—¡Hola! Regresé después de más de 2 semanas. Estuve ocupada con mi fin de semestre y sobre todo creando la estructura de esta historia, no pudo escribir sin antes no tener ideas principales y mis propias reglas que rompo a veces, como adelantarme a los hechos, precipitar a mis personajes o no respetar el tiempo gramatical. Mil gracias a las personas que me comentaron en el prólogo, es bueno saber que se les está haciendo interesante, ¡espero no decepcionarlos! Empecemos.
*Historia completamente mía, prohibida su adaptación sin antes consultar.
*OCC en los personajes.
*Esta historia en general es +15, pero contendrá capítulos +18, los cuales serán macados con sus respectivas advertencias.
Lucy POV.
Lunes por la mañana y no puedo estar más alterada por no encontrar mis malditos libros de estadística, ¡Estoy muy segura de que los dejé en el escritorio de mi mamá! Esa mujer mueve todo de un lado para otro, quería llegar más temprano hoy, ya tengo cosas que ordenar antes de la junta directiva para el evento de Navidad, ¡Maldita sea! Okey, Lucy, cuenta hasta 3, tranquila, respira y sólo ve a preguntarle a tu querida madre antes de que se vaya, sino es que ya se fue. Bajé al primer piso haciendo un ruido tosco con mis tacones al pisar la madera de las escaleras, tuve que sostenerme del barandal para no terminar rodando en el piso, ¡Oh, ahí está! Dejé mi bolso en el mueble y me dirigí a mi madre.
— Mamá, ¿Moviste mis libros de estadística de tu oficina, no es así? Los necesito, dime dónde están.—Abrazando a mi mamá del brazo que no sostenía su taza de café le hice una mirada suplicante.—¡Llegaré tarde, moo!
Mi mami soltó una risita mirándome divertida.— Los metí a su bolso, Lucy.—Ay dios.— Revisa tu bolso antes de no encontrar algo, eres una despistada.—Me reprendió dándome un golpecito en la frente.
Yo fruncí el ceño para después ir por mi bolso y abrirlo, efectivamente, mis libros de cálculo estaban allí.—¡Avísame! Ahora ya no tendré tiempo de hacer lo que quería, mamá.—Le di un beso en la mejilla como despedida, les taxi no tardaría en llegar.—Adiós, te veo en la noche.
— Ten un buen día cariño.—Oh mi dulce madre, es una mujer encantadora, como amaría que dejase de hacer cosas sin avisarme, perdí 20 minutos valiosos que ya tenía previstos qué hacer con ellos, mi organización se fue por el caño, así es.
Fuera de casa, el taxi no tardó más que unos minutos en llegar, en el trayecto estuve mensajeando con algunas de las encargadas de grupos, necesitaba que todas las inscripciones de los ayudantes para el evento de Navidad estuvieran en la sala de juntas de inmediato, tengo que organizar los puestos aún, tengo ya el tiempo en cima y todo por la irresponsabilidad de otras personas, me molesta mucho cuando la gente no se toma en serio un encargo, atrasa a todos los demás, inaceptable, estoy pensando en hacer una limpieza en el personal de la directiva estudiantil, necesito gente nueva. Cuando llegué a la escuela pagué al señor y me dirigí al edificio principal con prisa, obviamente luciendo fabulosa.
Aunque esté caminando rápido, siempre cuido mi postura, mentón alto Lucy, estira las piernas, no encorves la espalda, te hará ver inferior y los demás te verán igual a ellos. Soy Lucy Heartfilia, estudiante de psicología, presidenta del directivo estudiantil y sobre toda una persona que no puede darle la libertad a alguien de que la vea como un ser sin presencia, llegué, mírenme, hablen sobre mí y lo bien que se estos tacones estilizan mis piernas, ¿Me veo bien no es así? Sé cómo ven mis pechos rebotar a pesar de mi blusa holgada, sé como desean tocar mi trasero, sé cómo desearían tener mis piernas, sé lo mucho que desean tenerme y ser yo, es una lástima que a las personas mediocres como ustedes eso no les ocurra. Con un rostro neutral pasé entre los alumnos sin mirar a nadie, más que al frente, siempre al frente, no cruces miradas.
Cuando crucé por las puertas principales del edificio Erza y Levy estaban hablando a unos metros de mí con unos papeles en los brazos, ¡Oh, será que ellas! — Levy, Erza, buenos días.—Las saludé con una sonrisa encantadora a pesar de mi mal humor, dios, ¿Cómo estar enojada siendo que encuentro a mis personas favoritas nada más llegando? Estas dos son de las pocas personas que en serio me agradan, lindas y responsables, son un encanto.
Levy me miró con una sonrisa.— ¡Lucy! Te estábamos esperando, las chicas de las capacitaciones de robótica e ingeniería ya nos entregaron las listas del voluntariado, hay más chicos de lo esperado éste año.
Solté un suspiro de alivio, no quería ir a buscar a esas mocosas. ¿Más voluntarios este año? Sólo espero que sean personas competentes y no como los calenturientos de tercer semestre que sólo llegaron a hacer un desastre con las chicas del departamento de artes en el evento de verano. Erza me entregó las carpetas, así que saqué mi organizador del bolso y comencé a meter los papeles, como se engordó ya no podía meterlo en mi bolso de nuevo, así que simplemente lo seguí cargando.— Muchas gracias chicas, esas niñas me dan dolor de cabeza, no querría tener que buscarlas, a pesar de que les estuve mensajeando nunca llegaron a un acuerdo de en dónde me darían los papeles.
Erza se rio dándome una palmada en el hombro.— No te preocupes Lucy, sabemos que estás ocupada con la organización, te ayudaremos en lo que podamos, este año es más pesado, ya que el nuevo sub director es muy estricto y perfeccionista.
Hice una mueca de disgusto al recordar al Sub director Dreyar, fue mi maestro en segundo semestre en metodología y siempre ha sido un dolor de culo, cuando subió a este puesto sólo pude imaginar lo peor, y efectivamente, es lo peor.— Por su culpa he tenido que revisar los presupuestos como 5 veces, tantos números me provocaron jaqueca.
Levy rio mirándome enternecida.—Te esfuerzas mucho Lucy. Tenemos 15 minutos antes de ir a la junta, así que cuéntanos tu fin de semana, ¿si?
Ay, la amo.
Estuvimos charlando un ratito hasta que un chico se acercó a nosotras, en seguida borré mi sonrisa al ver su rostro lleno de arrogancia, oh, ¡Es muy temprano para esto! Lo único que hice fue relajar mi rostro, desinteresada lo miré esperando a que hablara, que termine rápido, estoy pasando tiempo con Levy y Erza, aish.
Sonrío con coquetería.— Buen día Lucy, ¿Tuviste un buen fin de semana?— Alcé una ceja consternada, ¿Really man? Conteniéndome de voltear los ojos asentí.— Me parece estupendo, verás, iré al grano, quiero que vayas conmigo a cenar esta noche.
Sonreí y pude ver brillitos en sus ojos feos, pobre diablo.— Bien por ti que quieras cenar conmigo, ¿algo más? — Su rostro de confusión me mata, ahh, por qué son tan tontos. Levy miraba preocupada al muchacho y Erza tenía una leve sonrisa divertida.
— Yo... ¿Irías conmigo a cenar ésta noche?—Buena corrección de palabras, te habías equivocado al inicio, amigo. Tomé firmemente mi bolso para después inclinar la cabeza.
—Verás, que tú tengas tiempo que perder en una noche de Lunes, no es asunto mío, las personas con responsabilidades estamos muy ocupadas cumpliendo con ellas, puedes quedarte con el gusto de querer cenar conmigo, porque no tengo tiempo, y no me emociona mucho un chico que viene con claras intenciones de después de esa cenita llevarme a la cama, asegúrate de mirar a la cara a la próxima chica que invites, ver mis pechos es una señal muy clara de tu calentura.
Su rostro comenzó a tornarse rojo y a descomponerse conforme yo iba hablando, no dijo ni una palabra más, sólo desvío su mirada y se retiró perdiéndose entre los estudiantes que ya se habían formado en bolita a ver el gran espectáculo, no soy un animal en exhibición, malditos simios. Suspirando miré a las chicas.— Iré adelantándome a la sala de juntas, quiero checar si los formularios están correctos, nos vemos en breve chicas.—Dándoles una última sonrisa me abrí paso entre las personas, tengo como 7 minutos para revisar rápidamente los formularios, espero no tener que corre-
No puede ser.
— Natsu...
Sentí mi estómago oprimirse duramente, por un momento sentí mi corazón dejar de latir y a mi mente ser desconectada, el hormigueo y la tensión centrados en mi abdomen se intensificaron cuando sonrió, recordaba su ridículo cabello rosa, sus picudos ojos verdes, y aquella sonrisa que me hacía reír a carcajadas cuando él me contagiaba su buen humor. Lo miré y lo miré, lo que parecieron ser segundos se volvieron a mi sentir horas, en poco tiempo estudié cada detalle de su rostro para convencerme de que no alucinaba, él estaba ahí, mi Natsu estaba ahí, sonriendo como un idiota y pareciendo irreconocible, pero yo jamás me equivocaría, es él, es él. Con el pecho doliendo y las piernas sintiéndolas más débiles que nunca disimulé con una enorme sonrisa que me salió de lo más natural, estoy feliz de eso no hay duda, pero igual estaba abrumada, nerviosa, asustada, queriendo llorar en sus brazos como una niña pequeña y gritarle lo mucho que lo he extrañado.
— ¡Hey, Luce!—No me llames así, nadie me llama así, ¿Por qué tienes que seguir diciéndome así? No lo hagas, siempre amé que lo hicieras.— Años sin verte, ¡Y lo primero con lo que me encuentro es que no has cambiado nada! Sigues siendo una pequeña perra, ¿eh? — No me había dado cuenta que sin pensarlo me acerqué a él cuando lo vi dar el primer paso, mi cuerpo lo recordaba y me exigía estar cerca de él, malo, muy malo.
Solté unas ruidosas carcajadas que estoy segura nadie de aquí me había escuchado soltar.— ¡Moo, Natsu! Tu brazo es pesado, ¡Aparta! —Sentir su brazo al rededor de mis hombros de estaba asfixiando, el pecho me dolía más que nunca. Bromeando le golpeé el estómago, pero siendo que me dolió más a mí, ¿Qué demonios trae ahí?— ¡Veo que sigues siendo el mismo bruto!
Natsu rio conmigo por unos momentos más, cuando terminamos de reír nos quedamos viendo con una sonrisa plasmadas en nuestros rostros, simplemente viéndonos. Recuerdo a Natsu con la cara redonda, nunca fue gordo, pero sí tenía unos prominentes cachetes que le hacían ver adorable, su cabello era más corto y tenía ojos amables, el Natsu de ahora era una versión adulta, sus ojos usualmente lindos y juguetones los percibí dudosos, sus cejas temblaban queriendo doblarse, su marcada mandíbula estaba tensa y su sonrisa grande del inicio había sido remplazada por sólo una mueca mal elaborada, él estaba igual que yo, sin saber cómo actuar y sentirse, al menos no estaba sola en esto.
— Los años te han sentado bien, ya no eres tan feo.— Me burlé para aligerar nuestro ambiente, su sonrisa se expandió y sus ojos se achinaron.
— Tú estás preciosa.— Mi respiración se cortó.
Por primera vez en mucho tiempo me quedé sin palabras, sin ninguna frase ingeniosa con la cual responder sarcásticamente a los comentarios halagadores. Su voz me acarició el corazón como nunca esperé volver a sentir, él sonaba sincero y yo le creía. Natsu no era de hacerme muchos cumplidos, de hecho, era el primero en recordarme que estaba gorda y pesaba mucho, era un verdadero dolor de cabeza. Le sonreí un poco avergonzada, sintiendo mis mejillas calentarse.—Gracias, Natsu...
El me sonrió enternecido.
— Amm...—Vamos Lucy, di algo.— Yo debo irme, tengo que llevar estos papeles a la dirección porque tengo una junta importante y...— Natsu tomó mi organizador todo lleno y sentí un alivio en los brazos, ¿Cuántos papeles tengo ya ahí para que pese tanto?— ¿Natsu?
— Te ayudo, tus brazos de espagueti están temblando, guíame, y así aprovechamos para hablar un poco, tengo la sensación de que después estarás muy ocupada.— Eso fue muy dulce, él antes ignoraba el que yo llevara cosas pesadas, a menos que yo se lo pidiera él no era muy detallista en ese aspecto, no paro de comparar a este Natsu con el Natsu de hace 5 años, sólo llevamos unos minutos hablando y noto cosas que me dejan un tanto pasmada. Más maduro, caballeroso, algo que jamás pensé opinar de Natsu, era un mocoso problemático, desinteresado, inmaduro y sólo le interesaba jugar y hacer bromas, nada que ver con el hombre a mis ojos.
Eché un vistazo a las personas, todos estaban expectantes a mi interacción con Natsu, claro, nunca me habían visto ser tan amistosa con algún tipo, pero Natsu no era sólo un tipo, pero eso no lo sabía nadie.— Vamos entonces, ¡Cuéntame que es lo que haces aquí!
Importante leer las notas finales, a veces estaré explicando varias cosas de la historia, digo a veces porque como es el inicio explico varios de mis objetivos, pero más adelante dudo hacerlo.
Primer capítulo, uuyy, espero haber caracterizado a Lucy bien, quiero que entiendan que su manera de pensar, el hecho de que ella quiera siempre mostrar una imagen perfecta y sin debilidades es por algo importante, el que sea tan egocéntrica también tiene su razón, no piensen que es una completa perra, es una diva, más no una maldita sin corazón.
Quiero marcar mucho la evolución de Natsu también. Uno de los puntos importantes que quiero tocar en esta historia es cómo funciona la mente de un niño y la de un adulto en el ámbito amoroso, y también de como influyen varios aspectos de la psicología cuando un adolescente se está formando, varias de nuestras reacciones están ligadas a una causa, el por qué de lo que hacemos.
Espero les haya gustado, aunque lo sentí un poco aburrido las cosas van paso a paso.
Hasta la próxima c:
