Disclaimer: juro solemnemente que nunca copiaré.
Yo sólo deseo
Cuando Oliver recibió la carta, la del Puddlemere, no pensaba que su más anhelado deseo pudiera haberse hecho realidad, la felicidad era más grande que su cuerpo. Sus padres, sus amigos, e incluso sus conocidos le habían felicitado, todos excepto una persona, Katie Bell, quien ignorante y curiosa lo miraba cuando alegremente celebraba despreocupado a las orillas del lago.
"El Puddlemere…" respondió enseñando la carta
"Lo sabía…" ella sonrió, era algo bueno para él
"Bien… supongo que…" Oliver no pudo continuar, la mirada de ella le dijo muchas cosas.
"No digas más" agregó ella, un poco incomoda
"Pero yo quiero"
"Ya lo se,…"
"Sabes que voy…"
"Si, yo también"
No hubo más palabras, y comprendió lo que su mayor deseo le pedía sacrificar, sólo se acerco a ella, la abrazo, y no hubo otra cosa que hubiesen deseado más que estar así por el resto de sus vidas, aferrados a su verdadera felicidad, pero la felicidad nunca es eterna.
"Me tengo…"
"Ya lo se"
"Ad…"
"Shhhh" Katie presiono sus labios contra los de Oliver "No te despidas, yo sólo deseo…"
"Jamás despedirme de ti…" ella asintió, pero ambos sabían que nada sería igual.
N/A: Gracias por leer
Sólo faltan 28.
Besos
Lalwens
