Todos los personajes son de sus respectivos autores.

Aclaración. Si alguien ha leído este manga, avisare que cambiare las cualidades, capacidades, y desarrollo de cada uno de los prófugos para poder adaptar bien la historia.

Perspectiva de ''Z''

La tarde ha finalizado.

Termine hablando con aquel dragón sellado en aquel aparato llamado ''Sacred Gear''.

La información que teníamos acerca de este mundo, está completamente obsoleta. Este mundo presenta varias mitologías abarcadas en los distintos registros que hemos trabajado.

Pensaran que si tenemos los registros, el problema llega a solucionarse. Pues la respuesta es no, y esto se debe a que estos seres presentan cualidades y capacidades completamente desconocidas, así que no me gustaría toparme con alguno antes de tiempo.

Ddraig también me contó algo acerca de ''una gran guerra'', donde este y su rival llegaron a ser interrumpidos cuando se encontraban en uno de sus tantos enfrentamientos.

Y ahora esto no puede llegar a considerarse otra cosa más que desafortunado.

Ahora se preguntaran. -¿Por qué?

Bueno, la explicación en breve.

Flash-back.

[Y eso es todo lo que te puedo contar] –dijo Ddraig.

Ya veo… Creo que puedo llegar a considerar toda tu información como algo útil para prevenir percances. –dije.

[Cierto, dijiste que estás tomando prestado el cuerpo de mi portador, ¿Eso significa que pronto podrá volver?] –pregunto el guantelete.

¿Por qué la pregunta? –dije esperando su respuesta.

[Bueno, no es que me caiga muy bien que digamos, pero ya es costumbre que hablemos a diario] –dijo Ddraig dándose cuenta que la conversación nunca fue su fuerte.

Oh, no hay problema, para eso solo espera que me encargue. –dije

Hyoudou Issei, aquel dueño de este cuerpo, te traigo del mundo de los muertos. –dije.

[¿Seguro que no padeces el síndrome de octavo grado?] –dijo Ddraig mientras se le formaba un gota de sudor.

Para los curiosos, tío google les puede aclarar la duda.

¿Octavo qué? –dije confundido.

[Olvídalo] –fue su única respuesta.

Bueno, ahora solo me queda enviar un pulso eléctrico para revivir su conciencia. –dije.

Los segundos pasaron y él ya había despertado.

Ah-Ah, ¿Dónde estoy? Lo último que recuerdo fue que caí cuando estaba trotando, y que me estaba desangrando. –dijo Hyoudou Issei.

Perspectiva de Issei.

Ah-Ah, ¿Dónde estoy? Lo último que recuerdo fue que caí cuando estaba trotando, y que me estaba desangrando.

[Compañero, sigues vivo] –dijo sarcásticamente Ddraig.

Entonces, ¿Simplemente no estoy loco? –dije.

[No, pero ahora debes esperar que ''él'' te explique] –dijo mientras desaparecía el guantelete.

Oh, ¡Hola! –dijo una voz desconocida.

¿Qué? ¿Quién eres? ¿Dónde estás? –dije mientras volteaba a todos lados.

¿Deja vu? –dijo la voz desconocida nuevamente.

¡No sé quién eres, pero no juegues conmigo porque te ira mal! –grite claramente molesto.

Tranquilo, soy Z, y estoy en tu lengua. –dijo la voz.

¿Z? ¿Mi lengua? ¿Qué clase de broma es esa? Empezando, ¿Por qué estarías en mi lengua? –dije.

Muchas preguntas. –sonó la voz mientras sentía un golpe en mi abdomen.

Que demo… -dije mientras caía de rodillas por el dolor.

Estoy en tu lengua, porque es el punto más conveniente para poder controlar tu cerebro, y con esto tu cuerpo. –dijo el ahora identificado como Z.

Y ahora la explicación del porqué estoy en tu cuerpo. Fui encargado para transportar cinco criminales, pero por ciertos motivos, estos llegaron a escaparse, y ahora necesito de tus servicios para capturarlos. –dijo Z.

… Déjame ver si me entiendo… Dices que ahora me toca ayudarte a atrapar cinco prófugos, ¿Pero como esperas que te ayude? Y ¿Por qué yo? –dije mientras me levantaba.

Para tu primera pregunta, los otros cinco deben estar usando cuerpos ''humanos'', así que necesito jugar con la misma carta. Y para tu segunda pregunta, Ddraig ya me hablo de los seres de este mundo, y necesito un recipiente fuerte, ya que uno de los criminales se hizo con un cuerpo con la capacidad de crear lanzas de luz. –dijo Z.

En ese momento pude sentir una breve ira en mi interior.

Z, de casualidad, la persona que te mato, ¿Pudo volar usando alas negras? –dije.

Sí, y ahora que recuerdo, era una mujer de pelo azul con un cuerpo ''modesto'' –dijo Z.

Ya veo, creo saber quién es. –dije mientras empezaba a sentir mi ira brotar.

Siento hostilidad, de casualidad, ¿Fue ella quien te mató? –preguntó Z.

¿Ah? No, ¿Pero cómo sabes acerca de ese tema? Espera, dijiste que hablaste con Ddraig… eso puede explicar algunas cosas.

Afirmativo. –fue su única respuesta.

¿Con qué necesitas que te ayude? –dije aceptando la situación.

Solo quiero que me ayudes a capturarlas, después de eso te devolveré tu cuerpo. –dijo Z.

Conque eso es todo, ¿Cómo lo haremos? –dije con seriedad.

Los otros prófugos deben estar en la misma situación, es decir, en la cavidad bocal, lo único que toca hacer es quitarlas de raíz. –dijo con naturalidad Z.

¿En su boca? ¿Y cómo haremos eso? –pregunté.

Fácil, uniremos ambas cavidades y yo me encargo de sujetarla. –dijo nuevamente con naturalidad.

Estas diciendo… ¡¿Un beso?! –dije completamente nervioso.

En términos suyos, sí, por medio de un beso, ¿Hay algún problema? –dijo Z un poco confundido.

Pues claro, yo he muerto dos veces… Y no he dado mi primer beso… –dije mientras me sentaba y un aura negra me cubría.

Cuando me di cuenta, un fuerte dolor se sentía en todo mi cuerpo.

¿Qué pasa? –dije.

Estoy simulando la acción de morder papel aluminio. –dijo Z con naturalidad.

¿Por qué? –dije mientras empezaba a sentir punzadas en todo el cuerpo.

No estoy con tiempo de estupideces como tu primer beso, esto es serio, y necesito la completa predisposición tuya. –dijo Z.

E-E-Esta bien, p-p-pero detén esto. –dije arrodillado.

Segundos después, el dolor ya se había ido.

También puedo simular drogas. –dijo Z con naturalidad.

Mierda, mejor no te hago enojar. –dije resignado.

… … … …

Bueno, ahora que no dices nada, no hay problema con que vaya a casa, ¿Cierto? –dije.

Ninguno. –dijo él.

Ahora me encuentro de camino a casa, y las cosas parecen ir bien.

Bueno, si no fuera por un pequeño detalle.

¿Estás saliendo con alguien? –dijo una pelinegra de ojos purpuras.

Fin flash-back.

(Respira, no sería bueno arrojarme y acabar con ella en este momento.)

No, no estoy saliendo con alguien. –dije con una refrescante sonrisa.

Goku, ¿Eres tú?

Qué alivio, ¿Puedes salir conmigo? –dijo ella.

(¿En serio? ¿La misma puta broma?)

Oh, claro, ¿puedes el sábado? –dije.

Claro. –dijo esta mientras expresaba una gran sonrisa.

Y cayó en la trampa. –dije suspirando.

¿Por qué aceptaste? Claramente sentí un odio incondicional en tu ser por esa mujer. –dijo Z.

Lo sabrás cuando llegue el momento. –dije mientras seguía mi camino.

¿Es por ellas? –dijo Z.

¿Ellas? –pregunté.

El ''club de investigación de lo oculto'' –dijo Z.

En ese momento me detuve bruscamente.

Puede que tengas razón… –murmure.

Grigori.

Kalawarner-sama, el muy idiota ha caído. –dijo una pelinegra.

Ya veo, eso supone que podrás vigilarlo tal como te ordeno Azazel, ¿No? –dijo una peliazul con 10 alas de cuervos.

Por supuesto, Kalawarner-sama. –dijo nuevamente la pelinegra mientras dejaba el lugar.

El silencio tomo el lugar.

Es increíble como cambian las cosas, un día eres un caído cualquiera, y por ciertos eventos, te vuelves una cadre de Grigori. –dijo Suspirando la peliazul.

¿No era eso lo que querías? –dijo una voz desconocida.

Puede que lo haya sido, pero desde entonces las cosas se han vuelto aburridas. –dijo la peliazul con un tono claramente aburrido.

Quien los entiende. –dijo la voz desconocida.

Residencia Hyoudou.

¿Qué piensas hacer? –dijo Z intrigado.

Saldré con ella, e intentare sacarle información de Kokabiel. –dije.

Kokabiel… ¿ese no era el nombre del último tipo con el que peleaste antes de volver a morir? –dijo Z.

Parece que a Ddraig no se le escapan detalles. –dije suspirando.

Ahora, ¿Qué harás? –me pregunto el alíen.

Saldré a caminar para pensar las cosas un poco. –dije mientras salía de mi habitación.

Ise, espero que no llegues tarde. –dijo mamá.

Claro, solo caminare un rato. –dije.

Es increíble cómo se comieron el cuento. –dijo Z.

¿Hablas acerca del corte? –dije.

Claro, ¿de qué más seria? –respondió.

Ellos siempre han sido así. –dije entre risas.

Sí, ellos siempre han sido así… –dije mientras liberaba unas lágrimas.

¿Qué paso ahora? –preguntó secamente Z.

Nada, solo he recordado lo que ellos tuvieron que sufrir por culpa de mi debilidad. –dije mientras me secaba las lágrimas.

Time skip.

El día de la verdad ha llegado, y nuevamente llegue primero. –dije suspirando.

¿Te hice esperar mucho? –pregunto aquella pelinegra.

No, recién acabo de llegar. –dije intentando sonreír.

Ante mis palabas, ''Amano Yuuma'', solo pudo sonreír.

Decidí replicar mi primera cita, y no importaba cuanto la viera, era impresionante que esa linda chica, en verdad llegara a ser una caída tan despiadada.

Ahora nos encontramos de camino a aquel parque, y esto obviamente no me trae buenos recuerdos.

¿Puedo pedirte algo? –preguntó ella.

No importaba cuanto me controlara, esa mera frase me sacaba de mis casillas. Pero no importaba como lo hiciera, debía seguir el plan.

Claro, ¿Qué quieres? –dije sonriendo.

¿Podrías morir por mí? –dijo ella felizmente.

¿Perdón? ¿Podrías repetir? –dije intentando hacerme el que no entendió.

Dije, ¿Podrías morir por mí? –dijo esta vez con su voz arrogante.

Insertar: Claro, si dejas que te folle :V.

Oh, conque era eso. –dije mientras golpeaba mi puño derecho con mi palma izquierda.

Cuando volví a prestarle atención. Ahí estaba ella, pero había un pequeño detalle… Esta tenía 8 malditas alas.

¿Qué mierda? ¿Acaso ella era una clase alta? Esta emanando un instinto asesino impresionante. –dije completamente alarmado.

Tranquilo, tú debes estar en la capacidad de vencerla con facilidad. –dijo esta vez Z.

Cuando me di cuenta, esta ya había arrojado su lanza de luz, pero sorpresivamente… No me había dado.

Me debes una. –dijo Z.

Ya veo, gracias. –dije.

Oh, conque pudiste evitarla, pero ¿Podrás evitar esto? –dijo Raynare mientras se me arrojaba de frente.

¡Espera! ¡Que yo recuerde, ella no peleaba cuerpo a cuerpo! Y… ¡Tampoco era tan jodidamente fuerte! –dije mientras esquivaba sus golpes.

Aguanta, aunque no lo sepas, he mejorado tus capacidades, alguien del calibre de ella no es amenaza alguna. –dijo Z con seriedad.

Espera, ¿Cómo hiciste eso? –pregunté.

Los de mi especie pueden hacerlo, Ahora, ¡Sólo enfráscate en el presente! –dijo Z.

Me estás diciendo, que posiblemente… ¡¿Ella es uno de los criminales?! –grite.

¿Acaso los nervios te volvieron loco? –dijo Raynare.

Sólo pelea como lo harías normalmente. –dijo Z.

Está bien. –dije mientras detuve una patada de Raynare en seco.

Una fuerte brisa se pudo sentir.

Increíble. Pude parar una patada de esa magnitud con las manos desnudas. –dije mientras mostraba una gran sonrisa.

E-Eso es imposible. –dijo la caída mientras intentaba soltarse del agarre.

¡Maldito, suéltame! –gritó la caída.

En ese preciso instante pude verlo.

Había algo en su boca, para ser exacto… En su lengua.

Z, ¿Lo notaste? –dije.

Sí… Es un clon. –respondió.

¿Un clon? –pregunté.

En pocas palabras, es una parte de nuestro cuerpo la cual tiene como único objetivo, cumplir nuestras órdenes. –dijo Z con seriedad.

¿Entonces? –pregunté.

Toma su boca. –dijo secamente Z.

Es fácil decirlo cuando tienes que evitar sus golpes y le estas sujetando uno de sus pies.

… … …

No… debo tomarme esto en serio… Según lo que me ha dicho Z, él hará lo necesario para cumplir su misión… Su venganza.

Raynare ahora se debe encontrar en el rango de un clase alta, y en lo que ha avanzado la ''cita'', he podido llegar a notar el aumento en mis capacidades.

Creo que puedo aprovechar esta ventaja para también completar mi venganza contra Kokabiel. Aquel que es considerado como el cadre más débil.

Quizás esto es un precio muy pequeño a pagar. –dije mientras me iba acercando poco a poco a la ángel caída.

Pero cuando estaba cerca de su rostro, el recuerdo de cierta pelirroja cruzo mi mente.

Rias… –susurre para luego ser despedido por una patada de la caída.

Pero esta sorpresivamente… no dolió.

No sé qué estás pensando, pero debes tomarte las cosas en serio. –dijo Z claramente molesto.

No es que lo haya hecho intencionalmente… creo que mi pasado me está volviendo a perseguir. –dije irónicamente.

¿Ah? ¿Qué clase de respuesta es esa? –dijo Z molesto.

No sé qué estas murmurando, ¡Pero es hora de que mueras! –gritó Raynare mientras se acercaba con una gran lanza de luz.

Eres un inútil, deja que me encargue de esto yo mismo. –dijo Z.

En ese momento pude sentir como mi cuerpo empezaba a reaccionar por sí solo.

Cuando me di cuenta… ya estaba en frente de una aturdida Raynare…

Una patada en la costilla, fue lo único que sucedió.

Pero esto no fue así de simple.

Ella se siguió levantando, pero poco a poco podía sentir como mi fuerza iba aumentando.

Solo fue cuestión de tiempo para que aquella caída quedara exhausta.

Viste que no era muy difícil. –dijo Z.

Fácil decirlo, difícil hacerlo. –dije.

Bueno, creo que ya es hora… –dijo Z.

¿En serio debo hacerlo? –dije.

¿Acaso quieres que te vuelva hacer masticar papel aluminio? –dijo Z seriamente.

Vale, vale. –dije aceptando la derrota

No me quedo de otra que acercarme a una Raynare que respiraba agitadamente.

¿Acabaras conmigo? ¿Vas a matarme? O prefieres… Issei-kun. –dijo mientras tomaba su apariencia humana.

No pude hacer otra cosa más que sonreír.

No caí una primera vez, menos lo haré en esta ocasión.

Solo pude tragar aire mientras me acercaba.

La caída solo pudo cerrar sus ojos esperando lo peor. Cosa que nunca sucedió.

Cuando esta pudo sentir algo extraño, quedo por abrir los ojos.

Y ahí estaba, estábamos con nuestro labios unidos, era un beso corto, pero profundo.

¿Q-Q-Qué estás haciendo? –dijo la chica tartamudeando.

Ya está hecho. –dijo Z de manera indiferente.

¿Qué sabes de Azazel? –dije fríamente.

¿Azazel? ¿Hablas del general de los caídos? –dijo ella.

Sí, y estoy más que seguro que lo que ibas hacer, estaba fuera de sus órdenes. –dije.

Esta solamente se quedó en silencio.

¿Por qué el beso de hace un rato? –dijo ella bastante molesta.

(Demonios, que carácter el de ella.) –pensé.

Parece que no sabe nada. –dijo Z seriamente.

Ya veo, ¿puedo pedirte un único favor? Yo que tú lo aprovecho. –dije con seriedad.

¿Qué? –dijo esta.

Dile a Azazel que no es necesario que me vigile, y que más bien… Quiero hablar a solas con él. –dije.

¿Por qué debería hacerte caso? –dijo la caída con seriedad.

Por esto. –dije mientras materializaba el Booster Gear.

Después de eso, no pude hacer más que voltear.

No debo ser un genio para saber la expresión que debía tener.

Considéralo como un favor para Azazel. –dije alejándome de lugar.

¿Eso es todo lo que vas a decir? ¿Y Kokabiel? –me preguntó Z con seriedad.

Sí, yo le debo mucho a Azazel, y creo que es el único en el que me queda confiar por el momento, y creo que aun no es momento de preguntar por Kokabiel. –dije.

¿Y aquel club? –preguntó el alíen.

Solo me quedo parar el paso.

No quiero exponerlos a más peligros por mi culpa, incluso si eso significa trabajar en las sombras. –dije retomando el rumbo.

Esa misma noche, Z volvió a escuchar mis lamentos.

Time skip.

Ahora me encuentro caminando cerca del sitio donde se supone que llegué a conocerla.

Estoy más que seguro que me dolerá volverla a ver, pero estos 16 años me atormentaron constantemente.

Y ahí estaba ella, en una situación bastante comprometedora.

Una linda rubia vestida de monja, y tal como pensé, el pecho me empezaba a arder.

¿Qué harás? –preguntó Z.

Debo ayudarla. –dije.

¿Incluso si eso te genera un gran dolor? –me pregunto él.

Incluso si eso me genera un gran dolor. –dije mientras me acercaba a ella.

Y como aquella vez… el viento hizo volar aquel velo de su hermoso cabello rubio.