La primera semana de regreso de clases pasó muy rápida para gusto de Hermione, quien trataba de acudir a todas sus clases puntualmente, pero la interferencia constante de Draco le provocaba tener que usar el gira tiempos y hacer trampa, evento que juro nunca volvería a repetir. Aquella pieza fue un regalo de cumpleaños por parte de su "enemigo" después de que le armara un lio por hacerla perder su primera clase de "Aritmancia", hace unos años atrás.

Hermione caminaba alterada por el pasillo tratando de alejarse de su cazador número uno, esa tarde si deseaba asistir a su clase normalmente, al llegar al salón casi se le sale el alma por la carrera.

—Tuvo un pequeño problema el profesor Snape.—Theo le comentó a la castaña para detenerla en el umbral de la puerta.—Su esposa Quinnie ha dado a luz a su tercer hijo.

El profesor Severus Snape se casó con una de las hijas del famoso mago Newt Scamander. Pocas personas creyeron que esa unión tuviera futuro pero dentro de poco la pareja celebrará su décimo personas dudaron que el hombre de fría personalidad y áspero carácter fuera capaz de amar a un ser humano, después de perder a su amada Lily.

Quennie Scamander era un personaje único como su tía, por quien usaba el nombre. Fue una orgullosa Hufflepuff , su carácter amable y dulce captó siempre la atención de muchos estudiantes quienes quedaron sorprendidos cuando con apenas 11 años y una diferencia de 7 le pidió al prefecto de Slytherin, Snape, ir con ella al baile de navidad. Aunque Severus solo accedió por regaños de Lily y porque hasta el villano más grande era incapaz de romperle el corazón a una niña tan dulce y encantadora como esa pequeña tejón.

—Sospecho que eso mejorará el pésimo humor que traía el profesor cuando lo ví en la boda de Tonks.— Contestó la castaña acomodando un cabello detrás de la oreja izquierda.— Su esposa seguía luciendo radiante aún con nueve meses de embarazo. Sigo sin entender como la conquisto.

—Las serpientes siempre alcanzan su presa.—Contestó Theo formando una coqueta sonrisa.—Aunque en este caso no aplica ya que el profesor fue cazado por la tejón.

Hermione soltó una risa ante la afirmación. Cuando Queenie salió del colegio tomó cursos en San Mungo para ser medimaga, ahí fue donde se volvió a encontrar con Severus, quien acababa de perder a Lily. Se volvieron amigos y eventualmente el profesor descubrió que su verdadero corazón pertenecía a un tejón. Ahora ambos trabajaban en el Colegio, uno como profesor contra las artes oscuras y la otra sustituyendo a Madam Pomfrey.

—Las chicas dicen que quizá el profesor le dio una pócima de amor a su esposa ya que ambos son un mundo de diferencia. Yo creo que son el uno para el otro porque se complementan. —Desvió la vista avergonzada por su cursi comentario. Su lado romántico amaba a las parejas que pertenecían a dos realidades distintas. —Lo único que nos queda es repasar el temario para cuando vuelva no nos tome desprevenidos.

A Hermione le gustaba la personalidad de Theo, era de las pocas serpientes amables y respetuosa con el resto de los estudiantes. Además de ser guapo y bastante rico, no tanto como Malfoy pero su herencia estaba muy bien puntuada. Los dos amigos iniciaron a caminar por el pasillo conversando animadamente, el chico se ofreció a llevar los libros de la leona, quien se sonrojo por al acto. Él sí era un príncipe en toda la extensión de la palabra.

—Seguire tus consejos para la materia ¿Haz pensado que EXTASIS vas a tomar? .—Cuestionó deteniendo su andar, se recargo en la pared.— ¿podriamos juntarnos para estudiar?

—Theo no piensa tomar ningún EXTASIS, es muy rico y no necesita trabajar.-—Interrumpió un malhumorado rubio que golpeó ligeramente la espalda de su compañero de casa.— La ventajas de tener padres millonarios.

A Nott no le agradó el tono usado en su compañero, aunque muchos no lo creyeran esos dos sujetos, con personalidades tan constantes eran "amigos". Se podría decir que Nott era la única serpiente que Draco respetaba y admiraba, por esa razón al rubio no le agradaba verlo con Hermione.

—La conversación es de dos nadie te invito a unirte.— Le enfrentó la castaña dando un paso para mirar fijamente al rubio.—Anda ve a coquetear con alguna chica de "buenos sentimientos" y deja de meterte donde nadie te ha llamado.

—Yo solo quería pasar a saludar pero andas de un pésimo humor.—Soltó a su compañero para enfrentarse a la castaña y entre cerrar los ojos.— Vamos al comedor y le pido a uno de los elfos que te preparen un Taiyaki, el chocolate siempre te pone de mejor humor.

La castaña entrecerró los ojos avergonzada, era increíble que Malfoy la avergonzara frente a Theo. Lo peor es que sabía que lo hacía con alevosía, disfrutaba molestarla. Chasqueo la lengua malhumorada de que siempre tratara de sabotear sus relaciones, ella también solía hacer lo mismo con sus ligues. Ella lo hacía como venganza pero Draco por la simple idea de hacer el mal.

—En ese caso porque no mejor yo llevo a Hermione y juntos comemos ese bocadillo.—Agregó con una enorme sonrisa la serpiente de cabellos negros.—Tengo curiosidad por saber tus gustos.

La leona contestó con una tonta sonrisa y acomodo uno de sus cabellos detrás de la oreja, de reojo alcanzo a ver el humo saliendo de las orejas de Draco. Le encantaba verlo tan molesto, no le iba armar una pelea a Nott porque lo respetaba y hasta cierto punto lo admiraba. Esa era la razón porque disfrutaba coquetear con Theo.

—Vamos al comedor.—La castaña tomó del brazo a Theo para comenzar a caminar, se giró para ver a un furioso Draco patear el polvo.—Gracias por el consejo.

La chica le guiño el ojo como un acto de sadismo puro. Malfoy apretó la mano formando un puño furioso por la imagen que sus ojos presenciaban. Detestaba que personas tocaran, hablaran o girarán a ver a SU Hermione. La chica ya anteriormente tuvo pretendientes y hasta novios, como el idiota de la comadreja pero sabía que esos romances no duraría mucho, eran perdedores o sujetos que no valían la pena. Lamentablemente su compañero de casa no entraba en esa categoría.

Theodore Nott era el heredero de una de las fortunas más importantes de Londres, ocupaba el segundo lugar, muy por debajo de los Malfoy. Era inteligente, amable y caballeroso, una caja de monerías que muchos hombre simportante querían para sus hijas. Era el galán que cualquier maga soñaba, sin duda el chico perfecto para Hermione. Esa era la razón principal de su ira contenida.

—Si Draco, si eres un idiota.—Una voz se coló por los oídos al girar se encontró al dúo de tontos, como él les decía.—Cometiste un grave error al llamarla "hermana".

—Yo tan siquiera tuve los pantalones de confesarle mis sentimientos.—Agregó el pelirrojo pasando el brazo por encima de los hombros de un furioso Malfoy.— Aunque admito que fue un imbécil al ponerle los cuernos.

Draco se zafo del agarre con los labios fruncidos. Se odiaba a su mismo, detestaba a los dos idiotas a su lado, quería arrancarles la cabeza uno por uno, tanto como anhelaba quitarsela a Theo por ser tan malditamente perfecto.

—Pues somos unos idiotas.—Levantó la mirada para posar los ojos en Harry.—No olvides que un Weasley y un Scamander andan detrás de tu adorada Lunita. Vete preparando a verla con su primer novio.

El rubio comenzó a caminar a paso acelerado para alejarse de ese par de leones, cada día era imposible ocultar lo que era inevitable. Hace mucho tiempo atrás que Hermione no solo era una amiga o rival sino muto para volverse algo difícil de explicar. ¿Cómo podía confesar algo que tantos años llevaba negando?

La sonrisa de Harry también desapareció, las palabras de Malfoy era una profecía del futuro que se avecinaba. Su egoísmo le impedía imaginarse a Luna con un hombre a su lado, uno que no fuera él.


El día para ir a Hogsmeade llegó. Pansy Parkinson cruzó la sala común de los leones antes las curiosas mirada de algunas chicas. La serpiente no era muy querida debido a su "desagradable" forma de actuar con otras compañeras, a ella no le interesaba ser la comidilla de las personas, estaba acostumbrada. Su misión esa mañana era ayudar a Hermione ya que deseaba que Draco se desmayara ante la belleza natural de la leona, al igual trataba de echarle una mano a Luna. Odiaba la actitud prepotente que a veces Harry tomaba sobre ella

—Tienes mucha ropa increíble.—Comentó Lavender, quien estaba de metiche mirando las prendas traídas.— Todos son vestidos hechos a la medida.

—Me gusta diseñar mi propia ropa.—Contestó la morena delineando sus ojos ya que esperaba a las chicas que se pusieran la ropa.— ¿Quieres probarte algo? Ginevra

La mujer le comentó a la pelirroja sentada sobre una de las camas ya que tenia rato mirando un conjunto. Pantsy y ella no se llevaban muy bien, de hecho ambas pertenecían a dos mundos completamente distintos. Ginevra era poseedora un carácter fuerte y agresivo por lo cual se ganaba a pulso el respeto de sus compañeros de Quidditch mientras ella era más dócil y manejable por los chicos.

—Este conjunto combina con tu estilo, sino estas acostumbrada al vestido puedes usar mallas para estar más cómoda pero tienes una piernas increible y es bueno presumirlas de vez en cuando.— La morena se puso de pie para arma al outfit con varias prendas.—Te las puedo prestar.

—¿Estás segura? —Le cuestiono preocupada, ese día también sería su primera cita con Blaise.— No creo que vaya conmigo, no soy muy femenina.

La morena apretó los labios, ella llegó a escuchar algunas veces como unas chicas la molestaban por su varonil porte, comentarios estúpidos ya que nada tenía que ver un caracter fuerte con los hombres. El conjunto era un vestido tipo strapless floreado corto, las flores eran rojizas, unas medias negras y una chaqueta negra de cuero.

—La ropa no tiene un género.—Intervino Luna con su peculiar sonrisa. Usaba un falda tableada corta de color rosa pastel, medias negras de gato y una playera metida con el logo de una fresa del mismo tono que la falda.— No hay ropa femenina o masculina, tú eres quien le da identidad. Eres muy hermosa cualquier prenda va combinar con tus perfectos ojos azules.

—Tienes unos encantadores ojos.—Ahora la serpiente agregó para pasarle las prendas.—Nada pierdes en probarte la ropa.

La pelirroja asintió más segura de sí misma tomando las prenda. Luna se podría considerar su mejor amiga, Hermione también pero era más apegada a su hermano. Pantsy observó a la chica de cabellos rubios cortos quien buscaba una diadema para colocarla en su cabeza, su estilo le gustaba era muy parecido a la moda japonesa llamada "Kawaii", sus aretes en forma de conejo le daban un toque exquisito. Lo único que le permitió ayudar fue con el maquillaje.

Unos minutos después Hermione se presentó con su outfit. Era un vestido en tubo color negro de tirantes que llegaba por encima de la rodilla, botas y una chamarra de mezclilla corta. Se miró en el espejo y le gusto como se veía, lo principal para ella era gustarse y esperaba también llegar impresionar a Draco con un look más atrevido. Pantsy al igual que hizo con Luna, la maquilló un poco y acomodo esos rebeldes cabellos dejando a la chica lucir espectacular, no sin antes poner labial rojo.

—Eres buena en esto. —Argumento Luna mirando todo el kit de maquillaje que llevaba la serpiente.—¿Quién te enseñó?

—Mi madre me mandó a muchos cursos de maquillaje y moda, se supone que debo aprender a cómo lucir hermosa para conseguir un buen marido.—Contestó sin mucho ánimo, desde pequeña su madre le enseñó que su única meta en la vida era encontrar un mago rico para que la mantuviera y por eso debía saber vestirse.—Según mi madre, el objetivo de haber nacido es ser una esposa trofeo.

Luna y Hermione se miraron cómplices e inseguras de qué palabras usar para apoyar a Pantsy, ni siquiera sabían si aquel futuro le agradaba o no. Pantsy era conocido por ser un personaje frívolo y materialista aunque ahora que la trataban mejor se deban cuenta que quizá solo era una fachada. Ginevra salió para mostrar la ropa puesta timida por su aspecto.

—Luces espectacular. —Las tres chicas dijeron al mismo tiempo.—Wow que cabello tan hermoso tienes.

Pantsy también hizo un poco de magia para agregar un ligero maquillaje consciente de que la chica no estaba acostumbrada, recitó un hechizo para ondular su cabello y entonces le paso unos botines. La princesa de las serpientes llevaba un vestido de corte imperio corto de color verde botella con vuelo y escote en la espalda. Simple pero elegante también llevaba joyas que combinaban, una trenza de lado y era la única en llevar tacones debido a que el resto sus zapatos eran más cómodos.


Notas de la autora: Espero que les guste el capitulo, muchas gracias por los reviews y espero les guste el rival de Draco xD haber como les va a las parejitas en esta cita. Saludos y cuídense.