Kai Angel : Iraishamahou!
Fye-kun : Konnichipuu!
Kai Angel : Aquí está el capi 6, nia!
Kurogane : Para mi desgracia...
Fye : Miiiaaaaauuuuu
Sakura : Miau, miau!
Syaoran : OO Sakura-hime...
Kurogane : Divino. Y yo que pensaba que tenía bastante con la sonrisa con patas, va el idiota y se emborracha.
Sakura : Miau!
Kurogane : Y esa mocosa también...
Mokona : Kurogane hen! ( raro?)
Kurogane : Y el bollo de mantequilla también...
Fye-kun : Ajajjajjaj. Pobre Kuro-salchicha, se siente taaaan querido por cierto gatito –mirada maliciosa
Kurogane : Y el idiota 2 también...
Kai Angel : En fín, les dejo el capi...
Agradecimientos : a Maki Tasui, Fye San, mafi, marian-14, haku-usui, DarkCryonic y HagaRenPotter.
6. Cantando con la luna
Fye se despertó en la habitación. Debía llevar varias horas dormido, pues la chimenea de su habitación ya no crepitaba y el Sol estaba ya en el horizonte.
Se levantó de la cama haciendo caso omiso a la sensación de vértigo que tenía. Miró alrededor buscando su ropa, pero no las vio. Suspiró y bajó las escaleras, dirigiéndose a la sala mayor, donde le esperaba el desayuno y una carta.
Cogió la carta y leyó lo siguiente :
Querido, Fye-san:
Hemos salido un rato. Fye-kun nos iba a enseñar una cosa. Aprovecharemos a buscar información acerca de alguna pluma.
Tú sigue descansando y recupérate pronto, por favor. Has hecho mucho por ayudar y ahora me toca a mí.
Sakura.
Suspiró y sonrió.
- Sakura-chan...
Una punzada de dolor atravesó su cabeza. Se llevó una mano a la frente y notó que estaba calentándose de nuevo. Al cabo de unos minutos, el dolor pasó y gruñó.
- ¿Qué me está pasando?
Sus rodillas flaquearon y cayó al suelo, golpeándose en la cabeza con una punta de la mesa.
- Kurogane...-susurró antes de que la oscuridad lo envolviera, dejándose llevar a una profunda inconsciencia.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
- Hoy hace menos calor que ayer – comentó Sakura
- Tenéis razón, hime – asintió Syaoran
El grupo estaba sentado en una duna, a las afueras de la ciudad. Fye-kun los había llevado allí para que vieran el amanecer.
Kurogane parecía distante. Sus pensamientos estaban puestos en el mago.
- Ve a casa – le dijo Fye-kun
Kurogane miró al chico.
- Él te necesita, más que a nadie y más que nunca ahora... Así que ve.
Sin rechistar, el ninja se levantó y regresó a la ciudad, rápidamente, pues tenía un mal presentimiento.
- Ojalá el hitzusen no les cambie – susurró Fye-kun
- Waiiii! Fye-kun kawaii!
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Kurogane entró en la casa y subió directamente a la habitación, donde tendría que estar Fye. La encontró vacía, sin rastro alguno del mago.
- Demonios...
Bajó a la sala mayor, donde lo encontró tirado en el suelo. Se arrodilló junto a él y lo sentó apoyado contra su pecho, abrazándolo fuertemente.
- Fye...
Levantó con cuidado del suelo a Fye y lo llevó de nuevo a la habitación. Lo acomodó en la cama y lo arropó con las sábanas.
Miró al mago inconsciente. Notó que estaba más pálido de lo normal y más frío. Y entonces se fijo en la brecha que el mago tenía en la frente. Parecía que acababa de abrirse y de ella manaba hilillos de sangre. Sin rechistar, tomó un paño y lo mojo en el agua que había en la palangana, dejada en caso de necesidad, y se puso a limpiar la herida.
Tras ello, se quedó mirando al mago fijamente esperando un movimiento de éste. Sabía que estaba vivo, porque respiraba. Tomó una mano del mago entre las suyas.
- Fye, despierta...-susurró, con la esperanza de que se cumpliera.
Estuvo así una hora y cuando empezaba a perder las esperanzas, un débil gemido, le avisó de un cambio. Apretó con más fuerza la mano del mago y sonrió al ver a este abrir lentamente los ojos.
- Kuro-chichi...
- Idiota, me asusté de verdad.
- Gomennasai...
Kurogane rió con ganas, dejando a Fye sorprendido.
- No hay por qué pedir perdón – dijo suavemente-. ¿ Cómo estás?
- ¿ Qué pasó?
- ¿ No recuerdas nada? Parece ser que te desmayaste en la sala mayor y ahí te encontré.
- ¡oh!
- ¿ Qué hacías ahí?
- Iba a desayunar...
- Ahora te lo subo, si quieres.
- No... Ya no me apetece...No tengo hambre
- Está bien.
Hubo un silencio que fue roto, por un ruido extraño.
¡ GORGLOGLÓ!
- ¿ Qué fue eso? – preguntó Fye, tímidamente y sonrojado
- Juraría que dijiste que no tenías hambre – dijo medio riéndose, viéndolo actuar tan tímidamente.- Ahora vuelvo
- Hai...
Unos segundos más tarde, Kurogane regresaba con una bandeja.
- Aquí tienes – dijo extendiéndole la bandeja al mago-. Chocolate y churros.
- Arigato...
Kurogane se sentó en una silla al lado de la cabecera de la cama en la que descansaba el mago y observó a Fye, mientras desayunaba. Fye parecía extremadamente cansado y muy débil. Se terminó el desayuno rápidamente y le devolvió la bandeja al ninja, que la dejó en el suelo detrás de la silla. Kurogane le tomó una mano y notó como Fye apretaba la suya.
Fye se acomodó en la cama, sintiéndose completamente exhausto. Kurogane puso una mano sobre la frente del mago. Sin avisar, sus ojos se cerraron y su mano dejó de apretar la de Kurogane.
- ¡ Fye!
Pero el mago ya no le oía, sino que encontraba vagando en un mundo sin sueños. Kurogane apretó la mano de Fye y apartó la suya de la frente de éste.
Miró por la ventana, hacia el jardín. Ya era de noche. Una noche despejada salpicada de estrellas y una luna enorme, perfecta. Y entonces a Kurogane le vino a la cabeza una letra de una canción.
When it ´s dark,
the only lights around
are the brightly stars.
Singing under the moonlight,
wishes becoming true.
A wish of hope.
Dirigió su mirada hacia el mago, quien dormía tranquilamente con una sonrisa en sus labios.
A wish of hope
Kai Angel : Hyuuu!
Kurogane : No empieces tú también
Kai Angel : Jajajaja No quiero Kuro-lón
Kurogane : Te voy a sacudir!
Fye-kun : Lo que pasa es que Kuro-popa solo quiere estar con su gatito – mirada maliciosa.
Kurogane ¿ Qué has dicho?
Mokona : Waaaa! Kuro-kon, Onki Wanko ne?
Kai Angel : jajaj. si queries seguir viendo cómo sacar de sus casillas a Kuro-pipi ( Kuro : Maldita seas. KA : XD), entonces esperad al siguiente capi!
Fye-kun : Nos vemos!
