doce signos zodiacales?

¡Qué cosa más exuberante! No solo contenía eso sino que existían más armaduras pero que no eran de oro sino de plata y de bronce. Cómo armaduras que solamente las podían portar las mujeres que eran mejor conocidas santos femeninos o amazonas. Sin darse cuenta él se sintió ensolvido dentro de un mundo que jamás en su mente paso que existiría a parte de los ángeles caídos, arcángeles y Nefilim. Uno más antiguo que el suyo que data en la antigua era del mito.

Templo de los Arcángeles, Templo de Hefziba.

¡Heeefzibaaaaaa! —el poderoso gritó de Pepper resonó por todo el templo de arcángel. Que inmediatamente dejó caer túnica verde olivó con la que se planeaba vestir para ir a ver Atenea, y a su santo de Sagitario. La joven de cabellera negra y piel morena que la diferencian del resto de los ángeles. Era en ese sentido muy parecida a Jev, puesto el también poseía su misma tonalidad salvo que Patch era quizás un tono más claro que ella. Ella disgustada le habló a través de su telepatía a Pepper diciéndole lo siguiente—Pepper guarda silencio de una buena vez te agradecería que no gritaras mi nombre a todo pulmón esperando que todo el resto de la comunidad angelical sé de cuenta que me estás buscando, para que te cubra con tus estupideces. ¿Qué fue lo que hiciste ahora grandísimo tonto? ¿Le debes dinero a otros ángeles caídos o algún nefil antiguo?

Su compañero titubeó un par de ocasiones lo que le hizo pensar a la doncella de preciosos ojos dorados casi ambarinos a pensar que el ridículo de su compañero otra vez, estaba metido en problemas de apuestas dentro del plano humano. No era de extrañar que en cualquier momento se pudiera salir a la luz enfrente de toda la corte angelical de más alto rango. Descubrieran la doble vida que él llevaba en la tierra fingiendo ser un jugador importante dentro de las salas clandestinas o en el peor de los casos, que alguien lo terminara por chantajear.

Después de tres míseros segundos de silencio el por fin tuvo el valor de decirle algo.

Tranquila Hef no es por eso por la cuál te estoy llamando. Sino por otra cosa que creo que tú debes estar al tanto después de todo tu jurisdicción es la hechicería de distintas ramas, mantener los secretos de la tierra y el cielo bajo control cómo atender las reuniones con los distintos dioses con poderes oscuros. Entre ellos el señor Hades.

Ella recogió su peplo verde olivo comenzó a colocárselo alrededor de su voluptuoso cuerpo asintió un tanto confundida, por el recordatorio.

—Si Pepper es verdad lo que dices, ahora ¿Por qué tanto interés en mi trabajo?

Bueno es sencillo, ¿Tienes algún conocimiento sobre los enemigos sin rostro? ¿Por qué están atacando a los humanos sin razón aparente? —le pregunto con cierto nerviosismo, lo que la hizo pestañear del asombro—. Es increíble que no le hallan avisado absolutamente nada al amo Hades, de seguro esta de un humor de perros ahora más que nunca. Puesto su esposa Perséfone debe regresar al Olimpo con su madre, para pasar su estadía como se pactó en la era del mito para evitar un eterno invierno en la tierra.

— ¿Los sin rostro? —Reflexiono Hefziba terminando de vestirse— Sé dónde vienen es más estoy más convencida que el señor Hades debe estar al tanto de todo los problemas que están pasando en la tierra con relación a ello, después de todo son personas que fueron brutalmente asesinadas por generaciones por los santos de Cáncer. Se encontraban sellados en dicho templo...lo que me hace preguntarme ¿Cómo escaparon de su cárcel?

Eso fue suficiente para hacer que el arcángel de cabello rubio gritará consternado.

— ¡Lo sabía! ¡Tú sabes dónde provienen esas cosas no has tenido la gentileza de decir eso en la reunión pasada pero preferiste callarte ese conocimiento. ¿Te has vuelto loca Hef? —su voz se elevó hasta dar un quejido de temor, lo que disgusto mucho Hefziba—Eres una perra egoísta ¿Sabes? Se lo pasaría a cualquier arcángel hasta a Basha que esa si es una desgraciada pero tú. ¿Hefziba tú? Que eres...la más pura...de nosotros siempre preocupante por la situación que estaban viviendo los nefil a consecuencia de los ángeles caídos, que comenzaste a recobrar tu amor por la humanidad gracias a la señorita Saori. Tú constaste temor por la sociedad de sangre... ¿Para que salgas con esto? De verdad...

Sin embargo, Hefziba no se dejaba intimidar por nadie. Si era cierto que era una de las pocos arcángeles que conversaba pureza y compasión en su corazón podría decirse que una versión angelical de Saori. Pero ella podía ser bastante dura cuando se lo proponía, no iba a permitir que un arcángel regordete, con orejas de dumbo la tratara de esa forma.

Sus ojos se volvieron dos llamas doradas brillante, al escuchar el cómo él se atrevió a ofenderla. Diciéndole perra egoísta nadie había tenido el descaro de ofenderla de esa forma ni siquiera Etiam el líder de los arcángeles, como ningún dios que siempre la trataron con respecto.

—Te sugiero que cambies ese tono tan altanero conmigo Pepper...por no decir que la próxima que vuelvas a ofender diciéndome que soy una perra egoísta...te juró que te fulmino con mis poderes o en el peor de los casos estaré encantada de lanzarte a la tierra para los ángeles caídos se encaren de enderezarte ese carácter tan patético que tienes...no dejas de lloriquear. Así que si vuelves amenazarme o gritarme de esa forma como lo has hecho hoy ya sabes que soy capaz de abrir mi boca imbécil.

Sus amenazas lograron surtir efecto en el rubio que pudo sentir que soltó un quejido que más parecía un horrible chillido de una puerta vieja, que le obligo a Hef hacer una mueca ante la burla de ángel que tenía como compañero en la corte. Aún se preguntaba ¿Qué pensé su señor Jehová al crearlo? El no representaba para nada de lo alguien se imaginaba de un arcángel.

Era todo lo contrario pero nadie la prepararía para lo que Pepper fue capaz de decirle a ella, ni mucho menos descubrir que él sabía su secreto más profundo que ella empeñaba ocultárselo a todo el mundo especialmente a su buen amigo Shamuel.

— ¡Ja lo mismo va para ti Mentsh! ¡¿Qué harías si todo el mundo aquí se entere que desde hace ya varios años bajas a la tierra sin permiso con el único fin de espiar al caballero dorado de Sagitario cuando está entrenando o en su vida cotidiana. No creas que no lo sé, desde hace varios meses te estado observando de cerca es más tuviste el descaro de llevarte una de sus camisas favoritas que hoy todavía al son de hoy sigue buscando?! Lo amas tan profundamente como el adora a su familia...por favor chica fantaseas con él cada momento. Incluso guardas con mucho cariño el regalo que te dio pensando que eras una simple huérfana en un orfanato lo amas tanto que estás pensando la forma de arrancarte las alas para poder bajar al cielo poder ser un ángel caído para acercarte a él. Tienes suerte que Tomoe no te haya encadenado al infierno por ella misma, por tan siquiera mirar a uno de sus hombres.

Hef resoplo al saber que Pepper conocía su secreto, no esto no podía ser. Si el resto de los siete poderosos arcángeles de más alto rango descubrían esto eran capaces de llevarla a juicio para juzgarla por cometer el peor de los pecados para un ángel. El haberse enamorado de un ser humano en este caso no uno cualquiera sino un caballero dorado que fue consagrado desde su nacimiento para una sola tarea.

Servir a la diosa Atenea cómo defensor de la paz y la justicia.

Ella no se podía dar el lujo de permitir, que Pepper conociera sus más profundos sentimientos románticos por el santo de Sagitario. Un hombre que le estaba prohibido no solo por su posición en el cielo sino por el hecho que el corazón de él le pertenecía a la guerra y a su diosa, a la princesa Saori. Por más que ella le permitiese tener una relación con él estaba en contra de las reglas de su raza como del santuario mismo. Era tan triste no poder estar al lado del hombre que ella amaba en ese caso ahora comprendía un poco mejor a Dabria al ver a Jev mirando otra mujer en este caso una diosa. Al igual de Saori aunque lo ocultara ante el ojo de los demás.

La chica se mordió el labio inferior con ira, sintió que sus ojos se humedecían. Con la voz más fría y ensayada le dijo. Una indiferencia que no sentía.

—Mira Pepper si vuelves a decir toda clase de atorrancias de nuevo haré que te saquen el corazón ¿Me entendiste? Ahora largo de mi pensamiento antes que me apetezca llamar a Etiam y a Miguel.

Pepper una vez se sobresaltó decidió dejarla tranquila como ella se lo exigió. Cuando por fin se hallaba sola la chica dio rienda a su desconsolado llanto solo fue capaz de decir.

— Hay Jev ahora te comprendo bien antes me hacia la misma pregunta todos los días desde tu destierro total ex patriarca sagrado y gobernador supremo del cielo que hoy en día a todavía nos da algo de nostalgia tenerte de regreso en las filas, pero creo que nuestro rencor y dolor no se compara con el de nuestro señor que hoy en día sigue llorando tu declive al lado oscuro. Padre le duele que hablemos sobre ti en las reuniones sé que a pesar de su dureza que ha profesado en contra de ti en estos siglos que ha pasado en el fondo está destrozado no hay nada en este mundo que consuele su dolor desea recuperarte o al menos abrazarte. Después de todo tu siempre fuiste tu hijo predilecto que coincidencia que Atenea también ostentaba ese papel con Zeus—la joven no se había percatado de sus lágrimas caían sobre sus orbes dorados, e hizo una mueca ante el recuerdo de Sísifo sonriéndole a Saori horas antes de ser secuestrada por Jev— Ahora me han dado ganas de ser humana para poder estar cerca de Sísifo. Cada día que pasa es una horrible agonía el verlo al sonreírles a todas esas mujeres que lo rodean mientras yo acá en el cielo ansió una caricia, un beso y que esas inflexiones fueran solamente para mí. No soy humana soy un ángel tonto, que en realidad está enamorada de un buen hombre que significa todo el universo para mí. Papá perdóname por ser débil pero es que a veces admiro tanto a Atenea...ella si tiene la oportunidad estar cerca de eso me enardece pero a la vez me duele mucho. ¿Tendré el valor para hablar de esto con Shamuel?

Residencia Andreatos, Gimnasio de Sísifo.

—Comprendo nos vemos en una hora Aldebarán. Será un gusto ayudar en esa tarea que te impuso la señorita Athena—en todo el gimnasio se escuchó la voz de Sísifo, que no dejaba de sonreír al escuchar la voz de uno de su buen amigo al otro lado la línea—. ¿La señorita Athena? Ella no quiso que la acompañara a ver a ese tal Patch pero asumió que los dos tienen muchas cosas que hablar. Lo que me extraña es que Aioros no haya querido intervenir a lo mejor está tratando de recuperarse de todas las heridas que se hizo durante su enfrentamiento con ese caído... ¿Quién iba a decir que sin la mitad de sus poderes angelicales él podría ser un letal enemigo? Según me contó Kiki parecía como si estuviera viendo al mismo dios de la guerra. Ares reencarnado.

El parpadeó un par de ocasiones ante la pregunta capciosa que le hizo el santo de Tauro, el simplemente se encogió de hombros le respondió con indiferencia.

—Pues no sabría decirte lo único que sé es que ese tal Patch es bien peligroso pero dudo que él pueda ser el nuevo contenedor o cuerpo del dios de la guerra, porque primero él es un ángel caído nació siendo así claro que con las alas... —arqueó una ceja—. ¿Dabria? Pues no tengo la más remota idea si ella fue a verlo después, pero cuando fui a la mansión a ver a nuestra diosa no se hallaba en ningún lado esta Xiaoling me explicó que ella decidió tomarse la tarde libre para resolver asuntos personales de ella, que no tenían nada que ver con su trabajo. Tu como sabrás no le creo mucho a Dabria, sé que planea algo.

El arqueo una ceja ante el comentario escéptico que le dijeron al otro lado la línea, se quedó en silencio unos segundos antes de que su expresión adoptara una inflexión melancólica con respecto a un tema que él conocía muy bien.

A veces le gustaba evadir el tema para no hablar de sus sentimientos con relación a cierto tema que lo ha estado molestando 267 años atrás. Qué hoy en día seguía siendo tan desgarrador como sus últimos momentos de vida en las puertas del Lost Canvas.

—Uf el mes pasado fue su cumpleaños. El ocho de marzo si ella viviera estaría cumpliendo 281 años de edad pero seguiría viéndose como una niña de catorce años eternamente—menciono Sísifo con una sonrisa triste—. Sé que el amor entre humanos y dioses es imposible. Ojala hubiera sido yo que él habría estado en su lugar para evitarle todas esas penas, o tal vez retroceder en el tiempo para jamás haberla encontrado en ese pequeño pueblo de Italia cuando tan solo era una niña pequeña que lo único que deseaba era estar cerca de su hermano y su amigo, si reconozco que fue por mi deber de santo que debía cumplir órdenes. Por eso me juré que cuidaría de mi sobrina Saori qué nunca le arrebataría la infancia que ella tanto necesita como lo hice con Sasha. No voy a permitir que nada le pase. Yo siempre la voy a cuidar... ¿Qué me consiga una novia? Alde sabes que eso será difícil...ni que las novias cayeran del cielo siendo ángeles. Ught ya vienes con el tema de secuestrar ángeles mujeres del cielo...por dios... ¿Cómo se te ocurren semejantes barbaridades? Jamás le haría daño a un ángel primero muerto antes de hacerlo. ¿Quién sabe si todas son igual de perturbadas como Dabria?

Pudo escuchar la carcajada estruendosa del grandulón con respecto al tema. Es cierto él debía seguir adelante superar ese amor por una diosa. Es que no le ayudaba para nada seguir enamorándose cada día de la difunta Sasha necesitaba seguir adelante.

Pero su posición de santo era muy difícil puesto su vida solamente giraba alrededor de su diosa. De que serviría, decía ahora pero tampoco se podía cerrar al amor necesitaba darse una oportunidad de ser feliz puesto Saori le diría debes seguir adelante papá Sísifo no te dejes vencer por el pasado.

A las finales lo que terminó diciendo—. No te preocupes podemos dejar para después esa salida entre hombres acuérdate que los aniversarios de bodas, siempre son fechas importantes que a las mujeres les encanta recordar. Si no vas herirás los sentimientos de Shaina no sería agradable tener a esa mujer no con buenas intenciones sobre nosotros dos.

920 Glenwood Ave SE Suite 102/103, Atlanta, GA 30316, EE. UU.

—Creo que fui especifico cuando te dije que me esperaras en el salón Z... —menciono Patch mientras salía del gimnasio luciendo todavía su ropa de entrenamiento, estaba molesto. Maldita sea es que ella no le hacía caso o ¿Qué? Como que hoy se paró con ganas de fastidiarlo—. No eres tan dócil como en otras ocasiones has demostrado ser. Te dije que me esperaras en el salón Z. Allí se puede hablar.

—Yo no tengo porque seguir sus órdenes me entendió señor Patch. Así que le pediré amablemente que baje ese tonito de voz conmigo que no tiene ningún derecho a tratarme de esa forma ¿Me entendió?—rebatió Saori con firmeza—. Por lo que le voy a agradecer que se deje de comportar como un arrogante. Lo que tenga que decirle se lo puedo decir en cualquier lado no hay necesidad de ir a un lugar escandaloso le prometo que seré breve. No le voy a quitar mucho tiempo.

Él se recargo sobre un poste de luz mientras estudiaba la actitud tan firme de ella. Realmente admiraba la valentía que poseía Saori al encararlo cada vez que conversaban los dos sobre cualquier cosa que surgiera en este caso estaba seguro de que el tema central de esta plática sería la confrontación que sostuvo con Aioros el hermano mayor de ella. Qué casi sale a la luz de querer confabular un plan para ofrecerla en sacrificio para tener su cuerpo humano.

No podía creer que él no pudiera manejarse fácilmente con Saori. Él estaba más que acostumbrado a tratar con toda clase de temperamentos femeninos de saber cómo usar el encanto para derretir hasta la fémina con carácter difícil. En menos de dos horas ya las tenía dominadas e hechizadas hacer todo lo que él decía. Pero por alguna razón con Saori parecía un novato, un ciego que necesitaba de un bastón para poder guiarse. Si bien escondía que no le era diferente a él todavía no confiaba del todo en él siempre sabía cómo leerlo a él.

Como si fuera un libro abierto, a diferencia de otras personas Saori sabía lo que las personas escondían en su interior. A veces odiaba esa habilidad de ella de leerlo, con fácilmente, era frustrante por no decir que si ella lo hubiera conocido en algún momento de su pasado quizás no hubiera sido tan tolerante e paciente con sus cuestionármelos contra su forma de vivir. Su empatía era bastante desarrollada para una chica de 15 años de edad.

Después de dos incómodos segundos en que se miraron fijamente. A pesar de que la diosa se sentía asustada con respecto a la mirada que le dedica el pelinegro. Era aguda, intimidarte e inquisidora. Sin embargo eso no perturbo su rostro apacible pero para evitar que él se enojara. Curvo su boca en una sonrisa tierna una que siempre lograba sacarla de cualquier discusión que sostenía en el pasado con Milo con referencia a un problema que haya surgido entre los dos esperaba que funcionara con él.

—Por la razón que vine es en siguiente—y Saori comenzó a estudiar a Patch de pies a cabeza. Lo que hizo que el moreno alzara una ceja ante su atrevimiento. Fue entonces ella vio en la parte cerca de la costilla que no se veía en un buen estado a pesar de que la sangre angelical estaba tardando de curarlo—. ¿Esa herida realmente necesita atención? No puedo creer que mi hermano y usted se agarró a golpes, sin usar sus poderes con dos simples espadas hechas para acabar con la vida de un inmortal. Lo que me hace preguntarme... ¿Dónde las obtuvo? Si existe una enorme prohibición para los santos usar armas para defenderse.

—Despreocúpate esa herida se curara cuando menos lo esperas como te dije una vez. Bueno debo decir que hace tiempo no tenía una buena pelea la verdad que jamás encontré oponente tan digno. Admito que si aún conversara todos mis poderes arcángel intactos como los tenía en el cielo no limitados en un 10% la pelea se pudo haber tornado mucho más sangrienta—le alzó ambas cejas. Y Saori entrecerró los ojos ante su sarcasmo.

—Sabe una cosa tendré que aprender a ser sarcástica para entenderlo mejor. Y poder devolverle para atrás respuesta ingeniosas—se molestó ella, y pero aun así se acercó a Patch. —Esa herida se ve mal lo puedo ver los golpes cósmicos son bien peligroso con la suficiente fuerza pueden destruir huesos. No se atreva a decirme nada porque viene conmigo pretendo curarle esa herida.

— ¿Qué tú qué? —por primera vez lo tomo fuera de su guardia.

—Le curare su herida venga por favor no ponga más resistencia conozco un lugar para hacerlo—argumentó ella mirándola con una expresión de preocupación al ver su herida. Pero estaba decidida a ayudarlo.

...

¿Qué es este lugar ángel? —pregunto el mirando el lugar con ojo analítico. Y Saori saco de su bolso un juego de llaves le dijo a Patch con voz calmada—. Era la antigua casa de mi nana Hécate hace cuatro años atrás antes de subir al cielo, de nuevo. A volver a cumplir su labor de abrir la puerta del Olimpo a sus visitantes. Si lo es sorprendente.

Sé que está pensando. Ángel ¿Cuantas nanas necesitas para que te cuidaran? Si de ser así no me sorprendería que te malcriaran tanto o en el peor de los casos te convirtieran en una criatura pensante—se burló Saori usando su telepatía—. ¿Se le olvida un pequeño detalle señor Patch? Tengo el poder de curarle las heridas que posee en su cuerpo si bien su sangre de ángel debió haberse encargado ya de curarlo por lo menos el área superficial no significa que ese mismo proceso se aplique cuando recibe golpes cósmicos puesto que estás solo consiguen alargar su larga curación de dos semanas hasta meses, no me gustaría que algo le sucediera por mi culpa no cuando usted se ha esmerado tanto en cuidarme. Yo le debo favores así que deseche su orgullo me permita ayudarle por una vez en toda su vida. No tiene nada que perder. Así que adelante después de usted.

¿Ahora sabes lo que pienso? —recrimino el con seriedad pero un abstuvo de burla.

—Puede ser, pero pienso que su expresión lo decía todo—se alegró Saori, y abrió la puerta con sumo cuidado se hizo a un lado permitiéndole que el pasara.

Patch se encogió de hombros mientras caminaba en dirección a los aposentos de la vieja Hécate, él sabía a la perfección ¿Quién era ella? No era necesario que la diosa le tuviera que dar una lección de mitología para poder comprender un poco mejor las deidades del panteón griego. Simplemente se limitó a entrar a los interiores de la cabaña a las afueras de la ciudad de Atlanta. Debía darle crédito a la diosa de la hechicería realmente este lugar esta tan apartado por no decir lejos de la carretera, por lo que Saori tuvo que usar sus poderes de diosa para tele transportarlos a los dos de la entrada de uno del parque nacional hasta acá. Pudo admirar que dentro de la sencilla choza varios objetos relacionado con la hechicera, utensilios, especias de todo un poco.

El lugar se veía que llevaba varios meses sin uso. Lo que hacía pensar que Hécate la diosa de las artes oscuras tuvo que salir de la nada dejando todo su santuario personal de conjuros, posesiones y premoniciones, los secretos oscuros del Olimpo y la tierra. A lo mejor entre algunos de esos tantos libros se podía encontrar los diarios de Calisto, que revelaban muchas cosas comprometedoras de él. Se paró fijamente en el pequeño entande de libros un tanto desgastado por las inclemencias del tiempo. Se detuvo para mirar fijamente uno de un color marrón oscuro con tapa dura se le hacía familiar le recordaba en cierta medida a uno de los diarios de Calisto.

Como si Saori supiera lo que él estaba pensando puesto él se quedó mirando fijamente la pequeña libraría improvisada. De su antigua nana lo que provocó que le dijera con voz melódica.

—Los diarios de mi nana no están aquí por si acaso—le respondió la diosa, y Patch la miro por el rabillo de ojo—Ellos se encuentran en una ubicación segura señor Patch. Por favor tome asiento, esa herida necesita curársele. Así que le pido que se deje ayudar por mí.

Patch no dijo absolutamente nada le asintió lo que sorprendió un poco a Saori. Qué no espero dicha acción por parte del pelinegro es que él no era alguien que siguiera órdenes de alguien ni mucho menos de una mujer, eso le hizo hacer memoria a uno de los pasajes que tuvo la oportunidad de leer en el diario de su nana hace dos semanas atrás.

Una de ellas era...

Captó su atención le hizo recordar una frase.

El siempre caracterizo por su aire enigmático e oscuro con un toque de control total. Con esa apariencia física que era tan impresionante por no decir dominante con un poco de ese magnetismo sexual que no le he conocido a ningún otro hombre no eso no es todo, él posee un aire fuerte, salvajez, letal que acompaña muy bien su fuerte personalidad dura e fuertemente independiente que no le he visto en mis ochenta años como sacerdotisa enoquiana. Un hombre tan único como el, ningún ángel caído que he tenido la oportunidad de documentar posee tales características como las tiene el de sobra por no decir otras virtudes que de seguro harían que cualquier fémina se volviera loca de deseo hasta caer al borde la locura.

No creo que exista ninguna mujer en la faz de la tierra que no se le resista. Qué no consiga diluir sus órdenes e imponer su personalidad. Con solo el abrir su boca para emitir cualquier cosa por más tonta o ridícula que sea la mujer terminaba cediendo. Qué jamás ninguna había conseguido hacer su voluntad enfrente de él porque jamás lo aceptaba alegando que él era el que mandan nena.

Saori se dijo para sí misma. Eso era antes puesto esa autoridad que poseía Patch sobre las mujeres termino en el momento que Saori entro a su vida, puesto la chica siempre lograba eludir cada una de las ordenes que el intentaba darle cada vez que los dos se topaban en distintos sitios. Todos sus encuentros horarios fueron dentro del horario de él no los de ella, eran las escasas ocasiones se podría decir que era de pura casualidad.

Sentía que debería de darle las gracias a su obstinación y soberbia que suelen salir en los momentos más inoportunos. Por primera vez esos tremendos defectos de ella salieron a flote. No le gustaba abusar de su posición de diosa pero a veces, con la tenía que hacerlo no era algo que le agradase mucho. Se sintió satisfecha de que él cumpliera su orden lo vio sentarse en la pequeña butaca que estaba al frente del ventanal.

— ¿Por qué Hécate dejo esta cabaña? —preguntó el con curiosidad mientras observaba él como Saori se sentaba de la manera más delicada y llena de gracia que jamás él había visto en una mujer, eso era lo que más le atraía de Saori. Era tan fina y elegante todos sus movimientos eran tan frágiles como los de una muñeca.

—Política del panteón—se encogió de hombros ella—. Por favor, puede quitarse la camiseta para poder ver bien la herida que tiene—aunque eso último lo dijo con vergüenza con las mejillas sonrojadas.

Eso provocó que Patch disfrutara de sus mejillas sonrojadas de la castaña. Como su adorable titubeo al verlo quitarse su camiseta deportiva para mostrarle la horrible herida que le hizo Aioros con una daga especial de la cual el no poseía conocimiento alguno sobre dicho objeto pero debía reconocer que necesitaba darle su crédito porque casi lo mata.

No se percató del pequeño sobresalto de Saori, no ella se volvió a él se quedó helada y sin aliento alguno. Por más esfuerzos que hiciera para disimular su expresión no lo conseguía era delgado, su cuerpo era lo más sexy que había visto en toda su vida, lo mejor de todo poseía ese factor de feroz e duro y eso que siendo una diosa había tenido la oportunidad de ver suculentos bocados que le servían a ella, poseían ese factor peligroso que podría hacer jadear a cualquier mujer con solo posar sus ojos sobre él. Sin embargo Patch poseía un magnetismo completamente diferente a lo que ella estaba acostumbrada habitualmente, él era bastante intimida mente incluso un poco más que Aldebarán.

Era tal como ella se lo imaginaba por debajo de la camisa era alto y delgado.

Su contextura era atlética como la de cualquier guerrero. Su complexión era similar a la de su hermano Aioros pero él pesaba un poco menos ella asumía que tal vez su peso o silaba entre los 75 a los 81 kilogramos pero prefería inclinarse por la segunda opción puesto su masa muscular era casi igual a la del sobrino de Manigoldo. Tres libras menos que su novio Milo, que pesaba 84. Un poco menos que Sísifo que pesaba lo mismo que su hermano Aioros. Unos 85. Aunque eso jamás le quitaría el mérito de sus tremendas habilidades de batalla.

Sus abdominales eran sumamente duros como una piedra igual a los de sus santos. Este era un cuerpo que se obtenía con mucho entrenamiento lo que le llevo preguntarse, ¿Qué tipo de entrenamientos fue sometido Patch en el cielo, para obtener dicho físico? Por lo que se debatía así misma si le preguntaba o no, mientras se encargaba de coser la herida con mucho cuidado.

Si bien él carecía del sentido del tacto para poder sentir dolor, eso no quería decir que no fuera delicada con él. Por lo que prosiguió a comenzar a colocar el hilo en la aguja.

En la miraba en silencio.

Sintió un extraño removimiento estomago al ver a la chica en como coloco grácilmente sus dedos sobre su piel con esmero se dedicaba coser su herida que aún no se hallaba del todo abierta igual su cicatrización se estaba tardando más de lo necesario.

Si bien el no sentía pero eso no le impedía emocionarse a un nivel más emocional ante el contacto de la diosa. Ahora entendía un poco mejor a los antiguos héroes griegos el si hubiera tenido la oportunidad de nacer en la antigua Grecia.

Si nunca hubiera sido un arcángel antes ahora convertido en un oscuro ángel caído, le encantaría ser un humano para poder enlistarse en el ejército de la diosa Atenea para proteger a una entidad tan preciosa, como lo era su reencarnación. Otros cinco minutos de silencio hasta que la castaña fue la que rompió el silencio para hacerle una pregunta que le sorprendió en gran medida.

— ¿Por qué usted... digo Patch...se fijó en mí? —preguntó y Patch inmediatamente desvió la mirada en su dirección. Saori entonces se dio cuenta de esto, y comenzó a esconderse detrás del bíceps derecho mientras seguía cociendo, fingiendo indiferencia—. Es solo que... quiero decir... yo no soy lo que busca físicamente en una mujer. No soy pelirroja, ni alta y ardiente soy todo lo contrario tengo el pelo castaño, no soy tan alta y mi belleza es más frágil acéptelo...

Esa pregunta le desagrado a él. ¿Qué no era de su tipo? Si bien en parte ella tenía razón en algo no lo iba a negar en lo absoluto la mujer con una tonalidad de cabello rojizo eran su preferidas, pero él tuvo la oportunidad de conquistar diversas mujeres y que muchas ellas pasaron sobre su cama. Por no decir que con la mujer que el más duro fue posiblemente con Jolie.

Ella poseía el pelo una tonalidad similar a la de Saori, el con su mano izquierda rodeo su barbilla, su toque era insoportable mente tierno que sorprendió a Saori.

Sus pupilas se dilataron ante el gesto del caído, las mejillas se colocaron de un gentil rosa. Ella parpadeó del sobresalto él le dijo.

— ¿Quién te dijo que solo me fijo en pelirrojas? ¿De verdad crees eso? —su voz era suave y tierna, primera vez que él le hablaba de esa forma—. Ángel tú eres una mujer hermosa no corrige exquisitamente bella, a pesar de ser tan joven tanto así que con tu sola sonrisa haría que millones de ejércitos quisiera morir por ti. Tu preciosidad no es digna de ningún mortal. Eso incluye cualquier ser inmortal... eres como un espejismo uno del cual nunca termine de admirar. Si es cierto que he visto con pelirroja que eran tan ardientes como el infierno lo reconozco, pero eran del motón en comparación contigo que las superas con tu sensualidad e inocencia tú haces que me vuelvas más loco de lo normal. Eres lo que cualquier hombre desea en una mujer eso me incluye así que jamás vuelvas a dudar de esta hermosura que te concedió la diosa Afrodita al nacer... —esas palabras emitidas dejaron a Saori sin habla y sonrojada el murmuró algo solo para el—. Maldita sea eres tan hermosa, ángel, pero así tan delicada estás prohibida para todos los hombres e incluso para mí. Sin embargo eso no impide ir detrás de ti—se enfureció le soltó la barbilla con un poco de brusquedad impactando a la joven que a lo mejor esperaba que el la besara de nuevo.

— ¿Eh? —comenzó Saori, pero Patch desvió la mirada—. Yo pues... mire... no me interprete mal lo que quise decir, sé que soy hermosa no por nada... Afrodita uno de mis caballeros me toma cómo su musa para crear arte en el mundo de la moda. Sino por el hecho que no soy compatible a usted...

Patch no digo nada.

— ¿Es necesario que seamos compatible para eso? Pues déjame decirte que piensas muy erróneamente. Yo aun no entiendo ¿Por qué te denigran a vivir en una tarea que te obligan a sacrificar la oportunidad de elegir? —su voz era tan oscura, que obligó a Saori a parpadear un par de veces, pero en su lugar desvió la mirada.

Él sabía que ella se negaría a responder esa pregunta.

—Prefiero no responder esa pregunta, creo que me he ganado ese derecho. —argumento ella con seriedad, dándole a entender que lo mejor no era seguir por ese camino. Sin embargo en algo si eran parecidos ellos dos es que no seguían las órdenes de los demás, eran en cierto modo arrogantes.

—Creo saber la respuesta, porque estás sujeta a un deber desde la era del mito... —encaró Patch a Saori, que de inmediato dejo de coser para encararlo se sorprendió que fuera bastante perspectivo. Por lo que aceptó hablar con él un poco de su mundo.

"No pierdes nada con intentarlo Saori" —se dijo—Puedes abrir tu corazón hacía el, después de todo ninguno de los dos esta tan tenso como aquel día en el parque de diversiones donde estuvieron a punto de besarse...por lo que explícale como funciona tu mundo."

—Jum, usted gana pero eso se lo explicaré algún día hoy no quiero hacerlo pero lo que tiene que saber es que este deber al cuál estoy sujeta reencarnación no es de un siglo para acá esto ha sido por millones de eras no es algo que empezó siendo un simple capricho de los dioses—hizo una pausa—En el panteón griego hay diosas vírgenes que deben permanecer así para evitar el ciclo de la tiranía sino no sabes las consecuencias que esto puede desencadenar las cuales serían irreparables, y cómo sabrá yo soy una de ellas digamos que la más frágil entre todas que juró guardar su castidad eternamente, por lo tanto si yo llegase a enamorarme de alguno de mis santos decida romper el ciclo de Athena al entregarme a él estaría contaminada por la predilección ya no sería ni pura e digna para comandar esta tierra. Habría perdido los objetivos. Sería severamente castigada por mi afrenta. Pero como mi amor por los humanos es enorme siempre pondré a la tierra por delante de mí misma de todo espero que comprenda con esta explicación señor Patch. Qué no le puedo devolver los sentimientos que intenta ocultarme no crea que no lo sé, puedo leerlo...ojala pudiera hacerlo pero no puedo...espero que algún día me comprenda por completo.

Patch no le agrado en lo absoluto tener que escuchar su explicación. Era horrible tener que ser ella, vivir sin poder entrégate a nadie para preservarte pura por siempre. ¿Qué clase de castigo era ese?

—Sé lo de las diosas vírgenes ángel. A veces se te olvida que yo también fui alguien importante en su momento pero eso fue antes de caer del cielo. Como te dije una vez mientras más alto estás peor es la caída—y una vez más volvió a mencionar ese refrán con petulancia en su tono de voz.

Saori parpadeó un par de ocasiones. No quiso prestarle atención al tono petulante que él describía su estadía en el cielo.

—Cuando usted habla así a veces me das miedo—dijo Athena, gentilmente—. Lo que me hace pensar que mejor no le pregunto, ¿Cómo su era relación con tu padre? Ósea con el gran maestro.

Tal como ella lo sospechaba su comentario no fue del agrado del ángel. Qué se giró para mirarla sobre el rabillo de su ojo con una mirada bastante oscura que hizo que la diosa contendiera el aliento se obligara a retroceder dos pasos de él como si supiera que él intentara hacerle algo de nuevo en el cuál ella tendría, que utilizar poderes divinos para mantenerlo bajo control para evitar que la lastimase. De nuevo, como intento en el parque de diversiones. Patch fijo sus ojos en ella. Estaban más negros de lo que jamás ella había visto, quizás si había tocado una fibra sensible que ahora lamentaba haber tocado. Por lo tanto trato buscar la forma de suavizar el ambiente porque ya estaba sintiendo que el pelinegro se le acercaba para decirle algo, pero la fortuna de la diosa la puerta de la cabaña se abrió sobresaltando a la diosa, y poner los sentidos del caído en alerta.

De cualquier posible amenaza pero en su lugar solo vio un pequeño niño entrar.

Aquel niño según sus cálculos podría estar alrededor de los 10 a 13 años aunque era muy confuso porque su cuerpo se veía bastante desarrollado para su edad. Su complexión era delgada pero igualmente atlética debido al entrenamiento que recibió durante toda su vida. Su cabello era oscuro como el suyo, y su rostro no carecía de ningún rastro que llamara poderosamente. Sin embargo la segunda persona si captó su atención una bella doncella de piel blanca, con su pelo moreno sujetado con una diadema griega, y un peplo rojo con adornos ceremoniales que la diferenciaban del resto de las doncellas que servían a Ángel. Debió suponer que ella era su sacerdotisa que interpretaba la palabra de la diosa en la tierra en los templos griegos que Atenas que aún le rendían culto a la diosa Athena.

El niño le gritó a dicha sacerdotisa de ojos grises lo siguiente.

—Se lo dije sacerdotisa Anticola que la señorita Athena estaría con ese caído aquí—Restu apunto con su dedo en dirección a Patch, que de inmediato sus ojos se tornaron a un más oscuros de lo que ya estaban—Si no me doy cuenta que esta mañana la señorita Saori no estaba en su recamara en su mansión sino que tuvo la libertad de visitar a ese demonio salido totalmente del Tártaros. Es que nunca nadie escucha lo que tengo que decir es frustrante ¿Sabe?

Patch puso mala cara ante el comentario del pequeño.

Por su lado Saori entrecerró los ojos le dijo en tono bastante altivo—. Restu deja de decir tonterías nada me ha pasado por el amor de dios, a veces te encanta exagerar las cosas. Por eso es que los adultos prefieren no prestarte atención.

El niño intento abrir la boca para decir algo, pero la sacerdotisa le dedico una mirada negra dándole a entender que ni siquiera se inmutara en abrir la boca porque si se atrevía aunque sea para decir cualquier tontería que se le viniera a la cabeza ella se encargaría de castigarlo severamente.

—Usted tiene un acompañante con una boca bastante afilada para su cantidad de años—aclaro el con sus ojos oscuros que lucían analíticos, aunque eso era una forma bastante gentil de decir. Qué le estaba tirando miradas penetrantes al chico de cabello oscuro.

—Reconozco que es algo impertinente a veces.

Oh sí que lo era. Se burló el caído con sarcasmo.

— ¿Qué están haciendo ustedes aquí? —calmo las aguas Saori.

—El maestro me pidió que la viniera a buscar en vista que no presento en el lugar pactado.

—Lo sé, no había necesidad de venir pero aun así gracias por favor les pediré amablemente que me esperen afuera los dos que tengo algo pendiente que decirle al señor Patch—exclamo la diosa en silencio, mientras los dos se retirarían dejaban completamente solos.

La castaña puso mala cara una vez que estuvieron solos.

—No tenía que ser tan irónico.

—Así se le trata a la gente que le encanta hacer preguntas impertinentes.

Parpadeó un par de ocasiones por esas palabras tan rudas de él, pero sabían que no iban dirigidas a ella sino al pequeño santo de Lince, quien al aparecer había logrado fastidiar un poco al caído con su impertinencia infantil, sin embargo no lo culpaba del todo a ella también le había fastidiado un poco con sus comentarios tan metidos.

— ¿Qué era lo que querías saber? —y su tono impacto un poco a Saori, puesto el jamás usaba ese tono tan tímido...con ella, es que le era imposible imaginarse a Patch de esa forma. Retraído sí, pero tímido. Jamás. Lo vio incorporarse mientras se colocaba su camiseta térmica que usaba para ir al gimnasio—...si me trajiste aquí es por algo, así que será mejor que seas breve. Saori no tengo todo el día para jugar con tus tonterías. Tengo cosas que hacer no tengo todo el día para estar aguantando tus niñerías ángel.

Eso la ofendió pero en su lugar le dijo con tono sereno.

—Ya deje de ofenderme si... —y de pronto no comprendió por qué sus ojos se humedecieron por sus filosas palabras, pero aun así le dolieron. Hasta el fondo de su alma simplemente con voz quebraba le pregunto—...lo que vine a preguntarle es ¿Cómo fue capaz de asesinar a la novia que Chauncey tenía en 1769? ¿Realmente es capaz de casi atravesarle el pecho a mi hermano? Casi lo mata...el a usted lo dejo mal herido, no se vaya yo aún tengo que terminarle de cosérsela rozadura.

—Muchas gracias pero puedo curarme solo—replico el ignorando lágrimas de la castaña.

Le negó con la cabeza dándole a entender que no lo dejaría ir.

— ¿Y si fuera así? ¿Qué vas hacerme? —la encaró desvió su mirada en dirección a la de Saori. — ¿Vas a encadenarme en el infierno Saori? Si es así estoy deseoso de conocer el lado brutal y poderoso de la diosa Atenea que tantos les temieron en la antigüedad. —la sombra de una sonrisa pirata merodeó por su boca, eso entristeció más a Saori y la diosa simplemente le negó con la cabeza.

—No lo voy a hacer, porque creo que puedo salvarte de esa oscuridad que te está amargando la existencia... no solo por ti Patch sino por alguien más que desde allá arriba me ha implorado que te haga reflexionar...no es necesario que diga su nombre porque lo conoces perfectamente bien—Saori comenzó acercándose a él, incluso su mano brillo en un tono dorado. Lo colocó sobre su pecho del pelinegro le hizo tener una visión.

Una luz dorada lo cegó por completo haciéndole ver un recuerdo que haces mucho tiempo, olvidó. Un recuerdo que el enterró en lo más profundo de su ser.

Las teles transportaron hace más de seiscientos años atrás. Ese recuerdo era algo que él no deseaba revivir este era cuando él todavía era un Querubín con apenas unos 100 años gobernando el cielo, ese día que la diosa Atenea le estaba reviviendo en que su padre vino personalmente a ver a sus hijos, para saber ¿Cómo estaban ellos? Especialmente Hefziba quien era una de sus consentidas.

El aún podía escuchar su voz murmurándole.

—Jev... —saludo un hombre de cabello oscuro, rasgos cincelados pero con un toque de sabiduría, ojos de un azul pálido con un borde en el iris de un color gris de una complexión física similar a la de Uriel. Vestía un chitón verde olivo—Padre pero que sorpresa encontrarlo aquí hace tiempo que no venía a vernos... —comenzó el pelinegro con una voz solemne mientras escondía sus grandes alas negras dentro de su cuerpo, se hincaba mostrando respeto. No solo el también Hefziba a su lado se incoó tirando de su peplo blanco con adornos judíos de color rosa vieja.

El anciano le sonrió con calidez le tendió la mano.

—Por favor levántense los dos saben que me desagrada tanta formalidad.

La morena respondió.

—Protocolo padre usted lo sabe mejor que nadie.

—Lo sé pero mi visita no es por motivos de trabajo, sino meramente sociales—aclaró el hombre cruzándose de brazos mientras admiraba a los dos ángeles incorporarse del suelo.

— ¿Social? —frunció el ceño Jev sin dejar su semblante impasible.

El creador de todo soltó una risa y asintió. Agito su mano izquierda e hizo aparecer un cuaderno enmarcado que antes era un antiguo pergamino con cuero de vaca, que él solía utilizar para realizar bocetos de dibujos. Le tendió un a Jev que el susodicho lo tomó con cierto recelo, y se dio cuenta que eran dos cuadernos bien enmarcados asumía que el otro era para Hefziba.

Se lo entregó a la bella doncella de los ojos oro.

— ¡Gracias papás! —gritó ella alegre extendió sus alas blancas, se fue volando para admirar su cuaderno de dibujos que ella tanto le pedía.

— ¿Qué es papás?

—Ábrelo y verás.

Obedeció la orden de su padre, y abrió la carpeta. Se quedó pasmado. Por no decir sumamente impactado. Dentro de cuadernillo de cuero se hallaban unos bocetos del cuando fue a visitarlo hace poco en su templo por una visita de negocios. Su acostumbrada tarde de té y jugar ajedrez en su panteón privado mientras los dos se sentaban a contemplar el atardecer desde arriba. Y lo dibujo la observando el lienzo rojizo desde un ángulo que se pudiera ver su mejor pose donde acentuaba todo el lado derecho...Qué decir de su sonrisa...Era la típica mueca de pirata estibo de humor sarcástico que él solía colocar cuando hacía un comentario ingenioso.

Él sentía que el dibujo transmitía muchas cosas desde melancolía, pasión, un magnetismo sexual que siempre lo había caracterizado y un toque de misterio que tanto llamaba la atención de toda la población femenina angelical. No por nada se conquistó a una de los ángeles de la muerte más hermosos dentro de su rama. A Dabria, una bella rubia que tenía cierto aire a la antigua princesa de Esparta. Helena que fue considerada la mujer más bella en su época la verdad se sentía satisfecho de tener a una mujer con una belleza exuberancia como la de ella.

Con un trazo fino pero a la vez firme que de seguro no debieron haberle costado nada garabatear a su padre que siempre tuvo esa habilidad con respecto al dibujo. Habilidad que solo hasta ahora Hezfiba había heredado. Ni siquiera Etiam que era gran aficionado al arte, lo que le hizo pensar a Patch que quizás Hef tenía un mejor entendimiento con referencia al arte a diferencia del resto.

El alzó la vista se sorprendió al ver que los ojos de su padre se llenaron de lágrimas.

—Me alegro muchísimo que te gustaran los hice pensando que te iban a gustar Jev... —lloro Jehová feliz a su hijo le dijo—. No tienes ni la menor idea de lo mucho que te quiero, Jev. De lo orgulloso que estoy de ti. Cuando te creé pensé que dejaría el cielo en buena manos la verdad no me equivoque eres uno de los arcángeles con un poder superior a los demás, me atrevería a decir que estás al mismo nivel que Gabriel y Miguel que son mis dos primeros hijos. Sé que tienes varios de cientos de años, y sin embargo, cada vez que te miro veo a ese pequeño muchacho de pelo rizado, rostro perfecto con largas pestañas sensuales y ojos negros que me derretían el corazón. A veces echo de menos cuando venías a mi templo a contarme como evolucionaban tus poderes. Solo espero que esa pequeña gota de maldad que aun habita en tu corazón jamás crezca para convertir en un demonio.

Él le sonrió con ternura algo raro en él. Eso que solo tres personas tenían el privilegio de ver el lado suave del eso eran padre, Dabria y Hefziba. La última la veía como una buena amiga casi como una hermana.

—Papás sabes que es difícil que me corrompa. Así que no te preocupes por algo que jamás a suceder. A parte muchas gracias por el obsequio como la cadena de arcángel que me diste hace un par de años atrás son regalos que significan mucho para mí siempre los tendré conmigo.

Y el creador asintió mientras lloraba le permitía a su hijo abrazarle. Él se lo devolvió sobándole la espalda con cariño.

La visión se terminó.

Saori iba a retirar su mano del pecho del pelinegro pero este se la iba a tomar, sin embargo ella fue mucho más lista que él le mando una descarga donde le advertía que no era buena idea. Princesa le dedicó una mirada impasible algo vacía mientras el universo se veía reflejado en sus orbes verdes que no dejaban de mirarle con gentileza esperando alguna reacción por parte de los orbes negros. Le dijeran algo en su lugar él se quedó viéndola con una furia fría que le erizo los vellos del cuello por lo que acudía a colocar la otra mano sobre su pecho para tratar de enseñarle algo pero en su lugar él le respondió.

Normalmente se le veía relajado, tranquilo e impasible pero al parecer enseñarle ese recuerdo fue como si hubiera enfrentado a un animal salvajez.

— ¿Cuando has visto a Jehová? —gruño en una voz que no podía estar más enfurecida—. ¿Qué fue lo que te dijo? ¿Por qué precisamente te busca a ti?

—Patch me estás haciendo daño... —se quejó Athena tratando de zafarse de su agarre, la soltó un poco avergonzado de su actitud pero sin quitarle la furia de su rostro. Ella suspiró le explicó—. Aunque no lo creas él no se ha olvidado de ti, está buscando la forma de regresarte al lado de luz. ¿El por qué me busca? La respuesta la tienes tú mismo, sin embargo en tu estado de ánimo no eres capaz de recordarlo te lo diré...él tuvo una idea cuando te vio visitar un museo en Inglaterra con Rixon e Aioria te quedaste admirando una estatua en honor a mi divinidad. La admirabas con tanta fascinación incluso la tocaste como si ella cobraría vida para devolverte la caricia...que él pensó que si me pedía ayuda las cosas mejorarían. Si no me equivocó eso fue a finales de 1899.

Un destello de sorpresa crispo en su mirada.

— ¿Cómo lo sabes?

—Yo te vi ese día en mi forma cósmica. Después poseí el cuerpo de una joven hablaste esa noche en una cantina... —dijo Athena con una voz temblorosa.

—Ósea que aquella doncella de cabello rubio y ojos verdes eras tú—dijo secamente.

—Si era yo, tenía curiosidad de usted, ¿Eso es malo? —se encogió de hombros Saori.

El silencio adorno la habitación. El soltó ambas manos no había esperado que Patch se molestara tanto osadía tanto.

— ¿Todos los dioses de tu panteón pueden hacer eso? —pregunto el directamente queriendo saber.

Ella asintió dándole a entender que todos podían hacer eso.

—Voy a responder a la pregunta que no me ha hecho todavía—menciono Atenea, la diosa observando al ex arcángel—. La respuesta es sencilla los dioses somos capaces de poseer un cuerpo pero lo hacen cuando tienen una necesidad. Pero para mí eso es lo más repulsivo que puede existir. Pero eso no tiene importancia ahora, me permites un segundo... ¿Por favor? —y Patch no comprendió lo que quería hacer ella, y vio que la chica le colocó una mano en el lado izquierdo donde se hallaba la herida.

De pronto una luz dorada brillo en su mano. Aunque él lo había negado, cuando llegaron a la cabaña de la titanide Hebe, ella había percibido que esa herida no logro curarse del todo bien por lo que se tomó la molestia de coserla primero para que cicatrizara bien. Al principio podía palpar la confusión del caído con respecto a las atenciones que ella estaba dando a pesar de lo que ocurrió en el parque, ese casi beso que se iban a dar en la cocina de la casa de Aioria. Nunca olvidaría eso, solo consiguió confundirla aún más tanto a ella. A él también le removió todo en su interior. Ahora se trataba de contener con ella, regresando personalidad tan desdeñosa de siempre y esa actitud misteriosa e oscura. Pero sabía que él se lo agradeció con su silencio. Como diosa que era, tenía el poder de curar, ella quiso hacer esto por él. Era su modo de devolver cada favor.

Tras terminar ella quitó la mano alejo dos pasos para mirarlo fijamente.

—Listo ya no tendrá problemas con esa herida —agregó Saori, mientras veía a Patch palparse el área algo perturbado por esa energía dorado —. Me tengo que ir la cabaña en donde estamos se encuentra muy cerca del Six si es que dirigías allí, quizás en otro momento tenga la capacidad de contarle algunas cosas sobre mi deber divino. No quiero que piense que el ser diosa es esclavizarte al contrario yo diría que es lo mejor que me pudo pasar aunque a veces creer que es un deber tedioso. O tal vez, ¿Prefiere que hablemos de lo que se siente estar al lado de usted? Lo único que le puedo decir es que me siento algo incomoda el recordar ese día.

El esbozó una sonrisa de zorro.

— ¿Tienes miedo de mi Palas Atenea?

Saori se sorprendió el que caído mencionara uno de sus nombres en la antigua.

Palas significaba virgen en griego.

— ¿Por qué siempre tiene que ser odioso? —se molestó Saori al escuchar esa pregunta de él, por su lado el comenzó a caminar en su dirección. La diosa parpadeó un par de ocasiones con hostilidad ante sus palabras—. No le tengo miedo. Al contrario ciento en esto momento es coraje así que no le conviene hacerme enojar más, mejor le cambio el tema quisiera preguntarle si este fin de semana está ocupado. Quiero enseñarle algo.

—No. Para nada ¿Por qué quieres saber Ángel? —se recargo sobre el respaldar de la mesa.

Ella sonrió con astucia—Tendrá que esperar al fin de semana tranquilo, no lo enviaré al infierno. Le juró que después de esto entenderás un poco mejor mi misión en la tierra. Es algo que me llena de mucha felicidad así que le dejo eso de tarea para que adivine. Me despido nos vemos por ahí señor Cipriano.

Le dedicó una genuflexión que rayaba entre astuto e ingenioso. Algo que le encantó a Patch que se la regreso con una sonrisa malcriada dándole a entender. Así ¿Qué quieres jugar? Pues adelante vamos a jugar tu juego Ángel.

Como le encantaba esa personalidad enigmática que tenía ella.

Se fue dejando a Patch solo pensativo con respecto a las palabras de ella. Pero de pronto el sintió una corriente de poder que lo hizo alertar la presencia de alguien, que hace mucho tiempo no solía ver por lo que de inmediato se giró sobre sus talones para enfocar sus orbes negros en unos como el oro mismo. Y el moreno se le quedo viendo con una expresión muy dura a la recién llegada que le dedicó una mirada similar a las que le dedicaba Saori cuando trataba de destruir según ella. La coraza que el llevaba cuando en realidad es que él es así. Con una voz dura le pregunta a la chica.

— ¿Qué estás haciendo aquí Hef? —preguntó el mirándole fijamente.

Con una mirada muy penetrante que conseguía hacer que cualquier ángel sin distinción de sexo se echara a llorar del miedo, por lo que el pelinegro era capaz de hacer.

La chica bajo la mirada con tristeza.

Necesitaría toda la fuerza de voluntad para evitar que Patch le hiciera algo.

—Hola Jev perdón si vengo a verte de esta forma. Me he escapado antes de tiempo de la cita programada con la diosa Atenea, no quería esperar más tiempo para lo que vengo a traerte. Sé que en el fondo también lo extrañabas solo te entrego esto. Acuérdate que soy la única que no desea encadenarte al infierno como todos los demás que te quieren hasta muerto. ¿Lo sabías?

Eso provocó que el caído soltara una carcajada con sin rastro de emoción.

— ¿Eso es nuevo Hef?

—No, pero igual no te conviene hacerte el listillo conmigo.

— ¿Importa acaso מתוק? (Dulce)

—Si... —lo confrontó ella colocándose de frente de el con sus ojos dorados convertidos en pequeñas llamas. Su cabello comenzaba adquirir un tono más claro por la osadía del pelinegro—...mira será mejor que dejes esa actitud cuando te diriges a mí. Por qué no te conviene querido hermanito, se te ha olvidado que en estos instantes de la vida no estás en una posición muy favorable que digamos así que te conviene tratarme con respeto ya que no posees a nadie en el cielo que desee defender tu caso salvo yo, qué soy la única dentro de la cátedra que no desea verte ardiendo en los rincones más remotos del infierno así que comienza a moderar esa lengua tan filosa y sarcástica que posees imbécil. Quiero que sepas que no he venido en son de pelea al contrario vengo a darte algo que como te explique te pertenece logre recuperar de tu antiguo templo que lo han mantenido cerrado durante siglos.

Con ese comentario de que su templo aún existía lo sorprendió un poco.

— ¿No hay demolido mi templo?

Ella asintió con tristeza.

—No, porque papás no lo ha permitido.

—Vaya que gesto tan amable de ese señor conmigo—menciono con un gesto sarcástico.

Uno que fastidió bastante a la chica que se mostró ofendida.

—No sabes lo que dices... —Hefziba podía sentir que su poder chipoteaba por la respuesta del pelinegro que hizo gesto de que realmente, poco le importaba si tenía la razón o no. —Realmente te estás portando como un odioso capullo arrogante que no ha comprendido todavía que nuestro papás jamás deseo hacerte un lado aun sabiendo que había cometido el peor de las bajezas, que es innecesario traer a colación la cantidad de crímenes, estafas, mentiras, juergas, victimas en tus mejores años de mercenarios realizando trabajos para el rey de Francia a nivel político como nivel personal. A pesar de todo eso él te ha perdonado todo pero eso no significa que los demás lo hayan hecho, no tienes idea de lo que te tienen planeado. Hay, en verdad eres bien irritante. ¿Lo sabías? Creo que lo sabes, no me extrañaría que la señorita Athena pierda la paciencia de vez en cuando contigo eso que ella es una diosa bastante paciente.

En la miró por debajo de sus pestañas, y no había nada remotamente cerca del humor en sus ojos. Él se encogió de hombros restándola importancia a las palabras de la morena.

—Bien digamos que soy culpable de la mitad de mis pecados como tú dices Hef, ¿Dónde queda papás en todo esto? —le pregunto el con una voz realmente fría, que le helé la columna a Hefziba. Su mirada era bastante amenazadora lo que hizo a la chica tragar grueso—. Aceptó mi culpa creo que he pagado bastante muchos de esos errores, incluso para que Saori la diosa Atenea que pertenece a un panteón pagano quisiera pedirle a ese señor que alguna vez me dio la espalda cuando más lo necesite en su momento que me perdone todo lo que he cometido en la maravillosa tierra de Gea. En mi vida he suplicado tanto como lo hice aquella vez que necesite de su consuelo cuando recién era un caído que apenas podía enfrentarse solo al mundo... ¿Qué fue lo que yo conseguí? Su rechazo...créeme en un momento de mi inmortalidad lo quise tanto, lo respetaba y lo veneraba como una divinidad porque eso era él. Un dios. Sin embargo eso acabo Hef, otra cosa antes que me vaya metete ese cuaderno de dibujos donde mejor te quepa no lo quiero, ni deseo recuperarlo. Por mí destruyan mi templo eso jamás me importo, como todos los bocetos que hizo papás. Ni sueñes que al entregármelos te diré algo no seré responsable de lo que te suceda si me obligas aceptarlos. De lo contrario te arrancaré las alas haciéndote una caída más si me sigues fastidiando como le está haciendo la puta de mi ex. Te juró Hef que te fulmino con todo y cuadernillo ¿Me has entendido?—le advirtió en tono enajenado lo que hizo que la chica, de los preciosos ojos oro se quedara paralizada en su sitio de lo impactada que estaba.

Intento decir algo pero tanto era su paralísis. Tanto era su miedo que por más que se esforzara su garganta no lograba emitir palabra alguna en el peor de los casos su cerebro no le conectaba el canal de comunicación de la razón con su boca. Le tomo mucho esfuerzo hilar una frase coherente.

—No tenías que ser tan duro en el peor de los casos hasta seco, yo no tengo la culpa de tu odio. ¿Cuándo será el día que tanto tú y papás dejen su orgullo a un lado reconozcan que los dos desean sentarse arreglar sus diferencias? —Se estremeció Hefziba ante semejante demostración de odio—. El orgullo nunca es bueno Jev, lo sabes perfectamente, de acuerdo será como tú digas no volverá a traerte ningún recuerdo del cielo si eso es lo que quieres pero escucha bien mis palabras un día papás, los dioses griegos y los arcángeles un día te van a hacer tragar ese engreimiento tan venenoso que tienes. Qué decir de tu ego, porque cada día más que pasa esa chica con corazón puro y noble te está volviendo loco...reza el día que no te des cuenta muy tarde de lo que sientes no te engañes porque lo vi todo la forma en que le hablabas a pesar de ser tan irritante con ella. Aun así quiere ayudarte, siéntete contento de que la diosa Athena haya querido brindarte esa luz tan conmovedora y suave te haga entrar en razón, me despido porque ya pase demasiado tiempo aquí hasta pronto Patch. Así es como te gusta que te digan.

—Eso va para ti Hef espero que un día no te toque estar en mi posición—alego en un tono vacío, el músculo de su mandíbula estaba tensa. Eso significa que estaba guardando más información una de la cual Hefziba quería saber, más cuando estuvo a punto de detenerlo.

Sintió la voz de Miguel chitar dentro de su cabeza.

— ¡Hefziba ¿Dónde carajos estás? Mueve tus alas ven aquí, antes que yo vaya por ti!

Se sintió entre la espada y la pared ella en verdad quería seguir interrogando a Jev, pero cuando alzó la vista el ya no estaba había desaparecido. De seguro ya se encontraba lejos de aquí por lo que perdió una gran oportunidad de preguntarle si seguiría con el plan de sacrificar a Saori para obtener su tan preciado cuerpo humano que él codiciaba.

Suspiro y tras unos segundos de debatir si seguía a Patch o se iba, decidió por fin extender sus alas se fue volando en dirección a las profundidades del bosque donde de seguro Miguel la estaba esperando con impaciencia. Uso sus poderes para localizar al susodicho, lo halló de inmediato aterrizó enfrente de un hombre con una apariencia similar al actor Ryan Reynolds salvo que su cabello era una tonalidad rubia casi albina, sus ojos eran ambarinos. No fue eso lo que la sobresaltó sino el hecho que la diosa Atenea, el santo de Sagitario y la sacerdotisa de dicha deidad griega. Aterrizó sin ningún dificultad les dijo a todos.

Los miro avergonzada.

—Disculpen la tardanza pero es que me detuve hacer algo—exclamo apenada con las mejillas sonrojadas ante la presencia, del santo de Sagitario.

—No se preocupe creo que ya podemos empezar la reunión—agregó Saori con su mirada impasible mirando a los dos ángeles, mientras su cosmos dorado la envolvía les daba a entender un mensaje que ella quería que los dos comprendieron.

Solo espero que entiendan que no están cumpliendo muy bien su deber no dejare que ambas razas se sigan matando uno a otros mientras los humanos que se hallaban en el medio, siendo los más afectados en todo esto Miguel así que les sugiero que hagan bien su trabajo antes que sea yo la que me encargue de ponerlos a trabajar bajo presión. Era de esperarse que sus fuertes palabras sorprendieran a los dos ángeles que no se esperaron dicha respuesta por parte de la diosa. Quien tomo las nostálgica memorias que derramaban su corazón como millones suplicas de la raza Nefilim pidiendo le ayuda a cualquier divinidad, y levanta la mirada al cielo quien lo miraba cariñosamente hacia el firmamento, donde poco a poco se desteñía de un color casi azulado.

—Es la voluntad de Athena. Las estrellas han trazado ya en el destino de todo incluso el tuyo Patch como el de todos nosotros aquí.

Ending: Dead or Dead- Saint Seiya Hades Opening 1990