HOLA. HOLA! AQUÍ CRISTINA REPORTANDOSE CON OTRO Cáp. A SU GUSTO!
COMO SABRAN NARUTO Y TODOS SUS PERSONAJES NO ME PERTENECES, ASÍ QUE SOLO LOS TOME PRESTADOS UN RATITO, XD
ESO SI! NATSUKI ASAKURA Y TODO LO REFERENTE A ELLA SI ME PERTENECEN, Y LA HE INCORPORADO PARA ESTE, COMO TODOS LOS FICS QUE TENGO (CON EXCEPCIÓN DE PAREDES BLANCAS, AHÍ NO SALE)
KYA! ACTUALIZANDO DESDE ¡¡¡LONDRES! ¡¡¡¡¡¡LA CUNA DE PUNKEROS Y GÓTICOS!
Solo algunas cosas que tengo que aclarar, lo que pasa es que recibí una crítica constructiva, ya no pondré FLASH BACK cuando me tenga que referir al pasado, sino lo pondré en cursivas, es más fácil así, y no le quita tanta estética a la lectura.
Otra cosa, las notas de Autora, las dejaré así -- (1) porque también creo que se ve mal ponerla ahí mismo todo XD bueno, el resto sigue igual.
-"bla, bla, bla" –diálogo normal.
-"bla, bla, bla" –pensamientos.
Cap 5: Solo una vez mas…
No podía respirar aunque quisiera, tenia las manos fijas en su rostro tratando vagamente de sostener lagrimas que bajaban como ríos, sus ojos hinchados y casi y secos llevaban mas de un hora de esa forma, llorando como una condena y apenas y podía sostener su corazón palpitante en su lugar, movió un poco su mano, para cubrir su boca, porque su aliento resonaba como altavoz, en la catacumba donde se encontraba, el leve temblor de sus labios indicaban que se ocultaba en vano de algo que la acechaba como una serpiente haciendo crujir bajo sus pies, pequeñas piedras que cedían con rapidez el peso de su opresor.
Cerro los ojos de nuevo, y sollozó en silencio, cubriendo su boca de cualquier tipo de ruido que pudiera producir, pero el opresor hizo silencio, tratando de descubrir el lugar donde el susurro silencioso se hizo presente, y el gran bulto de su sombra, cubrió los pies de la chica que, impotente veía como su asesino personal se acercaba, para dar por finalizada su vida.
Cerró los ojos con fuerza, al tiempo que sentía las manos grotescas de su asesino en su fina cintura, que la levantaba del suelo y en un solo empujón la apegaba a una de las pulidas paredes de la cueva donde apenas y eran visibles los pequeños rayos de sol que se colaban vacilantes entre las grande piedras que formaban el techo de la terrible mazmorra.
-"No me comas" –el hilo de voz se escurrió entre los labios, al tiempo que sentía los dientes del animal cerca de su espalda.
-"Y quien dijo que haré eso" –su misma voz se filtraron de los labios del inmenso animal que la tenia entre sus manos. –"Si somos la misma persona".
Su corazón palpitaba a mil por hora y súbitamente se sentó sobre la blanda cama en la que reposaba, sus cabellos rosas estaban revueltos en un solo costado y estaba empapada en sudor. Solo le costo unos segundo darse cuenta de que haba sido un horrible sueño, y que ahora descansaba placidamente en una cama totalmente desconocida.
Aun así sentía un objeto alrededor de sus tobillos y un dolor punzante exactamente en el lugar movió un poco las cobijas para ver fuertes grilletes de titanio en ellos, se exalto un poco, pero no le dio tiempo de saber la razón, pues unos ruidos en la habitación contigua la hicieron distraerse. Sus manos estaban bien, y el dolor de su espalda había cesado, ahora solo sentía los curetajes que habían sido pegados a su cuerpo, con tanto afán que podía percibir perfectamente el roce de ellos con su pequeña camisa, que era lo único que traía puesta.
-"Tenerla atada a la cama…. Hermana es una locura" –murmuro en voz baja, la voz de una chica.
-"Escuchaste esos ruidos, provenían de aquella habitación, si no tenemos cautela, ella será la que nos coma a ambas!" –la voz de una mujer mayor retumbo, pero se mantuvo pasiva.
La pelirrosa apenas y se movió y un bulto, oculto en las sombras se hizo hacia delante, saliendo de el un chico de su edad, con los cabellos negros, al igual que sus penetrantes ojos azabache.
-"Al fin despiertas" –se acerco cauteloso, ante la mirada atónita de la Haruno –"menos mal… despertaste"
La abrazó con cuidado de tocar la herida de su espalda, la cubrió de besos, su frente, sus mejillas, con énfasis en su labios, entre desesperados, y tristes, la abrazó mas contra su pecho y suspiro intranquilo. La abrazo hundiendo su propia cabeza en la hendidura del cuello y el hombro y también la beso, deseoso de no separarse nunca mas de ella.
-"Si lo hubiera sabido… si hubiera creído en todo ese tipo de cosas… ahora… ahora… no tendrías ésta maldición, no estarías así…" –aun en su cuello, el aliento la rozaba –"No tendrían que amarrarte"
-"Ya despertaré y todo esto no será mas que una horrible pesadilla" –de la comisura de sus labios, frías palabras se escaparon ignorando por completo al novio, que la abrazaba aun mas fuerte –"Estaré junto a Sasuke, en su blanda cama, totalmente desnuda… y esto se acabará"
-"De que hablas… Sakura" –murmuro alejándose un poco de ella.
-"Que todo lo que me esta pasando es una pesadilla… jeje" –sus ojos, presas del llanto, comenzaron a llorar, dolorosamente.
Apegando su cabeza a la del moreno, cobijando su cuerpo con las blancas sabanas que la cubrían, abrazándolo con amargura y llorar en silencio en su hombro. Escuchando, con su nuevo don, entre las paredes, escuchaba como un mosco levemente se sobaba sus patas, o a los autos tan lejos que pitaban, el goteo que producía el agua del baño que tenia frente a ella, o cosas mas simples como la conversación que tenia en la habitación contigua, y la escuchaba tan clara, como si estuviera inmiscuida en ella.
-"Debemos hacer algo con ella… hoy también es luna llena, es muy peligroso para nosotras tenerla aquí" –la voz fina volvió a susurrar, como si se tratara de una conversación con el aire.
"Es muy precipitado querer matarla… debe haber otra manera" –dijo la mayor de las voces, mientras pasaba una pagina de algún libro con sus manos.
-"MATARME" –gritó con fiereza arrojando lejos a su novio, que aun no entendía bien el asunto.
Se puso de pie en un solo movimiento, haciendo que la camisa que llevaba se acomodara rápidamente, sus movimientos, agudos y rápidos, le ayudaron a que atravesara la habitación en cuatro grandes zancadas y de un solo patazo empujar la puerta, haciendo que cayera estrepitosamente al suelo. No le dio tiempo de sorprenderse a si misma, pues vio el rostro asustado de las dos hermanas que, atónitas, veían las nuevas fuerzas que poco a poco, adquiría la pelirrosa.
-"Me pregunto si lo conseguirán..." –mascullo con rudeza, retumbando por toda la habitación su penetrante voz.
Sentía que todo el cuerpo le hormigueaba y sus suaves labios se volvían como el acero, los puños de sus manos se llevaban de venas, y sus ojos se tornaban de verdes a rojos en un solo parpadeo, y al siguiente, volvían a su color normal, su rostro reflejaba enojo, y las venas de su cara, estaban mas azules de lo común. Dos voces resonaron de su garganta, uno de su propio tono y el otro de un tono ronco y pesado.
-"No se les ocurra, llegarme a tocar un solo pelo" –grito, mascullo y escupió cada una de las palabras.
Corrió hasta la ventana más cercana, y en un estallido de cristales, salto por la misma, dejando rastros de su propia sangre por todo el vidrio roto. Tres pisos abajo, y cayó a la acera como si nada, comenzó a correr calle abajo, poseída por su propia bestia, mientras el espantoso grito de una mujer asustada era opacado por el asombro del resto de la gente que veía como la Haruno desaparecía en la esquina de la cuadra.
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Suspiró sintiendo el vaivén pausado del pecho donde su cabeza estaba sutilmente apegada, sus manos, estaban sobre piel blanda, tan nívea como la misma nieve, que se mezclaba perfectamente con la suya, que al igual que la anterior, irradiaba blancura, que si no fuera por la suave sombra que de ella salía, se podía confundir con una sola piel.
EL frío piso, de pedregosa color gris, está cubierto de delicadas plumas, que envolvían todo su contorno, y sus cabellos negros y largos enredados entre ellas, daban el aspecto de que habían caído, después de que ella estuviera ahí, sus curvas, contoneadas, también cubierta de plumas, y su tatuaje, que relucía de su cadera, estaba mas asentado que nunca, de color totalmente negro, su cuerpo estaba desnudo, y no era la única en ese lugar, ella estaba acostado junto a un sujeto, que dormía placidamente.
El cuerpo que la acompañaba esta tan pálido como ella, su cuerpo, acostado, asentando su espalda en el suelo, estaba en reposo, respiraba suavemente y con uno de sus brazos, atraía el cuerpo de la chica al suyo, sin voluntad, la contraía tanto a su cuerpo, que ella había puesto las manos sobre su pecho, para que no golpeara con los suyos, sus rojos cabellos le daban el toque con el que se lo caracterizaba, era Gaara, y junto a él, su Natsuki.
Los rayos del sol eran opacados por una frazada inmensa que cubría la ventana y los abrigos, las pequeñas rendijas que indicaban el inicio de la puerta, las ropas que cada uno había llevado en un tiempo, ahora les servia de colchón y las suaves plumas no dejaban de caer, de un techo muy lejano, pero que se notaba claramente, la luminiscencia comenzaba a filtrarse por ese lugar.
-"Gaara… me duele" –una pequeña llaga en su hombro, se notaba claramente, por el rayo de luz que chocaba ahí.
El ojiverde abrió despacio acostumbrando a la penumbra, se incorporó lentamente, y al mismo tiempo le pasaba algo de ropa para que la Asakura cubriera su cuerpo, hasta que ella misma consiguiera toda su ropa, se puso de pie, y se vistió a la velocidad del rayo, apresurándose a ocultar en las sombras, a la morena, que no le bastaba con tener una manta negra en su cuerpo, para que el astro no la lastimara, porque ahora no solo era su hombro, sino su brazo el calcinado por los incesantes rayos de sol.
-"Te encuentras bien" –susurró en una esquina, con la chica bajo sus brazos.
-"Quema" –su voz no tenia la fuerza de siempre, mas bien, era un hilo de onda, que apenas y sonaba.
Se apresuró a ponerse en pie, y buscando una pequeña grieta, pateo los ladrillos hasta que algunos de ellos cedieron al golpe, desplomándose y mostrando un camino secreto detrás de dicha habitación.
-"Aun no estoy vestida" –se apresuró a decir, al sentir el frío tacto de las manos de su amante.
-"Es lo de menos" –apegó el cuerpo débil de la chica sobre el suyo y la condujo por el frío, húmedo y angosto pasillo que aparecía tras la pared falsa de ladrillos débiles.
(1) Justo en ese momento él bajo la guardia de ambos y se acercó hasta ella y poder besarla, sin que la Asakura, opusiera resistencia.
-"Porqué lo haces" –fue lo único que susurro la chica, al sentir el suave contacto de los labios, sobre los de ella.
-"No me olvidé de ti" –dijo sin separarse de ella.
Hace mucho que ambas espadas descansaban impávidas en el suelo, las manos del pelirrojo sostenía fuertemente la cintura de la morena, acercándola más a él, sus labios a escasos centímetros de los de ella, y su frente, posando delicadamente sobre la de la Asakura.
-"Te busque por mucho tiempo, en mis muchas vidas, lo hice, en todas nacía mas lejos de ti, pero aun así, te busque, quería una venganza… que nunca fue" –sus labios rozaban los de la chica mientras hablaba –"quería volverte a ver, quería volver a sentir… saber lo que era lo que teníamos"
-"pero yo te maté… debes odiarme por eso" –sus brazos colgaban inertes de su cuerpo, y su cara quería alejarse de la del pelirrojo –"por mi culpa tienes esta condena…"
No quería interactuar con él, el solo hecho de tenerlo cerca la ponía nerviosa, sus labios temblaban, pidiendo más de aquel cálido encuentro, quería sentir los suaves besos que él segundos antes, le había dado.
-"Soy un demonio, y tú, un ángel…" –susurró casi sin mover sus labios –"mis sentidos están sobre los tuy---
Nuevos besos se hicieron presentes, salvajes y dulces, como solo él podía darlos, apegando todo su cuerpo al de ella, que pedía a gritos ser tocada una vez mas, lo brazos de la morena que hasta el momento habían estado inmóviles tomaron mas fuerza y lo abrazaron, mientras se consumía con mayor pasión el beso, llevando solo con un pequeño esfuerzo a ambos cuerpos al recuerdo.
-"como en los viejos tiempos" –volvió a susurrar la chica, viendo fijamente el horizonte, sin apartar un milímetro, su cuerpo –"pero ya no como antes"
Se separo, sin voluntad, pues su cuerpo quería estar junto al de él un poco más, sonrió para si misma cuando se inclino a tomar su espada, viendo de reojo la herida de su amante, que parecía comenzar a ponerse mejor, estaba satisfecha con lo que había bebido recién, pero el olor a sangre de Gaara, comenzaba a inquietar sus sentidos.
-"es hora de irme…" –caminó en silencio, sin regresar a ver.
Recorrió el camino que lo sabía de memoria, escuchando de cuando en cuando los pasos lejanos que pertenecían al pelirrojo, movía su cuerpo tranquilamente, pese a que estaba próximo el amanecer, caminó por eternos minutos hasta el cementerio, donde en uno de los mansuelos, el de letras doradas que relumbraban el nombre de su familia, estaba frente a ella.
Sintió una cálida mano sobre la suya y de inmediato un empujón algo abrupto que la botó en el fondo de otra cripta, junto a la de su linaje. Estaba oscura, pues apenas por el techo, se veía un hilo de luz, que débilmente se filtraba, dos columnas de tumbas se alzaban febrilmente con estantes de tres ataúdes cada una, un espacio estaba lleno de plumas, donde relucía el nombre de una niña con letras plateadas, cerca de esa tumba, que brillaba de nitidez, a un costado, estaban algunos nardos y azucenas que adornaban el sepulcro de una chica, que en su lápida, lucían los serafines y ángeles.
-"No te dejaré sin sentirte una vez más… así sea la última, así signifique mi muerte" –masculló, mientras sus ojos verdes brillaban como los de un gato en la oscuridad.
En un rápido movimiento se quitó su larga gabardina y la asentó en el piso, se abalanzó sobre la morena, que lo veía atónita, y la comenzó a besar, cubriendo cada parte de sus labios, hasta que cedieron, y comenzaron a recorrer junto con los de él, el camino que se sabían de memoria, mordia sus labios, con cuidado de que lo hagan sus incisivos, aunque luego eso paso a segundo plano.
Sintió como, aun de pie, el pelirrojo la despojaba de su negra gabardina y la inclinaba levemente, para que se acostara sobre la ropa que les servia de colchón. Sus besos cubrian el terso cuello de su amante, sus manos que blancas como la luna, jugaba con sus rojos cabellos, y se ocultaba entre los suyos propios, sus hábiles piernas lo ajustaban por la cintura y lo apegaban mas a ella, mientras sus insinuantes movimientos pedian mas de él.
Acaricio poco a poco cada curva de su chica, luchando en vano con un corpiño que ajustaba aun mas sus perfectos atributos, ella sonrió para si, y ayudo con su corsé, quedando semi desnuda, y luego apresuró el paso, para que él también quedara desprovisto de ropa de su cintura para arriba, era su turno.
Se movió, hasta quedar sobre él, y mientras sus caderas jugaban sobre las del pelirrojo, se inclinaba un poco para besar el blanco pecho de su amante, que cerraba los ojos, placentero de lo que sentía, moviendo a tientas sus manos para posar sobre la fina cintura de la morena que mordía salvajemente el pecho del chico, pasaba su lengua y sonreia, llevandolo al maximo, con solo caricias, sus besos subieron hasta su cuello, donde lucho por no morderlo… Sonrió de nuevo, y con su lengua comenzó a jugar con el lóbulo de su oreja, mientras sus pechos rozaban desafiantes, el pecho del pelirrojo, sonreia con satisfacción, cuando al fin pudo arrancarle un gemido, mientras sus uñas rozaban el abdomen del pelirrojo.
Otra vez se giraron, con el chico arriba, y de nuevo a propiciar caricias en los redondos senos de la morena que mantenía los ojos abiertos viendo fijamente los penetrantes ojos verdes de su hombre, suspiraba volviéndose cada mas, un gemido, sonrió con picardía mientras ella subía las manos y acariciaba el pecho del chico y sus manos traviesas comenzaban a quitar el broche del pantalón de la Asakura, un gemido por parte de la chica hizo que todo se tornara mas rápido y que solo bastara medio minuto para que ambos estuvieran desnudos y deseosos.
Solo fue cuestion de segundos para que él se acomodara sobre ella, que propiciaba caricias que quemaban como fuego, se deslizó dentro de ella, lo más placenteramente posible, haciendo que la morena gimiera despacio, y su cuerpo se arqueara lentamente. El ritmo de su cadera, exigia que no se detuviera, mientras vigorosas y fuertes embestidas los llenaban con oleadas de placer, haciendo que ambos, gimieran al mismo tiempo, y suspiraran con fuerza, que en cada una de las nuevas sensaciones, fueran reemplazadas por las que venian, y las otras eran intensificadas.
Las mordidas controladas de la morena, marcaban el cuerpo del chico, como si fueran una posesión y sus labios, besaban cada parte como si fuera la última vez que lo hicieran, otras embestidas mas cargadas que las anteriores la llenaban de placer y en sus inexpresivos ojos, ahora reflejaban lujuria, a cada empujón, su cuerpo exigia mas, sus piernas ayudaban a que fuera mas dentro, y casi al borde del orgasmo sintió como las manos del pelirrojo tomaban las de ella y las subía sobre su cabeza. El chico comenzó a sentir el cosquilleo en su vientre, pero no se detuvo, al contrario, siguió con mas fuerza cada una de las embestidas, hasta terminar dentro de ella con un gemido silenciado por los labios de la morena, que también experimentaba el clímax en ese preciso momento.
A penas y se podía ver el sudor de sus cuerpos, cuando el chico se acurrucó despacio en el pecho de la Asakura, que lo recibía con los brazos abiertos, trataban de regular la respiración, pero les costaba mucho, suspiraban sin que el otro los escuchara y sus ojos lentamente se cerraban. El pelirrojo tenia los labios entre abiertos, y el aliento chocaba de lleno en los pechos de la morena, que sonreia para sus adentros, y la mirada inexpresiva volvió a poseerla.
-esta algo pesado- pensó para si misma, mientras sus manos cobijaban la desnuda espalda del chico.
-está muy pálida- pensó el chico, quien había fijado su mirada en uno de los pezones de la chica, que subía y bajaba producto de la respiración.
Se movió, percibiendo que la Asakura ya sentía su peso, se acostó a un lado, viendo el techo, y con una mano la atrajo hacía sí, sonrió al ver que ella no oponía resistencia, y un suave beso se posaba en su mejilla, ella aun estaba de lado, pero no importaba, sonrió al verla, y ella, casi imperceptible, le respondió con otra sonrisa, que aparecía penosa, entre sus cabellos que ahora cubrían su rostro.
-"tu eres mi ángel…" –murmuró despacio, casi vencida por el cansancio.
-"y tu eres mi demonia…" –cerrando pesadamente los ojos, derrotado por el sueño
La poso suavemente en el suelo, mientras volvia a armar la falsa pared de ladrillos que hace poco habia derribado para cubrirla de la incesante luz que ahora alumbraba por completo la vieja cripta.
Mientras la morena, inmersa en sus pensamientos veia fijamente a la nada, repasando en su mente misterios que para ella misma le eran algo sin respuesta…
(2) -" Si he de vivir eternamente, solo hay una manera de saberlo, y no es la mas propicia, si quiero enterarme de la respuesta, tendré que exponerme al sol, el astro que mas temo, sobre todas las cosas que ya no son como antes, de eso estoy más que segura, los edificios dejaron de ser tan anticuados y ahora emergen como una montaña desde las entrañas de la tierra hasta tocar el cielo, al igual que la forma de movilizarse o la misma gente, en especial las mujeres que ahora son mas libres que en el tiempo donde la tierra era joven, y todo lo que crecía de alrededor era lleno de vida"-.
-"Me he alimentado desde siempre de sangre fresca, hasta dejarlos sin una sola gota, mordiendo de forma salvaje y sin desgarrarlos, solo he convertido a una persona en toda mi larga vida de inmortalidad, y resulto ser la peor de ellos, se volvio insaciable y cada vez mas loca, queriendo alimentarse de todo cuanto se movia, y lo peor de todo es que aun lo hace, mata sin piedad y con una ferocidad increíble. Es un hecho, que, solo lleva un mes en ese estado, pero no ha mostrado absolutamente nada para poder o querer cambiar, solo sigue ahí sin inmutarse, sigue matando y disfruta hacerlo, como los mortales disfrutan de gastar el tiempo en cosas innecesarias." -
-"Ahora me hallo en el peor de los lugares con la persona que menos imagine, y lo peor; de la mas extraña forma de tenerlo a mi lado, y la única pregunta que se formula en mi mente es si en algún momento todo va a cambiar y volveré a ser feliz como en el principio de mundo lo fui, junto a la persona que en estos momentos me quiere matar, y al mismo tiempo, quiere sentirme, como solo él, en otra vida lo hizo."
-"El suave tacto de su piel que levemente roza la mía, es como sin duda otra, lo mas excitante que en mi larga vida he sentido y el suave choque de su aliento contra mi pecho, es sin duda, algo que eleva mis sentidos, como si con un solo movimiento él, y solo él pudiera mover hasta el mas pequeño músculo de todo mi cuerpo."
-"Describir exactamente lo que siento cuando él está en frente, es como querer dar una definición a los sentimientos, mas complica, y nunca acertado, pero me gusta no poder describirlo, necesito por lo menos, saber que en algo soy débil." –pensaba para si misma mientras se grababa cada movimiento que el chico hacía para protegerla.
-"Conviérteme en un vampiro" –susurró cuando ya se cubrieron por completo del sol.
-"No lo haré, no quiero saber que morirás, porque no podrás comer" –su voz sonaba decidida, pero él no se percató de la sonrisa que en primera estancia tuvo.
-"Comeré… quiero de nuevo estar a tu lado… sino, vuélveme a matar" –susurró sin fundamentos, sus palabras tenia el miedo cargado en cada sílaba.
-"…." –no quiso decir nada, y la sombra de sus cabellos cubrió su rostro.
-"No será tan difícil, matas a cientos de personas, incluso niños, conmigo será facil" –tocó el lugar donde mas dolia.
-"Tu crees que cuando te maté, no me dolió" –murmuró al tiempo que sus dedos se movian entre su ropa. –"Tu crees que no sufrí, que no me hiciste falta…" –levantó vagamente la mirada, sin permitir ver directamente a sus ojos –"Tu crees que no me lamenté por lo que te pasó, hasta que te vi 20 años después, en tu primera reencarnación" –susurró aun mas bajo que las primeras palabras –"y me enteré que me querías matar, que querías vengarte"
-"pero…"
-"PERO NADA! NO ESTOY DISPUESTA A PERDERTE OTRA VEZ!" –vociferó con una voz algo ronca. –"NO ESTOY DISPUESTA A SEGUIR VIVIENDO LA ETERNIDAD, SI SÉ QUE TE VOLVÍ A MATAR"
Se quedó en silencio, viendo como una rata roía con fiereza un trozo de cuerda, mientras el chico tenia la vista fija en un punto indeterminado en la pared, la morena terminó de vestirse, aun si creer como fue que le quitó su ropa de forma tan fácil hace unas horas. Cuando era algo complicado entrar en las ropas de cuero tan ajustadas como las que solía utilizar.
Se puso de pie, sabía que no podía salir del lugar hasta que sea de nuevo de noche, pero no quería seguir compartiendo el lugar con aquel hombre que la llenaba de dichas como desdichas, pero por dentro, estaba luchando consigo misma, con sus recuerdos, con el día en que su padre se lo llevo a sus pies y dijo que lo instruyera, con el primer día que hizo el amor con él, con el día que lo mato.
-"Creo que tu me deberías matar…." –caminó hasta que el pequeño túnel llegó a su fin –"desaparecerme de este mundo, exponerme al sol" –regresó a verlo, con sus penetrantes e inexpresivos ojos azabaches –"nunca he visto un amanecer"
-"Viviré porque tu lo haces, si me conviertes, no beberé por hambre, sino, porque tú lo haces" –repaso cada una de sus palabras con sumo cuidado.
Se hincó frente a el, junto sus blancas frentes y viéndolo penetrantemente a los ojos, suspiró resignada, convencida, y esbozo una pequeña sonrisa, mientras sus delgadas manos se posaban sobre el ancho cuerpo del chico.
-"Cuando te beba, quiero que me abraces" –dijo con su fina voz, susurrando, pero perfectamente audible para el chico –"y cuando tu delirio alcance el clímax escucha atentamente el palpitar de mi corazón, aférrate a mi con todas tus fuerzas… que pienso arrancarte la vida humana"
FIN DEL CAPITULO.
Se me hizo muy difícil, pero aun así, les traigo otro cap, me costó mucho actualizar sobre todo en el pais donde ahora me encuentro, ya saben, LONDRES! Muy feliz en mi nuevo entorno y todo lo demás, y muchas de las cosas que veo a menudo aquí me ayudan a tener nuevas ideas para este fic en especial, hmmmm, que les diré estoy acumulada de todo! Aun estando aquí, me estoy olvidando el español y aun no me aprendo muy bien el inglés jejejejejejeje!
Y para aclarar las dudas de mis lectoras:
(1): es lo que paso entre la noche anterior y el día, cuando Sakura estaba ya dormida, es cuado tienen su "pequeño" último encuentro…. Jeje
(2): son los pensamientos que en ese momento cruzan por la mente de Natsuki.
Perdon por no responder los reviews, pero entiéndanme no es tan facil, no tener las 24 horas de total acceso al inter (es realmente molesto…..) asi que GOMEN NASAI!
Cristillyn
