A pesar de las heridas internas que habían sufrido sus cuerpos a causa del choque electromagnético, y el entumecimiento que vino después, Tino y Peter empujaron sus debilitadas piernas hasta sus límites y más allá de ellos para alejarse del demente que les perseguía. Tino corrió delante de Peter, tirando de él por la muñeca para guiarlo a través del nivel inferior hacia las escaleras; en algún momento de la carrera, Tino y Berwald intercambiaron una triste despedida de disculpa por el rabillo del ojo antes de separarse, Berwald tomó una dirección diferente hacia las bodegas de vino.

-¡Mamá! ¿Mamá, qué está pasando?- Jadeó Peter junto a Tino, mirando por encima del hombro. -¿Dónde está papá? ¡¿Por qué el tío Mathias está actuando así?!-

-¡Peter, este no es momento de hacer preguntas!- Jadeó Tino apurado. Pero espero que Berwald esté bien, pensó después. ¡Por favor mantente a salvo, cariño!

-Pero mamá...- Peter volvió a mirar por encima del hombro y se quedó sin aliento. -¡Mamá! ¡Está viniendo!-

-¡Lo sé, bebé, solo mantén la calma!- Dijo Tino sin mirar atrás. Sabía que Mathias acababa de aparecer por las escaleras y se acercaba rápidamente tras ellos, cerrando la distancia entre él y las dos naciones con cada segundo que pasaba. Tal hecho hizo que el corazón de Tino se acelerara y la imagen de su hijo, su bebé, brutalmente torturado y asesinado de cualquier manera que Mathias quisiera hizo que su estómago se revolviera de miedo, pero no podía dejar que su mente enloqueciera ahora, no con Peter aún con él. Necesitaba mantener su mente concentrada para proteger a Peter y esconderlos adecuadamente y sobrevivir al retorcido "juego" de Mathias.

Detrás de Tino y Peter, Mathias se adelantó y los siguió mientras corrían por la sala de arriba. Hubiera ido tras Berwald, (viendo que el tipo se había arrinconado en la bodega), y deshacerse de lo que sabía, iba a ser su presa más difícil, o incluso haber perseguido a Emil con la pierna incapacitada del niño haciendo más fácil la persecución, pero había algo sencillamente tan fascinante sobre cazar a una madre protegiendo a su cría. Además, la mera idea de la cara de Berwald cuando descubriera que su esposo y su hijo no eran más que simples cadáveres violados (si sobrevive el tiempo suficiente para verlo) era lo suficientemente delicioso como para que Mathias probara primero a Tino.

Lo observó, mientras la nación arrastraba al niño por el pasillo. Tino dobló la esquina y casi hizo que Peter tropezara con sus propios pies. Agarró con fuerza la muñeca del niño y lo haló de un tirón. Luego se detuvo y miró de un lado a otro. Probablemente busca una habitación para esconderse, adivinó Mathias mientras se acercaba más y más al par inmóvil.

Su suposición era correcta. Cuando Tino se dio cuenta de que Mathias estaba a solo unos metros de distancia, corrió a la habitación más cercana que había y dio un portazo. Mathias negó con la cabeza y se rió entre dientes cuando llegó a la puerta y probó el pomo, retorciéndolo como había visto a los asesinos hacer en películas de terror para aterrar a sus víctimas.

Dentro de la habitación, Tino había presionado su cuerpo contra la puerta y clavado los talones en la alfombra, respirando con pánico mientras el pomo se sacudía vigorosamente. Oh Señor. OhSeñorohSeñorohSeñorohSeñorohSeñorohSeñor, ¡oh, mi Dios, esto no está sucediendo! pensó Tino. ¡Por favor, haz que esto sea una broma! ¡Mathias no nos haría esto!

-Mamá, ¿y ahora qué?- Preguntó Peter, su voz temblando tan fuerte como lo hacían sus rodillas.

-¡No lo sé, Peter, no lo sé!- Respondió Tino. Miró a su hijo y sintió que su corazón se rompía una vez más ante la fuerte sensación de miedo que emanaba del pequeño cuerpo.

¡GOLPE!

-¡Eek!- Tino gritó cuando el danés cargó contra la puerta. Él empujó contra ella y apretó los dientes cuando Peter gritó y se encogió aún más lejos en la pared opuesta. -¡No! ¡Detente!-

¡GOLPE!

-¡Mamá!- Gimió Peter.

-¡Peter, quédate ahí!-

¡GOLPE!

-¡Mamá, va a entrar!-

-¡Peter, ve a esconde-!-

Con el golpe final, Tino salió volando hacia el frente y por poco cayó sobre Peter cuando Mathias irrumpió por la puerta, con los hombros encorvados en una estatura amenazante. Cuando Tino rápidamente empujó a Peter detrás de él, Mathias inclinó la cabeza en fingida admiración y sonrió frente a la protección maternal.

-Mamá...-

-Peter, cálmate,- dijo Tino en voz baja.

-¡Mamá, está aquí!-

-¡Lo sé, Peter!- Siseó Tino sobre su hombro. -¡Solo no entres en pánico!-

-Pero el niño tiene derecho a tener miedo, ¿no es así?- Preguntó Mathias.

Tino volvió su atención a Mathias y arrugó la cara en un defensivo ceño fruncido. Se inclinó ligeramente hacia adelante con una mano en alto y la otra tras él, con la palma instintivamente presionada sobre el pecho de Peter; pareciera como si estuviera listo para pelear por la vida de Peter, o correr con él y esconderlo en un lugar seguro.

Mathias se rió y arrastró los pies para acercarse más, no iba a permitir que ninguna de esas dos cosas sucediera.

-¡Mamá!- Peter gimió cuando Mathias dio un paso. Lloró cada vez más al acercarse Mathias, aferrándose al brazo de su madre mientras Tino retrocedía. Cuando los arrogantemente fríos ojos de Mathias parpadearon hacia el niño, Peter sollozó y casi cortó la circulación en su brazo.

Mathias negó con la cabeza y chasqueó la lengua. En un ronroneo oscuro pero uniforme, tan fluido y desprovisto de emociones que la espina dorsal de Tino se estremeció, -No tengo idea de a cuál de ustedes debo cogerme y matar primero: si tú, porque eres tan malditamente ardiente, o Peter, y así puedo callarle la puta boca.-

La expresión de Tino se profundizó con absoluto disgusto por lo que acaba de escuchar. Echó una rápida mirada por encima del hombro para ver a Peter y se mordió el labio al ver la cara de su hijo reluciente y empapada de lágrimas y sudor. Luego volvió su mirada a Mathias y suspiró. Si pudiera hacer algo de tiempo para que Peter pueda correr y esconderse...

-Peter, vete.-

-¡¿Qué?!- Exclamó Peter.

Tino se giró levemente y comenzó a alejar a Peter. -¡Dije, vete, Peter!-

-¡Pero mamá, no quiero estar solo!-

-Yo tampoco, pero tienes que correr, ¡ahora vete!-

-¡Mamá-!-

-¡VETE!- Con un fuerte empujón, le alejó. Peter miró a su madre, suplicando con lágrimas en los ojos que lo dejara quedarse y no se separaran, antes rendirse finalmente y correr a regañadientes por la puerta.

Mathias vio que el chico se iba y le sonrió tímidamente a Tino. -Bueno, eso funciona para mí.- Se encogió de hombros. -Parece que somos solo tú y yo. Lo cual es bueno, supongo, no puedo desenvolverme correctamente con otros en la habitación mirándome, especialmente un niño.-

-¡Cierra la puta boca!- Escupió Tino. -¡Para ya con tus repugnantes palabras, bastardo retorcido! ¡Para con esto mientras todavía tienes la oportunidad de redimirte! ¡Por favor!-

-"¿Redimirme?" Entonces, después de todo lo que dijeron acerca de, cómo soy un pedófilo enfermo y que ni siquiera quieren estar en la misma casa conmigo o verme nunca más, si mendigo lo suficiente, suplicando y arrastrándome a sus pies, ¿todos van a perdonarme y olvidarán completamente este fiasco?- Mathias notó que las comisuras de los labios de Tino temblaban en vacilante acuerdo y echó la cabeza hacia atrás con una carcajada.

-Por supuesto que no lo harían, ¡puto mentiroso! Hm, pero de igual manera no importaría si fuera verdad o no, porque yo no derramaría siquiera una maldita lágrima por ustedes, y menos aún me arrastraría por el suelo, lloriqueando por su perdón mientras todos ustedes toman turnos para patearme como un perro; eso arruinaría seriamente los planes que formulé y esperé MESES para llevar a cabo.-

Al escuchar el comentario condescendiente de Mathias, Tino respiró temblorosamente y asintió. -B-bien, entonces. No hay forma de evitar esto...- Amplió su postura y presionó los pies firmemente en el suelo, levantando sus puños frente a él.

Las cejas de Mathias se levantaron con sorpresa. Ver a Tino asumir una postura de combate con tanta determinación fue un tanto sorprendente, aunque agradable, para el hombre que conocía a Tino como una flor indefensa a pesar de la historia de destreza militar de sus ciudadanos. Si no tuviera un arma en su mano, Tino usualmente recurriría a Berwald para protegerse o trataría de razonar con su oponente (tal como lo hizo hace unos momentos).

Supongo que debe ser por las circunstancias en que se encuentra, adivinó Mathias. Parece ser que no es tan tímido como aparenta cuando tiene que proteger a su bebé. Mientras apreciaba a Tino bajo una nueva luz, Mathias fue acercándose más y más a él, levantando sus puños también.

Oh, Berwald, pensó Tino mientras mantenía su mirada fija en el danés, si no lo logro, por favor mantente con vida, por ti y por Peter. Por favor mantenlo a salvo...

-Sabes que ambos van a morir, ¿verdad~?- exclamó bromista Mathias, como si leyera la súplica silenciosa de Tino.

Eso lo hizo estallar. Tino se abalanzó sobre Mathias y arrojó un puño tras otro apuntando a su mandíbula, todos los cuales, Mathias esquivó fácilmente. De acuerdo, nueva nota, pensó Mathias mientras retrocedía por otro golpe, Tino está completamente desenfocado cuando se enoja. Quizás él no sea un problema. Cuando intentó lanzar una patada giratoria contra sus costillas, Mathias atrapó la pierna por la pantorrilla, girándola hasta el punto en que la rodilla comenzó a dislocarse, y sonrió mientras saboreaba los dolorosos gemidos que salían de la garganta del finlandés. Tino intentó liberar su pierna, lo que empeoró el dolor, así que saltó sobre su otro pie, girando en el aire y golpeó con el talón de su pierna libre la mandíbula de Mathias. Eso causó que él soltara su pierna y ambos cayeron al suelo.

Guau, ¿eso realmente funcionó? se preguntó sorprendido mientras se ponía de pie. Cuando se enderezó, el pequeño cosquilleo de su rodilla se intensificó hasta casi paralizarle por el dolor. Estuvo a punto de caer al suelo y gritar de dolor, pero no quería que su oponente viera cuánto daño había infligido con ese giro en el tobillo, así que se contuvo y aguantó la lesión con una simple mueca de dolor.

Mathias se levantó del suelo, se frotó la mejilla magullada y amoratada y miró a Tino con intensa malicia. A pesar de su lesión, todavía se rió entre dientes. -Hombre, no sé cuántas más palizas pueda aguantar mi pobre y hermosa cara en una noche. Pero espero poder mantenerme bello el tiempo suficiente para mi pequeño gatito. ¡Je, je!-

Tino gruñó suavemente mientras cambiaba el peso de su rodilla dolorida a su pierna buena sin ser muy evidente.

-Ah, Tino,- Mathias hizo un puchero, -Solo porque estemos peleando, no significa que tengas que forzarte a no reír de mis bromas.-

-Oh, ja, ja, tus bromas jodidamente enfermas son tan malditamente graciosas, ¡me estoy muriendo de la risa!- Bufó Tino de vuelta.

-¡Oh, bien, entonces todo está funcionando perfectamente para mí!- Vitoreó Mathias. Lanzó un golpe que aterrizó directamente en la nariz de Tino. El impacto fue tan fuerte que la cabeza de Tino se echó hacia atrás y perdió el equilibrio. Se tambaleó hacia atrás por un momento antes de recuperar la estabilidad. La expresión de terror y conmoción en la cara de Tino, ahora con una veta de color rojo corriendo de su nariz hasta el labio, hizo que Mathias rugiera una risa salvaje. Volvió a lanzar los puños, pero ninguno de ellos aterrizó mientras Tino esquivaba y se apartaba para evitar ser golpeado de nuevo. Incluso notó que Tino retrocedía poco a poco y se hacía a un lado cada vez que surgía la oportunidad. Mathias fingió moverse pateando hacia adelante y los brazos de Tino volaron instintivamente para protegerse la cara.

Esto hizo que Mathias se riera para sus adentros. Bueno, bueno, parece que el pequeño luchador tímido ha vuelto. Lanzó otro golpe. Tino cogió su muñeca, la giró y tiró de Mathias hacia él. Arrojó a Mathias hacia atrás y le dio una patada en el estómago como una medida adicional. Tino levantó el puño, pero Mathias sabía que eso era solo para amenazarlo. Lo cual se comprobó como cierto cuando Mathias se abalanzó sobre él y Tino se desvió y alejó para aumentar la distancia entre ellos. Se lanzó sobre Tino otra vez, pero él le lanzó una patada con la pierna que tenía la rodilla lesionada, y plantó su pie en el pecho de Mathias. Ambos gritaron por el golpe, pero Mathias fue el único que notó lo extraño que había sido que ambos lo hicieran cuando era solo él quien había sido golpeado.

Levantó una ceja. A no ser que...

Mathias nuevamente arremetió contra Tino. Sin embargo, en lugar de tratar de atacarlo, simplemente se acercó a él y saltó a su alrededor, obligándolo a alejarse para evitar lo que creyó, era otro ataque. Mathias observó cada parte del cuerpo de Tino mientras lo manipulaba, viendo que algo estaba mal en él y la forma en que se movía; podía sentir que Tino estaba escondiendo algo. Sus ojos vagaron por las piernas de Tino cuando recordó que había gritado de dolor cuando hizo esa patada. Efectivamente, Tino andaba dando vueltas, y una pierna parecía estar más doblada, como si estuviera poniendo más peso en ella y menos en la pierna más recta. ¡Guau, esa es la segunda extremidad que deshabilité en menos de un mes! pensó entusiasmado Mathias. ¡Asombroso!

¿Qué está haciendo? se preguntó Tino con pánico. ¿No va a atacar? ¿Está jugando conmigo? ¡Maldito sea! Frustrado por la burla percibida, Tino dejó de vagar de un lado a otro y se enfrentó a Mathias, listo para luchar contra él mientras jugaba a su alrededor. Pero no estaba preparado para que Mathias cambiara de táctica tan rápido, por lo que no esquivó a Mathias cuando pateó la rodilla derecha.

-¡Aaaagh!- Tino chilló y cayó hacia atrás contra una mesa auxiliar mientras su miembro ardía desde adentro hacia afuera. Mathias lo agarró por el cuello y la parte delantera de su camisa de pijama y lo levantó por encima del suelo. Tiró a Tino a la mesilla de noche, donde su cuerpo rompió la pieza de mueble. Tino envolvió sus brazos alrededor de su torso y se retorció por el impacto. Cuando vio a Mathias acercándose, tomó una lámpara de mesa que cayó de la mesita de noche y la agitó hacia Mathias, quien fácilmente la hizo volar del agarre de Tino con el dorso de la mano. Trató de alejarse de Mathias lo más posible y gimió cuando retrocedió hasta la pared.

Mathias chasqueó la lengua y negó con la cabeza. -¡Chico, eres tan patético!- Se burló mientras agarraba la pierna herida de Tino por el tobillo de nuevo y lo arrastró más cerca. Lo levantó en el aire, haciéndolo colgar boca abajo. -Quiero decir, sí, sabía que no ibas a ser tan fuerte como Berwald y resistir mientras yo supiera que lo haría, ¡pero realmente esperaba que pudieras aguantar más que esto, hombre! Qué decepción, hermano...-

-¡Déjame ir!- Gimió Tino. Agitó sus puños hacia Mathias.

Mathias juguetonamente lo balanceó de un lado a otro antes de dejarlo caer al suelo, presionando su pie en la espalda de Tino para que no pudiera escapar. -Lo siento, no puedo hacerlo, porque eso sería muy injusto para los demás.-

Tino arañó la alfombra para tratar de escabullirse y escapar. -¡Déjame ir! ¡Quítame tus sucios pies de encima!-

-Hm, está bien.- Mathias retiró su pie, pero no dejó ir a Tino. En cambio, se puso en cuclillas sobre él, acercándolo más por debajo de él para poder montar sus caderas desde atrás. Tino comenzó a luchar bajo su peso. -De todos modos, hubiera sido genial luchar un poco más, pero los mendigos no pueden elegir, ¿verdad?-

Tino empujó contra él desde debajo de su cuerpo. -¡Mathias, detén esto ahora mismo!- Luego añadió suavemente con los dientes apretados, -¡Por favor...!- Cuando Tino sintió que su camisa se deslizaba sobre su espalda, comenzó a retorcerse más y más bajo Mathias en un ataque de pánico. -¡No!-

Mathias deslizó la punta de su dedo dentro de la suave curva de la espina dorsal de Tino. -Sabes, hasta ahora no me había dado cuenta de que tenías una piel realmente bonita, tan suave y cremosa. Puedo ver por qué Berwald quería follarte tanto, Tino. Creo que yo mismo me estoy poniendo duro.- Bajó sus labios hacia la oreja de Tino y exhaló, -O tal vez es la forma en que te frotas contra mi pene cuando forcejeas así.-

-¡No!-

Tino echó la cabeza hacia atrás hacia la cara de Mathias y le golpeó con el codo tan fuerte como pudo. Cuando Mathias retrocedió con dolor y sorpresa, Tino volvió a arañar la alfombra para escapar. Enfurecido, Mathias lo agarró por el cuello, tiró él de nuevo bajo su cuerpo, y tomó un puñado de pelo de Tino, golpeando su cabeza contra el suelo. Tino gritó de dolor en la alfombra.

-¡Joder! ¡De acuerdo, ya es suficiente!- Gritó Mathias. Puso la mano bajo Tino, agarrando cada lado de su camisa del pijama y la desgarró por debajo de él. Tiró de la camisa sobre sus brazos y la amarró firmemente alrededor de las muñecas de Tino. Se irguió, levantó sus caderas y las alineó con su propia pelvis.

Lágrimas y mocos cayeron por el costado de la cara enrojecida de Tino. -¡P-por favor, Mathias, no lo hagas! No te conviertas en esto,- suplicó mientras Mathias le bajaba los pantalones de pijama y la ropa interior hasta las rodillas.

Mathias miró las nalgas expuestas con una expresión hambrienta. Deslizó la cintura de sus propios pantalones por debajo de sus genitales endurecidos y tomó su punta entre sus dedos. -Primero: Finlandia,- declaró Mathias con naturalidad mientras se guiaba hacia adentro.

Tino jadeó y miró por encima de su hombro las acciones de Mathias con ojos salvajes. -¡No! ¡No! ¡No! ¡Nooo!-