El dúo de serpientes arribó corriendo a la oficina del director, al ingresar saludaron con la cabeza a las otras tres parejas de brujos. No les dio tiempo de hablar debido a que apareció el director Dumbledore ofreciendo dulces de limón. Tomaron asiento y escucharon atentamente las indicaciones y obligaciones de sus puestos.
Cuando los ocho chicos salieron de la oficina sus hombros estaban caídos, el director a veces se le pasaba la mano con los discursos, esa tarde no fue la excepción. Algunos creían que su director ya estaba demasiado senil para hacerse cargo del colegio, a veces se le iban las cabras redactando anécdotas de estudiantes pasados. Ronald y Hermione eran los perfectos representantes de la casa de los leones, caminaban a un lado de Pansy y Draco.
—¿Oye Pantys tienes una fiesta? .—El pelirrojo le cuestiono a la morena quien giró el rostro para levantar la ceja con un signo de interrogación.— ¿Porque la cara de payaso?
La mencionada hizo una burlona sonrisa entonces sacó una moneda de su capa para lanzarla al pelirrojo, quien atrapó el objeto.
—Buen chiste payaso, anda para que te compres un mejor traje que el horroroso que usaste el año pasado en la fiesta de navidad.—Contestó sacando la lengua para dar un paso hacia adelante y retar con la mirada al pelirrojo.— Comadreja con pelos de zanahoria.
Ron finge recibir un flechazo en el pecho, como si esa palabras le hirieron, comenzó andar más rápido para colocarse a un lado de la morena, dejando a Hermione y Draco atrás haciendo pareja. La morena y pelirrojo iniciaron una serie de infantiles insultos, ellos nunca ocultaron que se llevaban mal, en realidad su enemistad provenía desde preescolar, cuando Ron le jalaba las coletas a Pantsy, y esta como venganza derramaba pintura en sus pantalones.
—Se supone que pronto serán adultos ¿Por Qué siguen peleando como niños?.—Agregó Draco pasando el brazo por encima de los hombros de una renuente leona.—Deberían aprender a nosotros, ya hicimos las paces ¿Verdad Granger?
—Eres una molestia hurón desteñido y arrogante.—La chica le sacó la lengua mientras con el codo le picaba las costillas.— Apestas a colonia, deberías bañarte de vez en cuando y dejar de usar tanto perfume para cubrir tu poca higiene.
Ronald ladeo la cabeza rodando los ojos, después enfoco la mirada en Pantsy, esa tarde lucía más hermosa que otros días, desde el primer día de colegio creyó que era la maga más bella del mundo. Pero a ellos los separaba un mundo entero, jamás tendría oportunidad con la princesa de las serpientes. Ella provenía de una de las familias más ricas de Londres, y él, él era un Weasley.
—Ustedes están enamorados solo que son demasiado cobardes para admitirlo.— Comentó la morena para continuar andando.—Mi rivalidad con la comadreja es real, lleva molestando desde que comenzó hablar.
—Te he repetido mil y un veces que yo no puse el gusarajo en tu mochila el segundo año de colegio.—Se defendió el pelirrojo dejando ver una malévola sonrisa que contradecía su confesión.— No olvides que pusiste un Horklump en mis abrigo en tercer grado, eres una malvada serpiente.
Los dos enemigos se miraron fijamente a los ojos. Contrario a lo que muchos creían Parkinson no odiaba a Ronald, ella no estaba segura porque siempre era el objetivo de sus infantiles bromas, que no eran tan continuas pero si molestas y hasta cierto punto graciosas. Era como un viejo amigo de la infancia, no se podía decir que "amigo" mejor dicho conocido. No sabía porqué pero desde el año pasado la comadreja se le hacía muy atractivo.
—Anda Ron admite que solo molestas a Pantsy porque quieres llamar su atención.— El rubio agregó pegando mas el cuerpo de su presa al suyo.— Yo admito que quiero ser el centro del universo de Granger.
—Pedante.— Intervino la castaña pellizcando una de las mejillas del rubio.—La verdad hacen bonita pareja ¿Nunca han intentado salir?
La serpiente negó con la cabeza, ella era muy elitista con sus parejas, o mejor dicho muy "estupida" ya que terminaba saliendo con puro patán. El año pasado decidió salir con un tal "Jacob Britt", sangre pura y bastante rico pero un poco hombre que la lastimaba de muchas maneras, un secreto oculto hasta para sus amigos. Ronald ahora era un conquistador empedernido saliendo con cualquier chica que le guiñara el ojo.
—La princesa de las serpientes es demasiado bella para salir con una comadreja.—Ronald comentó con una sonrisa de lado para detenerse, ambos provenían de dos mundos muy distintos.—Además no es mi tipo, no me llama la atención.
—Comadreja yo soy el tipo de cualquier los hombre, soy perfecta .—Le contestó ofendida, ella podía conquistar al chico que se propusiera.—Te puedo apostar que en una cita y te tendré comiendo de mi mano.
El pelirrojo entrecerró los ojos no podía creer que una broma de medio pelo calentara tanto a la serpiente, el comentario golpeó a su adorada vanidad. Tener un cita con su amor platónico no era mala idea. No tenía esperanza de lograr algo pero sería agradable experimentar un momento con tan hermosa mujer.
—La primera salida a Hogsmeade tendremos una cita doble.—Contestó el pelirrojo señalando a los tres brujos, a lo que Hermione separó los labios para oponerse—Hey tú me diste la idea así que debes acompañarnos.
—Una cita con el super-mega-ultra guapo, encantador y perfecto Malfoy.-—Le dio un ligero codazo Draco a su compañera que entre cerraba los ojos.—Granger eres una chica muy afortunada por ser la primer del príncipe de las serpientes, te tengo mucha envidia.
—Bájate de tu horrorosa nube, pedazo de egocéntrico.— La mujer contestó haciendo molinetes con sus mejillas.— Admite que estas feliz de ir a la cita de Panty y Ronald, eres una brujo chismoso.
El rubio llevó la mano libre a su pecho simulando sentirse ofendido. Entonces la castaña le dio un ligero golpe. Los cuatro compañeros continuaron caminando entre peleas, bromas y chistes. Draco abrazaba a la leona por los hombros, y esta se aferraba a su cintura con la mano. Deambularon juntos por unos minutos hasta que la serpiente femenina fue interceptada por un par de amigas, Ronald también se topó con unos chicos de hufflepuff que le pedían consejos para jugar. Por ello la pareja se tuvo que despedir.
Draco y Hermione llegaron a la biblioteca, cuando iban a cruzar el umbral el rubio bajo su brazo para sujetar ´por la cintura a la castaña y prohibir que ingresará al sitio. Esta se giró con un puchero en los labios.
—Anda Granger, es primer día y es tarde.— Le comentó el rubio levantando las cejas coquetamente.—Vamos a la terraza o visitar otro sitio.
—No somos siameses "hermanito".—Le dijo poniendo un total énfasis a la palabra para hacer del conocimiento del rubio que escuchó su conversación en el tren.— Puedes irte por donde te plazca.
El rubio ladeo la cabeza para ejercer mayor fuerza en su agarre y levantar a la castaña, quien al percibir que sus pies no tocaban el piso comenzó a moverse nerviosamente. La leona fue secuestrada ante la mirada de algunos compañeros que les restaron importancia, ya eran conocidas las escenas Malfoy-Granger.
—Anda vamos a platicar para que me confieses cuanto me extrañaste en las vacacione de verano.—Agregó mientras la cargaba, Hermione quién ya resignada pasó los brazos por el cuello del rubio para sostenerse.— Sé que mueres por saber que he hecho estos días.
La castaña rodó los ojos para dejarse llevar por el hombre, aunque estuvieran de vacaciones no era significaba que no se vieran, lo cual siempre fue imposible. Aún fuera del colegio existían miles de razones de encontrarse, ese año no fue la excepción. Asistieron juntos a la boda de Tonks y Lupin, la fiesta en casa de Blaise, un campamento con los Weasley, un par de veces Malfoy apareció frente a su casa en un barrio muggle y la obligó acompañarlo a los grandes plazas comerciales y al cine. Deambularon un buen rato hasta llegar al patio abierto donde buscaron un sitio donde sentarse.
—Cuéntame todos los aspectos que me perdí de tu interesante vida, Mr hurón molesto.—La casta cuestionó con falsa importancia mientras cruzaba los hombros sobre su pecho.— Anda, cuenta, no ves que muero por saber que hiciste esta semana que no me molestaste.
—Con calma Señorita perfección, sé que ha sido un infierno no saber de mi pero todo con calma.—Contestó en tono burlón echando los brazos detrás de su cabeza y recostarse sobre el césped.— Mi tía Bellatrix va tener un hijo, una pena para el mundo mágico.
La castaña miró de reojo al rubio, ya sabía que no le agradaba esa rama de su su familia. Los lestrange eran conocidos por ser muy elitistas y prejuiciosos, no les gustaba mezclarse con brujos que no tuvieran raíces muggles. Los Malfoy también tenían una mala fama además nunca su sangre se ha mezclado con hijos de mestizos pero ella asistió varias veces a Malfoy menor y la señora Narcissa era muy amable mientras que Lucius era de temerse pero respetuoso.
—Nunca he entendido la relación que tienen tu madre con sus hermanas.—Intervino la castaña recargándose en el abdomen del rubio.— Cuando voy a las fiestas de tu mamá siempre está la Señora Tonks pero muy rara vez he visto a la Señora Lestrange.
Draco soltó un suspiro debido a que existía todo un drama familiar entorno a las tres hermanas. Le comenzó confesando, un rumor a voces, sus abuelos Black estaban muy apegados a eso de la pureza de la sangre, su tía Bellatrix era una fiel seguidora de esa creencia mientras que Andrómeda poseía una mentalidad más abierta. Su madre, Narcissa siempre estaba en medio porque amaba y respetaba a sus dos hermanas mayores. Cuando Andrómeda se casó con Ted Tonks, algunos familiares le dieron la espalda y renegaron de ella. Narcissa sufrió mucho porque ella amaba a su hermana, no quería abandonarla pero su familia la presionó para que cortara lazos.
—Cuando se casó con mi padre, él le dijo que ella podía hacer lo que deseara, Malfoy manor era su hogar y sus puertas estarían abiertas a quien ella quisiera invitar.— Agregó orgulloso tratando de controlar sus emociones.— Mis abuelos paternos también eran viejos prejuiciosos pero mi padre ama a mi madre más que nada en el mundo, no soportaba verla sufrir.
El cuerpo de la castaña se fue resbalando hasta quedar recostada sobre el pasto pero con la cabeza sobre el abdomen del rubio. Ambos miraban el cielo que ahora estaba lleno de estrellas. Draco comentó que su madre trató de reanudar la relación con su hermana Andrómeda, invitaba a su familia a las fiestas que se realizaban en su casa, al poco tiempo volvieron a ser muy unidas algo que Bellatrix siempre sintió como una traición.
—Me agrada más mi tía Andrómeda, y sé que a mi mamá también aunque nunca lo admitirá.—Miró hacia abajo y notó como la castaña manejaba algunas llamas de fuego para alumbrar el entorno.— A veces me pongo a pensar qué hubiese pasado si mi madre nunca hubiese querido reanudar la relación con su hermana.
—Quizá no nos dirijamos la palabra.—Contestó la castaña moviendo su varita de un lado a otro.—Porque tus prejuicios nos volverían enemigos. Tú padre me asusta pero estoy contenta de saber que apoyó a tu madre para hacer lo correcto.
Draco sacó el brazo debajo de la cabeza para alcanzar su varita entonces dos llamas verdes aparecieron y estas comenzaron a mezclarse con las llamas de las chica. Él también estaba agradecido de que su madre tuviera el valor de recuperar la relación con su hermana, gracias a eso los perjuicios en sus padres disminuyeron consideradamente. Ambos se vieron forzados abrir la mente y tolerar a magos sin raíces mágica. Por ese acercamiento Narcissa tuvo la oportunidad de contactar con familia más lejana, Sirius Black. Ante esa nueva actitud también él fue capaz de tener un lazo "familiar" con Harry.
—Mi madre está muy feliz con el embarazo, cree que un hijo le quitará un poco de locura a mi tía pero lo dudo.—Agregó para erguirse, entonces la cabeza de la chica cayó en su muslo.— Los Lestrange son una familia enferma, en ocasiones me asusta.
—Con razón el sombrero seleccionador no te llevo a Gryffindor, eres una serpiente cobarde.— Arrugó la nariz entonces Draco alcanzó una flor silvestre, la arranco para ponerla sobre el rostro de la chica.—Deja de pensar en los hubiera, ese mundo no existe disfruta a tu actual familia y amigos que son reales. Hermanito este es nuestra mundo.
El rubio emitió una burlona sonrisa, no le gustaba que lo llamara de esa manera aunque él fue quien dio la idea. Esa semana que su tía Bellatrix estaba en su casa pensó mucho en su vida, como esta hubiera sido si su madre siguiera los consejos de esa horrorosa bruja. Su amistad con Hermione quizá hubiera sido maldecida, él sería educado como una fanático de la pureza. Quizá su mundo sería más oscuro y frío. Con el dedo apretó la punta de la nariz de la chica y le regaló una coqueta sonrisa. Era feliz al saber que no fue así, él tenía una buena vida.
Notas de la autora: Muchas gracias por los reviews, espero les guste este cap. Como eliminé la parte del brujo tenebroso debo poner razones para que las parejas no estén juntas. No sé, hacerlo como drama mas de telenovela juvenil. Pronto sabremos de la novia de Blaise, el rival de Draco, los rivales de Harry, etc. No olviden comentar que les parece el fanfic. Saludos y cuídense.
