wiiiiiii! – lanzando confetis- ya por fin actualizo este fic! Hyuuuu!
Creo que ya notaréis el cambio brusco en esta historia. Con la llegada de Chi, es más angustioso. Y si alguien se preguntaba¿ y el brazo roto de Fye¿ Y cómo diablos se puso en pie estando, como decía Maki, mal del coco? Bueno, pues aquí empiezan las respuestas, en este caso la primera.
Hyuu, hyuuu! Que lo disfrutéis
14. Chi
- ¿ Chi? – preguntó Fye
La muchacha hacia él y lo abrazó temblorosa. Fye notó que estaba helada, así que se puso a frotar la espalda, para darle calor.
- Tranquila Chi
- Pero Chi tiene miedo de que algo malo le suceda a Fye. Chi no quiere que le ocurra algo malo, Chi no quiere,
- Chi...
- ¡ No! Chi no dejará que Ashura-ou le haga algo a Fye. Chi no quiere ver morir a Fye.
Chi, eso que dices es imposible. Además no puedes detener mi muerte. Me iré cuando me toque.
- Pero Chi...
- Chi, tienes que ser fuerte.
Chi observó al mago con sus ojos llenos de lágrimas. Se dejó envolver por el abrazo de Fye.
- Chi será fuerte por Fye
- Eso es. Gracias Chi.
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Kurogane observó la mesa. Todos estaban cenando. Miró alrededor y se dio cuenta de que faltaba uno, y que ese alguien no era más que Fye. Dirigió su vista hacia la muchacha que acababa de conocer. Chi observaba su plato de comida con una mirada llena de preocupación y se fijó en que esta apenas había probado bocado.
- Si no comes, ese loco se preocupará por ti – la espetó el ninja
- Fye no es ningún loco – bramó Chi
Kurogane parpadeó con una gota se sudor sobre su cabeza ante la mirada asesina que le mandaba aquella... aquella cosa con orejas de gata.
- Haz lo que quieras – suspiró finalmente
- Chi está preocupada por Fye. Y tiene miedo.
El ninja odiaba ver a la gente así. Ya tenía que soportar a tres y no tenía ganas de hacerse cargo de la chica o lo que fuera también.
- Si te tranquiliza, iré a buscarlo.
Chi alzó la mirada de su plato y miró al ninja de una manera suplicante. Kurogane puso los ojos en blanco y se levantó de la mesa.
- Pero come o él se preocupará aún más.
- ¿ Eh?
- ¿ Quieres que ése idiota se preocupe?- sugirió Kurogane, recibiendo una mirada asesina por parte de Chi -. Digo... Fye.
Ella negó con frenesí.
- Pues come algo
Chi cogió el tenedor y con ojos que lanzaban destellos asesinos prohibió que el resto del grupo de la mesa se zampara la comida. Y así todos miraron con una gota de sudor a esa...ese bicho mutante que se zampaba su cena a una velocidad mortífera. Para cuando Kurogane decidió salir en busca del mago, la muchacha o gata mutante, como decía una vocecilla dentro del bolo del ninja, se había comido 14 buenos platos.
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Fye observó con melancolía aquél lugar. El crepúsculo no había cambiado nada en los años que habían pasado. Seguía como siempre. El cerezo en su lugar, las cascadas, el riachuelo y los crepúsculos.
Suspiró. Esto era lo que quedaba de Ehres. Notó un pinchazo y se llevó su mano al brazo izquierdo. Tendría que habérselo vendado. No tenía buena pinta, estaba morado y demasiado hinchado. Seguramente era una inflamación, pero ¿ qué le importaba? Su pueblo había sufrido mucho más que él.
- Oi!
Fye saltó del susto y se incorporó en la hierba, intentando no poner demasiado peso en su brazo herido. Se volvió hacia la voz encontrándose con el ninja.
- ¿ Kuro-chu?
- Si no curas ese brazo pronto quedará inútil.
- No quería preocupar a Sakura-chan
El ninja suspiró y se acercó al mago.
- Bonito lugar...
- Es el Crepúsculo
- Aaaaah...Ya. Oye, esa chica o lo que sea está muy preocupada por ti.
Fye se tumbó de nuevo en la hierba e instó a que el ninja hiciera lo mismo. Cuando éste se sentó a su lado, prosiguió su conversación.
- Chi siempre se preocupa por mí
- Si no haces algo, esa chica hará cualquier tontería.
- Poco puedo hacer. ella es así y tiene personalidad cuando se enfada así. La verdad se parece a ti Kuro-chi.
A Kurogane le vino enseguida la imagen de esa muchacha aparentemente frágil y luego la de un gato asesino y psicópata, y terminó con unas gotitas sobre la cabeza.
- Si tú lo dices...
- De todas formas, poco puedo hacer...
- ¿ Eh?
- Ella...Ella sólo me reconoce a mí.
El ninja se dio cuenta de que Fye se estaba soltando y no dijo nada con esperanza de saber algo más de la vida de su gatito.
- Ashura...Ashura le borró la memoria. Y todo lo que vivimos de pequeños desapareció.
- Ella cree que yo la creé, cuando en realidad es mi hermana. Mis padres, los antiguos soberanos de Ehres, la encontraron en la calle y la adoptaron. Siempre nos hemos querido como hermanos. Yo tenía una hermana pequeña llamada Chi, pero ellos la mataron; y yo le puse el nombre de Chi.
- ¿Y aún así te largaste del país dejándola sola?
- De todas formas, Ashura-ou siempre me quiso a mí. Amenazó con matar a toda la gente del pueblo si no me entregaba, pero mi familia no me dejó hacerlo. Todos murieron, todos y al final sólo quedamos Ashura-ou, Chi y yo.
- ¿ Y para qué diablos quiere ése a un idiota como tú?
El japonés ya no se atrevía a decir la palabra " cobarde" porque se dio cuenta de que Fye no tenía ni una pizca de cobardía.
- No lo sé... – susurró el mago.
Kurogane pasó un brazo por detrás de los hombros de Fye y lo trajo hacia sí mismo, envolviéndolo en un fuerte abrazo, lleno de apoyo. Fye se acomodó en ellos y suspiró.
- Todo saldrá bien – le susurró el ninja al oído
- Mmm...Ojalá tengas razón, Kuro-wiwi
Ambos se fundieron en un beso, lleno de apoyo, amor y pasión. Cuando el ninja se separó del mago para recobrar el aliento le dio un tic en el ojo, al ver a Fye.
- No me lo puedo creer... – murmuró
Fye se encontraba profundamente dormido y sus mejillas tenían un tinte rosado. El ninja en un principio pensó que no era nada, pero para cerciorarse pasó una mano suya por la frente del mago y suspiró al notarla algo caliente. Recordando el brazo roto del mago aún sin curar, todo parecía encajar bien y explicar el por qué del dormitar de Fye. Kurogane puso los ojos en blanco ante la inutilidad del rubio por su salud y gruñó. Le dio un pequeño pero no fuerte puñetazo en la cabeza y Fye se pegó aún más al ninja.
- Idiota... – murmuró, cogiendo al mago en brazos.
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Chi miraba preocupada por la ventana. Habían pasado varias horas desde que terminaran de cenar y cuatro desde que el ninja saliera en busca de Fye.
Los chicos habían descubierto que detrás de esa apariencia tan frágil se escondía aluien de corazón fuerte. Se dieron cuenta, después de reponerse del susto inicial durante la cena, de que la muchacha no paraba de mirar el reloj que había en la repisa de la chimenea de la sala en la que estaban.
Chi suspiró y se dejó caer en una silla, sin despegar su vista del horizonte.
- ¿ Chi? – llamó una vocecita
La muchacha de orejas de gato se volvió hacia el origen del ruido y se encontró con la princesa Sakura, que la miraba sonriente pero nerviosa.
- Chi ya verás cómo todo sale bien – aseguró la muchacha
Chi sólo suspiró y volvió a mirar por la ventana.
- Y también deberías descansar algo...- Sakura bajó la vista-. Etto... ¿ podemos ser amigas?
La muchacha gatuna miró a la princesa y asintió. Y por primera vez en mucho tiempo Chi volvió a sonreir.
Wiiiii! – Lanzando confetis-
Bueno como habéis visto Kuro-we y Fye ya se dieron su primer beso.
Aprovecho a decir que...
1. Ya están escritos 2 de los 3 finales posibles de este fic
2. También el 2º capi de Deseos
3. El capi 124 ya está en "the room of requirement"
bueno hasta pronto!
