By Kazumi Shiunsai
-Hablar-
Capítulo 2: Extraños sentimientos.
Eran ya las 6.32 a.m. y aún no podía conciliar el sueño. Estaba en mi habitación, acostada de espaldas en mi cama con la vista fija en el techo pensando en los eventos ocurridos aquella medianoche. Quién hubiera imaginado que una apacible noche en el cine se hubiera convertido en una especie de película paranormal donde la protagonista se encuentra con un demonio que, para su horror, quiere tener relaciones con ella. De pronto sentí que mi vida no podía ser más bizarra.
Gracias a Dios, el susodicho demonio me dejó en mi casa, específicamente en mi habitación, entrando por la ventana y luego se marchó sin decir palabra alguna. Entonces me acosté en mi cama, mirando al techo, y estuve en esa posición por un largo tiempo. Y como dije, no podía dormir. ¿Quién podría hacerlo?
Sólo esperé hasta las 7.30 para vestirme e irme a la escuela (previo uso de maquillaje para cubrir las ojeras) y sugestionarme durante todo el camino de que lo sucedido fue tan sólo un mal sueño. De todas formas, aquel demonio no se me había aparecido de nuevo. Tal vez sí fue un sueño.
Cuando llegué a la escuela, noté que todo se veía bastante normal, los mismos alumnos llegando tarde, Honda y Jou haciendo competencia para ver quién llegaba primero a clases, Yugi y sus duelos matutinos contra tristes novatos, etc. Tomé asiento en el puesto de siempre, junto a Yugi, y di un profundo suspiro. Ahh, me daba tanta alegría volver a lo común y rutinario de mi vida...y sí...remarco la palabra RUTINARIO.
Las clases avanzaban como de costumbre, almorcé con Yugi, Honda y Jou y nuevamente se pelearon por probar de mi comida (la verdad es que la cocina es otra de mis cualidades), escuché la sesión diaria de los problemas amorosos de Miho y di la sesión diaria de consejos para aquellos problemas. Aunque nunca he tenido novio ni he recibido mi primer beso, me había vuelto casi una experta en esos temas debido a la observación y a oír todos los días lo que Miho me contaba sobre sus experiencias. Qué triste que nunca haya podido realmente vivir alguna situación así. A veces hasta envidiaba un poco a Miho, a pesar de que tuviera tantos problemas con los chicos que le gustaban. Es que jamás me había gustado alguien de verdad, y el amor era un sentimiento que sólo mis labios mencionaban perezosamente, pero no que mi corazón conociera.
Pero, extrañamente, en el transcurso del día sentí que algo me faltaba. La imagen de aquel demonio se aparecía en mi mente una y otra vez, y no podía evitar pensar en él. Hasta llegué a desconcentrarme en clases en muchas oportunidades, cosa que no era muy usual en mí. Empecé a asustarme. Dios, eran esos típicos síntomas de los que Miho tanto hablaba... ¿o no¿Podría ser...? Pero mi mente no quería aceptar la verdad, al menos aún no. Lo acababa de conocer, no podía estar enamorándome de alguien a quien ni siquiera conocía, y que más encima era un demonio que decía querer tener sexo conmigo.
Así, llegó, al fin, el término de las clases y, después de despedirme de mis amigos emprendí rumbo hacia mi hogar. Como de costumbre, tenía que ir de compras al igual que todos los lunes, preparar la cena, lavar mi ropa sucia y estudiar. Fui entonces a un supermarket, y después de haber comprado lo que necesitaba, me encaminé hacia mi hogar, tratando de concentrarme en lo que debía hacer más tarde. Pero aquellos malditos ojos azules me volvían a penar. Lamentablemente, como si lo hubiera invocado, el demonio en persona apareció en una esquina justo cuando iba cargada llena de bolsas y enojada conmigo misma.
Pero esta vez parecía un hombre normal. Seguía vistiendo de negro, pero no veía ni sus cuernos ni sus alas.
-¿Me extrañaste?.- Me habló provocativamente, cuando pasé a su lado.
La mirada de desprecio que le dirigí podría haber cortado hasta al acero.
-¿Tuviste un mal día?...¿O es que estás molesta porque te lo pasaste pensando en mí?-
Casi tropecé con las pesadas bolsas mientras caminaba y él me seguía.
-¿¿C-cómo demonios se te pueden ocurrir estupideces como esa!!??.- Respondí bruscamente, sabiendo que él podía leerme el pensamiento. Pero yo era muy testaruda como para aceptarlo.
Seto esbozó una sonrisa y su mirada se tornó tan fría como un iceberg.
-Tú me amarás Anzu Masaki, de una forma u otra...- Y dicho esto, me tomó de un brazo y me empujó hacia una pared, atrapándome, sin dejarme salida.
Yo llevaba tantas bolsas que no podía ocupar las manos para apartarme de él, y pensé que se estaba aprovechando de eso. Lo noté en su escalofriante mirada de "Quiero tener sexo contigo ahora mismo".
-¡¡No te atrevas a tocarme!!- Exclamé, llamando la atención de todos los que pasaban por allí.
-Te equivocas.- Replicó con tono maquiavélico.-...Quiero tener sexo contigo, pero no ahora...- -¡Entonces déjame ir-
-No quiero, es divertido ver cómo te pones nerviosa cada vez que...-Y me susurró al oído.-...me acerco a ti-
Súbitamente, mi corazón empezó a latir de forma apresurada y no pude evitar contener la respiración al sentirlo tan cerca de mí. Creí que me iba a derretir al escuchar el sonido de su voz, sentir el calor de su cuerpo y su dulce aroma.
Me pareció que se había dado cuenta (teniendo presente que poseía aquella maldita 'habilidad') y entonces se apartó de mí, algo pensativo. Aproveché la oportunidad, y me alejé de él tan rápido como las pesadas bolsas me lo permitían. Continué, sin mirar atrás, hasta llegar a casa. Y cuando cerré la puerta tras de mí, no pude evitar esbozar una estúpida sonrisa de enamorada.
oOoOoOo
Otro día. Otra jornada más de torturas y sufrimientos. Era sábado, así que me tocaba práctica de ballet en el Teatro Dominó, pero me imaginaba que las súbitas apariciones de Seto ocurridas durante toda la semana, no iban a cesar sólo porque era fin de semana. Tomé desayuno como de costumbre, y emprendí rumbo hacia el Teatro Dominó. Tenía clases en la mañana, para luego tener libre todo el resto de la tarde. Mientras caminaba, no podía evitar tener el presentimiento de que me seguían. Así me había sentido toda la semana, así que pensé que tan sólo era Seto. Ya me había a acostumbrado a eso.
Estaba en medio de mis divagaciones, cuando de pronto escuché unos pasos que se acercaban detrás de mí. Volteé para gritarle a Seto que dejara de seguirme, pero cual fue mi sorpresa cuando, en vez de encontrarme con el 'querido' demonio, me encontré con unos tres tipos de apariencias que dejaban mucho que desear (y temer también).
-¡Eh! Preciosa ¿te gustaría acompañarnos a pasear por ahí?.- Me dijo uno de ellos.
Volví mi mirada hacia adelante, tratando de hacer como si nada hubiera pasado. -¡Eh¿Qué no me escuchaste?!!.- Me exclamó, acercándose a mí y agarrándome de un brazo, bruscamente.
-¡Déjame en paz!!- Grité asustada.
-Irás con nosotros, preciosura...-Me replicó con un tono amenazador.-...y ya verás que lo pasaremos muy bien-
-Vamos, linda...- Se acercó otro de los tipos, tomándome del brazo que tenía libre. Yo traté de zafarme como pude de ellos, pero eran demasiado fuertes. Los tres me llevaron a un callejón cercano, bastante solitario. Por más que yo gritaba, nadie me podía oír. A esa hora nadie caminaba por aquella angosta calle. -¡Suéltenme!-
-Ya cállate, puta, o te voy a matar...- Me amenazó el más fornido de ellos, sacando un cuchillo de entre sus ropas.
Para mi horror, uno de ellos me rasgó la falda y otro me cubrió la boca con una de sus manos. Me tocaban por todos lados, acariciando de forma asquerosa todo mi cuerpo tembloroso. Cerré mis ojos y empecé a llorar de desesperación. Esos tipos me iban a violar y no había nada que pudiera hacer al respecto.
Ya me había dado por vencida, cuando escuché un fuerte golpe y luego una pesada caída. Los tipos me soltaron de pronto, para sentir luego, otra caída pero de otros dos cuerpos al suelo.
Abrí los ojos con temor, para descubrir a Seto Kaiba parado frente a mí en medio de los tipos inconcientes. Me di cuenta que era él quien les estaba dando la paliza.
-¿Estás bien?..- Me preguntó, quitándose su acostumbrada chaqueta negra y cubriéndome con ella.
No pude contestar. Las lágrimas bañaban mi rostro y lo único que se me ocurrió hacer, fue abrazarlo fuertemente, completamente asustada y aliviada al mismo tiempo. Me creía perdida a merced de aquellos hombres, pero Seto llegó y salvó mi vida y mi honor.
No dejaba de abrazarlo y repetirle mil 'gracias'. Él me contestó, rodeándome con sus brazos de forma protectora.
-Esos bastardos...si no fuera porque yo escuché los gritos...- Susurró con ira en su voz.
En ese momento, me atreví a mirarlo directo a sus ojos azules. Sentí de pronto unos enormes deseos de besarlo, pero me contuve.
-Vamos, te iré a dejar a tu casa...- Yo asentí con la cabeza y de pronto, me tomó en brazos y sus alas negras aparecieron, junto con sus cuernos. Segundos más tarde, estábamos volando, muy alto sobre la ciudad. La vista era hermosa, y mi corazón latía con rapidez. Deseé que aquél viaje nunca terminara, pero llegamos rápidamente a casa. Para variar, entramos por la ventana de mi habitación (que siempre quise cerrar para que él no fuera a entrar cuando quisiera, pero en el fondo esa idea me gustaba, así que nunca lo hice) y me dejó sobre mi cama. -Muchas gracias...- Repetí, como tantas veces lo había hecho cuando estuvimos abrazados en el callejón.
-Ya lo sé...- Respondió, con la frialdad de costumbre, pero con una sonrisa en los labios. Parecía satisfecho. –Además, por lo menos pude ver un poco... ¿Eres copa C?.- Me ruboricé y le lancé un cojín que él esquivó con facilidad. Pero, sentí que mi opinión de Seto había cambiado completamente después de lo sucedido.
-Así que ya no ves en mí a un pervertido.-
Obviamente eso seguía siendo molesto.
-De todas formas, algunas cosas nunca cambian..-Le contesté.- ¿Habría alguna manera de pedirte que dejaras de leer mis malditos pensamientos?.-
-Quizás...-Y su mirada se tornó maliciosa.- Si me dieras algo a cambio...-
-Mejor seguimos así...-Reí. Aunque ya estaba teniendo algunas ganas de que él me tocara.
Después de eso, él se despidió y salió por la ventana, emprendiendo el vuelo. Por primera vez, me quedé observando cómo se alejaba de mí. Ya, a esas alturas no podía seguir negándolo. Estaba enamorada de Seto, y eso en el lapso de una semana, pero enamorada al fin y al cabo. Fue hora de admitir, también, que muchas veces había pensado en permitirle que me hiciera el amor. Pero él era un demonio, así que dudaba mucho que fuera fácil un romance entre alguien como él y una simple humana como yo. Decidí cambiarme de ropa y llamar al Teatro para excusarme por ese día. El resto de la jornada me lo pasé deseando ver a Seto otra vez.
oOoOoOoOoOoOoOoOoO
Uf! Espero les haya gustado este segundo chapi! sisii! kero reviews con opiniones, plz
Ah! lo olvidaba, un mensaje para aquellas que hayan leido mi otro fic 'It's rainning Men'
Ojalá no me peguen, pero decidí sacarlo y subirlo cuando lo haya terminado
espero entiendan, era la primera vez que hacia un fic de varios capitulos. Por lo tanto terminare con los otros que no llevaran tantos, y luego seguire con it's rainning men, asi que ese fic no morira
esop
besos a las fans de Seto Kaiba!!!
