Kai Angel : Ya estoy aquí de nuevo!
Fye-kun : Con el capi 11 – viendo estrellitas de felicidad-
Mokona : Mokona quiere jugar con Kuro-pi
Kurogane : Sí? Pues Kurogane no te va a dejar – mirada asesina-
Kai Angel : En fín, os dejo el capi.
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Haku Kazahaya : Bueno, como verás en este capi será el primer beso, pero en la mejilla. XD Espero que te guste tanto como los otros n.n. Pronto llegará el 12!
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Dedicatoria y agradecimientos : Maki Tasui, Haku Kazahaya, mafi, marian-14, Fye San, DarkCryonic, HagaRenPotter, Hisaki-chan, Nakurita, Kazu-san, Nakurita.
11. ¡ Viva la tarta de chocolate!
Kurogane despertó temprano. Miró a través de la ventana. Aún no había amanecido y se notaba el frío que hacía fuera. Lógico, se habían dejado la ventana abierta y el viento había apagado la chimenea.
Dirigió su vista al mago, que seguía en la cama, profundamente dormido. Pasó una mano por la frente de Fye.
- Ya era hora... –susurró
La fiebre había desaparecido, pero el ninja no cantó aún victoria. Arropó al mago con las mantas y encendió la chimenea antes de salir de la habitación.
Bajó las escaleras y se dirigió a la sala del piano. Se encontró con Fye-kun delante de la puerta de la sala, con un farolillo en mano.
- ¿ Qué haces aquí?
Fye-kun se volvió hacia el ninja y lo miró seriamente. No había sonrisa.
- Aquí hay un gran poder...
- ¿ Puede ser de Fye?
Fye-kun negó con la cabeza.
- No. Ésta es una fuerza maligna – dijo quedamente- Y si se encierra aquí, es porque anda en busca de Fye.
Se miraron durante un rato.
- Protege a Fye mientras puedas – le dijo el muchacho.
Y sin más Fye-kun desapareció por el pasillo. Kurogane se quedó un rato más mirando la puerta de la sala. Se dio la vuelta para dirigirse a la sala mayor y se quedó parado. Se volvió hacia la puerta y frunció el ceño. Le había parecido oír una voz salir de allí. Sacudió la cabeza y siguió su camino.
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Cuando Fye entró por la puerta de la sala mayor, se encontró a Kurogane observando el castillo por la ventana.
- Kuro-pipiiiii¿ qué haceeeees?- canturreó
Kurogane gruñó y le miró.
- Observar... – dijo, mirando de nuevo por la ventana
- ¿ Observar el qué?
- Tubellezadesdelaventana...
- ¿Nani?
- Nada, no dije nada...
Fye suspiró y miró por la ventana también, en dirección al castillo...
- Hubo tanto sufrimiento... – susurró Fye
- ¿ Eh?
- No dije nada.
Kurogane lo miró a los ojos. Fye no los apartó. Contuvo la mirada del ninja, con una sonrisa triste.
- Si no te encuentras bien¿ qué diablos haces fuera de la cama?
Fye bajó la mirada.
- Sentí, que debía pedirte perdón...
- ¿ Por qué?
- Por ser una carga.
Kurogane observó al mago, durante un rato y luego suspiró, posando una mano suya sobre la cabeza de Fye.
- No eres ni una carga
- Pero soy un fastidio¿ ne?
- Bueno, a veces sí lo eres. Pero... – titubeó sin saber qué decir-. Amímegustasmásasí...
- ¿ Nani?
- Que no cambies
- Vale...
Se miraron un rato. Kurogane vio en los ojos de Fye desesperación, soledad y miedo.
- ¿ Me lo vas a contar?
- Yo...
Kurogane despeinó el cabello de Fye cariñosamente, mientras sonreía al sorprendido mago.
- Mejor cuando estés preparado.
- Vale – dijo sonriendo el mago.
Un ruido extraño los sacó del ensimismamiento. Kurogane se llevó las manos a su estomago, sonrojado.
- Jajajaj – rió el mago-. Parece que Perrazo tiene hambre – dijo, ganándose una mirada asesina del ninja.
Se repitió el ruido y esta vez fue Fye quién se llevó las manos a su rugiente estómago, sonrojado también. Esta vez Kurogane rió con ganas.
- Pues parece que Gatito tampoco se queda atrás – dijo entre risas
Fye se cruzó de brazos en un gesto más que infantil.
- Jooo Kurotáaaaan – dijo frunciendo el ceño-. No te rías de míiiiii
Kurogane siguió partiéndose de risa.
- Pues ahora me enfado.- dijo el mago, aguantando la respiración.
Kurogane aprovechándose de la situación, se adelantó y plantó un beso en la mejilla del mago. Fye se quedó atontado, tan atontado que se olvidó de respirar y pronto Kurogane estaba abanicándole.
- Idiota, no hagas eso.
Fye se pasó una mano por la mejilla y miró a Kurogane con miedo.
- No te haré daño, Fye. Puedes confiar en mí.
- ¿ Puedo?
- ¿Eh?
Esta vez Fye fue el que dio un beso a Kurogane en la mejilla. Kurogane lo miró, mientras la expresión del mago cambiaba.
- ¿ Sabes bailar?-le preguntó el ninja
- ¿ Eh?
Kurogane cogió por la cintura al mago y lo bajó hasta estar a ras del suelo.
- Yo tampoco sé bailar – le dijo el ninja.
La puerta se abrió de repente y por ella entró Mokona, cantarina y saltarina. Kurogane soltó al mago del susto y éste cayó al suelo con un fuerte ¡ puf!
- OHAYOOOOOOOO – exclamó la pequeña
- ¡ Bollo blanco! – gruñó el ninja
Fye se levantó del suelo, algo dolorido y sonriente.
- ¿ Qué estabais haciendo? – preguntó Mokona
Kurogane miró al mago.
- Sólo charlábamos – contestó Fye, saliendo de la sala-. Voy a hacer tarta de chocolate.
Mokona se puso a dar vueltas como una loca
- Wiiiiii¡¡ Tarta de chocolate!
Fye sonrió y siguió su camino.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Kurogane estaba sentado en las escaleras de la puerta principal, meditando. El ruido de la puerta al abrirse y cerrarse lo sacó de sus pensamientos y alzó la mirada para encontrarse con Fye, que tenía un plato con un trozo de tarta de chocolate en las manos.
- ¿ Puedo?
- Hn
- ¿ Qué haces?
- Meditar
- ¿ Meditar?
- Sí
- Oh...
Kurogane observó al mago atentamente. Suspiró y miró de nuevo al frente.
- A ti también te vendría bien meditar un poco.
- ¿ Eh?
- Se te ve muy estresado, a pesar de que lo escondas con tus risas.
- Pienso...
- ¿ En qué?
- En las plumas de Sakura-chan
- Mentira podrida
Fye suspiró cansinamente.
- Pienso en Celes, en Ehres, en Hadesite... En Chi, en toda la gente que...no volveré a ver jamás.
Kurogane lo miró con un poco de piedad y culpa por haber hecho recordar al mago un recuerdo doloroso.
- Esa gente, te recordará. De todas formas los tendrás que ver de nuevo cuando regreses a tu país.
- Kuro-wan, sabes que no quiero regresar a Celes...
- Lo olvidé
- Y de todas formas, ya no viven. Murieron hace tiempo...
Kurogane se cruzó con la mirada desoladora de Fye. El ninja puso una mano en la mejilla de Fye.
- Tienes mucho dolor en tu interior. Debes sacarlo, aunque sea llorando. No lo mantengas, es un gran peso.
- Kuro-chi...
- Ven aquí.
Kurogane abrazó al mago y éste lo devolvió.
- Mañana comienzan las clases de meditación – le espetó
Fye sonrió y dejó que unas lágrimas recorrieran sus mejillas.
- Gracias.
Se soltaron al cabo de unos segundos.
- ¿ Dónde está la tarta de chocolate?
- Aquí
- Que sepas que sigue sin gustarme desayunar dulce.
- Lo tendré en cuenta Kuro-puu
Continuará...
Kai Angel : Hasta aquí el capi 11!
Fye-kun : Yo apenas salí T.T
Kai Angel : En el próximo saldrás más! n.n
Fye-kun : Síii?
Kai Angel : Sip. Hasta otra!
