Capitulo 20 --- Intentando tocar la verdad

Ciertamente... nadie lo sabe - Volvió a retomar la palabra Enil, quien giraba en redondo por la mesa - pero lo cierto, es que... no podremos encerrar a Ganondorf nuevamente si no la tenemos...

Zelda respiro hondamente y llevo sus manos a su regazo, levanto la cabeza y miro a todos los presentes, Navi estaba sentada en la mesa, moviendo sus pequeñísimos pies, Naesse estaba sentada muy recta a su lado derecho, mientras Enil se paraba al pasar por su lado, Rin estaba frente a Naesse y miraba a Enil sin quitarle la vista de encima, Impa, miraba la Espada Maestra que yacía en la mesa y Link, tenia su mano izquierda en su hombro, levanto su mano sin guante a la mano de Link y esta la miró, respiro fuertemente y dijo despacio - Sé que... muchas dudas nos rondan, pero... mientras más tiempo perdamos, será peor... lo que tengo que decir ahora... tanto para Enil, Naesse y especialmente para ti Link - le apretó la mano suavemente - no es grato... Ganondorf en su busca de los Sabios... para asegurarse de no ser apresado o volver ser encerrado, los busco a todos los guardianes... los Asesino a todos... - Zelda bajo la vista, Link se quedó sin palabras y Naesse descuidadamente abrió la boca y sintió el brazo de Enil presionándola hacia el asiento, evidentemente iba a levantarse. La Muchacha solo se giro y Enil puso sus dos manos en sus hombros sin mirarla, Enil vigilaba la mirada triste de la Princesa.

Sa... Sar... Saria... - Con las frases a medio hacer, Link se quedo en Blanco.

Nosotros... no supimos nada... hasta que Rin nos dijo... fueron ejecutados hace 2 días... - Zelda, comenzó a bajar su tono, sentía una pequeña desesperanza, y haciendo esfuerzos sobrehumanos intentaba retomar la conversación - Impa se salvo por poco de tener ese triste final ... gracias a Rin, que estaba haciendo reconocimiento... - cerro los ojos, respirando lentamente, conteniendo un deseo de desistir, Impa se levanto y continuo el relato de la princesa cansada, todos le siguieron con la mirada -

Hemos hecho averiguaciones con textos muy antiguos que posee la corona de Hyrule y otras culturas... y logramos trazar un plan bastante arriesgado... tendremos que dejar Hyrule para viajar a la dimensión que le sigue... - Impa caminaba ligeramente al rededor de la mesa, mientras observaba a los presentes de esa inusual reunión... - Que quiero decir con esto? que hay que buscar las reencarnaciones de los Sabios en la dimensión siguiente... se dice que cuando uno muere, re encarna en la dimensión siguiente, así, se crea un ciclo dimensional... buscarlos y ver si aun poseen algo de su antigua vida... es un plan descabellado, pero no hay otra opción... - Impa paro de pronto y dejo su vista quieta al techo -

Naesse se levanto, a pesar de la presión de las manos de Enil, puso sus manos con la evidente marca de la trifuerza en una de ellas en la mesa y levanto su cabeza bruscamente, corriendo su cabello por su cuerpo, todos desviaron su rostro hacia su cara, se quedaron pensando, simplemente mirándola. Se intimido un segundo, pero ya había ordenado sus ideas.

Yo, estoy dispuesta a correr el riesgo, no quiero ver morir a más gente... si he de morir... que sea intentándolo y no huyendo. Si el destino se ha encaprichado conmigo otra vez, dándome la trifuerza tendré que hacerle frente, que más he de hacer entonces? enfrentarme otra vez con lo mismo... quiero ir ahora... quiero partir ahora con esto... que mientras más tiempo esperemos, el miedo más crecerá... y luego, Ganondorf nos encontrará... - Miro a los presentes, esperando alguna respuesta... una voz grave se movió de la esquina -

Estoy de acuerdo con ella. Hablas bastante convencida para ser una Hylian normal... pero no puedes dimensionar ni siquiera en esa cabeza que tienes todo lo que equivale... ¿Desde cuando los Dioses eligen a héroes tan simples...? - Naesse no la miro, tan solo empezó a reírse, desarticulando la sonrisa de Rin.

Tu eres quien no puede dimensionar lo que pasé hace muchos años atrás, eres tu quien no lo sabe... no puedes ser tan presumida y hablar de algo que no sabes... no puedes tener cara para eso... - Enil se comenzó a reír silenciosamente y Rin se puso mas pálida de lo que habitualmente era. Con un limpio salto, se situó en la mesa sin moverla, poniéndose al frente de Naesse.

Creo que... te he tomado a la ligera, niña. - Le dijo entornando sus labios morados por un momento. Sus ojos intentaron intimidar a Naesse, pero ella ni pestañeo. Rin sentía que la sangre le hervía cada vez más.

Puede que, tu sepas más de peleas y esas cosas, pero con un arco créeme que podría darte... - Toco la fibra sensible de Rin... -

Créeme que no podrías ni soñar con darme... ni siquiera lo puedes imaginar... - Rin tomo la mano de Naesse en donde se dibujaba tímidamente el triangulo de la trifuerza. Y casi con un susurro le dijo - Si no tuvieras esto... de ti no quedaría resto en esta tierra... - Naesse retiro su mano fuertemente. Rin sonrió satisfecha.

Enil se acerco al oído de Naesse y le dijo - Puedo hablar contigo un segundo? - Naesse afirmo con la cabeza. Se dirigieron a la antesala, en silencio. Enil miro a Naesse y le dijo seriamente.

No juegues con Rin. - Naesse sonrió de mala gana y le replico.

Por que no? ella ha empezado a insultarme así como si nada! - Enil, puso uno de sus dedos en sus labios para hacerla callar. Naesse respiro hondo y Enil con la otra mano se levanto su ropaje para hacerle ver su estomago.

Ves esto? - Un cicatriz de color púrpura yacía en forma perpendicular a su estomago. Naesse la miro en silencio - Cuando éramos niños, hice enojar tanto a Rin que sin escrúpulos me tiro una daga envenenada, casi muero... pero aquí estoy. El veneno que exhala Rin puede pocionar a quien sea... de hecho, en su propia sangre, existe el veneno. Ella viene de una dinastía muy antigua de los Sheikah, es la ultima descendiente viva de los Kaihn, sus labios son morados por su propio veneno... y se rumorea que su sangre es de ese mismo color. Te lo puedes imaginar? - Naesse le miro en silencio, aspirando a la petición que le hacia el joven. Sonrió cortamente, como dándose cuenta de algo.

Y... ¿Que se siente querer a alguien que ni siquiera puedes tener cerca? - Enil abrió los ojos sin cuidar sus gestos, como normalmente lo hacia. Desarticulo la expresión de divertida y solo lo miro, esperando... Enil bajo la mirada y pasaron unos cuantos segundos. - No es necesario que me digas nada... - Se giro caminando de nuevo al pasillo. Enil la miro partir, pocas veces en su vida se había quedado sin dar la ultima palabra en una conversación...

"Acaso, es tan evidente?"

Naesse tenia una piedra en el estomago por tantas verdades juntas... no quiera pensar en nada, esta vez tenia que tener la cabeza fría, si no, tan solo seria un estorbo en esta misión. Enil llego a los 5 minutos después y Zelda se levanto al verlo llegar. La chica se sentó ahí, tímidamente, se quedo muy seria y recta, así como en ese intento de su postura estuviera explicito que no quería dejar salir nada, las ansias implícitas que dejaban ver la ansiedad entre sus ojos. No lo aguantaría. Las dudas le comerían la paciencia... cerro los ojos y un clic se escucho dentro de su cabeza... derrepente, levanto la cabeza y vio a Enil...

"Ya no..."

Y tras miles de llaves y complejas combinaciones... la caja se escondió en lo profundo de su corazón.