Esa mañana Ronald Weasley usaba unos pantalones color caqui, una camisa azul cielo con un saco azul marino y llevaba un ramo de claveles rosas con margaritas. Las cuales fueron robadas de algùn huerto del colegio, donde crecían bastante. Harry usaba jeans, una playera blanca y un blazer rojo. El outfit de Draco era lo que generalmente usaba para salir, camisa manga larga, pantalón y una chamarra de tonalidades negras. Blaise, quien casualmente también los acompañaba, usaba una pantalón azul marino, una camisa blanca y un blazer de tonalidades azules. Los cuatro caballeros quedaron con la boca abierta cuando vieron bajar a las cuatro chicas.

—Eres un tipo muy considerado.—Pansy recibió el ramo de flores fascinada por el cursi gesto, sus antiguos novios no fueron muy románticos en las primeras citas.— Nunca pensé que fueras de los chicos que dan flores.

—Mi madre me enseñó que siempre hay que llegar con un presente cuando vas a salir con una hermosa chica.—Contestó para doblar el brazo e invitar a la chica acompañarlo.—Además las he robado del jardín.

Pantsy dibuja una sonrisa ante la confesión, se colgó del brazo del pelirrojo, quien esa mañana lucía muy bien. La pareja caminó al frente del contingente. Harry caminó a un lado de Luna, le fascinaba su estilo a ella no le importaba lo que dijeran de su forma de vestir, simplemente seleccionaba las prendas que le gustaran. Las cuales casualmente él más amaba.

—Luces muy guapa.—Intervino pasando el brazo por los hombros.—Llevas un regalo mío.

Los dedos del chico acariciaron los aretes en forma de conejos, cada vez que veía objetos de formas peculiares los compraba para enviarselos a Luna. Cada objeto hermoso era un articulo perfecto para la chicas de cabellos rubios y ojos grises profundo. Ahora que lo pensaba la rubia solía estar en el 80 por ciento de sus pensamientos.

—¿Nerviosa?—Cuestionó tratando de mantener a raya sus conflictivos sentimientos, era la primera cita de su mejor amiga y era su deber comportarse como un caballero.— Si no te sientes cómoda o necesitas a alguien para alejarlo …

—Voy a estar bien, no olvides que es Fred.— Llevó la vista al frente por la repentina muestra de apoyo por Harry.-—¿Vas a salir con Daphne?

El moreno negó con la cabeza, esa mañana no tenía pensado ir con nadie simplemente deseaba merodear por el pueblo para estar cerca si ella lo necesitaba. Aunque el chico fuera Fred no dejaba de ser hombre y sabía que su género se ponía agresivo o actuaba raro cuando las hormonas se atravesaban. Harry quería ser un buen amigo, cuidar de ella y dejar que se enamorara de alguien solo que algo dentro de él le gritaba mantener a todos lejos de ella.

—¿Sabias que los duendes usan escarbatos para buscar tesoros? —Luna comentó de golpe sin mucho sentido. —Leí una historia sobre un mago llamado Horacio que entrenó muchos escarbatos para encontrar fortunas muggles.

La rubia inició una crónica fantástica sacada de algún cuento de hadas muggle. El sonido de su voz siempre tranquilizó al pelinegro, las pausas innecesarias que hacía para agregar un dato nada relacionado con la conversación le causaban una sonrisa pícara. La adoraba sobre cualquier persona en el mundo, ese sentimiento lo atemorizó.


Draco le regalaba el quinto escaneo de pies a cabeza a la castaña. Lucía espectacular en toda la extensión de la palabra. El vestido era tan sensual pero a la vez tan propio, sin duda ese día golpearía varios rostros si se atrevían a mirarla con morbosidad. El toque que le fascinó fue ese tono rojo rodeando sus labios. Era tan sensual.

—Si vas a decir algo ya suéltalo.—Le regaño con un tono desanimado, no esperaba rosas o algún regalo pero sí que el chico fuera más atento o le regalara un piropo.— ¿No hay algún comentario gracioso sobre mi aspecto?

—Claro que no.—Contestó rápidamente, esa mañana peleo consigo porque no sabía si llevarle flores, chocolates o algún regalo al final la cobardía le susurró no llevar nada y dejó los objetos en su habitación.—Deberías bañarte mas seguido porque luces presentable.

El chico recibió el primer golpe del día en su hombro. Hermione desvió la mirada del camino decepcionada por esas palabras. Ella estaba metida en el momento, era un cita pero para Draco era como una salida más con una amiga. Sin querer giró su cabeza par observar a la otra pareja. Blaise le susurraba halagos a la pelirroja mientras el dorso de sus manos se golpeaba ligeramente, las dos parejas adelante también deambulaban sumergidas en sus burbujas. Apretó las mangas de su chamarra ¿Y si Draco no la veía como una chica? La pregunta la congelo y sus ánimos se fueron al suelo.


Blaise y Ginvera se desviaron del camino principal para separarse de los chicos, quienes no se dieron cuenta de sus movimientos ya que estaban inmersos en sus propios pensamientos. La pelirroja sintió un poco de pena por Hermione, era muy orgullosa para aceptar sus sentimientos por Draco pero era obvio su esmero en lucir radiante ese día.

—Ahora que estamos solos debo darte mi regalo, al igual que tu hermano mi madre me educó para ser un caballero.—Blaise detuvo su andar para sacar una pequeña caja entre sus manos.—Espero te guste.

Dentro de la caja de cristal descansaba una flor de loto hechizada para conservar su pelirroja tomo el objeto entre sus manos y sus ojos se iluminaron. Blaise la sujetó por la cintura para depositar un beso en sus labios. EL hombre sujetó una de sus manos para levantarla e invitar que girara sobre sus propio eje y mientras daba vueltas lanzaba chiflidos extasiado por su vestimenta.

—Luces hermosa, no puedo creer que puedes ser más bella.—El chico la sujeto fuertemente por la cintura.—No sé si podré mantener mis manos lejos de ti.

—Nadie te está pidiendo que te mantengas alejado de mi.—Argumento coquetamente, no sabía si la ropa le daba un extra de confianza o el maquillaje, simplemente en ese segundo se sentía poderosa.—Creo que tu cuello extraña mis labios.

La pelirroja atacó aquella apetitosa boca relajada por el golpe de autoestima. Unos minutos antes de bajar por las escaleras y después de verse en el espejo las dudas saltaron a su cabeza, indecisa de salir usando esa ropa. Luna se acercó a ella para comentarle que la confianza no se la debía a unas prendas si no a su personalidad, era una jugadora de quidditch capaz de derribar a cualquier hombre, ser una aficionada a los deportes no la excluye de su género. Era todo lo contrario, la volvía una líder para aquellas que también deseaban seguir su ejemplo. Ella es lo suficientemente inteligente para saber si una persona miente o no, decirle que es hermosa no es un adjetivo que se dice a la ligera solo para hacerla sentir bien sino era una realidad tangible.

—Repítelo de nuevo.—Susurró pegada a esos carnosos labios. Blaise esbozo una sonrisa.

—Ginevra Weasley eres la mujer más hermosa sobre la faz del mundo.—Confesó pegado a su boca y la pelirroja asintió emocionada.


Fred Weasley esa mañana lucía muy casual, se acababa de cortar el cabello y lo usaba peinado hacia atrás. Dibujo una sonrisa al notar como una rubia cubierta de prendas rosas llamativas se acercó con esa fantástico gesto de incredulidad. Le dio el ramo de tulipanes rosas que llevaba en las manos y la tomó por la cintura para depositar un beso en la mejilla derecha.

—No hay palabras para describir lo bella que luces hoy.—Se notaba nervioso, por muchos años vio a la chica como una hermana menor así que era una situación extraña.— Te he preparado varias sorpresas.

—Contigo nunca me aburriría.—Agregó emocionada se giró hacia su amigos para despedirse con un movimiento de manos.

Fred también levantó la mano para saludar al grupo y después entrelazo sus dedos con la rubia, quien evadió en cualquier momento la mirada de Harry. Su comportamiento en esa mañana le provocaba una mezcla de agridulces sentimientos. Fred era encantador pero la madurez de Harry rompía sus ilusiones. Sacudió la cabeza para seguir el hilo de conversación del pelirrojo, ese día merecía alejarse del drama rodeado a su mejor amigo. Quien no estaba enamorado de ella.

Harry se alejó de sus amigos sin decir una palabra, apretaba el puño hecho con su mano derecha. Quiso tanto enfrentarse a Fred, asustarlo para que dejara en paz SU Luna. No quería arruinar el primer noviazgo de Luna, ella era una increíble persona y merecía encontrar alguien que la amara tanto que le doliera el alma. Llevó las manos a su pecho, no entendía porque se quedaba sin aliento con la sola idea de perderla.


Notas de la autora: Draco solo apareció un párrafo y lo odie jajaja me gusta mucho Ron y Blaise, son los mas lindos. aunque Harry quizá comience a comportarse y Draco... ese Draco mmmm Espero les guste el cap, Gracias por leer el fanfic y no olviden dejarme sus comentarios. Saludos.